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sábado, 4 de junio de 2022

 

Cuando el tiempo pasado fue mejor

Oscar Yescas Domínguez

04 de junio de 2022

A riesgo de ser considerado como nostálgico, quisiera retomar una frase de Jorge Manrique, un poeta castellano del siglo XV que pasó a formar parte de la historia gracias a una obra que escribió titulada: Coplas a la muerte de su padre, en la que incluyó algunas coplas sobre lo efímero de la vida y en una de ellas escribió lo siguiente: “Recuerde el alma dormida, /avive el seso y despierte / contemplando / cómo se pasa la vida /cómo se viene la muerte, / tan callando / cuán presto se va el placer, / cómo, después de acordado, / da dolor; / cómo, a nuestro parecer, / cualquiera tiempo pasado/ fue mejor”.

Tomando como punto de partida esta copla que se considera el origen de la expresión popular que dice “todo tiempo pasado fue mejor”, quisiera afirmar con sincera convicción, que en el caso del funcionamiento del Isssteson, definitivamente los tiempos pasados fueron mejores, mucho mejores que los actuales que estamos viviendo. Si revisamos la historia de este Instituto sonorense de salud pública, podremos verificar que hubo una época desconocida para las nuevas generaciones, en la cual los usuarios de esta institución, experimentábamos un sentimiento de orgullo porque recibíamos atención médica de primer nivel las 24 horas del día y los siete días de la semana. No importaba que fueran días hábiles o fuese fin de semana, los derechohabientes podíamos acudir al Hospital Chávez, recibir consulta médica con los médicos especialistas más destacados en su ramo sin demora alguna y al salir del consultorio médico podíamos pasar a la farmacia ubicada en un costado del edificio donde está dicho hospital y se nos entregaban los medicamentos prescritos sin problema alguno.

Pero todos conocemos la historia reciente del Isssteson, en las últimas décadas los gobiernos estatales de los últimos sexenios usaron a este instituto como si fuera su caja chica, nombraron como Directores Generales a personas que se prestaron a participar en forma descarada en diversos actos de corrupción y lograron desviar grandes cantidades de fondos públicos, por lo que terminaban acumulando grandes fortunas de “dinero sucio”, sustraído de fondos públicos que estaban destinados para garantizar la salud de los sonorenses y terminaron enriqueciendo cuentas privadas.

La mayoría de los diferentes Directores que han estado en el Isssteson se caracterizaron por participar en actos de corrupción y era una práctica de conocimiento popular que duró décadas por lo que las finanzas del Instituto de salud fueron afectadas de manera constante y permanente. Un caso notable por lo escandaloso de su naturaleza, fue la desaparición de $6,200 millones de pesos del fondo de pensiones y jubilaciones que realizó Teresa Lizárraga (Directora de este instituto durante el gobierno de Guillermo Padrés), quien continúa impune de los actos de corrupción en los que incurrió porque fue cubierta por el prianismo al otorgarle una curul como diputada local plurinominal, al terminar su gestión como Directora y de esta forma obtuvo el fuero político que la protegió e impidió que se le juzgara durante los seis años posteriores a su salida del Isssteson. Al reclamar este caso ante las autoridades del Sistema Estatal Anticorrupción, nos responden que su caso ya prescribió  por el paso del tiempo y gracias a ello, hoy en día esta mujer disfruta su vida sin preocupación alguna de un retiro anticipado e indebido en una lujosa mansión construida en tres niveles en un lugar exclusivo de Bahía de Kino. Cabe recordar que el fuero constitucional es una figura jurídica que impide que las autoridades detengan a legisladores (diputados o senadores), Ministros, Consejeros de la Judicatura Federal, Secretarios de Despacho, el Fiscal y Consejeros electorales por la comisión de un delito durante el tiempo que dure su cargo.

Posteriormente, durante el sexenio del Gobierno de Claudia Pavlovich el Isssteson siguió siendo empujado por un camino que lo llevó a la degeneración de la calidad de sus servicios, ya que la corrupción continuó y escaló hasta conformar en su interior una verdadera mafia de corrupción cuyos integrantes actuaron con total impunidad y terminaron colocando al Isssteson en un estado de debilidad financiera que lo acercó al grado de agonía.

