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domingo, 19 de julio de 2026

 

En busca de los sueños robados

Oscar Yescas Domínguez

24 de julio de 2026

La vida es como un sueño que se vive en varias etapas de desarrollo psicosocial que vivenciamos como si fueran temporadas de una serie de televisión, en los primeros capítulos la mayoría disfrutamos “una vida de sueño” por vivir una infancia placentera, pero en la medida que crecemos, cambia la percepción de la vida como si esta fuera una nueva temporada y  desde la adolescencia se presentan momentos de crisis de identidad, que en la juventud se convierte en una crisis ocupacional al desempeñar roles asignados (estudiante o trabajador) y en la vida adulta aumenta la presión de cumplir con responsabilidades de diversa índole.

Nuestra existencia no es una historia lineal porque dentro de la misma hay momentos de alegría, tristeza, diversión, sufrimiento, dolor y placer, de tal forma que ciertos capítulos de nuestras vidas se caracterizan por la existencia de momentos oscuros que vivimos como si estuviésemos en una pesadilla de la cual quisiéramos despertar.

En el contexto de la crisis global que incluye una crisis económica permanente, la normalidad de millones de personas se caracteriza porque sienten que en lugar de vivir, están constantemente esforzándose para sobrevivir, llegar a fin de mes para pagar deudas que resultan impagables por las altas tasas de interés y seguir viviendo con una sensación de levantarse cada día para continuar empujando una pesada roca cuesta arriba como si fueran Sísifos modernos condenados a trabajar como esclavos modernos que terminan de pagar una deuda cuando ya adquirieron nuevas deudas que los condenan a ser explotados la mayor parte de sus vidas (1).

Las noches representan un momento de descanso de relajación porque cuando dormimos nos desconectamos de una realidad difícil que con frecuencia nos borra la sonrisa de nuestro rostro, pero al dormir en la privacidad de nuestras habitaciones, nuestra imaginación y libertad de pensamiento nos permite abrigar la esperanza de que el siguiente día será mejor que el que está terminando y quien nos vea durmiendo podría pensar que el desenchufe es total porque al estar dormidos no presentamos actividad física evidente (salvo parpadeos, movimientos leves y eventuales ronquidos).

Pero debajo de las apariencias, la actividad física es sustituida por una actividad psicológica llamada sueños nocturnos, porque todas las personas tenemos sueños en las noches, algunos quizá dirán que no sueñan porque no recuerdan haber soñado cuando despiertan, pero la actividad onírica no deja rastros porque cuando despertamos entra en acción un mecanismo de defensa psicológico llamado represión que sepulta los sueños que tuvimos en los recovecos más profundos de nuestra mente y por esa razón nuestra mente “se resetea” y olvidamos todo aquello que soñamos.

Sigmund Freud describió esto de manera clara en su libro La interpretación de los sueños (2), donde explicó que los sueños son la expresión alucinatoria de deseos y temores inconscientes que están reprimidos y que cada sueño tiene un significado que puede ser interpretado con la ayuda de un terapeuta profesional, en esa línea de pensamiento afirmó que todo sueño representa el cumplimiento alucinatorio de un deseo reprimido y ubicó el contenido de los sueños en dos niveles: el contenido manifiesto (lo que soñamos y logramos recordar) y el contenido latente (el verdadero significado que está oculto y al cual solo se accede después de una interpretación analítica).

Con su aportación sobre la interpretación de los sueños, Freud abrió las puertas para transitar por un camino seguro que permitió acceder a algo desconocido en aquel momento y que denominó el inconsciente, porque los sueños representan impulsos reprimidos, experiencias traumáticas o acontecimientos de gran significado que no son aceptados socialmente, pero cuando dormimos la represión se relaja permitiendo que los contenidos que estaban oprimidos en el inconsciente afloren, pero aun cuando se liberen a través de los sueños, su significado real se presenta en forma distorsionada porque enfrentan una “censura onírica” que deforma el contenido de los sueños presentándolos en forma disfrazada para darles una estructura que escapa a toda lógica pero que tiene el objetivo de seguir ocultando los deseos que son perturbadores.

Precisando los conceptos, podemos decir que el sueño es el estado fisiológico de reposo y la actividad onírica es el acto de soñar (imágenes y sucesos) que experimentamos al dormir. Para descifrar el contenido latente de la actividad onírica, Freud desarrolló el método de la asociación libre de ideas, donde el paciente expresa lo que le viene a la mente sobre el sueño sin censura y el terapeuta calificado le ayuda a encontrar el significado de imágenes sin sentido vinculándolas con experiencias de la vida real. Una recomendación que hacen los terapeutas es que al momento de despertar anotemos todo aquello que recordemos del sueño antes de que lo olvidemos por completo.

La interpretación de los sueños juega un papel importante en la terapia individual porque permite identificar los significados de las imágenes que aparecen dentro de los mismos y el objetivo terapéutico en la terapia psicoanalítica es vincular el significado real de los sueños con las emociones reprimidas, las experiencias traumáticas que por su intensidad fueron desplazadas de nuestra consciencia, pero no desaparecidas y que afectan el equilibrio emocional. Siguiendo ese camino, se puede avanzar en el conocimiento del mundo interior de las personas, liberarse de síntomas que afectan su salud física y mental, de tal forma que puedan retomar el control el control de sus vidas.

Sin embargo, a pesar de que todos soñamos, el mundo de los sueños está ausente en la enseñanza de la psicología académica contemporánea, porque se rechaza la teoría psicoanalítica debido a que en las universidades predomina la enseñanza de la psicología conductista, corriente psicológica que ha sido elevada en un falso altar de conocimiento objetivo por su empeño en aferrarse a la premisa positivista que sostiene que el conocimiento científico debe ser medible, observable y cuantificable.

Debido a la hegemonía de ese enfoque en las universidades contemporáneas, las nuevas generaciones de psicólogos están siendo (de)formados en un triple error epistemológico, el primero consiste en incurrir en un reduccionismo psicológico al atreverse a intentar explicar el comportamiento humano sólo con las aportaciones de una ciencia que es la psicología enfocada en el individuo, sin considerar que el ser humano es un ser social cuyo comportamiento se ve influido por variables económicas, tecnológicas, políticas, sociológicas, etc.

El segundo error es caer en el corrientismo psicológico al casarse con una corriente de la psicología y rechazar a todas las demás corrientes psicológicas, sin tomar en cuenta que la psicología es como si fuera un gran árbol del cual se desprenden varias ramas o corrientes de la psicología y cada corriente lleva el apellido de psicología, tal como lo planteó Ian Parker en su libro La psicología como ideología (3) y en la intervención psicosocial, la realidad obliga a usar técnicas psicológicas provenientes de varias corrientes de la psicología.

El tercer error es que los psicólogos modernos han sido reducidos a la condición de técnicos o funcionarios del consenso que ignoran las causas de los problemas sociales, como denunció el psiquiatra italiano Franco Basaglia en su libro Los crímenes de la paz, en el cual compartió su investigación sobre los intelectuales y los técnicos como servidores de la opresión (4).

Los psicólogos actúan generando un consenso de aceptación a las condiciones sociales al reducir las causas de los problemas sociales al comportamiento individual porque intervienen concentrados en los estrechos márgenes de la psicología individual, intentan explicar el comportamiento humano considerando sólo los factores que determinan la psicología del comportamiento individual y desconocen la influencia de lo social sobre el comportamiento de cada persona.

Olvidan que la psicología es una disciplina que forma parte del conjunto de ciencias sociales y esto lo describe con gran claridad el psicólogo español Amalio Blanco en el primer capítulo de su libro La intervención psicosocial, cuando señala que “todas las disciplinas sociales fueron creadas con un fin eminentemente práctico y moral que consiste en dar respuesta a las necesidades y contribuir a resolver problemas sociales que afectan la vida cotidiana de los seres humanos” (5).

En esa línea de pensamiento, es importante tomar como punto de partida aquella declaración de Sigmund Freud en la que afirmó que las diferencias entre una psicología individual y una psicología social son superficiales y declaró: “la psicología desde un principio y hasta el final, es una psicología social” escrita en su libro Psicología de las masas y análisis del yo (6), porque nos permite pasar de un psicoanálisis individual y de una psicología centrada en el individuo a un socioanálisis que contemple el análisis de diferentes ámbitos de convivencia social para identificar el impacto de la sociedad sobre el comportamiento individual y viceversa.

Del conjunto de disciplinas sociales, resaltan las aportaciones de la psicología social para desarrollar una tarea de tal complejidad, porque su objeto de estudio puede definirse como el estudio de la interinfluencia que existe entre el individuo y la sociedad, retomando diferentes niveles de análisis como el análisis del grupo (psicología de los grupos), el análisis de las organizaciones (psicología de las organizaciones), el análisis de las comunidades (psicología comunitaria) y el análisis de la sociedad en su conjunto.

En este marco teórico y continuando con el tema de los sueños, podemos observar que más allá de la actividad onírica nocturna que todos compartimos, en el horizonte social también existen sueños diurnos porque cada individuo sueña diariamente con una vida mejor para sí mismo y para su familia, estos sueños llegan a ser colectivos porque millones de personas construyen sueños en sus vidas cotidianas, sueños que también están motivados por deseos, expectativas y necesidades que desean satisfacer y que tratan de hacer realidad con verdadera motivación y gran esfuerzo.

Pero estos sueños diurnos no se limitan a ser fantasías, ilusiones o ensoñaciones porque pueden ser planes de vida con metas específicas que se pretende lograr paso a paso y en un contexto de crisis social, estas ideas de mejoramiento individual pueden representar algo idealista o irreal, pero eso no evita que aun cuando estemos despiertos soñamos con un mundo mejor, por lo que estamos hablando de experiencias oníricas lúcidas.

A diferencia de los sueños nocturnos, los sueños diurnos (soñar despierto) son pensamientos conscientes y voluntarios que se presentan de día, cuando los individuos están plenamente conscientes de las circunstancias en las que se encuentran en un mundo en el cual la desigualdad social crece día a día, pero ser objeto de marginación o sufrir explotación laboral no impide que millones de personas tengan la capacidad de imaginar un mundo diferente y deseen tener una mejor vida que la que se tienen en el momento de estar soñando.

Otra diferencia de los sueños diurnos con los sueños despiertos es que la toma de consciencia por parte de los individuos de la realidad excluyente en el que viven, actúa como una fuerza motivacional que les empuja a seguir hacia adelante para salir de ese estado de marginación manteniendo una actitud de superación que la aleja del conformismo generalizado que comparte una mayoría marginada.

Estos sueños diurnos alimentan la esperanza de que existen alternativas de cambio social, les brindan un sentido para seguir viviendo y actuando de manera diferente a quienes se resignan y conforman con una vida de infelicidad y sufrimiento, permiten que estos ensueños lleven de la mano a los soñadores por un viaje irrefrenable en el cual fantasean con un mundo que todavía no existe pero que pueden construir si actúan en forma diferente a una mayoría entregada al conformismo, obediencia, ignorancia y pasividad social.

Los sueños diurnos representan las ilusiones, fantasías o anhelos que se presentan como pensamientos imaginativos en estado de vigilia, es a lo que se llama soñar despierto, o usar la imaginación para pensar en algo tan ideal y maravilloso que parece irreal. De la misma forma que todas las personas sueñan en las noches, también todas las personas tienen sueños conscientes, es decir, todos nos ilusionamos, fantaseamos o anhelamos algo con vehemencia personal.

Yo mismo me reconozco como un soñador despierto, de joven soñé con estudiar psicología motivado por un fuerte sentimiento de ayudar a las demás personas. Tenía una fuerte motivación que provino de mis lecturas de juventud y mostrando gran compromiso personal logré alcanzar esta meta que fue un sueño en su momento. En mi juventud jamás imaginé que en mi vida adulta tendría un trabajo de ensueño en el que me pagaran por hacer lo que más me gusta: leer, estudiar, investigar y enseñar, dedique 33 años de mi vida a trabajar como maestro de tiempo completo ocupando el puesto de profesor-investigador.

