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miércoles, 28 de octubre de 2026

 

La lucha contra el neoliberalismo: una revolución sin fronteras

Oscar Yescas Domínguez

28 de octubre de 2026



        Introducción

        Ciudadanos sin brújula

        El ascenso de una internacional de extrema derecha

        Del estado de crisis permanente a la revolución sin fronteras

        Los triunfos electorales en Brasil y Serbia

        Conclusión

       

        Introducción

        Insistir sobre el hecho de que estamos viviendo tiempos de crisis se ha convertido en una cantaleta que llega a enfadar porque es hablar sobre algo por todos conocido, ya que generaciones enteras nacieron en contextos de crisis y están padeciendo diariamente los efectos de esta. La resistencia para hablar sobre este tema aumenta cuando su referencia se limita a solo cuestionar su existencia mediante quejas o lamentos sin aportar propuestas de alternativas de solución.

Pero no hablar de la crisis no significa que ésta desparezca porque no es así, al contrario, sigue cambiando de forma al agudizarse las contradicciones de sistema social en que vivimos por el aumento de la desigualdad social y ha evolucionado tanto que lo que hoy enfrentamos es una verdadera policrisis, es decir, una crisis que ha crecido hasta presentar problemas sociales que se manifiestan en múltiples dimensiones que exigen una atención inmediata (crisis económica, crisis política, crisis ecológica, crisis de salud, crisis educativa, crisis militar, etc.).

La desigualdad social crece cada día y es imposible seguir ignorando su existencia porque divide a la población entre una inmensa mayoría que vive con grandes temores, experimentando una precariedad creciente en sus condiciones de vida, mirando con incertidumbre hacia el futuro y sin ninguna esperanza de mejoras en sus vidas, mientras que un puñado de individuos que no pasan de 500 personas a nivel global, en los últimos años han acumulado enormes riquezas en cantidades tales que hoy se presentan como los hombres más ricos que se han conocido en la historia de la humanidad.

Mientras estos multimillonarios viven una vida llena de lujos, esperanzas, sin temor ni miedo absoluto que perturbe su cotidianeidad, una inmensa mayoría de la población mundial vive en condiciones de marginación y pobreza, enfrentando diariamente los efectos de una inflación galopante al recibir bajos salarios por trabajar largas jornadas laborales y se ven impedidos para satisfacer sus necesidades básicas y psicológicas porque sus ingresos son insuficientes y aquellos que pueden recurren al endeudamiento usando tarjetas de crédito para poder llegar a fin de mes.

¿Alguien considera que es normal ver estas diferencias de condiciones de vida entre una enorme masa de ciudadanos y unos cuantos multimillonarios?

La población civil vive en la orfandad política porque los partidos políticos se han olvidado de los ciudadanos y sólo los buscan en períodos electorales, este distanciamiento es más evidente cuando surgen movimientos colectivos que se levantan en pie de lucha y toman las calles, es el momento en el que resalta la ausencia de representantes de partidos políticos. Estos movimientos de lucha no tienen nada que ver con los partidos políticos porque han perdido contacto con la ciudadanía y con los jóvenes en particular.

Algunos partidos políticos que llegaron al poder en varios países, iniciaron como movimientos colectivos espontáneos que luchaban por demandas legítimas, pero al llegar al poder sus dirigentes se desconectaron de las masas que les apoyaron y asumieron que por haber tenido en su momento el apoyo de dichos movimientos, tenían el monopolio de la representación de los intereses de los trabajadores y de la población en general.

Con la conquista del poder los políticos cambiaron sus intereses, dejaron de priorizar la atención a las necesidades sociales, ignoraron los nuevos movimientos colectivos que surgieron en defensa de las mismas demandas que dieron origen a quienes se encuentran en el poder y partiendo de la premisa de que el poder no corrompe, sino que revela la verdadera esencia de las personas, aquellos que una vez se llamaron “luchadores sociales”, que dijeron que luchaban por los pobres, se transformaron dejaron de ser políticos y se convirtieron en politicastros que con sus acciones degeneraron el término y la práctica de la política al usarla para beneficio personal o de intereses privados (1).

Los partidos progresistas que llegaron al poder en la segunda década de este siglo, terminaron cediendo el timón del gobierno al naciente poder corporativo que se fortaleció con la globalización y se impuso al poder político logrando la implementación de políticas neoliberales que debilitaban la figura del Estado al sobornar a legisladores que aprobaron reformas que eliminaron derechos laborales y prestaciones sociales que fueron conquistados a través de luchas de movimientos colectivos en el siglo pasado.

La continua distancia entre el discurso y la acción presentada por los políticos de diferentes partidos ha creado un clima de decepción, frustración e inconformidad social porque a nombre de la existencia de la crisis se descuida la atención a las necesidades sociales, pero la crisis no es pareja porque la mayor parte del presupuesto público se destina para el pago de altos sueldos de funcionarios directivos que con sus percepciones enriquecen sus fortunas personales con dinero público.

 El enriquecimiento personal de los politicastros que se han dedicado a vivir del presupuesto público ocupando cargos directivos en diferentes gobiernos, saltando de un partido a otro, demuestra que la mentira es parte del discurso oficial y es fuente de alejamiento de la política de grandes sectores de la población.

El avance de la crisis y sus efectos nocivos para la población, aunada a la existencia de una ignorancia colectiva acompañada de una insatisfacción social, ha sido aprovechada por los partidos de ultraderecha que en períodos electorales presentan candidatos que manejan un discurso que contiene noticias falsas y que está basado en una anhelada retrotopía que ha seducido a electores decepcionados de políticos y partidos progresistas al grado de obtener una buena cantidad de votos que ha permitido que la derecha llegue al poder en varios países, aun cuando presentan candidatos con carencias cognitivas, trastornos de personalidad e inclusive rasgos de sociopatía que son insensibles al daño que provocan con sus acciones (2).

Estos nuevos dirigentes estando en el poder destruyen al Estado de bienestar, golpean a la clase trabajadora al eliminar instituciones públicas, privatizar servicios que eran gratuitos, eliminar derechos laborales, realizar despidos masivos, abrir las puertas al capital extranjero para entregar los recursos naturales del país y gobernar  como verdaderos monstruos al condenar a una muerte económica a millones de personas que reciben el trato de subhumanos, con lo cual se revela que la izquierda que se etiqueta como “comunista” o “socialista” no son los enemigos del pueblo, sino que los gobernantes de ultraderecha con sus políticas de exclusión social han creado las condiciones para el surgimiento del neofascismo a nivel global, por lo que queda claro que la ultraderecha es el verdadero problema (3).

Pero el peligro de que la ultraderecha tome el control mundial y nos dominen gobiernos fascistas no es la única amenaza que enfrenta la humanidad, porque el mundo entero sin distinción de clase alguna, sufre los efectos del cambio climático, que continúa siendo negado por los líderes de las grandes potencias, mientras las temperaturas siguen aumentando, la nieve de las grandes montañas que estuvo congelada durante siglos empieza a derretirse y el hielo derretido desciende por las montañas provocando grandes inundaciones como sucedió recientemente en Nepal y en zonas semidesérticas el calor es cada vez más insoportable.

A través de los noticieros podemos ver que en todos los continentes se están presentando tragedias climáticas inesperadas en forma de fuertes terremotos, grandes tornados, fuertes lluvias con granizo, inundaciones repentinas porque ha cambiado la forma de llover ya que ahora llueve en forma de embudo, grandes incendios, sequías prolongadas, etc. Estos cambios climáticos representan una amenaza social porque ponen en riesgo la vida de millones de habitantes de nuestro planeta y urge implementar medidas internacionales para revertir estos cambios del clima.

El colonialismo moderno representado por Estados Unidos y lideres occidentales que forman parte de un orden mundial en proceso de extinción ante e surgimiento de un nuevo orden mundial de carácter multipolar, exige a los gobiernos de los países que integran la OTAN y la UE, un aumento del gasto militar del 5% con el discurso de la amenaza de una invasión rusa a sus territorios y los líderes de estos países europeos han cedido ante las presiones de quienes han encontrado en las guerras nuevas formas de enriquecimiento inmoral, recortando el presupuesto destinado a salud, a educación, a pensiones, al trabajo, etc.

Por estos motivos, hospitales y escuelas ven recortados los presupuestos para su funcionamiento, lo que afecta directamente la cantidad y calidad de los servicios que ofrecen a una gran parte de la población, tanto adultos mayores que necesitan consultas médicas con más frecuencia, consumen más medicamentos, como jóvenes que enfrentan el desempleo y aquellos que están trabajando, no ganan lo suficiente para independizarse de sus padres por lo que enfrentan un presente difícil y un negro futuro. Mientras que la población infantil enfrenta amenazas de desnutrición, falta de atención médica o educación especializada.

El desarrollo tecnológico sigue avanzando y nos encontramos en condiciones tales que se producen alimentos en masa que podrían satisfacer el hambre en todo el mundo, pero como los medios de producción son privados, los alimentos son considerados mercancías destinadas a la venta para extraer un beneficio, por lo que la necesidad social de alimentación es ignorada y gran parte de la población enfrenta gobiernos que abrazan la necropolítica que se presenta como una gran amenaza porque implementan políticas que deciden quien debe vivir o quien debe morir cuando invierten recursos públicos un en sector geográfico, urbano o sociodemográfico, mientras descuidan el bienestar de otros sectores poblacionales a quienes se consideran subhumanos (4).

Nos encontramos en un momento histórico en el cual tiene lugar la quinta revolución industrial que se caracteriza por el desarrollo de la inteligencia artificial, pero las inversiones de los hombres más ricos del mundo invierten sus fortunas en exploraciones en el espacio para construir refugios ya que están conscientes de que la vida en la tierra está amenazada por sus propias acciones.

También invierten recursos en producir tecnología digital que les permita reforzar el control de las mentes de millones de personas que deambulan e invierten gran cantidad de tiempo en redes sociales, por lo que puede afirmarse que estamos viendo el surgimiento de lo que se ha dado en llamar tecnofeudalismo (5).