Por esas razones, en la demanda de solución a los reclamos de rescate del Isssteson que se planteaba en años recientes por parte de algunos sindicatos, la opción de inyectarle más recursos financieros no era viable, porque la mafia interna tardaba más en recibirlos que el tiempo que invertía en desviarlos en su beneficio. Lo realmente lamentable es que esta situación era por todos conocida y contradictoriamente por nadie combatida, ya que la corrupción se convirtió en un problema estructural que afectó al conjunto de las dependencias que formaban el Gobierno del Estado puesto que la misma se promovía por parte de la persona que encabezaba el Gobierno del Estado. En estas condiciones Claudia Pavlovich heredó al gobierno siguiente un Estado en quiebra financiera, con déficit financiero en todas las dependencias de gobierno y su cinismo llegó al extremo de lo inaudito al solicitar un adelanto considerable de las finanzas que correspondían al próximo gobierno, préstamo que de manera inexplicable le fue otorgado por las autoridades del gobierno que se autodenomina de la Cuarta transformación y que utilizó para pagar a parte de sus deudores, dejando un enorme hueco financiero para el gobierno entrante.

La quiebra financiera del Gobierno del Estado fue denunciada por el nuevo Gobernador Alfonso Durazo en el mismo momento que  tomó posesión del cargo como Gobernador del Estado y la existencia de una mafia de corrupción al interior del Isssteson fue denunciada a su vez por el nuevo Director Jesús Acuña y ambos funcionarios coincidieron en afirmar que “no habría tolerancia hacia actos de corrupción”. El propio Alfonso Durazo cuando salió en diciembre pasado a las puertas de Palacio de Gobierno para recibir a los representantes del Movimiento 30 de julio que reclamaban el pago puntual de las pensiones y protestar por un grave desabasto de medicamentos, hizo la famosa declaración de que su gobierno “no patearía el bote” y combatiría la corrupción.

Esta declaración y comportamiento inusitado de un gobernante que salió a recibir a manifestantes después de 18 años de que las puertas de Palacio de Gobierno se cerraban cuando llegaba alguna manifestación, generó en la comunidad sonorense la expectativa de que ahora sí en este nuevo gobierno encabezado por Morena, no habría impunidad para los actos de corrupción cometidos en gobiernos anteriores, que serían sometidos a juicio penal todas aquellas personas que de una u otra forma se vieron involucrados en actos de corrupción y que se recuperaría parte de las finanzas públicas que fueron robadas mediante actos de corrupción..

Pero han pasado nueve meses del inicio del Gobierno de Alfonso Durazo y no se observa indicio alguno que demuestre congruencia con el discurso de combate a la corrupción del gobierno anterior, ya que hasta el momento no hay ningún funcionario detenido o investigado por cargos de desvío de fondos públicos. A pesar de las constantes declaraciones de Alfonso Durazo y Jesús Acuña difundidas en redes sociales, donde señalaban haber encontrado evidencias de actos de corrupción, no se tiene conocimiento de la existencia de denuncias en contra de funcionario público alguno de sexenios anteriores y al contrario,  en contra de todas expectativas que se generó en la población al llegar Morena al poder político en Sonora, los sonorenses nos sentimos decepcionados al ver que la Ex-Gobernadora Claudia Pavlovich se encuentra protegida por una inmunidad diplomática que le fue concedida por el Presidente Andrés Manuel López Obrador quien le otorgó el nombramiento de Cónsul de México en la ciudad de Barcelona, España, argumentando "que ella tenía interés en rabajar en el servicio diplomático en el extranjero". Con esta acción presidencial se ignoró el reclamo popular de castigar la corrupción y se privilegió las aspiraciones personales de quien representaba el último bastión del priísmo a nivel nacional.

¿En qué consiste la inmunidad diplomática? Básicamente se refiere a los beneficios de inmunidad e inviolabilidad que goza quien tiene un cargo diplomático y que protege su persona permitiéndole beneficios como la exención de impuestos y la protección de cualquier acción civil y/o criminal que se intente ejercer en contra de quien goza de inmunidad diplomática. En este contexto es inevitable ver que existe un paralelismo entre el fuero constitucional que protegió a Teresa Lizárraga y que la protegió al impedir que fuera investigada y juzgada por el desvío de $6,200 millones de pesos del fondo de pensiones y jubilaciones del Isssteson y la inmunidad diplomática que en estos momentos protege a Claudia Pavlovich de investigaciones de innumerables actos de corrupción en su contra y acusaciones de abuso de poder.

