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martes, 17 de noviembre de 2020

                  Caso ABC: el olvido de la función del servidor público

Oscar Yescas Domínguez

17 de noviembre de 2,020


A principios de la década de los ochentas obtuve mi certificación como capacitador en el área laboral por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, con estas credenciales ingresé a laborar al Centro de Capacitación del Gobierno del Estado de Sonora diseñando e impartiendo varios cursos, tanto en la capital del Estado como en varios municipios de Sonora. Me encontraba con todo el ímpetu del inicio de mi juventud adulta y con un entusiasmo que me permitió lograr una gran productividad en el diseño e impartición de cursos de capacitación.

Cada curso que diseñaba cumplía con los requerimiento de la STPS, es decir, una duración de 20 horas, con guía didáctica, objetivos claros y metodología clara, a cada participante se entregaba un libro encuadernado que contenía los temas teóricos, ejercicios y la guía didáctica. Eran los buenos tiempos en los que hasta se servía comida frutas y bebidas para los participantes de cada curso. Uno de los cursos que diseñé y que más éxito tuvo fue el que titulé “Relaciones humanas y Ética laboral”, en cuyo contenido ponía énfasis en la descripción de un servidor público que se definía como: una persona que brinda un servicio de utilidad social, es decir, en beneficio de otras personas y que no genera ganancias privadas y que quien ocupara un puesto de servidor público debería cumplir con  ciertas características personales: cortesía al usuario, respeto ante todo, vocación de servicio, compromiso en el trabajo y sobre todo compromiso social al verse a sí mismo como servidor público, poniendo énfasis en que la función del servidor público es atender al publico realizando un trabajo que tenía como misión satisfacer las necesidades del usuario de los diferentes servicios que ofrecen las instituciones gubernamentales y realizar esta acción en forma tal que se lograra una satisfacción total de quien paga los sueldos del personal que labora en dependencias de gobierno, que no es otro que el pueblo que paga sus impuestos.

Hoy en día, la función del servidor público se ha olvidado totalmente, la corrupción del Prian ha logrado que el concepto de servidor público haya perdido significado, pero debo reconocer que dentro de las instituciones gubernamentales todavía hay quienes actúan con los valores de un verdadero servidor público, es decir, no todo está perdido, todavía podemos encontrar quien atienda con amabilidad, cortesía y con una sonrisa a quien acude a algunas dependencias gubernamentales. Lamentablemente, son contadas las personas que así continúan actuando y por lo regular pertenecen a la vieja guardia o vieja escuela, es decir pertenecen a aquella generación que recibimos esa educación informal que incluía valores y que adquirimos en nuestros hogares y que no necesita cursos de capacitación laboral para atender con respeto, cortesía y amabilidad a las demás personas.

Pero en los mandos medios y superiores de las organizaciones contemporáneas, lo que predomina es la presencia de personas que no tienen absoluta idea de lo que es la naturaleza de su trabajo y están ahí sólo para cobrar dinero, apoyándose en el trabajo que realiza el personal de base o sindicalizado y llevándose el mérito del trabajo realizado por éstos últimos. No les es suficiente con percibir sueldos amorales, ni haber llegado a puestos de poder sin que su perfil personal coincida con el perfil requerido por el puesto. La mayoría de quienes ocupan cargos directivos en nuestras organizaciones llegaron ahí por dedazo, recomendación o por  motivos inconfesables, pero lo cierto es que una gran mayoría de directivos no están capacitados para el puesto que ocupan y explotan a sus subalternos aprovechándose de su trabajo.

Esta situación irregular es producto del neanderthalismo administrativo con el que se conducen nuestras organizaciones contemporáneas, porque quienes las dirigen ignoran soberanamente la aplicación de los aportes de las ciencias sociales que nos ayudan a comprender la psicología de las organizaciones, cómo administrarlas, reconocer la importancia de contar con una selección científica del personal que ingresa a laborar, aceptar la necesidad de implementar un programa de socialización organizacional que contribuya al adiestramiento, entrenamiento o capacitación de sus miembros, para que los integrantes de la organización puedan identificar la misión, valores y objetivos que persigue la organización y estimular en sus integrantes la adopción de los comportamientos más pertinentes para lograr estas metas y objetivos.

En teoría se oye muy bonito, pero en la realidad se ve una situación muy diferente, tan diferente que raya en la decepción, frustración e inclusive indignación, porque pensar que la corrupción, la prepotencia, insensibilidad social e incompetencia laboral habrían terminado con la salida del Prian del Gobierno y la llegada de Morena al poder sería lo ideal, pero esto lamentablemente no ha sido así y esto sucede por dos razones:

Por un lado, debemos comprender que la corrupción es una parte sistémica de nuestro sistema social y no se puede eliminar de un día para el otro, ya que los cambios organizacionales que se dan por decreto no son tan determinantes como para terminar con hábitos y actitudes que se formaron durante largos años y para lograr que la corrupción, la insensibilidad social y la incompetencia laboral termine en nuestras organizaciones, se requiere un proceso educativo de carácter permanente que mediante acciones de capacitación laboral se puedan desaprender ciertas actitudes, valores y comportamientos, para poder aprender nuevos comportamientos que sean congruentes con los nuevos tiempos que estamos viviendo y coincidan con la misión y valores que persigue cada organización. La capacitación laboral puede definirse como un proceso educativo a largo alcance que busca implementar cambios en la cultura y clima organizacional que existe en nuestras organizaciones.

Por otro lado, debemos reconocer que en el gobierno de Morena están incrustados viejos militantes del Prian que son veteranos en el arte de la corrupción y en las lides de ignorar las necesidades de la población, cobrar sueldos sin trabajar, sin experimentar conflicto emocional alguno, que carecen de sensibilidad social y que el concepto de servicio público les importa un cacahuate, porque están ahí por ambición personal, motivados por la búsqueda del poder y en la espera de la oportunidad para escalonar a puestos con mayor poder, por lo que atender a quien es su función atender, es lo que menos les preocupa.



Este es el caso de la SubSecretaría de Derechos Humanos encabezada por Alejandro Encinas que encabeza una instancia gubernamental responsable de la atención a las víctimas de violación de sus derechos humanos y quien desde hace dos semanas ha estado violentando los derechos humanos de los padres de los niños fallecidos y afectados con quemaduras serias en el incendio que ocurrió el 5 de junio del 2,009 (hace ONCE AÑOS), al negarse a recibirlos, por lo que los padres de ABC decidieron levantar un campamento por fuera del edificio de la Secretaría de Gobernación, donde están pernoctando sufriendo las bajas temperaturas propias de la temporada en la ciudad de México.

Dicho funcionario los ignoró durante ocho días a este grupo de padres y por la presión que recibió en redes sociales accedió a tener dos encuentros con este grupo. En el primer encuentro se formaron mesas de trabajo que empezarían a funcionar en el segundo encuentro. Para la segunda reunión los funcionarios públicos se dieron el lujo de cometer la grosería de llegar con dos horas de retraso a la reunión pactada, misma que transcurrió sin lograr llegar a acuerdos, por lo que los padres de ABC, decidieron levantar un antimonumento levantando 49 cruces en el área peatonal por fuera de la Secretaría de Gobernación. El grupo de padres de ABC ha hecho constantes llamados a reunirse nuevamente, pero están siendo ignorados, de tal forma que llevan acampando fuera del edificio de la Secretaría de Gobernación desde el 2 de noviembre a la fecha sin ser atendidos como merecen.

Lo cuestionable del asunto tiene varias matices, pero lo que más resalta e indigna es que Alejandro Encinas y su equipo de trabajo reciben un sueldo por pertenecer a un área de trabajo que se creó para atender a las víctimas de violación de los derechos humanos y los padres de ABC son íconos representativos de las víctimas de violación a los derechos humanos. Representan a los 49 niños y niñas fallecidos en el incendio de la Guardería ABC, así como a decenas de niños que pudieron ser rescatados con vida, pero quedaron con quemaduras graves en sus cuerpos. Aquella tragedia  ayudó a crear esta instancia de defensa de víctimas de violación de derechos humanos y los responsables de defender a estas víctimas, están cometiendo nuevas violaciones a su derechos humanos al no atenderlos como es su obligación, al darles un mal trato cerrándoles las puertas de sus oficinas y negarse al diálogo mientras siguen cobrando sin remordimiento alguno sus sueldos quincenales.

En momentos en los que millones de mexicanos salen en plena pandemia a disfrutar del “buen fin”, para mantener la ilusión de felicidad a través del consumo, decenas de padres de ABC, están sufriendo las inclemencias del clima frío propio de esta temporada del año en la ciudad de México, pero lo que más resienten es la frialdad de estos funcionarios gubernamentales que han olvidado por completo el significado del concepto de “servidor público”. Están cometiendo una nueva injusticia con estas víctimas de violación a sus derechos humanos.

Los padres de ABC no están solos, representan a un movimiento colectivo que a lo largo de estos once años ha salido masivamente a las calles a exigir “Justicia ABC”, estos funcionarios no solo han olvidado la misión de la dependencia a la que pertenecen, también están olvidando que el pueblo mexicano comparte con los padres de ABC el dolor de aquella tragedia, porque es una tragedia compartida y apoyan las demandas de estos 32 núcleos familiares que se encuentran acampando por fuera de la Secretaría de Gobernación.