Los 500 individuos más ricos del mundo son los dueños de las corporaciones multinacionales que han absorbido a compañías locales y siguen el sueño efímero pero peligroso del neoliberalismo que promete un crecimiento infinito de la economía, pero olvidan que tal promesa es imposible en un mundo con recursos finitos.

Para lograr una maximización de sus recursos y continuar con el comportamiento patológico de acumular más riquezas de las que podrán gastar en sus vidas, invierten en tecnología para lograr una producción masiva, utilizan los medios masivos y redes virtuales para generar un consumo masivo, sin importarles que mantener este equilibrio sea al costo de la explotación irracional de recursos naturales, la contaminación de ríos, lagunas y mares con desechos industriales y basura provocada por el consumo excesivo, lo cual provoca verdaderos ecocidios y la destrucción de la naturaleza.

El poder corporativo ha encontrado una nueva forma de enriquecimiento exponencial en la industria de la guerra, al fabricar y vender una diversidad de nuevas armas que tienen potencial destructivo nunca visto por lo que las guerras son provocadas para justificar el armamentismo y la venta de armas, sin importar que fallezcan jóvenes que son utilizados como carne de cañón o poblaciones enteras que son blanco de ataques con armas experimentales.

De manera reciente surge una nueva amenaza que representa un nuevo peligro para la humanidad y este es la inteligencia artificial (AI), el peligro no se reduce a que su generalización provocará millones de despidos laborales, sino que revelaciones recientes de los creadores de inteligencia artificial han afirmado que existe un 10% de posibilidades de que la IA tome el control absoluto de su diseño, producción y manejo, por lo que continuar por esta vía representa una amenaza para la existencia de la humanidad, porque una creación humana amenaza desarrollar un autocontrol y con ello se abre la posibilidad de que se vuelva en contra de la humanidad.

Em este cuadro de amenazas nos encontramos sin poder determinar cuál es la más peligrosa, si la avaricia de los multimillonarios que en su afán de acumular más riqueza están provocando sufrimiento colectivo y muertas masivas, o el ascenso de políticos de ultraderecha que una vez en el poder debilitan al Estado despojándole de su función de bienestar social afectando a millones de personas que son tratadas como subhumanos al promover el odio y rechazo a los diferentes.

Quizá el incremento de tragedias por el cambio climático provoque más bajas humanas al fallecer un número infinito de personas por “fenómenos naturales” que son provocados por acciones humanas, o quizá la profecía de ciencia ficción que representó la película Terminator cobre realidad y la inteligencia artificial nos lleve a la destrucción de la humanidad.

Mientras todo esto sucede una inmensa mayoría de la población permanece “confortablemente aturdida”, presentando una actitud de conformismo social, de indiferencia a la política, de insensibilidad social y ceguera moral, por lo que los llamados a levantarse en pie para luchar por la defensa de los derechos que están siendo violentados caen en oídos sordos y esta inactividad social nos recuerda la lectura de dos libros cuya lectura nos permiten ver una especie de gobierno que aprendió de estas obras y ha creado una mezcla de las mismas.

Me refiero al libro 1984 de George Orwell (6) y al libro de Aldous Huxley Un mundo feliz (7), porque quien los haya leído puede encontrar analogías con la vida cotidiana al ver a nuestro alrededor a personas que han sido educadas para obedecer, que carecen de pensamiento autónomo, que no conocen ni ejercen la crítica social porque han sido politizados en la ideología del “no hay alternativas diferentes al capitalismo”, que temen a la figura de autoridad, aceptan con resignación la desigualdad social y el sufrimiento que les provoca el determinismo económico en una sociedad que fomenta el consumo permanente como sinónimo de felicidad, normalizan actos reprobables como la corrupción de funcionarios públicos y se refugian en su esfera de confort seducidos por una cultura que convierte todo en un espectáculo que funciona como distracción de la existencia de problemas sociales que reclaman soluciones con carácter de urgencia.

Es indudable que vivimos en un mundo en caos donde impera la crueldad, algo está pasando, pero la mayoría de las personas ignora que es (8), pero la maldad no está en el aire, la realidad es una construcción social, es producto de acciones humanas y la percepción de la realidad está basada en una hegemonía cultural que se refleja en el dominio de una sociedad por parte de una clase o grupo dominante que impone su visión del mundo como si la existencia de unos cuantos hipermillonarios que coexisten con millones de personas viviendo en extrema pobreza en el mundo, fuera algo completamente natural, se normaliza una visión distorsionada de la realidad y se construye una sociopatología (9).

Al analizar este cuadro social podríamos caer en un “pesimismo intelectual” que consiste en observar la realidad con una mirada lúcida y al utilizar la crítica social, desnudamos todo el entramado ideológico y cultural que oculta la verdadera realidad que es el hecho de que estamos viviendo un momento histórico de un sistema social en crisis que sobrevive gracias a la explotación laboral, la destrucción de la naturaleza, la industria de la guerra y quienes nos gobiernan son unos verdaderos sociópatas.

Pero este pesimismo intelectual debe ir acompañado de e la inteligencia, en el sentido que planteó Antonio Gramsci cuando escribió en sus Cartas desde la cárcel (10) desnudarla con un enfoque de crítica social, podría provocarnos cierto desaliento ante el enorme control social que la clase dominante al construir una hegemonía cultural que podríamos definir como la dominación de una sociedad por parte de una clase o grupo dominante, que impone su visión del mundo como si fuera algo natural o normal y beneficiosa para todos.

En un momento histórico en el cual está desapareciendo el viejo orden mundial unipolar y surge un nuevo orden mundial multipolar, los defensores del orden mundial en agonía impulsan el ascenso de los gobiernos de ultraderecha en todo el mundo y particularmente en América latina, para dar un giro político y reforzar el control social a través de la amenaza de fortalecimiento de una internacional fascista.

Cuando pensábamos en forma pesimista que habíamos llegado al final de la política y que el neoliberalismo controlaba todo, estamos viendo frente a nuestros ojos una insurgencia generalizada que se presenta en movimientos colectivos que participan en revueltas en varios países con una actitud contestaria, llena de rebeldía juvenil, miles de jóvenes en América del norte, América del Sur, Europa y Asia, motivados por el hartazgo social, empujados por la rabia que produce la frustración de vivir en un mundo que no les ofrece un futuro cierto, que únicamente ven la explotación, precariedad, injusticias, corrupción y la amenaza de la guerra sobre sus cabezas, salen a las calles siguiendo el ejemplo de pensionados que defienden sus derechos a la salud y de sus pensiones, acompañados de activistas ambientales, opositores a las guerras, mujeres que defienden sus derechos, estudiantes que defienden la educación pública y gratuita. Todos ellos irrumpen en la escena social actuando como nuevos actores políticos, contribuyendo con su participación social en la construcción de un nuevo paradigma emancipatorio en el contexto de una crisis global (11).

Esas son las razones por las que debemos analizar la realidad social desde una perspectiva integral con apoyo del conocimiento que aportan las ciencias sociales, ya que éstas surgieron para solucionar problemas sociales específicos y la construcción del conocimiento científico permite diferenciar entre los conocimientos falsos, de los conocimientos verdaderos, algo que es de gran importancia en un momento histórico en el cual recibimos un tsunami de información que contiene una gran cantidad de noticias falsas.

 

Ciudadanos sin brújula

 Hace casi sesenta años el artista estadunidense Andy Wahrol que se hizo famoso por revolucionar el arte al convertir objetos de la cultura de masas y del consumo cotidiano en obras de arte de vanguardia, antes de abrir una exposición de sus obras en 1968 en el Moderna Museet de Estocolmo, Suecia, expresó una frase que con el tiempo se convirtió en un slogan que describía la fugacidad de los momentos de fama en los medios de comunicación masiva: “En el futuro todos serán famosos mundialmente durante quince minutos”, esta declaración se viralizó rápidamente y se mantuvo vigente durante las siguientes décadas porque reflejaba una dura crítica a una naciente sociedad de consumo basada en la economía de libre mercado que la ideología capitalista ubicó como el máximo nivel de organización humana.

El surgimiento de grandes ciudades donde interactuaban millones de personas generó una sociedad de masas que sumergió en el anonimato a millones de personas cuyo entretenimiento principal era la industria cinematográfica y la televisión en proceso de expansión, por lo que de manera natural surgió una cultura del espectáculo en el que actores  y actrices no solo lograron fama y fortuna, sino que influyeron con sus actuaciones en la construcción de rasgos de personalidad de millones de personas que se convirtieron en sus admiradores.

En este contexto, una gran mayoría de personas deseaba seguir esos modelos que formaban parte del “modo americano de vida” y no sólo querían conseguir trabajo, familia, casa, automóvil, sino que muy en el fondo anhelaban destacar, obtener reconocimiento social, status y notoriedad, por lo que la búsqueda de fama se convirtió en una necesidad psicológica que llegó a presentarse como un  fenómeno social recurrente, porque una gran cantidad de personas que sentían que vivían en la oscuridad del anonimato de la sociedad de masas no les bastaba tener satisfechas sus necesidades básicas porque experimentaban un fuerte deseo de sobresalir, de ser el centro de las miradas y actuar como los protagonistas de su propio espectáculo para obtener un reconocimiento social masivo.

Este anhelo llegó a convertirse en una obsesión para varias personas de tal forma que para un número significativo de personas no les importó cometer delitos, lastimar o asesinar a personas con tal de obtener la fama, un ejemplo de ello lo fue Mark David Chapman el hombre que asesinó a John Lennon por el simple motivo de lograr ser famoso a costa de la vida y fama del músico británico, en sus propias palabras “para ser alguien y hacer algo que no era”.

Debido a la frecuencia de casos de personas que cometieron delitos buscando notoriedad pública, fue que surgió la criminología como la ciencia que permitió identificar sus motivaciones y llegaron a conclusiones interesantes que les permitieron comprender que el delito no era la motivación principal, sino más bien era la necesidad de contrarrestar sentimientos de inferioridad, ganar reconocimiento público y alcanzar fama, aun cuando esta fuera efímera y mucho inferior a los “15 minutos de fama” pronosticados por Andy Wharol.

