El pesimismo
de la inteligencia en lucha por el porvenir de una ilusión
Oscar Yescas
Domínguez
29 de
noviembre de 2024
Introducción
El
potencial de cambio social presente en la música y la lectura
La función
social del trabajador intelectual
Los
profesores como agentes de cambio social
El
escritor como intelectual transformador
Conclusiones
Introducción
El pasado
24 de octubre observé que el contador de visitas de mi blog personal
superó el número de las 100,000 entradas, lo cual me provocó un
sentimiento de satisfacción personal ya que lograr esa cifra era
parte de la lista de mis propósitos de año nuevo y estaba
contemplada alcanzarla en el mes de diciembre, por lo que haberla
obtenido antes de lo planeado me provocó un sentimiento de orgullo
personal y en un primer impulso pensé en tomar una foto de esa cifra
para publicarla como evidencia, compartir este logro en facebook y
expresar mi agradecimiento a los lectores que visitan de manera
regular mi blog y que residen en más de 20 países.
Debo
mencionar que estas visitas funcionan como una fuente de
retroalimentación que alimenta mi pasión y necesidad de escribir,
porque siento que a través de mis artículos me conecto con una masa
amorfa de personas desconocidas que los leen y cuando algunas
personas toman la iniciativa de subir un comentario sobre un artículo
que les interesó, los leo con gran interés porque siento que en ese
momento se completa el círculo de la comunicación, mi artículo
deja de ser un soliloquio y surge una conexión entre escritor y
lector.
Pero al
momento de empezar a escribir las primeras palabras que acompañaran
las evidencias de tal hazaña, empezaron a circular por mi mente unos
pensamientos que me hicieron ver que esta cifra representaba algo que
va mucho más allá de un logro personal que alimentara mi ego,
porque mirando desde otra perspcetiva esta cifra podría ser asumida
como una muestra de interacción social virtual entre un público
creciente que intenta romper el control mediático que manipula la
información para distorsionar la gravedad del momento histórico en
el que estamos viviendo, desarrollando nuevos comportamientos que se
caracterizan por mostrar una inclinación por la lectura de textos
con contenido de crítica social ya que al acceder a los mismos
desarrolla de manera gradual un pensamiento crítico que le ayuda a
comprender el contexto social al que pertenece y ejercer por su
cuenta la crítica social.
La visión
de este efecto secundario que podrían estar provocando mis artículos
me llevó a abandonar la idea de percibir esta cifra como la
evidencia de mi consolidación como escritor y mientras la observaba
veía que los números de ingreso seguían aumentando, por lo que
comencé a verla como un logro que es compartido con las miles de
personas que a lo largo de varios años me han acompañado haciendo
el esfuerzo de leer mis artículos y de esta reconocer que todos y
cada uno de las personas que ingresaron a mi blog contribuyeron con
su granito arena para alcanzar esta cifra tan alta, por lo que
considero justo mencionar que, bajo la premisa de que somos lo que
somos gracias a los demás, los lectores de mis artículos también
merecen un reconocimiento en el logro de esta alta cifra que, porque
están actuando en contra de la corriente mayoritaria que evita leer
textos largos con contenido de crítica social.
De esta
forma pude ver que con cada ingreso a mi blog y con cada lectura de
alguno de mis artículos, miles de personas han estado contribuyendo
sin saberlo, al rescate del homo sapiens y con su esfuerzo individual
se han sumado a una defensa colectiva del lenguaje escrito, en un
momento histórico en el que el ser humano contemporáneo ha estado
perdiendo su condición de ente pensante, porque el neoliberalismo ha
estado convirtiendo cada día más a millones de personas en un homo
videns que son esclavos de sus ojos, porque su aprendizaje está
limitado a la simple visualización de las imágenes, ya que no
utilizan su capacidad de razonar, se guían por un pensamiento
lineal, carecen de un pensamiento autónomo y no ejercen la crítica
social, lo cual los coloca en una posición de ser presa fácil del
consumismo y los convierte en el nuevo sujeto antropológico que
necesita la economía de libre mercado para mantener el equilibrio
entre una producción masiva y un consumo masivo, esto es, el homo
consumens, que vive para trabajar y trabaja para vivir
Con estos
pensamientos circulando en mi mente, en momentos como éste me alegro
de no haber hecho caso de aquellas críticas que recibía hace varios
años en las que se cuestionaba la extensión de mis artículos que
publicaba en mi blog, porque fueron varias las personas cercanas
llegaron a decirme que mis artículos eran muy largos y afirmaban que
por ser tan extensos no serían leídos porque la mayoría de las
personas ya no lee textos que tengan una extensión más allá de 5
cuartillas.
Dentro de
mí sabía que tenían algo de razón, porque para nadie es un
secreto que el desarrollo tecnológico ha propiciado una invasión de
teléfonos celulares que ha cambiado nuestro comportamiento social y
uno de estos cambios que son más que evidentes es el hecho de que
un gran sector de la sociedad ha perdido el hábito de la lectura y
esto ha provocado un aumento de la ignorancia en amplios sectores de
la sociedad porque la mayor parte de la información que circula en
internet son noticias falsas.
Estos
dispositivos tecnológicos funcionan como implantes digitales en los
cuerpos de las personas porque han desarrollado una dependencia
psicológica que les provoca un gran malestar cuando no tienen el
teléfono a su lado. Esta dependencia y apego a los teléfonos
celulares ha generado una nueva adicción conocida como “nomofobia”
que consiste en que las personas experimentan un miedo irracional al
no disponer de su teléfono móvil, cuando alguien pierde su teléfono
entra en un estado de ansiedad y angustia que sólo termina cuando
los recuperan, estos síntomas coinciden con la sintomatología de
los adictos al ser privados del objeto de su adicción. El hecho
comprobado es que el uso constante de los teléfonos celulares ha
alejado a las personas de la lectura de los libros, las nuevas
generaciones no ven a sus padres leyendo libros, por lo que no
valoran el hábito de la lectura y desde edades cada vez más
tempranas exigen tener un teléfono celular que afecta su desarrollo
psicológico porque les impide desarrollar un pensamiento autónomo.
Por esas
razones varias personas que tenían las mejores intenciones me decían
que si deseaba ser leído debería escribir artículos más cortos
porque “la gente ya no lee”. Pero como siempre he remado contra
la corriente actuando como lobo solitario defendiendo mi libertad de
pensamiento aún cuando esto implique ser diferente a la mayoría y
nunca he actuado como un “seguidor” de líder alguno, decidí
ignorar tales recomendaciones porque sentía en mi interior que tenía
mucho que decir, no sólo porque con el paso del tiempo aumentaba la
cantidad de libros leídos, sino porque veía que cada día surgían
más motivos para indignarse y levantarse en pie de lucha, por lo que
experimenté la necesidad de escribir porque tenía plena consciencia
de que estamos viviendo una crisis social que provoca un sufrimiento
colectivo y era necesario impulsar un cambio social.
Junto a la
necesidad de impulsar una transformación social también tenía
conocimiento de un conjunto de experiencias en las que se manifestó
el poder de la palabra escrita para reconstruir la vida social de
personas que padecieron desgracias en forma individual o colectiva y
de libros que inspiraron el surgimiento de movimientos colectivos.
Recordemos que la lectura fue muy importante para los prisioneros en
los campos de concentración nazi y también para las personas que
sufrieron confinamiento forzado durante el stalinismo, el fascismo
italiano, al igual que para aquellas personas que estuvieron
sometidas por las dictaduras militares en Argentina, Chile, Uruguay,
etc. (1).
De manera
más reciente, durante la pandemia del covid con
el encierro forzoso surgió un nuevo tipo de crisis, la crisis
psicológica, que cada persona la vivió de diferente manera, pero al
estar en condiciones de encierro millones de personas encontraron una
alternativa de apoyo a su alcance y fueron los libros cuya lectura
sirvió como terapia y de esta manera los libros fueron la tabla de
salvación para millones de personas porque le ayudaron a sobrellevar
y superar la crisis. En base a todas
estas experiencias queda claro que la lectura ha ayudado a millones
de personas a sobrellevar el aislamiento forzoso, a evitar millones
de crisis psicológicas, a prevenir incontables impulsos de suicidio,
porque el vacío personal se podía llenar con los libros que se
tenían en casa y la recuperación de la normalidad se encontraba a
través de la lectura. Bajo la premisa de que de algo malo puede
surgir algo bueno, una alternativa viable al alcance de todos en
tiempos de crisis es lo que permitió que surgiera lo que se llama
biblioterapia (2).
En el
contexto de la crisis global y bajo la perspectiva de que “el mundo
entero es un espacio en crisis” tomé la decisión de continuar
escribiendo en mis propios términos, haciéndolo de una manera
libre, sin seguir formato alguno que restringiera mi estilo de
escribir porque no me dirigía a un público académico sino a una
amplia masa de lectores no acostumbrados a la lectura, ejerciendo en
todo momento la crítica social sobre aquellos temas que desde mi
perspectiva personal son temas de relevancia social en el contexto
sociohistórico en el que los escribí y decidí publicarlos en
redes sociales aprovechando el poder que nos da el desarrollo
tecnológico por lo que opté por usar mi blog personal como una
plataforma educativa, si alguien me leía, era ganancia, pero lo
primero era satisfacer mi necesidad de escribir, de tal forma que
apenas terminaba de publicar un artículo y ya otras ideas se iban
configurando en mi mente como ideas centrales de un nuevo artículo.
Con todas
estas ideas en mi mente, cambié mi mirada sobre el hecho de haber
superado las 100,000 visitas a mi blog personal, para dejar de verlo
como un triunfo individual y percibirlo como un logro colectivo,
porque al mismo tiempo que me transformo mientras escribo y publico,
la lectura de mis escritos han contribuido a la transformación de
aquellas personas que los leyeron.
Pero más
allá de los números, puedo ver que quienes visitan mi blog son
parte de aquellos millones de personas que poco a poco están
cambiando la representación de sí mismos, que aspiran a una mayor
independencia y con pequeños actos de disidencia sin saberlo, están
contribuyendo al surgimiento de una nueva condición humana en la que
el individuo intenta desmarcarse de la masa que se deja llevar por la
publicidad que es parte de estrategias de mercadotecnia y actúa como
un moderno flautista de Hamelin que usa su música para conducir a la
humanidad entera por un camino que le dirige a la autodestrucción a
través del consumo masivo.
Bajo esta
perspectiva el haber rebasado las 100,000 visitas a mi blog con
lectores que proceden de más de 20 países en un momento histórico
en el que el mundo se está cayendo en pedazos, lo percibo como una
bocanada de aire fresco porque para mí representa una evidencia de
que algo está ocurriendo porque una parte de la humanidad está
dejando de ser crédula, está abandonando la pasividad y empieza a
mirar con ojos críticos la realidad social.

Desde mi
perspectiva personal estos números se muestran como una evidencia de
que un sector de la sociedad global está experimentando una mutación
antropológica que se refleja en transformaciones individuales de
miles de personas que forman una colectividad amorfa que intenta
superar la incertidumbre social, utilizando los libros y las redes
sociales como herramientas que les permitan comprender lo que está
sucediendo, aún cuando ésto implique leer gruesos libros o largos
artículos que contribuyen a desarrollar un pensamiento autónomo y
ejercer la crítica social.
La
música y la lectura como procesos de liberación social
Hace
algunos años recibí la visita de un amigo proveniente de Estados
Unidos, mientras lo paseaba por las calles de mi ciudad escuchábamos
música que provenía de una USB en la que tenía una selección de
3,000 canciones que puedo decir considero mis favoritas (mi automóvil
de aquel entonces no tenía bluetooth ni conocía Youtube music). En
un alto del camino me preguntó que tipo de música me gustaba más,
le contesté que mis gustos musicales son variados pero mi música
preferida es el blues
Me pidió
que pusiera algo de blues y con cierta prisa porque iba conduciendo,
seleccioné música de John Mayall, al escucharla me dijo “¿John
Mayall? ¡He is too old for me!”. Con ese comentario me di cuenta
de que estaba con alguien que no era realmente un amante de la
música, porque la buena música no envejece ni pasa de moda,
permanece en una especie de “nube virtual” y está accesible a
quienes quieran disfrutarla, pero aún así le di una breve
explicación del rol de John Mayall como Maestro de una escuela de
blues por la cual pasaron grandes músicos como Eric Clapton, Mick
Taylor, Peter Green, Jack Bruce, Joe Walsh y mencioné otros nombres
que, a juzgar por su expresión facial, no había escuchado.
Recuerdo
esa vivencia en este momento mientras escribo estas líneas porque me
sirve como un ejemplo que confirma que vivimos una fiebre compulsiva
por las novedades, vivimos en una sociedad en la que existe una
fuerte tendencia a hipervalorar lo joven y lo nuevo, se invita a
vivir el momento mientras se ignora el pasado y menosprecian a
quienes lo representan por considerarlos anticuados y “pasados de
moda” y esto es precisamente lo que nos dice el filósofo francés
Gilles Lipovetsky cuando afirmó que en nuestros tiempos predomina el
reino de lo efímero porque se nos induce a consumir de manera
constante, a usar, desechar y nuevamente consumir (3).
En
la sociedad de consumo en que vivimos, todo se está convirtiendo en
mercancía que puede ser comercializada: la educación, la salud, los
alimentos, las viviendas, la música y los libros. De esta forma
podemos ver que la música ha sido despojada de su esencia de
expresión cultural que puede contener mensajes sociales, y
predominan los artistas “plásticos”, cantantes que tienen
grandes coreografías pero que no saben cantar y que son famosos
gracias a la existencia de mafias que han convertido la industria
musical en un negocio y son ellos quienes los controlan porque
representan una fuente de ingresos incalculables. La existencia de
esta delincuencia organizada que comercializa producciones de músicos
sin talento y veta u obstaculiza las carreras de músicos de gran
talento que no aceptan formar parte de ese negocio ha sido más que
expuesta con el juicio que está ejerciéndose en contra de Sean
Diddy Combs en Estados Unidos, en el cual están involucrados una
gran cantidad de famosos de Hollywood en delitos de delincuencia
organizada, tráfico sexual, violación, etc.
Lo mismo sucede con los libros, porque en los grandes comercios se
pueden encontrar adornos para la pared que sirven de simulación de
que son libreros, en las librerías se pueden encontrar una gran
producción de libros de mala calidad literaria y algunos son
etiquetados como los “libros más vendidos” y ver el desperdicio
de papel utilizado en su producción provoca pena ajena, pero también
se pueden encontrar libros que son imperecederos porque el tiempo no
les afecta y son parte de la literatura universal, al igual que
también se pueden encontrar buenos libros que cumplen con una
función social de enseñar a pensar, que para acceder a su
comprensión se requiere de una lectura crítica y contribuyen a
desarrollar un pensamiento autónomo en quienes los leen y con ello
contribuyen a una liberación social.
La lectura
de algunos libros han marcado la vida de millones de personas,
algunos pueden decir que la lectura de la biblia cambió sus vidas,
otros que El Corán transformó sus vidas, también podemos encontrar
personas que podrán decir que la lectura del Manifiesto comunista de
Carlos Marx cambió su percepción de la realidad y algunos
despistados mencionarán Mi lucha de Adolf Hitler como ejemplos de
libros que han influido en sus vidas.
De la
misma forma que la lectura de libros ha ejercido una gran influencia
en millones de personas, podríamos decir lo mismo en el campo de la
música, en el cual podemos mencionar como un claro ejemplo de
transformación social a la música de rock porque surgió en un
principio como un grito de rebeldía juvenil hacia el autoritarismo
prevaleciente en la década de los a finales de los 50´s, creció en
los 60´s y esta rebeldía se generalizó en los 70´s al grado de
servir de inspiración y elemento de cohesión de grandes
movimientos colectivos de protesta y resistencia que surgieron en
contra de la guerra, en contra del racismo, en contra de la
desigualdad de género, por libertad de derechos de lesbianas y
homosexuales, etc.