En la iniciativa privada, cuando algún funcionario de alto nivel exhibe incompetencia, ineficacia, deslealtad y falta de compromiso con la institución de la cual forma parte, es despedido sin mayores averiguaciones. ¿Por qué se mantiene en la impunidad la irresponsable acción de estos funcionarios de gobierno que a todas luces están fallando con el contrato psicológico que aceptaron al firmar un contrato laboral, en el cual se incluye la defensa de las víctimas de violaciones a los derechos humanos? ¿Qué tipo de intereses oscuros están defendiendo, o qué tipo de motivaciones ocultas los impulsan a actuar con esta frialdad y trato inhumano al no cumplir con su responsabilidad de atender el reclamos de los padres de ABC que exigen la reparación integral de los daños de aquella tragedia que ocurrió hace más de once años?

Los ciudadanos mexicanos debemos reanudar nuestras manifestaciones de apoyo a los padres de ABC, no debemos dejarnos engañar por la creación artificial de un clima de “paz y prosperidad”, previas a la creación de un “espíritu navideño” que lo único que busca es promover el consumo en la época del año en la que millones de personas reciben ingresos extras por concepto de aguinaldo y debemos manifestar nuestro apoyo a la demanda de reparación integral del daño a las víctimas de ABC, denunciando la pésima actuación de estos funcionarios públicos y exigiendo reapertura de negociaciones cuanto antes.

Los ciudadanos somos quienes a través del pago de nuestros impuestos alimentamos las finanzas gubernamentales de donde sale el pago para todos los que trabajan en dependencias de gobierno y debemos recuperar la consciencia de nuestros derechos como ciudadanos y exigir de cada funcionario que ocupa un cargo en el gobierno que actúe como verdadero servidor público, por lo que comportamientos como el que sucede en la SubSecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación son realmente inaceptables. Todos los ciudadanos merecemos un trato digno y respetuoso de los funcionarios públicos y en forma especial las víctimas de violaciones a sus derechos humanos.


Yescas, Oscar: Por una conducción científica de nuestras organizaciones.

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/por-una-conduccion-cientifica-de.html


domingo, 8 de noviembre de 2020

 

ABC la pesadilla no termina

Oscar Yescas Domínguez

07 de noviembre de 2,020



Introducción

Antecedentes

Situación actual

Conclusiones

Introducción

Hay fechas que quedan grabadas en nuestros corazones y no sólo en nuestras memorias, estas fechas suelen tener un alto contenido emocional y los sentimientos que provocan pueden ser de alegría o de dolor. Todos recordamos el día de nuestros cumpleaños y el día que nacieron nuestros seres queridos, sobre todo aquellos que tenemos hijos. Pero también no podemos olvidar el día que algún ser querido falleció, o la fecha de alguna experiencia traumatizante que nos dejó una herida.

Una de estas fechas imposibles de olvidar para una inmensa cantidad de mexicanos es el 5 de junio del 2,009, el día que ocurrió el incendio en la guardería ABC en Hermosillo, Sonora, en el cual perdieron la vida 49 niños y 106 resultaron heridos, todos tenían una edad entre cinco meses y cinco años. El incendio inició en una bodega situada a un costado de la guardería, propiedad del Gobierno del Estado de Sonora, representado en ese entonces por el Gobernador Eduardo Bours Castelo y ocupaba la Presidencia de la República Felipe Calderón Hinojosa. El lugar funcionaba como guardería subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social desde el 6 de agosto del 2,001, operando con serias deficiencias de seguridad por lo que la tragedia alcanzó dimensiones de gran gravedad que pudieron haber sido evitadas si los propietarios de esa guardería hubiesen cumplido con la normatividad adecuada.

Al igual que millones de mexicanos recuerdo perfectamente dónde me encontraba cuando me enteré del funesto acontecimiento, ál igual que miles de mexicanos mi reacción fue de incredulidad, impotencia y llanto, al ver las terribles e inolvidables imágenes del edificio de la guardería envuelto en humo y llamas, gente gritando, llorando, rescatistas cargando cuerpecitos de bebés sin vida, imágenes de caos y de tragedia que dieron la vuelta al mundo entero y colocaron a Hermosillo en el mapa de la atención mundial. No era una tragedia cualquiera, era una tragedia colectiva, algo realmente inaceptable. No sabía la identidad de los afectados, sólo sabía que un alto número de bebés menores de cinco años fueron afectados por el incendio y eso era inaceptable y difícil de creer, mucho menos aceptar. En esa ocasión fue cuando cruzó por mi mente una idea jamás había pensado: “Se supone que los hijos entierren a sus padres, no que los padres sepulten a sus hijos, eso no es natural”.

Antecedentes

Aquel fatídico día 5 de junio del 2,009 comenzó una larga pesadilla para los padres de los niños fallecidos y del centenar de niños que resultaron heridos y con secuelas provocadas por el incendio. Las vidas de los sobrevivientes y de los padres que perdieron a sus hijos quedaron marcadas para siempre por esa experiencia, si millones de personas no hemos podido olvidar el día que ocurrió esa terrible experiencia ajena, los pequeños niños que lograron sobrevivir, sus familias y los padres de los niños que fallecieron jamás lo olvidarán.

La información fue filtrándose poco a poco, el resultado final fue de 49 niños fallecidos y 106 heridos. Las versiones sobre las causas del incendio empezaron a circular, la bodega donde inició el incendio era propiedad del Gobierno del Estado representado por Eduardo Bours Castelo (gobernador priísta) y surgieron las primeras versiones de que la causa original del incendio fue la quema intencional de documentos depositados en dicha bodega que contenían información de actos de corrupción del gobierno estatal. El fuego se salió de control y pasó rápidamente a la guardería por el material flamable con el que estaba construida dicha bodega y llegó al lugar donde los bebés disfrutaban de su siesta con tal rapidez que el personal que laboraba en esos momentos fue insuficiente para sacar a todos los niños y la situación se agravó aún más porque el local no contaba con las medidas de seguridad, ni siquiera tenía equipo contra incendios, ni reunía las condiciones para funcionar como guardería. El 2,009 fue un año electoral y por ello se especula que el incendio inició en la bodega continua a la guardería que se usaba como depósito de documentación del gobierno del Estado y como estaba por finalizar el año, trabajadores del gobierno del estado buscaban deshacerse de documentos incriminatorios de actos de corrupción.

La indignación por la tragedia se generalizó y las demandas de justicia para la tragedia de la guardería ABC, se generalizaron en Hermosillo, como punto de partida, en todo Sonora y finalmente en todo México. En este reclamo de justicia trascendió que los dueños de la Guardería ABC tenían vínculos con el Gobierno del estado y con la esposa de Felipe Calderón, Margarita Zavala, por lo que la indignación aumentó.

La entonces Senadora Claudia Pavlovich, hoy Gobernadora del Estado de Sonora, redactó cartas apoyando a los dueños de la guardería ABC, avalando su integridad moral como ciudadanos. El Arzobispo de Hermosillo Carlos Quintero Arce hizo lo que la Iglesia Católica ha hecho a lo largo de su historia: apoyar al poderoso y abandonar al desposeído dejando a su suerte a la víctima, redactando por su lado cartas de apoyo a los dueños de la guardería ABC avalando su integridad moral.

Quien se benefició en mayor medida con esta tragedia fue Guillermo Padrés candidato del Pan al Gobierno del Estado, quien lucró con el dolor de las víctimas al utilizarlo como material de campaña electoral y canalizar el enojo de la población sonorense hacia un voto de castigo para el Pri y a favor de su candidatura como Gobernador del estado de Sonora, representando al Pan, levantando como bandera de lucha la consigna ¡justicia ABC! A lo largo de su sexenio como Gobernador, Guillermo Padrés le dio la espalda a los padres de los niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC, ignoró completamente sus demandas y se dedicó a enriquecer sus fortuna personal desviando grandes cantidades del presupuesto público a cuentas privadas

Después llegó al poder Claudia Pavlovich como gobernadora del Estado de Sonora y, como era de esperarse, ha ignorado en los últimos 5 años el reclamo de justicia para las víctimas de la tragedia de la guardería ABC, sin responder en ningún momento a sus peticiones de audiencia.

Por lo descrito anteriormente, se puede apreciar que los padres de familia de los niños fallecidos y afectados por el incendio en la Guardería ABC, han atravesado por un largo y doloroso camino durante estos últimos once años, en los cuales sólo han experimentado más dolor, sufrimiento, recibido la decepción de los representantes de las instituciones responsables de mantener un Estado de Derecho. Pero el pueblo mexicano en general y sonorense en particular, siempre ha estado a su lado y año tras año los ha acompañado en el aniversario luctuoso de la tragedia, compartiendo juntos la demanda colectiva de Justicia para el caso de la guardería ABC. Este 2,020 fue la excepción porque la contingencia de la pandemia impidió salir masivamente a las calles a apoyar la lucha de estos padres.

Debemos tener presente que el reclamo de justicia para las víctimas de la tragedia de la guardería ABC fue uno de los factores que contribuyeron a crear un ambiente de hartazgo social que generó una fuerza impulsora para lograr el cambio social en las elecciones del 2,018. El incremento inusitado de la desigualdad social, la inconformidad creciente ante la enorme corrupción y el hartazgo social que generó la impunidad del prianismo ante varias injusticias sociales, fueron los factores que crearon las condiciones favorables para que la candidatura de Andrés Manuel López Obrador y el movimiento de Morena obtuvieran su triunfo en las elecciones presidenciales del 2,018 y el reclamo masivo de justicia para ABC fue parte de esos factores, porque el malestar colectivo que generaba año tras año la ausencia de justicia en el caso de la Guardería ABC encontró una luz de esperanza en la candidatura de AMLO y de Morena.