En la medida que la tecnología evolucionó, surgió internet, telefonía celular y redes sociales las cuales se han posicionado como el principal ámbito de socialización en nuestros tiempos, la socialización con personas reales se fragmentó y la atención de millones de personas en el mundo entero fue conquistada por las pantallas de nuestros dispositivos digitales, consolidando la cultura del espectáculo en el contexto de la sociedad de consumo, que trajo como consecuencia la desaparición de la identidad del ciudadano crítico para ser sustituida por una identidad universal que atraviesa fronteras que es el sujeto consumidor que piensa que la felicidad se encuentra en el consumo desmedido.

Las constantes transformaciones sociales no sólo transforman la realidad social en que vivimos, sino que también provocan cambios en nosotros mismos, cambios que no logramos percibir pero que se presentan en una nueva forma de ver nuestra autoimagen, en una nueva forma de percibir a los demás y sobre todo en una representación individual y colectiva de la realidad social. Las nuevas tecnologías digitales están desplazando la influencia de instancias socializantes en la formación de la personalidad psicosocial y se están consolidando como la principal influencia en la construcción de la realidad social contemporánea.

Las redes sociales se han posicionado como instrumentos que forman parte de nuestras vidas cotidianas y estudios recientes revelan que la mayoría de las personas dedica un promedio de 5 o 6 horas al día mirando el teléfono, por lo que los teléfonos celulares han llegado a percibirse como una extensión de nuestros cuerpos y han generado una nueva adicción conocida como nomofobia que consiste en un miedo irracional que llega al extremo del pánico que experimenta una persona al estar sin su teléfono celular y una desconectado de las redes sociales.

Este nuevo contexto social ha modificado los comportamientos de millones de personas porque la constante exposición a los estímulos visuales de las pantallas de nuestros dispositivos digitales ha provocado deterioros en las capacidades cognitivas, ha creado un condicionamiento colectivo al afecta la capacidad de pensamiento autónomo, al eliminar la libertad de pensamiento millones de individuos han dejado de ser ciudadanos críticos y se han convertido en seguidores de artistas, conductores de programas de televisión e influencers.

Pero la necesidad de reconocimiento y aceptación social no ha desaparecido porque forma parte de las motivaciones del sujeto consumidor, esto se ha comprobado en varios estudios sobre mercadotecnia que intentaron responder a la pregunta ¿por qué compra la gente? Varios estudios mercadológicos demostraron con claridad que la compra de artículos de consumo no está motivada por la necesidad de uso, sino que están influenciadas por modas publicitarias, el deseo de proyectar una imagen social de éxito ante las demás personas, responden al deseo de sentirse reconocido, de proyectar prestigio, orgullo de propiedad, alimentar el ego o para expresar individualidad comprando productos de “edición limitada” a altos precios sin considerar que esos mismos artículos salen de una producción masiva. (12).

Vivimos un momento histórico en el cual la vida privada se convierte en algo que se puede compartir en público y bajo esa perspectiva estamos viendo una epidemia de narcisismo social que se presenta como una tendencia masiva a publicar de manera frecuente imágenes personales, textos y videos privados en un esfuerzo constante para obtener el mayor número de reacciones a las publicaciones que se suben en redes sociales. Aquella imperiosa necesidad de sobresalir y destacar que llevó a varias personas a cometer delitos y asesinar para llamar la atención sobre sí mismos, la experimentan millones de personas que llegan al extremo de falsear sus condiciones materiales de existencia para proyectar una imagen ficticia de sí mismas.

Aquella antigua expresión del filósofo René Descartes: dudo, por tanto, pienso, pienso por tanto existo (13), ha sido sustituida por la siguiente premisa: “subo fotos a internet, por tanto, existo”, el pensar está ausente porque si existiera un razonamiento previo, las personas no expondrían en internet aspectos de sus vidas privadas. Según el filósofo polaco Zygmunt Bauman, nuestra existencia está determinada por internet y las redes sociales, si no tenemos redes sociales y no usamos internet, perdemos amistades y sufrimos una “muerte social virtual” (14).

Pero como se dijo líneas arriba, estamos viviendo cambios que se presentan de manera ininterrumpida y lo que hoy se observa es que la permanente exposición de imágenes y el tsunami de información que aparecen y recibimos en las pantallas de nuestros dispositivos digitales, ha afectado nuestra capacidad de concentración por lo que se ha reducido drásticamente el tiempo de atención que se dedica a mirar las pantallas de tal forma que en el año 2004 cuando apareció Facebook, el tiempo de atención promedio que una persona dedicaba a sus pantallas era de 2.5 minutos.

Pero en el 2005 apareció Youtube, en el 2006 surgió Twitter, en el 2010 se creó Instagram, en el 2011 se presentó Snapchat y en el 2013 nos encontramos con la aparición de Telegram. Debido al surgimiento de tantas redes sociales, aumentó el tiempo que las personas dedican a navegar en ellas y esto trajo como consecuencia que para el año 2012, el tiempo que se dedicaba a ver una imagen en la pantalla se redujo considerablemente a 1 minuto con 15 segundos.

Pero el desarrollo tecnológico fue avanzando, surgieron nuevas redes sociales acompañadas de nuevas tecnologías y en los siguientes doce años la cantidad de tiempo que una persona dedicaba a la pantalla se redujo a una media de 40 segundos y hay investigaciones que afirman que el tsunami de información que recibimos en las pantallas de nuestros dispositivos ha provocado que la duración de nuestra atención a una nota informativa o imagen en la pantalla, se haya reducido al tiempo que dedica un pez en un acuario para ver al visitante que está detrás del cristal observándolo: 10 segundos.

Esto no es gratuito, es el resultado del diseño de plataformas de noticias, redes sociales y videos cortos que utilizan un formato que incluye una variedad de estímulos visuales que fomentan el cambio rápido de una tarea a otra para evitar una lectura profunda o un análisis reflexivo de las notas que aparece en las pantallas.

Este placer lúdico que proporciona estar frente a las pantallas de nuestros dispositivos digitales produce una distracción tan grande que se han convertido en la primera causa de las muertes por accidentes automovilísticos, dejando atrás al alcoholismo que antes ocupaba el primer lugar.

Además de lo anterior, el excesivo uso de internet, redes sociales y telefonía celular, ha traído como consecuencia un deterioro masivo de las capacidades cognitivas, provoca grandes dificultades para lograr concentración, desplaza la lectura de libros, la falta de lectura provoca problemas para expresarse porque enfrentan problemas para incrementar el vocabulario, genera el surgimiento de  una ignorancia colectiva en nuestra sociedad contemporánea y generaciones completas que padecen amnesia histórica.

Al tener acceso inmediato a la información a través de smartphones e inteligencia artificial, el cerebro de los jóvenes se ve impedido a almacenar datos a largo plazo porque no hubo investigación alguna que generara un aprendizaje ya que los jóvenes no se esfuerzan porque saben que pueden “buscarlos en Google” cuando los necesiten y la información dispersa y resumida fragmenta la atención debido al consumo de contenidos cortos en redes sociales.

Si aceptamos la idea de que lo único que no cambia es la premisa de que todo está cambiando, podemos tomar consciencia de que estamos viviendo momentos de transformación de la situación política internacional que prevaleció durante décadas. El pasado reciente se caracterizaba por la aceptación global de un conjunto de normas de convivencia social en el cual existían reglas que todos los países respetaban, incluidas las grandes potencias actuaban buscando el consenso, evitaban la unilateralidad, el uso de la violencia era el último recurso al que se recurría y cuando se presentaba, actuaban instituciones reconocidas internacionalmente para mediar en los conflictos y recuperar la armonía social.

Pero en un plazo relativamente rápido, en cuestión de décadas el mundo cambió tanto que hoy el panorama internacional presenta como característica principal la falta de respeto a las reglas internacionales que antes regían el comportamiento internacional y las instituciones internacionales responsables de garantizar la paz, armonía y el respeto al derecho internacional han sido presa del “ascenso de la insignificancia” que describió el filósofo griego Cornelius Castoriadis al referirse a una crisis profunda en las sociedades occidentales caracterizada por el desmoronamiento de los valores colectivos, la pérdida de sentido, el crecimiento de la apatía y de un conformismo generalizado, lo cual según afirmó revelaba “la incapacidad del sistema para crear significados que unan y movilicen a las personas” (15).

Durante las últimas décadas hemos sido testigos y víctimas de una creciente anomia social, un concepto introducido por el sociólogo Emile Durkheim, extraído del griego anomía (sin ley y sin orden) para explicar la ausencia, debilitamiento o pérdida de normas, reglas, y valores compartidos por las personas que forman parte de una sociedad (16).

Mientras el mundo entero está inmerso en una policrisis que se presentan como graves amenazas para la existencia de la humanidad, que de manera irremediable está siendo conducida a una destrucción segura, líderes políticos de ultraderecha violan el derecho internacional cometiendo crímenes de guerra, genocidios, asesinato y secuestro de políticos, una inmensa mayoría vive en condiciones de marginación económica y social, mientras surge un culto a los nuevos millonarios que se presentan como figuras exitosas al acaparar la mayor parte de la riqueza social .

En este contexto de contradicciones y ante un incremento brutal de la desigualdad social buena parte de la humanidad permanece confortablemente aturdida y no reacciona a las diferentes amenazas que provienen de varios frentes: el cambio climático que provoca verdaderas tragedias, el crecimiento de la inflación que agudiza la crisis económica, el ascenso incontrolable de la inteligencia artificial, el avance del fascismo que se nutre de victorias electorales de políticos de ultraderecha, etc.

Cada día que pasa surgen nuevos motivos para levantarse en pie de lucha porque avanzan los atropellos, desaparecen derechos laborales, sexuales y sociales, por lo que surgen por doquier fuegos aislados que representan a diversos movimientos colectivos que luchan por diferentes causas sociales. Pero una sensación de pesimismo nos embarga al observar que a pesar de que el mundo se está incendiando literalmente, una gran mayoría de personas deambulan como " ciudadanos sin brújula" como decía el filósofo griego Cornelius Castoriadis (17), en un mar de incertidumbre, presas de perplejidad, sin encontrar sentido a su existencia, esclavos del hedonismo creado por la sociedad de consumo, alejados de la política ignorando que lo personal es político y que sus vidas privadas están determinadas por políticas neoliberales.

