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jueves, 7 de mayo de 2026

 

En busca del sueño perdido: la democracia universitaria

Oscar Yescas Domínguez

07 de mayo del 2026

Hubo un tiempo en el que las universidades públicas funcionaban como espejos a seguir para la sociedad porque tenían un autogobierno que estaba basado en su autonomía como microsistemas sociales y miles de universitarios tuvimos oportunidad de crear formas de gobierno utilizando ejercicios de democracia que por sus resultados representaban un modelo a seguir para el conjunto de la sociedad.

En un pasado no muy lejano, las comunidades universitarias estaban conformadas por individuos que contribuían a construir una cultura universitaria al traer consigo una formación cultural en la que reflejaban que los motivos que impulsaron a las personas el decidir realizar estudios universitarios, no estaban limitados a objetivos económicos que los hubieran empujado a elegir una profesión que les garantizara buenos ingresos en su futuro laboral, sino que una gran parte de los jóvenes estudiantes de fines de siglo pasado acudían a estudiar eligiendo carreras impulsados por un genuino deseo de “ayudar a los demás”, un interés de contribuir a solucionar problemas sociales y poner su granito de arena en el logro de un cambio social con su formación profesional.

Esta expectativa era más evidente en el campo de las disciplinas que conformaban las ciencias sociales (economía, sociología, psicología, trabajo social, pedagogía, etc.). Con estas expectativas individuales miles de estudiantes conectaban con profesores comprometidos socialmente y construían un contrato psicológico en el que la educación era tomada con seriedad y los integrantes de cada subgrupo que conformaba la comunidad universitaria tomaba en serio su papel, desempeñando el rol elegido con auténtico compromiso de tal forma que los estudiantes percibían el estudio como la actividad principal en sus vidas y eran conscientes de que estaban construyendo el futuro con sus acciones del presente.

Los profesores universitarios eran figuras respetadas no solo por sus estudiantes, sino por la población en general, estaban conscientes de su responsabilidad social como educadores y guías morales, por lo que se esforzaban por ir más allá de la mera transmisión de conocimientos, para educar con el ejemplo y crear las condiciones que permitieran que sus estudiantes desarrollaran un pensamiento autónomo y tuvieran la capacidad de realizar una crítica social con fundamento científico.

Los trabajadores manuales y administrativos cumplían de manera eficiente con su responsabilidad, realizando el trabajo operativo que consistía en mantener las instalaciones universitarias funcionando de manera óptima, lidiando con proveedores diversos y utilizando los recursos materiales dándoles mantenimiento con oportunidad para que el proceso educativo tuviera lugar.

Para todos ellos quedaba claro que la misión de las universidades públicas se basaba en proporcionar educación de calidad para formar recursos humanos que convertidos en profesionistas contribuyeran al mejoramiento del funcionamiento de nuestra sociedad. “La Universidad de Sonora es una institución pública autónoma que tiene como misión formar, en programas educativos de calidad y pertinencia, profesionales integrales y competentes a nivel nacional e internacional, articulando la docencia con la generación, aplicación y transferencia del conocimiento y la tecnología, así como con la vinculación con los sectores productivo y social, para contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad.”

En aquellos tiempos los tres sectores universitarios coincidían en recibir un tipo de educación informal que provenía de una interacción entre iguales al compartir un conjunto de experiencias vivenciales que generaban un aprendizaje compartido que era el autogobierno universitario, esto les permitía fortalecer un sentimiento de pertenencia y construir una identidad como miembros de una comunidad universitaria numerosa conformada por trabajadores, académicos y estudiantes.

De esa comunidad surgían las autoridades al practicar ejercicios de democracia electoral que fortalecían la cultura universitaria y les permitía ampliar su mirada social para ver con ojos críticos la realidad circundante y con esa nueva visión podían vislumbrar soluciones a los problemas sociales como parte de su práctica profesional ya que el discurso académico estaba basado en la vinculación de la universidad con las necesidades de las mayorías sociales de las comunidades.

Los planes de estudio priorizaban la atención a los sectores sociales más que a los sectores productivos por lo que de manera natural en las mentes de los estudiantes se desarrollaba una identidad como ciudadanos con derechos cívicos y responsabilidades sociales, por lo que el compromiso social que mostraban los docentes funcionaba como modelo a seguir por los futuros profesionistas que lo utilizaban como guía en su práctica profesional.

Sin saberlo, trabajadores universitarios, académicos, investigadores y estudiantes formaban parte de un laboratorio social que consistía en aprender en forma autónoma y sin interferencia diferentes formas de convivir en armonía, realizando ejercicios democráticos al participar en la toma de decisiones relevantes como elegir a sus propias autoridades bajo el sistema del voto directo, universal y secreto, o el destino de las finanzas universitarias.

Cada subgrupo universitario tenía representantes en la estructura universitaria donde se tomaban las decisiones relevantes y el voto de cada estudiante tenía el mismo valor que el voto de un profesor (sin importar que fuera maestro de tiempo completo, horas sueltas o técnico académico) o de un trabajador manual o administrativo. Pero todos los universitarios tenían una identidad y sentimiento de pertenencia basado en el significado de la palabra "universidad" que proviene del latín universitas, que significa "totalidad", "conjunto" o "comunidad" de maestros, estudiantes y trabajadores.

¿Como puede llamarse a esta forma de vida?, ese estilo de vida era la democracia universitaria y sólo quienes la vivieron pueden dar su testimonio del ambiente social y clima organizacional que garantizaba la libertad de cátedra, la  pluralidad de ideas y el respeto a las diferencias que es la esencia del espíritu universitario.

La existencia de estos modelos de universidad se logró gracias a las luchas que movimientos colectivos de trabajadores y estudiantes realizaron en las décadas de los sesenta, setentas y ochentas en contra del autoritarismo imperante en los gobiernos de aquella época y de la forma autoritaria con la que se conducían las autoridades universitarias (1).

La juventud universitaria jugó un papel importante al sumarse a las movilizaciones de la juventud trabajadora, los primeros luchaban por democracia y autogobierno, los segundos por derechos laborales, democracia sindical y social, por lo que los espacios universitarios fueron lugares clave porque fueron los escenarios que dieron origen a revueltas estudiantiles en universidades de varios países y su impacto fue tal que contribuyeron a la caída del muro en Berlín y la desintegración de la Unión soviética. Estas concentraciones masivas en universidades públicas y movilizaciones colectivas que tomaron las calles marcaron lograron construir un co-gobierno basado en una democracia universitaria y marcaron el inicio de una oleada de cambios sociales que se presentaron en las últimas décadas del siglo pasado, misma que continuó en el siglo veintiuno y que hoy seguimos padeciendo porque nos encontramos en mundo en el cual todo está cambiando con una enorme velocidad.

En este contexto de movimientos sociales que luchaban por conquistar derechos laborales, sexuales y sociales, surgieron los sindicatos universitarios que fueron creados para luchar en forma organizada, colectiva y conquistar derechos laborales, de tal forma que en estas luchas universitarias la huelga el instrumento decisivo que permitió conquistar la firma de contratos colectivos de trabajo que incluían derechos laborales y prestaciones sociales de lucha para trabajadores universitarios y académicos.

El modelo de democracia que representaban las universidades públicas funcionó durante algunos años, pero en el entorno social los cambios continuaron y después de la desintegración de la Unión soviética, se generalizó la economía de mercado en la mayor parte del mundo.

Esto permitió que el capitalismo adoptara un nuevo rostro que es el neoliberalismo, el cual permitió el surgimiento de un nuevo poder conformado por la oligarquía corporativa transnacional que logró la imposición del poder económico por encima del poder político y decidió usar el aparato del Estado para garantizar la maximización de las ganancias del poder corporativo, por lo que se implementaron políticas neoliberales que privatizaron servicios públicos y eliminaron derechos laborales, la estabilidad laboral, el derecho a la jubilación y otras agresiones en contra de los trabajadores (2).

El surgimiento del orden mundial unipolar encabezado por Estados Unidos representó un retroceso histórico porque se impuso el autoritarismo como forma de gobierno a nivel global y se inició una guerra en contra de los trabajadores, sobre todo en contra de los sindicatos para ejercer un control absoluto de los trabajadores organizados y el avance de la corrupción permitió la colaboración de dirigentes sindicales en la mutilación de contratos colectivos de trabajo y la complicidad de legisladores en la aprobación de leyes que legalizaban la explotación laboral y convertían las vidas de millones de trabajadores en versiones modernas del castigo de Sísifo (3).

 Pero los trabajadores organizados en sindicatos independientes que ejercían la democracia a su interior lograron resistir un tiempo esta guerra en contra de los trabajadores y algunos fueron desaparecidos de un plumazo como sucedió con el sindicato de Luz y fuerza del centro del país y los gobiernos neoliberales se enfocaron en impulsar una reforma educativa que vulneraba derechos laborales de los trabajadores de la educación, pero los maestros agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE lucharon y continúan resistiendo en defensa de sus derechos (4).

En la línea de eliminar la educación que promovía el pensamiento autónomo y enseñaba a ejercer la crítica social, los sindicatos universitarios llegaron a perfilarse como un gran peligro para las grandes corporaciones porque su sola existencia funcionaba como ejemplo a seguir por otros trabajadores organizados que los veían como referente en las luchas sindicales, además de que el capital privado necesitaba un tipo de educación técnica despojada de humanismo y compromiso social, los “sectores productivos” necesitaban las universidades formaran individuos que no pensaran por su cuenta, que se limitaran a obedecer y que tuvieran las competencias que requería el aparato productivo, por esas razones las universidades públicas se convirtieron en el blanco de la represión y la Universidad de Sonora se convirtió en un laboratorio psicosocial del neoliberalismo (5).

En una sociedad en la que los líderes políticos mostraban un creciente liderazgo autoritario, las universidades eran espacios donde todavía se podía ejercer la democracia en su funcionamiento y en el interior de las aulas y esa democracia que contenía la libertad de cátedra permitía educar ciudadanos con pensamiento crítico y lo que necesitaba el nuevo modelo de sociedad basado en el neoliberalismo era transformar las universidades públicas de centros de producción del conocimiento científico a universidades-empresas que formaran cuadros técnicos y eliminaran la construcción de identidades de ciudadanos con derechos, para moldear las mentes de los estudiantes en futuros consumidores pasivos e insatisfechos, que contribuyeran con sus deudas permanentes a hacer funcionar el sistema social basado en una producción masiva acompañada de un consumo masivo.