Por primera vez, después de nueve años de silencio gubernamental y de políticas de puertas cerradas para la demanda de “Justicia ABC”, se percibió la posibilidad de no sólo obtener justicia, sino que también representó la esperanza de un cambio social que eliminara de manera definitiva la corrupción corrupción generalizada, resolviera los innumerables casos de injusticia y terminara con la impunidad imperante.

Situación actual

Se esperaba que con el nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, terminaría el largo camino recorrido por los padres de los niños que fallecieron en el incendio de la Guardería ABC y de otros niños que resultaron con heridas provocadas por el incendio. Tengamos en cuenta que estos padres tienen ONCE AÑOS exigiendo justicia, siempre acompañados del pueblo mexicano que no solo se ha solidarizado con su lucha, sino que ha hecho propia esta herida y mantiene en la memoria colectiva la demanda de castigo a los responsables.

Sin embargo, en una acción inexplicable, funcionarios de la Secretaría de Gobernación, los directamente responsables de la defensa de los derechos humanos se niegan a recibir en audiencia a un grupo de padres de estas pequeñas víctimas de una gran injusticia. Es importante mencionar que del grupo original de 49 familias afectadas por la tragedia en la guardería ABC, sólo se mantienen activas en la lucha unas 28 familias. Este grupo es el que decidió acampar el 2 de noviembre por fuera de la Secretaría de Gobernación para presionar de esa forma y ser recibidos por los responsables de la reparación de daños a víctimas de derechos humanos, una parte del gobierno federal encabezada por Alejandro Encinas.



Debemos tomar en cuenta que al grupo original de 49 familias afectadas por la muerte de los pequeños en el incendio de la guardería, se suman los padres de los niños que lograron sobrevivir pero quedaron afectados por secuela de daños provocados por el incendio. No se trata de un grupo cualquiera, no es un grupo que fuera creado por la voluntad de sus miembros, la tragedia los unió, por ello podría decirse más bien que funciona como un agrupamiento en el sentido de que, de manera formal pertenecen al mismo grupo, pero mantienen intereses individuales y metas distintas. Algunos padres pactaron acuerdos individuales y dejaron de luchar, pero otra parte del grupo continúa en la lucha y se mantiene firme en la misma.

Aparentemente el conflicto se presentó porque los padres de familia decidieron no aceptar el lugar elegido por las autoridades para realizar una reunión. Al no presentarse a esa reunión los padre de ABC, los funcionarios gubernamentales cortaron el diálogo acudir al lugar donde los esperaban los funcionarios y se han negado a los llamados al diálogo por parte de los padres, quienes decidieron realizar un plantón por fuera del edificio de la Secretaría de Gobernación. El grupo de padres que se mantienen por fuera de esa institución está conformado por representantes de 28 familias afectadas por muerte de sus hijos o afectados por el incendio en la Guardería ABC. Después de 5 días sin ser recibidos, algunos padres intentan ingresar al edificio y son contenidos por elementos policiacos que forcejearon con ellos. A pesar de la presencia policiaca, un número de 10 padres de familia lograron permanecer en el interior de la explanada del edificio y otro grupo permanece por fuera del mismo.



Lo que debe sorprender no es el intento de los padres de ingresar al edificio, sino más bien debe llamarse la atención a la negativa a recibirlos por parte de los funcionarios responsables de la atención a víctimas de Derechos humanos. De acuerdo a Julio César Márquez, padre que perdió a su hijo en el incendio del 2,009 y activista incansable en la defensa de los derechos humanos de la niñez mexicana y promotor de la ley 5 de junio, lo que en realidad busca dicho grupo es la “reparación integral del daño” y su protesta se basa en el incumplimiento de 5 puntos que contiene el artículo 26 de la Ley General de Víctimas en la cual se reconoce que toda persona que es víctima de violación de sus derechos humanos o de delito, tiene derecho a ser reparado integralmente por el estado mexicano.

Pero los funcionarios de la Secretaría de Gobernación han emitido comunicados informando que están atendiendo a los padres, aún cuando los hechos los desmienten, porque dichos padres permanecen en plantón por fuera del edificio de la secretaría de Gobernación reclamando ser atendidos. De manera tendenciosa, las autoridades han circulado información en el sentido de que este grupo de padres intenta “monetizar la reparación del daño recibido por la tragedia de la guardería ABC”, hablan de que hay inconformidad con el monto económico con el que se intenta reparar el daño a las familias, pero de acuerdo a Julio César Márquez, la inconformidad principal se encuentra en el tema de los derechos a los que la ley contempla la aplicación de cinco medidas, de reparación de “derechos desgraciadamente adquiridos”.

Llama la atención esta última frase “derechos desgraciadamente adquiridos”, la historia nos muestra que la mayoría de los derechos sociales que disfrutamos y que se están perdiendo con la implementación de políticas neoliberales, son derechos que podemos disfrutar: derecho a la salud, derecho al trabajo, derecho a la jubilación, derecho a la antigüedad, etc. Pero los derechos por los cuales está peleando este grupo de padres son derechos de víctimas de violación de sus derechos humanos, no se trata de cualquier derecho, se trata de víctimas que atravesaron por experiencias en las que fueron objeto de violación de sus derechos y la ley general de víctimas se creó entre otras cosas para lograr la reparación integral del daño, que implica medidas de restitución, rehabilitación, compensación, satisfacción y garantizar medidas de no repetición.

El problema no es un desacuerdo con el monto de una compensación económica, es con la aplicación de estas medidas contempladas en la ley general de víctimas que contempla entre otras medidas “reconocer y restablecer la dignidad de las víctimas”. Las medidas de no repetición buscan que el hecho punible o la violación de derechos sufrida por la víctima no vuelva a ocurrir.

La misma ley general de víctimas contiene en la fracción VI del artículo 27, que “La reparación colectiva se entenderá como un derecho del que son titulares los grupos, comunidades u organizaciones sociales que hayan sido afectadas por la violación de los derechos individuales de los miembros de esos colectivos, o cuando el daño comporte un impacto colectivo. La reparación de los derechos afectados estará orientada a la reconstrucción del tejido social, cultural y colectivo, que reconozca la afectación en la capacidad institucional de garantizar el goce de protección y la promoción de los derechos en las comunidades, grupos y pueblos afectados”.



La premisa de que toda experiencia es una experiencia de aprendizaje, sirvió para que de una tragedia se tomen las medidas para prevenir nuevas tragedias similares. La Ley 5 de junio surgió de la tragedia del 2,009 y busca la implementación de medidas de seguridad y protección civil, la inspección y vigilancia de estancias infantiles. Una ley que surgió de una tragedia que garantiza “derechos desgraciadamente adquiridos”.

¿En donde radica el problema suscitado entre la Secretaría de Gobernación y los padres de familia acampados por fuera de la misma? Aparentemente en el desacuerdo del lugar donde se realizaría una reunión entre Alejandro Encinas y las madres y padres de víctimas de la tragedia en ABC. Esa reunión no se concretó y después de ese intento frustrado de reunión, las puertas de la Secretaría de Gobernación se cerraron para el grupo de padres de ABC, por lo que decidieron hacer un plantón por fuera del edificio de la Secretaría de Gobernación y al pasar 5 días sin ser recibidos, una fracción de ese grupo ingresó al recinto, policías intentaron contenerlos y desalojarlos, pero el grupo presentó resistencia pasiva y lograron permanecer diez de ellos dentro del recinto. Hasta el momento no ha habido nueva respuesta de parte del SubSecretario de Derechos Humanos a los repetidos llamados de los padre de ABC para acordar un nuevo encuentro. Por esta razón, el plantón permanece por fuera del edificio de esa dependencia, soportando bajas temperaturas que se suman al trato frío y de indiferencia de parte de las autoridades responsables de atender su situación.

La cerrazón de los funcionarios de gobierno ante los llamados a reunión de los padres de Abc se presenta como un acto sin sentido, ya que su función es la de ser servidores públicos que deberían atender a las víctimas de violaciones a los derechos humanos. Estas personas no se dan cuenta de que la escasa credibilidad que se estaba construyendo por parte del pueblo mexicano hacia las instituciones gubernamentales que fueron invadidas por la corrupción durante la dictadura perfecta del Prian, se está viniendo abajo con la negativa a recibir a los padres de los niños que fallecieron en aquel entonces y que exigen la aplicación de justicia. La lucha de los padres de ABC es una lucha emblemática compartida por la mayoría de los mexicanos que la hicieron suya y el silencio y cerrazón de las autoridades de atender su asunto, pone en confrontación dos proyectos que deberían estar unidos: el proyecto de nación que encabeza Andrés Manuel López Obrador y el movimiento colectivo que desde hace 11 años demanda justicia en la tragedia de la guardería ABC.