Millones de personas han sido despojadas de su identidad de ciudadanos críticos, observan con gran pasividad las violaciones a sus derechos como ciudadanos y refugiados en su esfera de confort aceptan ser reducidos a la condición de consumidores y en tiempos electorales aceptan ser relegados al rol de "seguidores” de politicastros que han encontrado en la perversión de la política una fuente de ingresos que les permite enriquecer sus fortunas a través de un discurso demagógico, lleno de mentiras, simulando ser democráticos se apoyan en la democracia representativa para eliminar la democracia participativa  mientras asesinan a la democracia.

 

El ascenso de una internacional de extrema derecha

El comportamiento social que se observa demuestra que no todos lograron asimilar el aprendizaje que nos dejó la pandemia del COVID y no me refiero sólo a la ausencia de medidas preventivas de contagio como guardar distancia en lugares públicos, el uso de cubrebocas por personas que padecen enfermedades respiratorias o la ausencia de reglamentación de su uso en hospitales y clínicas.

Me refiero a la ignorancia que persiste sobre la globalización nos acercó tanto que surgió una interdependencia entre la población mundial que provoca que lo que suceda al otro lado del mundo, más temprano que tarde afectará la dinámica social de la nación y localidad donde residimos porque estamos relacionados con lazos económicos, comerciales, tecnológicos y políticos.

Esta incapacidad de aprendizaje social se refleja en el hecho de que para muchas personas, los recientes triunfos electorales de partidos y políticos de ultraderecha en Europa y más recientemente en varios países de Latinoamérica (Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Bolivia) han pasado desapercibidas y se consideran casos aislados de fallas en la democracia que no afecta a la democracia de nuestro país.

No alcanzan a ver que los triunfos de la ultraderecha que anunció abiertamente sus planes de despedir a miles de trabajadores, suspender subsidios gubernamentales, entregar recursos naturales a la inversión extranjera, contaron con el apoyo de buena parte de la población que sufrió una violación múltiple de sus derechos laborales, de salud, de educación, de pensiones, etc., todavía flota en el aire la pregunta ¿Por qué los ciudadanos votan por políticos que les avisaron que gobernarían con recortes presupuestales que afectarían sus derechos?

En el año 2024 vimos el triunfo de varios partidos de ultraderecha a nivel internacional, en Europa: Marine Le Pen en Francia, Alternativa para Alemania de extrema derecha triunfó enAlemania, Giorgia Meloni en Italia, Víktor Orban en Hungría, la extrema derecha del AFPO se consolidó en Austria. En América vimos el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos en 2016, Jair Bolsonaro en Brasil en 2018, Javier Milei en Argentina en 2023, etc.

Pero, a pesar de que millones de personas se arrepintieron de votar por la ultraderecha al ver la guerra económica que los gobiernos de esta línea política realizaron en contra de la clase trabajadora, los candidatos de ultraderecha continuaron cosechando triunfos y conquistando el poder. Así fuimos testigos del regreso al poder de Donald Trump (Estados Unidos, 2024), Daniel Noboa (Ecuador, asumió el cargo de presidente el 23 de noviembre de 2023 para completar el mandato interrumpido por la «muerte cruzada» de Guillermo Lasso, el cual finalizó el 24 de mayo de 2025 y se reeligió para un segundo mandato en abril 2025), Rodrigo Paz (Bolivia, noviembre 2025), Abelardo de la Espriella (Colombia, junio 2026), Keiko Fijimori (junio 2026), Perú), José Antonio Katz Chile, 2026).

Todos ellos coinciden en alinearse a los intereses de Estados Unidos y en iniciar una guerra en contra de los trabajadores y población de sus respectivos países que consiste en la implementación de políticas neoliberales con mano dura, medidas tales como reducir el tamaño de la figura del Estado, despido de miles de trabajadores del gobierno, eliminando instituciones que daban cuerpo al Estado de bienestar, privatizar servicios públicos, reformar las constituciones para eliminar derechos laborales, desaparecer la contratación colectiva en el futuro para sustituirla por contrataciones individuales para dejar en estado de indefensión a los nuevos trabajadores. Eliminan el derecho a la jubilación para las generaciones completas de trabajadores, entregan grandes porciones de tierra para estimular la inversión extranjera, desaparecieron varias dependencias públicas y despidieron a miles de trabajadores del gobierno.

Redujeron el gasto social destinado a educación, salud, pensiones y empleo, reforzaron el equipo militar comprando grandes cantidades de armamento nada menos que a Israel, quien es el principal productor, proveedor de armas y fuente de entrenadores militares de las policías de diferentes países latinoamericanos. La principal garantía que ofrece Israel para demostrar la efectividad de sus armamentos es que fueron utilizadas con gran efectividad para cometer genocidio, asesinar a miles de palestinos y ampliar la colonización de Israel (18). Con verdadera vergüenza debo decir que uno de los principales clientes latinoamericanos de Israel es México, lo cual me parece políticamente incorrecto y altamente contradictorio con el discurso del humanismo mexicano.

Con estos resultados el mapa político de Latinoamérica se cubre mayoritariamente con la corriente política de la ultraderecha, lo irónico de la situación es que estos presidentes manejaron en sus campañas políticas un discurso de odio en contra de los comunistas que presentaron como una amenaza para su propia existencia porque actuarían como comunistas internacionalistas sin reconocer fronteras, sin respetar la soberanía de los gobiernos para invadir países y tomarlos bajo su control político y militar.

Pero estos mismos políticos que actúan con gran autoritarismo, creando las bases para el surgimiento de una internacional de ultraderecha que actúa reivindicando un nuevo tipo de fascismo, no dudan un segundo en postrarse de rodillas ante el presidente estadunidense Donald Trump como lo hizo Javier Milei al autorizar el ingreso de tropas estadunidenses en sus territorios, ceder parte del mismo para construir bases militares estadunidenses con el pretexto de combatir al crimen organizado (19).

En una maniobra descarada, estos nuevos gobernantes se unieron a otros gobernantes de Latinoamérica alineados a los intereses de Estados Unidos para formar parte de la nueva organización creada por el imperio americano con la cual pretende apoderarse del control político y militar de todo el continente de América: El escudo de la Américas creado oficialmente para combatir al crimen organizado, pero que en realidad es un instrumento político para reforzar el control de Estados Unidos sobre Latinoamérica.

El brusco giro a la derecha que están dando varios países latinoamericanos tomó por sorpresa a analistas políticos, académicos e intelectuales y algunos han llegado a señalar varias semejanzas que existen en la situación internacional con las condiciones sociohistóricas que existían en los años treinta del siglo pasado justo antes de que estallara la segunda guerra mundial.

Dentro de las coincidencias mencionadas destaca la existencia y agudización de la crisis económica, surgimiento de discursos nacionalistas, discursos de odio en contra de minorías (xenofobia), crisis de legitimidad de partidos políticos y de sistemas electorales, debilitamiento del multilateralismo y surgimiento de cambios en la geopolítica.

 Pero la percepción de una creciente fortaleza de los partidos de ultraderecha que debe ser motivo de análisis crítico por parte de los partidos progresistas y las fuerzas de izquierda, cambió con la detención de Fernando Cerimedo en Bolivia por intento de feminicidio porque provocó que la víctima que sobrevivió (su exesposa), pidiera protección policiaca y revelara la existencia de una red logística clandestina dirigida por Cerimedo que se dedicaba a organizar fraudes electorales usando granjas de bots que permitieron construir millones de identidades falsas, inundar redes sociales con información falsa, alimentar prejuicios en contra de candidatos electorales de la izquierda y lograron pervertir los procesos electorales de tal forma que los candidatos de la ultraderecha llegaron a conquistar la presidencia de varios países latinoamericanos.

Con este escándalo privado se reveló la intervención de Estados Unidos en los procesos latinoamericanos, algo que ya se sabía, pero no se conocía en la magnitud que permite los avances en la tecnología digital, por lo que el triunfo electoral de los nuevos presidentes latinoamericanos se pone en tela de duda porque el Cerimedo gate se reveló como un pozo sin fondo de corrupción generalizada que participó en varios procesos electorales (Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, Perú, etc.), cada día aparecen nuevas evidencias que comprometen a más políticos y arrojan más sombras y dudas sobre los procesos electorales que permitieron a los candidatos de la ultraderecha llegar al poder.

Todos los políticos involucrados fingen demencia ante la presentación de evidencias de que la maquinaria de Cerimedo fue usada para falsear los resultados electorales y beneficiar los proyectos electorales de los candidatos de la ultraderecha. La situación llegó al extremo que Estados Unidos le revocó la visa al fiscal boliviano Roger Mariaca responsable de investigar el caso Cerimedo y días después fue arrestado a finales de septiembre por individuos encapuchados que resultaron ser policías bolivianos que seguían órdenes de Estados Unidos y permanece arrestado en lugar desconocido (20).

Pero las evidencias son concluyentes porque coinciden en un proyecto político transnacional y exhibió la estrategia de la ultraderecha que consistió en colocar en puestos clave a individuos dóciles, deficientes intelectualmente, para que una vez estando en el poder político siendo presidentes pudieran ser utilizados como instrumentos para conseguir contratos multimillonarios, permisos gubernamentales para saquear recursos naturales sin problemas legales, mientras los idiotas útiles siguen creyendo que realizan una batalla cultural en contra de las fuerzas de izquierda y que con su actuación están contribuyendo a acabar con el comunismo.

El negocio de la ultraderecha consiste en colocar en el poder a personas sin escrúpulos, carentes de integridad, moral y con desmedida ambición, de tal forma que a través de ellos puedan tomar el control de las finanzas públicas, saquear los recursos naturales y explotar a la población entera de un país. Un negocio que inicia con procesos electorales pervertidos para tomar el poder y una vez en la cima, asesinar a la democracia gobernando con autoritarismo, permitiendo el resurgimiento del fascismo como nueva forma de gobierno.

  No es casualidad que los nuevos gobernantes de derecha latinoamericanos que llegaron al poder con la ayuda de Cerimedo, de inmediato se alinearon con Estados Unidos, reanudaron relaciones y acuerdos comerciales con Israel, revelando con ello que el escudo de las Américas es la versión dos del plan Cóndor que se utilizó en los setenta para tumbar a través de golpes de Estado a gobiernos electos democráticamente.