Por esas razones la democracia universitaria era inaceptable porque en una sociedad en la que el autoritarismo llegó a formar parte de la vida cotidiana de millones de personas, las universidades eran ejemplos vivos que demostraban que era posible que amplias comunidades pudieran coexistir pacíficamente, ejerciendo su autonomía, practicando la democracia y en consecuencia, el neoliberalismo tomó por asalto a las universidades públicas a fines del siglo pasado, usando al poder político representado por Presidentes y gobernadores para realizar campañas de desprestigio con el objetivo de justificar el cambio de sus leyes orgánicas universitarias, terminar con la autonomía universitaria, eliminar sus vínculos con las necesidades sociales, convertirlas en universidades empresas, mutilar los contratos colectivos de trabajo desaparecer los sindicatos y asesinar la democracia.

No sólo lograron su objetivo de transformar las universidades en maquiladoras del naciente poder corporativo, también transformaron el modelo de educación al priorizar las necesidades del sector productivo ignorando las necesidades sociales y eliminar el pensamiento crítico poniendo énfasis en el desarrollo de " competencias" individuales en los estudiantes, que creaban ciudadanos obedientes a la figura de autoridad, indiferentes a los problemas sociales y motivados por una ambición porque la meta principal en sus vidas ya no era “ayudar a los demás”, porque cambió a la de ganar la mayor cantidad de dinero posible para tener “una buena vida”.

Por supuesto que hubo resistencia en contra de esta transformación de las universidades, ese fue el caso de muchas universidades y de manera particular es la historia de la Universidad de Sonora, porque el sector estudiantil luchó en contra de la imposición de un nuevo modelo autoritario y en defensa de la democracia universitaria, fue el sector universitario que puso el pecho para resistir la violencia policiaca, acompañados de un reducido número de maestros con consciencia de clase y comprometidos socialmente que se sumaron a la lucha (6).

Pero el uso del garrote representado en la amenaza de despido y el uso de la fuerza policiaca como cuerpo represivo, fue suficiente para inhibir brotes de protesta entre académicos y trabajadores universitarios y la combinación del uso de la zanahoria al crear una enorme estructura administrativa con elevados sueldos para los puestos de primer nivel, bastó para seducir a líderes sindicales y centenares de académicos e investigadores que abandonaron la docencia e investigación para crear un nuevo grupo: los acadestrativos que aceptaron ocupar los nuevos puestos administrativos que les garantizaba triplicar sus ingresos.

En este contexto surgieron las pandillas académicas  (7) que estaban conformadas por agrupamientos de académicos que luchaban entre sí para llegar al poder y mantenerse dentro del mismo, esta lucha por el podser no se limitaba al poder administrativo, sino que también incluyó la lucha por el poder sindical, por lo que la combatividad de los sindicatos universitarios declinó al colaborar dirigente de ambos sindicatos en la consolidación de la nueva estructura universitaria que reducía la educación a la condición de mercancía, instalaba la simulación académica como parte de la vida cotidiana y fortalecía la corrupción como parte importante de la cultura universitaria.

La estructura horizontal de las universidades democráticas desapareció y emergió una nueva estructura piramidal encabezada por un rector todopoderoso que centralizó la toma de decisiones y creó un culto a la personalidad que embriagó de poder de tal forma que los tres primeros rectores que estrenaron la Ley cuatro en la Unison, se resistieron a abandonar sus cargos cuando terminaron sus períodos de cuatro años y utilizaron su poder para manipular y lograr reelegirse por otros cuatro años ocupando la rectoría y seguir enriqueciéndose con las finanzas universitarias

La historia de la Universidad registra que durante los primeros 24 años de gobierno bajo la Ley 4 estuvieron en la silla de rectoría tres personas que de manera ilegítima ocuparon durante ocho largos años el puesto de Rector: Jorge Luis Ibarra Mendívil (1993-2001), Pedro Ortega Romero (2001-2009) y Heriberto Grijava Monteverde (2009-2017). Estas “honorables” nuevas autoridades universitarias actuaron como señores feudales, fingieron administrar el enorme aumento a las finanzas que aportó el gobierno de Manlio Favio Beltrones a favor de la educación, pero en realidad estaban enriqueciendo sus fortunas con sueldos inmorales y aspiraban a jubilarse con altas pensiones (8).

Desviaron grandes cantidades de presupuesto aprobado por la Secretaría de Educación Pública destinado a la contratación de nuevas plazas de maestros de tiempo completo y las utilizaron para crear 300 nuevas plazas administrativas, condenando a la precariedad y proletarización a cientos de maestros que llevaban décadas trabajando con el sistema de horas sueltas y varios murieron esperando obtener una plaza de tiempo completo, sin siquiera llegar a jubilarse y recibir pensión.

La imposición del neoliberalismo tuvo efectos perjudiciales para varios sectores de nuestra sociedad, por un lado, cientos de académicos que tenían décadas laborando bajo el sistema de horas sueltas y que se encontraban a la espera de participar en concursos de oposición para ganar una plaza de maestro de tiempo completo vieron frustradas sus esperanzas porque aparte de no crear nuevas plazas para docentes, las plazas de maestros de tiempo completo que quedaban disponibles por jubilación, renuncia o fallecimiento del titular, desaparecían porque en un intento de reducir costos, las autoridades administrativas preferían contratar maestros de asignatura.

Varios maestros fallecieron después de décadas de espera de ocupar una plaza de tiempo completo, otros más fallecieron esperando una jubilación que nunca llegó. El número de fallecidos fue tal que algunos pasillos de cubículos de maestros fueron conocidos como “el corredor de la muerte” porque sus ocupantes fallecieron antes de jubilarse.

Por otro lado, la proletarización laboral de los docentes afectó la calidad de la educación porque los maestros de horas sueltas no tenían oportunidad de especializarse en una rama específica del conocimiento científico porque al no tener estabilidad laboral les pagaban por número de horas clase impartidas y muchos aceptaban impartir diferentes materias con tal de aumentar sus ingresos quincenales aun cuando no estuviesen calificados para impartir algunas de esas materias.

La disminución de la calidad de la educación universitaria afectó la formación profesional de miles de estudiantes que se vieron forzados a participar en un proceso de simulación en el cual algunos maestros simulaban enseñar y varios estudiantes simulaban estudiar, logrando obtener calificaciones altas sin tener los conocimientos requeridos para avanzar en sus estudios universitarios. Las materias que impartía en mi carga docente estaban ubicadas en los últimos semestres de la carrera de psicología y me encontré con varios casos de alumnos que tenían buen promedio en su perfil académico, pero presentaban enormes lagunas en los conocimientos teóricos.

Finalmente, el sector más perjudicado en la destrucción de la educación crítica en las universidades han sido las comunidades que conforman nuestra sociedad porque cientos de universitarios egresan sin estar suficientemente calificados para realizar trabajos profesionales y al salir al mercado de trabajo no ejercen la profesión para la cual estudiaron y terminan trabajando en oficios no relacionados con lo que estudiaron (9).

Esto sucede por varios motivos, uno puede ser que la educación que recibieron ha sido rebasada por los cambios sociales y no estaban suficientemente preparados para los retos que presenta un mundo que exige nuevas habilidades, nuevos comportamientos y conocimientos actualizados.

Otro motivo podría ser porque el mercado laboral está desplazando profesionistas egresados de las ciencias sociales y los egresados de estas disciplinas enfrentan el problema del desempleo. Un tercer motivo es que quienes egresan de las universidades recibieron una formación que confunde educación con memorizar conocimientos y no contempla el desarrollo humano y crecimiento personal de los estudiantes por lo que carecen de una seguridad en sí mismos, de una claridad sobre lo que pueden aportar en los centros de trabajo o, simplemente se encontraron con el problema de la explotación laboral que solo ofrece largas jornadas de trabajo y bajos sueldos.

El enfoque neoliberal de las autoridades universitarias exigía acabar con la resistencia de los trabajadores y académicos organizados en sus sindicatos, por lo que la estrategia de las autoridades universitarias ha sido la misma en cada revisión contractual y salarial, retrasan las reuniones de las comisiones negociadoras mientras impulsan campañas mediáticas para presentar a los sindicalizados universitarios como intransigentes, “amantes de las huelgas”, “gente irresponsable y huevona”, complementan estas acciones con actitudes provocadoras buscando empujar a los sindicatos a irse a la huelga.

Para lograr tal objetivo, cometen verdaderos abusos de poder como lo hizo el exrector Heriberto Grijalva Monteverde cuando embriagado de poder creó la Secretaría de finanzas para nombrar como titular a una persona cercana a él sin importar que duplicara funciones con la Tesorería universitaria. Una violación de las autoridades universitarias encabezadas por Dena Camarena ha sido la creación fuera de la Ley Orgánica del puesto de  Secretaria General de Rectoría, para favorecer al asistente de la Rectora Benjamín Burgos, cuyo sueldo pasó de 30 mil pesos  a 90 mil pesos mensuales, según denuncia Cuauhtémoc Nieblas dirigente del STAUS.

La burocracia dorada de la Universidad de Sonora devora la mayor parte del presupuesto universitario porque sus sueldos absorben una buena parte de la nómina universitaria y se han encumbrado tanto que han perdido el piso dejando atrás su identidad y pertenencia a la comunidad universitaria, porque actúan como si fueran dueños de la Universidad, tratando a los trabajadores sindicalizados como si fueran sus enemigos y cometen verdaderos abusos de poder.

Olvidan que la Universidad de Sonora tiene 83 años de existencia, que a lo largo de todos estos años cientos de miles de personas forjaron su identidad laboral en las aulas universitarias y actualmente forman parte del aparato productivo estatal, nacional e inclusive internacional, pero no han olvidado su identidad de búhos universitarios que mantienen un vínculo afectivo con la Unison y están pendientes de lo que acontece en su interior.

Quienes sangran el presupuesto universitario con sueldos amorales menosprecian el hecho de que miles de pensionados y jubilados entregaron su vida laborando en la Unison, contribuyeron a aumentar su grandeza, lograron contribuir a que se colocara como una de las mejores universidades del país, no han perdido su identidad como universitarios y apoyan las luchas sindicales porque una gran mayoría de trabajadores universitarios retirados fueron sindicalistas combatientes que lucharon para conquistar un contrato colectivo de trabajo que contiene prestaciones que hoy las autoridades universitarias disfrutan pero no dudan en violar cláusulas de manera constante.


Quienes promueven las huelgas dentro de la Unison violan de manera impune el derecho a la educación de más de 40,000 estudiantes que se encuentran formalmente inscritos en los diferentes campus que conforman la Unison y que están esperando que se solucione el conflicto antes de que sus estudios sean perjudicados.