Toda mi vida he soñado con contribuir a un cambio social y construir un mundo diferente al que vivimos, en mi artículo La revolución de las consciencias publicado en el 2014 describí varios ejemplos de sueños que guiaron mi comportamiento a lo largo de mi vida (7): un mundo donde exista igualdad social, donde realmente la democracia impere, donde la justicia sea para todos y que no se venda al mejor postor, donde exista libertad de expresión, de movilización y de manifestación, donde no exista la pobreza, donde no haya discriminación por condiciones económicas, raciales, sexuales o de orientación sexual, un mundo donde los recursos públicos no sean robados por quienes nos gobiernan y el presupuesto sea realmente destinado para obras públicas y sociales que satisfagan las necesidades de la población.

Todo eso y más se presentan en mi actividad onírica diurna, lo curioso es que mis sueños se presentan tanto de día como de noche, ya sea dormido o despierto y al igual que John Lennon quien también fue un soñador, sé que no soy el único porque tengo la certeza de que estos sueños que aspiran a construir una verdadera democracia, a recuperar la igualdad social y conquistar una auténtica justicia social, son compartidos por millones de personas en México, Latinoamérica y el mundo entero.

Lo puedo percibir cuando veo que surgen movimientos colectivos en todo el mundo, movimientos sociales en los que participan personas que luchan en contra del autoritarismo, en defensa de derechos que son violados y le ponen el pecho a los gobiernos de derecha que han tomado el poder. Sin conocer a quienes luchan en Argentina, Colombia, Chile, Francia, España, Inglaterra, Estados Unidos, etc., me siento ligado a esas multitudes porque el vínculo que nos une es soñar con un mundo en el que las palabras democracia, justicia, libertad, igualdad se reflejen en la vida cotidiana.

Lamentablemente, millones de sueños individuales son capturados por un enorme atrapasueños que es el neoliberalismo, que mantiene a una inmensa mayoría marginada atrapada como moscas en una telaraña que es la creciente desigualdad social, debemos reconocer que el neoliberalismo es el rostro de un capitalismo salvaje que roba los sueños de niños, jóvenes, adultos y ancianos, los destroza con un “golpe de realidad”, arruina las esperanzas de cambio individual y social. Las reformas neoliberales eliminaron el futuro de las nuevas generaciones, sus sueños de jubilarse, recibir una pensión decente y tener una vejez digna se difumina cada día, y los envuelve en una sensación de desamparo porque creen que no hay alternativas y dejan de soñar o imaginar un mundo diferente al que nos tocó vivir.

Vivimos en el contexto de una policrisis de múltiples dimensiones (económica, política, ecológica, psicológica, etc.) que se agudiza con conflictos militares, guerras comerciales que hacen que la vida se viva como una verdadera pesadilla y esta sensación provoca epidemias de depresión, de creciente soledad, incremento en el número de suicidios y por esta crisis se presentan millones de crisis psicológicas personales que no podemos seguir atendiendo como si fueran solo crisis individuales, porque lo que estamos observando es un sistema socioeconómico en agonía que es la fuente de un sufrimiento colectivo, por lo que es necesario contextualizar nuestra mirada sobre el momento histórico que estamos viviendo.

A diferencia de los sueños nocturnos en los cuales se necesita la ayuda de un experto para interpretarlos, conocer su real significado y liberar a las personas de sus padecimientos individuales, en el caso de los sueños diurnos de millones de personas podemos evitar que sigan siendo destrozados por la maquinaria corporativa construyendo un empoderamiento individual y colectivo.

El primer paso para lograr estos empoderamientos es reconocer que nos encontramos en una sociedad inmersa en constantes cambios y las constantes transformaciones sociales están cambiando nuestra forma de ver la realidad, nuestra forma de ver a los demás y la manera en que nos vemos a nosotros mismos, por lo que podemos mitigar el impacto negativo de las transformaciones sociales desarrollando nuevos comportamientos, reconociendo que somos los autores de nuestra historia personal de vida y que con cada acción estamos creando parte del guion del siguiente capítulo de nuestras vidas.

En lugar de resignarnos a los cambios y sus efectos negativos, debemos reconocer que somos seres cambiantes y podemos aprovechar la fuerza de los cambios para dirigirlos en un sentido que nos favorezca, esto lo podremos lograr si dejamos atrás nuestra ideología individualista nos reconocemos como seres sociales que pertenecemos a comunidades cuya identidad ciudadana ha sido destruida para reducirnos a simples consumidores que confundimos la felicidad con el consumo constante.

Para despertar de la pesadilla que significa vivir en un sistema socioeconómico en crisis permanente y recuperar los sueños que nos han robado, necesitamos reconstruir la esperanza de cambio social, reconocer que los seres humanos tenemos que desarrollar nuestra consciencia social, que en el campo de las ciencias sociales significa entender que toda acción, institución o concepto (como la democracia o la economía) cambia con el tiempo y está profundamente marcado por el contexto histórico en el que se desarrolla.

Junto a la conciencia social, debemos desarrollar la capacidad de historicidad, que según el sociólogo francés Alain Touraine, la es la capacidad que tiene una sociedad para autoconstruirse y transformarse a sí misma, es decir, la facultad autónoma que tenemos los ciudadanos para intervenir en el funcionamiento de nuestra sociedad, transformarla y orientar su destino mediante nuevos modelos culturales (8).

Debemos dejar atrás los comportamientos que heredamos del pasado, aquella época en la cual se pensaba que la historia estaba regida por fuerzas externas (dioses, la naturaleza o el destino), y reconocer que como seres sociales tenemos la necesidad de construir una identidad como sujetos políticos que actúan en ámbitos públicos como agentes de cambio social que actúan en defensa de nuestros derechos humanos y de nuestra libertad para seguir soñando.

Por esas razones necesitamos reconstruir nuestro sentimiento de pertenencia a las comunidades, vernos como seres iguales que compartimos espacios comunes y problemas sociales, cuya solución sólo se logrará si actuamos de manera organizada, colectiva y unida para construir un poder ciudadano que nos permita enfrentar al poder político que nos oprime para beneficiar al poder económico representado por la oligarquía corporativa, debemos reconstruir nuestra identidad como sujetos políticos que desean materializar sus sueños de tener empleos estables, pensiones seguras y derecho a la jubilación.

Debemos aprovechar las tecnologías de la información, internet y las redes sociales, pero también debemos combatir la nomofobia recuperando el hábito de la lectura, porque leyendo también soñamos, despiertos al mismo tiempo que aprendemos a ser mejores personas. La distancia física ya no es un impedimento para que caminemos la palabra en terrenos virtuales y podamos compartir nuestros sueños, anhelos y deseos, de tal manera que reconozcamos que nuestras expectativas de mejoramiento individual conforman un conjunto de esperanzas colectivas que forman parte de un mismo sueño y en la medida que nos reconozcamos que somos parte del mismo sueño y como hermanos de lucha que estamos abriendo brecha para construir caminos que otros recorrerán, ya no nos sentiremos solos nunca más y eso nos dará mayor fuerza para seguir adelante.

 

1.- El castigo de Sísifo en la posmodernidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/11/elcastigo-de-sisifo-en-la-posmodernidad.html

2.- La interpretación de los sueños. Freud, Sigmund

https://www.suneo.mx/literatura/subidas/Sigmund%20Freud%20La%20interpretacion%20de%20los%20suenos.pdf

3.- La psicología como ideología. Parker, Oan

https://proletarios.org/books/Parker-La-psicologia-como-ideologia.pdf

4.- Los crímenes de la paz. Basaglia, Franco

https://antipsiquiatriaudg.wordpress.com/wp-content/uploads/2014/10/franco-basaglia-1971-los-crc3admenes-de-la-paz.pdf

5.- La intervención psicosocial. Blanco Amalio et al

https://biblioteca.univalle.edu.ni/files/original/4cd5f06c868876d9423787e65f95adfa44997694.pdf

6.- Psicología de las masas y análisis del yo. Freud, Sigmund

https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/psicologia%20de%20las%20masas.pdf

7.- La revolución de las consciencias

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/la-revolucion-de-las-consciencias-oscar.html

8.- ¿Podremos vivir juntos?. Touraine, Alan

https://www.academia.edu/6642928/Podremos_vivir_juntos_Iguales_y_diferentes_ASPECTOS_A_DESTACAR

 

 

jueves, 25 de junio de 2026

 

La pedagogía crítica como alternativa a la oscuridad neoliberal

Oscar Yescas Domínguez

25 de junio de 2026

        Introducción

        La pedagogía del consenso social

        El panorama actual de los educadores a nivel global

        La situación de las universidades públicas

        La pedagogía crítica como alternativa de salir de la oscuridad

        Conclusiones

 


        Introducción

        Desde hace varios años la brecha social que separa a ricos de pobres ha aumentado de manera vertiginosa hasta llegar a un punto en el que se ha llegado a aceptar la muerte de la igualdad social y normalizar la existencia en nuestras vidas cotidianas de amplias mayorías que viven en precariedad creciente y se ven marginadas de servicios de salud, alimentación, vivienda, educación (aun cuando éstos son reconocidos como derechos universales), mientras que por otro lado, existe un puñado de multimillonarios que día a día ven aumentar sus riquezas en forma constante.

La desigualdad social ha crecido tanto en las últimas décadas que se han llegado a registrar niveles nunca vistos en la historia de la humanidad y un problema que pocos ven es que este desequilibrio económico social se ha llegado a aceptar como algo natural, como si el sufrimiento colectivo de las mayorías marginadas a nivel global y el goce desenfrenado de unos cuantos fuera completamente algo normal y esta nueva percepción de la realidad social provoca que las diversas formas de expresión de la desigualdad social se están volviendo políticamente aceptables para millones de personas, que no solo aceptan la enfermiza acumulación de riqueza y la expansión de la pobreza, sino que también la existencia de politicastros que utilizan el presupuesto público para favorecer obras que benefician a los dueños del capital privado y se ignoren las necesidades sociales (1).

Por esa razón, las voces y plumas de diferentes investigadores y científicos sociales han estado planteando de manera constante la necesidad de poner en la mesa de discusión el aumento de la desigualdad social como tema prioritario para implementar políticas públicas que tiendan a disminuirla, sin embargo, estas voces han estado siendo ignoradas por el poder político que cada vez más muestra una gran distancia entre el discurso y la acción, porque mientras habla de democracia, se continúa gobernando a favor de los intereses de una oligarquía corporativa al continuar con la implementación de políticas neoliberales que afectan a las mayorías vulnerables.

Al analizar de cerca el tema de la desigualdad social, no se puede ignorar que las principales causas de la misma radican en la aplicación de políticas neoliberales que tienen como objetivo la reducción de la figura del Estado como árbitro social, la eliminación de instituciones gubernamentales para proceder a la privatización de servicios públicos, la desaparición de derechos laborales, la cancelación de prestaciones sociales,  la implementación de topes salariales, la ausencia de vocación de servicio público en los funcionarios de primer nivel en los tres niveles de gobierno, etc.

Después de más de más de cuatro décadas de aplicación de políticas neoliberales, la desigualdad social ha crecido hasta presentar un cuadro social que resulta imposible de ignorar porque la brecha social que separa a ricos de los pobres ha aumentado llegando a niveles nunca antes conocidos en la historia de la humanidad, porque un pequeño porcentaje de la población mundial que representa menos de 60,000 multimillonarios (el 0.001%) acapara la mayor parte de la riqueza social, mientras que el resto de la población (un 99.99%) padece una creciente precarización de sus vidas y sufre un considerable aumento de la pobreza a nivel mundial (2).

        Un ejemplo de esta disparidad social es el caso de Elon Musk personaje polémico que se ha convertido en el primer trillonario del mundo según reporta la prensa (3), aun cuando cabe la precisión de que en el mundo anglosajón, el término trillionaire se basa en la "escala corta" de numeración. En este sistema, un trillion equivale a un uno seguido de 12 ceros (1,000,000,000,000$), es decir, lo que en español conocemos matemáticamente como un billón (un millón de millones).

