La
lucha contra el neoliberalismo: una revolución sin fronteras
Oscar
Yescas Domínguez
28
de octubre de 2026
Introducción
Ciudadanos sin brújula
El ascenso de una internacional de extrema derecha
Del estado de crisis permanente a la revolución sin fronteras
Los triunfos electorales en Brasil y Serbia
Conclusión
Introducción
Insistir sobre el hecho de que estamos viviendo tiempos de
crisis se ha convertido en una cantaleta que llega a enfadar porque es hablar
sobre algo por todos conocido, ya que generaciones enteras nacieron en
contextos de crisis y están padeciendo diariamente los efectos de esta. La
resistencia para hablar sobre este tema aumenta cuando su referencia se limita
a solo cuestionar su existencia mediante quejas o lamentos sin aportar propuestas
de alternativas de solución.
Pero
no hablar de la crisis no significa que ésta desparezca porque no es así, al
contrario, sigue cambiando de forma al agudizarse las contradicciones de
sistema social en que vivimos por el aumento de la desigualdad social y ha evolucionado
tanto que lo que hoy enfrentamos es una verdadera policrisis, es decir, una
crisis que ha crecido hasta presentar problemas sociales que se manifiestan en múltiples
dimensiones que exigen una atención inmediata (crisis económica, crisis
política, crisis ecológica, crisis de salud, crisis educativa, crisis militar, etc.).
La
desigualdad social crece cada día y es imposible seguir ignorando su existencia
porque divide a la población entre una inmensa mayoría que vive con grandes
temores, experimentando una precariedad creciente en sus condiciones de vida,
mirando con incertidumbre hacia el futuro y sin ninguna esperanza de mejoras en
sus vidas, mientras que un puñado de individuos que no pasan de 500 personas a
nivel global, en los últimos años han acumulado enormes riquezas en cantidades
tales que hoy se presentan como los hombres más ricos que se han conocido en la
historia de la humanidad.
Mientras
estos multimillonarios viven una vida llena de lujos, esperanzas, sin temor ni
miedo absoluto que perturbe su cotidianeidad, una inmensa mayoría de la
población mundial vive en condiciones de marginación y pobreza, enfrentando diariamente
los efectos de una inflación galopante al recibir bajos salarios por trabajar
largas jornadas laborales y se ven impedidos para satisfacer sus necesidades
básicas y psicológicas porque sus ingresos son insuficientes y aquellos que
pueden recurren al endeudamiento usando tarjetas de crédito para poder llegar a
fin de mes.
¿Alguien
considera que es normal ver estas diferencias de condiciones de vida entre una
enorme masa de ciudadanos y unos cuantos multimillonarios?
La
población civil vive en la orfandad política porque los partidos políticos se
han olvidado de los ciudadanos y sólo los buscan en períodos electorales, este
distanciamiento es más evidente cuando surgen movimientos colectivos que se
levantan en pie de lucha y toman las calles, es el momento en el que resalta la
ausencia de representantes de partidos políticos. Estos movimientos de lucha no
tienen nada que ver con los partidos políticos porque han perdido contacto con
la ciudadanía y con los jóvenes en particular.
Algunos
partidos políticos que llegaron al poder en varios países, iniciaron como
movimientos colectivos espontáneos que luchaban por demandas legítimas, pero al
llegar al poder sus dirigentes se desconectaron de las masas que les apoyaron y
asumieron que por haber tenido en su momento el apoyo de dichos movimientos, tenían
el monopolio de la representación de los intereses de los trabajadores y de la
población en general.
Con
la conquista del poder los políticos cambiaron sus intereses, dejaron de
priorizar la atención a las necesidades sociales, ignoraron los nuevos movimientos
colectivos que surgieron en defensa de las mismas demandas que dieron origen a
quienes se encuentran en el poder y partiendo de la premisa de que el poder no
corrompe, sino que revela la verdadera esencia de las personas, aquellos que
una vez se llamaron “luchadores sociales”, que dijeron que luchaban por los
pobres, se transformaron dejaron de ser políticos y se convirtieron en
politicastros que con sus acciones degeneraron el término y la práctica de la
política al usarla para beneficio personal o de intereses privados (1).
Los
partidos progresistas que llegaron al poder en la segunda década de este siglo,
terminaron cediendo el timón del gobierno al naciente poder corporativo que se
fortaleció con la globalización y se impuso al poder político logrando la
implementación de políticas neoliberales que debilitaban la figura del Estado
al sobornar a legisladores que aprobaron reformas que eliminaron derechos
laborales y prestaciones sociales que fueron conquistados a través de luchas de
movimientos colectivos en el siglo pasado.
La
continua distancia entre el discurso y la acción presentada por los políticos
de diferentes partidos ha creado un clima de decepción, frustración e
inconformidad social porque a nombre de la existencia de la crisis se descuida
la atención a las necesidades sociales, pero la crisis no es pareja porque la
mayor parte del presupuesto público se destina para el pago de altos sueldos de
funcionarios directivos que con sus percepciones enriquecen sus fortunas
personales con dinero público.
El enriquecimiento personal de los
politicastros que se han dedicado a vivir del presupuesto público ocupando
cargos directivos en diferentes gobiernos, saltando de un partido a otro,
demuestra que la mentira es parte del discurso oficial y es fuente de
alejamiento de la política de grandes sectores de la población.
El
avance de la crisis y sus efectos nocivos para la población, aunada a la
existencia de una ignorancia colectiva acompañada de una insatisfacción social,
ha sido aprovechada por los partidos de ultraderecha que en períodos
electorales presentan candidatos que manejan un discurso que contiene noticias
falsas y que está basado en una anhelada retrotopía que ha seducido a electores
decepcionados de políticos y partidos progresistas al grado de obtener una
buena cantidad de votos que ha permitido que la derecha llegue al poder en
varios países, aun cuando presentan candidatos con carencias cognitivas,
trastornos de personalidad e inclusive rasgos de sociopatía que son insensibles
al daño que provocan con sus acciones (2).
Estos
nuevos dirigentes estando en el poder destruyen al Estado de bienestar, golpean
a la clase trabajadora al eliminar instituciones públicas, privatizar servicios
que eran gratuitos, eliminar derechos laborales, realizar despidos masivos,
abrir las puertas al capital extranjero para entregar los recursos naturales
del país y gobernar como verdaderos
monstruos al condenar a una muerte económica a millones de personas que reciben
el trato de subhumanos, con lo cual se revela que la izquierda que se etiqueta
como “comunista” o “socialista” no son los enemigos del pueblo, sino que los
gobernantes de ultraderecha con sus políticas de exclusión social han creado
las condiciones para el surgimiento del neofascismo a nivel global, por lo que queda
claro que la ultraderecha es el verdadero problema (3).
Pero
el peligro de que la ultraderecha tome el control mundial y nos dominen
gobiernos fascistas no es la única amenaza que enfrenta la humanidad, porque el
mundo entero sin distinción de clase alguna, sufre los efectos del cambio
climático, que continúa siendo negado por los líderes de las grandes
potencias, mientras las temperaturas siguen aumentando, la nieve de las grandes
montañas que estuvo congelada durante siglos empieza a derretirse y el hielo
derretido desciende por las montañas provocando grandes inundaciones como
sucedió recientemente en Nepal y en zonas semidesérticas el calor es cada vez
más insoportable.
A
través de los noticieros podemos ver que en todos los continentes se están
presentando tragedias climáticas inesperadas en forma de fuertes terremotos, grandes
tornados, fuertes lluvias con granizo, inundaciones repentinas porque ha
cambiado la forma de llover ya que ahora llueve en forma de embudo, grandes incendios,
sequías prolongadas, etc. Estos cambios climáticos representan una amenaza
social porque ponen en riesgo la vida de millones de habitantes de nuestro
planeta y urge implementar medidas internacionales para revertir estos cambios
del clima.
El
colonialismo moderno representado por Estados Unidos y lideres occidentales que
forman parte de un orden mundial en proceso de extinción ante e surgimiento de
un nuevo orden mundial de carácter multipolar, exige a los gobiernos de los
países que integran la OTAN y la UE, un aumento del gasto militar del 5% con el
discurso de la amenaza de una invasión rusa a sus territorios y los líderes de estos
países europeos han cedido ante las presiones de quienes han encontrado en las
guerras nuevas formas de enriquecimiento inmoral, recortando el presupuesto destinado
a salud, a educación, a pensiones, al trabajo, etc.
Por
estos motivos, hospitales y escuelas ven recortados los presupuestos para su funcionamiento,
lo que afecta directamente la cantidad y calidad de los servicios que ofrecen a
una gran parte de la población, tanto adultos mayores que necesitan consultas
médicas con más frecuencia, consumen más medicamentos, como jóvenes que enfrentan
el desempleo y aquellos que están trabajando, no ganan lo suficiente para independizarse
de sus padres por lo que enfrentan un presente difícil y un negro futuro.
Mientras que la población infantil enfrenta amenazas de desnutrición, falta de atención
médica o educación especializada.
El
desarrollo tecnológico sigue avanzando y nos encontramos en condiciones tales
que se producen alimentos en masa que podrían satisfacer el hambre en todo el
mundo, pero como los medios de producción son privados, los alimentos son
considerados mercancías destinadas a la venta para extraer un beneficio, por lo
que la necesidad social de alimentación es ignorada y gran parte de la
población enfrenta gobiernos que abrazan la necropolítica que se presenta como
una gran amenaza porque implementan políticas que deciden quien debe vivir o
quien debe morir cuando invierten recursos públicos un en sector geográfico,
urbano o sociodemográfico, mientras descuidan el bienestar de otros sectores
poblacionales a quienes se consideran subhumanos (4).
Nos
encontramos en un momento histórico en el cual tiene lugar la quinta revolución
industrial que se caracteriza por el desarrollo de la inteligencia artificial,
pero las inversiones de los hombres más ricos del mundo invierten sus fortunas
en exploraciones en el espacio para construir refugios ya que están conscientes
de que la vida en la tierra está amenazada por sus propias acciones.
También
invierten recursos en producir tecnología digital que les permita reforzar el
control de las mentes de millones de personas que deambulan e invierten gran
cantidad de tiempo en redes sociales, por lo que puede afirmarse que estamos
viendo el surgimiento de lo que se ha dado en llamar tecnofeudalismo (5).