Estados Unidos es un imperio en decadencia, está perdiendo la hegemonía militar, económica y cultural sobre la cual se basaba su control global. El viejo orden mundial unipolar está cayendo ante el surgimiento de nuevas potencias mundiales y Estados Unidos está abandonando el medio oriente perdiendo la guerra en contra de Irán. En Europa, la OTAN que sigue las instrucciones de Estados Unidos de aumentar el presupuesto militar para enfrentar a Rusia, los programas de aumento de austeridad para reforzar el presupuesto militar están provocando una sorpresiva rebelión juvenil en contra de políticas neoliberales.

El triunfo electoral de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta sorprendió a todo el mundo porque los programas sociales implementados por Lula Da Silva que redujeron la pobreza, rescataron la selva amazónica y redujo el desempleo, no fueron suficientes porque gran parte del electorado porque fue influido por la Iglesia evangelista que pidió votar por Bolsonaro. Más de 33 millones de brasileños se abstuvieron de votar y la diferencia de votos entre Bolsonaro y Lula fue sólo de 2 millones de votos.

En este contexto internacional que provoca cierto pesimismo porque demuestra que en nuestros tiempos ya no es necesario usar la violencia militar para someter a países enteros para robar sus recursos naturales porque existe una nueva arma que la izquierda ha descuidado y ésta es la hegemonía cultural (21), un concepto que desarrolló el filósofo italiano Antonio Gramsci a partir de la teoría de Karl Marx en la que describía como la ideología dominante de una sociedad refleja las creencias e intereses de la clase dominante.

Este autor explicó que el consentimiento y aceptación del grupo dominante se logra a través de un baño de ideología (creencias, supuestos y valores) que tiene lugar en diferentes ámbitos de convivencia social como instituciones sociales, escuelas, iglesias, tribunales y medios de comunicación que hacen el trabajo de participar en el proceso de socialización que conforma el desarrollo de la personalidad psicosocial.

En su conjunto tiene como objetivo que las personas asimilen como propias las normas, valores y creencias que defienden los intereses del grupo dominante, en nuestros tiempos, el grupo dominante son los 500 multimillonarios que concentran la mayor parte de la riqueza social que es producida por la clase trabajadora, que controlan el poder político al intervenir en procesos electorales para financiar campañas de candidatos con inteligencia inferior a la media, pero suficientemente listos como para aceptar enriquecerse sus fortunas personales desviando partes del presupuesto público, mientras entregan el país al capital extranjero y reprimen las protestas de aquellos que se atrevan a pensar en forma autónoma y utilicen su inteligencia para realizar una crítica social.

En este contexto, lo que estamos viendo en el horizonte internacional es que la población de los países donde ganaron con artimañas los candidatos de la ultraderecha están padeciendo una severa crisis económica, sufriendo despidos masivos, aguantando un crecimiento violento de la inflación, viendo una entrega al capital extranjero de sus recursos naturales, una rápida precarización en sus vidas, una violenta desaparición de derechos sociales, un tope a demandas salariales y una violenta represión policiaca y militar.

De manera natural, los golpes a los trabajadores y población en general que han sumido en la pobreza a una gran mayoría de los pueblos gobernados por políticos de ultraderecha, han provocado reacciones de protesta que empezaron en forma aislada, pero en la medida que avanza el tiempo y continúan las agresiones, empiezan a surgir movimientos colectivos que luchan en defensa de sus derechos.

 

Del Estado de crisis a la revolución sin fronteras

Hace seis años publiqué un artículo que titulé “poder corporativo vs. Poder popular” (22) en el cual señalaba que a pesar de estar en un momento histórico en el cual presenciábamos un desarrollo tecnológico y científico que podría garantizar el fin del hambre, de la pobreza de tal forma que todos pudiéramos tener una buena vida en condiciones de armonía, paz y tranquilidad, la realidad nos mostraba un cuadro diferente porque la humanidad padecía en ese entonces la mayor desigualdad registrada en su historia y se observaba un sufrimiento colectivo junto a un exagerado enriquecimiento  de solo unas cuantas personas.

En aquel contexto sociohistórico que fue escrito ese artículo, existía un ambiente de insatisfacción social que dio motivo para que en el horizonte internacional surgieran varios movimientos colectivos en diferentes países, quienes participaban en estos movimientos presentaron una resistencia a las políticas neoliberales que estaban destruyendo derechos que fueron consagrados como tales por las luchas de movimientos colectivos que tuvieron lugar en el siglo pasado y lucharon en defensa de derechos humanos, laborales, sociales y sexuales, por lo que en el marco que dio inicio al siglo XXI se caracterizó por la presencia de varias revueltas populares que empezaron a reescribir parte de la historia contemporánea.

Lo más esperanzador de aquellas luchas fue que las movilizaciones masivas se presentaron con gran espontaneidad y de manera simultánea en varios países que tenían diferente identidad, diferente cultura, diferente lenguaje, pero les unía el ser objeto de opresión de un sistema capitalista, colonialista y patriarcal, por lo que decidieron levantarse en pie de lucha enfrentando la violencia policiaca poniendo el pecho por delante, sufriendo detenciones e inclusive homicidios por un exceso de violencia de las fuerzas represivas del Estado.

Fuimos testigos del estallido social en Chile en 2019 cuando movilizaciones ciudadanas protestaron en forma masiva en contra de la desigualdad económica, el costo de la vida y el sistema político, logrando movilizar a una cantidad tan grande de personas que la marcha de octubre de ese año se registró como “la marcha más grande de Chile”. 


En Colombia, después de varias protestas y enfrentamientos con la policía, centrales obreras, estudiantes, indígenas, comunidades afrodescendientes e integrantes del movimiento LGBT, realizaron un paro nacional en protesta contra el presidente Iván Duque. Me tocó seguir al periodista Jose Alberto Tejada de canal 2 en Cali Colombia, quien junto a su equipo logró un reconocimiento internacional por transmitir en vivo durante semanas las acciones de jóvenes colombianos que se reconocían a sí mismos como los combatientes de “primera línea” porque eran los que enfrentaban las luchas cuerpo a cuerpo contra la policía colombiana (23).

Junto a su equipo, arriesgó su vida para transmitir enfrentamientos y entrevistas en vivo durante las semanas más violentas de protesta en Cali, por lo que ganó un enorme reconocimiento nacional por ya que sus transmisiones documentaron de manera directa tanto las denuncias de abuso de la policía y el ESMAD como los testimonios y realidades de los jóvenes de la Primera Línea que tuvieron oportunidad de contar sus historias.

En Bolivia, Ecuador, Venezuela y toda América Latina se registraron crisis sociales y protestas en gran escala. Mientras que, en México, el movimiento feminista encabezó grandes movilizaciones de protestas. En Francia, los chalecos amarillos protagonizaron un amplio movimiento de protesta ante las políticas neoliberales del gobierno francés. Igualmente se registraron movilizaciones y protestas en el continente africano en Argelia, Líbano, Sudán e Irak.

La fuente de inspiración para escribir aquel artículo se basó en una mirada escrutadora de la realidad social, utilizando los lentes de la ciencia que proporcionan un prisma de crítica, tomando como punto de partida el enfoque de la psicología social, pero debo reconocer que hubo una influencia particular en mis pensamientos al momento de plasmarlos por escrito, esta influencia provino de la lectura de una entrevista que le hicieron a finales de los noventas al filósofo griego Cornelius Castoriadis, que posteriormente se publicó con el título: “El intelectual como ciudadano” (24).

En esa entrevista que tuvo lugar a finales de los noventa, Castoriadis describió la existencia de dos grandes fuerzas sociales que se enfrentaban entre sí a nivel mundial, por un lado, se encontraba el poder económico (que posteriormente se fortaleció con la globalización al surgir una oligarquía corporativa internacional que se impuso al poder político y lo controlaba para seguir maximizando sus riquezas). El naciente poder transnacional de las grandes corporaciones que contaban con el apoyo del poder político, el poder tecnológico, el poder mediático y el aparato represivo de los Estados,

Por el otro lado, se encontraba la clase trabajadora que se manifestaba en los espacios públicos junto con varios movimientos de resistencia conformados por la población en general, luchando en forma colectiva y unida en la defensa de derechos que les estaba siendo arrebatados. Dos grandes fuerzas sociales internacionales que se enfrentaban entre sí, unas que luchaban con todo el poder, de manera organizada y unida, para contener las movilizaciones populares y reprimir con el uso de la fuerza para eliminar las protestas sociales que estaban creando una fuerza social considerable pero que luchaba en forma dispersa “como fueguitos aislados” diría Eduardo Galeano cuando incluyó esa respuesta en el libro de los abrazos.

En el 2024 el mundo entero se volvió a incendiar con la expansión global de las protestas en contra del genocidio en Gaza por parte del ejército de Israel, que iniciaron con acampadas universitarias en la Universidad de Columbia en Nueva York, después se presentaron en todas las universidades de Estados Unidos y fueron violentamente reprimidas por cuerpos represivos de la policía estadunidense que empezó a mostrar su rostro fascista al golpear, detener y encarcelar a sus propios jóvenes universitarios que protestaban en forma pacífica (25).

Pero el ejemplo de lucha juvenil rebasó las fronteras estadunidenses y se replicaron en todo el mundo con instalación de tiendas de campaña universidades de varios países, acompañadas de movilizaciones colectivas que exigían sus gobiernos respectivos que rompieran relaciones diplomáticas con Israel, eliminaran los proyectos de vinculación con universidades israelíes y dejaran de comprar armamento israelí (26).

Las protestas fueron disminuyendo con la implementación de medidas represivas, pero el malestar en contra del Estado genocida de Israel se generalizó, reveló el maridaje político existente entre Israel y Estados Unidos, por lo que creció a nivel global el rechazo hacia el gobierno estadunidense y aquellos países europeos que siguieron manteniendo relaciones comerciales y diplomáticas con el aparato sionista.