La burocracia dorada que “representa” a la Universidad de Sonora, trata con desprecio y arrogancia a miles de trabajadores manuales, administrativos y académicos que laboran actualmente en ella, sin importarles que ellos son la base del funcionamiento de la universidad, porque sólo les interesa seguir aumentando sus fortunas personales con los altos sueldos que perciben.

Esa inmensa cantidad de personas se ve afectada por las decisiones que toma un grupúsculo de individuos que actúan con ceguera moral y utilizan sus posiciones de poder para administrar recursos materiales y financiero de la Unison en su beneficio personal sin rendir cuentas a nadie porque se amparan en “la autonomía universitaria” y se ostentan como “representantes legales” de la Universidad de Sonora.

Podrán ser representantes legales, pero pierden legitimidad con cada abuso de poder, con cada día que aumentan sus riquezas personales con recursos provenientes de las finanzas universitarias, porque esas acciones desvían el presupuesto destinado a mejorar la educación pública y podrían ser utilizados para resolver los problemas de garantizar el pago del salario mínimo a todos los trabajadores y garantizar el derecho a la salud, así como la demanda de aumento de salario que plantean ambos sindicatos, porque algo está quedando muy claro en este conflicto: dinero sí existe en la Unison, el problema es la desigualdad con la que se distribuye el presupuesto universitario

La huelga del Steus de este año 2026 fue declarada ilegal por el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial I horas antes de que estallara, pero en un acto de dignidad los trabajadores sindicalizados decidieron irse a una “huelga de hecho”, ya van tres semanas de huelga y no hay indicios de solución alguna porque las autoridades universitarias insisten en responder a las demandas laborales con migajas y continúan violando la constitución al tener a cientos de trabajadores recibiendo menos del salario mínimo.

Algo parecido sucedió en la huelga que realizó el Steus en el 2014, porque también fue declarada ilegal, pero los trabajadores universitarios impulsados por un sentimiento de dignidad resistieron 68 días en una huelga que no debió haber existido pero que la intransigencia y autoritarismo de las autoridades universitarias provocaron para que sucediera (10).


Por otro lado, existe la posibilidad de que el sindicato de trabajadores académicos (Staus) estalle su huelga el próximo día 14 de mayo porque también está recibiendo negativas a su pliego de demandas, un trato intransigente y autoritario de parte de las autoridades universitarias, por lo que el conflicto universitario ha evolucionado de tal forma que ya no es sólo un conflicto gremial y se ha elevado claramente a un nivel de conflicto político.

Ante la opinión pública está quedando claro que las autoridades universitarias gastan más presupuesto en financiar una campaña mediática en contra de los trabajadores sindicalizados, en el pago de renta de espacios para funcionar fuera de la universidad y locales para reuniones de las comisiones negociadoras, que la cantidad que necesitaría pagar para para atender las demandas de ambos sindicatos.

Las autoridades universitarias siguen actuando como las administraciones anteriores que se caracterizaron por un marcado autoritarismo y no se han dado cuenta de que el mundo está cambiando y a diferencia de otras huelgas, en esta ocasión el foco de la atención pública se centra hoy en la denuncia de desigualdad salarial y privilegios que disfruta la burocracia dorada que administra los recursos naturales.

El Gobernador de Sonora no hace uso de su autoridad como tal para intervenir y mediar en el conflicto, se ha limitado a “hacer llamados” a la comunicación y el diálogo, pero nada dice de las denuncias de mal uso del presupuesto universitario y sobre todo en el hecho de que funcionarios universitarios tengan un sueldo mayor que la presidenta Clauda Scheinbaum.

Siendo críticos, podría decirse que guarda silencio sobre este punto porque cuestionar esta desigualdad podría revertirse en su contra porque él mismo y cientos de funcionarios de primer nivel en el gobierno del Estado perciben sueldos superiores a los que gana la presidenta, contradiciendo la premisa del gobierno de Morena (del cual él es el presidente del concejo nacional) de “primero los pobres”, no puede haber gobierno rico y pueblo pobre”.

Llama la atención que, en el contexto de precampañas electorales, varios aspirantes a ocupar puestos de elección popular guarden un profundo silencio sobre el conflicto universitario, demostrando con ello que los intereses de la comunidad y los movimientos colectivos no forman parte de sus agendas porque están enfocados en obtener beneficios personales de la política.

En un contexto de autoritarismo generalizado, a nivel global se están presentando diversos movimientos colectivos que enarbolan diferentes banderas de lucha: contra la guerra, contra el genocidio en Palestina, en defensa de la naturaleza, en defensa del agua, en defensa del derecho a la jubilación, en defensa de las pensiones, etc. Estos movimientos representan un horizonte emancipatorio porque están construyendo nuevos paradigmas de lucha y la huelga del Steus se presenta como un ejemplo a seguir porque defienden el derecho a la huelga con la huelga misma (11).

La negativa de las autoridades universitarias a dialogar con los trabajadores académicos apunta a que este sector universitario estallará su propia huelga por lo que si no hay cambios habrá dos huelgas en la universidad de Sonora, lo cual sería realmente inaceptable porque ambas están siendo provocadas por quienes se ostentan como representantes leales de la Universidad de Sonora.

No podemos esperar que se repita otra huelga de 68 días como sucedió en el 2014, el gobierno del Estado debe intervenir que las autoridades universitarias respondan en forma satisfactoria a las justas demandas de los trabajadores afiliados al Steus y al Staus, pero la solución la aportación de recursos extraordinarios no soluciona el problema de fondo que es la existencia de una casta de privilegiados que integran la burocracia universitaria, por lo que el gobierno estatal y el gobierno federal debe intervenir para terminar con la desigualdad salarial, reduciendo los elevados ingresos de las autoridades y ajustarlos a un nivel inferior a lo que gana nuestra presidenta Claudia Scheinbaum.

Han pasado 34 años desde que la democracia universitaria fue asesinada y la universidad de Sonora dejó de ser un espejo en el cual la sociedad sonorense podía ver una forma de autogobierno democrático, el neoliberalismo degeneró la cultura universitaria, la impregnó de corrupción, simulación y desvió la misión social para la cual fue creada. La Unison sigue secuestrada por una pandilla de académicos que, empujados por su codicia y ambición, actúan enfermos de poder violando derechos laborales contemplados tanto en los contratos colectivos de trabajo del Staus y del Steus, como en la propia constitución mexicana

El autoritarismo, la soberbia, negativa al dialogo y menosprecio hacia trabajadores y profesores universitarios, han sido las causas principales que provocaron las huelgas en la historia de la Unison. Pero la combatividad, resistencia y dignidad de los trabajadores agrupados en el STEUS están mostrando una gran lección que consiste que cuando la injusticia se convierte en forma de vida, la rebeldía se convierte en un deber (12).

Pero en este año, el descaro en auto aumentarse sueldos exorbitantes, mientras niegan a centenas de trabajadores el derecho al salario mínimo y el derecho a la salud a otros cientos de académicos, ha provocado indignación entre trabajadores, académicos y estudiantes que conforman la comunidad universitaria, además de parte de la población sonorense que ven con claridad que las autoridades universitarias están apostando a que la huelga del Steus se prolongue para desgastar su movimiento y empujan al Staus a irse a la huelga para presentarlos como intransigentes y " amantes de las huelgas".

Partiendo de que toda crisis se puede convertir en oportunidad, el conflicto actual en la universidad de Sonora debe retomarse como un punto de partida para impulsar una verdadera transformación que incluya la renuncia de la Rectora y su equipo de trabajo por incompetencia y corrupción, la realización de auditorías financieras para deslindar responsabilidades en el uso de recursos financieros y reducir el personal administrativo no esencial.

Los trabajadores y académicos sindicalizados deben fortalecer su unidad como hermanos universitarios, tomar consciencia de que sumando fuerzas pueden recuperar la democracia universitaria y hacer realidad aquel sueño del autogobierno que caracterizó la vida universitaria. Los primeros pasos en la democratización de la universidad de Sonora deben partir de la realización de asambleas de delegaciones sindicales y estudiantiles donde se discuta el tipo de universidad que necesita la sociedad actual y una vez definida, se proceda a como bandera de lucha y exigencia para quienes aspiren a ocupar puestos de elección popular, de tal forma que se contemple el cambio de la estructura vertical que actualmente tiene, para sustituirla por una estructura horizontal en la cual exista participación colectiva en la toma de decisiones relevantes para el funcionamiento de esta institución educativa.

Los integrantes de la burocracia dorada universitaria que recibe sueldos mayores que la presidenta Scheinbaum no se dan cuenta que los tiempos están cambiando y la población sonorense ya se enteró de la enorme desigualdad salarial que existe en la Unison, por lo que a diferencia de la fortaleza y unidad que crece en los sindicatos universitarios que se mantienen firmes en la lucha, puede predecirse que los días de existencia de esta pandilla académica que tiene secuestrada la Unison, están contados y que un nuevo amanecer se perfila para la alma Mater sonorense.

 

1.- En defensa de la universidad pública y de una educación emancipadora

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/en-defensa-de-la-universidad-publica-y.html

2.- Poder corporativo vs. Poder popular

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/08/podercorporativo-vs_20.html

3.- El castigo de Sísifo en la posmodernidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/11/elcastigo-de-sisifo-en-la-posmodernidad.html

4.- El maestro luchando también está enseñando

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/el-maestro-luchando-tambien-esta.html

5.-  Unison: Laboratorio psicosocial de la modernización educativa (Imposición de la Ley Cuatro en 1991)

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/02/unisonlaboratorio-psicosocial-de-la.html

6.- El neoliberalismo y su impacto en las universidades públicas

(La muerte de la democracia en la Universidad de Sonora con la implementación de la Ley 4)

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/10/elneoliberalismo-y-su-impacto-en-las.html

7.- Las pandillas académicas y el aislamiento social de profesores-investigadores

https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/02/las-pandillas-academicas-y-el.html

8.- Anatomía del poder en la Universidad de Sonora

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/anatomia-del-poder-en-la-universidad-de.html

9.- Reflexiones sobre educación y juventud actual

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/reflexiones-sobre-educacion-y-juventud.html

10.- Testimonios psicosociales de una huelga universitaria basada en la dignidad. Steus, 2014

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/testimonios-psicosociales-de-una-huelga.html

11.- Horizontes de un paradigma emancipatorio

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html

12.- La desobediencia como imperativo moral para salvar a la humanidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/03/la-desobediencia-como-imperativo-moral.html

martes, 21 de abril de 2026

 

La ambición de poder provoca las huelgas en la Universidad de Sonora

Oscar Yescas Domínguez

21 de abril de 2026

 

La Universidad de Sonora entra en su quinto día de la huelga impulsada por integrantes del Sindicato de Trabajadores y empleados de la Unison (STEUS), un paro de labores que es el resultado de la negativa firme de las autoridades universitarias para negociar el pliego petitorio de la revisión salarial y contractual.