Los
500 individuos más ricos del mundo son los dueños de las corporaciones multinacionales
que han absorbido a compañías locales y siguen el sueño efímero pero peligroso
del neoliberalismo que promete un crecimiento infinito de la economía, pero
olvidan que tal promesa es imposible en un mundo con recursos finitos.
Para
lograr una maximización de sus recursos y continuar con el comportamiento
patológico de acumular más riquezas de las que podrán gastar en sus vidas, invierten
en tecnología para lograr una producción masiva, utilizan los medios masivos y
redes virtuales para generar un consumo masivo, sin importarles que mantener
este equilibrio sea al costo de la explotación irracional de recursos
naturales, la contaminación de ríos, lagunas y mares con desechos industriales
y basura provocada por el consumo excesivo, lo cual provoca verdaderos
ecocidios y la destrucción de la naturaleza.
El
poder corporativo ha encontrado una nueva forma de enriquecimiento exponencial
en la industria de la guerra, al fabricar y vender una diversidad de nuevas
armas que tienen potencial destructivo nunca visto por lo que las guerras son
provocadas para justificar el armamentismo y la venta de armas, sin importar
que fallezcan jóvenes que son utilizados como carne de cañón o poblaciones
enteras que son blanco de ataques con armas experimentales.
De
manera reciente surge una nueva amenaza que representa un nuevo peligro para la
humanidad y este es la inteligencia artificial (AI), el peligro no se reduce a
que su generalización provocará millones de despidos laborales, sino que
revelaciones recientes de los creadores de inteligencia artificial han afirmado
que existe un 10% de posibilidades de que la IA tome el control absoluto de su
diseño, producción y manejo, por lo que continuar por esta vía representa una
amenaza para la existencia de la humanidad, porque una creación humana amenaza
desarrollar un autocontrol y con ello se abre la posibilidad de que se vuelva
en contra de la humanidad.
Em
este cuadro de amenazas nos encontramos sin poder determinar cuál es la más
peligrosa, si la avaricia de los multimillonarios que en su afán de acumular
más riqueza están provocando sufrimiento colectivo y muertas masivas, o el
ascenso de políticos de ultraderecha que una vez en el poder debilitan al
Estado despojándole de su función de bienestar social afectando a millones de
personas que son tratadas como subhumanos al promover el odio y rechazo a los
diferentes.
Quizá
el incremento de tragedias por el cambio climático provoque más bajas humanas
al fallecer un número infinito de personas por “fenómenos naturales” que son
provocados por acciones humanas, o quizá la profecía de ciencia ficción que
representó la película Terminator cobre realidad y la inteligencia artificial
nos lleve a la destrucción de la humanidad.
Mientras
todo esto sucede una inmensa mayoría de la población permanece “confortablemente
aturdida”, presentando una actitud de conformismo social, de indiferencia a la
política, de insensibilidad social y ceguera moral, por lo que los llamados a levantarse
en pie para luchar por la defensa de los derechos que están siendo violentados
caen en oídos sordos y esta inactividad social nos recuerda la lectura de dos
libros cuya lectura nos permiten ver una especie de gobierno que aprendió de
estas obras y ha creado una mezcla de las mismas.
Me
refiero al libro 1984 de George Orwell (6) y al libro de Aldous Huxley
Un mundo feliz (7), porque quien los haya leído puede encontrar
analogías con la vida cotidiana al ver a nuestro alrededor a personas que han
sido educadas para obedecer, que carecen de pensamiento autónomo, que no
conocen ni ejercen la crítica social porque han sido politizados en la
ideología del “no hay alternativas diferentes al capitalismo”, que temen a la
figura de autoridad, aceptan con resignación la desigualdad social y el
sufrimiento que les provoca el determinismo económico en una sociedad que
fomenta el consumo permanente como sinónimo de felicidad, normalizan actos
reprobables como la corrupción de funcionarios públicos y se refugian en su
esfera de confort seducidos por una cultura que convierte todo en un
espectáculo que funciona como distracción de la existencia de problemas
sociales que reclaman soluciones con carácter de urgencia.
Es
indudable que vivimos en un mundo en caos donde impera la crueldad, algo está
pasando, pero la mayoría de las personas ignora que es (8), pero
la maldad no está en el aire, la realidad es una construcción social, es
producto de acciones humanas y la percepción de la realidad está basada en una
hegemonía cultural que se refleja en el dominio de una sociedad por parte de
una clase o grupo dominante que impone su visión del mundo como si la
existencia de unos cuantos hipermillonarios que coexisten con millones de personas
viviendo en extrema pobreza en el mundo, fuera algo completamente natural, se
normaliza una visión distorsionada de la realidad y se construye una sociopatología
(9).
Al
analizar este cuadro social podríamos caer en un “pesimismo intelectual” que
consiste en observar la realidad con una mirada lúcida y al utilizar la crítica
social, desnudamos todo el entramado ideológico y cultural que oculta la
verdadera realidad que es el hecho de que estamos viviendo un momento histórico
de un sistema social en crisis que sobrevive gracias a la explotación laboral,
la destrucción de la naturaleza, la industria de la guerra y quienes nos
gobiernan son unos verdaderos sociópatas.
Pero
este pesimismo intelectual debe ir acompañado de e la inteligencia, en el
sentido que planteó Antonio Gramsci cuando escribió en sus Cartas desde la
cárcel (10) desnudarla con un enfoque de crítica social, podría
provocarnos cierto desaliento ante el enorme control social que la clase
dominante al construir una hegemonía cultural que podríamos definir como la
dominación de una sociedad por parte de una clase o grupo dominante, que impone
su visión del mundo como si fuera algo natural o normal y beneficiosa para
todos.
En
un momento histórico en el cual está desapareciendo el viejo orden mundial
unipolar y surge un nuevo orden mundial multipolar, los defensores del orden
mundial en agonía impulsan el ascenso de los gobiernos de ultraderecha en todo
el mundo y particularmente en América latina, para dar un giro político y reforzar
el control social a través de la amenaza de fortalecimiento de una
internacional fascista.
Cuando
pensábamos en forma pesimista que habíamos llegado al final de la política y
que el neoliberalismo controlaba todo, estamos viendo frente a nuestros ojos
una insurgencia generalizada que se presenta en movimientos colectivos que
participan en revueltas en varios países con una actitud contestaria, llena de rebeldía
juvenil, miles de jóvenes en América del norte, América del Sur, Europa y Asia,
motivados por el hartazgo social, empujados por la rabia que produce la
frustración de vivir en un mundo que no les ofrece un futuro cierto, que
únicamente ven la explotación, precariedad, injusticias, corrupción y la
amenaza de la guerra sobre sus cabezas, salen a las calles siguiendo el ejemplo
de pensionados que defienden sus derechos a la salud y de sus pensiones,
acompañados de activistas ambientales, opositores a las guerras, mujeres que
defienden sus derechos, estudiantes que defienden la educación pública y
gratuita. Todos ellos irrumpen en la escena social actuando como nuevos actores
políticos, contribuyendo con su participación social en la construcción de un
nuevo paradigma emancipatorio en el contexto de una crisis global (11).
Esas
son las razones por las que debemos analizar la realidad social desde una
perspectiva integral con apoyo del conocimiento que aportan las ciencias
sociales, ya que éstas surgieron para solucionar problemas sociales específicos
y la construcción del conocimiento científico permite diferenciar entre los
conocimientos falsos, de los conocimientos verdaderos, algo que es de gran
importancia en un momento histórico en el cual recibimos un tsunami de
información que contiene una gran cantidad de noticias falsas.
Ciudadanos
sin brújula
Hace casi sesenta años el artista
estadunidense Andy Wahrol que se hizo famoso por revolucionar el arte al
convertir objetos de la cultura de masas y del consumo cotidiano en obras de
arte de vanguardia, antes de abrir una exposición de sus obras en 1968 en el
Moderna Museet de Estocolmo, Suecia, expresó una frase que con el tiempo se
convirtió en un slogan que describía la fugacidad de los momentos de fama en
los medios de comunicación masiva: “En el futuro todos serán famosos
mundialmente durante quince minutos”, esta declaración se viralizó rápidamente
y se mantuvo vigente durante las siguientes décadas porque reflejaba una dura
crítica a una naciente sociedad de consumo basada en la economía de libre
mercado que la ideología capitalista ubicó como el máximo nivel de organización
humana.
El
surgimiento de grandes ciudades donde interactuaban millones de personas generó
una sociedad de masas que sumergió en el anonimato a millones de personas cuyo
entretenimiento principal era la industria cinematográfica y la televisión en
proceso de expansión, por lo que de manera natural surgió una cultura del
espectáculo en el que actores y actrices
no solo lograron fama y fortuna, sino que influyeron con sus actuaciones en la
construcción de rasgos de personalidad de millones de personas que se
convirtieron en sus admiradores.
En
este contexto, una gran mayoría de personas deseaba seguir esos modelos que
formaban parte del “modo americano de vida” y no sólo querían conseguir
trabajo, familia, casa, automóvil, sino que muy en el fondo anhelaban destacar,
obtener reconocimiento social, status y notoriedad, por lo que la búsqueda de
fama se convirtió en una necesidad psicológica que llegó a presentarse como un fenómeno social recurrente, porque una gran
cantidad de personas que sentían que vivían en la oscuridad del anonimato de la
sociedad de masas no les bastaba tener satisfechas sus necesidades básicas
porque experimentaban un fuerte deseo de sobresalir, de ser el centro de las
miradas y actuar como los protagonistas de su propio espectáculo para obtener
un reconocimiento social masivo.
Este
anhelo llegó a convertirse en una obsesión para varias personas de tal forma
que para un número significativo de personas no les importó cometer delitos,
lastimar o asesinar a personas con tal de obtener la fama, un ejemplo de ello
lo fue Mark David Chapman el hombre que asesinó a John Lennon por el simple
motivo de lograr ser famoso a costa de la vida y fama del músico británico, en
sus propias palabras “para ser alguien y hacer algo que no era”.
Debido
a la frecuencia de casos de personas que cometieron delitos buscando notoriedad
pública, fue que surgió la criminología como la ciencia que permitió
identificar sus motivaciones y llegaron a conclusiones interesantes que les
permitieron comprender que el delito no era la motivación principal, sino más
bien era la necesidad de contrarrestar sentimientos de inferioridad, ganar
reconocimiento público y alcanzar fama, aun cuando esta fuera efímera y mucho
inferior a los “15 minutos de fama” pronosticados por Andy Wharol.