A
pesar de que hemos llegado al punto de que hasta el agua se
comercializa, se puede afirmar que existe música que resiste
el paso del tiempo, obras musicales y melodías que permanecen en
nuestras memorias durante tiempo interminable porque contribuyeron a
un despertar social e impulsaron cambios sociales. Algunas canciones
lograron tal grado de influencia que lograron cambiar la vida de
millones de personas, como ejemplo se pueden mencionar las canciones
de Bob Dylan “la respuesta está en el viento”, “Los tiempos
están cambiando”, la canción de Ten Years Afer “Me gustaría
cambiar el mundo”, las canciones de John Lennon con su Plastic Ono
Band: “Give peace a chance”, “Imagine”, “Power to the
people”. La música de Pink Floyd con la aportación creativa de
Roger Waters quien logró un despertar colectivo con la obra The
Wall.

La música
de los Beatles, Led Zeppellin, Rolling Stones, Crosby, Stlls, Nash
and Young, The Doors, Joan Baez y una interminable lista de músicos
y grupos musicales lograron cambiar la cultura de la sociedad de su
época e influyeron en lograr cambios en las formas de pensar y en el
comportamiento de millones de jóvenes a nivel mundial, al grado de
hacerlos coincidir en la necesidad de luchar por un cambio social.
Mientras
esto sucedía en Estados unidos, en Latinoamérica, una región
convulsionada por golpes militares impulsados desde el extranjero,
que realizaron una represión colectiva, hicieron detenciones masivas
y desaparecieron a miles de personas, la música también desempeñó
un papel de gran importancia en la toma de consciencia de la
población acerca de la necesidad de participar en la lucha en contra
del autoritarismo de los gobiernos que participaron en la operación
Cóndor que dejó miles de muertos, desaparecidos y detenidos.
La música
jugó un papel importante en la dinámica de cambios sociales en
Latinoamérica y en las representaciones sociales sigue vivo en las
mentes de millones de personas que viven en varios continentes el
legado de las canciones de Víctor Jara, de Violeta Parra, Inti
Illimani, Daniel Vigletti, Alí Primera, Amparo Ochoa, Gabino
Palomares, José de Molina y muchos otros autores, porque actuaron
como agentes de cambio social y desempeñaron una función de
liberación social utilizando la música con mensajes sociales en las
letras de sus canciones, una música que está escrita con letras de
oro en la historia de Latinoamérica y que fue etiquetada con el
nombre de “música de protesta”.
En este
contexto de la música en español podemos mencionar la canción de
Carlos Puebla “Hasta siempre Comandante”, de Víctor Jara “El
derecho de vivir en paz”, La canción “El pueblo unido jamás
será vencido” cuya letra fue escrita por Sergio Ortega Alvarado e
interpretada por Quilapayún y una melodía que ha inspirado a
millones de personas en el mundo entero es “La internacional”,
que expresa la necesidad de la lucha de la clase obrera para terminar
con la opresión capitalista independientemente de la raza o
nacionalidad que se tenga y es considerada un himno internacional.
Existen un
sinnúmero más de melodías que en su momento contribuyeron a un
despertar social, lograron cambiar la vida de millones de personas y
algunas que se convirtieron en himnos o banderas de lucha en
movimientos colectivos que lucharon por conquistar derechos sociales,
laborales o sexuales y sirvieron como fuente de inspiración para
desarrollar cambios personales individuales en millones de personas.
Por si
existieran dudas del impacto social de la música en la generación
de movimieto sociales y la transformación de la realidad,
finalizaremos este recuento con la fascinante historia de Sixto
Rodríguez quien fue un músico estadunidense nacido en Detroit, con
raíces mexicanas que en 1970 y 1971 graba dos discos Col fact y
Coming from reality que fracasan en Estados unidos y la empresa
discográfica que lo contrató quiebra poco después. Lo notable de
su historia es que mientras Sixto Rodríguez regresa a trabajar en la
construcción encajando tejas e impermeabilizando techos, sus
canciones se convirtieron en himnos cantadas por millones de personas
en Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica y su historia fue retratada
en el documental “Searching for Sugar Man” (4, 5)..
Pero lo
sorprendente no es que haya sido desconocido en Norteamérica y fuera
más famoso que los Rolling Stones, Elvis Presley o el mismo Bob
Dylan en aquellos países, lo rescatable de esta historia es que las
letras de la música de Rodríguez hablaban sobre la desigualdad
social, la opresión de clases, el coraje de miles de personas por
sobrevivir en Detroit, Michigan, la lucha de la población negra en
contra del racismo pocos años después de que se registrara una
rebelión de la población negra que se enfrentó a la policía
dejando un saldo de decenas de muertos.
De alguna
manera, alguien llevó los discos de Sixto Rodríguez a Sudáfrica y
su música se difundió logrando conectar con la población negra que
se encontraba oprimida por el régimen del Apartheid y logró
inspirar a miles de jóvenes sudafricanos que descubrieron a través
de la música de Rodríguez que estaba bien luchar en contra del
sistema racista del apartheid, porque las letras de su música
hablaban de la liberación de un pueblo oprimido y retomaron sus
canciones antiestablishment blues y Sugar man como himnos de lucha,
para luchar en forma colectiva, unida y organizada hasta echar abajo
el vergonzoso sistema de apartheid que regía en Sudáfrica.

En
base a lo anteriormente escrito, queda claro que tanto la musica como
los libros pueden tener una función que va mucho más allá del
entretenimiento o la diversión, por lo que debemos concebir la
lectura de libros y el escuchar música como acciones que pueden
funcionar como pedagogías de liberación en la medida que tienen la
capacidad para influir en la creación de cambios en las formas de
pensar, sentir y actuar en millones de personas.
Aquellos
movimientos colectivos del siglo pasado que protagonizaron personas
que fueron influidos por la música de vanguardia, por la lectura de
libros que tenían contenidos de crítica social lograron
conquistaron la libertad, la democracia, derechos sociales,
laborales, sexuales, terminaron con el racismo. Una gran mayoría de
quienes participaron en los movimientos colectivos del siglo pasado
eran jóvenes que acostumbraban traer libros de bolsillo, escuchaban
y compartían música progresista. Algo realmente notable porque
debemos recordar que en aquel entonces no había internet,
computadoras, teléfonos celulares, ni redes sociales, por lo que la
socialización se daba en espacios públicos, en universidades, en
relaciones cara a cara, los temas de conversación giraban en torno a
la percepción de la necesidad de cambiar la sociedad de aquel
entonces y el vínculo que los unía era la pasión por la música y
el gusto por la lectura.
La lectura
e intercambio de libros con contenido social, se complementaba con el
intercambio de discos musicales con mensaje social, estos intercambos
eran el fundamento de las conversaciones que enriquecían las
percepciones individuales, contribuían al desarrollo de un
pensamiento autónomo y crítico. Este tipo de intercambios
conformaban la esencia de las relaciones interpersonales de aquel
entonces por lo que la juventud de aquella época logró construir
una mirada crítica sobre lo que estaba sucediendo en ese momento.
La musica
de rock y blues provocaron cambios en la vestimenta, apariencia y
comportamiento de millones de jóvenes, pero es justo decir que tanto
músicos como seguidores de ellos también recibieron la influencia
de los libros, sobre todo de aquellos autores que conformaron un
movimiento literario que se autodenominó generación “beat” que
surgió en Estados Unidos y se caracterizó por un rechazo al
autoritarismo, la represión social, el conformismo y a la moralidad
estadunidense de la época. Los libros de Jack Kerouac (on the road,
los subterráneos), Allen Guinsberg (aullido, colección de poemas.),
William Borroughs (el almuerzo desnudo). Una mención particular
merece el libro Política sexual de Kate Millet cuya lectura es
imprescindible para comprender cómo la sexualidad articula las
diferencias entre hombres y mujeres, afirmando que el sexo tiene un
cariz político y escribió la frase que fue retomada como bandera de
lucha por el movimiento feminista: “lo personal es político”
(6).
La lectura
de estos libros contribuyó a generar una revolución cultural contra
la cultura hegemónica de su tiempo y provocó un despertar social en
la juventud de aquella época y millones de jóvenes decidieron
incursionar en la literatura universal para leer a otros autores
Aldoux Huxley (un mundo feliz, las puertas de la percepción entre
otros), Franz Kafka (metamorfosis, El proceso, Carta al padre, etc.),
Herman Hesse (El lobo estepario, Demian Siddartha, etc.), George
Orwell (1984) y sigue una interminable lista de escritores.
Pero
también es justo mencionar que en el mundo de habla hispana se dio
un “boom latinoamericano” con el surgimiento de autores que
utilizaron una nueva narrativa en sus publicaciones como Gabriel
García Márquez (100 años de soledad, el amor en tiempos de
cólera, etc.) Julio Cortázar (Rayuela, Bestiario, Graffiti, etc),
Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, y otros autores más que se
sumaron a la lista como Elena Poniatowska (la noche de Tlatelolco),
José Revueltas (El apando), José Agustin, etc.
Sus libros
fueron vendidos en el mundo entero y promovieron otra visión de la
realidad latinoamericana muy diferente a la que prevalecía en el
mundo donde predominaba una visión eurocentrista y con sus
contribuciones enriquecieron la enorme diversidad que existe en la
literatura universal. Todos y cada uno de estos autores
norteamericanos y latinoamericanos, contribuyeron con sus obras
literarias a enriquecer la literatura universal y al mismo tiempo
lograron cambiar la percepción social, por lo que se puede afirmar
que a través de la lectura y de la música se generaron cambios
individuales en las formas de pensar, de sentir y de actuar de
millones de jóvenes en el mundo entero, por lo que los cambios
masivos provocaron una transformación social que provocó cambios en
el mundo entero.
Tanto la
música como los libros cumplieron una función social pedagógica al
contribuir a lograr un despertar social en el mundo entero, ayudaron
a construir una mirada social diferente sobre la realidad
circundante, lograron influir de tal forma que se modificaron formas
de pensamiento, sentimiento y comportamiento en millones de personas
que, sin conocerse, al encontrarse con otras personas que compartían
el gusto por la misma música, o leían los mismos libros,
experimentaban un sentimiento de afinidad y camaradería que los
acercaba a unos y otros.
¿Acaso no
provoca placer ver a una persona desconocida leyendo el libro que
disfrutamos su lectura?, ¿Acaso ver que alguien desconocido escucha
la misma música que nos apasiona no provoca un puente de
comunicación y una sensación de identificación o acercamiento con
alguien que no conocemos? Por estas razones es que surgió la
expresión “La música es el idioma universal” y la literatura
también es universal porque miles de libros han sido traducidos a
varios idiomas y son vendidos en varios paíes, la música y la
lectura son parte de nuestra condición humana.
Bajo esta
perspectiva la buena música y los buenos libros aparte de ser
percibidas como expresiones culturales que cumplen con una función
de entretenimiento, deben ser concebidas como creaciones humanas que
pueden cumplir con una función educativa en la medida que pueden
contribuir a generar un aprendizaje que permita lograr un despertar
social y provocar una revolución de las conscienciasy este potencial
de cambio social debe estar presente en aquellas personas que se
dedican a crear música y a escribir libros, para que sus creaciones
contengan una visión crítica de una realidad social que está
inmersa en el contexto de una policrisis y puedan construir una
identidad como agentes de cambio social que pueden usar su
creatividad para impulsar una transformación social con sus
producciones artísticas, musicales o literarias.
Lamentablemente,
el llamado a construir un mundo en contra de las guerras, en contra
del autoritarismo y en el cual prevalecira la democracia y la paz
social fueron silenciados. Las denuncias que tanto músicos como
autores de libros hicieron sobre el advenimiento de una sociedad de
consumo que traería una enajenación colectiva y despojaría de su
condición humana a las personas para convertirlas en simples
consumidores se hizo realidad y su llamado a la disidencia y rebeldía
social fue ahogado por un mar de conformismo colectivo, indiferencia
social y una creciente acriticidad sobre nuestras vidas cotidianas,
porque el capitalismo dio una muestra de tener una gran capacidad de
absorver aquello que le cuestiona para domesticarlo y convertirlo en
una mercancía de consumo más, del cual puede extraer un beneficio
económico.
La sociedad
de consumo que surgió en el contexto de la revolución industrial,
despojó a la música de su creatividad y rebeldía para convertirla
en una mercancía más y el talento fue menospreciado para dar más
importancia a la imagen. El deterioro de la música es explicado de
una manera clara por el músico Sting cuando le preguntaron su
opinión sobre la música moderna:
“ Lo que
he notado es que las estructuras son más simples ahora, la
estructura es minimalista, el puente ha desaparecido, para mí el
puente es terapia, expones una situación en una canción. Mi novia
me dejó, me siento solo, el coro dice me siento solo, repites eso de
nuevo y luego llegas al puente y aparece un acorde diferente y piensa
que tal vez no es la única chica de la zona y puedes buscar en otra
parte. Ese punto de vista lleva a una modulación en la coda, en el
puente y eso es terapia. Es terapia para mi. La estructura musical es
una terapia. En la música moderna la mayor parte del tiempo estás
en un círculo que es una trampa y se convierte en un círculo
vicioso. Encaja bien en la siguiente canción y en la siguiente
canción, pero no consigues, esa liberación, esa sensación de que
hay una salida a la crisis y estamos en crisis. El mundo está en
crisis, estamos en una crisis política, una crisis pandémica, una
crisis climática. La música tiene que mostrarnos una salida” (7).
Pero lo que
observamos en la música moderna que atrae a las masas, es una música
cuya estructura es repetitiva, promueve el patriarcado al degradar a
la mujer a la condición de objeto sexual, difunde un modelo genital
de la sexualidad al reducirla al sexo ignorar aspectos psicológicos
y sociales, realiza una apología de la violencia, enaltece la vida
criminal y lejos de servir como instrumento de liberación, produce
una enajenación colectiva y ejemplos de ellos son la música de
reguetón, los narcocorridos, la música de rap y la música de
banda, que funcionan como ejemplos de manipulación social y alejan
a la música de su potencial uso de educación social y de
instrumento de salida como musicoterapia .
La dinámica
de cambios sociales se aceleró y cada día recibimos un tsunami de
información que nos es imposible analizar, por lo que sólo miramos
imágenes de las noticias por segundos y pasamos a la siguiente nota
pensando que “estamos informados”, cuando en realidad estamos
inmersos en un mar de ignorancia y por esta razón a la sociedad de
la información en que vivimos también se le reconoce como “la
sociedad de la ignorancia” (8).
Esta
ignorancia colectiva que es en la que se basa el control social
realizado por la élite dominante para seguirse beneficiando de la
crisis por la que atraviesa la mayoria de la población, puede ser
combatida a través de la lectura de libros con contenido de crítica
social, con la creación de música cuya letra contenga mensajes de
crítica social que ayuden a comprender que la crisis social que
genera millones de crisis individuales puede ser combatida y
encontrar una salida a través de la biblioterapia y de la
musicoterapia.
La lectura
y la música pueden cumplir con una función pedagógica en el
sentido de que ayuden a comprender que sólo a través del desarrollo
de nuestra capacidad para pensar por nuestra cuenta podemos construir
esa salida de la crisis en que nos encontramos y para lograrlo se
requiere del cuestionamiento a una realidad llena de contradicciones,
de la ruptura con la acriticidad que miran sus vidas cotidianas
millones de personas, para aceptar la posibilidad de que tenemos
esperanzas de construir un nuevo mundo mucho mejor que el actual en
que estamos viviendo. Por estos motivos, creo firmemente que con las
acciones los escritores y músicos, pueden actuar como maestros al
abrir las puertas de la percepción social y de esta manera
contribuyen a una toma consciencia de que el ser humano es poseedor
de un potencial humano que tiene historicidad, es decir, posee la
capacidad para impulsar una transformación social de la realidad que
le rodea.