¿Es realmente una coincidencia que estas dos mujeres reciban el beneficio de ser protegidas de recibir cargos penales, justo después de dejar sus cargos envueltas en actos de corrupción?, o ¿es un patrón de comportamiento pactado en la cúpula del poder que permite proteger a delincuentes de cuello blanco con fuero político o inmunidad diplomática? La experiencia nos demuestra que en política no existen coincidencias, por lo que la protección a Claudia Pavlovich se perfila como un acto intencional realizado con total deliberación, lo cual sugiere que todavía existe una mafia que controla al poder político en nuestro país.

Mientras en España se realizan manifestaciones de organizaciones españolas y mexicanas exigiendo se le quite el nombramiento de Cónsul de México en Barcelona a Claudia Pavlovich por no tener el perfil para ocupar un cargo diplomático y estar vinculada a graves acusaciones de corrupción, en México nada se dice de sus evidentes acciones como gobernante que provocaron que entregara un Estado en crisis financiera. 

    Al no haber castigo alguno a los responsables de actos de corrupción que provocaron gran perjuicio a la población sonorense y a los derechohabientes del Isssteson en forma particular, la credibilidad hacia el nuevo gobierno en Sonora y hacia el Gobierno Federal se reduce considerablemente cada día que pasa porque muestran una gran distancia entre el discurso y la acción, abren una gran brecha entre las expectativas sociales y los actos gubernamentales y son una muestra de que la impunidad promovida desde altas esferas del gobierno actual sigue cubriendo a quienes participaron en actos de corrupción en gobiernos anteriores y es una irrefutable evidencia de que la justicia no existe en México.

    Recordemos que no son los discursos lo que definen a las personas y a los gobiernos, lo que en realidad nos define son nuestros actos, nuestros comportamientos y los actos de nuestro gobierno están muy alejados del combate a la corrupción. En la medida que aumenta la distancia entre quienes gobiernan y la población gobernada, disminuye el poder formal y aumenta la resistencia popular al experimentar la sensación de que sus intereses no son representados.

En base a lo anteriormente descrito, puede decirse que todo indica que la posibilidad de castigar a quienes incurrieron en actos de corrupción desviando fondos públicos y la posibilidad de recuperar el dinero robado a través de la incautación de bienes ilegalmente adquiridos, no es un escenario contemplado por el nuevo Gobierno en Sonora. Mientras tanto los efectos de la crisis siguen golpeando ya que la crisis existe, es real y es evidente que no es pareja porque mientras los altos funcionarios siguen percibiendo sueldos escandalosos, los afectados directamente por esta crisis somos los trabajadores cuando perdemos derechos por reformas neoliberales que intentan privatizar servicios públicos como la educación y la salud, así como la tendencia a eliminar el derecho a la jubilación para las nuevas generaciones de trabajadores y para trabajadores activos, como lo muestra a la existencia de una lista de 2,500 trabajadores que han solicitado jubilarse en el Isssteson, pero a quienes se les niega ese derecho con el argumento de que debido a la crisis no hay dinero para pagar nuevas pensiones y bajo este mismo argumento los jubilados y en general los derechohabientes del Isssteson nos encontramos padeciendo un servicio incompleto en la atención a nuestra salud.

La violación a los derechos a la salud y a la jubilación, la necesidad de rescatar al Isssteson y promover el castigo a los culpables de corrupción fueron los motivos que provocaron que aquellos que fuimos víctimas de estos actos de corrupción nos viéramos en la necesidad de salir de nuestras casas para usar los espacios públicos denunciando los delitos cometidos, exigiendo la recuperación de nuestros derechos, pidiendo el castigo a los culpables de corrupción y con estas acciones, realizadas en forma organizada, colectiva y unida, logramos dejar atrás nuestra identidad de víctimas y convertirnos en sujetos activos para crear un movimiento ciudadano, alejado de los partidos políticos como lo es el Movimiento 30 de julio de derechohabientes del Isssteson, en el cual estamos construyendo una identidad de actores políticos, porque estamos luchando unidos en contra de la implementación de políticas que afectan nuestros derechos a la salud, a la jubilación y por la recuperación de nuestros derechos.