Por lo tanto, aunque la prensa internacional traduzca literalmente a Musk como el primer "trillonario" —adoptando el neologismo por el impacto mediático y el peso del término estadounidense—, bajo las reglas estrictas del idioma español, Musk es en realidad el primer billonario de la historia en dólares (4). La concentración de tal nivel de riqueza en un contexto en el cual existe pobreza infantil y miles de personas mueren por falta de acceso a salud, no es la historia de un éxito individual, en realidad es la expresión de un fracaso de la humanidad en el logro de bienestar social.

        Sin embargo, con la aparición de este nivel de acumulación de riqueza el panorama de la riqueza global se transforma y obliga a abrir un debate global sobre la acumulación extrema de capital y del poder que concentran los nuevos titanes tecnológicos, mientras la pobreza y precariedad afecta a una enorme mayoría de la humanidad.

        La población mundial es de 8,300 millones de habitantes, si Elon Musk donara un millón de dólares a cada habitante del planeta, cambiaría la vida de todas las personas y su fortuna no representaría afectada porque seguiría siendo el hombre más rico del mundo ya que conservaría 1,892,000 millones. Pensar de esta forma sería considerado por muchas personas como una locura porque los multimillonarios son impulsados por una codicia y una sed insaciable de acumular riquezas, que jamás pensarían compartir.

La normalización de la desigualdad social y la aceptación acrítica de la riqueza infinita de unos cuantos es la verdadera locura porque refleja que vivimos en una sociopatología (5), ya que el hecho de que Elon Musk tenga más riqueza que miles de millones de personas es una señal de enfermedad social que se torna más evidente cuando miles de millones defienden esas historias de “éxito individual”.

        Al ver estas cifras es claro que no se necesita ser un erudito o tener estudios de doctorado para percibir que algo está mal en nuestra sociedad, porque una mayoría de la población vive en condiciones de  precariedad y pobreza, experimentando incertidumbre y mucho miedo, tienen pocas esperanzas de que su calidad de vida mejore, mientras que una minoría muy pequeña a nivel global tiene demasiadas esperanzas, no experimenta ningún temor porque no ven amenaza alguna a sus vidas de derroche desmesurado y lujos eterno, por lo que “es evidente la necesidad de impulsar un cambio social que invierta esa situación, es decir, que las grandes mayorías dejen de sufrir, recuperen sus esperanzas y que la minoría que vive con derroches excesivos sienta el temor de que existe la posibilidad de que  sus lujos y privilegios pueden terminar” (6).

Parte de la sociopatología en que vivimos es que a pesar de la existencia de un sufrimiento colectivo, se observa que la gran mayoría de la población que vive en condiciones de pobreza y marginación, en lugar de elevar sus voces para exigir un cambio social, ha terminado aceptando la idea de que no hay alternativa de cambio alguno y elige abrazar la ignorancia para vivir con extrema resignación la precariedad creciente en sus vidas cotidianas.

Esta pasividad que se muestra en la forma de un conformismo social generalizado nos revela algo que no forma parte de las conversaciones en nuestras vidas cotidianas: que el neoliberalismo dejó de ser una simple teoría económica y ha evolucionado hasta convertirse en una ideología social dominante que incluye una negación de la realidad tal como es, porque impide ver que la aplicación de políticas neoliberales que se basan en la premisa de lograr un progreso infinito en un mundo con recursos finitos, está provocando una destrucción de la naturaleza, daños al medio ambiente, aumento en la explotación laboral, sufrimiento colectivo, muerte social y sobre todo, un crecimiento desmesurado de la desigualdad social.

Sólo bastaría tener algo de sensibilidad social para ver nuestras vidas cotidianas con lentes de ojos críticos y darnos cuenta de que la desigualdad social se ha convertido en una enorme fuente de violencia social que adopta muchas formas y una de ellas es la violencia económica que se dirige en contra de los trabajadores al someterlos en una esclavitud moderna que consiste en tener bajos salarios y grandes deudas, una violencia que afecta a la población en general, pero de manera particular a las mayorías marginadas porque son “consumidores defectuosos” y por esa razón son tratados como si hubieran perdido su condición de seres humanos y sufren una mayor exclusión social al surgir dentro de la cultura social una aporofobia.

El neoliberalismo es el capitalismo en una fase avanzada de descomposición porque dejó de existir “el capitalismo para todos” que antes se pregonaba y la crisis permanente en la que estamos viviendo se caracteriza en estos momentos por realizar una guerra económica en contra de la clase trabajadora. Las políticas neoliberales son la raíz del crecimiento de la desigualdad social porque su implementación aumenta la precariedad en una masa social cada vez más amplia, generando un sufrimiento colectivo y el aumento de la pobreza social es lo que permite que aumenten las fortunas personales de los multimillonarios porque la riqueza de unos cuantos se basa en la pobreza de una gran mayoría.

Frente a esta disparidad social, el primer acto de injusticia es la ausencia de justicia social, porque “la justicia existe cuando se logra una justa y equitativa asignación de cargas, recursos y poderes en la sociedad” (7), pero lo que vemos es que el ejercicio del poder suele provocar innumerables actos de injusticia que provocan fuertes sentimientos de indignación en aquellos sectores de nuestra sociedad que han sido golpeados por las injusticias, por lo que algunos grupos sociales han decidido levantar su voz de protesta, formar un movimiento colectivo y proceder a luchar para recuperar derechos perdidos, defender otros que están en peligro de desaparición o simplemente luchan para sobrevivir.

Debido a que la crisis económica se agudiza cada vez más y la desigualdad social sigue creciendo con mayor velocidad afectando a generaciones enteras y generando un mayor sufrimiento colectivo, se esperaría que los sectores sociales afectados reaccionaran alzando sus voces de protesta y se unieran para actuar en forma organizada y colectiva en defensa de sus derechos, pero la realidad es una amplia  mayoría marginada mantiene una actitud pasiva, se muestra confortablemente aturdidos y presenta comportamientos de indiferencia generalizada o conformismo colectivo, porque han sido despojados de su consciencia de clase y adoctrinados en la idea de que no hay alternativas de cambio social y han internalizado la idea de que nada pueden hacer para cambiar sus vidas.

 Frente a esta ausencia de protestas masivas en un contexto social de crisis, surgen de manera natural las siguientes preguntas: ¿Por qué tan sólo unos cuantos protestan y se rebelan, mientras que una gran mayoría se mantiene en el silencio y no protesta aceptando pasivamente los actos de corrupción y la eliminación de derechos laborales y sociales? ¿Cómo puede explicarse que millones de personas que conforman las mayorías marginadas no alcen sus voces de protesta ante las evidencias de su creciente precarización y el conocimiento público del rápido enriquecimiento de millonarios que se vuelven multimillonarios de la noche a la mañana?

¿Cómo romper con este sofisticado sistema de control social que mantiene en la pasividad, indiferencia y conformidad a millones de personas?, ¿Cómo impulsar un proceso de liberación social que permita construir una verdadera democracia y consolidar una verdadera justicia social?

 

La pedagogía del consenso social

Aprovechando mi labor como profesor universitario, durante varios años he intentado responder a las anteriores preguntas en los seminarios sobre psicología social que conducía en el Departamento de Psicología de la Universidad de Sonora, donde formaba futuros agentes de cambio social que intervendrían en contextos grupales, organizacionales y comunitarios para impulsar cambios planeados.

Utilizaba una pedagogía basada en la intervención grupal enseñando técnicas grupales que favorecieran el aprendizaje vivencial en el contexto de un marco teórico definido, que incluía aportaciones de diferentes fuentes teóricas que van desde el marxismo, el psicoanálisis, la psicología social, la sociología, la filosofía y la antropología (8,9,10), que discutíamos en forma grupal para identificar el contexto social que determinaría su actuación como profesionales de la psicología y la necesidad de construir una identidad como agentes de cambio social.

Pero en la medida que juntos encontrábamos respuestas a las preguntas acerca del comportamiento social humano, las condiciones sociales seguían cambiando porque nos encontramos en una realidad social en la que todo está cambiando a una velocidad más rápida cada vez, por lo que surgían nuevas preguntas y cada semestre me veía en la necesidad de actualizar las referencias teóricas, la metodología, los programas de los seminarios y en ese contexto de cambios me vi en la necesidad de utilizar las nuevas tecnologías digitales como herramientas pedagógicas abriendo espacios en Facebook para interactuar con mis alumnos.

Con el paso de los años me di cuenta de que los paradigmas construidos en la academia que intentan explicar el mundo en que vivimos, fueron rebasados por los constantes cambios sociales y con ellos surgió la necesidad de construir nuevos paradigmas que partieran de la realidad y no hubiesen sido creados en cubículos académicos, o laboratorios de investigación.

Desde la perspectiva de mi experiencia como profesor-investigador universitario y con el aprendizaje obtenido a través de mi participación en varios movimientos colectivos, puedo decir que estamos siendo testigos de que el neoliberalismo ha llegado a un punto que jamás se había registrado en la historia previa, en el cual se ha logrado construir un control social sólido a nivel global que le ha permitido obtener una extrema obediencia y este resultado se ha logrado porque la oligarquía corporativa aprovecha la convergencia de varios recursos (tecnológicos, financieros, económicos, culturales, políticos, científicos y militares) que facilitan la obtención de lo que Etienne de la Boetié denominó en 1572  “la servidumbre voluntaria”, que es un concepto fundamental de la filosofía política moderna donde el pensador francés planteó que “la tiranía y la opresión se sostienen no por la fuerza del opresor, sino por la complicidad, el consentimiento y la sumisión voluntaria de los propios oprimidos” (11).

Si miramos con atención la realidad circundante, podemos encontrar los fundamentos de este control social en la expansión de una ignorancia colectiva, en el crecimiento de un analfabetismo político, en la promoción de un hiperindividualismo, en el debilitamiento de los vínculos sociales, pero sobre todo en la desaparición de la identidad del ciudadano con derechos, para sustituirlo con la figura del sujeto consumidor que piensa que su valor social aumenta en la medida que logra acumular dinero, con lo cual se logra crear una cultura de codicia que fomenta la corrupción, utiliza el dinero como valor máximo y usa el espectáculo como forma principal de distracción social.

 Todo esto es posible en la medida que exista esa contradicción que consiste en el hecho de que a pesar de que vivimos en la era de la información, la ignorancia colectiva se ha convertido en uno de los principales rasgos que caracterizan la cultura y la política en la sociedad contemporánea, porque amplias capas de la población deciden permanecer en el confort que proporciona el estado de ignorancia en lugar de aprovechar las oportunidades que nos ofrece el poder  acceder a cualquier tipo de información utilizando los dispositivos tecnológicos que tenemos a nuestro alcance y prefiere asumir un rol designado de seguidor de otras personas (artistas, políticos, conductores de programas, influencers, etc.).

Necesitamos tomar consciencia de que nos encontramos en un cambio de época que consiste en el hecho de que la humanidad ha detenido su proceso de evolución intelectual que la separó de otras especies de animales y está entrando en un proceso de involución porque el crecimiento de la ignorancia a nivel global nos está regresando a un pasado en el cual coexistían señores feudales con siervos obedientes y estamos recorriendo un camino que conduce al mundo entero a la oscuridad de un antiintelectualismo, porque hoy en día ser ignorante dejó de ser mal visto porque la mayoría comparte una ignorancia colectiva, mientras que mostrar un pensamiento crítico se ha convertido en un  riesgo en un mundo en el que los idiotas e ignorantes representan una gran mayoría (12).


La expansión de la ignorancia contribuye a la despolitización de las personas impide el desarrollo del pensamiento crítico al mantenerlas sumergidas en una cultura de la inmediatez, buscando satisfacciones efímeras y contribuye a que la memoria histórica sea cubierta con el manto del olvido porque se ha convertido en un peligro ya que ofrece la oportunidad de reflexionar sobre ejemplos de resistencia y luchas sociales del pasado que podrían convertirse en fuentes de aprendizaje y modelo a seguir por las mayorías marginadas.

