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miércoles, 9 de septiembre de 2026

 

La defensa de la soberanía nacional y la construcción de una ciudadanía crítica en la era posglobalización

Oscar Yescas Domínguez

9 de septiembre de 2026


 Creo que todos sin excepción habremos escuchado a alguien que atravesó por algún accidente vehicular o sufrió algún tipo de ataque, justificar su acción al decir: “todo pasó muy rápido, solo me descuidé un segundo, no tuve tiempo de reaccionar”, para cuando eso se dice, por lo regular el daño ya está hecho y no se puede volver atrás. Es verdad que algunas situaciones pueden cambiar en segundos como cuando se conduce algún automóvil y un momento de distracción de quien conduce puede provocar una tragedia como atropellar a un peatón, colisionar con otro vehículo o salirse del camino, esa es la razón por la que se recomienda a automovilistas mantener siempre los “ojos al frente”.

También la normalidad en nuestra vida cotidiana puede ser rota en un instante cuando por descuido se sufre un accidente doméstico, o se es objeto de un acto de violencia cuando nos encontramos en espacios públicos o abiertos, por lo que es recomendable permanecer en un estado de alerta permanente para no sufrir daños.

Probablemente esa misma expresión (todo pasó muy rápido) podrían usar millones de personas para explicar su desconocimiento y baja comprensión acerca del mundo en que vivimos que presenta grandes diferencias al mundo que era hace solo unos cuantos años, porque la humanidad entera está enfrentando hoy en día serias amenazas de destrucción que ponen en riesgo la vida de millones de personas y del planeta entero.

Estamos viviendo tiempos de grandes transformaciones y la mayoría de las personas sigue viviendo sus vidas cotidianas como si todo fuese parte de la normalidad. Esto me recuerda lo que dijo el psicoanalista Erich Fromm hace más de 50 años en una frase que describe lo que hoy estamos viviendo: “la mayoría de las personas ignora lo que está pasando y lo más grave es que no le interesa saberlo” (1), porque vivimos en el contexto de una cultura del espectáculo que funciona como distractor social, provoca amnesia histórica, ignorancia colectiva y genera un conformismo social.

Pero la realidad no se puede ocultar, ni podemos escapar de ella porque tan solo basta ver las noticias que circulan en medios de comunicación masiva o en internet, para ver que el mundo entero está enfrentando catástrofes naturales nunca vistas que provocan tragedias colectivas, existen guerras militares que destruyen miles de vidas humanas.

En momentos en los cuales el futuro ya se encuentra entre nosotros a través de dispositivos digitales que utilizan inteligencia artificial (casas, automóviles, teléfonos, asistentes virtuales, robots utilizados en el proceso de producción, etc.), enfrentamos la enorme contradicción del aumento en la desigualdad social creciente que se presenta como una de las principales fuentes de un sufrimiento colectivo.

Podemos ver que una gran mayoría de la población global (99%) vive con grandes carencias, enfrentando una precariedad creciente, sin esperanza de cambio alguno, añorando un pasado mejor que el presente. Mientras que un reducido grupo de millonarios que representan menos del 1% de la población mundial vive con muchas esperanzas, cero preocupaciones y grandes expectativas de seguir aumentando sus fortunas y se observa una tendencia a admirar a multimillonarios mientras que en forma paralela surge la aporofobia (miedo o rechazo a los pobres).

Es literalmente imposible no ver las injusticias, las desigualdades, los actos de corrupción, pero una gran mayoría de la población mira hacia otro lado y sigue viviendo sus vidas con indiferencia social, sufriendo carencias que piensan que son resultado de sus decisiones, viven la desigualdad social como si fueran desigualdades individuales y no se preocupan por nada más que de sus problemas personales ignorando que la crisis social provoca millones de crisis individuales.

En la medida que se agudiza la crisis social que estamos padeciendo, la ignorancia aumenta hasta transformarse en un fenómeno colectivo y este vacío cognitivo permite que una gran mayoría de las personas se deslinden de su responsabilidad moral, guarden silencio ante las injusticias y actos de corrupción, dejando que solo unos cuantos levanten la voz mientras la mayoría se mantienen en la comodidad de la ignorancia, la distracción o la obediencia en un contexto de crisis colectiva.

Si llegamos a preguntarnos a nosotros mismos ¿Cómo llegamos a este punto? Quizá una gran mayoría responda: “todo pasó muy rápido, no nos dimos cuenta de que es lo que estaba sucediendo” tendrán algo de razón porque vivimos tiempos de grandes transformaciones y la realidad que estamos viviendo se torna cada vez más compleja y difícil de entender, por lo que “algo está pasando y usted no sabe que es” (2).