Esta huelga adquiere una gran relevancia no sólo porque representa la defensa del derecho de huelga en un momento histórico en el cual este derecho se encuentra en peligro de extinción por la implementación de políticas neoliberales que arrasan los derechos laborales, se intenta eliminar los sindicatos y desaparecer los contratos colectivos de trabajo.

La mayor relevancia política y social de esta huelga radica en el hecho de que estalla justo después de que el Estado procediera en contra de los sindicalistas al ordenar el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial I archivar el expediente de emplazamiento, bajo el argumento técnico de que en el documento de emplazamiento no especifican los lugares que serán afectados por la huelga, despojando de esta manera el inicio legal de la huelga.

Con lo que no contaban autoridades universitarias y autoridades de gobierno es que a pesar del fallo, los trabajadores agremiados al STEUS fue que aún después de ser informados de la decisión del tribunal, tomaron en forma autónoma la decisión colectiva de estallar la huelga (1,028 votos a favor, 595 en contra y 16 nulos) iniciando lo que se ha denominado una "huelga de hecho" o sin reconocimiento legal.

El fallo del tribunal es tomado como argumento por parte de las autoridades universitarias, porque califican de ilegal esta huelga, consideran injustificado el cierre de las instalaciones universitarias y exigen “la devolución de las instalaciones” (1).

Para entender lo que está pasando actualmente en la Universidad de Sonora es necesario alimentar la memoria histórica y recordar que desde que el Gobernador Manlio Fabio Beltrones impuso por la fuerza  la Ley 4 universitaria en 1992, la Unison abandonó su vínculo con las comunidades marginadas y se convirtió en Universidad- empresa, formando cuadros calificados para satisfacer las necesidades de las organizaciones.

Esta ley terminó con la gratuidad de la educación universitaria al imponer el sistema de pago para ingresar a estudiar en la universidad, con este cambio la educación dejó de ser un derecho para convertirse en una mercancía, se disparó la distribución desigual del presupuesto universitario porque aumentó el número de plazas administrativas y disminuyó la creación de nuevas plazas de maestros de tiempo completo.

Con estas medidas miles de profesores de horas sueltas fueron sometidos a un proceso de proletarización afectando la calidad de la educación, porque al padecer inseguridad laboral se les impidió especializarse en un segmento del campo de su profesión al impartir diferentes materias cada semestre y no tener tiempo para investigar y crecer profesionalmente

Se elevaron los sueldos de las nuevas autoridades universitarias a un nivel tan alto que llegan a triplicar los sueldos de los maestros de mayor nivel académico y con mayor antigüedad, por lo que los puestos administrativos de alto nivel se convirtieron en botín político disputado por diferentes pandillas académicas que se formaron al interior de la Unison.

La toma por asalto de la Unison por el neoliberalismo asesinó la democracia en su interior, fortaleció el autoritarismo como forma de gobierno, permitió el surgimiento de una casta dorada de administradores que usaron el presupuesto universitario en su beneficio personal y dio lugar a la servidumbre voluntaria de varios académicos, trabajadores y líderes sindicales del Staus y del Steus (2).

La autonomía universitaria fue utilizada por las pandillas que se apoderaron del poder universitario para proteger el desvío de recursos financieros que estaban destinados para contratar más plazas de tiempo completo y utilizarlos en la remodelación de oficinas de altos funcionarios, contratación de más personal de confianza y otros fines. 

De forma tradicional, los medios de comunicación masiva han sido utilizados por las autoridades administrativas para crear una imagen de profesores y trabajadores universitarios como "amantes de las huelgas", al apuntalar la mentira de que "cada año hay huelgas en la Unison", cuando se presentan las revisiones salariales y contractuales.

Lo que sí es cierto y me consta porque trabajé 33 años como profesor de tiempo completo en la Unison, es que los responsables de empujar a la huelga a maestros y trabajadores, siempre han sido las autoridades universitarias porque tienen un patrón de mostrar actitudes de cerrazón, menosprecio y autoritarismo hacia los trabajadores sindicalizados cuando se hacen las revisiones salariales y contractuales.

La estrategia siempre ha sido la misma, no se presentan a las primeras reuniones de las comisiones negociadoras, cuando asisten sólo escuchan las peticiones y afirman que " no hay presupuesto" para satisfacerlas, piden moderación y racionalidad a maestros y trabajadores en sus peticiones, exhortan a mantener el compromiso de no afectar el funcionamiento de la Unison con una huelga y esperan hasta el último minuto para hacer propuestas reales.

La verdad es que no hay trabajador alguno que disfrute estar en huelga, porque mientras esta dure el pago está suspendido, pero las deudas deben pagarse religiosamente y la comida no debe faltar en la mesa. Pero las autoridades universitarias siguen sin aprender, porque lo que está en juego no son sólo números o porcentajes de sueldos, sino que el motor de esta huelga del STEUS es algo que las autoridades universitarias no tienen: dignidad.

Un valor que los integrantes del STEUS han dado muestras de tener de sobra y si alguien lo duda, tan solo recuerden que en el 2014, este sindicato realizó una huelga que duro 68 días (del 28 de febrero al 8 de mayo del 2,014) (3), durante esta prolongada huelga los trabajadores universitarios, además de soportar tantos días sin recibir pago alguno, aguantaron campañas de desprestigio pagadas por las autoridades universitarios comprando plumas fáciles de adquirir que denostaban a los trabajadores, confundían sobre las verdaderas causas de la huelga, etc.

 En un contexto de crisis económica, irse a la huelga es el último recurso de los trabajadores ante la cerrazón de las autoridades y en el caso del actual conflicto en la Unison, es evidente de que a pesar del cambio de Ley universitaria que impulsó Alfonso Durazo, continúa vigente el autoritarismo centralizado en las autoridades universitarias que mantienen sus privilegios de recibir altos sueldos, mientras académicos y trabajadores reciben bajos sueldos por sus labores.

        Desde la década de los noventa, la Universidad de Sonora se mantiene secuestrada por una pandilla de autoridades universitarias que siempre han actuado como pequeños soberanos que reinan en un feudo aislado de la sociedad, toman decisiones sobre la distribución del presupuesto universitario, aseguran el pago de sus altos sueldos, no les importa actuar con ilegalidad al tener trabajadores que reciben un pago inferior al salario mínimo.

Tampoco les interesa la calidad de la educación ni las condiciones laborales de académicos y trabajadores, los acadestrativos (académicos que abandonan la docencia para ocupar puestos administrativos) que forman parte del equipo de las autoridades administrativas han perdido su vocación por la docencia y sobre todo el compromiso social que está implícito al trabajar en una universidad pública.

Es insultante que quienes ocupan los actuales cargos de autoridades universitarias exijan “la devolución de las instalaciones universitarias” porque con esta petición reflejan una percepción de que ellos se creen los dueños de la Universidad de Sonora.

La Unison, como cualquier organización formal está integrada por quienes pertenecen a ella y en este caso, los integrantes de la comunidad universitaria son los maestros, trabajadores y estudiantes que representan una inmensa mayoría y son quienes realmente dan vida a la universidad al cumplir con el desempeño de sus respectivos roles.

Al ver las declaraciones de la rectora Dena Camarena Gómez es inevitable recordar el comportamiento del infame anterior rector Heriberto Grijalva que actuó con gran menosprecio hacia maestros y trabajadores. Es el mismo rector que obligó a los trabajadores universitarios a defender su dignidad y mantenerse en estado de huelga durante 62 días, logrando sobrevivir gracias al apoyo del sindicato hermano STAUS, de otras organizaciones sindicales y de la población en general.

Me pregunto qué dirán aquellas personas que festejaron la llegada de una mujer a la rectoría, al ver a la rectora de la Unison sigue los mismos patrones de comportamiento y aplica las mismas políticas de menosprecio a trabajadores y académicos que exhibieron autoridades anteriores, mostrando un liderazgo vertical y autoritarismo excluyente. Acciones como estas revelan que el ejercicio democrático del poder no depende del género, sino de una escala de valores individuales que escasas personas poseen.

Mientras la actual Rectora se niega a sentarse a dialogar con los representantes de los trabajadores en persona, no duda en posar en las escalinatas del edificio principal de la Unison con la diputada conocida como “dato protegido” Diana Karina Barreras Samaniego y publicar la foto en redes sociales apoyando con su imagen su precampaña electoral.  

Por lo pronto, las banderas rojinegras permanecerán en la Universidad de Sonora por un tiempo indefinido afectando su funcionamiento, luego de que el personal del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (Steus) votó este día lunes 20 de abril a favor de continuar la huelga, al considerar insuficientes las propuestas de la universidad.

El Steus exige un aumento salarial directo del 50% y 4% en prestaciones mientras que las autoridades universitarias ofrecen un aumento diferencial que va del 12.89% al 4%. Mientras las autoridades universitarias perciben un sueldo mayor que el que gana la Presidenta Scheinbaum, más de 800 trabajadores universitarios afiliados al STEUS perciben un sueldo inferior al salario mínimo (Sueldo de la rectora: $129,977, salario mínimo en Sonora: $9,451 y $13,226 en la frontera).

El conflicto sigue escalando y gracias a las redes sociales, se escuchan más pronunciamientos dentro de los cuales destacan aquellos que apoyan mayoritariamente las demandas de los trabajadores, condenan la intransigencia de las autoridades y la revelación de los altos sueldos que perciben las autoridades universitarias despierta un sentimiento de indignación.

Todos los pronunciamientos son importantes, pero uno que tiene singular importancia son aquellas que cuestionan la legalidad del fallo emitido por el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial I, porque afirman que la huelga sí es legal (5), porque pone en tela de juicio la integridad moral de autoridades de gobierno que archivaron el emplazamiento de huelga y de las autoridades que esgrimen este argumento de “ilegalidad” de la misma para exigir la entrega de instalaciones universitarias.

Lo cierto es que las autoridades cometieron un error al afianzarse a este fallo como si fuera un clavo ardiendo para cuestionar la legalidad de la huelga y exigir “la devolución de las instalaciones universitarias”, porque lo políticamente correcto y lo esperado en una autoridad con estudios de Doctorado, hubiera sido dialogar para evitar la huelga y una vez que ésta estalló debió reforzar el diálogo para levantarla cuanto antes para no perjudicar el funcionamiento de la institución, el bienestar de  los trabajadores y la educación de miles de universitarios.