La
función social del trabajador intelectual
El mundo en
que vivimos se encuentra en un estado de crisis progresiva de
carácter permanente que se manifiesta en múltiples dimensiones, de
tal forma que es imposible ignorar el llamado implícito de ayuda que
plantean una inmensa mayoría de personas que padecen un sufrimiento
colectivo provocado por el incremento de la desigualdad social, la
implementación de políticas neoliberales que intentan reducir la
figura del Estado de bienestar social, la presencia de la guerra, la
vigencia del patriarcado en pleno siglo XXI que mantiene la
desigualdad de género, el avance del colonialismo moderno que tiene
su expresión más nefasta en el genocidio del pueblo palestino a
manos del ejército israelí.
Junto a
este reclamo social enfrentamos la crisis del cambio climático que
nos exige la urgente necesidad de hacer algo para cambiar el modelo
social basado en la economía de libre mercado que impulsa el
hiperconsumo, antes de que crucemos la línea de no retorno en el
camino que nos está conduciendo a una autodestrucción de la
naturaleza, de la especie humana y del planeta entero.
La realidad
que estamos viviendo es tan compleja y difícil de entender que a
veces desearíamos que fuera un libro para que a través de su
lectura pudiéramos superar la incertidumbre que padecemos y tener el
conocimiento de cómo funciona el mundo para poder cambiarlo, pero
lamentablemente no es así. Pero lo que sí podemos hacer es escribir
libros y artículos que sean el resultado de investigaciones
sociales o análisis realizados con información científica cuya
lectura pueda ayudar a comprender qué es lo que está sucediendo y
contribuyan a construir una mirada crítica sobre la realidad social
con una visión de totalidad de esta manera, tanto escritores como
lectores podamos saber qué hacer para cambiar la realidad y cómo
construir un nuevo mundo que sea mejor al actual. La producción de
libros y artículos científicos con contenido de crítica social, es
necesaria para contrarrestar el uso de la ciencia con fines de
control social que es utilizada por la élite en el poder ya que la
ciencia puede ser usada para reforzar un control social o como
instrumento de liberación social.
Es verdad
que no todas las personas tienen la habilidad para escribir, pero
debemos tener presente que de la misma forma que cualquiera puede
cantar y bailar si reciben clases de vocalización y de baile, la
mayoría de las personas tiene el potencial humano y la creatividad
para escribir, ya sea un diario personal, unas cuartillas donde
describa sus sentimientos y emociones que experimenta durante su vida
cotidiana, o su percepción de la realidad en la que vive. De hecho,
el acto de escribir forma parte de las estrategias utilizadas en la
psicoterapia individual para impulsar el autoconocimiento y
aprendizaje sobre uno mismo.
Hoy en día
podemos encontrar diferentes tipos de escritores en el mercado
editorial o en redes sociales, pero no todos están enfocados en
cumplir con esta expectativa de analizar la realidad desde la
perspectiva que brinda el conocimiento científico para contribuir
con su grano de arena a la transformación social de la realidad.
Esto se debe a que escribir sobre la realidad que estamos viviendo,
representa un alto grado de complejidad por la necesidad de superar
los reduccionismos científicos que impiden construir una visión de
totalidad de la misma basada en un enfoque integral, sistémico, que
sólo puede ser lograda con el uso de un enfoque multidisciplinario y
el grado de dificultad en la tarea de describir la realidad social
aumenta porque estamos inmersos en una dinámica de cambios sociales
que aumenta su velocidad cada día que pasa y estos cambios provocan
que los paradigmas teóricos que han sido utilizados en el pasado
sean insuficientes para comprender la nueva realidad y surge la
necesidad de crear nuevos paradigmas sociales.
Por estas
razones el estudio de la realidad social es tarea de los científicos
sociales y esta afirmación proviene del hecho de que las diferentes
disciplinas sociales surgieron en un momento sociohistórico
determinado como disciplinas de ayuda para contribuir a la solución
de problemas sociales previamente identificados utilizando el método
científico (9). Quienes
pueden cumplir con la labor de investigar y analizar la realidad,
para proceder a escribir libros y artículos son los trabajadores de
la educación, los académicos universitarios, los investigadores que
tienen la capacidad para escribir libros y artículos que nos ayuden
a comprender qué es lo que está sucediendo y proponer alternativas
de cambio social (10).
Estas
personas son los llamados intelectuales y al decir esto, parto del
origen etimológico de la palabra “intelectual” que proviene del
latín Intus-legere que significa “el que sabe leer”, pero
alguien podrá decir que millones de personas saben leer pero no son
intelectuales y tendrá razón, porque esos millones de personas en
realidad son analfabetas funcionales, es decir saben leer, pero no
saben pensar.

Para precisar con mayor rigor el significado del
término podemos decir entonces que el intelectual es aquella persona
que lee más allá de las palabras que aparecen ante su vista, que no
es esclavo de sus ojos porque conecta la lectura con su pensamiento y
puede leer entre líneas a través de una lectura crítica en la que
encuentran más preguntas que respuestas en la medidaque avanza en la
lectura. Bajo estas premisas el intelectual es aquella persona que
desarrolla el habito de la lectura crítica, que sabe escuchar más
allá de lo que oye porque tiene pensamiento autónomo y una visión
crítica de la realidad en que vive, lo cual le permite hacer
predicciones de eventos sociales.
Debido a
que puede ver más allá de las apariencias, la actitud del
intelectual se caracteriza por una permanente sensación de malestar
porque su visión integral de la sociedad le permite ver los efectos
negativos de la crisis social que impactan en la vida cotidiana de
millones de personas en la forma de grandes problemas sociales
estructurales (pobreza, delincuencia común y organizada. Violencia
hacia las mujeres, explotación laboral, alcoholismo, drogadicción,
destrucción del medio ambiente, crisis ecológica, violación a
varios derechos humanos, precariedad creciente, incertidumbre social,
amenaza de una tercera guerra mundial, etc).
Sin
embargo, esta visión no es compartida porque la mayoría de las
personas (ricos o pobres) viven sus vidas con toda normalidad
ignorando el origen global de sus problemas personales y aceptan como
algo normal la coexistencia de un menos del 1% de la población que
concentra la mayor parte de la riqueza con la presencia de una
mayoría de la población que vive en condiciones de precariedad, el
aumento de la pobreza, perciben como algo natural que no se puede
cambiar el trabajar en condiciones de explotación laboral, ven la
destrucción del medio ambiente como algo inevitable, la corrupción
como algo cotidiano, el enriquecimiento de funcionarios públicos con
dinero del presupuesto público, muestran insensibilidad social hacia
los más pobres y piensan de manera ingenua que “trabajando duro,
mejorarán sus condiciones de vida”.
Diversos
estudios han demostrado que una mayor capacidad cognitiva está
asociada con un mayor pesimismo y mientras más ignorante sean las
personas aumentará su felicidad porquen ignoran que tienen derechos
que les están siendo violados constantemente. Sobre la relación
entre ambos conceptos, Nietzsche afirmó que “el pesimismo de los
fuertes” es lo que nos permite amar la vida aún sabiendo que la
misma está relacionada con el dolor y la amenaza de la muerte (11).
Por su
parte Gilles Deleuze responde en estos términos a la pregunta ¿Para
que sirve la Filosofía?: “La Filosofía no sirve al Estado ni a
la Iglesia. No sirve a ningún orden establecido, la Filosofía sirve
para entristecer. Una Filosofía que no entristece o no contraria a
nadie no es Filosofía , sirve para detestar la estupidez, hace de la
estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene este uso: denunciar la
bajeza del pensamiento bajo todas su formas”.
En pleno
siglo XXI, en la era de la información una gran mayoría de la gente
es feliz dentro de su ignorancia sobre lo que sucede alrededor del
mundo, viven sus vidas ignorando que el genocidio del pueblo
palestino a manos del ejército israelí y que el mundo está al
borde del inicio de una tercera guerra mundial por la autorización
de Estados Unidos al gobierno de Ucrania para que utilice armas de
largo alcance para golpear objetivos dentro del territorio de la
federación rusa. Mientras el mundo mira expectante la respuesta de
Rusia al utilizar por primera vez armamento de gran potencial
destructivo y con capacidad para viajar miles de kilómetros en busca
de sus objetivos, millones de personas se preparan para celebrar los
festejos de fin de año y se organizan para recibir el nuevo año,
sin saber que enfrentamos la amenaza de que ocurra un colapso nuclear
en cualquier momento.
Al no
utilizar su capacidad para pensar en forma crítica, millones de
personas se convierten en fáciles piezas moldeables por la élite en
el poder, a quienes les conviene que las personas no piensen y que
sean ignorantes, porque abrir los ojos ante una realidad donde
abundan las injusticias, existe una enorme desigualdad social y un
sufrimiento colectivo, lo esperable sería que surgieran brotes de
descontento, inconformidad, desobediencia, disidencia, rebeldía e
inclusive, revoluciones sociales.
Pero el
desarrollo tecnológico, la economía de libre mercado y la
globalización han hecho realidad la profecía de Aldoux Huxley de
uniformar el pensamiento de millones de personas para que piensen
que la felicidad se encuentra en elevar su capacidad de consumo y que
usen diferentes formas de comprar y pagar, aún cuando esto implique
aumentar sus deudas y que vivan en una eterna esclavitud económica.
La mayoría de las personas son felices dentro de la sociedad de
consumo, comparten los mismos gustos y preferencias porque éstas han
sido moldeadas para que presenten los mismos comportamientos y actúen
como seres humanos unidimensionales que no critican sus condiciones
de vida, que están unidos por la compulsión del consumo y son el
tipo antropológico que necesita la sociedad de consumo: el hombre
consumidor.
Aquellas
personas que logran un despertar social por haber sido objeto de
alguna injusticia, o por acceder al conocimiento científico e
intentan impulsar un cambio social, se enfrentan ante un panorama de
conformismo colectivo, indiferencia social, obediencia a la figura de
autoridad, falta de solidaridad, ausencia de empatía y sin
esperanzas de cambio social, porque su visión del mundo se asemeja a
la visión de los prisioneros en la caverna de Platón y aceptan
pasivamente vivir sus vidas en una versión moderna del castigo de
Sísifo. Todos estos comportamientos funcionan como una barrera
protectora que hace oídos sordos a los llamados de solidaridad a las
injusticias, a la convocatoria para participar en la lucha en defensa
de derechos laborales, sexuales y sociales que están siendo
violados, o la invitación a luchar para construir una sociedad
democrática y con justicia social.
Estas
continuas frustraciones que experimentan los luchadores sociales y
los intelectuales comprometidos que logran ver las causas que
provocan los problemas sociales, crean un estado de pesimismo y
cansancio por lo que una gran mayoría de quienes participan en
luchas sociales, desisten de continuar haciéndolo y terminan por
rendirse para adaptarse a los continuos avances en la implementación
de políticas neoliberales que eliminan derechos laborales,
prestaciones sociales, privatizan servicios públicos y buscan
eliminar la figura del Estado del bienestar social.
Este
pesimismo que proviene del hecho de que quienes han desarrollado un
pensamiento autónomo y ejercen la crítica social sean “diferentes”
a la mayoría de las personas porque miran con ojos críticos la
realidad social, descubriendo con esa mirada que las causas de los
grandes problemas sociales que provocan miseria, pobreza y
sufrimiento colectivo se encuentran en la política y que es
necesario revertir la política, porque la política no es lo que
hacen los políticos que están en el poder y que tienen autoridad
política, porque existe una autoridad que puede ser construida por
“aquellos que están sin poder” y la construcción de un poder
desde abajo se llama inteligencia, que consiste en la capacidad para
dominar el arte de la perseverancia, para reponerse ante las
adversidades y mantener la convicción, basada en el pesimismo de la
inteligencia que alimenta el optimismo de que la construcción de
otro mundo es posible y que podemos creer en el porvenir de una nueva
ilusión en lograr un cambio social. Es el planteamiento de Antonio
Gramsci quien con su vida y obra demostró que el principal problema
que debemos afrontar en una sociedad inmersa en una crisis social,
es rechazar la compulsiva aceptación pasiva de la realidad (12,
13).
Debemos
desarrollar la capacidad de reconocer que todo lo que nos rodea han
sido creaciones humanas, que el ser humano tiene historicidad, es
decir, posee la capacidad para cambiar la historia de su vida y si
analizamos la historia de la humanidad podremos ver que los grandes
cambios sociales se han logrado a través de la acción de
movimientos colectivos que surgieron para conquistar derechos
humanos, laborales y sexuales. Movimientos que se crearon para
defender al medio ambiente o en contra de las guerras y bajo esa
perspectiva, podremos creer que la ilusión de cambiar el mundo puede
materializarse porque ha sucedido en el pasado y puede suceder en el
futuro.
Podemos
construir esta ilusión y esperanza en el cambio social si recordamos
que todos los grandes cambios sociales empezaron con pequeños
cambios individuales, que al generalizarse se convirtieron en cambios
colectivos que se manifestaron en forma organizada y unida, por lo
que debemos tener confianza que una pequeña acción individual al
ser realizada en forma masiva puede contribuir a generar un cambio
social de gran magnitud. Ejemplos de ello lo estamos viendo en las
pérdidas financieras que están teniendo las grandes corproaciones
que apoyan al Estado de Israel y están siendo objeto de boicots en
sus productos y servicios y se nhan visto obligadosd a cambiar sus
políticas o a cerrar sus puertas ante la contundencia de miles de
acciones colectivas (14).
Un ejemplo
claro del poder que puede ser construido con la suma de esfuerzos
individuales se encuentra en la conquista de la democracia
electoral, cuando el voto de millones de individuos sumados logra
darle el poder a una persona o partido político.
El
intelectual es entonces aquella persona que se forma como científico
social y adopta un estilo de vida en el cual construye una actitud de
vigilancia epistemológica que le permite identificar los problemas
sociales que surgen en el entorno social. Manteniendo esta actitud,
el intelectual puede anticiparse a los acontecimientos y predecir los
efectos de los problemas sociales que se estáan presentando en el
entorno social y puede proceder a dar la voz de alerta con argumentos
convincentes para impulsar una transformación social.
La función
del intelectual no es la de instruir a la masas porque debe estar
enfocado en analizar y comprender los procesos sociales que se están
gestando para percibir exactamente lo que está ocurriendo en el
momento preciso y evitar incurrir en el error de una histeresis
social, es decir, evitar dar testimonio de un evento cuando éste ya
ha desaparecido o se ha transformado, de esta forma el intelectual
puede conocer el futuro cercano en forma adelantada. La función del
intelectual está marcada por los acontecimientos económicos,
políticos y sociales de la época en la que vive y nuestra sociedad
contemporánea se caracteriza por encontrarse inmersa en una crisis
social de múltiples dimensiones (crisis económica, política,
ecológica, sanitaria, etc.).
En este
contexto de gran complejidad es evidente que no se puede permanecer
indiferente y el hecho de que millones de personas vivan sus vidas
como si todo estuviera normal es un síntoma de la existencia de una
sociopatología (15) y la
misma representa la necesidad de cambiar el mundo. Por esa
razón, retomando de nuevo a Gramsci, no podemos vivir como extraños
en nuestras ciudades, quienes vivimos en comunidades debemos actuar
como ciudadanos conscientes y mostrar un compromiso social para
resolver los problemas que afectan a la colectividad, por lo que no
hay lugar para los indiferentes, para la neutralidad y por el hecho
de vivir en el contexto de una policrisis, todos debemos
pronunciarnos sobre los problemas que estamos enfrentando y cuando
hablo de pronunciarnos, me refiero a ir más allá de quejarnos en
redes sociales y aumentar nuestra participación ene spacios
públicos para romper el silencio ante las contradicciones sociales.
Es evidente
que se necesita cambiar el mundo pero para hacerlo, se necesita
cambiar primero la visión del mundo de los sujetos que viven en una
misma realidad, pero la mayoría de las personas piensan que viven en
una realidad aparte o en un mundo diferente. El hecho de vivir en una
sociedad multicultural inmersa en una policrisis y con el riesgo del
estallido de una tercera guerra mundial, nos muestra que es
insuficiente el tener una democracia electoral, porque nos plantea la
necesidad de poner en la mesa de discusión los grandes problemas
sociales, el cuestionamiento de las políticas económicas que
afectan la vida social, la amenaza de la guerra y el imperativo moral
de impedir que continúe el genocidio que realiza el ejército
israelí en contra de los pueblos árabes.