En
la medida que la tecnología evolucionó, surgió internet, telefonía celular y
redes sociales las cuales se han posicionado como el principal ámbito de
socialización en nuestros tiempos, la socialización con personas reales se
fragmentó y la atención de millones de personas en el mundo entero fue
conquistada por las pantallas de nuestros dispositivos digitales, consolidando
la cultura del espectáculo en el contexto de la sociedad de consumo, que trajo
como consecuencia la desaparición de la identidad del ciudadano crítico para
ser sustituida por una identidad universal que atraviesa fronteras que es el
sujeto consumidor que piensa que la felicidad se encuentra en el consumo
desmedido.
Las
constantes transformaciones sociales no sólo transforman la realidad social en
que vivimos, sino que también provocan cambios en nosotros mismos, cambios que
no logramos percibir pero que se presentan en una nueva forma de ver nuestra
autoimagen, en una nueva forma de percibir a los demás y sobre todo en una
representación individual y colectiva de la realidad social. Las nuevas
tecnologías digitales están desplazando la influencia de instancias
socializantes en la formación de la personalidad psicosocial y se están
consolidando como la principal influencia en la construcción de la realidad
social contemporánea.
Las
redes sociales se han posicionado como instrumentos que forman parte de
nuestras vidas cotidianas y estudios recientes revelan que la mayoría de las
personas dedica un promedio de 5 o 6 horas al día mirando el teléfono, por lo
que los teléfonos celulares han llegado a percibirse como una extensión de
nuestros cuerpos y han generado una nueva adicción conocida como nomofobia que
consiste en un miedo irracional que llega al extremo del pánico que experimenta
una persona al estar sin su teléfono celular y una desconectado de las redes
sociales.
Este
nuevo contexto social ha modificado los comportamientos de millones de personas
porque la constante exposición a los estímulos visuales de las pantallas de
nuestros dispositivos digitales ha provocado deterioros en las capacidades
cognitivas, ha creado un condicionamiento colectivo al afecta la capacidad de pensamiento
autónomo, al eliminar la libertad de pensamiento millones de individuos han
dejado de ser ciudadanos críticos y se han convertido en seguidores de
artistas, conductores de programas de televisión e influencers.
Pero
la necesidad de reconocimiento y aceptación social no ha desaparecido porque forma
parte de las motivaciones del sujeto consumidor, esto se ha comprobado en
varios estudios sobre mercadotecnia que intentaron responder a la pregunta ¿por
qué compra la gente? Varios estudios mercadológicos demostraron con claridad que
la compra de artículos de consumo no está motivada por la necesidad de uso,
sino que están influenciadas por modas publicitarias, el deseo de proyectar una
imagen social de éxito ante las demás personas, responden al deseo de sentirse
reconocido, de proyectar prestigio, orgullo de propiedad, alimentar el ego o
para expresar individualidad comprando productos de “edición limitada” a altos
precios sin considerar que esos mismos artículos salen de una producción
masiva. (12).
Vivimos
un momento histórico en el cual la vida privada se convierte en algo que se
puede compartir en público y bajo esa perspectiva estamos viendo una epidemia
de narcisismo social que se presenta como una tendencia masiva a publicar de
manera frecuente imágenes personales, textos y videos privados en un esfuerzo
constante para obtener el mayor número de reacciones a las publicaciones que se
suben en redes sociales. Aquella imperiosa necesidad de sobresalir y destacar
que llevó a varias personas a cometer delitos y asesinar para llamar la
atención sobre sí mismos, la experimentan millones de personas que llegan al
extremo de falsear sus condiciones materiales de existencia para proyectar una
imagen ficticia de sí mismas.
Aquella
antigua expresión del filósofo René Descartes: dudo, por tanto, pienso, pienso
por tanto existo (13), ha sido sustituida por la siguiente premisa: “subo
fotos a internet, por tanto, existo”, el pensar está ausente porque si
existiera un razonamiento previo, las personas no expondrían en internet
aspectos de sus vidas privadas. Según el filósofo polaco Zygmunt Bauman, nuestra
existencia está determinada por internet y las redes sociales, si no tenemos
redes sociales y no usamos internet, perdemos amistades y sufrimos una “muerte
social virtual” (14).
Pero
como se dijo líneas arriba, estamos viviendo cambios que se presentan de manera
ininterrumpida y lo que hoy se observa es que la permanente exposición de
imágenes y el tsunami de información que aparecen y recibimos en las pantallas
de nuestros dispositivos digitales, ha afectado nuestra capacidad de
concentración por lo que se ha reducido drásticamente el tiempo de atención que
se dedica a mirar las pantallas de tal forma que en el año 2004 cuando apareció
Facebook, el tiempo de atención promedio que una persona dedicaba a sus
pantallas era de 2.5 minutos.
Pero
en el 2005 apareció Youtube, en el 2006 surgió Twitter, en el 2010 se creó
Instagram, en el 2011 se presentó Snapchat y en el 2013 nos encontramos con la
aparición de Telegram. Debido al surgimiento de tantas redes sociales, aumentó
el tiempo que las personas dedican a navegar en ellas y esto trajo como
consecuencia que para el año 2012, el tiempo que se dedicaba a ver una imagen
en la pantalla se redujo considerablemente a 1 minuto con 15 segundos.
Pero
el desarrollo tecnológico fue avanzando, surgieron nuevas redes sociales
acompañadas de nuevas tecnologías y en los siguientes doce años la cantidad de
tiempo que una persona dedicaba a la pantalla se redujo a una media de 40
segundos y hay investigaciones que afirman que el tsunami de información que
recibimos en las pantallas de nuestros dispositivos ha provocado que la
duración de nuestra atención a una nota informativa o imagen en la pantalla, se
haya reducido al tiempo que dedica un pez en un acuario para ver al visitante
que está detrás del cristal observándolo: 10 segundos.
Esto
no es gratuito, es el resultado del diseño de plataformas de noticias, redes
sociales y videos cortos que utilizan un formato que incluye una variedad de
estímulos visuales que fomentan el cambio rápido de una tarea a otra para
evitar una lectura profunda o un análisis reflexivo de las notas que aparece en
las pantallas.
Este
placer lúdico que proporciona estar frente a las pantallas de nuestros
dispositivos digitales produce una distracción tan grande que se han convertido
en la primera causa de las muertes por accidentes automovilísticos, dejando
atrás al alcoholismo que antes ocupaba el primer lugar.
Además
de lo anterior, el excesivo uso de internet, redes sociales y telefonía celular,
ha traído como consecuencia un deterioro masivo de las capacidades cognitivas, provoca
grandes dificultades para lograr concentración, desplaza la lectura de libros,
la falta de lectura provoca problemas para expresarse porque enfrentan
problemas para incrementar el vocabulario, genera el surgimiento de una ignorancia colectiva en nuestra sociedad
contemporánea y generaciones completas que padecen amnesia histórica.
Al
tener acceso inmediato a la información a través de smartphones e inteligencia
artificial, el cerebro de los jóvenes se ve impedido a almacenar datos a largo
plazo porque no hubo investigación alguna que generara un aprendizaje ya que
los jóvenes no se esfuerzan porque saben que pueden “buscarlos en Google”
cuando los necesiten y la información dispersa y resumida fragmenta la atención
debido al consumo de contenidos cortos en redes sociales.
Si
aceptamos la idea de que lo único que no cambia es la premisa de que todo está
cambiando, podemos tomar consciencia de que estamos viviendo momentos de
transformación de la situación política internacional que prevaleció durante
décadas. El pasado reciente se caracterizaba por la aceptación global de un
conjunto de normas de convivencia social en el cual existían reglas que todos
los países respetaban, incluidas las grandes potencias actuaban buscando el
consenso, evitaban la unilateralidad, el uso de la violencia era el último
recurso al que se recurría y cuando se presentaba, actuaban instituciones
reconocidas internacionalmente para mediar en los conflictos y recuperar la
armonía social.
Pero
en un plazo relativamente rápido, en cuestión de décadas el mundo cambió tanto
que hoy el panorama internacional presenta como característica principal la
falta de respeto a las reglas internacionales que antes regían el
comportamiento internacional y las instituciones internacionales responsables
de garantizar la paz, armonía y el respeto al derecho internacional han sido
presa del “ascenso de la insignificancia” que describió el filósofo griego
Cornelius Castoriadis al referirse a una crisis profunda en las sociedades
occidentales caracterizada por el desmoronamiento de los valores colectivos, la
pérdida de sentido, el crecimiento de la apatía y de un conformismo
generalizado, lo cual según afirmó revelaba “la incapacidad del sistema para
crear significados que unan y movilicen a las personas” (15).
Durante
las últimas décadas hemos sido testigos y víctimas de una creciente anomia
social, un concepto introducido por el sociólogo Emile Durkheim, extraído del
griego anomía (sin ley y sin orden) para explicar la ausencia, debilitamiento o
pérdida de normas, reglas, y valores compartidos por las personas que forman
parte de una sociedad (16).
Mientras
el mundo entero está inmerso en una policrisis que se presentan como graves
amenazas para la existencia de la humanidad, que de manera irremediable está
siendo conducida a una destrucción segura, líderes políticos de ultraderecha
violan el derecho internacional cometiendo crímenes de guerra, genocidios,
asesinato y secuestro de políticos, una inmensa mayoría vive en condiciones de
marginación económica y social, mientras surge un culto a los nuevos
millonarios que se presentan como figuras exitosas al acaparar la mayor parte
de la riqueza social .
En
este contexto de contradicciones y ante un incremento brutal de la desigualdad
social buena parte de la humanidad permanece confortablemente aturdida y no
reacciona a las diferentes amenazas que provienen de varios frentes: el cambio
climático que provoca verdaderas tragedias, el crecimiento de la inflación que
agudiza la crisis económica, el ascenso incontrolable de la inteligencia
artificial, el avance del fascismo que se nutre de victorias electorales de
políticos de ultraderecha, etc.