Pero una vez más se comprueba que el tener estudios de Doctorado no… elimina actitudes autoritarias, porque estamos viendo una muestra más de que el poder embriaga y aquellos que llegan al mismo se dedican a disfrutar de sus beneficios y condenar a todos aquellos que cuestionen las decisiones de quienes integran el poder en turno.

Lo que no alcanza a ver la actual rectora y su equipo de colaboradores es que, con la prolongación del conflicto, más personas centran la mirada en lo que está sucediendo en la Unison y llega a trascender aquello que las autoridades desean mantener bajo suma discreción que es la enorme desigualdad salarial que existe en su interior.

La educación de los estudiantes no forma parte de las preocupaciones de las autoridades universitarias, solo la mencionan como argumento para presionar a los “amantes de las huelgas” para presionarlos y que termine el paro laboral. Todo apunta a que la experiencia de la huelga del 2014 del STEUS se repetirá este año, porque las autoridades universitarias están repitiendo las mismas actitudes de cerrazón e intransigencia que en aquel entonces fueron las causas de la prolongación del conflicto.

Por si esto fuera poco, es importante señalar que el Sindicato de trabajadores académicos (STAUS) también tiene emplazada a huelga a la Universidad de Sonora para este 30 de abril porque ha recibido las mismas negativas y el mismo trato despectivo de las autoridades universitarias en su revisión salarial y contractual, por lo que preparándose para lo peor, ya instaló el Consejo General de huelga, lo que revela que el origen del conflicto universitario son las propias autoridades universitarias.

Con estas actuaciones resulta por demás evidente que no son los trabajadores del STEUS los responsables de esta huelga, tampoco lo serán los académicos en caso de que el STAUS decida estallar su huelga el 30 de abril, los verdaderos responsables de las huelgas en la Universidad de Sonora siempre han sido los integrantes de aquella burocracia dorada que se cree dueña de la Unison, porque percibe altos sueldos.

Las actuales autoridades administrativas aspiran a seguir el camino de anteriores autoridades de la máxima casa de estudios en Sonora que disfrutaron largos años percibiendo altos sueldos y lograron jubilarse con megapensiones que paga el Isssteson afectando las finanzas de éste instituto de salud, mientras que miles de trabajadores y académicos |que recibieron sueldos bajos durante toda su vida activa y al jubilarse sobreviven con bajas pensiones.

Los trabajadores del STEUS están dando una muestra de dignidad luchando por defender sus derechos laborales enfrentando el autoritarismo de las autoridades universitarias y la parcialidad de las autoridades de gobierno que fallaron en su contra antes de que decidieran irse a la huelga. La solidaridad de clase es necesaria para echar abajo el tecnicismo jurídico que intenta invalidar la huelga cuyas demandas tienen validez social, política y humana.

La falta de respuesta al diálogo por parte de las autoridades universitarias permite predecir que aumentan las posibilidades de que el STAUS estalle su huelga el día 30 de abril, por lo que el conflicto universitario entraría en una fase superior. La Universidad de Sonora no está aislada del sistema jurídico-social que conforma la república mexicana, existe un Estado de Derecho que debe respetarse, por lo que no debemos permitir que las autoridades universitarias actúen como si estuvieran en un feudo particular donde gobiernen sin rendir cuentas a nadie.

Más allá de exigir solución a la huelga con respuestas justas a las demandas del STEUS de tal forma que puedan levantar su huelga con entera satisfacción y dignidad, además de demandar solución al pliego petitorio del STAUS para evitar su estallido a fin de este mes, ha llegado el momento de que la comunidad universitaria y la sociedad en su conjunto eleven su voz para exigir cambios al interior de la Unison que terminen con la desigualdad salarial y los privilegios de las autoridades universitarias.

 

1.- La Unison afirma que la huelga es ilegal

https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=2032516397297042

2.- El neoliberalismo y su impacto en las universidades públicas

(La muerte de la democracia en la Universidad de Sonora con la implementación de la Ley 4)

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/10/elneoliberalismo-y-su-impacto-en-las.html

3.- Testimonios psicosociales de una huelga universitaria basada en la dignidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/testimonios-psicosociales-de-una-huelga.html

4.- Anatomía del poder en la Universidad de Sonora

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/anatomia-del-poder-en-la-universidad-de.html

5.- no es ilegal la huelga del STEUS opina experto en derecho laboral

https://www.facebook.com/share/v/18Vn5UqP95/

 

jueves, 16 de abril de 2026

 

La miseria de los politicastros y la necesidad de reconstruir el sentido de la política

Oscar Yescas Domínguez

16 de abril de 2026

 

       


 Introducción

En la década de los noventa acudí a un congreso internacional de Psicología social en la Benemérita universidad Autónoma de Puebla, en ese evento presenté una ponencia que fue el informe de una investigación que realicé sobre liderazgo organizacional en la Universidad de Sonora, en la cual estudié la interacción entre maestros, trabajadores y estudiantes con sus representantes en la estructura organizacional que existió en la desaparecida Ley cuatro universitaria que fue impuesta de forma violenta por el exgobernador Manlio Fabio Beltrones.

         Para realizar este estudio, seguí el procedimiento que dicta la metodología de investigación en ciencias sociales, es decir, diseñé el proyecto de investigación, obtuve el marco muestral de la población objeto de estudio, utilicé una fórmula estadística para determinar el tamaño de la muestra con un margen de confiabilidad mayor al 95%, seleccioné la muestra aleatoriamente, diseñé un cuestionario y con la ayuda de varios estudiantes se realizaron entrevistas a cientos de personas que fueron seleccionadas para formar parte de la muestra.

Como se esperaba, los resultados no fueron muy halagadores, porque una aplastante mayoría de los tres sectores de la muestra analizada informó que no tenían contacto alguno con sus representantes en los diferentes niveles de gobierno universitario, por lo que no eran consultados ni recibían información alguna de las decisiones que tomaban a su nombre y un gran porcentaje afirmó que desconocía las identidades de quienes votaban en su nombre y representación. Estos resultados demostraban la muerte de la democracia universitaria porque en la anterior ley, las autoridades universitarias eran elegidas a través del voto secreto, directo y universal por maestros, trabajadores y estudiantes.

Extrapolando ese estudio realizado en el micro universo que fue la Universidad de Sonora a la realidad nacional de aquel entonces, con fundamento en la observación de la interacción social entre líderes y miembros de sindicatos, dirigentes de partidos políticos y militantes, autoridades gubernamentales de los tres niveles y población en general, en la parte de las conclusiones hice una declaración que logró llamar la atención del nutrido público presente porque mientras hacía uso de la palabra observé que todas las miradas se centraron en mi persona.

Lo que dije fue que dentro de la crisis social que estábamos experimentando a nivel mundial se encontraba un tipo de crisis particular que era la crisis política que podríamos sintetizar como una crisis de liderazgo, una crisis que por su naturaleza afectaba el funcionamiento de todas las instituciones que son el fundamento de nuestra sociedad: familia, escuela, iglesia, sindicatos, partidos políticos y gobiernos, porque se presentaba como una crisis en la relación dirigente-dirigido.

Esta crisis se expresaba en una creciente reducción de la influencia social de los dirigentes, en un aumento de desconfianza hacia sus figuras, en una notoria en la participación social, en una falta de credibilidad a los líderes formales porque presentaban una gran distancia entre el discurso y la acción. Los seguidores dejaban de actuar como tales porque no se sentían representados, al contrario, se sentían traicionados.

Esta crisis de confianza que generaba un sentimiento de decepción provocó que amplias capas de la población se alejaran de la política mostrando un rechazo a los partidos políticos, surgiera un conformismo generalizado que coincidió con la construcción de la sociedad de consumo que promovió el desarrollo de una ideología individualista y se presentara una destrucción de lo social porque ese distanciamiento provocaba la desaparición del sentimiento de pertenencia a comunidades, organizaciones y grupos sociales, dando lugar a un proceso de atomización social que condujo décadas después a la crisis de soledad que hoy estamos padeciendo (1).

Estos cambios que se estaban presentando en el comportamiento social formaban parte de una oleada de cambios sociales en un momento histórico en el que el mundo estaba ingresando a una nueva etapa de grandes cambios sociales debido a que la desintegración de la Unión soviética provocó la desaparición del orden mundial bipolar que estuvo conformado durante décadas por la confrontación entre Estados Unidos y la Unión soviética y fue cuando empezaba a emerger un nuevo mundo que estuvo liderado por Estados Unidos durante las siguientes décadas.

Con el nuevo orden mundial unipolar surgió la globalización que fortaleció al sistema capitalista al expandir por la mayor parte del mundo la economía de libre mercado y en ese marco nació un nuevo poder global que fue el poder económico representado por las oligarquías corporativas multinacionales, que tomaron por asalto las antiguas repúblicas soviéticas y crecieron tanto que lograron imponerse ante los poderes políticos de la mayoría de los Estados Nación, exigiendo la apertura de las fronteras para el libre tránsito de las mercancías, lo que implicó que dichos Estados aceptaran reducir su capacidad de controlar el comercio, su economía y supeditar la soberanía de las naciones a las necesidades del mercado.

En este nuevo orden mundial las economías nacionales se subordinaron a las necesidades del mercado, si deseaban sobrevivir debían someterse a nuevas reglas del comercio internacional que favorecían al capital privado internacional y dejaban de lado la atención a las necesidades sociales. En esa perspectiva, la globalización vino acompañada del neoliberalismo como nueva forma de gobierno exigiendo la aplicación de políticas gubernamentales que incluyeron reformas a las constituciones nacionales, mutilaciones a los contratos colectivos de trabajo que eliminaron derechos laborales, desaparecieron prestaciones sociales y desaparecieron instituciones gubernamentales para privatizar servicios públicos.

En este contexto de grandes cambios sociales, los responsables políticos de la mayoría de las naciones se vieron impotentes para enfrentar la fuerza de la oligarquía corporativa que se escudaba en la premisa de que el mercado libre se regularía por “una mano invisible”, que es una metáfora creada por el economista Adam Smith (2) que describe cómo la búsqueda del interés propio por parte de individuos y empresas en un mercado libre conduce, involuntariamente, al bienestar general y a la eficiencia económica.

Los gobernantes de los Estados Nación y la élite política que les rodeaba terminaron por aceptar la sumisión al nuevo emperador que era el Mercado (3), el cual empezó a funcionar como la nueva religión del siglo XXI porque todo giraba en torno al mismo y fue cuando surgió una delincuencia organizada de cuello blanco de carácter transnacional que estaba conformada por directivos de grandes corporaciones globales, directivos de organismos financieros internacionales, gobernantes de varios países, legisladores, dirigentes políticos y dueños de medios masivos de difusión, que unieron esfuerzos para imponer políticas públicas que garantizaran la maximización de ganancias al capital privado.