Todos
debemos participar y debatir en un marco de respeto a las diferentes
opiniones y encontrar soluciones que nos permitan vivir juntos, en
paz y armonía, pero en condiciones de igualdad social, democracia y
justicia social. Pero
aquí enfrentamos un gran problema porque mientras mientras el
fantasma de la tercera guerra mundial recorre el mundo, otro espectro
recorre el mundo de los intelectuales, es el autoritarismo que inhibe
el ejercicio de la crítica social.
Esto
lo podemos confirmar cuando vemos hoy en día que los trabajadores
intelectuales (académicos universitarios, investigadores,
científicos sociales, etc.), han dejado a un lado la crítica
social, ignoran la problemática social, no la relacionan con su
trabajo como docente y se limitan a percibir el acceso al
conocimiento científico de una manera oportunista porque lo ven como
una forma de mejorar sus ingresos económicos al elevar su nivel
académico con estudios de Maestrías y Doctorados, escriben y
publican en revistas especializadas que nadie lee y lo hacen porque
estas publicaciones les proporcionan puntos para promoverse de una
categoría laboral a otra, pero en ningún momento se plantean la
posibilidad de utilizar sus conocimientos para compartirlos con la
comunidad y contribuir al cambio social porque no poseen dos
ingredientes fundamentales: consciencia de clase y compromiso social
(16).
La
existencia de grandes conflictos sociales hace surgir como casos
excepcionales, la presencia del intelectual aislado que se guía con
una moral que le permite identificar lo justo de lo injusto, lo
tolerable de lo inaceptable dentro de la sociedad. Son escasos los
intelectuales que a través de sus publicaciones, actúen como un
hombre colectivo, es decir, como un individuo que en sus pensamientos
construye una opinión que representan las opiniones de una mayoría
de personas y dice lo que todos quisieran decir, asumiendo una
doble función, por un lado con sus opiniones contribuye a hacer oír
las voces de quienes son silenciados por la hegemonía cultural que
controla la narrativa contemporánea que intenta normalizar el uso de
la necrofilia en la política y por otro lado a través de sus
opiniones fundamentadas en conocimiento científico permite generar
una consciencia revolucionaria de las masas.
Para
Gramsci, todos los seres humanos son intelectuales porque cada
persona tiene una concepción del mundo y son seres racionales, por
lo que tienen una línea moral y una actividad intelectual (17)
y tenía razón porque todos tenemos la capacidad de pensamiento y
raciocinio, pero la realidad es que en nuestra sociedad el desarrollo
tecnológico y la economía de libre mercado ha logrado que una
inmensa mayoría de personas abandonen su condición de homo sapiens
y le han reducido a la condición de hombre consumidor, por lo que ha
crecido la ignorancia colectiva y no todas las personas asumen la
función de intelectuales que ejercen la crítica social, es
precisamente por esta razón que no todas las personas pueden ser
llamadas intelectuales.
El
intelectual colectivo visualiza los problemas sociales en forma
integral, identifica las causas de los problemas personales en
contextos globales, vincula lo personal con lo político y actuando
como escritor intenta persuadir de manera permanente en el cambio de
visión de la realidad por parte de la ciudadanía, enseñando a
través de sus escritos y ejemplo personal que la política no se
trata de la forma de gobernar, sino que la política son en realidad
comportamientos colectivos en los cuales la ciudadanía puede
participar en forma organizada y unida para solucionar problemas que
afectan a la ciudadanía.
Para
lograr el desarrollo de estos comportamientos, el intelectual debe
usar un discurso comprensible en el cual utiliza argumentos
convincentes basados en información científica, para hacer uso de
la crítica social, debe aportar argumentos que justifiquen hacer un
llamado acerca de la necesidad del cambio social, educando sobre la
posibilidad de cambiar la historia a través del fortalecimiento de
las comunidades, para que abandonen la visión heteronómica de la
realidad social y tomen consciencia de que es posible actuar con
autonomía para construir un poder colectivo que rompa la asimetría
del poder político y económico y lograr conquistar el poder para
democratizar el funcionamiento de la sociedad, detener el avance de
la desigualdad social, recuperar derechos perdidos y sobre todo,
detener la amenaza de una tercera guerra mundial.
El
intelectual colectivo hace uso de una de las creaciones humanas que
buena parte de la humanidad ha relegado en el cajón del olvido:
nuestra capacidad para cuestionar, de criticar, de razonar, de
dialogar utilizando argumentos basados en información científica.
Parte de la premisa de que la historia es una creación humana, de
que los ciudadanos tienen historicidad, es decir, la capacidad para
cambiar la historia y con esta claridad política, se acepte la idea
de que es posible cambiar cambiar el rumbo de la historia y de que es
posible construir un mundo nuevo. El uso del lenguaje escrito puede
crear un poder capaz de generar pasiones, despertar consciencias y en
el contexto de una sociedad en crisis, plantea la necesidad de
debatir sobre la necesidad de cambiar las prácticas sociales,
políticas y económicas que atraviesan todos los campos de la
sociedad (18), es por estas razones que el intelectual debe
construir una identidad de sí mismo como escritor para cumplir con
mayor eficiencia un rol de agente de cambio social.
Los
profesores como intelectuales transformadores
Todo
cambio social comienza con cambios individuales, para lograr una
transformación social se necesita cambiar la visión del mundo que
las personas tienen sobre la sociedad en que viven. La educación
formal juega un papel importante en la toma de consciencia social por
parte de buena parte de la población, porque la escuela contribuye
de manera significativa en la creación de la identidad psicosocial
de cada persona porque contribuye a la formación de la personalidad
psicosocial y la construcción de la visión del mundo que tienen las
personas.
El
papel de la institución escolar debe revitalizarse porque con el
desarrollo de la tecnología, el surgimiento de internet, telefonía
celular y redes sociales, la familia ha ido perdiendo su lugar como
principal instancia socializante, porque hoy en día la mayoría de
la población posee un teléfono móvil y este cambio tecnológico ha
propiciado que la sociabilidad real se de a través de internet (19)
debido a que una gran mayoría de la población (principalmente las
nuevas generaciones) dedican gran parte de su tiempo a interactuar en
forma virtual a través de redes sociales, por lo que el grado de
influencia de las “benditas redes sociales” está superando la
influencia de otras instancias socializantes.
En
este contexto la institución educativa adquiere singular importancia
porque se ha convertido en el único espacio en el cual todavía es
posible construir un discurso crítico y el lugar donde además de
generar un aprendizaje, se puede aprender a ejercer la crítica
social y vivenciar ejercicios de democracia al interior del grupo
escolar. Para lograr tal objetivo, debemos cambiar la función de la
institución escolar y evitar que 12 años de educación primaria,
secundaria y preparatoria sigan teniendo como función principal el
que los alumnos aprendan a obedecer y formen ciudadanos que más
temprano que tarde olvidarán todos los conocimientos de Historia,
Geografía, Ciencias sociales, pero lo que no olvidan es obedecer a
la figura de autoridad y aquellos que lleguen a la Universidad
ingresan con la mentalidad de estudiantes esclavos que perciben al
profesor como el Maestro amo, participando en una psicopatología en
la relación Maestro-alumno (20).
Los
profesores ebemos tener siempre presente que el aprendizaje también
es relacional porque existe un metaaprendizaje en la educación que
consiste en el hecho de que los alumnos aprenden más allá de los
contenidos de una materia, también aprenden como relacionarse con la
figura de autoridad, porque ven a sus profesores como modelos de
comportamiento que los influye y en ese sentido es importante que
comprendamos que el lenguaje de la educación no se limita a la
enseñanza teórica, sino que también implica enseñar un modo de
relacionarse unos con otros.
Partiendo
de la comprensión de este metaaprendizaje en la relación maestro
alumno, debemos dar a la educación una función que incluya enseñar
a pensar utilizando un discurso teórico y práctico basado en la
crítica social, en una interacción que incluya que el propio
profesor disminuya su papel como figura de autoridad y predique con
el ejemplo en el aprendizaje de la democracia al interior mismo del
grupo escolar disminuyendo la distancia psicológica con sus
estudiantes.
Puedo
dar fe de la posibilidad de construir un vínculo que se caracterice
por la construcción de la democracia en la relación del profesor
con sus alumnos, por la experiencia personal que desarrollé a lo
largo de 33 años trabajando como profesor universitario, tiempo
durante el cual aprendí a aplicar la teoría del cambio social con
mis grupos de estudiantes, al haber asumido el rol de agente de
cambio planeado y percibir mi labor de docente más allá de la
simple transmisión de conocimientos y percibirla como una
intervención psicológica que tenía como objetivo la transformación
de la identidad de mis alumnos y guiarlos en un proceso de
aprendizaje que los llevara a autopercibirse como futuros agentes de
cambio social.
Esto
lo logré gracias a que con el paso del tiempo me di cuenta de algo
que la mayoría de los profesores ignora y es el hecho de que
mientras enseña, el profesor también aprende, por lo que con cada
semestre que terminaba sentía que crecía mi propio aprendizaje y
fui mejorando mi desempeño como profesor universitario utilizando
los conocimientos teóricos de la Psicología de grupos, para hacer
intervenciones en la dinámica de grupos con mis estudiantes y de
esta manera no solo lograr transmitir información científica, sino
también aplicarla de tal forma que los estudiantes comprendieran
también que al mismo tiempo que aprendían, también estaban
enseñando al profesor y a sus compañeros con sus contribuciones y
la consciencia de esta interinfluencia provocaba cambios en su
autoimagen, cambios en su forma de relacionarse con sus compañeros
y con la figura del profesor que representaba la autoridad, cambios
en la manera de percibir a sus compañeros y en su visión de la
realidad en que nos encontrábamos en el allá y entonces. Por lo que
comprobé con mis experiencia como docente universitario que la
transformación social era posible desde una perspectiva científica
al construir un empoderamiento individual y grupal con mis
estudiantes (21).
Utilizando
la teoría en la práctica pude enseñar a mis alumnos que la
verdadera transformación social, no se da en un nivel abstracto,
porque todo cambio social toma como punto de partida cambios
individuales y esta transformación implica un aprendizaje que debe
reflejarse en la práctica a través del cambio de actitudes, cambios
en el comportamiento y sobre todo en la concepción que cada persona
tiene de sí mismo, en tanto que son personas que viven en sociedad,
forman parte de una comunidad por lo que deben construir vínculos de
integración y colaboración con los grupos sociales y comunidades a
las que pertenecen, de tal forma que lograran comprender que los
problemas personales que enfrentan son en realidad problemas
colectivos porque tienen un origen global.
El
haber ganado una plaza de tiempo completo que me permitió ser el
titular de tres seminarios: Psicología social, Psicología
organizacional y educación en sexualidad humana, por lo que al
diseñar los programas respectivos, actuando como buen psicólogo
social, utilicé la Psicología de grupos para priorizar la enseñanza
de un discurso crítico y lograr el objetivo de transformar a mis
estudiantes en agentes de cambio social para que pudieran realizar
intervenciones psicosociales en grupos, organizaciones y comunidades,
por lo que al estar en esta posición puedo decir que seguí el
ejemplo del pionero de la Pedagogía crítica Henry Giroux quien en
su libro El Profesor como intelectual (22) demostró con su
trayectoria personal cómo se construye un discurso crítico acerca
de la instrucción escolar, para transformar su función social en el
sentido de contribuir al cambio social.
Para
lograr tal objetivo, me basé en los fundamentos teóricos que nos
proporciona la Psicología social, en sus vertientes dela Psicología
de los grupos, la Psicología de las organizaciones y la Psicología
comunitaria latinoamericana, resaltando que ésta última rama de la
Psicología social (Psicología comunitaria latinoamericana), es
concebida como “la ciencia del cambio social” por la Psicóloga
social venezolana Maritza Montero (23) todos estos enfoques
teóricos coinciden en la necesidad de utilizar la ciencia para
lograr una transformación social.
Durante los
33 años que laboré como profesor-investigador en el Departamento de
Psicología de la Universidad de Sonora, retomé en forma literal la
expresión “Maestro de tiempo completo” porque me entregué a
esta actividad haciendo de la Universidad de Sonora una segunda casa
por la cantidad de horas que pasaba a la semana en sus instalaciones.
Era un trabajo que me permitió no sólo enriquecer mis
conocimientos, sino que también logré crecer en forma personal y
como profesional de la Psicología, teniendo siempre plena
consciencia de que formaba parte de un “club de privilegiados”
(24) a quienes se les pagaba por estudiar, hacer
investigaciones, enseñar y realizar extensionismo, por lo me dediqué
a leer, investigar, aprovechar los cursos de actualización que
recibía para enseñar de la mejor manera posible.
Sin
embargo, pronto me enfrenté a dos obstáculos, el primero fue que
recibía a mis alumnos en los seminarios que impartía en séptimo,
octavo y noveno semestre, con carencias graves en el manejo de
conocimientos teóricos lo cual representaba un contraste porque en
sus perfiles podía ver que eran poseedores de altos promedios. La
situación llegaba en algunos casos a tal extremo que la presencia de
algunos estudiantes me recordaba el dilema de explicar la presencia
de una vaca en el techo de una casa: ¿Cómo es que la vaca llegó
ahí? Lo mismo me preguntaba al ver frente a mí a algunos alumnos en
los cuales era evidente su carencia de conocimientos, deficiente
manejo de información y falta de habilidades sociales.
Para mí
esto representaba un gran problema porque eran jóvenes que estaban a
punto de terminar sus estudios universitarios y egresar para ejercer
como profesionales de la Psicología y alguien que saliera con título
de Psicólogo en esas condiciones podría causar más daño que
beneficio a quien solicitara sus servicios. Con estos pensamientos
en mente, me vi obligado a replantear mi estrategia de enseñanza,
cambiar el programa de actividades porque sus lagunas teóricas me
impedían avanzar, afectaban el aprendizaje del resto de alumnos y
no podía pedirles que abandonaran el salón de clase, por lo que
tuve que utilizar las primeras reuniones para explicar conceptos,
modelos y teorías que necesitaban saber para estar en condiciones de
aprender nuevos conocimientos porque mi responsabilidad principal
como docente era darle continuidad a su formación como psicólogos
enseñándoles estrategias de intervención psicológica en grupos,
organizaciones y comunidades.
El segundo
problema que enfrentaba era la ausencia del hábito de la lectura en
estudiantes universitarios, sí, leyeron bien, estudiantes
universitarios que llegaron a semestres avanzados, casi al final de
sus carreras que no tenían el hábito de leer, que no podían
escribir un ensayo de cinco cuartillas porque sus maestros anteriores
jamás les pidieron que escribieran un ensayo. En esas condiciones
iniciaba mis seminarios acudiendo al salón de clases para
encontrarme con estudiantes que pertenecían a generaciones que no
recibieron un aprendizaje informal de sus padres que les despertara
el gusto por la lectura, que pasaron interminables horas viendo
televisión. jugando videojuegos porque tenían una colección de
ellos, pero que no existía una biblioteca en su casa.
Eran
alumnos que llegaban a la Universidad con la mentalidad del
estudiante esclavo, acostumbrados a establecer vínculos de
dependencia con sus maestros, quienes no les inculcaron el hábito de
la lectura y se les dificultaba abandonar el vínculo de dependencia
a la figura de autoridad, sólo hacían lecturas rápidas de los
materiales vistos en clase antes de presentar un examen porque su
aprendizaje previo se basaba en un aprendizaje pasivo que consistió
en la memorización de contenidos y excluían la posibilidad de
desarrollar un pensamiento autónomo.
Esas
situaciones que se presentaban con alarmante frecuencia reflejaban
que el proceso de socialización y formación que recibieron mis
estudiantes antes de estar frente a mí que impartía seminarios en
los últimos semestres de la carrera, representaban un resultado de
una enorme simulación en la cual participaban autoridades
universitarias, maestros de semestres anteriores y de los propios
estudiantes.