Con nuestra participación en este movimiento encontramos la forma de visibilizarnos, terminar con la dispersión de las luchas individuales y lograr que se escucharan nuestras voces de protesta y hemos logrado un aprendizaje obtenido en esta lucha, este aprendizaje consiste en que hemos aprendido que actuando unidos, en forma organizada y colectiva podemos recuperar los derechos que nos están quitando o que nos quitaron.

A lo largo de 10 meses de lucha, el Movimiento 30 de julio ha colaborado con las autoridades gubernamentales y funcionarios del Isssteson, logrando con la fusión de esfuerzos de ambas partes, una importante recuperación del abasto de medicamentos (obviamente todavía falta mucho para tener un abasto total porque continúa sin satisfacerse la demanda de medicamentos al 100%) y un paulatino mejoramiento en la atención a la salud. Cabe mencionar que la nueva administración del Isssteson logró terminar con contratos leoninos que propiciaban la corrupción y sangraban gran parte del presupuesto del Isssteson a través de la subrogación de servicios y por otro lado, es importante mencionar que el Gobernador Alfonso Durazo ha cumplido con su palabra de pagar en forma puntual el monto de las pensiones y jubilaciones.

Con tales datos podría afirmarse que el servicio del Isssteson presenta una franca mejoría en relación con la calidad del servicio que ofrecía en estas mismas fechas el año pasado. Pero todavía nos falta mucho para regresar al nivel de calidad y cantidad en el servicio médico que disfrutábamos hace varios años cuando era una de las mejores instituciones de salud a nivel nacional y que representaba un orgullo para los sonorenses.

Bajo la premisa de que tiempos pasados fueron mejores, es importante decir que uno de los derechos a la salud que hemos perdido y del cual no se ha retomado su discusión, mucho menos tomado la decisión de pelear por su recuperación, es el lograr que los derechohabientes del Isssteson podamos contar nuevamente con servicio de consulta médica y de farmacia los fines de semana (sábados y domingos), tal y como disfrutábamos en el pasado.

Aquellos que tenemos memoria recordamos cómo de un momento a otro, se violó nuestro derecho a la salud al eliminar el servicio de consulta médica los fines de semana y al cerrar las farmacias del Isssteson durante los días sábados y domingos. En aquellos tiempos, ninguno de los dirigentes de los varios sindicatos que aglutinan a los miles de derechohabientes del Isssteson, se tomaron la molestia de expresar su inconformidad ante la evidente mutilación de un servicio médico, una acción que afectó la salud de miles de sonorenses, porque después de suspender el servicio médico los fines de semana, en caso de enfermar el trabajador o alguien de su familia en fin de semana, la cobertura médica del Isssteson no nos protege los sábados y domingos, por lo que estamos condenados a acudir a consultorios médicos privados y comprar las medicinas de nuestros bolsillos. 

Los dirigentes en aquel entonces de los numerosos sindicatos cuyos integrantes están afiliados al Isssteson, aceptaron esta supresión de servicios médicos sin protesta alguna, a pesar de que esa acción representaba un duro golpe al reducirse los días en los cuales podrían recibir asistencia médica y el acceso a medicamentos. La cancelación del servicio médico los fines de semana representó un golpe a la economía de los trabajadores y una amenaza para la salud y la propia vida de los derechohabientes del Isssteson.

De esta forma, sin ruido alguno en un franco acto de autoritarismo y con evidentes muestras de conformismo social ya que no hubo protesta alguna, se violó el derecho a la salud de los trabajadores y sus familias, al mismo tiempo que se les incrementaba la cuota por concepto de servicios médicos que se les descuentan de sus salarios. La situación se complicó en los años siguientes por el avance en la corrupción que perjudicó la cantidad y calidad del servicio de salud que ofrece el Isssteson y en el momento presente el servicio médico que proporciona este instituto sigue limitándose a los días hábiles, es decir, de lunes a viernes, por lo que si algún derechohabiente llega a enfermar un fin de semana, sólo que sea un caso de emergencia médica podrá ser atendido en el área de urgencias de dicho nosocomio. Pero se presentan situaciones como cuando algún paciente que acude al área de urgencias, después de ser atendido sale con receta en mano y no hay farmacia del Isssteson abierta, por lo que los beneficiados por esta ausencia son las farmacias particulares cercanas al Hospital Chávez quienes se dedican a vender las medicinas y el paciente o sus familias se ven obligados a comprarlas con dinero de sus bolsillos.