La situación se complica cuando quienes están en el poder o quienes están en defensa de quienes están en el poder, se muestran intolerantes a la crítica y reciben los cuestionamientos a funcionarios públicos o las exigencias de justicia, como un ataque a la persona de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador e intentan desviar la atención del problema real culpando a las víctimas de provocar inestabilidad social. No se trata de un ataque al gobierno de Amlo, es un cuestionamiento al mal trato recibido por las víctimas de una tragedia en la que hubo una violación colectiva de derechos humanos de decenas de niños mexicanos. Este mal trato proviene de las personas que ocupan cargos como servidores públicos en una instancia gubernamental que tiene como misión atender a las víctimas de violación de derechos humanos.



Teresita Lemas Campuzano integrante de una de las familias afectadas por esta tragedia en ABC preguntaba en su muro de facebook: ¿Qué harían si alguno de sus hijos hubiese fallecido o resultado con heridas en ese incendio del 2,009? Sin duda alguna, después de largos 11 años sin recibir justicia, si algún funcionario del gobierno nos cierra las puertas de sus oficinas, treparíamos la cerca del edificio y nos plantaríamos dentro a esperar ser recibidos, es justo lo que están haciendo en estos momento los padres ABC. Un ejercicio de empatía con este grupo de padres nos ayudaría a sentir por lo que están pasando. Entonces, el cuestionamiento no debe ser hacia los padres ABC, la llamada de atención, el cuestionamiento principal debe dirigirse a los funcionarios públicos que no están cumpliendo su papel de servidores públicos para atender a víctimas de violación de derechos humanos y cumplir su función de ayudar a cerrar una vieja herida.

Acerca de la responsabilidad penal de los dueños de la Guardería ABC, la situación es la siguiente: dos de ellos están dentro de los sentenciados y actualmente están tramitando juicios de amparo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se trata de Sandra Lucía Téllez y Antonio Salido Suárez. Los otros dos dueños de la Guardería ABC Gildardo Urquídez y Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo fueron exonerados de los cargos. Recordemos que ésta última persona Marcia Matilde Gómez del Campo tiene vínculos familiares con Margarita Zavala, esposa del entonces Presidente de México Felipe Calderón y también tiene vínculos con la entonces senadora del Pan Mariana Gómez del Campo.

En aquel entonces estaba como Presidente Municipal de Hermosillo Ernesto Gándara, por lo que era el responsable del sistema de Protección civil de la comunidad hermosillense, por lo tanto responsable de haber emitido la autorización para que funcionara la guardería ABC en condiciones que provocaron que el lugar se incendiase rápidamente. Lejos de hacer algo para aplicar la justicia, Ernesto Gándara contribuyó a proteger a los dueños de la Guardería ABC. 

En cuanto a Eduardo Bours ex-Gobernador del Estado de Sonora en la fecha de la tragedia del 5 de junio del 2,009, existe una denuncia por responsabilidad penal en esta tragedia, pero debido al tiempo transcurrido, los cargos por los que podría ser imputado ya prescribieron, por lo que este personaje, puede seguir “durmiendo como un bebé”, ésta fue su respuesta cuando hace años le preguntaron cómo podía dormir ante la tragedia ABC. Recordemos que el apellido Bours aparecerá en las próximas elecciones del 2,021, debido a que el Movimiento ciudadano presentará a Ricardo Bours Castelo como candidato a Gobernador del estado de Sonora. El poder económico de los Bours Castelo no sólo ha logrado mantener la impunidad en la responsabilidad que Eduardo Bours tiene como ExGobernador ante la tragedia de la guardería ABC, sino que va a buscar la gubernatura del Estado de Sonora para otro de sus miembros para continuar incrementando su imperio económico y lograr el control político en el Estado, además del manejo de las finanzas públicas.

Conclusiones

Vivimos en una sociedad en la que debemos regir nuestra conducta individual y colectiva por un código que incluya libertades y límites en las diferentes instancias de convivencia social que forman parte del proceso de socialización. Existe un contrato social en el que se esperan determinados comportamientos de los ciudadanos y funcionamientos determinados para cada una de las instituciones que forman parte del aparato gubernamental. Cada una de estas instituciones juega un rol específico en la construcción de un ambiente de armonía y equilibrio social, de tal forma que responda a las expectativas psicológicas contempladas en el contrato social existente entre ciudadanía y gobierno.

Las instituciones educativas deben garantizar las condiciones para que la educación sea accesible al mayor número de habitantes del país. Las instituciones de seguridad pública deben garantizar la seguridad de los ciudadanos combatiendo al crimen y asegurando la paz social. Las instituciones creadas para garantizar la defensa de los derechos humanos, deben defender a las víctimas de violaciones a sus derechos humanos.

El funcionamiento conjunto de todas las instituciones es lo que permite lograr la función del Estado moderno de garantizar el “bienestar social” de la población. Si las instituciones fallan en la misión particular que les fue conferida para garantizar el bienestar social, se rompe el contrato social y la población no respetará a las instituciones, ni a los representantes de aquellas instituciones que están fallando. Si no hay respeto a las instituciones y cada ciudadano en lo particular, o formando parte de grupos u organizaciones actúa sin respetar el código explícito en el contrato social, la libertad corre el riesgo de convertirse en libertinaje y puede surgir un caos que afecte la armonía social.

En el conflicto suscitado entre funcionarios responsables de la defensa de derechos humanos adscritos a una institución pilar de nuestro sistema de gobierno como lo es la Secretaría de Gobernación, el aparente motivo de distanciamiento (la no asistencia a una reunión por parte del grupo de padres de ABC por no estar de acuerdo en el lugar fijado), no justifica la ruptura del diálogo, la cerrazón de los funcionarios a mantener la comunicación y la negativa a escuchar los llamados a una nueva reunión. Mucho menos justificable es el intento de distorsionar la información de los acontecimientos cuando las autoridades sacan comunicados afirmando que están en contacto con el grupo de padres, cuando los hechos los desmienten.

Aumenta la gravedad del asunto cuando los protagonistas son por un lado, las víctimas de una tragedia colectiva que sucedió hace más de once años y aún siguen reclamando justicia para ABC, y por el otro, los funcionarios del gobierno federal responsables de una instancia gubernamental creada para atender a las víctimas de violaciones a sus derechos humanos. Difícilmente podría encontrarse un mayor ejemplo de insensibilidad social que el comportamiento de estos funcionarios, ya que presenta una enorme distancia entre el discurso y la acción, una verdadera contradicción entre el cumplimiento de la misión que les fue asignada y los resultados que están obteniendo.

Por estas consideraciones, es inaceptable la acción de estos representantes del gobierno federal que han olvidado su función de servidores públicos y actúan con prepotencia propagando información que intenta desprestigiar a los padres de ABC difundiendo la versión de que el desacuerdo se encuentra en el monto económico ofrecido como reparación del daño.

Si ampliamos nuestra visión, nos encontramos frente a dos grupos que representan dos movimientos colectivos, por un lado, los padres de ABC no están solos, detrás de ellos se encuentran millones de mexicanos que los han acompañado durante más de una década en su demanda de Justicia para ABC. Podrá ser un pequeño grupo, comparado con el número original de familias afectadas, pero su cantidad no es lo determinante porque son 28 familias representadas en el grupo que esta acampado por fuera de la secretaría de Gobernación. Pero detrás de estos padres están millones de mexicanos apoyando su demanda de justicia.

Por el otro lado, se encuentran funcionarios de un gobierno que surgió de un movimiento colectivo Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que se institucionalizó como partido político y hoy tiene el poder político en nuestro país. Estos funcionarios están adscritos a una dependencia creada para atender a víctimas de violaciones de derechos humanos y con su comportamiento están violando los derechos humanos de las víctimas que supuestamente deberían proteger.

Ambos movimientos coincidieron en un objetivo común en el 2,018 por lo que unieron sus fuerzas para terminar con la dictadura del Prian y actuaron como aliados en la campaña electoral del 2,018, los miles de simpatizantes del grupo de padres de ABC apoyaron la campaña electoral de AMLO y Morena para llegar al poder. Estos grupo de padres tienen el respeto, reconocimiento y apoyo de millones de mexicanos, un respeto ganado a lo largo de 11 años. Estos sentimientos crecen de manera explosiva ante los acontecimientos que intentan victimizar una vez más a este grupo de padres.

Morena por su lado, llegó con todo el apoyo del pueblo mexicano, pero el accionar de funcionarios de Morena ligados al Prian que han decepcionado a miles de mexicanos en varios municipios del país. La población de la ciudad de Hermosillo, el lugar de origen de la tragedia en la guardería ABC, mantiene vivo en su memoria el recuerdo de esta tragedia y la impunidad que le ha acompañado durante todos estos años. De igual forma, la capital sonorense es uno de esos municipios que han sido decepcionados por un gobierno municipal que ostenta la bandera de Morena, pero encabezado por una mujer de origen panista que ha actuado con gran desatino político tomando medidas que afectan a la población de la capital del Estado.
Si estos funcionarios públicos que aparentemente han olvidado su función de servidores públicos y se niegan a recibir a los padres de ABC, tuvieran el cuidado de analizar bien la situación, verían que su actuación está generando una creciente insatisfacción que podría tener repercusiones de magnitud nacional que posiblemente afectarán los resultados de las elecciones próximas en el 2,021. El poder no es eterno, la lealtad popular se mantiene con el gobierno que cumple su palabra, escucha a su población y atiende los reclamos de justicia en casos graves como el de la guardería ABC. Si esto no sucede quienes actúen en contra del pueblo, pagarán sus acciones con votos de castigo en las próximas elecciones. Por ello es importante considerar que cada día que pasa sin que los padres de ABC sean atendidos como merecen, representa un aumento en la decepción del nuevo gobierno que se presentó como el gobierno del cambio y una baja en la credibilidad de las instituciones gubernamentales.