En estas condiciones los dirigentes políticos enquistados en las estructuras del poder gubernamental traicionaron a sus pueblos al sepultar la filosofía del servidor público aceptando que la corrupción formara parte de la cultura organizacional de las dependencias gubernamentales, para gobernar utilizando el poder político al servicio del capital privado, permitiendo un mayor saqueo de los recursos naturales, un aumento en la explotación de la clase trabajadora y el crecimiento de la pobreza en grandes capas de la población.

La crisis de liderazgo afectó a todas las figuras de autoridad porque perdieron solidez, credibilidad y confianza (maestros que ya no son respetados por sus alumnos, padres que perdieron autoridad con sus hijos, sacerdotes que predican a un reducido número de creyentes, dirigentes sindicales que traicionan a sus representados, policías que extorsionan a la población, etc.), pero de todas las figuras de autoridad, los políticos son quienes registran los niveles más bajos de aceptación y credibilidad social por su involucramiento en actos de corrupción y por el uso constante de la mentira.

El origen de esa rechazo social se debe a que aquellos que hicieron de la política su forma de vida, aprovecharon el impulso creciente de la desigualdad social provocada por la implementación de medidas neoliberales para beneficiarse a sí mismos actuando como politicastros (término despectivo que se usa para hacer referencia a políticos ineficientes, corruptos, que actúan con intenciones inmorales y utilizan medios turbios para su beneficio personal) dejándose guiar por su ambición de quedarse en el poder o regresar al mismo y para lograr tal objetivo fueron capaces de todo mentir, engañar y traicionar a sus propios pueblos para entregar los recursos de su país al extranjero.

Esas fueron las condiciones por las que a finales del siglo XX y las primeras décadas del siglo XXI el clima social se caracterizó por una época de oscurantismo político a nivel global, creado por la orfandad ideológica que provocó la desaparición de la URSS y provocó el surgimiento de varios movimientos colectivos de protesta, de defensa y de lucha por la recuperación de derechos laborales y sociales.

Pero la ausencia de ideologías generó un conformismo social que contribuyó a apagar la esperanza del cambio social y se reforzó con la expansión de la de la doctrina “no hay alternativas” que se basaba en la idea de que la desaparición de la URSS era el fracaso del socialismo y que no había alternativas diferentes al capitalismo.

Durante este período histórico la élite política global gobernó impulsando una guerra económica en contra de los trabajadores utilizando estilos de liderazgo autoritarios para reprimir las voces de protesta y este tipo de liderazgo al igual que la corrupción, impregnó la cultura social de tal forma que trascendió hasta formar parte de la vida cotidiana de millones de personas.  

Los gobiernos progresistas que llegaron al poder político a través de procedimientos democráticos decepcionaron a sus votantes al subordinarse ante los vaivenes del mercado y defensa de intereses de la oligarquía corporativa. En su afán de mantenerse en el poder lograron confundir a la población al reducir la política a la política electoral, la democracia a la democracia electoral y al difundir la idea de que para gobernar se necesitaban expertos en política y como la población no sabe gobernar, para eso estaban los profesionales de la política, o sea, los politicastros que tomaron el mando del control político a través de la democracia representativa e hicieron de la política su forma de vida brincando de un puesto a otro, de un partido a otro, con tal de mantenerse en el poder.

En el proceso de control social para inhibir las fuerzas que impulsaban los cambios sociales, les ayudó sobremanera que el proceso de socialización en general y el sistema educativo en particular estuvieran diseñados para que las masas aprendieran como primera premisa en sus vidas la obediencia a la figura de autoridad (4), por lo que buena parte de la población fue adiestrada en una regresión, en un alto a la evolución humana que se caracterizaba por la ausencia de pensamiento crítico, por la proliferación de una actitud de no pensamiento, presentando una tendencia a seguir instrucciones y a construir vínculos de dependencia con figuras de autoridad.

El surgimiento de internet, redes sociales y telefonía celular provocó un estado de anestesia social, una sensación permanente de estar confortablemente aturdido y contribuyó a generar un comportamiento colectivo en el que las personas limitaran su comportamiento social para actuar como simples seguidores de figuras de autoridad.

Aquella crisis que mencionaba en la década de los noventas como una característica principal de nuestra sociedad, se fue agudizando a lo largo del tiempo, hasta convertirse en parte de nuestras vidas y conformar un Estado de crisis permanente como lo señala el filósofo polaco Zygmunt Bauman (5), es decir, no solo no estábamos viviendo un colapso económico temporal, sino que hemos estado viviendo durante décadas en medio de una profunda crisis política, económica y social de carácter permanente porque es la crisis del sistema capitalista.

Pero el surgimiento de las redes sociales permitió una comunicación horizontal, múltiple y de carácter masivo, de tal forma que permitieron que los sentimientos de indignación se tradujeran en un renacimiento de la esperanza de que era posible construir un nuevo mundo diferente al actual. De esta forma, en un ambiente global caracterizado por el autoritarismo como forma de gobierno, represión hacia movimientos colectivos, existencia de una crisis de credibilidad de los partidos políticos y un hartazgo social, en el 2018 en México se llegó a un nivel de hartazgo social provocado por la agudización de la crisis económica y los fraudes electorales, por lo que la urgencia de un cambio social era ya una necesidad evidente, percibida y anhelada por millones de mexicanos.

 El cambio tenía que darse en ese año ya sea por la vía pacífica o a través de la lucha armada como lo anunciaban la creación de diferentes grupos de civiles armadas en diferentes puntos de la república. Las redes sociales jugaron un papel importante en la gestación de una revolución política en México, que permitió la movilización colectiva, organizada y unida del pueblo mexicano que dio fin a la dictadura prianista de más de 70 años en el poder y logró llevar al poder a Andrés Manuel López Obrador representando al naciente partido llamado Movimiento de regeneración nacional (Morena). Este triunfo electoral sorprendió a todo el mundo, tanto en el extranjero como al interior de nuestro país, porque demostró que la democracia electoral todavía podía usarse como forma de lucha en contra de la tiranía, el autoritarismo y funcionar como medio de cambio social.

Durante estos últimos 7 años de gobierno de Morena en México, varias cosas cambiaron en México, se fortaleció el vínculo entre la población y el nuevo gobierno mexicano y bajo este nuevo liderazgo se implementaron políticas que contribuyeron a reducir los índices de la pobreza, se aumentó el salario mínimo lo cual contribuyó a fortalecer el consumo interno, se han invertido miles de millones en obra pública y sobre todo se han beneficiado a millones de mexicanos con varios programas de bienestar social.

Con estas acciones México logró colocarse como ejemplo a seguir a nivel mundial en el  camino de la construcción de la democracia, no solo recobró su liderazgo en la política internacional, sino que, a lo largo de 7 años del gobierno de Morena, nuestro país se perfila como un actor principal en la construcción del nuevo orden mundial multipolar que estamos viendo emerger.

Pero no todo es positivo porque desde una perspectiva crítica, es necesario recordar que el cambio de partido en el gobierno fue aprovechado por miles de oportunistas políticos que, actuando como chapulines, abandonaron sus partidos de origen (Pri, Pan, Prd, Verde, Movimiento ciudadano) para afiliarse a Morena donde fueron recibidos con los brazos abiertos de tal forma que desplazaron a militantes de Morena y lograron incluir sus nombres en las boletas electorales usando la camiseta del nuevo partido se enquistaron en la estructura del nuevo gobierno.

De esta manera, políticos con gran desprestigio por su vinculación a actos de corrupción en el pasado que por sí solos hubieran sido rechazados por la población mexicana, fueron beneficiados por “el efecto AMLO” al ganar elecciones para ocupar puestos de elección popular, lo que les permitió ocupar puestos de liderazgo formal e integrar sus equipos de trabajo con reconocidos militantes del prianismo, por lo que en el nuevo gobierno de Morena pudieron continuar disfrutando del poder conformando una élite de politicastros que no han roto con el neoliberalismo, que continúan haciendo de la política su forma de vida y han enriquecido sus fortunas personales al mantenerse enquistados en las estructuras del poder.

Se esperaba que se hiciera realidad el lema que dio el triunfo a Morena en el 2018 “Juntos haremos historia”, pero la realidad es que los primeros excluidos fueron los militantes de izquierda de Morena y sustituidos por los politicastros que ocupan cargos directivos en las instituciones gubernamentales y las conducen al viejo estilo prianista, con un “neanderthalismo administrativo” (6).

No existe una selección científica del personal porque quienes ocupan cargos de altos mandos y mandos medios en las diferentes instituciones gubernamentales, no son elegidos por su capital humano o por estar calificados para ocupar dichos cargos, sino que esos puestos directivos siguen usándose como un botín político ya que son utilizados como recompensas de campaña, porque se pagan con ellos favores políticos o de índole sexual y con esos criterios encontramos verdaderos idiotas ocupando cargos de alta responsabilidad actuando como tiranos con el personal a su cargo, pero mostrando servidumbre voluntaria y sobre obediencia al gobernante en turno.

La presencia de politicastros en las estructuras organizacionales del gobierno perjudica seriamente a la población general, porque las instituciones pierden fortaleza debido a que sus funciones se reducen a la de ser “bolsas de trabajo” que dan empleo a personas cercanas al poder político, el daño social de estas acciones se puede comprender al ver que la mayor parte del presupuesto de las dependencias gubernamentales se destina al pago de la nómina y dentro de ésta, la mayor cantidad se va en el pago de altos sueldos a los altos mandos y personal de confianza, dejando un porcentaje muy reducido al funcionamiento operativo.

La población general se ve afectada porque existe un exceso de personal administrativo en las instituciones públicas y un reducido número de personal técnico, lo cual disminuye la cantidad y la calidad de los servicios públicos: educación (bajos salarios para maestros, falta de infraestructura escolar), salud (falta de médicos especialistas, desabasto de medicamentos, retraso en consultas, en cirugías, ausencia de inspectores de salud, etc.) seguridad pública (aumento de delincuencia común, corrupción policiaca, violencia social, reducido número de personal policiaco y bajos sueldos para los mismos), planeación urbana (crecimiento descontrolado de la ciudad por existencia de mafias de inmobiliarias, ausencia de inspectores de protección civil, etc.), transporte público (deficiente servicio de transporte, falta de unidades para satisfacer demanda social), etc.