Aún después de jubilarse, a los afiliados se nos sigue descontando una cantidad considerable por concepto de servicios médico, pero depende del día de la semana en que se enferme el derechohabiente, se determinará si tiene derecho a recibir atención médica o no. Si enferma en fines de semana, el Isssteson no se hace responsable de su atención médica, pero esos días en los que no se ofrece asistencia médica son considerados como días hábiles al momento de determinar el importe de la cantidad mensual que se nos descuenta por servicios médicos “prestados”.

Para decirlo en términos claros, a cada derechohabiente del Isssteson, trabajador activo, pensionado o jubilado se nos cobra una cantidad considerable por un servicio que como bien sabemos, no recibimos ni siquiera al 100% en los días que son hábiles y en el caso de los fines de semana el porcentaje de prestación de servicios médicos este servicio se reduce a cero (salvo que sea una emergencia), lo cual es grave porque estamos hablando del tema de la salud, un bien que hemos llegado a apreciar como el más valioso después de la pandemia del covid que hemos sobrevivido.

Mientras la crisis financiera del Isssteson golpea a trabajadores activos y jubilados, al afectar sus derechos a la salud y a la jubilación, los responsables de desmantelar el sistema de salud en el Estado, aquellos que desaparecieron miles de millones de pesos del Fondo de Pensiones y Jubilaciones del Isssteson, los mismos que con su participación en diversos actos de corrupción contribuyeron a crear una crisis del Isssteson, siguen en libertad, disfrutando de riquezas mal-habidas, gozando de gran impunidad, porque sus actos de corrupción no han recibido el castigo que merecen y hasta el momento no se vislumbran posibilidades de que funcione el Estado de Derecho en Sonora, porque las instituciones gubernamentales no funcionan como se esperaría que funcionaran.

Alguien podría decir que exigir que el Isssteson vuelva a aquellos tiempos en los cuales se otorgaba el servicio de consulta médica y apertura de farmacias los fines de semana es un sueño imposible porque las condiciones han cambiado, que nos encontramos en crisis financiera y la derechohabiencia ha aumentado. Pero podemos responder que la crisis del Isssteson no la provocamos los trabajadores activos, ni los jubilados que dependen de este instituto. Al contrario, el esfuerzo conjunto de trabajadores activos y jubilados es lo que permite funcionar al instituto, ya que le estamos dando vida  a través del descuento que se nos hace por concepto de servicio médico y aportaciones al fondo de jubilaciones. ¿Qué esos recursos son insuficientes para el funcionamiento del Isssteson?

Empecemos entonces por transparentar el manejo de los recursos financieros que se otorgan a esta institución, sigamos con la reducción de sueldos y salarios de los altos funcionarios de todas las dependencias del Gobierno del Estado que perciben cantidades de sueldos tan inconfesables que no las hacen públicas. ¿Sigue existiendo una nómina confidencial en el manejo de las finanzas estatales como en los sexenios anteriores? Continuemos con exigir el pago de los adeudos que tienen los ayuntamientos de Sonora para con el Isssteson, empezando con el Ayuntamiento de Hermosillo, cuyo Presidente parece que ya está privatizando el derecho a la salud y a la jubilación, por lo que dentro de sus planes no está el cubrir el adeudo que tiene con dicho organismo.