Andrés Manuel López Obrador no puede atender todos y cada uno de los asuntos importantes del país, pero en este caso en particular, debe tomar cartas en este asunto de forma directa, poner en su lugar a estos funcionarios que están fallando con su deber y responsabilidad como servidores públicos, porque la falta de justicia en este caso afecta su imagen de hombre de estado, de hombre que cumple su palabra y el descontento popular que está generando este maltrato a los padres de ABC podría contribuir a un desplome de Morena en las elecciones del 2,021.

Lo sensato y pertinente es que Alejandro Encinas y resto de funcionarios se reúna cuanto antes con este grupo de padres de ABC, que termine el trato indigno, la insensibilidad social, ausencia de empatía y  falta de respeto a las víctimas de violación de derechos humanos, antes de que este conflicto escale a magnitudes que estén fuera de control. En caso de no hacerlo, la demanda que presentará el pueblo mexicano no se limitará a pedir la renuncia de estos funcionarios que no están cumpliendo su deber como servidores públicos y podría ser un posible voto de castigo en perjuicio de Morena en las próximas elecciones. La Justicia para los afectados por la tragedia de la Guardería ABC no debe demorar más tiempo del que ya ha tardado en llegar.

jueves, 29 de octubre de 2020

        El cambio cultural como asunto de vida o muerte durante el                                                              covid

Oscar Yescas Domínguez

29 de octubre de 2,020




Introducción

Aprendizaje formal y aprendizaje informal

El aprendizaje social durante la pandemia del covid-19

¿Mitigar o contener la pandemia?

El mindo o cambio cultural para enfrentar la pandemia

Conclusiones


Introducción

En 1984 presenté mi examen profesional para obtener el título de Licenciado en Psicología por la Universidad Veracruzana exponiendo como tesis el trabajo titulado “Consideraciones sobre la problemática sexual juvenil en México”, en el cual concluía que el ejercicio de la sexualidad se presentaba como un verdadero problema social, que podíamos identificar a partir de varios indicadores tales como las crecientes cifras de abusos sexuales, el incremento del número de embarazo en adolescentes, de madres solteras, delitos sexuales, abortos, etc., todos estos problemas constituían un problema social que tenían como denominador común y punto de origen la ausencia de educación sexual integral.

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/consideraciones-sobre-la-problematica.html

A 36 años de la presentación de ese trabajo la situación actual del ejercicio de la sexualidad en nuestra sociedad continúa presentándose como un grave problema social al sumarse nuevas problemáticas como el acoso sexual callejero, el hostigamiento sexual laboral y el más grave de todos, el feminicidio. Continúa vigente la tesis de que la ausencia de programas de educación sexual integral en el sistema de educación formal es la principal causa que origina tales problemas, los cuales podrían detenerse y ser prevenidos si se incluyen programas de educación sexual en todos los niveles del sistema de educación formal, como medida principal, sin excluir el aumento en la pena hacia quienes cometan feminicidio, o cualquier tipo de violencia hacia las mujeres.

Pero la realidad es que en pleno siglo XXI, conocido como la era de la sociedad de la información, vivimos en un ambiente de ignorancia en diversos campos de nuestra vida cotidiana que reclaman programas educativos de urgencia para generar un ambiente en el cual la convivencia social se de en un ambiente de armonía y tranquilidad. Puede afirmarse sin riesgo a equivocarnos que la falta de educación es el origen de buena parte de los problemas sociales que estamos padeciendo, problemas que abarcan desde la ausencia de educación vial que reflejan los conductores irresponsables de vehículos que circulan por nuestras calles y los peatones que circulan y caminan con un total desconocimiento de las señales de tránsito poniendo en riesgo su integridad física y la de los demás.

La resistencia de grupos conservadores y de ideología de derecha para aceptar la inclusión de programas de educación sexual integral en el sistema de educación formal ha provocado más perjuicios que beneficios, porque continúa aumentando el número de víctimas de la práctica de una sexualidad basada en un modelo que la reduce a su expresión genital. La ausencia de programas de educación en sexualidad sigue presentándose como la causa principal de la mayor parte de nuestros problemas sociales relacionados con el ejercicio de nuestra sexualidad (ausencia de educación paterna y materna, abandono de mujeres embarazadas, violencia hacia las mujeres y feminicidios).

La ausencia de educación va mucho más allá si observamos que en nuestras comunidades existe una ignorancia colectiva en materia de derechos humanos, laborales, sexuales y esto incluye ignorancia en el cuidado de nuestra salud física. Debemos reconocer que en la era de la información prevalece la ignorancia que favorece a quienes ejercen el poder económico y político, porque la ausencia de educación genera personas sumisas, obedientes a la figura de autoridad, conformistas, con baja autoestima, fácilmente influenciables, incapaces de defender sus derechos (porque lamentablemente desconocen que tienen derechos) y sin un pensamiento autónomo. Es decir, sus pensamientos reflejan lo que perciben que piensan los demás, no proyectan sus ideas auténticas por temor a no ser aceptados socialmente. Podemos tener grandes avances tecnológicos, pero si la tecnología no es utilizada como herramienta para combatir la ignorancia, los grandes problemas sociales persistirán y vale decir que hoy en día, en plena era de la información, alegar ignorancia no exime de responsabilidad social al incurrir en comportamientos que perjudiquen la integridad física o salud colectiva.

En esa misma línea de pensamiento considero que gran parte de los problemas personales y colectivos que estamos padeciendo podrían ser solucionados a través de la implementación de programas de educación que contribuyan a generar aprendizajes individuales y colectivos que un empoderamiento personal y social que den como resultado cambios permanentes en la conducta de los ciudadanos contemporáneos que reflejen una mayor responsabilidad social al reconocerse a sí mismos como individuos pertenecientes a una comunidad social. El problema de la pandemia del covi-19 nos coloca ante la necesidad urgente de realizar programas de educación comunitaria para salvar vidas, sobre todo cuando un segmento de la población continúa negando la existencia de la pandemia y resistiéndose a incorporar a sus comportamientos conductas preventivas de contagio del covid-19, poniendo en riesgo su salud y la salud de los integrantes de la comunidad a la que pertenecen.

Aprendizaje formal y aprendizaje informal

En este punto, considero importante mencionar que buena parte de los problemas que enfrentamos en nuestra vida cotidiana se debe a una concepción colectiva limitada acerca de los términos “educación” y “aprendizaje”, por lo que una precisión de su significado sería de gran valor para crear las condiciones que permitieran generar un cambio social en nuestra sociedad que hoy presenta como una de sus principales características la existencia de una enorme desigualdad social que provoca la exclusión de una inmensa mayoría de personas que no tienen oportunidades para acceder al sistema de educación formal.

Las condiciones socioeconómicas impiden que buena parte de la niñez y la juventud de los países latinoamericanos puedan acudir sin problemas a recibir educación formal. Los filtros utilizados para seleccionar a alumnos desde el nivel básico y superior funcionan como contenedores para impedir que la educación sea accesible para todos los ciudadanos ya que sólo un porcentaje reducido de la población logra ingresar a las universidades públicas.

De la cantidad de estudiantes que logran acceder a escuelas secundarias y preparatorias, un gran porcentaje deserta posteriormente por varios motivos principalmente económicos, ya que enfrentan la imposibilidad de pagar cuotas por concepto de inscripción, gastos en compra de útiles escolares, uniformes, transporte cotidiano, o simplemente se ven en la necesidad de abandonar sus estudios para buscar trabajo y ayudar en la economía familiar. Por estos motivos el número de estudiantes que logran ingresar a las universidades es cada vez más reducido y paradójicamente, en las universidades aumenta el porcentaje de deserción ya que cada semestre se va reduciendo el número de alumnos y lamentablemente al final, sólo unas centenas de los miles que ingresaron logran terminar sus estudios universitarios.

Los millones de personas que no accedieron a oportunidades de educación básica media o superior, tienden a pensar que el aprendizaje se da sólo dentro de las escuelas (de las cuales ellos fueron excluidos) y cuando alguien llega a decir “quiero aprender”, se le dice “ponte a estudiar, ve a la escuela, consigue un buen maestro”. Se asocia y limita el aprendizaje a un ambiente escolar, en el cual se utilizan libros para estudiar, se requiere el apoyo de los maestros, y en donde existe una evaluación del aprendizaje obtenido que si es aprobatorio permite ascender de grado escolar.

Si se aprueban todos los cursos se adquiere un certificado formal que acredita haber terminado satisfactoriamente dichos estudios y estos documentos permiten elevar el status social y obtener mayores oportunidades de trabajo. Ésta es la educación formal donde tiene lugar un aprendizaje formal que tiene lugar en las instituciones educativas y que forma parte del sistema de educación formal, donde se fomenta la meritocracia y se enseña a los estudiantes que mientras más méritos académicos tengan, obtendrán mayores oportunidades de acceder a buenos empleos.