Las primeras por aceptar políticas neoliberales que
transformaban a las universidades públicas e universidades empresas
y en lugar de invertir en la creación de nuevas plazas de maestros
de tiempo completo, destinaban el presupuesto para contratar personal
administrativo, condenando a cientos de profesores universitarios a
permanecer bajo el régimen de contratación de horas sueltas.
Loa
maestros que por estar con contratos temporales no podían dedicar
tiempo a labores de investigación y aceptaban impartir materias para
las cuales no estaban calificados con tal de asegurar una percepción
económica que les permitiera sobrevivir y trabajar como profesores
proletarios y finalmente, los estudiantes que aceptaban maestros que
no fueran exigentes (maestros barco), que trataran a sus alumnos como
si estuvieran en un club de amigos y que les aseguraran tener buenas
calificaciones al finalizar el semestre
(25, 26).
En
eso consistía la simulación, autoridades universitarias simulaban
ser buenos administradores, un porcentaje de maestros simulaban
enseñar y un sector de estudiantes simulaban estudiar, todo en su
conjunto constituía un fraude que afectaba a la población de
nuestra sociedad.
De manera
reiterada les solicitaba a mis alumnos que era necesario que
cultivaran el hábito de la lectura para que aumentaran sus
posibilidades de convertirse en buenos profesionales de la
Psicología, pero recuerdo con claridad una ocasión en la que estaba
con uno de mis grupos de estudiantes en la tradicional posición de
círculo y les comentaba que en la intervención psicosocial era
imprescindible construir un marco teórico y contextualizar el
ambiente social como primer paso, por lo que necesitaban tener un
dominio de la teoría para tener una práctica exitosa y para
lograrlo requerían leer varios libros porque no existía un manual
de prácticas en nuestra profesión.
Una de mis
estudiantes respondió que ella sí leía y que leía varios libros,
por lo que con un placer anticipado le pedí que nombrara los autores
y libros que acostumbraba leer y su respuesta no pudo ser más
decepcionante porque mencionó nombres de autores de libros de
autoayuda, títulos de novelas románticas y otros libros que se
encuentran en centros comerciales.
Otras compañeras de clase se
sumaron con entusiasmo para decir que ellas también leían novelas
románticas, historias de suspenso y de aventuras y comenzaron un
intercambio entusiasta de comentarios sobre lo que estaban leyendo.
Las dejé
hablar con paciencia y en un momento dado con gentileza pero con una
seriedad que no pude evitar reflejar en mi rostro, les pedí que me
prestaran su atención para decirles que la literatura a la que yo me
estaba refiriendo que necesitaban leer era literatura científica
relacionada con la Psicología social, con información sobre la
Psicología de los grupos, la Psicología de las organizaciones y la
Psicología comunitaria.
Les dije que era bueno que leyeran, pero que
esas lecturas que estaban leyendo no les ayudarían a ser buenos
profesionales de la Psicología porque no tenían nada que ver con la
literatura científica que se requiere para construir un marco
teórico que fundamentara una intervención psicológica, ni mucho
menos permite construir un contexto social para ubicar a nuestro
objeto de estudio.
Salí de
esa clase experimentando cierta frustración pensando que si en
estudiantes universitarios se observaba la falta de lectura de
libros, ¿qué podría esperarse de la población que no pudo
realizar estudios universitarios? Con esos pensamientos rondando en
mi mente tomé la decisión de cambiar la metodología didáctica y
utilizar dos estrategias de enseñanza, primero, decidí cambiar mi
rol de facilitador de aprendizaje para asumir el rol de agente de
cambio organizacional planeado.
Es decir, enseñar haciendo,
partiendo de la premisa de que el objetivo general de mis seminarios
era formar agentes de cambio que intervendrían en grupos sociales
para implementar cambios planeados decidí asumir el rol de agente de
cambio planeado y tomar a mis estudiantes como grupo objeto de
intervención psicológica y en segundo lugar, reducir el tiempo de
exposición teórica de mi parte para proceder a utilizar el
aprendizaje vivencial a través del uso de técnicas grupales, el
psicodrama, el sociodrama, el test sociométrico y otras técnicas
que me permitieran construir un ambiente de trabajo en el que
pudiéramos realizar reuniones de psicoterapia de grupo y de esta
forma lograr involucrar a los estudiantes en un proceso de
enseñanza-aprendizaje que les permitiera obtener un desnudo
psicológico que fuera más allá de la meta de obtener nuevos
conocimientos y lograran aumentar su autoconocimiento, desarrollar
sus habilidades sociales a través del aumento de su participación
en clase y de esa manera logré enseñar con el ejemplo cómo se
realizaba una intervención psicológica en grupos sociales.
En el
tiempo que trabajé como académico universitario, en un acto de
congruencia que partía de la necesidad de vincular la teoría con la
práctica, diseñé programas de seminarios que tomaban como punto de
partida la realización de un diagnóstico de la realidad social para
plantear como objetivos principal de mi intervención con grupos de
estudiantes universitarios, la formación de agentes de cambio para
que, desde la perspectiva de la Psicología social, contribuyeran a
un fortalecimiento de nuestras comunidades.
Ante
la ausencia evidente del hábito de la lectura en la mayoría de los
estudiantes universitarios que tomaban los seminarios que impartía
en la Universidad de Sonora, en el contexto de la crisis social en el
que hemos estado sumergidos durante las últimas décadas y debido a
que la dinámica de cambios sociales constantes me obligaba a
rediseñar constantemente objetivos, contenidos teóricos y pedagogía
utilizada en la enseñanza y para reforzar tanto mi labor como
trabajador de la educación universitaria como el aprendizaje de mis
alumnos, tomé la iniciativa de escribir mis propios artículos en
los que sintetizaba las lecturas que había hecho que estaban
relacionadas con las materias en las cuales desde la perspectiva de
la Psicología social, analizábamos los problemas sociales que
demandaban ayuda psicosocial, subía estos artículos en una
plataforma en internet y los incluí como parte de otras lecturas
académicas que aparecían en las referencias bibliográficas.
Toda una
vida desarrollando el hábito de la lectura me permitió crear un
pensamiento autónomo de tal forma que escribir mis ideas sobre temas
que venía años investigando y enseñando durante décadas en mi rol
de profesor-investigador universitario, no representó dificultad
alguna para mí porque después de décadas de seguir líneas de
investigación y docencia en Psicología social, Psicología
organizacional, Psicología comunitaria y educación en sexualidad
humana, me llevaron a convertirme en un especialista en estos temas
que formaban parte de los contenidos de mis seminarios.
Así que de
una manera natural y sin pensarlo, me convertí en un profesor
universitario que hacía lo que otros no hacían: incluir en sus
seminarios lecturas de artículos de su propia autoría como parte de
las tareas de lectura de sus estudiantes. Por esta acción fui
criticado por algunos colegas que me acusaron de autorreferenciarme y
cometer el grave error de “no utilizar el formato APA”, pero hice
caso omiso de tales críticas porque sabía lo que hacía y porque
observé que mis estudiantes no sólo demostraban que les agradaba
leer mis artículos porque les ayudaban a comprender conceptos
complejos explicados en palabras sencillas lo cual les alentaba a
desarrollar el hábito de la lectura, a participar en las discusiones
y esto ayudaba a construir juntos un aprendizaje grupal, que se
reflejaba en cambios de actitudes y de comportamiento de todos los
integrantes del grupo, que se comprometían cada más en el
aprendizaje y aumentaban su participación en las discusiones
grupales (27,28, 29, 30).
Mi
exigencia de la entrega semanal de un ensayo de extensión mínima de
5 artículos donde describieran el aprendizaje de la lectura de 3 a 5
artículos por semana que entregaban antes de iniciar la discusión,
me generó una imagen de “profesor exigente” ante el
estudiantado, algunos reclamos al inicio de cada semestre, que al
final de cada semestre se convirtieron en palabras de agradecimiento
porque gracias a esa exigencia de entregar semanalmente un ensayo,
les permitió aprender a escribir de manera natural sus propias
ideas.
Una
parte de los factores que contemplaba para realizar la evaluación
final era la entrega de un ensayo de diez cuartillas como mínimo en
el cual los estudiantes evaluaran el aprendizaje obtenido durante el
semestre, los contenidos teóricos, la pedagogía utilizada y mi
desempeño como maestro.
Tomé la decisión de dedicar la última
reunión del semestre previa al examen final, a recibir esos ensayos
y pedir que en posición de círculo cada estudiante expresara
verbalmente el contenido de lo que escribió en su ensayo mientras se
filmaba la reunión y no exagero al decir que todos expresaban
satisfacción, agradecimiento porque en esas reuniones los alumnos
expresaban el aprendizaje obtenido durante el semestre y en algunos
casos dichas reuniones finales terminaban en verdaderas reuniones de
psicoterapia grupal, lo cual se puede observar en estos videos que
comparto (31, 32, 33).
Esas evaluaciones al final del semestre
se institucionalizaron y en el siguiente semestre al iniciar el curso
con otros grupos, una de las primeras tareas era ver los videos de
esas reuniones en las cuales los grupos anteriores expresaban lo que
aprendieron durante el semestre y ver esos videos motivaba a los
nuevos estudiantes porque veían el entusiasmo y libertad con la que
hablaban quienes tomaron previamente el seminario que impartía.
Haber
impartido tales seminarios de manera continua durante 33 años, me
permitió obtener un dominio tanto de los contenidos teóricos como
de los métodos pedagógicos por lo que en la construcción de un
discurso pedagógico crítico pude ir más allá del rol del profesor
que enseña al vincular la teoría con la práctica, para asumir el
rol del intelectual intérprete retomando fragmentos de la realidad
que se presentaban como problemas sociales, analizarlos bajo una
visión de totalidad y escribir artículos que publiqué en mi blog
personal para dirigirme a un público más amplio que el
universitario.
En
esa línea de acción, vinculando los contenidos de enseñanza acerca
del cambio social a través de la intervención psicosocial, asumí
mi rol de sindicalista universitario participando de manera activa en
la defensa de los derechos laborales del STAUS, denunciando el
autoritarismo de las autoridades administrativas que eliminaban de
manera impune cláusulas del Contrato Colectivo de Trabajo y
pretendían eliminar la existencia de esta organización sindical
(34, 35) y ante las frecuentes embestidas patronales, lograron
empujar a los trabajadores académicos a la huelga en el 2012, tiempo
durante el cual publiqué doce artículos (36) durante
los 28 días que duró la huelga.

Estas
mismas autoridades mostraron una mayor cerrazón en la revisión del
Contrato Colectivo de Trabajo con el Sindicato de Trabajadores y
Empleados de la Universidad de Sonora /STEUS), por lo que ante las
constantes violaciones a su contrato colectivo de trabajo decidieron
irse a la huelga en el 2014, un conflicto que paralizó la Unison
durante 68 días, tiempo durante el cual participé activamente
publicando 28 artículos durante el tiempo que duró el conflicto
(37).
Enarbolando
la consigna “el maestro, luchando también está enseñando”
apoyé abiertamente el movimiento de los maestros agrupados en la
Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en contra de
la reforma educativa que intentó implementar en México el
Presidente espurio Enrique Peña Nieto (38, 39) y ondeando la
bandera del cambio social y utilizando la crítica constante al
régimen autoritario y antidemocrático del Prian, participé
activamente en algunos movimientos colectivos como la lucha de los
maestros mexicanos en contra de la reforma educativa que
finalmente lograron echar abajo publicando varios artículos
denunciando las formas de control social mientras hacía un llamado a
generar una revolución de las consciencias (40, 41), apoyando
con varios artículos, de manera firme y comprometida, la candidatura
de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del 2018 que
dieron el triunfo a Morena que logró terminó con la dictadura del
Prian y permitió el inicio de una nueva era en la vida económica,
política y social de México (42, 43, 44, 45).
El
entusiasmo y alegría de haber contribuido a la caída de la
dictadura del Prian y la llegada al poder del nuevo Partido que
arrasó en las elecciones (Morena) y la admiración y respeto que
siento por el Presidente Andrés Manuel López Obrador no fue motivo
para que mi capacidad para seguir ejerciendo la crítica social haya
cambiado, por lo que iniciando el sexenio de AMLO, escribí un
artículo en el cual criticaba el manejo que los representantes de
Morena estaban exhibiendo en vivo frente a las cámaras, al exhibir
una gran contradicción que consistió en el hecho de que en un
primer momento se negó por mayoría la solicitud de permiso al
Senador del Partido Verde Manuel Velasco, pero después de un receso
que fue televisado donde se vio a representantes de Morena negociar
con representantes del Partido Verde y en una nueva votación se
aprobó por mayoría tal solicitud (46).
Mientras
dividía mi tiempo en el desempeño como profesor universitario
enseñando con el ejemplo a mis alumnos el ejercicio de la crítica
social en contra del autoritarismo de las autoridades de cualquier
nivel para formarlos como agentes de cambio social, al mismo tiempo
que actuaba como intelectual intérprete de una realidad en crisis
haciendo una llamado a la toma de consciencia de la necesidad de
asumir una identidad como sujetos políticos para presentar una
resistencia colectiva, organizada y unida en contra de la entrega de
los recursos de nuestra nación, tomando partido de una manera activa
en la lucha por un cambio social, no podía evitar ver que la mayoría
de mis colegas profesores universitarios no levantaban su voz para
fijar un posicionamiento en momentos de crisis social que no admitían
neutralidad y aún cuando se eliminaban derechos laborales a los
propios trabajadores universitarios, una inmensa mayoría del
profesorado universitario permanecía aislada de la dinámica social
que presentaba momentos de ebullición porque enfocaban su atención
en formar parte de las pandillas académicas que luchaban por el
poder de la administración universitaria (47).
En todo
momento he escrito con entera libertad, intentando redactar mis
opiniones personales con un fundamento teórico basado en la
Psicología social, sin limitar mis expresiones escritas por el
temor de no ser leído por la extensión del artículo y actuando con
perseverancia, con el paso del tiempo fui viendo con gran
satisfacción creciente que de manera constante ha ido aumentando el
número de personas que acceden a mi blog personal a leer mis
artículos.
Esto me
motivó a seguir escribiendo con más entrega y mi labor como
escritor la reforcé aún más cuando vi en internet una entrevista
que le hicieron al escritor argentino Julio Cortázar en la que decía
que si un escritor se pone a escribir pensando en lo que el potencial
público lector espera leer, esa persona no es un escritor porque se
está autocensurando y el acto de escribir es un acto de creación
personal que se debe realizar con entera libertad en condiciones de
aislamiento social, para que el escritor deje fluir las ideas que
tiene dentro de su mente y que desea compartir con aquellos lectores
que “están del otro lado del puente” y con cada palabra que
escribe, con cada párrafo que redacta, se construye una parte de ese
puente que lleva por nombre “comunicación escrita” que es parte
de nuestra naturaleza humana.
Leer,
escribir, educar se convirtió como el eje central de mi vida durante
los 33 años que trabajé como profesor universitario pero después
de que recibí mi jubilación a finales del 2018, mi productividad
como escritor aumentó en forma considerable porque lejos de
experimentar una “crisis de jubilación” dejé atrás mi
identidad como Profesor universitario activo para iniciar en la
tercera edad una nueva etapa de mi vida, demostrando en los hechos
que estar jubilado no significa necesariamente estar retirado de la
vida social porque sigo produciendo y bajo la premisa de que “un
maestro es como los miembros de la mafia, porque jamás se deja de
ser maestro”, decidí mantener viva la flama de educador, mi pasión
por la enseñanza y continué construyendo con paso más firme cada
vez, una nueva identidad que le da un nuevo sentido a mi vida y es
precisamente la identidad social como escritor, asumiendo el rol de
intelectual transformador.

En mi
condición de jubilado, formé parte del segmento demográfico
conocido como “la tercera edad”, por lo que lejos de retirarme y
“descansar” me vi obligado a participar en movimientos sociales
en defensa del derecho a la salud, porque la institución de salud en
la que estoy afiliado el ISSSTESON, fue objeto de desfalcos
financieros por parte de gobiernos prianistas afectaron su
funcionamiento y los derechohabientes de la misma sufrimos desabasto
frecuente de medicamentos, demoras prolongadas en las citas con
médicos especialistas y en la realización de estudios de
imagenología, por lo que la salud de miles de derechohabientes fue
afectada y de manera particular, de jubilados y pensionados, porque a
nuestra edad, luchar por el derecho a la salud es lo mismo que luchar
en defensa de nuestras vidas.