Cada
día que pasa surgen nuevos motivos para levantarse en pie de lucha porque
avanzan los atropellos, desaparecen derechos laborales, sexuales y sociales,
por lo que surgen por doquier fuegos aislados que representan a diversos
movimientos colectivos que luchan por diferentes causas sociales. Pero una
sensación de pesimismo nos embarga al observar que a pesar de que el mundo se
está incendiando literalmente, una gran mayoría de personas deambulan como
" ciudadanos sin brújula" como decía el filósofo griego Cornelius
Castoriadis (17), en un mar de incertidumbre, presas de perplejidad, sin
encontrar sentido a su existencia, esclavos del hedonismo creado por la
sociedad de consumo, alejados de la política ignorando que lo personal es
político y que sus vidas privadas están determinadas por políticas neoliberales.
Millones
de personas han sido despojadas de su identidad de ciudadanos críticos,
observan con gran pasividad las violaciones a sus derechos como ciudadanos y
refugiados en su esfera de confort aceptan ser reducidos a la condición de
consumidores y en tiempos electorales aceptan ser relegados al rol de
"seguidores” de politicastros que han encontrado en la perversión de la
política una fuente de ingresos que les permite enriquecer sus fortunas a
través de un discurso demagógico, lleno de mentiras, simulando ser democráticos
se apoyan en la democracia representativa para eliminar la democracia
participativa mientras asesinan a la
democracia.
El
ascenso de una internacional de extrema derecha
El
comportamiento social que se observa demuestra que no todos lograron asimilar
el aprendizaje que nos dejó la pandemia del COVID y no me refiero sólo a la
ausencia de medidas preventivas de contagio como guardar distancia en lugares
públicos, el uso de cubrebocas por personas que padecen enfermedades
respiratorias o la ausencia de reglamentación de su uso en hospitales y
clínicas.
Me
refiero a la ignorancia que persiste sobre la globalización nos acercó tanto
que surgió una interdependencia entre la población mundial que provoca que lo
que suceda al otro lado del mundo, más temprano que tarde afectará la dinámica
social de la nación y localidad donde residimos porque estamos relacionados con
lazos económicos, comerciales, tecnológicos y políticos.
Esta
incapacidad de aprendizaje social se refleja en el hecho de que para muchas
personas, los recientes triunfos electorales de partidos y políticos de
ultraderecha en Europa y más recientemente en varios países de Latinoamérica
(Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia) han pasado desapercibidas
y se consideran casos aislados de fallas en la democracia que no afecta a la
democracia de nuestro país.
No
alcanzan a ver que los triunfos de la ultraderecha que anunció abiertamente sus
planes de despedir a miles de trabajadores, suspender subsidios
gubernamentales, entregar recursos naturales a la inversión extranjera,
contaron con el apoyo de buena parte de la población que sufrió una violación
múltiple de sus derechos laborales, de salud, de educación, de pensiones, etc.,
todavía flota en el aire la pregunta ¿Por qué los ciudadanos votan por
políticos que les avisaron que gobernarían con recortes presupuestales que
afectarían sus derechos?
En
el año 2024 vimos el triunfo de varios partidos de ultraderecha a nivel
internacional, en Europa: Marine Le Pen en Francia, Alternativa para Alemania
de extrema derecha triunfó enAlemania, Giorgia Meloni en Italia, Víktor Orban
en Hungría, la extrema derecha del AFPO se consolidó en Austria. En América
vimos el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos en 2016, Jair Bolsonaro en
Brasil en 2018, Javier Milei en Argentina en 2023, etc.
Pero,
a pesar de que millones de personas se arrepintieron de votar por la
ultraderecha al ver la guerra económica que los gobiernos de esta línea
política realizaron en contra de la clase trabajadora, los candidatos de
ultraderecha continuaron cosechando triunfos y conquistando el poder. Así
fuimos testigos del regreso al poder de Donald Trump (Estados Unidos, 2024), Daniel
Noboa (Ecuador, asumió el cargo de presidente el 23 de noviembre de 2023 para
completar el mandato interrumpido por la «muerte cruzada» de Guillermo Lasso,
el cual finalizó el 24 de mayo de 2025 y se reeligió para un segundo mandato en
abril 2025), Rodrigo Paz (Bolivia, noviembre 2025), Abelardo de la Espriella
(Colombia, junio 2026), Keiko Fijimori (junio 2026), Perú), José Antonio Katz
Chile, 2026).
Todos
ellos coinciden en alinearse a los intereses de Estados Unidos y en iniciar una
guerra en contra de los trabajadores y población de sus respectivos países que
consiste en la implementación de políticas neoliberales con mano dura, medidas
tales como reducir el tamaño de la figura del Estado, despido de miles de
trabajadores del gobierno, eliminando instituciones que daban cuerpo al Estado
de bienestar, privatizar servicios públicos, reformar las constituciones para
eliminar derechos laborales, desaparecer la contratación colectiva en el futuro
para sustituirla por contrataciones individuales para dejar en estado de
indefensión a los nuevos trabajadores. Eliminan el derecho a la jubilación para
las generaciones completas de trabajadores, entregan grandes porciones de
tierra para estimular la inversión extranjera, desaparecieron varias
dependencias públicas y despidieron a miles de trabajadores del gobierno.
Redujeron
el gasto social destinado a educación, salud, pensiones y empleo, reforzaron el
equipo militar comprando grandes cantidades de armamento nada menos que a
Israel, quien es el principal productor, proveedor de armas y fuente de
entrenadores militares de las policías de diferentes países latinoamericanos.
La principal garantía que ofrece Israel para demostrar la efectividad de sus armamentos
es que fueron utilizadas con gran efectividad para cometer genocidio, asesinar
a miles de palestinos y ampliar la colonización de Israel (18). Con
verdadera vergüenza debo decir que uno de los principales clientes
latinoamericanos de Israel es México, lo cual me parece políticamente
incorrecto y altamente contradictorio con el discurso del humanismo mexicano.
Con
estos resultados el mapa político de Latinoamérica se cubre mayoritariamente con
la corriente política de la ultraderecha, lo irónico de la situación es que
estos presidentes manejaron en sus campañas políticas un discurso de odio en
contra de los comunistas que presentaron como una amenaza para su propia
existencia porque actuarían como comunistas internacionalistas sin reconocer
fronteras, sin respetar la soberanía de los gobiernos para invadir países y
tomarlos bajo su control político y militar.
Pero
estos mismos políticos que actúan con gran autoritarismo, creando las bases
para el surgimiento de una internacional de ultraderecha que actúa
reivindicando un nuevo tipo de fascismo, no dudan un segundo en postrarse de
rodillas ante el presidente estadunidense Donald Trump como lo hizo Javier
Milei al autorizar el ingreso de tropas estadunidenses en sus territorios,
ceder parte del mismo para construir bases militares estadunidenses con el
pretexto de combatir al crimen organizado (19).
En
una maniobra descarada, estos nuevos gobernantes se unieron a otros gobernantes
de Latinoamérica alineados a los intereses de Estados Unidos para formar parte
de la nueva organización creada por el imperio americano con la cual pretende apoderarse
del control político y militar de todo el continente de América: El escudo de
la Américas creado oficialmente para combatir al crimen organizado, pero que en
realidad es un instrumento político para reforzar el control de Estados Unidos
sobre Latinoamérica.
El
brusco giro a la derecha que están dando varios países latinoamericanos tomó
por sorpresa a analistas políticos, académicos e intelectuales y algunos han
llegado a señalar varias semejanzas que existen en la situación internacional
con las condiciones sociohistóricas que existían en los años treinta del siglo
pasado justo antes de que estallara la segunda guerra mundial.
Dentro
de las coincidencias mencionadas destaca la existencia y agudización de la
crisis económica, surgimiento de discursos nacionalistas, discursos de odio en
contra de minorías (xenofobia), crisis de legitimidad de partidos políticos y
de sistemas electorales, debilitamiento del multilateralismo y surgimiento de
cambios en la geopolítica.
Pero la percepción de una creciente fortaleza
de los partidos de ultraderecha que debe ser motivo de análisis crítico por
parte de los partidos progresistas y las fuerzas de izquierda, cambió con la
detención de Fernando Cerimedo en Bolivia por intento de feminicidio porque
provocó que la víctima que sobrevivió (su exesposa), pidiera protección
policiaca y revelara la existencia de una red logística clandestina dirigida
por Cerimedo que se dedicaba a organizar fraudes electorales usando granjas de
bots que permitieron construir millones de identidades falsas, inundar redes
sociales con información falsa, alimentar prejuicios en contra de candidatos
electorales de la izquierda y lograron pervertir los procesos electorales de
tal forma que los candidatos de la ultraderecha llegaron a conquistar la
presidencia de varios países latinoamericanos.
Con
este escándalo privado se reveló la intervención de Estados Unidos en los
procesos latinoamericanos, algo que ya se sabía, pero no se conocía en la
magnitud que permite los avances en la tecnología digital, por lo que el
triunfo electoral de los nuevos presidentes latinoamericanos se pone en tela de
duda porque el Cerimedo gate se reveló como un pozo sin fondo de corrupción
generalizada que participó en varios procesos electorales (Bolivia, Chile,
Argentina, Ecuador, Colombia, Perú, etc.), cada día aparecen nuevas evidencias
que comprometen a más políticos y arrojan más sombras y dudas sobre los
procesos electorales que permitieron a los candidatos de la ultraderecha llegar
al poder.
Todos
los políticos involucrados fingen demencia ante la presentación de evidencias
de que la maquinaria de Cerimedo fue usada para falsear los resultados
electorales y beneficiar los proyectos electorales de los candidatos de la
ultraderecha. La situación llegó al extremo que Estados Unidos le revocó la
visa al fiscal boliviano Roger Mariaca responsable de investigar el caso
Cerimedo y días después fue arrestado a finales de septiembre por individuos
encapuchados que resultaron ser policías bolivianos que seguían órdenes de
Estados Unidos y permanece arrestado en lugar desconocido (20).
Pero
las evidencias son concluyentes porque coinciden en un proyecto político
transnacional y exhibió la estrategia de la ultraderecha que consistió en
colocar en puestos clave a individuos dóciles, deficientes intelectualmente,
para que una vez estando en el poder político siendo presidentes pudieran ser
utilizados como instrumentos para conseguir contratos multimillonarios,
permisos gubernamentales para saquear recursos naturales sin problemas legales,
mientras los idiotas útiles siguen creyendo que realizan una batalla cultural
en contra de las fuerzas de izquierda y que con su actuación están
contribuyendo a acabar con el comunismo.