Pero necesitamos responder a esta pregunta y para hacerlo debemos analizar la realidad social pero esta tarea no la puede realizar cualquier persona porque se requiere usar el conocimiento científico que nos permita realizar una crítica social, porque la ciencia es la única fuente de información que garantiza obtener respuestas verdaderas y es aquí donde enfrentamos el primer obstáculo: la desigualdad social también se refleja en el campo de la educación porque una gran mayoría de la población no tiene oportunidad de acceder al conocimiento científico porque no pudo realizar estudios universitarios debido a que tuvo necesidad de trabajar, porque no había instituciones de educación superior en su lugar de residencia o por otros motivos.

Quienes tienen acceso a la ciencia en nuestra sociedad contemporánea son sólo un porcentaje muy reducido de académicos, investigadores, intelectuales y profesionistas que tuvieron formación científica en universidades y centros de investigación, la mayoría de los cuales se encierra en su torre de conocimientos se aísla de la realidad y no ejerce la crítica social.

En un acto de congruencia en mi calidad de profesor universitario retirado, intentaré dar una explicación a la realidad compleja que nos tocó vivir y una descripción acerca de cómo es que hemos llegado al momento histórico que nos tocó vivir. Cuando impartía los seminarios sobre psicología social a estudiantes de Psicología de la Universidad de Sonora, acostumbraba a iniciar cada semestre lectivo contextualizando el momento histórico en el que iniciábamos el seminario, por lo que describía las características del contexto social en el que nos encontrábamos resaltando que la sociedad de la que formábamos parte era una realidad que se encontraba en crisis que provocaba millones de crisis psicológicas individuales.

Parte del contenido inaugural de mis seminarios era el señalamiento de que nos encontrábamos en un momento de la historia en la que la característica principal de nuestra sociedad era la existencia de una interminable cauda de cambios sociales que se manifestaban todos los días en diferentes frentes simultáneamente en forma de cambios económicos, políticos, tecnológicos, culturales, etc., cambios que se presentaban en forma impredecible y discontinua creando de la noche a la mañana nuevas situaciones que no podíamos enfrentar con las mismas respuestas que habíamos dado en el pasado, porque éstas ya no funcionaban en el nuevo escenario social.

La dinámica de cambios sociales que estábamos viviendo a finales del siglo pasado era tal que nos encontrábamos en una situación en la que lo único que no cambiaba era la premisa de que todo estaba cambiando, generaban un ambiente social de incertidumbre que nos impedía saber lo que pasaría al día siguiente, por lo que les decía a mis alumnos que la clave del éxito en aquellos tiempos de cambios que generaban gran incertidumbre social, se encontraba en nuestra capacidad de desarrollar nuevos comportamientos que nos permitieran enfrentar y adaptarnos a los nuevos retos que surgían con estos cambios sociales.

Estos nuevos comportamientos que nos exigían los cambios sociales estaban relacionados con el dominio de conocimientos sobre computación, psicología, administración, mercadotecnia, economía, sociología, historia, ecología, etc. Junto a la adquisición de estos nuevos conocimientos, parte de las exigencias que nos planteaban las condiciones cambiantes eran el desarrollo de habilidades sociales para trabajar en equipo, mejorar nuestra capacidad de liderazgo, lograr un adecuado autoconocimiento, etc.  

Con estos nuevos comportamientos podríamos construir un bagaje teórico basado en un conocimiento científico basado en teorías y técnicas de la psicología social, que nos permitirían lograr una adecuada comprensión de nuestra realidad social, generar un aprendizaje traducido en cambios en nuestros comportamientos y construir una identidad como agente de cambio social de tal forma que podríamos diseñar adecuadas estrategias de intervención psicológica en los individuos, grupos, organizaciones y comunidades que conforman nuestra sociedad para generar cambios planeados en base a la metodología de la investigación-acción en estrecha colaboración con miembros de grupos e integrantes de organizaciones y comunidades objeto de intervención.

El contexto en el cual iniciaba mis cursos advirtiendo sobre cambios sociales que estaban transformando nuestra percepción de la realidad y que nos forzaban a desarrollar nuevos comportamientos, fueron cambios tecnológicos que se presentaron en la forma de invención de las computadoras, el surgimiento de internet, la aparición de teléfonos celulares, redes sociales y el inicio de lo que después se llamó “la globalización”.

Los cambios políticos que se manifestaban en una situación internacional se caracterizaban por la caída del orden mundial bipolar que se había mantenido durante décadas a través de la interacción de dos potencias mundiales que eran Estados unidos y la URSS. La posterior desaparición de la Unión soviética facilitó el surgimiento de un nuevo orden mundial unipolar encabezado por Estados Unidos, potencia que aprovechó la nueva situación para conquistar nuevos mercados en los países exsoviéticos y expandir la economía de libre mercado en la mayor parte del mundo, creando líneas de producción y distribución comercial a nivel global, forzando a los Estados Nación  a perder parte de su soberanía, al disminuir su poder de controlar y regular su economía para poder ser parte del nuevo mundo que se estaba gestando con la bandera de la libertad del mercado.