Pero una gran mayoría ignora o menosprecia la existencia de otro tipo de educación y de aprendizaje en el cual participamos todos sin excepción y que tiene igual importancia que el que proporciona el sistema de educación formal. Me refiero a la educación informal o aprendizaje informal, que incluye todo aquel aprendizaje que nuestros ancestros definían como “la escuela de la vida”, que se refiere a todo lo que aprendemos de nuestras familias, amistades, vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, etc. Es ese tipo de aprendizaje que nos permite aprender en cualquier lugar, en cualquier momento y de cualquier persona. Aprendemos en nuestra niñez a caminar, a hablar, a pensar, a expresar nuestras ideas y pensamientos, tomando como modelos a nuestros padres, aprendemos en nuestra juventud conocimientos en la escuela, pero aprendemos del comportamiento de los demás a través de la televisión, películas, redes sociales, etc. Aprendemos en nuestra vida de adultos en nuestros centros de trabajo, en nuestra interacción con otras personas. Aprendemos cuando estamos en la tercera edad cuando hemos madurado y vemos la vida con otra perspectiva y evitamos cometer los errores que cometimos en nuestra juventud o vida adulta. Toda experiencia es una experiencia de aprendizaje y por ello a este tipo de aprendizaje se le conoce como aprendizaje vivencial, porque es a través de la vivencia de experiencias que aprendemos, no es un aprendizaje teórico, es un aprendizaje práctico. Este tipo de aprendizaje inicia con nuestro nacimiento y termina con nuestro fallecimiento, de aquí se origina la expresión: “nunca es tarde para aprender”.

El aprendizaje informal empieza desde antes del nacimiento a través de los estímulos que el bebé recibe en el vientre de su madre, continúa aprendiendo toda su vida y sólo termina de aprender cuando el anciano deja de existir. La vida es un constante aprendizaje, aprendemos en las escuelas, en las calles, en el trabajo, por las mañanas, por las tardes, por las noches y aprendemos de nuestros padres, de nuestros hijos, hermanos, amigos, jefes y vecinos.

El punto que quiero destacar es que estamos aprendiendo y enseñando constantemente a la vez, gracias a un proceso de interinfluencia que surge en las relaciones interpersonales. Debemos tener presente que influimos sobre las demás personas y somos influidos por otros gracias a nuestra vestimenta, apariencia, forma de hablar, comportarnos, etc. Influyen en nuestra percepción y aprendizaje los prejuicios, los estereotipos que hemos aprendido en nuestro desarrollo psicosocial. Por eso cada persona tiene un determinado estilo para aprender, no aprendemos todos por igual, cada quien aprende de manera diferente. Enseñamos a nuestros hijos al mismo tiempo que aprendemos de ellos con sus comportamientos, los maestros enseñan a sus alumnos pero todo buen maestro tiene conciencia de que al enseñar está aprendiendo también.

Todo aprendizaje implica un cambio en la conducta, en psicología se define el aprendizaje como “un cambio relativamente permanente en el comportamiento de una persona después de atravesar por una experiencia de aprendizaje”. El aprendizaje vivencial es mucho más efectivo que el aprendizaje formal, porque nos afecta más, lo aprendemos de una manera intensa, algunas experiencias jamás las olvidamos en nuestras vidas. El aprendizaje vivencial es un aprendizaje activo y participante, mientras que en el caso de el aprendizaje formal tiende a ser un aprendizaje pasivo, ya que algunos maestros confunden su función de docente y piensan que deben estar hablando todo el tiempo que dura la clase sin dejar participar a sus alumnos a los cuales se les impone un aprendizaje pasivo, poniendo mayor énfasis en la memorización de información que en la comprensión de la misma o el desarrollo de un pensamiento autónomo. Enseñar a pensar debería ser la función principal de todo maestro.

El aprendizaje social y el covid-19

Partiendo de la premisa de que existe un aprendizaje vivencial, debemos reflexionar acerca de lo que hemos aprendido en esta pandemia del covid-19 que parece no tener fin, considerando que hemos atravesado por varios meses de una crisis sanitaria que vino a agravar la crisis económica, política y ecológica en la que ya estábamos inmersos y que hoy enfrentamos una amenaza de rebrotes o repuntes en un mayor número de casos de contagio. Al obligarnos a quedarnos en casa durante los últimos meses como medida preventiva, la pandemia del covid generó un apagón del sistema capitalista que rompió el equilibrio entre la existencia de una producción masiva y un consumo masivo necesarios para el mantenimiento de un sistema basado en la propiedad privada de los medios de producción y que tiene como objetivo principal la maximización de las ganancias económicas a través de la explotación laboral y de nuestros recursos naturales.

Con el confinamiento social generalizado y el cierre de centros laborales no esenciales, durante esta pandemia se reveló más que nunca la existencia de una enorme desigualdad social al mostrar que el quedarse en casa guardando un prolongado confinamiento voluntario fue un privilegio de clase que sólo un sector de la población pudo cumplir, mientras que una gran mayoría sufrió la privación de alimentos y se vio en la necesidad de salir a conseguir dinero para obtener alimentos. Con la pandemia la salud y la economía del mundo entero se vieron afectadas de manera inédita y como siempre los sectores más desprotegidos fueron los más afectados: desempleados, trabajadores del empleo informal, microempresarios, etc., pero también reveló la existencia de un gran número de ciudadanos de alto riesgo de contagio del covid que presentaron deterioros en su salud física como diabetes, hipertensión, obesidad, desnutrición, etc., que adquirieron por hábitos nocivos a su salud como el consumo de alimentos no saludables (comida chatarra), tabaquismo y alcoholismo.

La pandemia reveló también la existencia de un estado de abandono del sistema de salud pública al fijar nuestra atención en los hospitales públicos que presentaban problemas de corrupción en la compra de medicinas y desabasto de medicamentos prescritos por los médicos, carencia de insumos hospitalarios, exceso de personal administrativo innecesario y explotación del personal médico y de enfermería. Las políticas neoliberales estaban dejando morir al sistema de salud pública porque pretendían privatizar este servicio y lucrar con las enfermedades de la población.

Como parte del aprendizaje es necesario mencionar que desde el inicio de la pandemia los habitantes de los países de occidente, vimos que el origen del covid-19 acontecía al otro lado del mundo, en un país lejano y la lejanía del lugar donde vivían la tragedia fue un factor de confusión para un sector de la población, ya que muchos llegaron a pensar que como era un problema que se presentaba en un lugar lejano no llegaría a nuestras fronteras. Aquellos ciudadanos que así pensaron y los gobernantes de varios países no tomaron en consideración de que vivimos en tiempos de globalización, lo que significa que estamos en constante interacción a nivel internacional por motivos económicos, políticos y comerciales, por lo que el cierre de fronteras no impediría la llegada del covid a todos los países del mundo entero. En la mayoría de los países las autoridades reaccionaron tarde y no aprendieron a tomar las medidas que ya estaban tomando los gobiernos de los países afectados y sólo reaccionaron cuando tuvieron el problema en su territorio. Con la población pasó algo parecido, no aprendieron de la experiencia ajena, de ver lo que sucedía en los primeros países afectados y en lugar de estudiar las formas cómo estaban combatiendo el problema para aplicarlas en forma anticipada en nuestra realidad inmediata, siguieron con sus rutinas normales y con ello pagamos el costo innecesario de un mayor numero de víctimas.

En el caso de México, tuvimos la fortuna de contar con profesionales como autoridades de salud, quienes con cierta demora lograron tomar medidas para disminuir el impacto de la pandemia en nuestra salud, vida social y economía, pero es necesario reconocer que realizaron una gran labor de difusión sobre el problema del covid-19 y de manera constante informaban a la población acerca del avance de la pandemia , poniendo énfasis en las medidas preventivas que ayudarían a evitar la propagación masiva del virus.

Pero a pesar del esfuerzo de las autoridades, el problema se agravó porque surgió una variable no contemplada en la estrategia diseñada contra la pandemia: buena parte de la población no atendió las instrucciones de las autoridades de salud para asumir nuevos comportamientos que permitieran enfrentar los nuevos riesgos a nuestra salud y que en realidad no implicaban un grado mayor de dificultad el asumirlos. Se repitió hasta el cansancio que no saliéramos de casa si no teníamos necesidad de hacerlo, que usáramos cubrebocas, guardáramos distancia sana, tuviésemos mayor cuidado en nuestra higiene y nos laváramos con frecuencia las manos, etc.

La gran mayoría atendió el llamado, pero un sector considerable de la población presentó resistencia al llamado del sector salud y continuó mostrando un comportamiento que en la situación de crisis de salud colectiva, no puede calificarse de otra manera mas que como comportamiento socialmente irresponsable porque es necesario decirlo claramente: el incremento de casos en el número de contagios se debió a la irresponsabilidad de un sector de la ciudadanía que no atendió los llamados de las autoridades de salud

El confinamiento nos dio la oportunidad de tener tiempo disponible para aprender de nosotros mismos y de cambiar nuestra concepción del aprendizaje, es decir, tuvimos oportunidad de “aprender a aprender”. Logramos identificar que se aprende en cualquier lugar, en cualquier momento y de cualquier persona. El aprendizaje vivencial de la pandemia nos debe ayudar a valorar lo que realmente es importante en nuestras vidas, valorar lo que tenemos y dejar de estar poniendo énfasis en lo que no tenemos. La presencia de la muerte a nuestro alrededor nos ayudó valorar la importancia de cuidar de nuestra salud eligiendo mejor nuestra alimentación, evitando conductas que nos conduzcan a nuestra autodestrucción. Nos permitió avanzar en el proceso de nuestro autoconocimiento, a aceptarnos como seres sociales que dependemos unos de otros, aceptar que nuestro comportamiento individual afecta a los demás, es decir, que tiene un impacto social y reconocer que el comportamiento de los demás nos afecta en lo individual. Aprender de la pandemia implica tomar consciencia de esta interinfluencia e interdependencia lo cual debería ayudarnos a reconstruir un sentimiento de pertenencia a nuestra comunidad y desarrollar comportamientos de responsabilidad ciudadana, porque al cuidar mi salud, cuido la salud de los demás.