El problema financiero del Isssteson fue ocasionado por actos de corrupción realizados por personas que siguen disfrutando de impunidad porque no se ejerce acción penal en su contra, el sistema anticorrupcion, no funciona porque están involucrados funcionarios de primer nivel de varias dependencias del Gobierno del Estado y es evidente que no están cumpliendo con su trabajo. Es relevante mencionar que el Sistema Estatal Anticorrupción fue creado por Claudia Pavlovich durante su sexenio. Su misión es combatir la corrupción y evidentemente no están realizando este trabajo, recordemos que el primer acto de corrupción se da cuando alguien acepta un puesto de trabajo para el cual no está calificado. Si los integrantes de este Sistema Estatal Anticorrupción no están investigando y combatiendo la corrupción, están incurriendo en actos de negligencia que deben ser sancionados por la ley de servidores públicos. Si no son parte de la solución, entonces son parte del problema de la corrupción, porque si sumamos el total de sueldos que reciben todos los funcionarios involucrados en “el combate a la corrupción”, veremos una gran fuga de recursos financiero estatales que no reportan resultados positivos algunos y representan una incongruencia al interior de un gobierno que dice manejarse con austeridad prsupuestal.

Tampoco se ha procedido en contra de aquellos funcionarios públicos de varios municipios y dependencias de gobierno que desviaron las cuotas que en su momento descontaron a los trabajadores y que estaban destinadas para el financiamiento del Isssteson y esa es otra de las razones que lo colocaron en la crisis financiera en la que se encuentra. Quienes desviaron recursos que se descontaron a los trabajadores por concepto de servicios médicos y de jubilación para usarlos en otros fines, deben enfrentar las consecuencias de sus comportamientos y dar cuentas del destino de dichos recursos.

¿Existe o no un Estado de Derecho en nuestro país y en nuestro Estado de Sonora? Si realmente existe, entonces las instituciones deben funcionar cumpliendo las misiones para las cuales fueron creadas y una forma de hacerlo es que el Sistema Estatal Anticorrupción debe empezar por manifestarse solicitando que se elimine el nombramiento de Cónsul a Claudia Pavlovich para que regrese a México y a nuestra ciudad, se le inicie una investigación y explique el destino de miles de millones de pesos que se desviaron en su sexenio como Gobernadora, el por qué que dejó en quiebra financiera a nuestro Estado, cuáles fueron las razones para pedir dinero adelantado del próximo gobierno y quiénes se lo autorizaron en forma indebida. Que se le finquen responsabilidades y se proceda a decomisar sus bienes para recuperar parte de lo que se robó.

Con estas propuestas, puede verse que existen muchas formas de refinanciar al Isssteson y mientras se logra la recuperación financiera del mismo, mientras los funcionarios gubernamentales encuentran su identidad perdida como servidores públicos y toman la decisión de patear el bote de la corrupción, o se deciden a combatir realmente la corrupción de gobiernos anteriores, los ciudadanos seguiremos organizándonos para actuar en forma colectiva, unida y organizada, tal y como lo estamos haciendo en el Movimiento 30 de julio luchando para recuperar nuestros derechos y dentro de los derechos que estamos solicitando su recuperación, se encuentra la demanda de que el Isssteson vuelva a brindar servicios de consulta médica y apertura de farmacias los fines de semana, porque es a todas luces evidente que la privación del derecho a servicios médicos y al abasto de medicamentos los fines de semana representa una clara violación a nuestros derechos a la salud tanto de los trabajadores activos, como pensionados y jubilados.

Los seres humanos tenemos historicidad, es decir, capacidad de cambiar la Historia y actuando en forma unida, organizada y colectiva, podremos lograr que el presente sea mucho mejor que el pasado y la motivación para hacerlo debe provenir de la convicción de que actuando juntos podemos recuperar aquellos derechos que teníamos en el pasado y que por falta de participación social permitimos que violaran nuestros derechos. No debemos permitir que prevalezca la impunidad en delitos que afectan a nuestras comunidades. Todo depende de que desarrollemos un compromiso para luchar en forma unida, organizada y colectiva por la recuperación de nuestros derechos. El Movimiento 30 de julio invita a los trabajadores activos a luchar por la recuperación de los derechos a la salud, a la jubilación, por el rescate del Isssteson, el castigo a los responsables de actos de corrupción y por el regreso del servicio médico los fines de semana.

jueves, 2 de junio de 2022

                            49 razones para nunca olvidar: ABC, ¡Nunca más!