La globalización consistió en la apertura de las fronteras para permitir el libre tránsito de mercancías, la apertura de la inversión extranjera en sectores clave dentro de los territorios nacionales y fue el preámbulo que dio surgimiento a lo que hoy conocemos como neoliberalismo que consiste en la subordinación del poder político al poder económico, por lo que los Jefes de Estado aceptaron la implementación de políticas neoliberales que cambiaron constituciones nacionales para eliminar derechos laborales y sociales que fueron conquistados en las luchas de movimientos colectivos en el pasado reciente. La esencia del neoliberalismo consistió en disminuir el tamaño del Estado desapareciendo dependencias gubernamentales que prestaban servicios públicos para proceder a su privatización y favorecer al capital privado nacional y extranjero que representaban el surgimiento de un nuevo poder: la oligarquía corporativa transnacional.

Aquella reiterada frase de advertencia que utilicé durante toda mi carrera como profesor e investigador de psicología, diciendo que vivíamos tiempos en los que se observaba una cauda de cambios sociales, misma que reforzaba diciendo que en los últimos 50 años se habían presentado más cambios que en los últimos 200 años, se ha visto rebasada porque se ha convertido en un tsunami de cambios sociales que presenciamos cada día y a cada momento que pasa aumenta su velocidad.

 A casi 40 años después de iniciar aquel ritual de advertencia, nos encontramos en un momento histórico en el cual todo está cambiando con una velocidad impresionante y nuestra capacidad para reaccionar a estos cambios es extremadamente lenta, porque hoy en día existe una ignorancia colectiva que provoca que respondamos con gran demora a los cambios sociales que nos presentan nuevos retos y nos impide desarrollar los nuevos comportamientos que nos exigen las nuevas condiciones sociales.

Si todo cambia a nuestro alrededor, nosotros también estamos cambiando, pero parece que nuestras reacciones a los grandes acontecimientos las hacemos a cámara lenta, cuadro por cuadro, porque nuestra demora en responder de manera oportuna provoca que de manera frecuente nos encontremos en situaciones en las que apenas estamos desarrollando aquellos nuevos comportamiento que nos exigen las condiciones cambiantes cuando, de repente surgen otros nuevos cambios que nos presionan para crear otros nuevos comportamientos y en esta dinámica social acelerada algunas personas se van quedando rezagadas porque al no seguir el ritmo que van marcando los cambios sociales su capital humano se va degradando cada día que pasa.

Pero la tendencia de cambios sociales no se ha detenido y continúan aumentando su velocidad en forma incontrolable y hoy en día nos encontramos frente a un deja vu que consiste en que estamos presenciando la caída del orden mundial encabezado por Estados Unidos y el surgimiento de un nuevo orden mundial multipolar.

Uno de los cambios sociales que debemos resaltar con sincera preocupación es que hace sólo unos años, existía un orden internacional en el cual todos los países respetaban las instituciones internacionales que respaldaban el orden internacional y el comercio mundial, existían reglas diplomáticas, jurídicas, comerciales que regulaban la convivencia social de la comunidad, pero hoy esas reglas ya no son respetadas, se han convertido en reglas endebles porque son ignoradas  o están subordinadas a intereses de las principales potencias

Estados Unidos  se encuentra en una situación en la que está perdiendo el control militar, comercial y político que antes le garantizaba imponer condiciones para beneficiar sus intereses como primera potencia mundial, su apoyo militar, comercial y diplomático a Israel en el genocidio que está realizando contra el pueblo palestino, la imposición de bases militares en Europa y el uso de la OTAN en su lucha para destruir Rusia, su apoyo incondicional al gobierno de Ucrania y la política de guerra comercial que implementa Donald Trump, han desgastado a esta nación por lo que pierde el control en oriente medio, pierde apoyo en Europa y actúa como imperio en franca decadencia.

Para evitar su caída intenta actuar como una colonia moderna rompiendo todo tipo de reglas internacionales, desconoce acuerdos comerciales, agrede comercial y militarmente a otros países, sin importar si eran aliados o enemigos, decide no respetar acuerdos de la ONU, ignora las resoluciones de la Corte Penal Internacional y rompe acuerdos de comercio internacional para aislarse del resto del mundo.