El
negocio de la ultraderecha consiste en colocar en el poder a personas sin
escrúpulos, carentes de integridad, moral y con desmedida ambición, de tal
forma que a través de ellos puedan tomar el control de las finanzas públicas,
saquear los recursos naturales y explotar a la población entera de un país. Un
negocio que inicia con procesos electorales pervertidos para tomar el poder y
una vez en la cima, asesinar a la democracia gobernando con autoritarismo,
permitiendo el resurgimiento del fascismo como nueva forma de gobierno.
No es casualidad que los nuevos gobernantes
de derecha latinoamericanos que llegaron al poder con la ayuda de Cerimedo, de
inmediato se alinearon con Estados Unidos, reanudaron relaciones y acuerdos
comerciales con Israel, revelando con ello que el escudo de las Américas es la
versión dos del plan Cóndor que se utilizó en los setenta para tumbar a través
de golpes de Estado a gobiernos electos democráticamente.
Estados
Unidos es un imperio en decadencia, está perdiendo la hegemonía militar,
económica y cultural sobre la cual se basaba su control global. El viejo orden
mundial unipolar está cayendo ante el surgimiento de nuevas potencias mundiales
y Estados Unidos está abandonando el medio oriente perdiendo la guerra en
contra de Irán. En Europa, la OTAN que sigue las instrucciones de Estados
Unidos de aumentar el presupuesto militar para enfrentar a Rusia, los programas
de aumento de austeridad para reforzar el presupuesto militar están provocando
una sorpresiva rebelión juvenil en contra de políticas neoliberales.
El
triunfo electoral de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta sorprendió a todo el
mundo porque los programas sociales implementados por Lula Da Silva que
redujeron la pobreza, rescataron la selva amazónica y redujo el desempleo, no
fueron suficientes porque gran parte del electorado porque fue influido por la
Iglesia evangelista que pidió votar por Bolsonaro. Más de 33 millones de
brasileños se abstuvieron de votar y la diferencia de votos entre Bolsonaro y
Lula fue sólo de 2 millones de votos.
En
este contexto internacional que provoca cierto pesimismo porque demuestra que
en nuestros tiempos ya no es necesario usar la violencia militar para someter a
países enteros para robar sus recursos naturales porque existe una nueva arma
que la izquierda ha descuidado y ésta es la hegemonía cultural (21), un
concepto que desarrolló el filósofo italiano Antonio Gramsci a partir de la
teoría de Karl Marx en la que describía como la ideología dominante de una
sociedad refleja las creencias e intereses de la clase dominante.
Este
autor explicó que el consentimiento y aceptación del grupo dominante se logra a
través de un baño de ideología (creencias, supuestos y valores) que tiene lugar
en diferentes ámbitos de convivencia social como instituciones sociales,
escuelas, iglesias, tribunales y medios de comunicación que hacen el trabajo de
participar en el proceso de socialización que conforma el desarrollo de la
personalidad psicosocial.
En
su conjunto tiene como objetivo que las personas asimilen como propias las
normas, valores y creencias que defienden los intereses del grupo dominante, en
nuestros tiempos, el grupo dominante son los 500 multimillonarios que
concentran la mayor parte de la riqueza social que es producida por la clase
trabajadora, que controlan el poder político al intervenir en procesos
electorales para financiar campañas de candidatos con inteligencia inferior a
la media, pero suficientemente listos como para aceptar enriquecerse sus
fortunas personales desviando partes del presupuesto público, mientras entregan
el país al capital extranjero y reprimen las protestas de aquellos que se
atrevan a pensar en forma autónoma y utilicen su inteligencia para realizar una
crítica social.
En
este contexto, lo que estamos viendo en el horizonte internacional es que la
población de los países donde ganaron con artimañas los candidatos de la
ultraderecha están padeciendo una severa crisis económica, sufriendo despidos
masivos, aguantando un crecimiento violento de la inflación, viendo una entrega
al capital extranjero de sus recursos naturales, una rápida precarización en
sus vidas, una violenta desaparición de derechos sociales, un tope a demandas
salariales y una violenta represión policiaca y militar.
De
manera natural, los golpes a los trabajadores y población en general que han
sumido en la pobreza a una gran mayoría de los pueblos gobernados por políticos
de ultraderecha, han provocado reacciones de protesta que empezaron en forma aislada,
pero en la medida que avanza el tiempo y continúan las agresiones, empiezan a
surgir movimientos colectivos que luchan en defensa de sus derechos.
Del
Estado de crisis a la revolución sin fronteras
Hace
seis años publiqué un artículo que titulé “poder corporativo vs. Poder popular”
(22) en el cual señalaba que a pesar de estar en un momento histórico en
el cual presenciábamos un desarrollo tecnológico y científico que podría
garantizar el fin del hambre, de la pobreza de tal forma que todos pudiéramos
tener una buena vida en condiciones de armonía, paz y tranquilidad, la realidad
nos mostraba un cuadro diferente porque la humanidad padecía en ese entonces la
mayor desigualdad registrada en su historia y se observaba un sufrimiento colectivo
junto a un exagerado enriquecimiento de
solo unas cuantas personas.
En
aquel contexto sociohistórico que fue escrito ese artículo, existía un ambiente
de insatisfacción social que dio motivo para que en el horizonte internacional
surgieran varios movimientos colectivos en diferentes países, quienes
participaban en estos movimientos presentaron una resistencia a las políticas
neoliberales que estaban destruyendo derechos que fueron consagrados como tales
por las luchas de movimientos colectivos que tuvieron lugar en el siglo pasado y
lucharon en defensa de derechos humanos, laborales, sociales y sexuales, por lo
que en el marco que dio inicio al siglo XXI se caracterizó por la presencia de
varias revueltas populares que empezaron a reescribir parte de la historia
contemporánea.
Lo
más esperanzador de aquellas luchas fue que las movilizaciones masivas se
presentaron con gran espontaneidad y de manera simultánea en varios países que
tenían diferente identidad, diferente cultura, diferente lenguaje, pero les
unía el ser objeto de opresión de un sistema capitalista, colonialista y
patriarcal, por lo que decidieron levantarse en pie de lucha enfrentando la
violencia policiaca poniendo el pecho por delante, sufriendo detenciones e
inclusive homicidios por un exceso de violencia de las fuerzas represivas del
Estado.
Fuimos testigos del estallido social en Chile en 2019 cuando movilizaciones ciudadanas protestaron en forma masiva en contra de la desigualdad económica, el costo de la vida y el sistema político, logrando movilizar a una cantidad tan grande de personas que la marcha de octubre de ese año se registró como “la marcha más grande de Chile”.
En Colombia, después de varias protestas y enfrentamientos con la policía, centrales obreras, estudiantes, indígenas, comunidades afrodescendientes e integrantes del movimiento LGBT, realizaron un paro nacional en protesta contra el presidente Iván Duque. Me tocó seguir al periodista Jose Alberto Tejada de canal 2 en Cali Colombia, quien junto a su equipo logró un reconocimiento internacional por transmitir en vivo durante semanas las acciones de jóvenes colombianos que se reconocían a sí mismos como los combatientes de “primera línea” porque eran los que enfrentaban las luchas cuerpo a cuerpo contra la policía colombiana (23).
Junto
a su equipo, arriesgó su vida para transmitir enfrentamientos y entrevistas en
vivo durante las semanas más violentas de protesta en Cali, por lo que ganó un
enorme reconocimiento nacional por ya que sus transmisiones documentaron de
manera directa tanto las denuncias de abuso de la policía y el ESMAD como los
testimonios y realidades de los jóvenes de la Primera Línea que tuvieron
oportunidad de contar sus historias.
En
Bolivia, Ecuador, Venezuela y toda América Latina se registraron crisis
sociales y protestas en gran escala. Mientras que, en México, el movimiento
feminista encabezó grandes movilizaciones de protestas. En Francia, los
chalecos amarillos protagonizaron un amplio movimiento de protesta ante las
políticas neoliberales del gobierno francés. Igualmente se registraron
movilizaciones y protestas en el continente africano en Argelia, Líbano, Sudán
e Irak.
La
fuente de inspiración para escribir aquel artículo se basó en una mirada
escrutadora de la realidad social, utilizando los lentes de la ciencia que
proporcionan un prisma de crítica, tomando como punto de partida el enfoque de
la psicología social, pero debo reconocer que hubo una influencia particular en
mis pensamientos al momento de plasmarlos por escrito, esta influencia provino
de la lectura de una entrevista que le hicieron a finales de los noventas al
filósofo griego Cornelius Castoriadis, que posteriormente se publicó con el
título: “El intelectual como ciudadano” (24).
En
esa entrevista que tuvo lugar a finales de los noventa, Castoriadis describió
la existencia de dos grandes fuerzas sociales que se enfrentaban entre sí a
nivel mundial, por un lado, se encontraba el poder económico (que posteriormente
se fortaleció con la globalización al surgir una oligarquía corporativa
internacional que se impuso al poder político y lo controlaba para seguir
maximizando sus riquezas). El naciente poder transnacional de las grandes
corporaciones que contaban con el apoyo del poder político, el poder
tecnológico, el poder mediático y el aparato represivo de los Estados,
Por
el otro lado, se encontraba la clase trabajadora que se manifestaba en los
espacios públicos junto con varios movimientos de resistencia conformados por
la población en general, luchando en forma colectiva y unida en la defensa de
derechos que les estaba siendo arrebatados. Dos grandes fuerzas sociales
internacionales que se enfrentaban entre sí, unas que luchaban con todo el
poder, de manera organizada y unida, para contener las movilizaciones populares
y reprimir con el uso de la fuerza para eliminar las protestas sociales que
estaban creando una fuerza social considerable pero que luchaba en forma
dispersa “como fueguitos aislados” diría Eduardo Galeano cuando incluyó esa
respuesta en el libro de los abrazos.
En
el 2024 el mundo entero se volvió a incendiar con la expansión global de las
protestas en contra del genocidio en Gaza por parte del ejército de Israel, que
iniciaron con acampadas universitarias en la Universidad de Columbia en Nueva
York, después se presentaron en todas las universidades de Estados Unidos y
fueron violentamente reprimidas por cuerpos represivos de la policía
estadunidense que empezó a mostrar su rostro fascista al golpear, detener y
encarcelar a sus propios jóvenes universitarios que protestaban en forma
pacífica (25).