Los dirigentes de Morena en los Estados y la Dirección nacional del partido, perdieron piso después del triunfo del 2018 porque al estar en el poder político abandonaron a los movimientos colectivos y en lugar de marcar una diferencia con los gobiernos prianistas trabajando para construir una verdadera transformación social desde abajo para construir una democracia participativa acompañada de una educación política con una filosofía y cultura al servicio de los pobres, lo que hicieron fue enfocarse en consolidar sus posiciones en las estructuras del poder político para mantenerse dentro del mismo y por esas razones bajo las siglas de Morena se siguen reproduciendo las prácticas que caracterizaron al prianismo: liderazgo autocrático, corrupción, sobre obediencia, servidumbre voluntaria, nepotismo, etc.

Mientras la mayoría de la población que sufre el impacto de medidas neoliberales (largas jornadas de trabajo, bajos salarios, inestabilidad laboral) y los estragos de la crisis económica sólo piensa en asegurar la comida del día siguiente o pagar sus cuentas a fin de mes, aquellos politicastros que ocupan cargos directivos en las dependencias de gobierno, no desquitan los altos sueldos que perciben porque descuidan el desempeño de sus puestos, no cumplen con sus responsabilidades por estar pensando en qué hacer para ocupar mejores cargos en las próximas elecciones.

Aquel estudio sobre liderazgo y cultura organizacional que realicé hace 30 años al interior de la Universidad de Sonora, fue la visión crítica de una realidad que tres décadas después lamentablemente sigue existiendo, lo cual contradice el discurso oficial que habla de una Cuarta Transformación porque al igual que en el resto del mundo, en México no existe una verdadera democracia.

La crisis política continúa agudizándose a nivel global y en al ámbito nacional, Morena como partido en el poder presenta un desgaste como institución política y su base social de apoyo se centra en al liderazgo de la Presidenta Claudia Scheinbaum, al igual que en su momento se apoyó en la figura de Andrés Manuel López Obrador, pero al interior de los Estados gobernados por Morena se siente una decepción colectiva por la actuación de los politicastros. 

Ellos son los responsables de que estemos viviendo una simulación, una democracia falsa que pretenden presentarnos como verdadera, pero en realidad es una pseudodemocracia conocida como democracia representativa, en la que a través de nuestros votos elegimos a representantes para ocupar puestos de representación popular (desde presidentes municipales, pasando por diputados, Senadores, Gobernadores y presidentes de la república). Pero continúa la dinámica que prevaleció en el prianismo porque la mayoría de los representantes emanados de la democracia representativa siguen ignorando las necesidades sociales, continúan enriqueciéndose con recursos públicos al ganar altos sueldos y amplias prestaciones, mientras que una gran mayoría de mexicanos desconoce quien es el diputado o senador que toma decisiones en su nombre y representación, lo cual representa una crisis de liderazgo político.

Por esas razones, en los últimos años se ha presentado una acumulación de hartazgo social provocada por la decepción en la forma de gobernar de los politicastros y la historia reciente nos dice que alrededor del mundo varios partidos progresistas que estaban en el poder recibieron un voto de castigo por su mal forma de gobernar y los partidos de ultraderecha los partidos de ultraderecha resultaron beneficiados por esta reacción popular y conquistaron el poder político (7), provocando el surgimiento de estilos de gobierno que fueron mucho más allá del autoritarismo y se caracterizan por acercarse más al fascismo al aprovechar el poder para atentar en contra de la construcción de la democracia social y destruir el Estado de bienestar social.

Por eso es importante que mantengamos viva la memoria histórica y reconozcamos que en el contexto histórico de crisis social de múltiples dimensiones que caracteriza a nuestra sociedad contemporánea, se encuentra la agonía del orden mundial unipolar, estamos viendo la emergencia de un nuevo orden mundial y nos encontramos que en este período de interregno surgen los demonios que amenazan con arrastrar al mundo entero hacia una tercera guerra mundial.

En este contexto social, no es una exageración decir que la continuidad de la presencia de legiones de politicastros en el poder representa un peligro social para la población general porque actúan en contra de los intereses de la clase trabajadora, a favor de la oligarquía empresarial y con tal de continuar en el poder serían capaces de entregar nuestras riquezas naturales, nuestra soberanía nacional al capital privado internacional.

Al ver que en México aquellos que en el 2018 brincaron de un partido agonizante a un partido naciente que tomó el poder, que llegaron arrebatando puestos de elección popular y cargos directivos logrando beneficiarse durante todos estos años del acceso a recursos públicos, brincando de un puesto a otro, hoy se preparan de forma anticipada para seguir en las nóminas de los próximos gobiernos ocupando nuevos cargos después de las elecciones en el 2027, debemos prepararnos para evitar que se mantengan como parásitos dentro del poder.

Los politicastros que se encuentran en posiciones de poder, entran en una fase de competencia telegénica sin importarles cometer delitos electorales al descuidar sus cargos actuales para dedicar su tiempo laboral en labores de precampaña apareciendo constantemente en redes sociales, dando entrevistas de prensa y televisión, o inclusive, están realizando visitas a las colonias urbanas en las que hace tres años hicieron promesas que no cumplieron, todo esto con el objetivo de presentar una imagen de “simpatía popular” y lograr ser incluidos en las boletas electorales para ocupar nuevos cargos públicos.

Utilizan recursos públicos para movilizarse y financiar gastos de campaña preelectoral buscando promover su imagen mostrando su mejor sonrisa, la mejor imagen para mostrarse atractivos ante la población y conseguir de nuevo sus votos en las próximas elecciones. Es evidente que con estas acciones incurren en violaciones a la ley de responsabilidades de servidores públicos y deberían ser sancionados, pero como los responsables de hacer que prevalezca el Estado de Derecho y de combatir a corrupción son también politicastros que están haciendo lo mismo, pues simplemente no pasa nada y el gobernador de Sonora niega que sean campañas anticipada y califica estas acciones como “coincidencias” y “visibilización del trabajo realizado” (8).

Si alguien tiene dudas de que vivimos en una pseudodemocracia, tan solo puede ver que las evidencias apuntan a que por tercera ocasión se utilizará el uso de las encuestas como método de selección de candidatos a puestos de elección popular, lo cual representa un golpe a la construcción de la democracia social porque impide la participación social y con ello la construcción de la democracia participativa y permite que “una mano invisible” elija a los candidatos a puestos de elección popular.

Recordemos que en las elecciones del 2021 el uso de esta técnica provocó grandes inconformidades porque se excluyó a verdaderos militantes de Morena, se benefició a politicastros recién integrados a Morena y los resultados electorales fueron de derrota de candidatos de Morena (fue el caso de Hermosillo, Sonora) y un crecimiento del abstencionismo electoral porque aquellos miles de jóvenes que votaron por primera vez en el 2018, sufrieron una decepción por la irrupción de los politicastros provocando que, en las elecciones del 2021, disminuyera el porcentaje de votantes y creciera el índice de abstencionismo.

En el 2024, se repitió esta estrategia a pesar de las inconformidades que se presentaron anteriormente, pero en esa ocasión organizaron un circo en el cual participaron precandidatos elegidos por encuestas previas a quienes se les asignó un presupuesto para realizar campaña de promoción de sus personas con el objetivo de convencer a las personas que fueran seleccionadas para formar parte de una muestra “representativa” de todos los mexicanos, para emitir una opinión favorable a su persona cuando recibieran una llamada telefónica y resultar ser el elegido para ocupar la candidatura a la Presidencia de la república (9).

En base a mi experiencia como profesor investigador universitario durante más de tres décadas, puedo decir que el uso de las encuestas para seleccionar candidatos a puestos de elección popular degrada la política a un concurso de popularidad de personalidades individuales porque centra la atención en nombres de personas, se deja de lado el análisis y discusión de programas de trabajo que representarían el compromiso político de quienes aspiren a llegar al poder político.

Frente a este panorama solo hay dos explicaciones: a) Los dirigentes políticos exhiben una miopía política al ignorar las necesidades, deseos y expectativas de la población a la que pedirán su voto en las próximas elecciones revelando con ello una negligencia inaceptable, o b) La exclusión del uso de elecciones internas y el desvío de la atención sobre las necesidades sociales es intencional para evitar la participación social y garantizar que la élite en el poder se mantenga en el mismo. Existe una gran diferencia entre ser popular a nivel social y el ser apto, estar capacitado para desempeñar un puesto de servidor público (10).  

La repetición del uso de las encuestas y su institucionalización vienen a configurarse como un trampantojo electoral que impide el aprendizaje de la política, inhibe la participación social y reduce al ciudadano con derechos políticos a la condición de seguidor porque los dirigentes políticos le dicen por quién votar, dejan de lado el por qué está votando. En su momento denuncié el uso de las encuestas como una forma nueva de fraude electoral porque impide que se construya la democracia participativa al no realizar elecciones internas de los candidatos por medio de votos de militantes y simpatizantes (11).

La idea original de la democracia como el gobierno del pueblo ha quedado abandonada, sustituida por una democracia representativa que se renueva en determinados períodos y la democracia electoral se presenta en forma sesgada porque son los dirigentes políticos quienes deciden los nombres que aparecerán en las boletas electorales y al pueblo no se le pregunta sobre sus necesidades sociales, sólo se le dice por quién debe votar “para evitar el regreso del prianismo”.

En este año previo a las elecciones intermedias del 2027 en México, estamos observando una irrupción de politicastros tanto del gobierno municipal como del y estatal que saturan los medios de comunicación masiva anunciando el inicio de un gran número de obras públicas, algunas de ellas colocando “la primera piedra” y otras que son inauguradas antes de terminar su construcción, todas ellas reflejan un esfuerzo por dar una impresión de que “trabajan mucho en favor de la población”, aunque todos sabemos que esta lluvia de recursos financieros se contradice a la respuesta de años anteriores de que no había recursos suficientes para trabajar.

Muestran sus mejores sonrisas, intentan presentar una imagen agradable de sí mismos, esforzándose por  verse atractivos ante las cámaras, hablan como si fueran expertos en política y presentan su trayectoria en puestos públicos como experiencia de gran valor. Estamos frente a una clara precampaña electoral en la que los politicastros trabajan para que sus nombres sean incluidos  en las boletas electorales para participar por cargos públicos en las elecciones del 2027.

En su afán de mantenerse en el poder no se dan cuenta de que lo que están presentando es en realidad una imagen moral miserable de sí mismos, pero no les importa continuar con la degradación de la política porque padecen una ceguera moral que les impide distinguir entre lo que es justo o injusto, lo correcto de lo incorrecto, lo moral de lo inmoral. En su obsesión por enriquecer sus fortunas olvidaron las dos premisas fundamentales en política: saber llegar al poder y saber gobernar.