La segunda consecuencia de estos cambios sociales en el ámbito internacional, es que como resultado de estas acciones, desaparece la globalización, al violarse acuerdos internacionales desaparecen alianzas políticas y bloques comerciales, se reestructuran el comercio internacional con el surgimiento de nuevas alianzas comerciales y militares,  por lo que no es exagerado decir que retrocedemos históricamente a un estado en el que prevalece la ley del más fuerte porque las grandes potencias se preparan para una guerra mundial y una señal de advertencia de este peligro es que las grandes potencias destinan cantidades nunca antes vistas para aumentar el presupuesto militar y se recorta el presupuesto destinado a salud pública, educación pública, pensiones, obras sociales, etc., perjudicando a la población general.

Una tercera consecuencia en esta oleada de cambios sociales a nivel global en el cual se está construyendo un orden mundial multipolar, es que el nuevo mundo que está emergiendo tiene como base una regionalización del mundo, con la creación de nuevas alianzas comerciales y militares entre bloques de países que se preparan para enfrentar militar y comercialmente a otros bloques de países, por lo que las amenazas a la supervivencia de la humanidad son hoy peores a las que existían hace solo 30 años porque estamos en el preludio de un conflicto militar de grandes dimensiones en el que estarían involucradas de una forma u otra, las principales potencias mundiales.

Mientras suceden estas reestructuraciones políticas y comerciales, la mayoría de la población se encuentra distraída por una cultura del espectáculo que privilegia lo visual como acto de entretenimiento, los dispositivos tecnológicos alejan a generaciones enteras de la lectura de libros, desaparece el hábito de la lectura y con él, desaparece el pensamiento autónomo y la capacidad de realizar la crítica social, mientras una amplia mayoría de la población permanece confortablemente aturdida.

Avanza el crecimiento de la ignorancia colectiva y las nuevas generaciones padecen una amnesia histórica que les impide relacionar hechos sociales contemporáneos con eventos que sucedieron en el pasado y se colocan en una situación de fácil manipulación política o electoral. El analfabetismo político que padece un amplio sector de la población genera un sentimiento que se ha denominado antipolítica que es una actitud de desconfianza, rechazo y oposición a los partidos políticos tradicionales, que está basado más en emociones como la rabia, la frustración y el miedo, por lo que los debates ideológicos se dejan de lado y el comportamiento en períodos electorales suele ser impulsivo (3).

El alejamiento de la política, el conformismo colectivo y el analfabetismo en política, es aprovechado por politicastros en períodos electorales para mostrar sus mejores sonrisas intentando presentar una imagen agradable de sí mismos, esforzándose por verse atractivos ante las cámaras, hablando como si fueran expertos en política y presentan sus años de trayectoria en puestos públicos como garantía de experiencia de gran valor.

 En su afán de mantenerse en el poder no se dan cuenta de que lo que están presentando es en realidad una imagen moral miserable de sí mismos, pero no les importa continuar con la degradación de la política porque padecen una ceguera moral que les impide distinguir entre lo que es justo o injusto, lo correcto de lo incorrecto, lo moral de lo inmoral. En su obsesión por enriquecer sus fortunas olvidaron las dos premisas fundamentales en política: saber llegar al poder y saber gobernar, porque lo único que les interesa es utilizar la mentira y el engaño para simular que gobiernan bien y manipular la tendencia del voto a su favor para mantenerse enquistados en el poder (4).

En la medida que avanza el tiempo, el apoyo de Estados Unidos al régimen sionista de Israel en su guerra contra Irán, está provocando un desgaste militar porque este conflicto se ha convertido en una guerra asimétrica en la cual la potencia mundial utiliza armamento pesado de costoso mantenimiento y misiles que cuestan millones de dólares para combatir drones que cuestan solo unos cuanto miles de dólares.

La prolongación de la guerra en Ucrania, ha provocado que el apoyo de Estados Unidos al régimen neonazi un desvío multimillonario de recursos económicos, militares y humanos que debilitan el potencial armamentístico de Estados Unidos. A pesar de involucrar a los países de la OTAN en la guerra en contra de Rusia, Ucrania pierde terreno cada día y Rusia toma el control de un porcentaje creciente de territorio ucraniano, mientras que Estados Unidos ve como Irán destruye sus bases militares en oriente medio y desaparece el control que antes ejercía en esa zona que le proveía de petróleo.

Como resultado de este conflicto, se reduce el control que tenía la potencia norteamericana sobre esa región del mundo y con ello, desaparecen las garantías de seguir recibiendo petróleo y recursos naturales de esa región, recursos que utiliza para mantener su rol de potencia militar, por lo que en busca de nuevas fuentes de abastecimiento voltea su mirada hacia América Latina, región en la cual ha realizado varias intervenciones en el pasado reciente para influir en los resultados de elecciones presidenciales e imponer a personas afines a sus intereses que acepten entregar las riquezas de sus naciones para alimentar el desarrollo de Estados unidos.