La ignorancia crece cuando el sistema educativo está diseñado para eliminar el pensamiento crítico autónomo y fomentar la obediencia a la figura de autoridad. Este control colectivo también se puede explicar por la existencia de un panóptico social que se ha generado a través de nuestra vinculación con los dispositivos digitales (teléfonos celulares, tabletas, computadoras, televisores), porque de manera voluntaria les hemos proporcionado nuestros datos personales, ubicación y con la interacción con estos dispositivos proporcionamos información que les permite conocer nuestros desplazamientos físicos construir perfiles psicográficos e identificar nuestras necesidades, deseos y expectativas usando la mercadotecnia digital (13).

En el contexto de la economía de libre mercado, el desarrollo tecnológico ha permitido reforzar el control social y dar lugar al surgimiento de la era del tecnofeudalismo que consiste en que la libertad del mercado es utilizada por los dueños de las grandes plataformas digitales que actúan como “señores feudales” al identificar nuestras necesidades, deseos y expectativas para manipularnos y lograr un control de nuestros pensamientos, actitudes, y comportamientos, de una manera tan sutil que es inadvertida (14).

Este control social es tan poderoso que borra la memoria histórica, elimina la conciencia de clase, desaparece el sentimiento de pertenencia a las comunidades y fomenta un hiperindividualismo hedonista motivado por un consumo permanente que impide ligar lo personal con lo político, provoca una incapacidad para vincular los problemas individuales con problemas públicos lo cual induce a que se viva la desigualdad social como una desigualdad individual, es decir, como resultado de toma de decisiones individuales y desde esta perspectiva la pobreza es percibida como resultado de haraganería, ocio excesivo o carácter débil y las personas devalúan su autoimagen al autopercibirse como “perdedores” que no desarrollaron talentos o que no aprovecharon oportunidades.

En este contexto observamos una realidad en la que el individuo contemporáneo ha sido despojado de su condición de ciudadano consciente de sus derechos porque la oligarquía corporativa nos crea necesidades falsas para que cumplamos el rol de sujeto consumidor comprando lo que no necesitamos y si no tenemos dinero existe la posibilidad de comprar a crédito, por lo que dentro del neoliberalismo existe una nueva esclavitud que es de tipo económica y se expresa con la existencia de millones de personas que viven endeudadas permanentemente y son condenadas a vivir sus vidas como modernos Sísifos (15).

Las personas no solo pierden su identidad de ciudadanos conscientes de sus derechos, la identidad social de ciertos grupos sociales se degrada hasta ser percibidos como subhumanos porque no tienen capacidad de consumo y sufren discriminación económica, racial o religiosa.

Una gran mayoría de la población padece una amnesia histórica que les impide aprender de las experiencias del pasado y sufren de una ignorancia colectiva que es promovida por el poder en turno para ejercer una “violencia del olvido organizado”, que es un concepto aportado por Henry Giroux y consiste en un borrado sistemático de la memoria histórica, de las historias críticas y de la conciencia colectiva, proceso que provoca una amnesia inducida para desvincular a los ciudadanos de su pasado y evitar que cuestionen el orden social imperante y actúen como personas obedientes en gobiernos autoritarios.

Este mismo autor denomina al actual proceso de control social como una política de desimaginación en la que participan un conjunto de aparatos culturales que utilizan los nuevos sitios que proporciona la cultura de la pantalla, para construir una pedagogía del consenso, que consiste en una socialización informal que tiene como objetivo lograr la inhibición total de la capacidad de las personas para desarrollar un pensamiento crítico y eliminar el potencial de las personas para imaginar lo inimaginable (16).

Con el crecimiento de la ignorancia colectiva y el analfabetismo político que hace a las masas presas fáciles de manipulación económica y política, la humanidad entera ha entrado en un proceso de involución que le hace aceptar lo inaceptable como la muerte de la igualdad social y normalizar aquello que antes provocaba indignación como lo son las muertes por hambre o por falta de acceso a servicios médicos, el creciente número de feminicidios, las desapariciones de activistas sociales, la criminalización de la protesta social, la destrucción de la naturaleza por la explotación irracional de los recursos naturales realizada por la oligarquía corporativa, la contaminación ambiental, el genocidio colectivo y las guerras como negocio que producen inmensas riquezas a la oligarquía corporativa.

En otras palabras, estamos viendo materializarse en la práctica el concepto teórico del habitus acuñado por el sociólogo francés Pierre Bordieu que se refiere “al conjunto de hábitos, formas de pensar y actuar que los individuos adquieren de forma inconsciente a lo largo de sus vidas” (17). Cada cultura social crea al sujeto socialmente necesario y el neoliberalismo que funciona bajo la premisa de obtener un crecimiento infinito, necesita sujetos consumidores dóciles que no piensen, que se limiten a obedecer y creer que la felicidad se encuentra en el consumo permanente, sin contemplar que vivimos en un mundo con recursos finitos.

Este sofisticado sistema de control social construye una ceguera ética de las condiciones de la vida real que impide ver que la desigualdad social no es una falla del sistema, sino que el sistema capitalista neoliberal está diseñado para enriquecer a unos cuantos, mientras genera pobreza colectiva y produce una muerte de aquellos grupos sociales que son etiquetados como desechables, prescindibles, subhumanos o consumidores defectuosos.

Este sofisticado control social que elimina la consciencia de clase, destruye los vínculos sociales al eliminar el sentimiento de pertenencia a las comunidades y construir una ideología hiperindividualista e impide la participación social, se presenta como el mayor obstáculo actual para aquellos entes pensantes que mantienen la capacidad de usar un pensamiento crítico y deambulan como lobos solitarios soñando que todavía es posible luchar por un cambio social que permita construir un mundo nuevo, una sociedad en donde realmente exista una democracia verdadera, una auténtica justicia social y la enorme dificultad para materializar ese sueño por el sofisticado control social reinante, representa una fuente de pesimismo de aquellos intelectuales que han estado usando durante años su inteligencia para hacer realidad la ilusión de construir una verdadera transformación social (18).

Estamos viviendo un momento histórico en el que el capitalismo ha construido formas de control social que es imperceptible para una inmensa mayoría de la población y considerando que la pobreza social es el resultado de una desigualdad social que se ha normalizado y llegado a ser aceptada por una amplia mayoría de la población que está confortablemente aturdida por la existencia de una ignorancia colectiva, resulta una tarea difícil pensar libremente para creer que es posible romper con el control social que alimenta una creciente desigualdad social y que existe la posibilidad de  construir un mundo diferente al que estamos viviendo.

Pero debemos tener claro que este control social impide ver que lo más peligroso del momento histórico que estamos viviendo no solo es una aceptación masiva de una desigualdad creciente que mata diariamente a miles de personas a nivel global, tampoco es lo más peligroso la concentración del poder económico, político y cultural en manos de un oligarquía corporativa, porque en realidad lo más grave del control social masivo es que tiende a desaparecer aquello que podría funcionar como muro de contención y alternativa de solución para salir de la oscuridad que ha creado el neoliberalismo.

Me refiero a la educación con contenido de crítica social, ya que, con la ausencia de una pedagogía crítica, se desvanece la posibilidad de construir un pensamiento crítico que permita impulsar un cambio social a través de la construcción de un pensamiento autónomo, por lo que podemos decir que la desaparición del pensamiento crítico permite prolongar la existencia del autoritarismo y se pone en riesgo la existencia de la democracia como sistema de vida.

Al pensar en estrategias que permitan romper el control social reinante, en cómo romper con la desigualdad social, resalta como una alternativa natural la educación como estrategia de cambio planeado, porque a lo largo de la historia de la humanidad, la educación ha contribuido a eliminar la ignorancia de pueblos enteros y ha iluminado el camino para para construir una visión de la realidad libre de las sombras de la ignorancia, de la superstición y de los mitos.

¿Cuál es el rol que deben desempeñar los trabajadores de la educación, académicos y científicos sociales en este contexto de crisis social?, ¿Cuál debería ser la misión social del sistema de educación pública?, ¿Cómo pueden contribuir los educadores para terminar con el sufrimiento colectivo de las mayorías marginadas?

 

El panorama actual de los educadores a nivel global

En la línea de responder a las preguntas anteriores surgen las figuras de educadores, intelectuales, escritores, artistas y trabajadores culturales como figuras de autoridad que son las responsables de producir el conocimiento científico y formar profesionales que participan en el mejoramiento de nuestra sociedad.

Con su trabajo contribuyen a combatir la ignorancia a través de experiencias estructuradas de aprendizaje que forman parte de un sistema educativo formal, por lo que los trabajadores de la educación se presentan como los protagonistas principales que utilizan la educación para construir alternativas de transformación social y de construcción de un mundo nuevo donde exista libertad de pensamiento, en el cual impere la justicia, se recupere la igualdad basada en la dignidad humana y se construya una verdadera democracia.

Dentro del campo de la educación, resaltan de manera particular las figuras de los docentes que laboran en instituciones educativas públicas, porque es en esos espacios todavía puede ejercerse la libertad de expresión, realizar ejercicios de democracia y tanto maestros y alumnos pueden abrazar en forma conjunta un proyecto colectivo de construcción de la democracia social.

Pero al observar con ojos críticos las condiciones en las que se encuentra la educación a nivel global, nos encontramos que existe una crisis de aprendizaje caracterizada por la persistencia de brechas de desigualdad, la escasez de docentes y la agudización de la crisis social.

Ir a la escuela ya no es sinónimo de aprender, porque según el sociólogo Manuel Castells “todo el modelo educativo está obsoleto porque está basado en la transmisión de información y la memorización de contenidos en un momento histórico en el cual las tecnologías de la información están reestructurando las empresas, las comunicaciones y las propias escuelas” (19).

El principal aprendizaje que se promueve en las escuelas es la obediencia a la figura de autoridad y se oprime el desarrollo del pensamiento crítico por lo que la autonomía de pensamiento del estudiante siempre es vista como un peligro” Millones de estudiantes carecen de competencias básicas en lectura y comprensión porque presentan síntomas de nomofobia y el sistema educativo no ha desarrollado la infraestructura necesaria para utilizar las tecnologías de la información para favorecer el aprendizaje escolar.

El desarrollo tecnológico obliga a desarrollar una nueva pedagogía porque el uso de libros de texto se ve rebasado por la rapidez con la que ocurren los cambios sociales, por lo que se requiere diseñar nuevos modelos educativos que contemplen la transmisión de información usando internet y la agudización de la crisis social con el aumento de la desigualdad social exige una educación que contemple la autonomía de pensamiento, el desarrollo de la crítica social y la construcción en valores dentro del aula de clase.

Pero debemos tener presente el contexto sociohistórico en el que nos encontramos y recordar que nuestra sociedad está dirigida por un conjunto de megacorporaciones que son favorecidas por la economía de libre mercado porque han degradado el derecho a la educación a la condición de una mercancía que se puede vender y obtener beneficios económicos, por lo que la educación pública se encuentra en el centro de los ataques del neoliberalismo, porque resulta que es el último escenario en el cual se pueden crear las condiciones para que se eduque en el desarrollo del pensamiento crítico.

Por esta razón, las escuelas, las universidades, los maestros y los sindicatos de trabajadores de la educación, sufren los ataques del neoliberalismo con mayor intensidad que otros sectores de trabajadores, por lo que las condiciones en que laboran los trabajadores de la educación a nivel global, se caracterizan por una precarización constante, provocada por recortes al presupuesto para educación que traen como consecuencia la eliminación de derechos laborales, implementación de políticas de topes salariales y los docentes como parte integrante de la clase trabajadora también están sufriendo la eliminación del derecho de vivir una jubilación digna.