En este final del año 2026, cuando veíamos con gran pesimismo los triunfos electorales de partidos de ultraderecha, cuando pensábamos que nos encontrábamos con el fin de la política, cuando creíamos que el neoliberalismo logró dominar las mentes y cuerpos de millones de personas al crear al sujeto consumidor y mantener a amplias mayorías marginadas confortablemente aturdidas, cuando menos lo esperábamos, nos encontramos con un nuevo estallido social global con el surgimiento de revueltas populares que cada día toman forma de una nueva insurgencia internacional en contra  del capitalismo en todos los continentes (Europa, Asia, América del norte y Latinoamérica).

Este nuevo ciclo masivo de protestas populares comenzó el 17 de septiembre en el instituto Saint-Exupery de Créteil en las afueras de París, cuando alumnos y docentes se manifestaron pacíficamente para denunciar la falta de profesores, aulas superpobladas y el deterioro del edificio. La policía reprimió estas manifestaciones, por lo que estudiantes de otras escuelas se sumaron y el virus de la rebeldía se extendió hacia otros sectores de la población francesa que se sumaron a las protestas en contra del alto costo de la vida, la crisis de la vivienda, rechazo a las políticas de austeridad y en contra del aumento al presupuesto militar.

Pero, al igual que las acampadas estudiantiles del 2024, la crisis socioeconómica construyó un ambiente internacional que semejaba ser una llanura de pasto seco que con un pequeño fueguito de protesta bastó para desbordar los ánimos contenidos durante varios años y la crisis educativa se manifestó en Bélgica, donde estudiantes de la zona francófona salieron a las calles en octubre para manifestar su solidaridad a los estudiantes franceses reprimidos y aprovechar para expresar su rechazo a las subida de las tasas universitarias y en contra de los recortes al presupuesto de la educación.

Maestros y estudiantes de Grecia e Italia salieron a las calles para protestar por la precariedad de las aulas, leyes de cupos de alumnos extranjeros y falta de financiamiento del estado a la educación pública. La ola de protestas se extendió cuando transportistas y agricultores de Italia realizaron paros y marchas en protesta por el encarecimiento del combustible

Las movilizaciones lograron conectar con sectores sociales de España y Portugal que se sumaron para manifestar su rechazo a decretos de vivienda que encarecían el alquiler y demandaron topes a los alquileres y el desalojo de la anciana María del Carmen Abascal de 80 años de edad de la vivienda en que vivió 70 años encendió las protestas de miles de personas que llegaron al nivel de indignación cuando esta mujer murió en el hospital sin poder regresar en la casa que vivió la mayor parte de su vida. Por estos motivos se realizaron acampadas en la Puerta del Sol de Madrid, Barcelona, Lisboa y Oporto.

Este marco de protestas sociales internacionales se amplió cuando en Albania surgió lo que se conoce como “la revolución de los flamencos”, llamada así porque son las aves que habitan en la isla de Sazan y la laguna de Narta, un paradisíaco lugar donde Jared Kushner (yerno de Trump) e Ivanka Trump compraron el lugar y planean construir un megaproyecto turístico de lujo.

El lugar es una reserva natural protegida, pero eso no impidió a las autoridades de Albania autorizar la construcción, lo cual encendió la indignación de los albaneses porque implica la destrucción de los ecosistemas de ese lugar y desde meses atrás mostraron su rechazo a este megaproyecto. Esa fue la bandera inicial de lucha en Albania, posteriormente el movimiento creció y se transformó en un movimiento popular más grande al protestar en contra del alza en el costo de la vida, aumento de la inflación y acusaciones de corrupción en contra de funcionarios del gobierno de Edi Rama.


El movimiento de protesta en Albania creció con la incorporación de estudiantes y profesores universitarios de Tirana, que demandan reducción en el costo de la matrícula, mayores inversiones en educación pública, mejores instalaciones y contratación de más profesores.

De esta manera vemos que aquel reclamo de una escuela de la periferia en Paris, que pudo haber sido solucionado sin mayor problema pero que fue reprimido y empujado hasta crecer, su radicalización sirvió como un espejo para que estudiantes de otros países enfrentaran a las autoridades y protestaran por los cortes presupuestarios. El movimiento se expandió por los países de la periferia logrando conformar un movimiento colectivo internacional en el que el hartazgo en contra de la corrupción y de los politicastros ha unido en las calles a estudiantes, profesores, transportistas, jubilados, inmigrantes, comerciantes y otros personajes que están construyendo un nuevo horizonte de emancipación social y creando una identidad como sujetos políticos que se movilizan con demandas particulares y reclamos compartidos.

 

Los triunfos electorales en Brasil y Serbia

        El avance de la ultraderecha a través de triunfos electorales en varios países que antes eran gobernados por partidos considerados progresistas (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, etc.,) y en otros gobernados por la derecha previamente, sorprendieron a gran parte de la población que no esperaba esos resultados. Esto generó una sensación de derrotismo en los militantes y simpatizantes de partidos de izquierda y progresistas, que empezaron a dudar de sí mismos, cuestionar sus estrategias y contenidos de campaña política.

        Pero la duda fue mucho más allá, porque empezaron a cuestionar la existencia de la democracia, no de la democracia verdadera que no existe, sino de la democracia electoral, porque antes del conteo de los votos las fuerzas progresistas se sentían confiadas de la victoria al ver la calidad moral de los candidatos de ultraderecha que obviamente no eran los candidatos más idóneos.

        Pero después del escándalo del Cerimedo gate, el panorama cobró sentido ante las evidencias de fraude electoral, pero el daño ya estaba hecho y el peor error que se puede cometer es pensar que las fuerzas de ultraderecha están triunfando en el mundo es porque hay otros Fernandos Cerimedos en cada proceso electoral.

        Mientras estuvieron en el poder los partidos progresistas  no realizaron un trabajo de educación política en la población, abandonaron a los movimientos colectivos que surgieron bajo su administración y descuidaron la atención a las necesidades sociales, lo que generó un sentimiento de insatisfacción social generalizado ante la agudización de la crisis económica, aumento de la inflación y seguimiento de políticas neoliberales.

        Este malestar colectivo que existió en aquellos países gobernados por partidos progresistas que actuaron en contra de sus propios principios al no realizar reformas estructurales de fondo que realmente acabaran con la desigualdad social, fue aprovechado por los políticos de ultraderecha que apelaron a los sentimientos y emociones para manipular comportamientos colectivos y ofrecer un retorno a un pasado que fue mucho mejor. Esa promesa fue el gancho seductor que logró atraer a un buen porcentaje de votantes y el estado de ignorancia colectiva, de amnesia histórica y apoliticismo, favoreció a los políticos de ultraderecha que lograron llegar a la cima del poder político.

        Aún así, la sensación de que el cambio social por la vía pacífica a través de procesos electorales perdió credibilidad y en el horizonte internacional se levantaban varios gobiernos autoritarios que llegaron a través de la vía electoral, pero de inmediato empezaron a gobernar con gran autoritarismo eliminando todo vestigio de democracia, creando las condiciones para el surgimiento de un neofascismo internacional. América Latina había sido conquistada en su mayor parte por partidos políticos de ultraderecha, sólo quedaba conquistar Brasil y México, que manejan una postura política de progresismo, soberanía y democracia social.

En ese contexto tuvieron lugar las elecciones de Brasil donde se enfrentaban dos personas que representaban proyectos políticos opuestos entre sí: Luis Ignacio Lula Da Silva, como aspirante a un cuarto período como presidente de Brasil, político de izquierda autor de varios programas sociales, defensor de la selva amazónica y de los pobres de Brasil.

Por otro lado, el hijo de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, Flavio Bolsonaro, quien prometió en su campaña liberar a su padre, reducir el tamaño del Estado desapareciendo instituciones gubernamentales y pasar de 47 a 27 instituciones de gobierno. Combatir al narcoterrorismo, crear nuevas cárceles y reducir la edad penal.

        Los resultados de las elecciones dieron la gran sorpresa de que Flavio Bolsonaro acumuló más votos que Ignacio Lula Da Silva, pero de manera insuficiente por lo que hubo necesidad de realizar una segunda vuelta electoral en las siguientes tres semanas. En las elecciones de la segunda vuelta, de manera abrumadora, Ignacio Lula ganó las elecciones con 64 millones 256,232 votos, superando a Bolsonaro que obtuvo 59 millones 856,041.

        El triunfo de Luis Ignacio Lula Da Silva recuerda el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, porque ambos ganaron en un contexto de autoritarismo generalizado, de desencanto de la vía electoral como proceso de cambio social y porque ambos triunfaron gracias al apoyo de sus pueblos que se organizaron en forma masiva para acudir a votar venciendo obstáculos e impidiendo la realización de fraudes electorales, por lo que este triunfo de Lula viene a reivindicar la existencia de la democracia y la necesidad de defenderla en contra de las múltiples interferencias que buscan favorecer a candidatos de la ultraderecha. Las gran participación del pueblo brasileño en la jornada de la segunda vuelta electoral, demostró el gran valor de la participación porque se superaron varios obstáculos ejercer el derecho al voto y con el triunfo de Luis Ignacio Lula Da Silva se reforzó la democracia en Latinoanérica y el mundo entero. 

De una manera sorprendente, el mismo día que la democracia se fortalecía con el apoyo del pueblo brasileño y llevaba al poder a lula por ocasión, lo cual representó un fuerte golpe para la internacional de ultraderecha comandada por Estados Unidos, en Europa, concretamente en Serbia, se realizaron elecciones que dieron la victoria electoral a los candidatos independientes que integraban una lista elaborada por estudiantes que conformaban un movimiento universitario que tenía dos años protestando por una tragedia que ocurrió en la estación del tren de Novi Sad en 2024 que dejó 14 muertos.

Un movimiento estudiantil que nació de una tragedia acabó con 14 años de dominio político del político de ultraderecha ultraderecha en Serbia Aleksander Vucic (27). Durante los dos últimos años, se registraron protestas estudiantiles demandando la renuncia del presidente serbio, quien respondió con represión policiaca por lo que la movilización aumentó registrándose varias jornadas de lucha y enfrentamientos hasta que el 9 de octubre el mandatario serbio disolvió el parlamento y convocó a nuevas elecciones y para no repetir en el cargo se postuló como candidato a primer ministro.