¿Mitigar o contener la pandemia?

Las autoridades sanitarias han hecho una gran labor tratando de mitigar los efectos de la pandemia, poniendo a trabajar a un ejército de trabajadores de la salud: investigadores que buscan encontrar una vacuna efectiva cuanto antes, Médicos y Enfermeras trabajando incansablemente en la atención de pacientes con síntomas del covid-19, trabajadoras sociales laborando para tener mayor información sobre familiares y amistades que tuvieron contacto con los pacientes del covid, personal sanitario atendiendo la cremación de los cuerpos afectados por el covid-19. Personal administrativo obteniendo los insumos necesarios para que funcione cada institución de salud.

Mientras este ejército de trabajadores labora sin cansancio y algunos de ellos han caído en cumplimiento de su deber, miles de ciudadanos en el mundo entero continúan sin creer en la existencia del covid-19 alegando que se trata de un complot de los gobiernos y de personajes millonarios para reducir la población mundial. Durante la pandemia se atravesaron fechas significativas que forman parte de los los rituales de la cultura mexicana: el festejo del día del niño, el festejo del día de la madre, el festejo del día del maestro, el festejo del día del padre, etc. Miles de personas ignoraron el llamado de las autoridades de salud de evitar realizar reuniones de festejo de dichas celebraciones por más significativas que fuesen porque reunirse con otras personas los ponía en riesgo de adquirir el contagio del virus del covid-19.

Como resultado de no haber atendido estos llamados, la curva de contagio se incrementó considerablemente en los meses de mayo, junio y julio, muchos de estos casos fueron de personas contagiadas por haber asistido a encuentros de personas que celebraron estos rituales. Esta resistencia a seguir las instrucciones de las autoridades sanitarias no sólo se presentó en México, sucedió en la mayoría de los países de occidente, en los cuales buena parte de la población no sólo ignoraba las advertencias de usar cubrebocas, no salir de casa y guardar distancia, sino que llegaron al extremo de afirmar que el covid-19 no existía

Un gran número de personas continúa presentando comportamientos de resistencia al uso de cubrebocas, no toman la precaución de guardar sana distancia y actúan con comportamientos de gran irresponsabilidad social que reflejan que no han aprendido de la experiencia de crisis sanitaria en la que hemos vivido en los últimos meses. Algunos presentan un problema de aprendizaje denominado como disonancia cognoscitiva, que consiste básicamente en presentar comportamientos que entran en choque con los conocimientos que indican los riesgos de asumir dichos comportamientos.

Junto a la presencia de núcleos de la población que no creían en la existencia de la pandemia y que continuaban con conductas de alto riesgo para su salud y la salud de quienes se cruzaran en su camino, surgió otro fuente de presión que provenía de los empresarios y de la oligarquía económica, que pedían a gritos "salvar la economía" y las fuentes de trabajo exigiendo abrir negocios y centros laborales antes de tener condiciones seguras de salud. Debido a esas presiones las autoridades cedieron y pusieron en color amarillo el semáforo preventivo de la pandemia, pero eso no significó que ya estuviéramos en condiciones de salir sin riesgo de ser contagiados, pero muchas personas interpretaron como que “regresábamos a la normalidad” y podían acudir a centros de diversión masiva como playas, bares, restaurantes, etc., y salieron sin tomar las precauciones de usar cubrebocas, guardar distancia y realizaron reuniones masivas, lo cual provocó un repunte de casos de contagios nuevos en el mundo entero.

Francia anunció un confinamiento nacional, la India superó los 8 millones de casos de covid-19, Alemania anunció un confinamiento parcial en todo el país a partir de este próximo lunes primero de noviembre, Rusia ordenó uso de mascarillas en espacios y transporte público, En Estados Unidos aumentó diez por ciento la tasa de muertes diarias, llevando un récord de 8,837,688 casos de contagio de covid-19 y 227,421 muertes por esta pandemia. En el mundo entero se han registrado 44,312,806 casos de contagio, mientras que han fallecido por covid-19 227,421 personas. Por estas cifras alarmantes en estos momentos después de meses de trabajo agotador, el personal médico y de enfermería de los hospitales en el mundo entero presentan graves síntomas de agotamiento, el sistema de salud en varios países enfrenta una grave crisis de funcionamiento por escasez de personal médico, desabasto de medicamentos e insumos hospitalarios. Los hospitales en Europa, Estados Unidos y latinoamérica están llegando al límite de su capacidad de servicio.

En este panorama internacional de la pandemia se presenta un repunte en el número de casos registrados y se anuncia un “segundo rebrote a nivel internacional. En México, ni siquiera hemos logrado “aplanar la curva” lo que significaría tener cero casos de contagios de covid en un día, todos los días siguen reportándose nuevos casos, lo cual significa que no hemos salido de “la primera ola” y ya tenemos encima la amenaza de “una segunda ola” de contagio. En estas condiciones intentar seguir la estrategia gubernamental de mitigar los efectos del covid-19 ya no es suficiente por la resistencia que presentan grandes núcleos de la población que siguen sin creer en la existencia del covid-19 o simplemente continúan ignorando el llamado a asimilar como hábitos el uso permanente de cubrebocas, guardar distancia, quedarse en casa, etc.

El mindo o cambio cultural para enfrentar la pandemia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció la magnitud del problema que enfrenta actualmente la humanidad: “Nuestro gran desafío es que todavía hay gente que cree que el covid-19 no existe”. El gran desafío es que no todos tienen el conocimiento o información suficiente para cambiar sus comportamientos. No todos aceptan lo que se debe hacer para controlar la pandemia, porque no creen que existe una pandemia. Con esta declaración reconoce que no se podrá controlar la pandemia sin la participación social de los integrantes de las comunidades en la adopción de nuevos comportamientos que reducen la posibilidad de contagio del virus (usar cubrebocas, guardar distancia, quedarse en casa, etc.)

En un momento histórico en el que en Europa y en Estados Unidos los contagios siguen aumentando a un ritmo mayor que los reportados al inicio de la pandemia, esta declaración debe tomarse seriamente y los ciudadanos debemos reflexionar acerca de cual es nuestra participación en la solución del problema. No podemos quedarnos cruzados de brazos ante la amenaza de un próximo Tsunami de casos nuevos de covid-19. La pandemia ha llegado a un punto en el cual no podrá ser controlada sin la participación de todos los ciudadanos en la adopción de las medidas preventivas de contagio que se han repetido hasta el cansancio. El retorno al confinamiento masivo es una muestra del fracaso de programas de salud pública que no contemplan la participación ciudadana en el cuidado y protección de la salud pública. Se necesita de un nuevo enfoque de contención de la pandemia que vaya más allá de la mitigación de los efectos de la misma, es decir, se requiere una educación masiva que genere un interés ciudadano para proteger la salud comunitaria y no solo brindar atención a la salud de contagiados del covid-19. La participación ciudadana es de extrema importancia en estos momentos de amenazas de nuevos rebrotes o nuevas olas de contagio del covid-19.

Si los integrantes de nuestras comunidades participan respetando el distanciamiento social, evitando formar parte de multitudes, usar cubrebocas y medidas de higiene personal, no sería necesario implementar toques de queda y estar en confinamientos masivos de manera prolongada. Si cada persona pusiera de su parte un esfuerzo personal reduciendo su exposición al virus y disminuyera la oportunidad de exponer a otros, se reducirían drásticamente las posibilidades de contagio y se salvarían vidas, ganando tiempo para dar oportunidad al sector médico e investigadores para encontrar y producir una vacuna realmente efectiva. No puede continuarse con la estrategia de atender sólo a los contagiados del virus, intentando mitigar los efectos de la pandemia, porque no habrá capacidad de respuesta en el caso del resurgimiento de nuevas olas de contagio. Los gobiernos tienen la responsabilidad de elaborar un nuevo contrato social con la población de sus países en el cual incluyan de manera explícita la explicación de las expectativas que se esperan tanto de autoridades sanitarias, autoridades gubernamentales y ciudadanía en general, para que se desarrollen los comportamientos esperados de cada una de las partes.

La atención a la pandemia del covid-19 incluye la construcción de un vínculo de colaboración entre autoridades y ciudadanía de tal forma que colaboren en esfuerzos conjuntos en la detección de casos, la investigación de grupos de casos, atención a contagiados, prevención de contagios por parte de la ciudadanía a través de la adopción de nuevos comportamientos que incluyan como hábitos permanentes el uso de cubrebocas, guardar distancia, salir sólo lo necesario, etc. En caso necesario el gobierno podrá establecer una cuarentena en la cual se incluyan medidas de protección a grupos en estado de vulnerabilidad sanitaria o económica, proveyéndoles de despensas con alimentos y medicamentos necesarios.