Si elevamos la mirada hacia el horizonte internacional, veremos que existen varios movimientos colectivos que luchan en defensa de derechos que están siendo violados por la implementación de políticas neoliberales. Dentro de estos derechos ultrajados se encuentra el derecho a la educación pública y derechos laborales de trabajadores de la educación, por lo que dentro de estas movilizaciones masivas se encuentran participando en forma activa los trabajadores de la educación.

En España, profesores, maestros y educadoras infantiles han protagonizado una marea de marchas colectivas y manifestaciones de protesta en contra del “abandono que sufre la educación pública por parte de Gobierno y las comunidades autónomasque se niegan a aportar los recursos materiales y humanos para seguir ofreciendo una educación de calidad” (20), denunciando inestabilidad laboral, alto número de alumnos en aulas, exceso de burocracia en el sistema educativo, bajos salarios de los maestros, falta de reconocimiento a la figura del docente y amenazan con iniciar el próximo curso con una huelga nacional a partir de septiembre.

Los trabajadores de la educación en Argentina mantienen un plan de lucha activo y masivo a nivel nacional, protagonizado por paros, marchas federales universitarias y jornadas de protesta. Las demandas centrales exigen recomposición salarial urgente ante la pérdida de poder adquisitivo, la restitución del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente) y mayor presupuesto para las universidades públicas (21). Los trabajadores de la educación organizados en sindicatos denuncian no haber recibido aumento salarial y que miles de maestros se encuentran debajo de la línea de pobreza, por lo que planean realizar un paro nacional después del mundial de futbol.

En Bolivia los trabajadores de la educación en Bolivia, liderados principalmente por la Confederación de Trabajadores de la Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) y el magisterio rural, se encuentran en una intensa jornada de protestas y huelgas exigiendo aumentos salariales dignos ante la fuerte inflación, mejor infraestructura y reformas estructurales. Los maestros bolivianos se sumaron a las protestas masivas que ha protagonizado el pueblo boliviano exigiendo la destitución del presidente Rodrigo Paz (22).

En Chile, miles de personas protestan en contra de los recortes educativos que el presidente José Antonio Kast anunció, la lucha de los trabajadores de la educación (que agrupa a docentes, asistentes de la educación y personal administrativo) se centra en la defensa de la educación pública, el pago de deudas históricas salariales, la mejora en las condiciones laborales y el rechazo a los recortes presupuestarios. En estas movilizaciones participan profesores y estudiantes universitarios, docentes y estudiantes de educación media (23). En estas protestas participa la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), la principal organización estudiantil del país, que reúne a las federaciones universitarias más importantes y que, hace más de una década, estuvo vinculada a figuras como el expresidente Gabriel Boric.

En Bruselas, la capital de la unión europea (UE), se ha convertido en zona de guerra por violentos disturbios callejeros que han paralizado la ciudad, porque manifestaciones pacíficas de profesores y estudiantes universitarios que protestaban en contra de  los recortes masivos a la educación, aumento del 35% en la matrícula universitaria, mayor presupuesto para gastos militares, financiamiento de bases nucleares e incremento del apoyo a la guerra en Ucrania, dejando a las escuelas sin financiamiento alguno (24).

En el caso de México, miles de maestros incorporados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizan un paro nacional luchando para conseguir mejoras salariales, la jubilación digna, la anulación de reformas al sistema de pensiones, seguridad para la comunidad estudiantil magisterial, justicia social y estabilidad laboral.

Exigen que la presidenta de México Claudia Scheinbaum cumpla su palabra de campaña presidencial cuando se comprometió en el 2024 a abrogar la ley del Issste del 2007 que terminó con el sistema solidario de pensiones y las privatizó, creando cuentas individuales destinadas a ahorrar para el retiro de cada trabajador, por lo que esta ley neoliberal condenó a millones de trabajadores de la educación a recibir pensiones insuficientes cuando se jubilan.

El propio gobierno mexicano reconoce que la reforma del 2007 dañó las jubilaciones y condenó a la precariedad a millones de jubilados, sin embargo, afirma que es imposible financieramente regresar al sistema de pensiones anterior que garantizaba jubilarse con el 100% de los ingresos y propone medidas como fortalecer al Pensionissste  que según afirman especialistas esta propuesta no representa una transformación de fondo al sistema de pensiones, sino apenas un “remiendo” a la Ley del ISSSTE de 2007 porque no elimina el sistema de las afores que son empresas privadas.

Las demandas del magisterio disidente apuntan a cambios estructurales que permitan recuperar el carácter solidario de la seguridad social y elevar el monto de las pensiones de los trabajadores al servicio del Estado para garantizar una jubilación digna en la que reciban el 100% del sueldo que perciban al momento de jubilarse.

La lucha del movimiento magisterial se da en un momento en el que México atraviesa un momento de importantes tensiones sociales y políticas, porque el gobierno federal busca consolidar su proyecto de “segundo piso de la Cuarta transformación” mientras diversos sectores de trabajadores continúan exigiendo el cumplimiento de demandas históricas que permanecen sin resolverse.

Entre ellos se encuentra el magisterio democrático organizado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que desde hace meses mantiene una jornada de lucha en defensa de sus derechos laborales y de una jubilación digna, lejos de tratarse de una exigencia nueva, las demandas de la CNTE tienen detrás casi dos décadas de resistencia.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación forma parte de una larga tradición de organización popular en México. Durante décadas ha defendido no solamente reivindicaciones laborales, sino también la educación pública, las escuelas rurales, la enseñanza en lenguas originarias y el derecho de las comunidades a participar en la vida educativa.

Fundada en 1979 como una corriente democrática dentro del magisterio nacional, la CNTE surgió en oposición al control corporativo que durante años ejercieron el Estado y la burocracia sindical sobre los trabajadores de la educación. Desde entonces ha luchado por la democratización sindical, mejores condiciones laborales y una educación al servicio del pueblo.

A lo largo de más de cuatro décadas ha protagonizado algunas de las movilizaciones sociales más importantes del país. Huelgas, marchas, plantones y procesos de organización comunitaria han convertido al magisterio democrático en uno de los principales referentes de la lucha social en México. Sus bases han sido particularmente fuertes en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y la Ciudad de México.

Las protestas de los maestros mexicanos llamaron la atención internacional porque se dieron semanas previas al inicio del mundial de futbol, por lo que el gobierno mexicano tomó medidas para contener las protestas, finalizó antes de tiempo el ciclo escolar, solicitó a dependencias públicas y empresas privadas que sus empleados laboraran desde sus casas para evitar problemas de tráfico durante los días que se juega el mundial de futbol.

En las últimas semanas se ha desarrollado una preocupante campaña de descalificación en contra el magisterio democrático. Desde distintos espacios afines al gobierno se ha insistido en que las movilizaciones de la CNTE favorecen a la derecha, generan inestabilidad política o buscan confrontar al gobierno federal. Algunos comentaristas incluso han llegado a calificarlos de vándalos, agitadores, aliados de la derecha mexicana y enemigos de la transformación (25).

El gobierno mexicano muestra una actitud de firme negativa a las demandas de los maestros argumentando que no hay dinero para derogar la ley del Issste del 2007, pero de manera contradictoria trascendió que para lograr ser sede de la Copa del Mundo, México firmó acuerdos y contratos de compromiso con la FIFA en los que asumió una amplia gama de costos (invirtió aproximadamente $3,000 millones de dólares, más de $53,000 millones de pesos) para ser utilizados en un fondo para mejoras de infraestructura, transporte y seguridad.

Además de lo anterior, concedió condiciones altamente favorables para las empresas involucradas porque se acordó México fuera el único de los tres países sede que ofreció una exención total y nacional del pago de impuestos a las empresas que participen en la organización, desarrollo y realización del torneo durante las actividades del mundial que del mundial 2026 en ciudad de México, Monterrrey y Guadalajara (26).

La jefa de Gobierno de la ciudad de México, Clara Brugada, informó que la capital ha invertido más de 23 mil millones de pesos en obras de movilidad, agua, drenaje, rehabilitación urbana y espacios deportivos como parte de la preparación para recibir a miles de visitantes nacionales e internacionales (27).

Mientras se realizan inversiones multimillonarias con presupuesto público, el sueldo promedio de miles de maestros de primaria y secundaria en México varía principalmente entre los $8,000 y $17,000 pesos mensuales brutos (antes de impuestos), dependiendo de la antigüedad, el nivel educativo y si trabajan en el sistema público o privado, lo cual es a todas luces insuficiente, sobre todo si se padece inestabilidad laboral, incertidumbre en el futuro e inseguridad sobre recibir una pensión justa en la vejez (28).

 Una situación que refleja una gran desigualdad salarial con los sueldos que percibe el Secretario de Educación pública nacional: $191,0550 (29), los Secretarios de educación pública estatales cuyos ingresos varían entre $50,000 y 150,000 pesos mensuales. Esta disparidad por sí sola es motivo de indignación justificada.

 


La situación de las universidades públicas

Las universidades públicas en México, tal como sucede en el entorno global, han sido tomadas por asalto por el neoliberalismo para ser transformadas en universidades-empresas, la educación ha sido reducida a la condición de una mercancía, los trabajadores académicos han sufrido un proceso de proletarización que los mantiene en una incertidumbre porque se ha detenido la contratación de maestros de tiempo completo para privilegiar la contratación docente bajo el sistema de asignatura o maestros de horas sueltas, afectando la calidad de la educación al negar a miles de docentes la estabilidad laboral.

Las universidades públicas han dejado de ser centros de prestigio en los cuales se produce el conocimiento científico ya que han sido tomadas por asalto por el neoliberalismo desde la década de los noventas y dejaron de ser universidades vinculadas a sus comunidades con un fuerte compromiso social para atender las necesidades sociales y se han convertido en universidades empresas que forman cuadros para atender las necesidades de la oligarquía corporativa funcionando como universidades empresas (30).

La mayoría de las universidades han modificado sus leyes universitarias, eliminando la horizontalidad en su estructura formal, regresando al modelo piramidal para crear una casta burocrática que centraliza la toma de decisiones, controla el uso de las finanzas universitarias y se autoasigna altos sueldos, mientras explota a los trabajadores manuales y administrativos aplicando de manera firme la política de topes salariales impuestas por organismos financieros internacionales y seguidas al pie de la letra por los gobiernos de todo el mundo.

Las universidades como parte del sistema educativo atraviesan por una seria crisis porque han perdido la misión para la cual fueron creadas y funcionan como universidades empresas al servicio de la oligarquía financiera. Han dejado de ser los centros de gran prestigio en los cuales se producía el conocimiento científico que salvaría a la humanidad de todos los males que le afectan porque la mayor parte del presupuesto universitario se destina al pago de la nómina, en la cual ha crecido el número de plazas administrativas y las autoridades universitarias perciben sueldos superiores a los $100,000 pesos.

Mientras los maestros enseñan sin tener estabilidad laboral aun cuando tengan décadas de formación constante, publicaciones de artículos e informes de investigación en revistas científicas, participación en proyectos de investigación, porque la búsqueda de estabilidad laboral que llegaría con ocupar una plaza de tiempo completo aparece y desaparecen cada semestre enfrentando a los profesores entre sí en una competencia por las limitadas plazas que llegan a liberarse por defunción, renuncia, jubilación o disfrute de año sabático de sus titulares.

Esta disparidad en la distribución del presupuesto universitario ha dado lugar a lo que se conoce como “mercado bisagra de trabajo” que describe una realidad que viven los docentes universitarios en México y gran parte del mundo y consiste en conformar un mercado de trabajo híbrido en el cual se combinan reglas formales e informales, redes sociales y trayectorias intermitentes de estabilidad e incertidumbre laboral (31,32).

Tuve la fortuna de ganar un concurso de oposición que me permitió ocupar una plaza de maestro de tiempo completo desempeñando funciones como profesor-investigador durante 33 años y formar parte de un club de privilegiados que son los maestros de tiempo completo (33). Esto me permitió tener una carga mínima de horas clase a la semana y dedicar bastante tiempo a la investigación y extensión, de esta forma me convertí en un especialista en los temas que impartía en los seminarios que conduje durante más de tres décadas.