Para ese momento, ya no solo eran universitarios los que protestaban ya que se habían integrado profesores, médicos, intelectuales,  trabajadores, desempleados, agricultores, pensionados y exigían poner fin a las medidas neoliberales, por lo que ante la convocatoria a elecciones, los integrantes de este movimiento se organizaron y lograron acordar una “lista de estudiantes” que participarían como candidatos en los comicios electorales representando a la ciudadanía sin intervención de partido político alguno. Durante la campaña electoral y el mismo día de las elecciones se denunciaron varios intentos de compra de votos y presiones para que empleados públicos votaran a favor de Vucic

Pero la coalición que se presentó como “la lista de estudiantes” logró una fuerte victoria electoral que logró un contundente triunfo al obtener el 52.7% de los votos, en contra del 39.2% de la alianza encabezada por Vucic. Por lo que estos resultados le otorgan al movimiento estudiantil 139 bancas en el parlamento de 250 escaños, mientras que el oficialismo solo obtuvo 97 y los partidos minoritarios se repartieron las restantes (27,28).

Esta experiencia electoral abre en Serbia una nueva etapa de transformación política histórica y muestra al mundo que la política no es propiedad exclusiva de los partidos políticos un mucho menos de los politicastros, porque fue la ciudadanía serbia la que se organizó en forma autónoma, integró a candidatos de varios sectores a experiencia de Serbia.

 


Conclusiones

Vivimos tiempos de grandes definiciones políticas en un momento en el cual la humanidad enfrenta grandes amenazas que ponen en riesgo la existencia del planeta y de la humanidad misma. Las grandes movilizaciones que se están presentando en varios países del mundo son la muestra del hartazgo social ante un sistema socioeconómico que funciona sobre la base de la exclusión de amplias mayorías y el enriquecimiento desproporcionado en unas cuantas manos.

Como decía al inicio del presente escrito, la crisis ha estado presente durante décadas y ha sido el marco social en el que han crecido una gran cantidad de generaciones. Debemos dejar de ver a la crisis económica que genera desigualdad social como un evento temporal y despejar toda ilusión de que la crisis se superará, porque el sistema capitalista funciona gracias a la explotación laboral, a la exclusión social, a la marginación económica de millones de personas que viven en la pobreza y funcionan como “el ejercito industrial de reserva” que describió Carlos Marx en su libro El Capital (29).

El filósofo polaco Zygmunt Bauman junto al sociólogo y escritor italiano Carlo Bordoni, hicieron un excelente ensayo sociológico en el cual analizan la transformación de la sociedad en el contexto de la presencia de una crisis moderna que dejó de ser un problema temporal para convertirse en una condición permanente y estructural de la sociedad (30).

Según ambos autores, la agudización y permanencia de la crisis social que estamos padeciendo se debe al divorcio que se ha presentado entre el poder y la política. Es decir, el poder (la capacidad de hacer cosas) se ha globalizado a través de los mercados y las finanzas, pero la política (la capacidad de decidir qué hacer) sigue atrapada en las fronteras de los gobiernos locales, dejándolos incapaces de resolver crisis globales.

De esta manera, los problemas que antes eran públicos se convirtieron en problemas personales al construir al ciudadano privatizado sobre cuyos hombros recae la responsabilidad del éxito o fracaso en su vida privada. En esta línea de pensamiento, la desigualdad social dejó de percibirse como una desigualdad de clase y se convirtió en múltiples desigualdades individuales, al lograr que las personas vivan en las condiciones que viven por el tipo de decisiones que han tomado en su historia personal.

Desde esta perspectiva, la existencia de una crisis económica es una condición esencial para garantizar el funcionamiento del sistema capitalista, esta crisis que consiste en una desigualdad social creciente, se agudiza con el paso del tiempo afectando a una población mayoritaria del conjunto de la humanidad que está conformada por más de 8,300 millones de habitantes, mientras beneficia a unas cuantas personas al normalizar el enriquecimiento de unos cuantos y el empobrecimiento de billones de personas.

La crisis que estamos viviendo tiene su origen en el sistema socioeconómico que conocemos como capitalismo cuyos beneficiarios están obsesionados en lograr un crecimiento infinito de la economía de libre mercado basado en lograr un equilibrio entre una producción y un consumo masivos, sin importar que vivimos en un mundo real donde los recursos son finitos.

Este modelo social que se basa en una triada: capitalista, colonialista y patriarcal ha estado funcionando contra viento y marea bajo el amparo de la ideología de que "no hay alternativas" fuera del sistema capitalista que provino de la frase recurrente que utilizó la primera ministra Margaret Tatcher con el nombre de TINA (There Is No Alternative) y que posteriormente se teorizó con el nombre de “realismo capitalista”.

El mundo ha estado cambiando sin cesar durante las últimas décadas y las respuestas que teníamos acerca del mismo ya son insuficientes porque han dejado de ser convincentes y nos encontramos en condiciones en las que surgen nuevas preguntas que se presentan con fuerza, pero las respuestas que se reciben son demasiado débiles ante las evidencias de un crecimiento desmesurado de la desigualdad social que provoca sentimientos de temor, incertidumbre sin esperanza de cambio alguno.

Pero después de más de 40 años queda claro que el experimento social de neoliberalismo no funciona para todos porque aumentó la desigualdad social a niveles nunca antes vistos en la historia de la humanidad provocando un sufrimiento colectivo en una inmensa mayoría de la población que sobrevive con grandes temores, con desesperanza, por lo que para las mayorías marginadas que reciben trato de subhumanos, mantener la premisa de “no hay alternativas” ya no es opción y esa es la razón por la que en varios países se están presentando revueltas populares, movimientos colectivos que enfrentan la represión policiaca.

Las campañas electorales en Brasil y Serbia confirman que las redes sociales pueden ser usadas como instrumento de control para destruir democracias (recordemos la estrategia de Cerimedo), o pueden funcionar como instrumentos de democratización del conocimiento y de la información para combatir la difusión de noticias falsas. La ultraderecha perdió en Brasil y Servia, todo apunta que Donald Trump perderá su poder en las elecciones del 3 de noviembre y en el año 2027 tendrán lugar varios procesos electorales.

Nos encontramos viviendo una crisis civilizatoria en la que se registra un avance internacional del espectro del autoritarismo en varias partes del mundo, el surgimiento de movimientos colectivos que se manifiestan al margen de los partidos políticos es una evidencia de la descomposición de los partidos políticos porque pasaron de ser movimientos colectivos para convertirse en organizaciones políticas y una vez conformadas como tales, con acceso a financiamiento público, se convirtieron en organizaciones que ya no tienen nada que ver con la política porque su preocupación central era la conquista del Estado, la toma del poder político y una vez en el poder, negociaron con el poder económico para no realizar reformas estructurales y actuar con un enfoque basado en el gatopardismo político que es una estrategia que simula una transformación profunda o revolucionaria, pero en realidad solo se hacen cambios superficiales para que las estructuras de poder y los privilegios sigan exactamente igual.

Los movimientos colectivos que no se plantean como meta la abolición del sistema capitalista, contribuirán a su fortalecimiento porque el sistema los absorberá nuevamente y los legitimará mientras se fortalece a sí mismo, porque es la forma como actúa ya que “el capitalismo actuando en defensa propia, ha podido funcionar no ya a pesar de las luchas obreras, sino gracias a ellas”. Debemos tener presente que la humanidad enfrenta amenazas de extinción creadas por el capitalismo, por lo que la lucha social no debe limitarse a reformas del sistema.

Los movimientos colectivos que estamos presenciando son síntomas que demuestran que los partidos políticos ya no tienen el monopolio de la representación política, por lo que sus participantes que en su mayoría son jóvenes y prioritariamente estudiantes, deben ver con claridad que sus demandas de lucha cuestionan al conjunto de la forma como está organizada la sociedad y el cambio social que pretenden sólo será posible si producen una transformación radical de la sociedad.

En la perspectiva de equilibrar una situación desigual, debemos darle esperanzas de cambio social a una mayoría que vive con miedo, incertidumbre y aumentar la participación social para inspirar temor y miedo a un puñado de mega millonarios que disfrutan de una vida llena de lujos y privilegios. Como primer paso debemos cuestionar la necesidad de construir una autonomía individual y colectiva, abandonar la heteronomía generalizada basada en la opresión y percibir el surgimiento de movimientos emancipadores como embriones de proyectos de instauración de una sociedad autónoma, autoorganizada que buscaba el autogobierno.

Siguiendo esa línea de pensamiento crítico podremos dar continuidad al proceso de transformación social global, porque cuando el pueblo (demos) se moviliza, instaura la democracia, cuestiona el origen y el fundamento de la ley y abre un espacio público social e histórico en el cual los participantes en dichos movimientos, al actuar como individuos autónomos, reconstruyen su identidad como ciudadanos críticos. De esta manera garantizaremos que estas movilizaciones realmente contribuyan a cambiar el mundo y construir uno nuevo y evitar que se repita un nuevo gatopardismo y se cambie todo para que todo siga igual.

Con estos pensamientos, podremos comprender que en estos tiempos de grandes transformaciones sociales es imposible ser neutral cuando estamos viviendo un momento histórico en el cual enfrentamos una crisis civilizatoria en la cual la humanidad está involucionando al ser ignoradas las leyes del derecho internacional y los líderes de las grandes potencias actúan con un enfoque de retrotopía buscando regresarnos a los tiempos en los cuales existía un sometimiento al poder del más fuerte.

Muchas personas le atribuyen a Andrés Manuel López Obrador la autoría de la frase la “revolución de las consciencias”, pero en el año 2014 escribí y publiqué en mi blog personal un artículo que titulé La revolución de las consciencias (31), el cual describía como el inicio de un cambio individual, que era necesario para impulsar un cambio social, este cambio incluía cambiar la percepción del liderazgo, dejar de verlo como una cualidad individual y desde la perspectiva de la psicología social, verlo como un proceso de interacción social que produce una interinfluencia en la que todos nos influimos mutuamente y todos participamos de un liderazgo social, de tal manera que no necesitamos ningún Mesías, ninguna persona que venga a dirigirnos porque podemos autodirigirnos.