No es casualidad que en las recientes elecciones realizadas en varios países de América Latina hayan llegado al poder políticos de ultraderecha que se apresuran a estrechar la mano de Donald Trump, acompañarlos de manera servil en el apoyo diplomático a Israel y poner a su servicio terrenos nacionales, a la venta recursos naturales y la construcción de nuevas bases militares.

De esta manera hemos visto un giro a la ultraderecha en los gobiernos de América Latina que han tomado recientemente el poder y muestran una gran cercanía con la potencia de Norteamérica: Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador, Keiko Fujimori en Perú, Jose Antonio Kast de Chile, Rodrigo Paz Pereira de Bolivia, Nasry Asfura de Honduras, etc. Todos ellos son políticos de ultraderecha y forman parte de corriente ideológica que se ha denominado “la internacional fascista”, que en América Latina impulsan la versión contemporánea de la Doctrina Monroe, que se conoce como “Doctrina Donroe” que busca asegurar el dominio absoluto de Estados Unidos en el continente americano.

Pero la detención en Bolivia de Fernando Cerimedo estratega y asesor de la derecha en América Latina bajo el cargo de enriquecimiento ilícito e intento de asesinato al ordenar a sicarios el homicidio de su pareja Nadia Beller, quien se encuentra embarazada, pero que sobrevivió al atentado y en sus declaraciones ofreció detalles de los vínculos de Cerimedo con la extrema derecha internacional que revelaban su participación en fraudes electrónicos en elecciones realizadas en Brasil promoviendo votos electrónicos a favor de Jair Bolsonaro, señaló a Cerimedo como el artífice del triunfo de Javier Milei en Argentina en las elecciones del 2023.

En las tres propiedades de Cerimedo allanadas por la policía boliviana encontraron 50.000 bots. Las granjas de bots las empleaba básicamente para reforzar opiniones que convinieran a la derecha o para denostar a sus adversarios, atribuyéndoles todas las desgracias que padece la población. Una granja de bots es una red automatizada de cuentas falsas que opera de forma coordinada para simular actividad humana en plataformas digitales.


“Los mercenarios de la desinformación Cerimedo y Negre han influido con su asesoramiento y sus granjas de bots en los procesos electorales recientes de varios países latinoamericanos: Ecuador (abril de 2025), Bolivia (octubre de 2025), Argentina (legislativas, octubre de 2025), Honduras (noviembre de 2025), Chile (noviembre de 2025) y Colombia (Junio de 2026).

Un trino de Javier Negre con una foto suya junto a Cerimedo resalta la intervención de ambos: “Celebrando con mi socio Fernando Cerimedo un año de victorias electorales y de crecimiento brutal de @laderechadiario. Ya saben que Bolivia, Ecuador, Argentina, Honduras y Chile fueron conquistadas por la derecha”. Y termina enviando una arrogante advertencia a Claudia Sheinbaum “para que tenga una foto de los dos juntos para su ‘Mañanera” (5, 6).



Si en fechas recientes, debido al triunfo de partidos de ultraderecha en varias países europeos y latinoamericanos se cuestionaba la existencia de una democracia real en las naciones occidentales, por el abandono de la democracia participativa y el predominio de la democracia representativa (7), y se especulaba sobre si podría sobrevivir la democracia en un contexto de totalitarismo contemporáneo, en este contexto en el que la opinión pública y la tendencia del voto es influenciada por granjas colectivas de bots,  puede afirmarse que otro de los cambios sociales que estamos viviendo es la muerte de la democracia, por lo que la legitimidad de los triunfos electorales de los presidentes de los países mencionados y sus sistemas electorales entran en una fase de cuestionamiento ante las evidencias de fraude electoral que probablemente, si avanzan las investigaciones después de la detención de Fernando Cerimedo en Bolivia, terminen en un proceso de desconocimiento de sus investiduras presidenciales generando una mayor crisis política.

En este contexto de grandes cambios sociales en los años recientes, podemos afirmar que no todos los cambios son de índole negativa porque resalta el caso de México, país que en el 2018 en un mundo rodeado de autoritarismo y fraudes electorales, la población llevó al poder a Andrés Manuel López Obrador representando al naciente partido de Morena y la movilización de miles de mexicanos lograron detener numerosos intentos de fraude electoral, por lo que la masiva votación que logró derribar la dictadura perfecta del prianismo demostró al mundo que el cambio social por la vía pacífica era posible a través de la democracia electoral. Durante 6 años de gobierno de AMLO y 2 de la presidenta Claudia Scheinbaum, el gobierno de Morena logró grandes transformaciones dentro y fuera de México.