Pero durante ese tiempo conocí a profesores universitarios que fallecieron sin haber logrado ocupar una plaza de tiempo completo y entregado sus vidas a la docencia por más de 20 o 30 años, miles de maestros universitarios viven en una especie de “limbo laboral” porque atraviesan por períodos de contratación y desempleo, viviendo una permanente inestabilidad, percibiendo sueldos bajos, sin saber si al siguiente semestre serán contratados de nuevo.

Las autoridades universitarias mexicanas presentan una doble tendencia que consiste en no aumentar el número de plazas de maestros de tiempo completo para usar ese dinero en la contratación de nuevas plazas administrativas y al mismo tiempo adoptan la política de no cubrir las plazas de tiempo completo que se van desocupando por jubilación, renuncia, fallecimiento o sabático de sus titulares.

Las universidades se han convertido en el blanco del neoliberalismo que intenta eliminar la educación pública, los contratos colectivos de trabajo y a los propios sindicatos. En el logro de tales objetivos, las autoridades universitarias violan de manera constante los contratos colectivos de trabajo, eliminando prestaciones laborales y reglamentos que contienen procedimientos sobre el ingreso y promoción del personal docente con la intención de que sean las autoridades quienes tomen la decisión final acerca de quien ingresará a las universidades a laborar como profesor universitario.

Las autoridades universitarias provocan a los trabajadores organizados en sindicatos con constantes violaciones laborales para empujarlos a irse a la huelga para luego impulsar una narrativa que intenta mostrar a los trabajadores sindicalizados como los responsables de interrumpir el funcionamiento de las universidades y preparar el camino para desaparecer a los sindicatos (34).

Mientras el mundo sigue cambiando sin cesar, las universidades siguen ofreciendo opciones educativas que contienen carreras que contemplan 4 o 5 años de formación universitaria y una importante cantidad de profesores siguen impartiendo sus materias con los mismos contenidos durante varios años apoyándose en la capacidad del estudiante para memorizar información, esto genera un gran problema porque la enseñanza universitaria está desligada de la realidad circundante que exige personas que tengan facilidad para adaptarse a los cambios, que tengan la capacidad de cuestionar y volver a aprender.

Autoridades y profesores universitarios olvidan que estamos viviendo en una sociedad donde lo único que no cambia es la premisa de que todo está cambiando rápidamente y los conocimientos envejecen con rapidez, por lo que las profesiones en el mercado de trabajo se transforman rápidamente.

Si acceder a las universidades era un privilegio para un sector reducido de la juventud porque la gran mayoría no tiene la oportunidad de estudiar porque se ve obligada a trabajar para sobrevivir, la agudización de la crisis social y el desarrollo tecnológico están afectando a las universidades como instituciones de educación superior porque la matrícula de estas ha sufrido una baja considerable.

Esto se debe al hecho de que han surgido alternativas educativas en línea que ofrecen cursos cortos con certificaciones y buena parte de la juventud decide aceptar esta alternativa porque les permite un pronto ingreso en un mercado laboral que cada vez más exige habilidades líquidas y las microcredenciales llegan a tener más peso que los títulos universitarios.

Anteriormente la educación universitaria aumentaba las posibilidades de incorporarse al mercado de trabajo, pero la crisis social está provocando que la fórmula “estudia, trabaja y tendrás un buen salario” ya no tenga garantía alguna por la corrupción que caracteriza los microambientes de la alta dirección en empresas públicas y privadas, porque lo que se observa es la existencia de un neanderthalismo administrativo que impide que sea el mérito lo que permita obtener un puesto de trabajo bien pagado acorde a lo que se estudió en la universidad (35).

Esta inseguridad de obtener un trabajo después de estudiar 4 o 5 años es lo que hace que muchos jóvenes se pregunten: “¿para qué estudiar?”, porque muchas universidades siguen ofreciendo carreras que están siendo obsoletas en un mundo que cada vez cambia y exige nuevos conocimientos y mejores habilidades tecnológicas que no les enseñan en las universidades y se ven obligados a aprender por su cuenta.

Miles de egresados de universidades se enfrentan al desempleo porque el mercado laboral ya no valora como antes los títulos universitarios y este fenómeno se ha reconocido con el término “inflación credencialista” (36), que obliga a los egresados de las universidades a aceptar puestos de trabajo mal pagados, trabajando largas jornadas, sin prestaciones sociales y quedan atrapados como moscas en la telaraña laboral porque jamás logran independizarse.

Las grandes organizaciones redefinen de manera frecuente los requisitos de contratación y uno de ellos que consideran importante es la experiencia en el campo de trabajo que se solicita, por lo que cada vez aumenta el número de deserciones en las universidades y aumenta el número de estudiantes que prefieren tomar cursos rápidos en los que obtienen una certificación sobre habilidades específicas que son demandadas en el mercado laboral.

 Estas condiciones, la juventud se integra desde una fase temprana de su vida productiva en un moderno precariado que enfrenta el desempleo, la explotación laboral, incertidumbre hacia el futuro, condiciones que comparten con los profesores universitarios que han sufrido una proletarización creciente en la medida que se amplía la desigualdad social y la brecha salarial que existe en la sociedad y en las universidades públicas y privadas.

 

La pedagogía crítica como alternativa de salir de la oscuridad

Vivimos tiempos en los cuales el borrado de la memoria histórica forma parte del control social colectivo mediante el fomento a la tendencia de vivir con intensidad el “aquí y ahora”, junto a la construcción de una cultura que nos induce a experimentar la vida como si ésta fuera un espectáculo permanente del cual no tenemos capacidad para ejercer control alguno.

Pero este control social no impide que nuestra intuición y capacidad de experimentar sensaciones sigan formando parte de nuestra personalidad psicosocial. Por este reducto de nuestro ser que permanece en nuestro interior funcionando con relativa libertad, puedo decir que en los momentos históricos que estamos viviendo estoy experimentando dos “deja vu” que alimentan mi memoria histórica en mi condición de profesor universitario jubilado.

Por un lado, la situación internacional me recuerda a la situación que prevalecía en Latinoamérica en la segunda mitad del siglo pasado que se caracterizaba por profundas desigualdades económicas, existencia de una pobreza extrema y altas tasas de analfabetismo. El aumento de la pobreza y de la violencia militar ejercida en contra de los pueblos latinoamericanos provocó el surgimiento de nuevos paradigmas que rebasaron los enfoques académicos que fortalecían el control social y se diseñaron nuevas estrategias de intervención que buscaron una liberación social.

Primero fue la pedagogía de la liberación fundada por Paulo Freire, pedagogo brasileño, quien concibió a la educación como una herramienta para romper la dominación que ejercían las élites dominantes que oprimían y silenciaban a las poblaciones campesinas y obreras (37). Después surgió la sociología de la liberación representada por el sociólogo colombiano Orlando Falls Borda, como una respuesta directa a la profunda desigualdad, la dependencia económica y la represión política que azotaron a América Latina durante la década de 1960. Presentándose como una propuesta de ciencia social comprometida con las luchas populares, superando el colonialismo intelectual. Su objetivo central fue romper con la academia neutral para construir un conocimiento emancipador desde y para las realidades de América (38).

Más adelante surgió la Teología de la liberación latinoamericana cuyos postulados fueron descritos por el teólogo peruano Gustavo Gutiérres en su libro Teología de la liberación publicado 1971, esta obra marcó el nacimiento oficial de la corriente, aunque el movimiento sociopolítico y teológico llevaba gestándose desde la década de 1960 en el seno de la Iglesia católica latinoamericana (39). Una visión ampliada de la teología de la liberación la proporcionó Enrique Dusell en su libro Teología de la liberación. Un panorama de su desarrollo publicado en 1995 (40).

Posteriormente surgió la filosofía de la liberación cuyo representante fue Enrique Dussel quien publicó un libro con ese nombre en 2013 (41), el cual nació como una respuesta crítica a la dependencia económica, el neocolonialismo y la opresión de las mayorías populares, buscando crear un pensamiento desde la periferia y reivindicando al "Otro" (el oprimido, el pobre, la mujer, el indígena).

Más adelante, nació la Psicología de la liberación cuyo representante más visible fue el sacerdote español Ignacio Martín-Baró quien escribió un libro titulado La Psicología de la liberación latinoamericana (42), que contenía un enfoque crítico que buscaba que la disciplina respondiera a los problemas y necesidades de las mayorías oprimidas latinoamericanas, cuestionaba su dependencia servil de teorías ajenas a la realidad sociopolítica del continente. Posteriormente, Martín-Baró fue asesinado por un equipo militar de élite en la universidad Centroamericana del Salvador donde era catedrático.

Más adelante surgió la Psicología de la liberación latinoamericana se amplió con la aparición del libro Introducción a la psicología comunitaria latinoamericana, escrita por la psicóloga social venezolana Martiza Montero (43), quien presenta la psicología comunitaria latinoamericana como una rama de la psicología enfocada en el desarrollo, cambio y fortalecimiento (empowerment) de las comunidades y se presentó como una respuesta a la crisis de la psicología social tradicional y el modelo biomédico, buscando transformar activamente las condiciones sociales y políticas de la región

El contexto en el cual surgieron estas propuestas de liberación social provenía de la necesidad de luchar en contra de un control social que se basaba en la existencia de una pobreza generalizada, de la existencia de un analfabetismo generalizado en la región latinoamericana, de la presencia de una desigualdad social insultante y el crecimiento de un sufrimiento colectivo.

Años más adelante después del cambio de orden mundial con la caída de la Unión soviética, pensadores como Henry Giroux y Peter McLaren expandieron la teoría de una pedagogía libertadora como una respuesta a la creciente globalización, al naciente capitalismo corporativo y el desarrollo del neoliberalismo, denunciando que el sistema educativo estaba reproduciendo desigualdades y sirviendo a intereses económicos en lugar de al desarrollo humano

La pedagogía crítica es una corriente educativa que propone la enseñanza como un acto político y ético, cuyo fin es transformar el sistema tradicional y cuestionar las estructuras de poder. Busca que el estudiante desarrolle una conciencia crítica para identificar injusticias y lograr la emancipación social. Ambos autores fusionan la teoría social con la acción educativa para formar estudiantes y profesores como "intelectuales transformativos" (44, 44, 45, 46, 47,48).

Estas aportaciones teóricas representaron una revolución paradigmática que dejó de concebir a los habitantes de las comunidades como sujetos pasivos, para reconocerlos como entes pensantes, por lo que cambió la relación entre el sujeto y el objeto de estudio, al dejar de percibir al investigador como “experto”, para entablar una relación de igualdad entre investigadores y residentes de las comunidades al aceptar el conocimiento popular como un conocimiento válido que al mezclarse con el conocimiento científico permitiría  reconocer la necesidad de la participación social de los pobladores en programas de intervención comunitaria, desde la fase del diseño de la intervención hasta su conclusión.

En eso consiste la sensación de Deja vú que experimento, porque nos encontramos en un momento histórico en el que estamos viviendo en condiciones similares a las que existían en la segunda mitad del siglo XX, ya que cincuenta años después de la revolución paradigmática que provocaron los diferentes movimientos de liberación en América Latina, la situación actual se caracteriza por la existencia de una desigualdad social que ha crecido a niveles nunca antes registrados en la historia de la humanidad, al grado de que un pequeño porcentaje de individuos concentra la mayor parte de la riqueza social, mientras una amplia mayoría de la población vive en condiciones de marginación, pobreza, ignorancia colectiva, explotación laboral, crisis climática, explotación irracional de recursos naturales.

Lo más preocupante es la existencia de un control social tan perfecto que una gran mayoría de la población se muestra confortablemente insensible ante el sufrimiento de quienes viven en condiciones de pobreza y algunos llegan al extremo de defender el derecho de los millonarios de hacerse multimillonarios, mientras que amplios sectores de las mayorías marginadas creen que sus condiciones de pobreza son el resultado de sus decisiones individuales, viven con resignación sus vidas precarias pensando que es su destino por lo que aceptan con resignación seguir sufriendo porque han asimilado la idea de que no hay alternativas de cambio social alguno.