Por tales
motivos, me incorporé a la lucha del Movimiento 30 de julio formando parte activa en el grupo emergente conformado por pensionados y
jubilados que a nivel mundial se ponen en la primera línea de
defensa del derecho a la salud que son los pensionados y jubilados,
por lo que al ser invitado a formar parte del grupo de representantes
de esta agrupación no lo pensé ni un segundo y debido a esta
integración a la lucha social en un nuevo movimiento colectivo, mi
producción como escritor comprometido con las causas sociales en mi
rol de intelectual transformador continuó en esta nueva fase de mi
vida utilizando el método de la investigación-acción. (48, 49,
50, 51, 52, 53).

La agresión
de la que fueron objeto los pensionados y jubilados del Ayuntamiento
de Hermosillo, por parte del Presidente municipal de afiliación
panista, se convirtió en un conflicto imposible de ignorar por la
crueldad e inhumanidad mostrada en su contra al eliminarles de tajo
varias prestaciones sociales, por lo que procedieron a realizar
manifestaciones, corte de calles, plantón ante las oficinas del
Ayuntamiento en Palacio municipal y la respuesta del Presidente
municipal fue usar la policía para desalojarlos, por lo que hubo
necesidad de demostrar solidaridad y apoyo en su lucha proporcionando
víveres, asistiendo a sus marchas, acompañándolos en el plantón
y, por supuesto, usando la palabra escrita como herramienta de lucha
denunciando el autoritarismo de la autoridad municipal panista
(54,55,56).
Como bien
sabemos, cada día surgen nuevos motivos para levantarse de pie y
seguir luchando, por lo que ante las constantes agresiones al derecho
a la jubilación, al derecho a la salud y a nuestras pensiones, llegó
un momento en que coincidíamos en la lucha varias agrupaciones de
pensionados y jubilados que luchábamos por las mismas causas, por lo
que surgió la propuesta de realizar reuniones para discutir una
política de frente único, logrando la asistencia de 9 agrupaciones
de jubilados que después de varias reuniones y en el marco de un
taller que conduje en el que contextualicé la necesidad de unir
nuestras fuerzas, los asistentes tomamos el acuerdo de crear un
Frente Estatal de Pensionados y Jubilados ( 57, 58, 59).

La creación del frente tuvo un inicio muy prometedor porque en la primera reunión que convocó tuvo una nutrida asistencia que rebasó el número de 300 personas, pero lamentablemente,
como ha sucedido en varias luchas sociales, en la construcción de
esta prometedora organización, se infiltraron elementos que
funcionaron como termidores en el sentido que denunció León Trotsky
en el siglo pasado en su libro “La revolución traicionada”, porque fueron los propios miembros de la dirigencia de esta nueva organización
quienes boicotearon el funcionamiento del frente al frenar la propuesta de realizar asambleas generales donde participaran todos los pensionados y
jubilados representados y se limitaron a crear un club de amigos
conformados por los representantes de cada organización de pensionados y jubilados, quienes de
manera irónica se autobautizaron como “petit comité” para funcionar con el método de democracia representativa, alejándose de quienes representaban por lo
que decidí retirarme y continuar mi camino consolidando mi identidad como intelectual
transformador.

Finalmente
y con una previa disculpa al lector por la extensión de este
escrito, debo resaltar la necesidad de que el intelectual mantenga
una distancia con los partidos políticos y con el poder en turno
para mantener una objetividad que le permita ejercer la crítica
social con entera libertad. El ejercicio de la crítica social
adquiere mayor importancia cuando se derriba un régimen autoritario
y sube al poder un gobierno progresista, porque tiende a confundirse
a quienes ejercen la crítica social transformadora, con fuerzas de
la oposición de derecha que intentan desestabilizar al nuevo
gobierno y por esa razón, se corre el riesgo de ser acusado de tomar
partido con fuerzas reaccionarias.
Asumiendo
ese riesgo, continué ejerciendo la crítica social después de que
Morena llegó al poder en México, cuestioné las formas prácticas
de autoritarismo que mostró la representante de Morena que ganó la
Presidencia municipal de Hermosillo Célida López (61,62) y
de igual forma cuestioné el reemplazo del método de elecciones
internas por el uso de una encuesta realizada por empresas privadas
para seleccionar a los candidatos a puestos de elección popular en
las elecciones del 2021 (63) que dieron como resultado la
derrota de Morena cuando la primera Presidenta municipal morenista
intentó reelegirse aún cuando se respiraba en el ambiente político
un sentimiento de rechazo a su gestión en el cargo.
Por esas
razones, el triunfo de Morena en la capital sonorense fue un debut y
despedida, porque Morena recibió un voto de castigo y el Pan fue
quien se benefició de los errores de la dirección nacional y
estatal de Morena porque ganó las elecciones.
En la línea
de impulsar la participación del pueblo mexicano en ejercicios
democráticos que implicaban tomar decisiones en procesos relevantes,
cuestioné el uso de las encuestas en las elecciones presidenciales
de este año, un procedimiento que amenaza con institucionalizarse en
el futuro por parte de Morena y que va en contra de la democracia
participativa (63).
El hecho de criticar tales procedimientos
por considerarlos contrarios a la democracia, no impide que en la
actualidad sea un ferviente defensor del Gobierno de Claudia
Scheinbaum porque llegó al poder en base a elecciones legítimas y
no se puede ignorar el hecho de que llegó con la votación
más alta registrada en la historia electoral mexicana.
Debido a la
manipulación mediática y la embestida en contra del nuevo gobierno
de parte de una oposición política conformada por partidos
políticos en proceso de desaparición, intelectuales orgánicos,
medios masivos de difusión, representantes de Estados Unidos y de
Canadá, que realizaron acciones extremas de atacar al Presidente
Andrés Manuel López Obrador llamándolo “traidor”, ataques al
Presidente de la Cámara de Senadores, difusión de noticias falsas
para crear un clima de agitación social y la toma de instalaciones
del Congreso, fue necesario fijar un posicionamiento político en
apoyo al Gobierno de la Presidenta Scheinbaum (64, 65)).
Con la
descripción de las acciones anteriores, se puede comprender con
claridad que la figura del intelectual transformador se nutre de dos
fuentes principales, primero, la adopción de una vigilancia
epistemológica que le permita estar alerta e identificar los
problemas sociales a acontecimientos de relevancia social que ocurran
en el entorno social donde vive, un entorno que hoy en día es
indudablemente global y segundo, del aprendizaje que obtiene a través
de su participación en las luchas sociales, a través de la cual
rebase su condición de intelectual que utiliza un discurso de
experto, para involucrarse en la dinámica social a través de la
investigación-acción, un método que le permite aprender mientras
enseña y de esta manera pueda generar una ecología de saberes en
el sentido que plantea Boaventura de Souza Santos de producir una
polinización de conocimientos que son el resultado de la mezcla del
conocimiento científico aportado por el intelectual transformador
que actúa como militante de los movimientos sociales, con los
conocimientos populares que aportan los participantes en las luchas
sociales y esta mezcla epistemológica se produce un nuevo
conocimiento fortalecido con fundamentos teóricos y prácticos (66).
El escritor
como intelectual transformador
Desde mi
perspectiva personal, aquellos que elegimos y practicamos el oficio
de escritor no podemos darnos el lujo de ignorar el contexto de la
policrisis en nuestras publicaciones por dos razones: la primera, que
no podemos ignorar los efectos de esta crisis sobre nuestras vidas
personales y la segunda, por el hecho de que el acto de escribir
implica creatividad, sensibilidad social y empatía. Compartimos el
compromiso que debe asumir todo ciudadano de participar activamente
en la solución de los problemas que son colectivos, porque no
podemos seguir actuando como extraños anónimos en nuestras propias
comunidades que contribuyen con su cultura a brindarnos una identidad
social.
Las raíces
históricas y culturales que nos unen a nuestras comunidades nos
generan un compromiso social que es ineludible en nuestra labor como
figuras públicas y esta vinculación debe reflejarse en el uso de la
palabra escrita como una herramienta que contribuya para generar un
despertar social y en el contexto de la policrisis debemos llamar la
atención sobre la desconexión que se observa en una inmensa
mayoría de la población que tiene una percepción que reconoce la
existencia de una crisis global, pero que continúa viviendo sus
vidas cotidianas con una total acriticidad, limitándose a adaptarse
a las adversidades que aumentan cada día.
En otras
palabras, la mayoría de las personas reconoce que existe una crisis
social que nos afecta a todos, pero a pesar de padecer en sus vidas
privadas los efectos de los problemas sociales que provoca esta
crisis, no se involucra en acciones colectivas que contribuyan a un
cambio social y sigue actuando con una normalidad que raya en la
exhibición de una psicopatolología en sus vidas cotidianas porque
muestran un conformismo colectivo ante la desigualdad social, una
gran indiferencia ante la injusticia social, un alejamiento de la
política y la presencia innegable de una ceguera moral, ya que
reaccionan ante las injusticias solamente cuando son golpeados en
forma directa por alguna de ellas.
El contexto
social en el que estamos todos (incluidos los escritores por
supuesto), se caracteriza por un crecimiento alarmante de la
desigualdad social que aumenta el sufrimiento colectivo de una gran
mayoría de la población, el abandono del Estado de su función de
protección social, la ausencia de regulación de políticas
laborales que impidan la explotación laboral de trabajadores en el
mundo entero que viven sus vidas como un moderno castigo de Sísifo,
una crisis ecológica que se traduce en el cambios climáticos que
provocan tragedias colectivas, la desaparición del orden mundial
unipolar que estuvo vigente en las últimas décadas, el inevitable
surgimiento de un nuevo orden mundial multipolar y la presencia de
dos guerras que amenazan con expandirse.
Quienes se
dedican al oficio de escribir no pueden seguir ignorando un contexto
social en el cual millones de personas expresan de manera implícita
un grito silencioso de ayuda que está siendo ignorado por
autoridades gubernamentales, por los partidos políticos, por los
sindicatos, por medios masivos de comunicación que difunden noticias
falsas, por intelectuales, por investigadores académicos y por
escritores que se dedican a escribir motivados únicamente por la
búsqueda de reconocimiento personal o la obtención de beneficios
económicos que provengan de la venta de sus libros.
La
mayoría de las personas debe tomar consciencia de que en las
relaciones interpersonales existe un proceso de interinfluencia de
tal forma que con nuestras acciones influimos a los demás al mismo
tiempo que somos influidos por otras personas y debemos utilizar este
conocimiento para contribuir a la toma de consciencia colectiva de que
todos podemos construir un poder social si unimos acciones
individuales en actos colectivos que permitan generar cambios en el
funcionamiento de los grupos y organizaciones a las que pertenecemos
y en las comunidades de las que formamos parte.
Todos podemos
contribuir a la generación de cambios sociales asumiendo un rol de
agentes de cambio social (67) y
aquellos que utilizamos la palabra escrita como instrumento de
comunicación, tenemos mayor grado de influencia social y en esa
cualidad radica nuestra responsabilidad social para actuar como
intelectuales transformadores.
Debemos
comprender que de una manera involuntaria, realizamos un rol de
educadores porque mientras caminamos la palabra a través de la
difusión de nuestros escritos, llegamos a penetrar las mentes de
aquellas personas que nos leen, por lo que debemos asumir este noble
oficio con responsabilidad social, contribuyendo con nuestro granito
de arena a un despertar social, que haga tomar consciencia del
peligro que enfrenta la humanidad entera al estar en un momento
histórico en el que se encuentra en riesgo de desaparecer por la
imposición de un sistema socioeconómico que ya da síntomas de
agotamiento y que está dando muestras claras de que no funciona para
todos por lo que se impone la necesidad de que todos participemos en
la lucha por un cambio social y aprovechar los vientos de cambio
social que están provocando el surgimiento de un nuevo orden mundial
y construir un nuevo mundo que sea más justo y equitativo que éste
en el cual nos encontramos.
Tomar
consciencia de la policrisis en que nos encontramos y del sufrimiento
colectivo que provoca, desde mi perspectiva personal implica que
aquel reducido sector de la humanidad que utiliza la comunicación
escrita para comunicarse y que se autoidentifican como escritores,
deben responder a los cambios sociales que estamos enfrentando
utilizando su capacidad para influir sobre los demás publicando
escritos que generen una revolución de las consciencias que se
refleje en un aumento en la participación social en acciones
colectivas, organizadas y unidas que vayan más allá de la lucha por
la defensa de derechos violados y tengan como objetivo la
construcción de un fortalecimiento de la ciudadanía, impulsando la
construcción de nuevos comportamientos que permitan el surgimiento
de nuevas identidades de tal forma que escritores y lectores
identifiquen su potencial humano para actuar como agentes de cambio
social y ponga su granito de arena en la construcción de un nuevo
mundo.
En el
contexto de la policrisis en que nos encontramos, no podemos buscar
la felicidad personal ignorando el sufrimiento colectivo de una
mayoría empobrecida que es provocado por la creciente desigualdad
social que va en contra de la naturaleza humana
(68), por lo
que debemos dejar atrás el hiperindividualismo generalizado, el
conformismo colectivo y contribuir con nuestros escritos para
visibilizar a quienes viven en condiciones de pobreza, ayudar a
recuperar la capacidad para indignarse ante la injusticia ajena y
llamar a participar en procesos de cambio social.
Podremos aumentar
la satisfacción y felicidad que experimentamos al publicar nuestros
escritos, si aceptamos nuestra identidad como agentes de cambio
social para contribuir con nuestras publicaciones al logro de una
despertar colectivo,
A través
de nuestra labor como escritores podemos ayudar a que la población
recupere la confianza en sí mismos, a que reconozca que todos
tenemos la capacidad para participar en la transformación de nuestra
sociedad, a lograr cambios sociales e individuales al aceptar nuestra
condición de seres sociales que pertenecemos a diferentes grupos,
organizaciones y comunidades. Este empoderamiento permitiría superar
nuestras inseguridades personales, eliminar los complejos
individuales, superar la timidez, dejar atrás el conformismo y
sustituir la indiferencia social por el surgimiento de una
solidaridad y empatía hacia el sufrimiento ajeno, todo esto implica
aceptar un cambio radical en las formas de pensar, sentir y actuar,
estos cambios los podremos lograr en la medida que aceptemos asumir
un rol de agente de cambio social.
Conclusiones
La mayoría
de la población parece estar bajo los efectos de una anestesia
social que le impide ver que sus problemas personales tienen un
origen global porque el mundo está gobernado por sociópatas que
promueven las guerras para beneficiar al poder corporativo que está
en manos del 1% de la población mundial y que es dueña de la
industria armamentista que se beneficia con la venta de armamento.
A
finales de cada año, este efecto anestésico se refuerza con la
manipulación de la historia y de los sentimientos de la población
al crear “un espíritu navideño” que tiene su origen en
creencias religiosas y provocar una sensación de falsa felicidad, de
fingido amor por los demás, un bienestar social ficticio y una paz
artificial. Todo este ambiente es creado con fines comerciales porque
se ha inducido en la mente de millones de personas que “tienen que”
poner un árbol navideño, “necesitan” mostrar su amor
obsequiando regalos a sus seres queridos, “deben” olvidarse de
los problemas para sonreír y mostrar felicidad.
Es el mismo
efecto anestesiante que ha impedido abrir los ojos a la mayoría de
la población mundial para indignarse ante el genocidio del pueblo
palestino que ha estado realizando el ejército de Israel, la ironía
cruel en la historia contemporánea es que, mientras millones de
árboles son talados a nivel mundial para ser adornados como “árboles
de navidad” y festejar en cada hogar “la llegada de Jesucristo”,
en el lugar donde se supone que ocurrieron los hechos religiosos hace
miles de años, un pueblo de origen europeo que abrazó el judaismo y
se reclama como “el pueblo elegido de Dios”, realiza una matanza
colectiva del pueblo árabe, asesina a miles de niños, mujeres y
ancianos para apropiarse de su territorio que consideran “tierra
sagrada”, mientras en el mundo entero se festejará la navidad con
una cena especial, cantando villancicos y se intercambiarán mensajes
de paz y amor (69,70,71).