En lo interno, la implementación de programas de bienestar social contribuyó a mejorar la economía, elevando la capacidad adquisitiva y mejorando el mercado interno, la inversión extranjera en nuestro país ha rebasado niveles históricos al lograr atraer a suelo mexicano empresas transnacionales (algunas de ellas abandonaron suelo estadunidense), con lo cual los niveles de aprobación a la gestión presidencial que se mantuvieron elevados durante los seis años del período presidencial de AMLO, en los dos años que lleva la presidenta Claudia Scheinbaum no sólo se han mantenido sino que inclusive han aumentado con el brillo personal que proporciona su figura personal.

En el escenario internacional, México elevó su estatura moral al contar con dos figuras de Estado que se han ganado el reconocimiento internacional y convirtieron al país en una nación que está emergiendo como una nueva potencia en el marco de la construcción del nuevo orden mundial multipolar. Este respaldo popular es lo que ha impedido que la derecha y ultraderecha tengan éxito en sus numerosos intentos de desestabilizar la situación interna en México, porque es claro que hay un antes y un después en la historia política de nuestro país, en el cual una gran mayoría de la población rechaza a los partidos que hoy se presentan como “la oposición política”.

La ubicación geográfica (nearshoring) de México, la estrategia diplomática manejada por la presidenta Claudia Scheinbaum durante la guerra comercial iniciada por Donald Trump en la cual nuestro país fue el menos afectado por la guerra de aranceles implementada por el gobierno estadunidense y el respaldo social, provocó que Claudia Scheinbaum fuese reconocida como una de las mujeres más influyentes del mundo.

La realización del mundial de futbol en meses pasados destruyó las constantes campañas de desprestigio hacia México al lograr que miles de turistas que ingresaron a nuestro país y millones de ciudadanos del mundo que siguieron a cientos de influencers que transmitieron sus experiencias en vivo y en directo, contribuyeron a pulverizar los estereotipos, prejuicios, temores y peligros que hablaban sobre la inseguridad en México por la violencia que existía en sus calles.

Pero aun con estos cambios positivos en el ámbito nacional e internacional, México enfrenta la veracidad del dicho que expresó   el escritor e intelectual Nemesio García Naranjo cuando en el contexto de una fuerte presión e influencia estadunidense sobre la política mexicana, el 3 de abril de 1900 publicó en el diario El Heraldo de Chihuahua, la expresión “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, porque Estados Unidos ha expresado sus deseos de invadir militarmente a México con el pretexto de combatir a los cárteles de las drogas que invaden territorio estadunidense.

La nación mexicana tiene un gobierno que maneja una política exterior de defensa de la soberanía, de independencia nacional, en contra de las guerras y respeto al derecho internacional. Pero la intención del gobierno estadunidense de convertir a América Latina en su frente delantero y jardín de recursos naturales propio, chocan con estas políticas de defensa de la soberanía.

En el año 2027 se realizarán elecciones en varios Estados del país y el partido en el poder enfrenta serios cuestionamientos por la actuación de algunos de sus gobernadores, por la actuación de la Dirección nacional que decide dejar a un lado la democracia participativa en la selección de sus candidatos al abandonar la estrategia de  elecciones internas para seleccionar aspirantes a puestos de elección popular y optar por el uso de la técnica de las encuestas que en los hechos representa un abandono de la democracia al ser utilizadas como trampantojos electorales y una nueva forma de ignorar la voluntad de la militancia partidista que abre la puerta para realizar fraudes electorales.

El caso Cerimedo gate (escándalo político regional desatado en agosto de 2026 tras la detención en Bolivia del consultor argentino Fernando Cerimedo, acusado de intento de feminicidio y de liderar una red internacional de desinformación) presenta cada día nuevas evidencias que involucran a presidentes de ultraderecha que llegaron al poder en varios países latinoamericanos, cuestiona los procesos, sistemas electorales y democracia en general por la parcialidad de sus resultados.


El negocio de la ultraderecha es el asesinato de la democracia y el Cerimedo gate revela una estrategia idéntica que se realizó en varios procesos electorales: utilizar granjas de bots para influir en la opinión pública y manipular la tendencia del voto, para colocar en el poder a individuos dóciles, débiles intelectualmente pero con grandes ambiciones de poder, para que una vez instalados en las sillas presidenciales puedan ser utilizados como instrumentos para que las grandes corporaciones puedan conseguir contratos multimillonarios, acceder a las finanzas públicas, acceder a recursos naturales, traficar droga y controlar a poblaciones enteras.

En este contexto de nubes negras que anuncian grandes tormentas que se presentan en los escenarios nacional e internacional, es necesario recordar que somos entes históricos, que la historia no se refiere sólo a hechos del pasado, sino que con nuestras acciones del presente estamos construyendo el futuro, por lo que ante la velocidad con la que se presentan los cambios sociales necesitamos desarrollar nuevos comportamientos que sean pertinentes a las condiciones cambiantes y un comportamiento requerido con nivel de exigencia es desarrollar nuestra comprensión del mundo en que estamos viviendo y una forma de lograrlo es recurrir a la historia que nos enseña que tenemos la capacidad para transformar aquello que necesitamos necesita cambiarse y para cambiar el mundo necesitamos encontrar el significado de la democracia (8).