Es necesario reconocer que para lograr el objetivo de impulsar un cambio social que reduzca la brecha social que separa a pobres de ricos, se requiere de construir una pedagogía que impulse un nuevo paradigma educativo que no solo contemple una revolución de las consciencias, sino que perciba a la educación como un acto político que incluya una formación política en la que la teoría esté vinculada con una acción dirigida a cambiar la estructura del sistema social en que vivimos partiendo de la premisa de que la construcción del conocimiento debe estar vinculada  a una realidad cambiante que al mismo tiempo que transforma a la realidad, transforma a los individuos y éstos con su participación social transforman los movimientos colectivos.

La educación sigue presentándose como la alternativa del cambio social pacífico, pero debemos reconocer que la educación está en crisis porque el control social colectivo ha logrado borrar de la memoria histórica las aportaciones de las diferentes corrientes de liberación social, por lo que necesitamos identificar que lo que está en juego no es sólo una perversión de la educación, sino que la ausencia de una educación crítica pone en riesgo la existencia de la democracia misma.

Conclusiones

Cuando hablamos de neoliberalismo, estamos hablando de la última fase de un capitalismo depredador que está destruyendo la naturaleza, los recursos naturales, el medio ambiente y les roba el aliento de vida una inmensa mayoría marginada de millones de personas que viven en condiciones de pobreza y precariedad. En los últimos 50 años el neoliberalismo se ha extendido por todo el mundo desmantelando derechos laborales y prestaciones sociales que fueron conquistadas a través de luchas de la clase trabajadora, haciendo realidad la advertencia hecha por Rosa Luxemburgo cuando presentó la disyuntiva socialismo o barbarie (49), al visualizar el potencial destructor del capitalismo hace más de 100 años.

El avance de las políticas neoliberales y el ascenso de gobiernos de ultraderecha a nivel global se ha logrado porque el neoliberalismo ha destruido los vínculos sociales, atomizando la sociedad y los movimientos de resistencia han presentado una resistencia débil, con frentes de lucha fragmentados y divididos, mientras que la oligarquía corporativa actúa como una delincuencia internacional organizada que financia campañas electorales para llevar al poder a políticos de ultraderecha abriendo el camino para la reconstrucción del fascismo a escala mundial utilizando la vía electoral.

En la oscuridad del neoliberalismo se vislumbra un horizonte en el que están surgiendo nuevos paradigmas de lucha social con el surgimiento de nuevas figuras de luchadores sociales que actúan como sujetos políticos en la defensa de derechos de salud, de educación pública, de pensión universal, de jubilación, etc. Son movimientos de lucha social que realizan sectores de diferentes partes del mundo entero, que coinciden en luchar en forma organizada, colectiva y unida para enfrentar una explotación capitalista, colonialista y patriarcal, que ha recibido el nombre de Epistemologías del sur por parte del sociólogo Boaventura de Souza Santos (50).

Un fantasma recorre el mundo entero, es el fantasma de la inconformidad social que toma diversas formas para manifestarse, en algunos países toma forma de hartazgo social que se manifiesta el día de las elecciones a través de votos de castigo, en otros se revela en forma de revueltas populares y en algunos más toma la forma de auténticas revoluciones que se manifiestan en forma pacífica. Es el rostro colectivo de la insatisfacción social con el sistema capitalista, neoliberal y patriarcal en el que vivimos.

Es un rostro con muchos semblantes, pero todos ellos reflejan la evolución de un descontento generalizado a una indignación colectiva que comparte una inmensa mayoría de la población y ese mismo rostro de inconformidad social al manifestarse en forma colectiva, organizada y unida, es lo que permite construir una esperanza de cambio social creíble.

Cada lucha de estos nuevos luchadores sociales que irrumpen como nuevos sujetos políticos con rostros de pensionados, jubilados, feministas, maestros, estudiantes, defensores del medio ambiente amas de casa, etc., todos ellos con su participación social construyen un aprendizaje basado en la acción y este aprendizaje consiste en que llega un punto en que comprenden que la lucha no se limita a una lucha salarial, tampoco a defender un derecho, un pedazo de tierra o un recurso como lo es el agua.

El aprendizaje que están obteniendo es que están luchando en forma separada en contra de un mismo enemigo: el neoliberalismo que defiende los intereses de la oligarquía corporativa, porque lo que están defendiendo son derechos humanos reconocidos universalmente que están siendo destruidos, al mismo tiempo que defienden instituciones que fueron construidas como parte de las luchas de la clase trabajadora y que se encuentran en peligro de desaparecer por el impulso a las políticas neoliberales: educación pública, derecho a organizarse en forma colectiva para defender derechos colectivos (sindicatos), contratos colectivos de trabajo, derecho a la jubilación derecho a pensiones dignas, etc.

Desde esta perspectiva, hay dos tipos de aprendizaje social que coexisten hoy en día, por un lado está un aprendizaje informal que se obtiene a través de las luchas colectivas (51) y por el otro, se encuentra el aprendizaje formal que se obtiene en las instituciones que forman parte del sistema de educación formal, en el cual los maestros vienen a ser las figuras principales porque las escuelas deben ser los espacios en los cuales se lucha en contra de la ignorancia, en contra del conformismo social, en contra de la indiferencia colectiva.

Pero a pesar de que en la medida que la desigualdad social crece y con ella aumentan las injusticias, provocando que surjan nuevos movimientos colectivos que luchan en defensa de sus derechos violados, todavía se observa que gran parte de la ciudadanía presenta una incapacidad para vincular sus problemas privados con asuntos públicos, es decir, no ha identificado que lo personal es político y esto le impide traducir sus problemas personales con cuestiones sociales porque atribuye sus problemas a fallas individuales, a problemas de personalidad o a su ignorancia individual y esta incapacidad funciona como una de las causas principales de la desaparición de la democracia en nuestra sociedad.

Mientras avanza la privatización de servicios y espacios públicos, se abren nuevos espacios culturales de consumo que construyen una pedagogía informal en la que se promueven los valores del mercado, se fomenta la ignorancia a través de una cultura del espectáculo y se contribuye al asesinato de la identidad del ciudadano con derechos y obligaciones, reduciendo a las personas a la condición de consumidores.

Estas son razones de peso para que los educadores abandonen una falsa neutralidad, conciban el acto educativo como un acto político que tiene lugar en un contexto histórico social determinado e incluyan como parte de los contenidos de la educación el análisis los problemas sociales importantes que afectan a las comunidades.

En este contexto surge la necesidad de construir una pedagogía crítica transformadora que cuestione los contenidos de la enseñanza del sistema educativo formal, que ponga en tela de duda la función social asignada a la institución escolar, el rol del propio docente y la ausencia de libertades civiles. Estos cuestionamientos deben ampliarse para cuestionar la desigualdad social que promueve el neoliberalismo y rechazar la criminalización de las luchas sociales.

En un contexto de crisis social la educación adquiere un gran poder porque permite crear una cultura formadora que no se debe limitarse a la transmisión de información, porque debe una verdadera educación debe actuar como faro que ilumina las relaciones entre el conocimiento, el ejercicio de autoridad y el uso del poder, al vincular el aprendizaje con la necesidad del cambio social y lograr un despertar social antes que el neoliberalismo elimine todos los derechos que la clase trabajadora ha conquistado gracias a que generaciones anteriores participaron en movimientos colectivos para conquistar derechos laborales, sexuales, ciudadanos y sociales.

Debemos tener presente que las escuelas y universidades son los únicos espacios en los cuales todavía se puede ejercer la democracia en su interior, por lo que los docentes deberían contribuir a que la educación alimente la esperanza de construir la democracia y concientizar sobre la necesidad de defender derechos ciudadanos, laborales, sexuales y políticos. En esa línea de pensamiento, los educadores necesitan construir un nuevo lenguaje político y pedagógico que permita abordar el análisis y cuestionamiento de las diversas formas que el capital utiliza para mantener un control social sobre millones de personas.

Desde esa perspectiva, los maestros representan la punta de lanza que romperá la muralla que fortalece el fuerte control social que mantiene confortablemente aturdida a una amplia mayoría de la población y les impide ver a la desigualdad social como clase social y verse a sí mismos como personas que tienen un enorme potencial de cambio que no se limita al cambio individual, sino que pueden formar parte de esfuerzos colectivos que pueden lograr grandes cambios sociales.

Como agentes de cambio social, los maestros tenemos el compromiso social de poner nuestro conocimiento al servicio de las mayorías marginadas, enseñar con el ejemplo y la acción el pensamiento crítico y decir la verdad sobre los problemas sociales que afectan a nuestras comunidades (52). Debemos contextualizar el acto educativo en un contexto histórico-social determinado, describiendo con ojos críticos el ambiente social que nos rodea.

Los maestros tenemos un trabajo que nos brinda una visión más objetiva de la realidad porque la educación se basa en la producción y el uso del conocimiento científico que nos permite conocer cómo funciona el mundo, como es la realidad social y en el contexto de crisis social permanente quienes acceden a este tipo de conocimiento tienen dos alternativas: usarlo como instrumento de dominación, o utilizarlo para terminar con la desigualdad social y lograr una emancipación social.

El avance de la desigualdad social obliga a educadores e intelectuales a adoptar una función social que vaya más allá de la mera transmisión del conocimiento técnico para construir una pedagogía que no responda a los intereses de la oligarquía corporativa y la primera alternativa de solución que se nos presenta es la implementación de estrategias educativas que utilicen una pedagogía crítica y contribuyan al desarrollo de un pensamiento crítico y formen individuos autónomos.

Esta pedagogía crítica debe ser transformadora en el sentido que no solo debe procesar el conocimiento para comprender la realidad, sino que debe utilizarlo para participar en una lucha en defensa de derechos colectivos, defensa de la democracia y lucha por conquistar una verdadera justicia social.

Para lograr esto, los docentes deben poner el ejemplo luchando por mejorar sus condiciones de trabajo, democratizar los sindicatos a los que pertenecen, contrarrestar la narrativa que se ha construido en su contra al participar en la lucha por defender sus propios derechos laborales, presentándose como una esperanza educada que fomenta la consciencia crítica y enseña a sus estudiantes a pensar por sí mismos, asumir sus responsabilidades sociales y a tomar consciencia acerca de las fuerzas que sostienen el control social y fomentan el sufrimiento humano.

La responsabilidad social de los maestros no se circunscribe a las escuelas o el aula de clases, se extiende a los espacios abiertos porque además de ser maestros son también ciudadanos que deben participar activamente poniendo el ejemplo a sus alumnos y a la sociedad entera al unir su pensamiento crítico con la acción organizada, unida y colectiva para cuestionar las políticas públicas que promueven la desigualdad social y denunciar el mal gobierno que se enriquece con presupuesto público.

Desde esa perspectiva, los docentes deben actuar como educadores críticos, ciudadanos activos y agentes de cambio social, al relacionar lo que enseñan en el aula con la necesidad de actuar como agentes de cambio y lograr una verdadera transformación social (53).

En su rol de intelectuales, al acceder al conocimiento científico, los docentes tienen el compromiso social alzar la voz en contra de la hegemonía corporativista que promueve la desigualdad social en favor de unos y en perjuicio de una inmensa mayoría marginada. Deben denunciar a quienes desde el poder se benefician con la desigualdad social al distribuir el presupuesto público en beneficio del capital privado y de sus propias fortunas personales.

Los maestros debemos estar en la primera línea de combate en contra de la oscuridad neoliberal y debemos contribuir a que la educación contribuya a alimentar la esperanza del cambio social creando las condiciones para que surja el pensamiento autónomo, vinculando la lectura de la palabra con la lectura del mundo en que vivimos, ejerciendo la crítica social y actuando como agentes de cambio social que luchan para que el sueño de vivir en una sociedad democrática sea una realidad el día de mañana.