La falta de vacuna efectiva es lo que debe motivar al desarrollo de una consciencia colectiva que permita enfrentar en mejores condiciones la pandemia del covid-19. Se ha comprobado de manera eficiente que la sola información no constituye una educación, durante la epidemia del sida en los noventas, se puso énfasis en que el uso del condón aumentaba la seguridad del contagio del vih sida y de otras enfermedades de transmisión sexual, pero millones de gentes ignoraron esa información y evitaron usar el condón. En las campañas contra el tabaquismo se informaba que consumir tabaco era un riesgo para la salud, sin embargo, millones de personas seguían fumando. Se sabe que el alcohol perjudica la salud y millones de personas tienen el hábito de consumir alcohol.

En las actuales condiciones de crisis sanitaria y del surgimiento de nuevos rebrotes en varios países europeos que han retrocedido a la implementación de toques de queda y confinamiento colectivo, se requieren estrategias educativas comunitarias que apoyen los esfuerzos gubernamentales para ayudar a que las personas tomen consciencia de que su comportamiento individual afecta el comportamiento colectivo de la comunidad a la que pertenece y de que el comportamiento de los demás afecta al comportamiento individual.

Para lograr estos objetivos debemos analizar la experiencia de los países orientales que a pesar de estar cerca del lugar donde inició la pandemia, han logrado contenerla y presentar números bajos en casos de contagio y fallecidos. Destaca el caso de Japón, un país con una población de 126 millones de habitantes y con un registro de 1,700 personas fallecidas por covid-19. Cuando preguntaron al Primer Ministro japonés Taro Aaso cómo lograron enfrentar con estos resultados que, comparados con las cifras de países occidentales representan una versión exitosa por el bajo número de contagiados, respondió con una sola palabra: “Mindo”, que se puede traducir como “el nivel de las personas”, o el nivel cultural de un pueblo.

La población de ese país acató en forma obediente las medidas higiénicas que promovió el gobierno de tal forma que no hubo necesidad de imponer multas a los infractores porque no hubo tales. Mientras que en occidente, la juventud realiza “fiestas de rebeldía” en tiempos de cuarentena generando un mayor número de contagiados, en aquel país se respetaron colectivamente las medidas sanitarias.

Conclusiones

El aprendizaje vivencial de la pandemia nos debe conducir a la conclusión de que estamos enfrentando un problema de crisis sanitaria que sólo podrá encontrar su solución en la participación social de todos los integrantes de nuestras comunidades para lograr que las medidas de prevención del covid-19 sean incorporadas como hábitos permanentes en nuestro comportamiento. La solución para enfrentar a la pandemia y los posibles rebrotes de nuevos contagios se encuentra en nuestros hombros, depende de nosotros el participar en acciones conjuntas en forma colectiva, unida y organizada para detener nuevos casos de contagio. A estas alturas el problema ya no es sólo del gobierno, el problema es de salud pública y la salud de todos nosotros está en riesgo si no cambiamos nuestro comportamiento ante esta pandemia. El reto que tenemos frente a nosotros es lograr que todos y cada uno de nosotros actúe en forma voluntaria siguiendo las reglas higiénicas emitidas por las autoridades de salud, si logramos hacerlo evitaremos la necesidad de implementar controles extremos y medidas forzosas que limiten nuestras libertades individuales y colectivas.

Aprender de la experiencia de la pandemia del covid-19 implica reconocer los esfuerzos positivos que otros países han realizado y han dado resultados exitosos al contener el número de contagios del covid-19. El pueblo japonés nos da un valioso ejemplo digno de ser imitado y el pueblo de Nueva Zelanda que tiene registrados sólo 2,000 casos de contagio y 30 fallecidos, nos muestra también que la estrategia es más exitosa cuando pueblo y gobierno trabajan juntos. Ese es el significado del comentario de la Primera Ministra de Nueva Zelanda cuando habla de su población como “un equipo de 5 millones de personas”.

Todos podemos colaborar en combatir esta pandemia si asimilamos la idea de que aprender de esta experiencia implica haber asimilado en nuestro repertorio conductual el uso de cubrebocas como hábito, al igual que aprendimos a usar el cinturón de seguridad al abordar un automóvil, el uso de cubrebocas al salir de casa debería ser un hábito asimilado en nuestro comportamiento. Al igual que salimos de casa registrando como un acto consciente el salir con nuestro teléfono celular, de igual forma debemos hacerlo con nuestro cubrebocas en rostro y gel antibacterial en mano. Evitemos acudir a lugares con asistencia masiva, se acerca el día de muertos un ritual muy importante para la cultura mexicana. Salvemos vidas evitando acudir a los panteones, conmemoremos a nuestros muertos en nuestras casas.

Aquellos que no creen en la existencia del covid-19 disminuirán su resistencia al uso de medidas higiénicas si todos construimos una identidad como agentes de cambio social, si educamos con nuestro ejemplo y realizamos sanciones sociales cuestionando a quienes no respeten las normas sanitarias. Cuando se le preguntaba a ciudadanos japoneses porqué usaban cubrebocas, muchos coincidieron en mencionar que para ellos era muy importante la sanción social, querían evitar ser señalados como aquellas personas que por no haber usado cubrebocas o no haber guardado distancia prudente, fueran quienes provocaran el fallecimiento de pacientes por contagio de covid-19.

Se acostumbra decir que algo positivo debe surgir de algo negativo, en el caso de la pandemia del covid-19, el abandono del individualismo, la superación de la insensibilidad social, la eliminación de comportamientos de irresponsabilidad social, la recuperación del civismo, el desarrollo de una conducta moral regida por una ética que incluya valores sociales y el desarrollo de una responsabilidad social, deben ser los aspectos positivos que la pandemia nos deje. Toda experiencia es una experiencia de aprendizaje, la vivencia de esta pandemia debe dejarnos un aprendizaje significativo, al grado de convertirnos en otras personas diferentes a las que éramos a principios de este año. Sólo si logramos estos cambios podremos reducir el número de contagios y decir que hemos aprendido de la experiencia de la pandemia

La nueva realidad después de la pandemia del covid-19 la estamos construyendo aquí y ahora, esta nueva realidad implica la construcción de una nueva identidad social en la que se incluyan hombres y mujeres socialmente más sensibles, donde el individualismo ya no tiene cabida. En el momento en que tomemos en cuenta que estamos todos dentro del mismo barco que se llama tierra y este barco se está hundiendo y todos peligramos con ese hundimiento. La unión de esfuerzos se hace necesario para cuidar la salud pública, es decir nuestra salud individual y la salud colectiva. Realizar un cambio cultural se presenta hoy en día como la diferencia entre la vida y la muerte.

Byung Chul-Han: Las lecciones que entrega oriente contra el coronavirus.

https://www.latercera.com/culto/2020/10/26/byung-chul-han-las-lecciones-que-entrega-oriente-contra-el-coronavirus/?fbclid=IwAR0iAVaavAtPePlK2AjYNzDCCecwlpVEEiJU-Jw-eCDDnO6rP_IiHHdy-6M

Nuestro gran desafío es que todavía hay gente que cree que el COVID-19 no existe”, asegura la OMS. 26 de octubre del 2,020 https://news.un.org/es/story/2020/10/1483082

Yescas, Oscar: Consideraciones sobre la problemática sexual juvenil

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/consideraciones-sobre-la-problematica.html

Yescas, Oscar: Reflexiones sobre la vida y la muerte en tiempos de pandemia

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/reflexionessobre-la-vida-y-la-muerte-en_19.html

Yescas, Oscar: La ciencia contra la ignorancia en la batalla contra el covid-19

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/laciencia-contra-la-ignorancia-en-la.html

Yescas, Oscar: Libertad individual vs. control social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/06/libertadindividual-vs.html

Yescas, Oscar: ¿Adiós Susana distancia?

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Yescas, Oscar: La vida no vale nada

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Yescas, Oscar: Ceguera colectiva en materia de salud en tiempos del covid-19

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Yescas, Oscar: La pesadilla del covid no ha terminado

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Yescas, Oscar: ¿Regreso a un nueva normalidad?

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Yescas, Oscar: ¿Visitar a las madres en su día?

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Yescas, Oscar: Reflexiones en tiempo de cuarentena

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/04/reflexionesen-tiempos-de-cuarentena.html

Yescas, Oscar: El coronavirus y su impacto social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/03/elcorona-virus-y-su-impacto-social.html

Yescas, Oscar: Covid-19, desigualdad y cambio social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/03/covid19desigualdad-y-cambio-social.html

Yescas, Oscar: Sana distancia y quédate en casa

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/03/sanadistancia-y-quedate-en-casa.html


La OPS recomienda evitar los viajes en avión por vacaciones durante la pandemia de COVID-19. 21 de octubre , 2,020 https://news.un.org/es/story/2020/10/1482792

Estudio advierte que en Europa segunda ola de contagios será “acelerada”

https://tecreview.tec.mx/2020/10/24/ciencia/europa-segunda-ola-contagios-sera-acelerada/?fbclid=IwAR16EabpLs_HGPoVx3wv4FQ3PMBs-4eaEjG-yrTH07xb5tOBwpq2OU7YaLw

Francia registra mas de 52,000 casos enun solo día

https://www.proceso.com.mx/internacional/2020/10/25/francia-registra-mas-de-52-mil-casos-de-covid-19-en-un-dia-251547.html?fbclid=IwAR2ZD9BxZII54oCxuLUUqvmz8GDx4Qd_WmdOPJoQE8yZMkD7popuRm2DPXo