Al ver que la ciudadanía actual, sobre todo las jóvenes generaciones, padecen una amnesia histórica, que mantiene en el olvido las luchas históricas que conquistaron derechos que hoy están desapareciendo y que el concepto de ciudadanía predominante mantiene a la población inmersa en un vacío político que le impide hacer una lectura crítica de la realidad social, necesitamos reconocer que las fuerzas progresistas en el poder político han fallado al no tomar en serio la necesidad de impulsar una transformación social partiendo de una educación política masiva que vinculara a la población en la construcción de la democracia social.

En todo el mundo hay movilizaciones colectivas (jóvenes trabajadores que luchan en defensa de derechos laborales, estudiantes que defienden la educación pública, trabajadores retirados que defienden sus derechos de pensión y jubilación, maestros que luchan por mejoras salariales y condiciones dignas de trabajo, mujeres que luchan en defensa de derechos sexuales que pretenden eliminar, población general que defiende el derecho a la salud pública, activistas que luchan en defensa de la naturaleza, el medio ambiente y el agua, etc.), estas luchas reflejan el surgimiento de un nuevo paradigma en el cual emergen nuevas figuras de luchadores sociales en contra del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado (9).

La historia del pasado nos enseña que los grandes cambios sociales han sido realizados por la participación de la población en movimientos colectivos que luchan en forma organizada y unida conquistando derechos.  Debemos extraer de la lectura de la historia reciente que los avances del neoliberalismo en la eliminación de derechos laborales, sexuales, sanitarios, educativos y sociales se han logrado porque han encontrado una resistencia fragmentada, en forma de luchas divididas por sectores.

Como parte de los nuevos comportamientos que nos exige la realidad cambiante, es la necesidad urgente de reconstruir una identidad ciudadana que esté estrechamente vinculada con las luchas sociales que surgen en el camino de la construcción de la democracia (10). En la construcción del concepto de ciudadanía crítica debemos despejar la idea de que el ciudadano es un ente que solo puede ser representado por los partidos políticos, porque los seres humanos tenemos historicidad, es decir, la capacidad de cambiar la historia social y los ciudadanos pueden crear organizaciones ciudadanas que realmente les representen en el ejercicio de sus derechos políticos.

La construcción del ciudadano crítico que exigen las condiciones sociales implica el manejo de una soberanía individual de tal forma que se elimine cualquier forma de control ideológico y material o fomente vínculos de dependencia, p relaciones de control social. Necesitamos partir de la premisa planteada por el filósofo griego Cornelius Castoriadis que plantea que una sociedad democrática solo puede ser construida por individuos que aplican la democracia como un estilo de vida, que una sociedad autónoma solo puede ser construida por individuos autónomos (11).

        Considerando que necesitamos una comprensión objetiva del caótico mundo en que estamos viviendo que contenga una convicción de compromiso social y la manera de lograrlo es accediendo al conocimiento científico que contribuya a moldear un pensamiento crítico que rebase la teoría del “no hay expectativas de cambio social” y que permita construir un poder que tenga capacidad para lograr una verdadera transformación social que provenga desde la población, junto a la necesidad de construir una identidad de ciudadanía crítica surge también la necesidad de que académicos, educadores e investigadores que tienen acceso al conocimiento científico, formen también una identidad como intelectuales críticos que con su pedagogía contribuyan a la formación de agentes de cambio social que participen en la transformación social existente (12).

En este proceso de revolución de las consciencias, construcción de nuevas identidades, se requiere también construir un concepto de servicio social comprometido para que los servidores públicos que trabajan en los tres niveles de gobierno guíen su comportamiento con consideraciones morales y éticas caracterizadas por un fuerte compromiso social de tal forma que garanticen la implementación de políticas públicas destinadas a beneficiar a aquellos grupos sociales que se encuentran en condiciones de marginación y opresión.

En consecuencia, estas expectativas que se presentan como demandas urgentes, requieren reconocer que la política actual se encuentra en un estado de crisis que se refleja en el hecho de que la mayoría de los políticos que están en campaña sólo tienen como objetivo permanecer en el poder y esto provoca decepción en los votantes y un alejamiento de la política.

Cuanto más se retira la gente de la actividad política bajo la premisa de que “todos los políticos son iguales”, “no se puede hacer nada”, más se aprovechan los políticos oportunistas diciendo: “tomo la iniciativa porque la gente no hace nada” (13).Debemos tener presente que el avance de la ultraderecha a nivel internacional, se debe en parte a la decepción que provocan los partidos progresistas que al estar infestados de politicastros, incumplen sus compromisos sociales, continúan con actos de corrupción, permiten que continúa la implementación de políticas neoliberales y el avance de la desigualdad social.