En un mundo en el que predomina una ignorancia colectiva, no hay nada más peligroso que educar con el pensamiento crítico para lograr que aquellas mayorías que viven con muchos temores y en la oscuridad neoliberal, recuperen la esperanza del cambio social y confíen en hacer realidad sus sueños de tener una vida mejor.

En la medida que la ignorancia tienda a desaparecer a través de la difusión del conocimiento científico y las masas marginadas comprendan que su precariedad no es el resultado de malas decisiones individuales sino que es en realidad una desigualdad de clase social, comprenderán que nadie vendrá a rescatarlos, que son arquitectos de su destino y que pueden construir un futuro mejor si aplican la física en la política y se movilizan en forma colectiva para defender sus derechos sociales, la oligarquía en el poder que vive sin temor alguno, empezará a tener miedo porque la educación basada en una pedagogía crítica transformadora representa la liberación social de quienes hoy viven sin esperanzas.

Para lograr que este sueño se haga realidad todos debemos tomar conciencia de que las condiciones sociales del momento histórico que estamos viviendo exigen con carácter de urgencia, dejar atrás la confortable insensibilidad social que nos impide ver que vamos por un camino de destrucción asegurada, si no detenemos la ofensiva neoliberal que traen consigo los gobiernos de derecha y ultraderecha.

A través de la educación todos podemos construir una identidad de agentes de cambio social (54) y comprender que una acción mínima realizada por millones de personas al mismo tiempo puede generar grandes cambios sociales. Debemos comprender que con las acciones del presente estamos construyendo el futuro y lo que hoy se requiere es actuar en forma colectiva, organizada y unida para defender la educación pública, las universidades públicas, la salud pública, el derecho a la jubilación, el derecho de huelga, la naturaleza, la soberanía y la vida misma.

 

1.- La miseria de los politicastros y la necesidad de reconstruir el sentido de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/04/la-miseria-de-los-politicastros-y-la.html

2.- Informe sobre desigualdad global 2026. Los ingresos y la riqueza han alcanzado máximos históricos, pero siguen estando distribuidos de forma muy desigual.

https://apysolidaridad.org/informe-desigualdad-global-2026-ingresos-riqueza-desigual/

3.- Elon Musk se convierte en el primer trillonario del mundo

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/06/13/economia/musk-se-convierte-en-el-primer-trillonario-del-mundo

4.- ¿Qué son los trillonarios? La categoría de súper ricos que inauguró Elon Musk

https://www.sinembargo.mx/4821039/que-son-los-trillonarios-la-categoria-de-super-ricos-que-inauguro-elon-musk/

5.- Pensamientos sobre la sociopatologóa de la sociedad moderna

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/09/pensamientos-sobre-la-sociopatologia.html

6.- Conferencia Boaventura De Sousa Santos.

https://www.youtube.com/watch?v=iJeXua6S-Fc

7.- Introducción a la psicología comunitaria. Montero, Maritza. Prólogo de Usaac Prilleltensky

https://es.slideshare.net/slideshow/montero-introduccionalapsicologiacomunitaria/237629381

8.- Psicología, ideología y ciencia

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/08/psicologia-ideologia-y-cambio-social.html

9.- Psicología, obediencia y psicología social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/psicologia-obediencia-y-cambio-social.html

10.- Educación vs. Control social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/educacion-vs.html

11.- La servidumbre voluntaria. De la Boetié, Etienne

https://www.solidaridadobrera.org/ateneo_nacho/libros/Etienne%20de%20La%20Boetie%20-%20Discurso%20sobre%20la%20servidumbre%20voluntaria.pdf

12.- La sociedad de la ignorancia

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/10/lasociedad-de-la-ignorancia-oscaryescas.html

13.- Mi experiencia con la mercadotecnia

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/12/miexperiencia-con-la-mercadotecnia.html

14.- Durmiendo en la oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder el tecnofeudalismo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html

15.- El castigo de Sísifo en la posmodernidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/11/elcastigo-de-sisifo-en-la-posmodernidad.html

16.- Más allá de la máquina de la desimaginación. Giroux, Henry

https://biblat.unam.mx/hevila/MundosigloXXI/2013/no31/4.pdf

17.- Bosquejo de una teoría de la práctica. Bourdieu, Pierre

https://cdn.bookey.app/files/pdf/book/es/bosquejo-de-una-teor%C3%ADa-de-la-pr%C3%A1ctica.pdf

18.- El pesimismo de la inteligencia en la lucha por el porvenir de una ilusión

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/11/el-pesimismo-de-la-inteligencia-en_29.html

19.- Todo el modelo educativo está obsoleto. Castells, Manuel

https://webdelmaestrocmf.com/portal/manuel-castells-todo-el-modelo-educativo-esta-obsoleto-la-autonomia-del-estudiante-era-siempre-vista-como-un-peligro-y-no-es-culpa-de-los-docentes/?fbclid=IwY2xjawSf4lBleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFxTXZlUjVPSFdIcENYejRDc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHr1XGcQMh-38FDZBec2YW7RV7mc2u3WdJbXefqyY4qSzW6HdrwCphKJTOjgr_aem_T7IQeYzaS8gBB8JKOPkxdw

20.- Las protestas de profesores solo acaban de empezar: CSIF amenaza con una huelga nacional de docentes al inicio del próximo curso ante el “abandono” de la educación pública

https://www.infobae.com/espana/2026/06/02/las-protestas-de-profesores-solo-acaban-de-empezar-csif-amenaza-con-una-huelga-nacional-de-docentes-al-inicio-del-proximo-curso-ante-el-abandono-de-la-educacion-publica/

21.- Masiva protesta en Argentina contra recorte a universidades

https://www.dw.com/es/masiva-protesta-en-argentina-contra-recorte-a-universidades/a-77139351

22.- El Magisterio se suma a las protestas en Bolivia y suspende clases escolares en reclamo de suba salarial

https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/05/11/el-magisterio-se-suma-a-las-protestas-en-bolivia-y-suspende-clases-escolares-en-reclamo-de-suba-salarial/

23.- Miles de personas protestan en Chile contra los recortes educativos de Kast https://www.trtespanol.com/article/96a1274c90dc

24.- Nuevos disturbios en Bruselas contra la reforma educativa y la respuesta policial

https://www.swissinfo.ch/spa/nuevos-disturbios-en-bruselas-contra-la-reforma-educativa-y-la-respuesta-policial/91549712

25.- La CNTE y el peligro de la criminalización de la lucha magisterial

Revista Magisterio Facebook, 16 de junio del 2026

26.-  México es el único país anfitrión que dio exención total de impuestos a la FIFA, mientras EU y Canadá negociaron beneficios limitados

https://www.espn.com.mx/futbol/mundial/nota/_/id/15925556/mundial-2026-mexico-exencion-impuestos-fifa

27.- ¿Cuánto ha gastado CDMX para el Mundial 2026? Revelan inversión millonaria

https://www.record.com.mx/historia/cuanto-ha-gastado-cdmx-para-el-mundial-2026-revelan-inversion-millonaria-2026053018385135685

28.- ¿Cuánto gana un maestro de primaria en México?

https://mexico.unir.net/noticias/educacion/cuanto-gana-maestro-primaria/

29.- ¿Cuánto gana Mario Delgado como titular de la SEP?

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/2026/cuanto-gana-mario-delgado-como-titular-de-la-sep.html

30.- El neoliberalismo y su impacto en las universidades públicas

(La muerte de la democracia en la Universidad de Sonora con la implementación de la Ley 4)

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/10/elneoliberalismo-y-su-impacto-en-las.html

31.- Configurando el Mercado de Trabajo de profesores temporales en Educación Superior. Pedro Adrián Anaya Pedraza, Manuel Gil Antón

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10581668

32.- Precariedad laboral de los profesores temporales en universidades mexicanas. Anaya Pedraza, Pedro Adrian

https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2007-91762024000100065&script=sci_arttext

33.- El club de los privilegiados

https://oscaryescasd.blogspot.com/2018/07/el-club-de-los-privilegiados.html

34.- En busca del sueño perdido: la democracia universitaria

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/05/en-busca-del-sueno-perdido-la.html

35.- Por una conducción científica de nuestras organizaciones

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/por-una-conduccion-cientifica-de.html

36.- Inflación de credenciales. Titulaciones para perpetuar la desigualdad social

https://remotefrog.com/2011/08/29/credencialismo-titulaciones-para-perpetuar-la-desigualdad-social/

36.- Pedagogía crítica en tiempos oscuros. Giroux, Henry

https://tid.xoc.uam.mx/archivos/B1.1.pdf

37.- Pedagogía del oprimido. Freire, Paulo

https://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf

38.- Antología. Fals Borda, Orlando

https://sentipensante.red/wp-content/uploads/2025/03/Antologia-Orlando-Fals-Borda-1.pdf

39.- teología de la liberación. Perspectivas. Gutiérrez, Gustavo

https://www.sigueme.es/docs/libros/teologia-de-la-liberacion-r2022-web.pdf

40.- Teología de la liberación. Un panorama de su desarrollo. Dussel, Enrique

https://docs.enriquedussel.com/txt/Textos_Libros/41.Teologia_de_la_liberacion.pdf

41.- Filosofía de la liberación. Dussel, Enrique

https://docs.enriquedussel.com/txt/Textos_Obras_Selectas/(F)11.Fillosofia_liberacion.pdf

42.- Psicología de la liberación Ignacio Martin Baro

http://www.neu.unsl.edu.ar/pdfs/libros/1744373375_Ignacio%20Mart%C3%ADn%20Bar%C3%B3.pdf

43.- Introducción a la psicología comunitaria latinoamericana. Montero, Martiza

https://es.slideshare.net/slideshow/montero-introduccionalapsicologiacomunitaria/237629381

44.- Pedagogía y política de la esperanza. Giroux, Henry

https://ricaurteestereo.wordpress.com/wp-content/uploads/2020/07/henry-giroux-pedagogia-y-polc3adtica-de-la-esperanza-1.pdf

45.- Los profesores como intelectuales

https://otrasvoceseneducacion.org/wp-content/uploads/2017/10/Los-Profesores-como-Intelectuales.pdf

46.- Pedagogía crítica, de qué hablamos, donde estamos

https://ia801409.us.archive.org/13/items/maclaren-p.-pedagogi-a-cri-tica.-de-que-hablamos-do-nde-estamos/MACLAREN%2CP.%20PEDAGOGI%CC%81A%20CRI%CC%81TICA.%20DE%20QUE%CC%81%20HABLAMOS%2C%20DO%CC%81NDE%20ESTAMOS.pdf

47.- La vida en las escuelas. Una introducción a la pedagogía crítica en los fundamentos de la educación

https://www.uaeh.edu.mx/profesorado_honorario_visitante/peter_mclaren/presentaciones/LA%20VIDA%20EN%20LAS%20ESCUELAS.pdf

48.- La enseñanza contra el capitalismo global y el nuevo orden del imperio. McLaren, Peter. Farahmandpur, Ramin

https://construcciondeidentidades.wordpress.com/wp-content/uploads/2014/11/mclaren-peter-la-ensenanza-contra-el-capitalismo-global-y-el-nuevo-imperialismo.pdf

49.- Socialismo o barbarie. Luxemburgo, Rosa

https://traficantes.net/libros/socialismo-o-barbarie

50.- Epistemologías del sur. De Souza Santos Boaventura

https://secat.unicen.edu.ar/wp-content/uploads/2020/03/BONAVENTURA-SOUSA-EPISTEMOLOIGIA-DEL-SUR..pdf

51.- Conocimientos nacidos en las luchas. Construyendo las epistemologías del sur. De Souza Santos, Boaventura

https://epistemologiasdosul.ces.uc.pt/?lang=1&id=32567

52.- La psicología como ciencia del cambio social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/05/la-psicologia-como-ciencia-del-cambio.html

53.- El profesor como intelectual público

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/12/el-profesor-como-intelectual-publico-si.html

54.- El agente de cambio social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/01/el-agente-de-cambio-social-oscar-yescas.html