Pero
el ejemplo de lucha juvenil rebasó las fronteras estadunidenses y se replicaron
en todo el mundo con instalación de tiendas de campaña universidades de varios
países, acompañadas de movilizaciones colectivas que exigían sus gobiernos
respectivos que rompieran relaciones diplomáticas con Israel, eliminaran los
proyectos de vinculación con universidades israelíes y dejaran de comprar
armamento israelí (26).
Las
protestas fueron disminuyendo con la implementación de medidas represivas, pero
el malestar en contra del Estado genocida de Israel se generalizó, reveló el maridaje
político existente entre Israel y Estados Unidos, por lo que creció a nivel
global el rechazo hacia el gobierno estadunidense y aquellos países europeos
que siguieron manteniendo relaciones comerciales y diplomáticas con el aparato
sionista.
En
este final del año 2026, cuando veíamos con gran pesimismo los triunfos
electorales de partidos de ultraderecha, cuando pensábamos que nos
encontrábamos con el fin de la política, cuando creíamos que el neoliberalismo logró
dominar las mentes y cuerpos de millones de personas al crear al sujeto
consumidor y mantener a amplias mayorías marginadas confortablemente aturdidas,
cuando menos lo esperábamos, nos encontramos con un nuevo estallido social
global con el surgimiento de revueltas populares que cada día toman forma de
una nueva insurgencia internacional en contra
del capitalismo en todos los continentes (Europa, Asia, América del
norte y Latinoamérica).
Este
nuevo ciclo masivo de protestas populares comenzó el 17 de septiembre en el
instituto Saint-Exupery de Créteil en las afueras de París, cuando alumnos y
docentes se manifestaron pacíficamente para denunciar la falta de profesores, aulas
superpobladas y el deterioro del edificio. La policía reprimió estas
manifestaciones, por lo que estudiantes de otras escuelas se sumaron y el virus
de la rebeldía se extendió hacia otros sectores de la población francesa que se
sumaron a las protestas en contra del alto costo de la vida, la crisis de la
vivienda, rechazo a las políticas de austeridad y en contra del aumento al
presupuesto militar.
Pero,
al igual que las acampadas estudiantiles del 2024, la crisis socioeconómica
construyó un ambiente internacional que semejaba ser una llanura de pasto seco
que con un pequeño fueguito de protesta bastó para desbordar los ánimos
contenidos durante varios años y la crisis educativa se manifestó en Bélgica,
donde estudiantes de la zona francófona salieron a las calles en octubre para
manifestar su solidaridad a los estudiantes franceses reprimidos y aprovechar
para expresar su rechazo a las subida de las tasas universitarias y en contra
de los recortes al presupuesto de la educación.
Maestros
y estudiantes de Grecia e Italia salieron a las calles para protestar por la
precariedad de las aulas, leyes de cupos de alumnos extranjeros y falta de
financiamiento del estado a la educación pública. La ola de protestas se
extendió cuando transportistas y agricultores de Italia realizaron paros y
marchas en protesta por el encarecimiento del combustible
Las
movilizaciones lograron conectar con sectores sociales de España y Portugal que
se sumaron para manifestar su rechazo a decretos de vivienda que encarecían el
alquiler y demandaron topes a los alquileres y el desalojo de la anciana María
del Carmen Abascal de 80 años de edad de la vivienda en que vivió 70 años
encendió las protestas de miles de personas que llegaron al nivel de
indignación cuando esta mujer murió en el hospital sin poder regresar en la
casa que vivió la mayor parte de su vida. Por estos motivos se realizaron
acampadas en la Puerta del Sol de Madrid, Barcelona, Lisboa y Oporto.
Este
marco de protestas sociales internacionales se amplió cuando en Albania surgió
lo que se conoce como “la revolución de los flamencos”, llamada así porque son
las aves que habitan en la isla de Sazan y la laguna de Narta, un paradisíaco
lugar donde Jared Kushner (yerno de Trump) e Ivanka Trump compraron el lugar y
planean construir un megaproyecto turístico de lujo.
El
lugar es una reserva natural protegida, pero eso no impidió a las autoridades
de Albania autorizar la construcción, lo cual encendió la indignación de los
albaneses porque implica la destrucción de los ecosistemas de ese lugar y desde
meses atrás mostraron su rechazo a este megaproyecto. Esa fue la bandera
inicial de lucha en Albania, posteriormente el movimiento creció y se
transformó en un movimiento popular más grande al protestar en contra del alza
en el costo de la vida, aumento de la inflación y acusaciones de corrupción en
contra de funcionarios del gobierno de Edi Rama.
El movimiento de protesta en Albania creció con la incorporación de estudiantes y profesores universitarios de Tirana, que demandan reducción en el costo de la matrícula, mayores inversiones en educación pública, mejores instalaciones y contratación de más profesores.
De
esta manera vemos que aquel reclamo de una escuela de la periferia en Paris,
que pudo haber sido solucionado sin mayor problema pero que fue reprimido y
empujado hasta crecer, su radicalización sirvió como un espejo para que
estudiantes de otros países enfrentaran a las autoridades y protestaran por los
cortes presupuestarios. El movimiento se expandió por los países de la
periferia logrando conformar un movimiento colectivo internacional en el que el
hartazgo en contra de la corrupción y de los politicastros ha unido en las
calles a estudiantes, profesores, transportistas, jubilados, inmigrantes, comerciantes
y otros personajes que están construyendo un nuevo horizonte de emancipación
social y creando una identidad como sujetos políticos que se movilizan con
demandas particulares y reclamos compartidos.
Los
triunfos electorales en Brasil y Serbia
El avance de la ultraderecha a través de triunfos electorales
en varios países que antes eran gobernados por partidos considerados progresistas
(Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, etc.,) y en otros gobernados por la
derecha previamente, sorprendieron a gran parte de la población que no esperaba
esos resultados. Esto generó una sensación de derrotismo en los militantes y
simpatizantes de partidos de izquierda y progresistas, que empezaron a dudar de
sí mismos, cuestionar sus estrategias y contenidos de campaña política.
Pero la duda fue mucho más allá, porque empezaron a
cuestionar la existencia de la democracia, no de la democracia verdadera que no
existe, sino de la democracia electoral, porque antes del conteo de los votos las
fuerzas progresistas se sentían confiadas de la victoria al ver la calidad
moral de los candidatos de ultraderecha que obviamente no eran los candidatos
más idóneos.
Pero después del escándalo del Cerimedo gate, el panorama cobró
sentido ante las evidencias de fraude electoral, pero el daño ya estaba hecho y
el peor error que se puede cometer es pensar que las fuerzas de ultraderecha
están triunfando en el mundo es porque hay otros Fernandos Cerimedos en cada
proceso electoral.
Mientras estuvieron en el poder los partidos progresistas no realizaron un trabajo de educación política
en la población, abandonaron a los movimientos colectivos que surgieron bajo su
administración y descuidaron la atención a las necesidades sociales, lo que
generó un sentimiento de insatisfacción social generalizado ante la agudización
de la crisis económica, aumento de la inflación y seguimiento de políticas
neoliberales.
Este malestar colectivo que existió en aquellos países
gobernados por partidos progresistas que actuaron en contra de sus propios
principios al no realizar reformas estructurales de fondo que realmente
acabaran con la desigualdad social, fue aprovechado por los políticos de
ultraderecha que apelaron a los sentimientos y emociones para manipular
comportamientos colectivos y ofrecer un retorno a un pasado que fue mucho mejor.
Esa promesa fue el gancho seductor que logró atraer a un buen porcentaje de votantes
y el estado de ignorancia colectiva, de amnesia histórica y apoliticismo,
favoreció a los políticos de ultraderecha que lograron llegar a la cima del
poder político.
Aún así, la sensación de que el cambio social por la vía
pacífica a través de procesos electorales perdió credibilidad y en el horizonte
internacional se levantaban varios gobiernos autoritarios que llegaron a través
de la vía electoral, pero de inmediato empezaron a gobernar con gran
autoritarismo eliminando todo vestigio de democracia, creando las condiciones
para el surgimiento de un neofascismo internacional. América Latina había sido
conquistada en su mayor parte por partidos políticos de ultraderecha, sólo
quedaba conquistar Brasil y México, que manejan una postura política de
progresismo, soberanía y democracia social.
En
ese contexto tuvieron lugar las elecciones de Brasil donde se enfrentaban dos
personas que representaban proyectos políticos opuestos entre sí: Luis Ignacio
Lula Da Silva, como aspirante a un cuarto período como presidente de Brasil,
político de izquierda autor de varios programas sociales, defensor de la selva
amazónica y de los pobres de Brasil.
Por
otro lado, el hijo de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, Flavio Bolsonaro,
quien prometió en su campaña liberar a su padre, reducir el tamaño del Estado
desapareciendo instituciones gubernamentales y pasar de 47 a 27 instituciones
de gobierno. Combatir al narcoterrorismo, crear nuevas cárceles y reducir la
edad penal.
Los resultados de las elecciones dieron la gran sorpresa de
que Flavio Bolsonaro acumuló más votos que Ignacio Lula Da Silva, pero de
manera insuficiente por lo que hubo necesidad de realizar una segunda vuelta
electoral en las siguientes tres semanas. En las elecciones de la segunda vuelta,
de manera abrumadora, Ignacio Lula ganó las elecciones con 64 millones 256,232
votos, superando a Bolsonaro que obtuvo 59 millones 856,041.
El triunfo de Luis Ignacio Lula Da Silva recuerda el triunfo
de Andrés Manuel López Obrador, porque ambos ganaron en un contexto de
autoritarismo generalizado, de desencanto de la vía electoral como proceso de
cambio social y porque ambos triunfaron gracias al apoyo de sus pueblos que se
organizaron en forma masiva para acudir a votar venciendo obstáculos e
impidiendo la realización de fraudes electorales, por lo que este triunfo de
Lula viene a reivindicar la existencia de la democracia y la necesidad de defenderla
en contra de las múltiples interferencias que buscan favorecer a candidatos de
la ultraderecha. Las gran participación del pueblo brasileño en la jornada de la segunda vuelta electoral, demostró el gran valor de la participación porque se superaron varios obstáculos ejercer el derecho al voto y con el triunfo de Luis Ignacio Lula Da Silva se reforzó la democracia en Latinoanérica y el mundo entero.