Es por estas razones que cada día surgen nuevos conflictos sociales, cada día surgen nuevos movimientos colectivos que luchan en defensa de sus derechos, en defensa de la naturaleza y del medio ambiente. En esta tendencia social que se observa a nivel global, existe una cantidad enorme de la población global que se encuentra en busca de nuevos significados de la política de tal forma que se modifique la percepción actual de la política como aquella actividad que realizan los políticos que pertenecen a los partidos políticos.

El nuevo paradigma que está surgiendo a nivel mundial parte de la premisa de que las diferentes luchas que se enfrentan a un mismo enemigo representado por políticos de ultraderecha que han encontrado en la política la forma de hacer negocios y generar enormes ganancias.

En todo el planeta poco a poco se van conformando luchas que se van integrando como un movimiento de movimientos que se alimenta de un conjunto de resistencias, de prácticas sociales, de debates e investigaciones, creaciones intelectuales y artísticas que se inscriben en el rechazo de las desigualdades y discriminaciones, la puesta en tela de juicio de los impactos de la globalización neoliberal, la exigencia de control democrático sobre las instituciones políticas y sindicales y la esperanza firme de que “otro mundo es posible” y el compromiso explícito en su construcción (14).

La única alternativa que podría salvarnos es el desarrollo de una crítica potente al sistema social en el que vivimos y este ejercicio de crítica social sólo puede provenir de ciudadanos autónomos, de la actividad libre de la gente, del aumento de la participación ciudadana. Esto nos obliga a rediscutir el problema del rol de los ciudadanos y de la capacidad que tienen cada uno de ellos para abandonar el conformismo generalizado, exigir el respeto a sus derechos humanos y cumplir con sus deberes en el contexto de una democracia participativa y tener presente que participar en elecciones con nuestros votos favoreciendo a ciertos candidatos conlleva una responsabilidad ciudadana de vigilar su comportamiento cuando esté en el poder para exigir cumpla con sus promesas y expectativas que generó en su campaña electoral.

El momento histórico de cambios sociales que nos tocó vivir exige que despertemos del letargo social que nos provoca la dependencia hacia la tecnología, porque necesitamos reconstruir la democracia, desarrollar nuevas formas de hacer política para evitar la destrucción del planeta en que vivimos, por esas razones debemos reconstruir nuestra identidad como ciudadanos críticos y la manera de lograrlo es  asumir el compromiso de construir nuestra identidad como agentes de cambio social con soberanía individual y colectiva.

1.- El miedo a la libertad. Fromm, Erich

https://gc.scalahed.com/recursos/files/r161r/w24600w/Fromm.MiedoALaLibertad.pdf

2.- Algo está pasando y usted no sabe que es

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/algoesta-pasando-y-usted-no-sabe-que-es.html

3.- De la antipolitica a la reconstrucción de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/12/de-la-antipolitica-la-reconstruccion-de.html

4.- La miseria de los politicastros y la necesidad de reconstruir la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/04/la-miseria-de-los-politicastros-y-la.html

5.-  Auge y caída de Cerimedo, el gran operador de la extrema derecha latinoamericana

https://www.elsaltodiario.com/extrema-derecha/auge-caida-del-cerimedo-gran-operador-extrema-derecha-hispanoamericana

6.- El escándalo que desestabiliza a la extrema derecha latinoamericana

https://jacobinlat.com/2026/09/el-escandalo-que-desestabiliza-a-la-extrema-derecha-latinoamericana/

7.- ¿Sobrevivirá la democracia al totalitarismo contemporáneo?

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/02/sobrevivira-la-democracia-al.html

8.- Una mirada social al surgimiento de un nuevo orden mundial

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/03/una-mirada-social-al-surgimiento-de-un.html

9.- La polis griega y la creación de la democracia. Castoriadis, Cornelius

file:///C:/Users/oscar/Downloads/la-polis-griega-y-la-creacion-de-la-democracia%20(1).pdf

10.- La escuela y la lucha por la ciudadanía. Giroux, Henry

https://es.slideshare.net/slideshow/henrygiroux1993laescuelaylaluchaporlaciudadaniapdf/252952747

11.- El profesor como intelectual público

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/12/el-profesor-como-intelectual-publico-si.html

12. ¿La política en la crisis, o la crisis en la política?2

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/05/lapolitica-en-la-crisis-o-la-crisis-en.html

13.- Horizontes de un paradigma emancipatorio

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html

14.- En busca de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/enbusca-de-la-politica-oscaryescas.html