Las condiciones actuales nos exigen dejar de hablar de un discurso de la revolución de las consciencias y pasar a la acción cambiando nuestra autoimagen para construir una identidad como agentes de cambio social, tomando en cuenta que al mismo tiempo que se presentan grandes transformaciones sociales, nosotros en lo individual y en forma colectiva, también nos estamos transformando. Por lo que debemos reconocer nuestra condición de seres cambiantes y aumentar nuestra participación en los movimientos colectivos que se están presentando en nuestras comunidades y naciones, para lograr construir una nueva identidad como sujetos políticos con derechos que están siendo violados.

Necesitamos construir una identidad como ciudadanos críticos que aceptamos participar en la construcción de un nuevo mundo, porque los acontecimientos en el horizonte internacional nos demuestran que sí hay alternativas a un mundo diferente y se está construyendo un nuevo orden mundial multipolar, por lo que los pueblos debemos alzar nuestras voces y hacernos escuchar para que no sean los dirigentes políticos quienes diseñen el nuevo mundo, sino que seamos la población quien contribuya al diseño del este nuevo mundo.

La crisis multidimensional que estamos viviendo coloca a los profesores intelectuales en una situación que recuerda la advertencia que hizo en la década de los setenta el psiquiatra italiano Franco Basaglia en su libro Los crímenes de la paz cuando dijo que “ llegará un momento en el que el científico social se enfrentará a la disyuntiva de elegir entre actuar como funcionario del consenso o bien como catalizador de la disidencia asumiendo un rol activo en la dinámica social impulsando procesos de transformación social” (32).

Es decir, aquellos que tuvimos el privilegio de acceder al conocimiento científico, tenemos que elegir entre usar nuestros títulos académicos para obtener privilegios económicos y sociales en forma individual mientras contribuimos con nuestro silencio a ocultar el sufrimiento colectivo, actuando como si todo fuese normal para avalar la paz social que descansa sobre el ejercicio de crímenes económicos y políticos, o asumir el compromiso histórico de actuar como agentes de cambio social, utilizando el conocimiento científico como instrumento de emancipación social para descubrir y revelar la verdaderas causas de los problemas sociales, mientras denunciamos las condiciones de opresión, injusticia, desigualdad que afectan a una inmensa mayoría de la población mundial y procedemos a actuar como agentes de cambio social para llamar a una disidencia colectiva que abra el camino para impulsar una cambio social.

Desde mi perspectiva personal, en el contexto de la policrisis la responsabilidad del cambio social es compartido por todos los integrantes de nuestra sociedad, pero de manera particular aumenta en aquellos que tuvimos oportunidad de acceder al conocimiento científico que nos permite comprender como funciona el mundo. En ese sentido la responsabilidad social de los profesores no termina cuando nos llega el momento de la jubilación, porque la docencia no es sólo una profesión más, ya que en realidad es la madre de todas las profesiones y la idea de que los docentes escriban libros sobre la historia de sus vidas como docentes, ayudaría a compartir su visión de la realidad social que está basada en años de experiencia académica, aparte de que esta acción puede servir de terapia ocupacional, permitiría a cada pensionado o jubilado académico aportar su granito de arena para contribuir a un despertar social y lograr que las personas que están luchando en defense de sus derechos actuando como activistas de la vida, se conviertan en activistas políticos para que con sus acciones contribuyan a lograr un cambio social estructural y con la construcción de su identidad como sujetos políticos garanticen que su lucha no se desvirtúe y terminen aceptando reformas a sus demandas. 

Pero lo más relevante sería que con este tipo de acciones estaremos contribuyendo a una revalorización de la figura del profesor que hoy está en proceso de devaluación y contribuiremos a la construcción de una imagen del profesor como intelectual público (34,35).

 

 

1.- La miseria de los politicastros y la necesidad de reconstruir el sentido de la polìtica

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/04/la-miseria-de-los-politicastros-y-la.html

2.- ¿De donde viene el mal?

https://oscaryescasd.blogspot.com/2026/02/de-donde-viene-el-mal-la-irrupcion-de.html

3.- Una mirada social al surgimiento de un nuevo orden mundial

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/03/una-mirada-social-al-surgimiento-de-un.html

4.- Necropolìtica, sobre el gobierno privado o indirecto. Mbembe, Achille

https://www.inep.org/images/2025/TXT/2024-Mbembe-Necropolitica.pdf

5.- Durmiendo en la oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder el tecnofeudalismo. https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html

6.- 1984, Orwell, George. https://www.philosophia.cl/biblioteca/orwell/1984.pdf

7.- un mundo feliz. Huxley, Aldoux

https://www.suneo.mx/literatura/subidas/Aldous%20HGuxley%20Un%20mundo%20Feliz.pdf

8.- Algo está pasando y usted no sabe que es

 https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/algoesta-pasando-y-usted-no-sabe-que-es.html

9.- Pensamientos sobre la sociopatología contemporánea

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/09/pensamientos-sobre-la-sociopatologia.html

10.- Cartas desde la cárcel. Gramsci, Antonio

https://www.marxists.org/espanol/gramsci/cartas-de-la-carcel/cartas-de-la-carcel-gramsci.pdf

11.-  Horizontes de un paradigma emancipatorio

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html

12.- Mi experiencia con la mercadotecnia

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/12/miexperiencia-con-la-mercadotecnia.html

13.- El discurso del método. Descartes, René

https://www.posgrado.unam.mx/musica/lecturas/LecturaIntroduccionInvestigacionMusical/epistemologia/Descartes-Discurso-Del-Metodo.pdf

14.- Ceguera moral. La pérdida de la sensibilidad en la sociedad líquida. Bauman, Zygmunt

https://proassetspdlcom.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/51/50997_Ceguera_moral.pdf

15.- 1.-El ascenso de la insignificancia. Castoriadis, Cornelius

https://publicacionescajamar.es/wp-content/uploads/2013/05/23-597.pdf

16.- Las reglas del método sociológico. Durkheim, Emile

https://acms.es/wp-content/uploads/2018/11/durkheim_emile_-_las_reglas_del_metodo_sociologico_0.pdf

17.- Ciudadanos sin bríjula. Castoriados, Cornelius

https://es.scribd.com/document/381267113/Ciudadanos-Sin-Brujula-Cornelius-Castoriadis

18.- Israel y su rentable mercado de la guerra en Latinoamérica

https://www.telesurtv.net/israel-rentable-mercado-de-la-guerra-espionaje/

19.- Estados Unidos instalará una base en Argentina para "combatir al crimen organizado"

https://www.notitdf.com/estados-unidos-instalara-una-base-en-argentina-para-combatir-al-crimen-organizado/

20.- Bolivia encarcela al fiscal que investiga al operador de Trump, Cerimedo, por órdenes de Washington

https://www.wsws.org/es/articles/2026/10/05/nfrr-o05.html

21.- ¿Qué es la hegemonía cultural?. https://bloghemia.com/2020/12/que-es-la-hegemonia-cultural-segun.html

22.- poder corporativo vs. Poder popular

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/08/podercorporativo-vs_20.html

23.- Entrevista que realizó el Director de Canal 2 de Cali, Colombia, José Tejada a Alonso Guachetal, integrante de Guardia Indígena Cauca

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/06/entrevista-que-realizo-el-director-de.html

24.-  El intelectual como ciudadano. Castoriadis, Cornelius

file:///C:/Users/oscar/Downloads/el.intelectual.como.ciudadano.pdf

25.- Disidencia global contra la barbarie genocida

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/05/disidencia-global-contra-la-barbarie.html

26.- El despertar político mundial provocado por el genocidio en Gaza

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/06/el-despertar-politico-mundial-provocado.html

27.- Cómo un movimiento estudiantil que nació de una tragedia acabó con 14 años de dominio político de Aleksandar Vučić en Serbia

https://www.bbc.com/mundo/articles/cm78pv28195xo

28.- Cómo se gestó el movimiento estudiantil que protagonizó una transformación política histórica en Serbia

https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/como-se-gesto-el-movimiento-estudiantil-que-protagonizo-una-transformacion-politica-historica-en-nid26102026/

29.-   El Capital. Marx, Carl

https://www.marxists.org/espanol/m-e/capital/karl-marx-el-capital-tomo-i-editorial-progreso.pdf

30.- Estado de crisis. Bauman, Zygmunt/Bordoni, Carlo

https://drive.google.com/file/d/1_kLNyr6dxItEonF_ZV0FF5I-Dt9N5cq6/view?fbclid=IwY2xjawVMm41leHRuA2FlbQIxMABwZG9mBWJyaWQRMWVHNVpRZzlaR2h3Y2lrNXJzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEegAsgXY8erpZchktwJXEzd9c3hQUca4r1EoVFoSgy3pv5z0kbehI4S66MajY_aem_57XV3P6j9v74Ew0i1U9ckQ

31.- La revolución de las consciencias

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/la-revolucion-de-las-consciencias-oscar.html

32.- Los crímenes de la paz. Basaglia, Franco

https://radiovilardevoz.org/wp-content/uploads/2025/05/Basaglia-Franco-Los-Crimenes-De-La-Paz.pdf

33.- Los profesores como intelectuales. Giroux, Henry

https://www.perio.unlp.edu.ar/catedras/wp-content/uploads/sites/194/2020/09/giroux.pdf

34.- El intelectual público

https://brunner.cl/2015/07/el-intelectual-publico/

35.- El profesor como intelectual público

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/12/el-profesor-como-intelectual-publico-si.html

 

1 comentario:

  1. Es un análisis amplio y a mi parecer toca todo lo necesario para tener una idea bastante clara de que cada uno de nosotros puede y debe tomar conciencia de que podemos aportar ideas, planes , programas, acciones que ayuden a la mayoría que no pertenecemos a los que gobiernan, empezando por no votar por los que pertenecen a otra clase social y no dejar que otros hagan lo que quieran y seguir pasivos, esperando no sé qué y la vida se acaba y para todos, cómo vivirla es lo importante, y tu propuesta de unirnos y actuar en comunidad es urgente y necesaria

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