¿Acaso
esto no es un comportamiento que refleja una sociopatología porque
es una muestra de ausencia de empatía y solidaridad humana hacia un
pueblo que está siendo exterminado? Como dijo en su momento Hanna
Harendt: “La ausencia de empatía humana es uno de los primeros y
más reveladores signos de una cultura a punto de caer en la barbarie
humana”. Las guerras que estamos presenciando son una muestra de
la degeneración humana porque no se protesta por la muerte y
destrucción que provocan y son un paso adelante en el avance de la
barbarie que destruye la civilización.
En esta
época de fin del año 2024, el efecto anestesiante aumenta su
potencia para cubrir con el manto de la ignorancia colectiva y la
manipulación de la información la preocupante realidad de que ya
estamos en los albores de una tercera guerra mundial porque más de
50 países están apoyando al gobierno de Ucrania en su guerra contra
Rusia, mientras que la Federación rusa tiene a miles de soldados
coreanos peleando a su lado, utiliza drones iraníes, tiene como
aliado a la gran potencia militar que es China y ante los ataques a
territorio ruso con misiles que provienen de Ucrania pero que son
manipulados por militares de la OTAN, está respondiendo con misiles
de alto poder destructivo, en un conflicto bélico que sigue
ascendiendo y parece no tener punto de retorno en una guerra que
lleva miles de muertes en casi tres años, ha dejado gran destrucción
en las zonas de combates y amenaza con evolucionar a una tercera
guerra mundial en la que varios países cuentan con arsenal nuclear,
por lo que de expandirse este conflicto la única garantía es la
destrucción mutua de los países contendientes.
Estamos
presenciando y padeciendo los efectos de la agonía de un orden
mundial que está basado en un sistema socioeconómico que presenta
una crisis de múltiples
dimensiones (económica, política, ecológica, sanitaria, presencia
de dos guerras), que se niega a desaparecer y utiliza todos
los medios a su alcance para evitar desaparecer e intenta golpear a
aquellas nuevas potencias que emergen intentando construir un nuevo
orden mundial multipolar (72).
Tal
y como les decía a mis alumnos de educación en sexualidad humana:
“el aprendizaje no siempre es tan placentero como cuando aprendemos
a hacer el amor”, el aprendizaje también puede ser doloroso,
porque duele saber que aquella característica de nuestro
comportamiento que considerábamos una cualidad, en realidad está
funcionando como una fuente que provoca un alejamiento de las demás
hacia nosotros.
En
este caso, el sacudirse el “espíritu navideño” para salir de la
caverna de Platón en la que han mantenido a la mayoría de la
población y abrir los ojos a una realidad en la cual existe una
enorme desigualdad social, enormes tragedias provocadas por el cambio
climático y enfrentamos la amenaza de una tercera guerra mundial,
todo lo cual ha sido posible porque el control social ha mantenido
sumergida a un buen porcentaje de la población en un mar de
conformismo colectivo, de indiferencia social, de alejamiento de la
política, de hiperindividualismo, de hiperconsumo, mientras el mundo
se está incendiando.
En
lenguaje claro, la implementación de políticas neoliberales a nivel
global, el avance del genocidio del pueblo palestino a manos del
ejército de Israel, la evolución de la guerra en Ucrania y el hecho
de enfrentar la amenaza de una tercera guerra mundial, han sido
posibles porque estas acciones han encontrado una resistencia débil
y dispersa, porque sólo un reducido sector de la sociedad ha
participado en movimientos de resistencia y lucha, mientras el resto
de la población viven sus vidas cotidianas en total acriticidad, en
un momento histórico que exige alzar las voces en contra de las
injusticias, del genocidio palestino, en contra de la guerra, etc.
Sin
duda alguna no será un despertar placentero porque las personas se
darán cuenta de que su falta de compromiso social, la indiferencia
colectiva y su alejamiento de la política es lo que ha permitido que
los sociópatas que gobiernan las grandes potencias actúen como
delincuentes organizados y con sus políticas neoliberales han
provocado la muerte de miles de personas.
La pasividad y el silencio
de la comunidad internacional ante los acontecimientos políticos que
tienen lugar en la aldea global, es lo que ha permitido que el
ejército israelí haya asesinado más de 40,000 personas de manera
impune, dentro de esta cantidad sobresalen más de 20,000 bebés
asesinados. El individualismo extremo, la e ignorancia de la historia
presente y el silencio ante lo que ven en las pantallas de sus
dispositivos tecnológicos es lo que ha permitido que el día de hoy
nos encontremos al borde de la tercera guerra mundial.
Por
esas razones puede afirmarse que los millones de personas que dan la
espalda a la política y actúan con gran indiferencia a los
acontecimientos sociales, incurren en un acto de irresponsabilidad
social porque al alejarse de los espacios públicos, al mostrar un
conformismo colectivo, al exhibir una gran insensibilidad ante las
injusticias, una enorme falta de empatía hacia el dolor ajeno, han
dejado el camino libre a los políticos para que utilicen el poder
reprimiendo las voces de protesta y rebeldía de quienes luchan en
contra del autoritarismo, denuncian actos de corrupción, se oponen a
la implementación de políticas neoliberales y se manifiestan en
contra del genocidio y las guerras que amenazan extenderse por todo
el mundo.
Por
esas razones decía Antonio Gramsci “odio a los indiferentes”,
porque el silencio de los indiferentes alimenta la impunidad de los
crímenes que cometen quienes están en el poder, esta indiferencia
colectiva es la que nos ha traído a la situación que estamos
enfrentando en el escenario internacional en el que la mayoría de
los países del mundo se prepara para la guerra. Nos ha faltado el
espíritu crítico para denunciar las injusticias sociales y todavía se observa que una gran mayoría de la población no reacciona ante
situaciones de injusticia y abuso de poder, todavía amplios sectores
de la población actúan con credulidad y obediencia ante figuras
políticas.

Debemos
tomar consciencia de que algo está pasando y es el hecho de que
los cambios sociales de las últimas décadas, están provocando una
serie de cambios individuales que al coincidir generan una mutación
colectiva que está transformando el comportamiento social (73),
ya que estamos experimentando cambios en la manera de comportarnos,
en la forma de pensar, en las maneras de expresarnos y estos cambios
crean nuevas maneras de percibir la realidad que se desarrollan de
manera sutil y pero a la vez se consolidan con el paso del tiempo.
Estos
cambios en el comportamiento social son percibidos por los
intelectuales transformadores como un rayo de esperanza que fragmenta
el pesimismo que provoca la indiferencia generalizada por los bajos
niveles de consciencia política de la población mundial, porque en
el horizonte social surgen nuevas figuras de luchadores sociales que
están construyendo nuevos paradigmas para interpretar la realidad
inmersa en una policrisis y se presentan a través del surgimiento de
diversos movimientos colectivos de resistencia que luchan a
nivel global en contra de la implementación de políticas
neoliberales, en defensa de derechos laborales violados, en contra de
la violencia hacia las mujeres, en contra del colonialismo, etc., y
diferentes movimientos colectivos están confluyendo en acciones
conjuntas, construyendo construyendo por primera vez en la unidad en
la acción, un movimiento de lucha global que está conformado por
millones de personas que se manifiestan en todo el mundo en contra
del genocidio del pueblo palestino a manos del ejército de Israel,
exigen un alto al financiamiento de los gobiernos de Israel y de
Ucrania y se manifiestan en contra de la guerra.
Ante este
nuevo cuadro social, el pesimismo de los intelectuales se convierte
en optimismo porque las movilizaciones colectivas que están teniendo
lugar en los cinco continentes en contra del genocidio en Palestina,
en contra de la expansión de la guerra en Ucrania y que protestan en
los lugares donde se reúnen los dirigentes de las grandes potencias
mundiales, muestran un alto grado de inteligencia social porque
amplios sectores de la sociedad han comprendido que luchan en contra
de un mismo enemigo y por esa razón actúan en forma unida,
organizada y colectiva a nivel global para ponerse de pie y luchar en
contra del capitalismo, del colonialismo y del patriarcado (74,
75).
Con
estas acciones se da un paso adelante para evitar que el destino de
la humanidad siga en manos del 1% de la población mundial, porque
estamos presenciando un despertar político colectivo a nivel global,
el surgimiento de nuevas figuras de luchadores sociales que está
poniendo un ejemplo a seguir a la mayoría de la población que sigue
sin preocuparse por los conflictos sociales, porque piensa que los
fenómenos sociales son como los fenómenos naturales, piensan que la
explotación laboral, la pobreza, la violencia económica y las
guerras son como los terremotos, porque nada se puede hacer ya que
son inevitables.
Esa
masa de indiferentes que ocasionalmente se lamentan del aumento de la
precariedad en su existencia y viven presa de la angustia porque no
llegan a fin de mes, pero jamás, en ningún momento llegan a pensar
que su indiferencia hacia la política, que el conformismo, su falta
de solidaridad, su ausencia de empatía y falta de apoyo a los grupos
de ciudadanos que se levantaron en lucha, han sido las las causas que
han permitido el avance en la implementación de políticas
neoliberales que los ha sumergido a ellos mismos en una precarización
constante de sus vidas, porque los golpes en contra de la clase
trabajadora a nivel global no han encontrado una resistencia
organizada que detenga la eliminación de derechos laborales y
sociales que fueron conquistados por las luchas de movimientos
colectivos en el siglo pasado.
Por
estas razones puede mencionarse como buenas noticias el surgimiento
de nuevos grupos sociales emergentes conformados por agrupaciones de
pensionados y jubilados que luchan en defensa de sus vidas al pelear
por el derecho a la salud, en defensa de sus pensiones y del derecho
a la jubilación.
De igual forma estamos presenciando el surgimiento
de un relevo generacional en las luchas sociales, porque la mayor
parte de quienes participan en movimientos colectivos a lo largo y
ancho del mundo entero, son jóvenes que están aceptando el reto de
involucrarse en asuntos políticos y sociales mostrando
comportamientos que reflejan una abierta disidencia y buscan
construir una identidad colectiva mientras realizan ejercicios de
crítica social y desarrollan un pensamiento autónomo al obtener un
aprendizaje a través de su participación en las luchas.
Son
jóvenes que salieron de la caverna de Platón, que descubren el
engaño mediático y la sociopatología de los gobernantes de las
grandes potencias, por lo que se están comprometiendo en una acción
transformadora de la realidad social construyendo una cultura del
rechazo al autoritarismo y emprenden acciones de emancipación
social.
Se rebelan en contra del autoritarismo, en contra de la
guerra, cuestionan un sistema socioeconómico que les condenó a
vivir un presente de precariedad e incertidumbre y enfrentan un
futuro en el cual no hay alternativas que permitan traducir sus
sueños y esperanzas de tener una vida digna en una realidad
inmediata, porque están sometidos a una esclavitud económica que
les hace vivir sus vidas como moscas atrapadas en la telaraña de
deudas que ha creado el neoliberalismo y les obliga a vivir sus
vidas como una versión moderna del castigo de Sísifo. Estas
movilizaciones generan optimismo porque nos recuerdan que los grandes
cambios sociales en la historia de la humanidad se lograron a través
de la lucha de varios movimientos colectivos.
En
ese contexto en el cual destaca en los últimos días una creciente
preocupación mundial ante la amenaza de un tercera guerra mundial,
es pertinente recordar la pregunta que titula uno de los libros del
sociólogo francés Alain Touraine “¿Podremos vivir juntos?” y a
la cual empieza respondiendo “Ya estamos viviendo juntos
porque millones de personas en todo el mundo miramos las mismas
series de televisión, las mismas películas, compramos las mismas
marcas de ropa, consumimos los mismos productos, etc. (76).
Hemos olvidado que hace algunas décadas todos nos identificábamos
como seres humanos, como individuos que vivíamos en diferentes
países pero nos reconocíamos como pertenecientes a una misma
humanidad. Hoy estamos divididos porque hemos sido manipulados por la
élite en el poder que utiliza la política para dividir mostrando un
rostro de intolerancia a la diferencia, por un resurgimiento del
racismo, por una creciente xenofobia, por el surgimiento de la
aporofobia, por discursos de odio que promueven los políticos de
derecha y la ausencia de pensamiento autónomo y falta de crítica
social, provoca que muchos respondan en forma negativa a esta
pregunta.
Ante
la amenaza de una tercera guerra mundial que destruiría el planeta
entero porque estamos interconectados y no habría refugio alguno que
nos proteja de una guerra nuclear, los intelectuales transformadores
debemos levantar la voz de alerta y hacer un llamado a manifestarnos
en contra de la guerra. Existen muchas formas de combatir la guerra:
el uso de la política como instrumento de negociación, el uso del
diálogo y en forma paralela, a través de la construcción de
diferentes tipos de amor. El amor a uno mismo que debe reflejarse en
un empoderamiento individual al reconocernos como seres sociales que
tenemos capacidad para pensar por nuestra cuenta, para experimentar
sentimientos y pensamientos dentro de un contexto social porque todas
las opiniones son importantes.
También
existe el amor a nuestras comunidades que nos proporcionaron un
tejido social que fue la base para construir una identidad social,
por lo que debemos identificar el significado de la política que
consiste en la reunión de hombres y mujeres en espacios públicos
para discutir problemas colectivos y acordar soluciones bajo consenso
para realizar acciones en forma colectiva, unida y organizada,
mostrando siempre solidaridad con el sufrimiento ajeno y desarrollar
la capacidad para indignarnos ante las injusticias y mostrar
suficiente empatía para apoyar la lucha de aquellos que son objeto
de injusticias, actos de corrupción y abuso de poder.
Necesitamos
construir esa identidad colectiva que nos permita vernos como seres
diferentes, pero seres humanos en última instancia y ese es el
significado de la política, aceptar las diferencias entre
conglomerados humanos, aprender a vivir juntos aún cuando pensemos
en forma diferente, en el marco de un pacto social que contiene
reglas que deben respetarse para garantizar la armonía social (77).
Debemos
dejar de actuar como extraños en nuestras propias ciudades y
construir un sentimiento de pertenencia a una ciudadanía de tal
forma que estemos en actitud vigilante ante las formas de gobierno y
administración de recursos públicos de quienes ocupan puestos de
elección popular para exigir cuentas claras y transparencia en el
manejo de las finanzas públicas y organizar manifestaciones en
contra de la guerra porque afectará a todos los países en general,
pero de manera particular a México por su cercanía con Estados
Unidos que por su apoyo a Ucrania se ha perfilado como objetivo de
guerra legítimo para Rusia.
Somos
los humanos más antiguos que caminamos sobre estas tierras, si
partiéramos de la premisa de que el aprendizaje es acumulativo,
pensaríamos que traeríamos sobre nuestras espaldas y dentro de
nuestras cabezas un caudal de conocimientos que han sido construidos
a lo largo de la historia de la humanidad, pero no es así, porque
nuestro cerebro es incapaz de almacenar tanta información, por eso
la humanidad dio muestras de gran creatividad al inventar el lenguaje
oral, el lenguaje escrito, la imprenta y los libros para almacenar
una gran cantidad de información.
El
pensamiento y el lenguaje son las características que nos permiten
diferenciarnos de otras especies de animales, en ese sentido, el
lenguaje escrito es quizá uno de los mayores creaciones humanas, por
lo que ante el contexto descrito a lo largo de este artículo,
necesitamos combatir la indiferencia social que es un obstáculo para
el desarrollo de la inteligencia, porque tenemos que reconocer que la
obediencia, pasividad e indiferencia que muestra una gran parte de la
humanidad, es porque piensa que no hay cambio posible alguno y por
eso debemos actuar como educadores, como agentes de cambio social
para contribuir a una revolución de las consciencias que permita un
despertar social y un empoderamiento colectivo.