Pero lo que ignoran es que las continuas transformaciones sociales al mismo tiempo que han cambiado nuestro entorno social también han cambiado las formas de pensar, actuar y sentir de millones de personas, junto a los cambios de percepción de la realidad social, también se han presentado cambios en la autoimagen, cambios en la forma de percibir a los demás y la participación en varias luchas sociales han generado un aprendizaje social, por lo que la población está más despierta y ya no es fácil engañarla como sucedió en períodos electorales pasados.

La participación social en varios movimientos colectivos ha provocado empoderamientos individuales y colectivos, al tomar consciencia de la existencia de que en política se pueden aplicar los principios de la física, lo que significa que una mayoría social tiene más peso que una pequeña minoría y sobre todo, que el poder que tienen los politicastros es porque el pueblo les dio el poder político con su voto popular, pero así como se los dio, también se lo puede quitar en las próximas elecciones y esa es la razón de que estén en campañas electorales anticipadas en una competencia telegénica.

La población está reconociendo que tiene el poder de dar o no más poder a quienes han estado en puestos públicos y en sus manos se encuentra el poder de decidir si aquellos que ya tuvieron oportunidad de gobernar puedan seguir en el poder ocupando un nuevo puesto y ese es el gran temor de los politicastros.

        En el Estado de Sonora Morena ha sufrido un rápido desgaste político desde que dejó de ser movimiento para convertirse en partido y abandonó los movimientos políticos durante todos estos años de su gobierno (movimientos de defensores del predio El Cárcamo en el vado del río, movimiento de pensionados y jubilados, movimiento de defensores del agua, movimiento en contra de la construcción de las presas en el río Sonora, etc.).

La medida extrema que refleja el distanciamiento del gobernador de Sonora con el pueblo que dice gobernar, se refleja en que está siguiendo el ejemplo de los gobiernos prianistas al restringir el acceso al palacio de gobierno poniendo un retén permanente de guardias que filtran el ingreso y la política de cerrar las puertas de palacio cuando se presentan manifestantes. El desgaste político del partido en el gobierno ha sido provocado por legiones de politicastros que se enquistaron al interior de Morena, tomaron posiciones de poder y mal gobiernan desatendiendo las necesidades sociales.


Debemos contemplar que vivimos en una sociedad organizacional, esto significa que el funcionamiento de nuestra sociedad se basa en la existencia y funcionamiento de miles de organizaciones que nos ofrecen productos y servicios para satisfacer nuestras necesidades. Desde una perspectiva organizacional, los partidos políticos son organizaciones, pero la gran pregunta es “¿Qué tipo de necesidades, deseos o expectativas satisfacen los partidos políticos?”

Las organizaciones están constituidas por personas, los partidos políticos no son la excepción, al igual que todas las organizaciones los partidos políticos necesitan de la ciudadanía, pero los dirigentes políticos solo acuden a la ciudadanía en períodos electorales y después se olvidan de ella. Los partidos políticos viven de recursos públicos que aporta la ciudadanía, de hecho, no existirían sin el apoyo de recursos públicos y del voto ciudadano. En contrapartida, los ciudadanos podemos existir sin los actuales partidos políticos, porque éstos no representan los intereses de los trabajadores, incumplen sus promesas y sólo actúan en beneficio de una camarilla de delincuentes de cuello blanco que vive del presupuesto público ostentando una falsa representación popular. 

En estos tiempos electorales de creciente despertar social, de hartazgo social hacia los gobernantes, los partidos políticos (incluido Morena por supuesto), se enfrentan a la disyuntiva de “renovarse o morir). Para sobrevivir necesitan construir la democracia social, para obtener legitimidad social deben realizar ejercicios democráticos permitiendo que sus militantes y simpatizantes de participen con sus votos para elegir a los candidatos a puestos de elección popular. Si los dirigentes de esos partidos se niegan a permitir la participación social en esos procesos, no tendrán autoridad moral para pedir el voto de la población en las próximas elecciones.

La ciudadanía por su lado tiene el poder exigir de manera colectiva que se excluya de la lista de aspirantes a puestos de elección popular a todas aquellas personas que habiendo ocupado puestos de gobernador, diputados, senadores, presidentes municipales o cargos de alta dirección en las estructuras de gobierno estatal y municipal, presenten resultados pobres o deficientes durante el desempeño de su cargo y aun así insistan en aspirar a continuar ocupando puestos de elección popular.

La manera más contundente de terminar con los politicastros es evitar darle el voto cuando aparezcan sus nombres en las boletas electorales, otra forma es exigir a todas aquellas personas que ocupan puestos de poder político o administrativos que presenten en forma pública un informe de labores al finalizar su período y que sean evaluados por su desempeño en el cargo.

        Pero lo más importante es recordar que debemos terminar con la degradación de la política a la política electoral, con la reducción de la democracia a la democracia electoral y reconocer que la política existe más allá de las elecciones, porque la política podría definirse como la reunión colectiva de hombres y mujeres en espacios públicos para discutir problemas colectivos en busca de soluciones conjuntas y tomar acuerdos para encontrar soluciones a los mismos.

La verdadera política busca crear las condiciones para dejar atrás el analfabetismo político para lograr un empoderamiento colectivo, promoviendo el pensamiento crítico y autónomo teniendo presente que actuando en forma unida, colectiva y organizada, se puede construir un poder social que pueda enfrentar al poder de los politicastros y al poder económico de la oligarquía corporativa para impulsar cambios sociales relevantes.

Una sociedad democrática está conformada por individuos autónomos que tienen un fuerte sentimiento de pertenencia a grupos, organizaciones y comunidades. En el contexto de la globalización, es necesario reconocer que nuestros problemas personales tienen causas globales y que forman parte de problemas sociales, los cuales sólo podrán solucionarse en forma colectiva, organizada y unida.

        Las causas que generan desigualdad social, sufrimiento colectivo, incertidumbre e inseguridad, tienen nombres concretos: globalización comercial, dictadura del mercado, producción y consumo masivos, corrupción política, etc. Todo esto se llama política y al hablar de política debemos tener presente que la verdadera política busca lograr un empoderamiento colectivo para crear individuos autónomos y libres que puedan construir una sociedad autónoma y libre, no puede haber democracia en una sociedad donde no existan individuos autónomos (12).

        La política es una actividad constante que no puede reducirse a la política electoral, ni a la degradación del comportamiento de los políticos. Necesitamos sacudirnos de la miseria en política que han provocado los politicastros evitando darles más poder al poder político porque van a venir a …repetir los comportamientos que les han caracterizado. Necesitamos aumentar nuestra participación en política y evitar que sigan tomando decisiones en nuestro nombre y representación que afectan nuestros intereses individuales y colectivos.

        Debemos partir de una contextualización de la realidad social inmersa en una crisis de múltiples dimensiones (económica, política, ecológica, sanitaria, militar, etc.) que afecta a una inmensa mayoría de integrantes de nuestra sociedad, lo que nos obliga a construir un nuevo paradigma social que nos permita dejar atrás el papel de víctimas de violaciones de nuestros derechos para asumir el rol de sujetos políticos que intentan cambiar la historia que les tocó vivir  construyendo una identidad como agentes de cambio social, retomando el aprendizaje obtenido en la participación en varias luchas sociales que nos demuestran que actuando en forma organizada, colectiva y unida, se puede construir un empoderamiento colectivo (13).

        Debemos compensar la crisis de liderazgo social empezando a creer en nosotros mismos, reconstruyendo un sentimiento de pertenencia a sus comunidades, aumentando nuestra participación ciudadana en asuntos de interés público lo cual representa la mejor forma de construir la democracia participativa y dejar atrás la democracia representativa, construyendo un liderazgo social distribuido y compartido.

La construcción de una identidad como agentes de cambio social permitirá construir una sociedad mejor a la que estamos viviendo en la medida de que con su ejemplo demuestran lo que es una democracia participativa que permitirá construir la democracia, la justicia y la igualdad en nuestra sociedad, al exigir un control democrático de las instituciones gubernamentales, sindicales y políticas.

Anteriormente, hemos permitido que otras personas hablen y decidan por nosotros a través de la democracia representativa que hoy se presenta cada vez más como un obstáculo porque la presencia de politicastros representa un obstáculo para construir una verdadera democracia. En el escenario internacional vemos a verdaderos idiotas ocupando posiciones de poder jugando con el destino de millones de personas y con el futuro de la humanidad completa, necesitamos tomar el control de nuestras vidas y defender nuestros derechos gobierne quien gobierne.

Debemos mantener la esperanza firme de que “otro mundo es posible” y la complejidad del escenario internacional nos indica que es el momento de desarrollar nuevos comportamientos que respondan a las condiciones cambiantes y el más urgente de ellos es consolidar nuestra identidad como agentes de cambio social (14), aumentando nuestra participación social para hacer escuchar nuestra voz y participar en ese concierto de voces que reclaman a nivel internacional la construcción de un mundo en el que no exista el sufrimiento colectivo ni la desigualdad social que hoy estamos padeciendo.

 

1.- Soledad y política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/04/soledad-y-politica-la-soledad-como.html

2.- La mano invisible, Smith, Adams

https://cdn.pruebat.org/libros/pdf/La-mano-invisible.pdf

3.- El Dios mercado, la religión del siglo XXI

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/el-dios-mercado-la-religion-del-siglo.html

4.- La obediencia como imperativo moral para salvar la humanidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/03/la-desobediencia-como-imperativo-moral.html

5.- Estado de crisis. Bauman, Zygmunt

https://pdlibroscol.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/32/31900_1_ESTADO_DE_CRISIS.pdf

https://www.facebook.com/ecpcusam/photos/zygmunt-bauman-carlo-bordoni-estado-de-crisis-httpsdrivegooglecomfiled1_klnyr6dx/476860496052473/?locale=es_LA

6.- .- Por una conducción científica de nuestras organizaciones

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/por-una-conduccion-cientifica-de.html

7.- Una mirada social al surgimiento de un nuevo orden mundial

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/03/una-mirada-social-al-surgimiento-de-un.html

8.- Funcionarios del gobierno de Sonora que aspiren a ocupar cargos públicos deben renunciar o solicitar licencia

https://www.facebook.com/watch/?v=1928690654441856

9.- Acerca del método de las encuestas utilizado en política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/02/acercadel-metodo-de-las-encuestas.html

10.- El circo de las corcholatas

https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/08/el-circo-de-las-corcholatas-la.html

11.- El trampantojo electoral mexicano

https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/09/el-trampantojo-electoral-mexicano-oscar.html

12.- En busca de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/07/leccionesfundamentales-en-politica.html

13.- Horizontes de un paradigma emancipatorio

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html

14.- El agente de cambio social

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/01/el-agente-de-cambio-social-oscar-yescas.html