De
una manera sorprendente, el mismo día que la democracia se fortalecía con el
apoyo del pueblo brasileño y llevaba al poder a lula por ocasión, lo cual
representó un fuerte golpe para la internacional de ultraderecha comandada por
Estados Unidos, en Europa, concretamente en Serbia, se realizaron elecciones
que dieron la victoria electoral a los candidatos independientes que integraban
una lista elaborada por estudiantes que conformaban un movimiento universitario
que tenía dos años protestando por una tragedia que ocurrió en la estación del
tren de Novi Sad en 2024 que dejó 14 muertos.
Un
movimiento estudiantil que nació de una tragedia acabó con 14 años de dominio
político del político de ultraderecha ultraderecha en Serbia Aleksander Vucic (27).
Durante los dos últimos años, se registraron protestas estudiantiles demandando
la renuncia del presidente serbio, quien respondió con represión policiaca por
lo que la movilización aumentó registrándose varias jornadas de lucha y
enfrentamientos hasta que el 9 de octubre el mandatario serbio disolvió el
parlamento y convocó a nuevas elecciones y para no repetir en el cargo se postuló
como candidato a primer ministro.
Para
ese momento, ya no solo eran universitarios los que protestaban ya que se
habían integrado profesores, médicos, intelectuales, trabajadores, desempleados, agricultores, pensionados
y exigían poner fin a las medidas neoliberales, por lo que ante la convocatoria
a elecciones, los integrantes de este movimiento se organizaron y lograron
acordar una “lista de estudiantes” que participarían como candidatos en los
comicios electorales representando a la ciudadanía sin intervención de partido
político alguno. Durante la campaña electoral y el mismo día de las elecciones
se denunciaron varios intentos de compra de votos y presiones para que
empleados públicos votaran a favor de Vucic
Pero
la coalición que se presentó como “la lista de estudiantes” logró una fuerte
victoria electoral que logró un contundente triunfo al obtener el 52.7% de los
votos, en contra del 39.2% de la alianza encabezada por Vucic. Por lo que estos
resultados le otorgan al movimiento estudiantil 139 bancas en el parlamento de
250 escaños, mientras que el oficialismo solo obtuvo 97 y los partidos
minoritarios se repartieron las restantes (27,28).
Esta
experiencia electoral abre en Serbia una nueva etapa de transformación política
histórica y muestra al mundo que la política no es propiedad exclusiva de los
partidos políticos un mucho menos de los politicastros, porque fue la
ciudadanía serbia la que se organizó en forma autónoma, integró a candidatos de
varios sectores a experiencia de Serbia.
Conclusiones
Vivimos
tiempos de grandes definiciones políticas en un momento en el cual la humanidad
enfrenta grandes amenazas que ponen en riesgo la existencia del planeta y de la
humanidad misma. Las grandes movilizaciones que se están presentando en varios
países del mundo son la muestra del hartazgo social ante un sistema
socioeconómico que funciona sobre la base de la exclusión de amplias mayorías y
el enriquecimiento desproporcionado en unas cuantas manos.
Como
decía al inicio del presente escrito, la crisis ha estado presente durante
décadas y ha sido el marco social en el que han crecido una gran cantidad de
generaciones. Debemos dejar de ver a la crisis económica que genera desigualdad
social como un evento temporal y despejar toda ilusión de que la crisis se
superará, porque el sistema capitalista funciona gracias a la explotación laboral,
a la exclusión social, a la marginación económica de millones de personas que
viven en la pobreza y funcionan como “el ejercito industrial de reserva” que
describió Carlos Marx en su libro El Capital (29).
El
filósofo polaco Zygmunt Bauman junto al sociólogo y escritor italiano Carlo
Bordoni, hicieron un excelente ensayo sociológico en el cual analizan la
transformación de la sociedad en el contexto de la presencia de una crisis
moderna que dejó de ser un problema temporal para convertirse en una condición
permanente y estructural de la sociedad (30).
Según
ambos autores, la agudización y permanencia de la crisis social que estamos
padeciendo se debe al divorcio que se ha presentado entre el poder y la
política. Es decir, el poder (la capacidad de hacer cosas) se ha globalizado a
través de los mercados y las finanzas, pero la política (la capacidad de
decidir qué hacer) sigue atrapada en las fronteras de los gobiernos locales,
dejándolos incapaces de resolver crisis globales.
De
esta manera, los problemas que antes eran públicos se convirtieron en problemas
personales al construir al ciudadano privatizado sobre cuyos hombros recae la
responsabilidad del éxito o fracaso en su vida privada. En esta línea de
pensamiento, la desigualdad social dejó de percibirse como una desigualdad de
clase y se convirtió en múltiples desigualdades individuales, al lograr que las
personas vivan en las condiciones que viven por el tipo de decisiones que han
tomado en su historia personal.
Desde
esta perspectiva, la existencia de una crisis económica es una condición
esencial para garantizar el funcionamiento del sistema capitalista, esta crisis
que consiste en una desigualdad social creciente, se agudiza con el paso del
tiempo afectando a una población mayoritaria del conjunto de la humanidad que
está conformada por más de 8,300 millones de habitantes, mientras beneficia a
unas cuantas personas al normalizar el enriquecimiento de unos cuantos y el empobrecimiento
de billones de personas.
La
crisis que estamos viviendo tiene su origen en el sistema socioeconómico que
conocemos como capitalismo cuyos beneficiarios están obsesionados en lograr un
crecimiento infinito de la economía de libre mercado basado en lograr un
equilibrio entre una producción y un consumo masivos, sin importar que vivimos
en un mundo real donde los recursos son finitos.
Este
modelo social que se basa en una triada: capitalista, colonialista y patriarcal
ha estado funcionando contra viento y marea bajo el amparo de la ideología de
que "no hay alternativas" fuera del sistema capitalista que provino
de la frase recurrente que utilizó la primera ministra Margaret Tatcher con el
nombre de TINA (There Is No Alternative) y que posteriormente se teorizó con el
nombre de “realismo capitalista”.
El
mundo ha estado cambiando sin cesar durante las últimas décadas y las
respuestas que teníamos acerca del mismo ya son insuficientes porque han dejado
de ser convincentes y nos encontramos en condiciones en las que surgen nuevas
preguntas que se presentan con fuerza, pero las respuestas que se reciben son
demasiado débiles ante las evidencias de un crecimiento desmesurado de la
desigualdad social que provoca sentimientos de temor, incertidumbre sin
esperanza de cambio alguno.
Pero
después de más de 40 años queda claro que el experimento social de
neoliberalismo no funciona para todos porque aumentó la desigualdad social a
niveles nunca antes vistos en la historia de la humanidad provocando un
sufrimiento colectivo en una inmensa mayoría de la población que sobrevive con
grandes temores, con desesperanza, por lo que para las mayorías marginadas que
reciben trato de subhumanos, mantener la premisa de “no hay alternativas” ya no
es opción y esa es la razón por la que en varios países se están presentando
revueltas populares, movimientos colectivos que enfrentan la represión
policiaca.
Las
campañas electorales en Brasil y Serbia confirman que las redes sociales pueden
ser usadas como instrumento de control para destruir democracias (recordemos la
estrategia de Cerimedo), o pueden funcionar como instrumentos de
democratización del conocimiento y de la información para combatir la difusión de
noticias falsas. La ultraderecha perdió en Brasil y Servia, todo apunta que
Donald Trump perderá su poder en las elecciones del 3 de noviembre y en el año
2027 tendrán lugar varios procesos electorales.
Nos
encontramos viviendo una crisis civilizatoria en la que se registra un avance
internacional del espectro del autoritarismo en varias partes del mundo, el
surgimiento de movimientos colectivos que se manifiestan al margen de los
partidos políticos es una evidencia de la descomposición de los partidos
políticos porque pasaron de ser movimientos colectivos para convertirse en organizaciones
políticas y una vez conformadas como tales, con acceso a financiamiento
público, se convirtieron en organizaciones que ya no tienen nada que ver con la
política porque su preocupación central era la conquista del Estado, la toma
del poder político y una vez en el poder, negociaron con el poder económico
para no realizar reformas estructurales y actuar con un enfoque basado en el
gatopardismo político que es una estrategia que simula una transformación
profunda o revolucionaria, pero en realidad solo se hacen cambios superficiales
para que las estructuras de poder y los privilegios sigan exactamente igual.
Los movimientos colectivos que no se plantean como meta la abolición del sistema capitalista, contribuirán a su fortalecimiento porque el sistema los absorberá nuevamente y los legitimará mientras se fortalece a sí mismo, porque es la forma como actúa ya que “el capitalismo actuando en defensa propia, ha podido funcionar no ya a pesar de las luchas obreras, sino gracias a ellas”. Debemos tener presente que la humanidad enfrenta amenazas de extinción creadas por el capitalismo, por lo que la lucha social no debe limitarse a reformas del sistema.
Los
movimientos colectivos que estamos presenciando son síntomas que demuestran que
los partidos políticos ya no tienen el monopolio de la representación política,
por lo que sus participantes que en su mayoría son jóvenes y prioritariamente estudiantes, deben ver con claridad que sus demandas de lucha
cuestionan al conjunto de la forma como está organizada la sociedad y el cambio
social que pretenden sólo será posible si producen una transformación radical
de la sociedad.
En
la perspectiva de equilibrar una situación desigual, debemos darle esperanzas de
cambio social a una mayoría que vive con miedo, incertidumbre y aumentar la
participación social para inspirar temor y miedo a un puñado de mega millonarios
que disfrutan de una vida llena de lujos y privilegios. Como primer paso debemos
cuestionar la necesidad de construir una autonomía individual y colectiva,
abandonar la heteronomía generalizada basada en la opresión y percibir el
surgimiento de movimientos emancipadores como embriones de proyectos de
instauración de una sociedad autónoma, autoorganizada que buscaba el
autogobierno.