Existen
muchas formas para transformar una percepción de la realidad y una
de las más efectivas se encuentra en el uso de las palabras que
adquieren un valor simbólico cuando el lenguaje es utilizado de tal
forma que logre generar pasiones, despertar consciencias y
desarrollar nuevos comportamientos.
Los intelectuales transformadores
que vemos con pesimismo la situación internacional, alimentamos la
esperanza y la ilusión de un porvenir mejor al reconocer la
inteligencia de aquellas personas que hacen realidad la premisa
planteada por Michel Foucault que dice “Detrás de un poder, existe
un contrapoder”.
Los
jóvenes, los adultos mayores y la población en general que están
participando en varios movimientos colectivos alrededor del mundo,
están obteniendo un aprendizaje social porque han comprendido que el
conformismo generalizado no es una acción congruente con la
materialización de sus sueños y esperanzas, han identificado que la
ignorancia colectiva es una de las principales causas de
inmovilización social y que los medios de comunicación masiva
distorsionan la información para mantener bajo control social a gran
parte de la población que todavía los usa como fuentes de
información principal.
Este
aprendizaje social ha sido el que les ha permitido desarrollar una
inteligencia que les ayudó a identificar que los problemas
personales que enfrentan tienen un origen global, porque han
aprendido que los grandes problemas sociales están conectados entre
sí porque son manifestaciones particulares de un sistema social que
da muestras de agotamiento, por lo que, en congruencia con las
grandes transformaciones sociales que estamos experimentando, los
individuos que habitan en diferentes países y en varios continentes
han empezado a construir una identidad como sujetos políticos, están
reconstruyendo un nuevo significado a la política para percibirla
como acciones colectivas de una ciudadanía organizada y en esa
línea de pensamiento están construyendo un empoderamiento
individual y colectivo al tomar consciencia de que necesitan aumentar
su participación social actuando junto a individuos de otros países
actuando como sujetos globales en acciones colectivas, unidas y
organizadas para impedir el avance de la guerra y participar en la
construcción de un nuevo orden mundial que priorice la paz, el
diálogo y el respeto mutuo.
En este
proceso han tomado consciencia de que han estado sometidos a un
control social de carácter ideológico que los indujo a ver con
normalidad la violencia económica, la desigualdad social, el
genocidio y las guerras, por lo que parte del repertorio de nuevos
comportamientos que están desarrollando es el regreso a la lectura
de textos con contenidos de crítica social que son las que les han
permitido ver con otra mirada el entorno social, identificar los
problemas que enfrentan en sus vidas privadas con la implementación
de políticas neoliberales y han logrado cambiar la percepción de sí
mismos, de sus relaciones con las demás personas, para empezar a
desarrollar formas de resistencia que les permitan construir un
pensamiento autónomo y ejercer la crítica social.
Como parte
de la lucha en contra de la ignorancia colectiva los intelectuales
transformadores debemos contribuir a la toma de consciencia de que
existe una construcción social de la realidad y por esa razón,
debemos admitir que sí es posible construir un mundo nuevo, pero
para lograrlo se requiere como primer paso el desarrollo de un
pensamiento autónomo que esté basado en el ejercicio de la crítica
social que nos permita romper la acriticidad con la que viven sus
vidas cotidianas millones de personas, para desarrollar una autonomía
individual y colectiva, de tal forma que puedan construir una fuerza
colectiva para construir una sociedad democrática una sociedad
autónoma integrada por individuos autónomos que están tomando el
control de sus vidas y deciden utilizar esa autonomía para unir
fuerzas y construir un poder colectivo que enfrente al poder
corporativo para impedir que la guerra y el genocidio continúen.
Sin
duda alguna, los más de 100,000 lectores que han ingresado a mi
blog y que residen en más de 20 países, pertenecen a la vanguardia de estos seres pensantes y críticos
que necesita la humanidad y que en estos momentos de crisis está solicitando que le den una oportunidad a la paz. Aquí les dejo el link de mi blog personal por si gustan visitarlo:
http://oscaryescasd.blogspot.com/
1.- El arte
de la lectura en tiempos de crisis. Petit, Michele. Ed. Océano
Travesía. Barcelona, 2088
2.- La
biblioterapia en tiempos de crisis. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/04/labiblioterapia-en-tiempos-de-crisis.html
3.- El
imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades
modernas. Lipovetsky, Gilles. Ed. Anagrama. Barcelona, 2013
https://paradigmasdelpensamiento.wordpress.com/wp-content/uploads/2014/12/lipovetsky-gilles-el-imperio-de-lo-efimero-la-moda-y-su-destino-en-las-sociedades-modernas.pdf
4.-
Documental sobre Sixto Rodríguez The Sugar man”.
https://www.youtube.com/watch?v=cAFlY_aDyGc&ab_channel=SintonizandoconAlex
5.-
Un
documental de Óscar y una historia francamente asombrosa
convirtieron a Sixto Rodriguez, fallecido el 8 de agosto a los 81
años, en una leyenda del folk mucho más imponente que sus dos
únicos discos de estudio y sus renqueantes directos.
https://www.rockdelux.com/es/actualidad/mito-y-realidad-de-sixto-sugar-man-rodriguez
6.- Política
sexual. Feminismos. Millet, Kate
https://feminismosaprendem.wordpress.com/wp-content/uploads/2017/02/millett-kate-politica-sexual.pdf
7.- Sting y
su opinión sobre la música moderna.
https://www.facebook.com/reel/575990451549134
8.- La
sociedad de la ignorancia. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/10/lasociedad-de-la-ignorancia-oscaryescas.html
9.- La
intervención psicosocial. Blanco, Amalio/Rodríguez Marín, Jesús.
Ed. Pearson/Prentice Hall. Madrid, 2008
10.- Algo
está pasando y usted no sabe que es. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/algoesta-pasando-y-usted-no-sabe-que-es.html
11.-
Espinoza y Nietzsche: el pesimismo de los fuertes
https://www.elespanol.com/el-cultural/blogs/entreclasicos/20220524/spinoza-nietzsche-pesimismo-fuertes/674802515_12.html#:~:text=El%20pesimismo%20de%20los%20fuertes%20se%20sit%C3%BAa%20m%C3%A1s%20all%C3%A1%20del,vista%20de%20la%20moral%20cristiana.
12.- Odio a
los indiferentes. Gramsci, Antonio. Editorial Ariel, Barcelona, 2019
https://proassetspdlcom.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/37/36380_Odio_a_los_indiferentes_75_ANV.pdf
13.- Antonio
Gramsci pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad
https://www.infobae.com/america/cultura-america/2018/11/25/antonio-gramsci-pesimismo-de-la-inteligencia-optimismo-de-la-voluntad/
14.- Los
jóvenes lideran el boicot a las firmas globales en apoyo a
Palestina: “No quiero gastar mi dinero en marcas que patrocinan la
guerra”
https://elpais.com/economia/2024-08-29/los-jovenes-lideran-el-boicot-a-las-firmas-globales-en-apoyo-a-palestina-no-quiero-gastar-mi-dinero-en-marcas-que-patrocinan-la-guerra.html#:~:text=Las%20marcas%20en%20el%20punto,como%20KFC%20(propiedad%20de%20Yum!
15.-
Pensamientos sobre la sociopatología contemporánea. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/09/pensamientos-sobre-la-sociopatologia.html
16.- El
compromiso social del trabajador intelectual. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/05/el-compromiso-social-deltrabajador.html
17.-
Cuadernos desde la cárcel, Gramsci, Antonio. Ediciones Era. México,
1999.
https://ses.unam.mx/docencia/2018I/Gramsci1975_CuadernosDeLaCarcel.pdf
18.- Hacer
disidencia. Una política de nosotros mismos. Sadín, Eric. Editorial
Herder. Barcelona, 2023
19.- La
sociabilidad real se da hoy en internet: Manuel Castells.
https://www.clarin.com/ideas/manuel-castells-sociabilidad-real-hoy-internet_0_SJ0QH5rswme.html?srsltid=AfmBOorLjbGpASXW_viYMaXWWfKkjthk2nsBYJcmVLLDpv5yoBu6YkzF
20.-
Psicopatología del vínculo Profesor-alumno: el profesor como agente
socializante. Bohoslavsky, Rodolfo
https://www.cucs.udg.mx/avisos/Martha_Pacheco/Software%20e%20hipertexto/Antolog%C3%ADa_PA101/Boholavsky.pdf
21.- La
transformación social desde una perspectiva científica. Yescas,
Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/09/latransformacion-social-desde-una.html
22.- Los
profesores como intelectuales. Giroux, Henry
https://www.perio.unlp.edu.ar/catedras/wp-content/uploads/sites/194/2020/09/giroux.pdf
23.-
Introducción a la Psicología comunitaria latinoamericana. Montero,
Martiza
http://www.codajic.org/sites/default/files/sites/www.codajic.org/files/Introducci%C3%B3n%20a%20la%20psicolog%C3%ADa%20comunitaria.%20Desarrollo,%20conceptos%20y%20procesos..pdf
24.- El
club de los privilegiados. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/07/el-club-de-los-privilegiados.html
25.-
Reflexiones
sobre educación y juventud actual. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/reflexiones-sobre-educacion-y-juventud.html
26
.- Precarización del trabajo académico en las universidades
públicas
https://www.youtube.com/watch?v=ha3MuimRLRU&ab_channel=RompevientoTV
27.-
Por una Psicología socialmente sensible. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/11/por-una-psicologiasocialmente-sensible.html
28.-
Introducción a la psicología de las organizaciones. Yescas. Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/introduccion-la-psicologia-de-las.html
29.-
Introducción a la Psicología comunitaria latinoamericana. Yescas,
Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/introduccion-la-psicologia-de-las.html
30.-
Notas para comprender la sexualidad humana. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/08/notas-para-comprender-la-sexualidad.html
31.-
Evaluacion grupal del seminario intervención psicoógica en
convivencia social dos, impartido por Oscar Yescas en el semestre
2,018 2.
https://www.youtube.com/watch?v=oEpqbTF4awM&t=189s&ab_channel=OscarYescas
32.-
Evaluacion
curso Psicologia organizacional Oscar Yescas 2,016 a
https://www.youtube.com/watch?v=FoobdHfYN2o&t=626s&ab_channel=OscarYescas
33.-Aprendizaje
sobre sexualidad humana 1
https://www.youtube.com/watch?v=IyrkChxBbnA&t=80s&ab_channel=OscarYescas
34.-
Anatomía
del poder en la Universidad de Sonora. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/anatomia-del-poder-en-la-universidad-de.html
35.-
Un
sueño posible: la democratización de la Universidad de Sonora.
Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/11/un-sueno-posible-la-democratizacion-de.html
36.-
Testimonios psicosociales de una huelga universitaria. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/testimonios-psicosociales-de-una-huelga.html
37.-
Testimonios psicosociales de una huelga universitaria basada en la
dignidad
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/testimonios-psicosociales-de-una-huelga.html
38.-
El maestro, luchando también está enseñando. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/el-maestro-luchando-tambien-esta.html
39.-
En defensa de la educación pública y una educación emancipadora.
Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/en-defensa-de-la-universidad-publica-y.html
40.-
Educación
vs. Control social. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/educacion-vs.html
41.-
La revolución de las consciencias. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/la-revolucion-de-las-consciencias-oscar.html
42.-
Apostemos
por el cambio social. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/01/apostemos-por-el-cambio-social-en.html
43.- El
Leviatán mexicano. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/08/el-leviatan-mexicano.html
44.-
La esperanza en el poder en México. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/12/la-esperanza-en-el-poderen-mexico-oscar.html
45.-
La Cuarta Transformación y la participación popular. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/12/la-cuarta-transformaciony-la.html
46.- Morena
y su primera decepción colectiva. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/09/morena-y-su-primera-decepcion-colectiva_5.html
47.- Las
pandillas académicas y el aislamiento social de
profesores-investigadores. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/02/las-pandillas-academicas-y-el.html
48.- la
eterna deficiencia del ISSSTESON y la necesidad del cambio social.
Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/08/laeterna-deficiencia-del-isssteson-y-la.html
49.-
ISSSTESON, viejos problema, nuevas soluciones. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/08/issstesonviejos-problemas-nuevas.html
50.- Nuevos
actores en la escena política. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/09/nuevosactores-en-la-escena-politica-en.html
51.- Un paso
adelante en el movimiento 30 de julio. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/10/un-pasoadelante-en-el-movimiento-30-de.html
52.-
Jubilados del ISSSTESON, primera línea en defensa de los derechos a
la salud y jubilación
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/11/jubilados-delisssteson-primera-linea-en.html
53.- En
defensa del Movimiento 30 de julio. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/11/en-defensadel-movimiento-30-de-julio.html
54.-
La lucha de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo. Yescas,
Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/01/lalucha-de-los-jubilados-del.html
55.-
La deshumanización en la política. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/ladeshumanizacion-en-la-politica-elcaso.html
56- El
grito de los oprimidos. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/elgrito-de-los-oprimidos-oscaryescas.html
57.-
Manifiesto por la unidad de los jubilados sonorenses. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/manifiestopor-la-unidad-de-los.html
58.-
Construyendo la unidad de los jubilados. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/construyendola-unidad-de-los-jubilados.html
59.- El
renacimiento de los jubilados. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/06/elrenacimiento-de-los-jubilados.html
60.-
Apuntes sobre la construcción del Frente Estatal de pensionados y
jubnilados en Sonora. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/06/apuntessobre-la-construccion-del-frente.html
61.- Morena
Hermosillo: durmiendo con el enemigo. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/02/morenahermosillo-durmiendo-con-el.html
62.- Célida
López: El caballo de Troya en Morena. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/05/celidalopez-el-caballo-detroya-en.html
63.- acerca
del método de las encuestas utilizado en política. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/02/acercadel-metodo-de-las-encuestas.html
64.- El
circo de las corcholatas en México. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/08/el-circo-de-las-corcholatas-la.html
65.- El
trampantojo electoral mexicano. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/09/el-trampantojo-electoral-mexicano-oscar.html
66.-
Conocimientos nacidos en las luchas. Construyendo las epistemologías
del Sur. De Souza Santos, Boaventura/Meneses Maria Paula. Editorial
Akal/Inter pares.M{exico, 2017
https://www.redmovimientos.mx/2016/wp-content/uploads/2016/10/De-Sousa-Santos-Boaventura-Epistemologias-Del-Sur-Completo.pdf
67.-
El agente de cambio social. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/01/el-agente-de-cambio-social-oscar-yescas.html
68.- La
felicidad personal y el compromiso social. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/lafelicidad-personal-y-el-compromiso_29.html
69.-
Israel
y Palestina: ¿diálogo para lograr la paz o barbarie global?
Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/10/israel-y-palestina-dialogo-para-lograr.html
70.- La ceguera moral
ante el conflicto Israel-Palestina. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/10/la-ceguera-moral-ante-el-conflicto.html
71.- El grupo Hamas:
¿prueba de que infancia es destino? Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/11/el-grupo-hamas-prueba-de-que-infancia.html
72.- ¡Nuevo orden
internacional o tercera guerra mundial?. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/09/nuevoorden-internacional-o-tercera.html
73.- Hacer disidencia.
Una política de nosotros mismos. Sadin, Eric
Ed. Herder Barcelona,
2023
https://ojopelaomagazine.co/wp-content/uploads/2024/03/ARCESIO-ROMERO-3.pdf
https://www.youtube.com/watch?v=6icIACgrWkE&ab_channel=ClaudioAlvarezTeran
74.-
Disidencia global contra la barbarie genocida. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/05/disidencia-global-contra-la-barbarie.html
75.- El despertar
político mundial provocado por el genocidio en Gaza. Yescas, OscaA
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/06/el-despertar-politico-mundial-provocado.html
76.-
Podremos vivir juntos. Touraine, Alan. Fondo de Cultura
Económica. México, 2011
77.-
La
disidencia social como imperativo categórico en el contexto de una
modernidad cruel. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/03/la-disidencia-social-como-imperativo.html