Siguiendo
esa línea de pensamiento crítico podremos dar continuidad al proceso de
transformación social global, porque cuando el pueblo (demos) se moviliza,
instaura la democracia, cuestiona el origen y el fundamento de la ley y abre un
espacio público social e histórico en el cual los participantes en dichos
movimientos, al actuar como individuos autónomos, reconstruyen su identidad
como ciudadanos críticos. De esta manera garantizaremos que estas movilizaciones realmente contribuyan a cambiar el mundo y construir uno nuevo y evitar que se repita un nuevo gatopardismo y se cambie todo para que todo siga igual.
Con
estos pensamientos, podremos comprender que en estos tiempos de grandes
transformaciones sociales es imposible ser neutral cuando estamos viviendo un
momento histórico en el cual enfrentamos una crisis civilizatoria en la cual la
humanidad está involucionando al ser ignoradas las leyes del derecho
internacional y los líderes de las grandes potencias actúan con un enfoque de
retrotopía buscando regresarnos a los tiempos en los cuales existía un
sometimiento al poder del más fuerte.
Muchas
personas le atribuyen a Andrés Manuel López Obrador la autoría de la frase la “revolución
de las consciencias”, pero en el año 2014 escribí y publiqué en mi blog
personal un artículo que titulé La revolución de las consciencias (31), el
cual describía como el inicio de un cambio individual, que era necesario para
impulsar un cambio social, este cambio incluía cambiar la percepción del
liderazgo, dejar de verlo como una cualidad individual y desde la perspectiva
de la psicología social, verlo como un proceso de interacción social que produce
una interinfluencia en la que todos nos influimos mutuamente y todos
participamos de un liderazgo social, de tal manera que no necesitamos ningún Mesías,
ninguna persona que venga a dirigirnos porque podemos autodirigirnos.
Las condiciones actuales nos exigen dejar de hablar de un discurso de la revolución de las consciencias y pasar a la acción cambiando nuestra autoimagen para construir una identidad como agentes de cambio social, tomando en cuenta que al mismo tiempo que se presentan grandes transformaciones sociales, nosotros en lo individual y en forma colectiva, también nos estamos transformando. Por lo que debemos reconocer nuestra condición de seres cambiantes y aumentar nuestra participación en los movimientos colectivos que se están presentando en nuestras comunidades y naciones, para lograr construir una nueva identidad como sujetos políticos con derechos que están siendo violados.
Necesitamos
construir una identidad como ciudadanos críticos que aceptamos participar en la
construcción de un nuevo mundo, porque los acontecimientos en el horizonte
internacional nos demuestran que sí hay alternativas a un mundo diferente y se
está construyendo un nuevo orden mundial multipolar, por lo que los pueblos
debemos alzar nuestras voces y hacernos escuchar para que no sean los
dirigentes políticos quienes diseñen el nuevo mundo, sino que seamos la
población quien contribuya al diseño del este nuevo mundo.
La
crisis multidimensional que estamos viviendo coloca a los profesores
intelectuales en una situación que recuerda la advertencia que hizo en la
década de los setenta el psiquiatra italiano Franco Basaglia en su libro Los
crímenes de la paz cuando dijo que “ llegará un momento en el que el científico
social se enfrentará a la disyuntiva de elegir entre actuar como funcionario
del consenso o bien como catalizador de la disidencia asumiendo un rol activo
en la dinámica social impulsando procesos de transformación social” (32).
Es
decir, aquellos que tuvimos el privilegio de acceder al conocimiento
científico, tenemos que elegir entre usar nuestros títulos académicos para
obtener privilegios económicos y sociales en forma individual mientras
contribuimos con nuestro silencio a ocultar el sufrimiento colectivo, actuando
como si todo fuese normal para avalar la paz social que descansa sobre el
ejercicio de crímenes económicos y políticos, o asumir el compromiso histórico
de actuar como agentes de cambio social, utilizando el conocimiento científico
como instrumento de emancipación social para descubrir y revelar la verdaderas
causas de los problemas sociales, mientras denunciamos las condiciones de
opresión, injusticia, desigualdad que afectan a una inmensa mayoría de la
población mundial y procedemos a actuar como agentes de cambio social para
llamar a una disidencia colectiva que abra el camino para impulsar una cambio
social.
Desde mi perspectiva personal, en el contexto de la policrisis la responsabilidad del cambio social es compartido por todos los integrantes de nuestra sociedad, pero de manera particular aumenta en aquellos que tuvimos oportunidad de acceder al conocimiento científico que nos permite comprender como funciona el mundo. En ese sentido la responsabilidad social de los profesores no termina cuando nos llega el momento de la jubilación, porque la docencia no es sólo una profesión más, ya que en realidad es la madre de todas las profesiones y la idea de que los docentes escriban libros sobre la historia de sus vidas como docentes, ayudaría a compartir su visión de la realidad social que está basada en años de experiencia académica, aparte de que esta acción puede servir de terapia ocupacional, permitiría a cada pensionado o jubilado académico aportar su granito de arena para contribuir a un despertar social y lograr que las personas que están luchando en defense de sus derechos actuando como activistas de la vida, se conviertan en activistas políticos para que con sus acciones contribuyan a lograr un cambio social estructural y con la construcción de su identidad como sujetos políticos garanticen que su lucha no se desvirtúe y terminen aceptando reformas a sus demandas.
Pero lo más relevante sería que con este tipo de acciones estaremos contribuyendo a una revalorización de la figura del profesor que hoy está en proceso de devaluación y contribuiremos a la construcción de una imagen del profesor como intelectual público (34,35).
1.- La miseria de los
politicastros y la necesidad de reconstruir el sentido de la polìtica
https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/04/la-miseria-de-los-politicastros-y-la.html
2.- ¿De donde viene el
mal?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/02/de-donde-viene-el-mal-la-irrupcion-de.html
3.- Una mirada social al
surgimiento de un nuevo orden mundial
https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/03/una-mirada-social-al-surgimiento-de-un.html
4.- Necropolìtica, sobre
el gobierno privado o indirecto. Mbembe, Achille
https://www.inep.org/images/2025/TXT/2024-Mbembe-Necropolitica.pdf
5.- Durmiendo en la
oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder
el tecnofeudalismo. https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html
6.- 1984, Orwell, George.
https://www.philosophia.cl/biblioteca/orwell/1984.pdf
7.- un mundo feliz.
Huxley, Aldoux
https://www.suneo.mx/literatura/subidas/Aldous%20HGuxley%20Un%20mundo%20Feliz.pdf
8.- Algo está pasando y
usted no sabe que es
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/algoesta-pasando-y-usted-no-sabe-que-es.html
9.- Pensamientos sobre la
sociopatología contemporánea
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/09/pensamientos-sobre-la-sociopatologia.html
10.- Cartas desde la
cárcel. Gramsci, Antonio
https://www.marxists.org/espanol/gramsci/cartas-de-la-carcel/cartas-de-la-carcel-gramsci.pdf
11.- Horizontes de un paradigma emancipatorio
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html
12.- Mi experiencia con
la mercadotecnia
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/12/miexperiencia-con-la-mercadotecnia.html
13.- El discurso del
método. Descartes, René
14.- Ceguera moral. La
pérdida de la sensibilidad en la sociedad líquida. Bauman, Zygmunt
https://proassetspdlcom.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/51/50997_Ceguera_moral.pdf
15.- 1.-El ascenso de la
insignificancia. Castoriadis, Cornelius
https://publicacionescajamar.es/wp-content/uploads/2013/05/23-597.pdf
16.- Las reglas del método
sociológico. Durkheim, Emile
https://acms.es/wp-content/uploads/2018/11/durkheim_emile_-_las_reglas_del_metodo_sociologico_0.pdf
17.- Ciudadanos sin
bríjula. Castoriados, Cornelius
https://es.scribd.com/document/381267113/Ciudadanos-Sin-Brujula-Cornelius-Castoriadis
18.- Israel y su rentable
mercado de la guerra en Latinoamérica
https://www.telesurtv.net/israel-rentable-mercado-de-la-guerra-espionaje/
19.- Estados Unidos
instalará una base en Argentina para "combatir al crimen organizado"
20.- Bolivia encarcela al fiscal que investiga al operador
de Trump, Cerimedo, por órdenes de Washington
https://www.wsws.org/es/articles/2026/10/05/nfrr-o05.html
21.- ¿Qué es la hegemonía
cultural?. https://bloghemia.com/2020/12/que-es-la-hegemonia-cultural-segun.html
22.- poder corporativo
vs. Poder popular
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/08/podercorporativo-vs_20.html
23.- Entrevista que
realizó el Director de Canal 2 de Cali, Colombia, José Tejada a Alonso
Guachetal, integrante de Guardia Indígena Cauca
https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/06/entrevista-que-realizo-el-director-de.html
24.- El intelectual como ciudadano. Castoriadis,
Cornelius
file:///C:/Users/oscar/Downloads/el.intelectual.como.ciudadano.pdf
25.- Disidencia global
contra la barbarie genocida
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/05/disidencia-global-contra-la-barbarie.html
26.- El despertar
político mundial provocado por el genocidio en Gaza
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/06/el-despertar-politico-mundial-provocado.html
27.- Cómo un movimiento
estudiantil que nació de una tragedia acabó con 14 años de dominio político de
Aleksandar Vučić en Serbia
https://www.bbc.com/mundo/articles/cm78pv28195xo
28.- Cómo se gestó el
movimiento estudiantil que protagonizó una transformación política histórica en
Serbia
29.- El Capital. Marx, Carl
https://www.marxists.org/espanol/m-e/capital/karl-marx-el-capital-tomo-i-editorial-progreso.pdf
30.- Estado de crisis.
Bauman, Zygmunt/Bordoni, Carlo
31.- La revolución de las
consciencias
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/la-revolucion-de-las-consciencias-oscar.html
32.- Los crímenes de la
paz. Basaglia, Franco
https://radiovilardevoz.org/wp-content/uploads/2025/05/Basaglia-Franco-Los-Crimenes-De-La-Paz.pdf
33.- Los profesores como
intelectuales. Giroux, Henry
https://www.perio.unlp.edu.ar/catedras/wp-content/uploads/sites/194/2020/09/giroux.pdf
34.- El intelectual
público
https://brunner.cl/2015/07/el-intelectual-publico/
35.- El profesor como
intelectual público
https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/12/el-profesor-como-intelectual-publico-si.html