Oscar Yescas Domínguez

2 de junio de 2022

Vivimos en una sociedad de consumo que está basada en el mantenimiento del equilibrio entre una producción masiva y un consumo masivo. Mantener el balance entre ambos procesos tiene graves consecuencias económicas, ecológicas y psicosociales ya que impulsa la cultura de lo efímero, por ejemplo, hoy en día los productos son creados con el sistema de obsolescencia programada, que consiste en que los nuevos productos tengan menor duración de vida, que dentro de un período programado de tiempo dejan de funcionar y nos veamos “persuadidos” para comprar un nuevo producto en lugar de buscar la reparación del que se averió lo cual afecta nuestra economía.

Por otro lado, podemos observar que existe un culto a la imagen que nos impulsa a renovar constantemente nuestro guardarropa y esto provoca que acumulemos una gran cantidad de prendas sin usar en nuestros hogares porque dejamos de usar prendas en buen estado con el argumento de que “han sido demasiado vistas” por nuestras amistades o se encuentran en las innumerables fotografías que nos tomamos aprovechando la facilidad de hacerlo a través de nuestros teléfonos celulares.

Pero a pesar de lo anterior, hay prendas de vestir con las cuales desarrollamos un apego emocional porque tienen un significado especial para nosotros, al menos eso me pasa a mí en estos momentos con dos prendas de vestir. La primera es una camiseta blanca que tiene en la espalda la leyenda: “49 razones para nunca olvidar” y que utilicé en algunas de las marchas que organizó el Movimiento 5 de junio en reclamo de justicia para los niños de la guardería ABC. La segunda, una camiseta a la que al momento de comprarla en el 2,012, envié a una persona para que le escribiera la leyenda “Peña Nieto NO es mi Presidente” y que porté con orgullo y rebeldía durante los seis años que padecimos el malgobierno de quien considerábamos el “idiota del pueblo”, pero que al final resultó ser más listo que millones de mexicanos que quedamos como tontos porque nos robó enormes cantidades de dinero, saqueó las finanzas públicas y se encuentra disfrutando de las riquezas que nos robó sin recibir castigo alguno del actual gobierno, mientras que millones de mexicanos pasaron a engrosar las estadísticas de personas que viven en condiciones de pobreza y miseria. ¿Se cayó el sistema, o debo decir, se calló el sistema?

No puedo desprenderme de estas camisetas, en especial de la primera porque tiene un significado especial para mí ya que después de 13 años de la tragedia, después de dos sexenios y varios meses del nuevo gobierno de Alfonso Durazo, continúa la exigencia de justicia para ABC. Los sonorenses no olvidamos que la tragedia que puso a Hermosillo en el mapa mundial el 5 2,009 fue utilizada de manera perversa con fines políticos por Guillermo Padrés porque incluyó en sus promesas de campaña electoral el castigo a los responsables de esta tragedia y de esta forma logró encauzar la indignación colectiva que generó la muerte de 49 niños y más de 70 heridos con quemaduras, y transformarlos en votos de castigo para el PRI y a favor del PAN. No sería exagerado decir que la tragedia de la Guardería ABC garantizó el triunfo del PAN en Sonora en aquel año.

Pero como ya sabemos, Guillermo Padrés se dedicó a robar dinero del presupuesto público, enriqueciendo su fortuna personal y la de sus principales funcionarios, quienes se caracterizaron por sus nuevos comportamientos de estrenar casa, automóvil nuevo y tener una nueva esposa, estaban embriagados del poder que disfrutaron durante seis años y la promesa de campaña de castigar a los responsables de la tragedia de ABC quedó en el olvido durante todo el sexenio.

Claudia Pavlovich, quien era Senadora por el PRI tuvo un papel destacado en los momentos posteriores a la tragedia al apresurarse a redactar cartas de recomendación que buscaban presentar una imagen limpia de los dueños de la Guardería ABC y usó su poder como Senadora para protegerlos de cualquier acción legal o sanción social, por todas estas razones no se esperaba alguna acción de su parte a favor de cerrar la herida de la tragedia en la Guardería ABC cuando tomó protesta como Gobernadora electa, porque el dolor colectivo que este evento provocó, no impidió que exhibiera una parcialidad deshonrosa. Pero el daño que hizo con su intervención en este asunto fue mucho más allá de redactar cartas de recomendación, ya que durante su gestión emitió un decreto que sellaba los archivos de la Guardería ABC hasta el años 2025.

El cuestionamiento a este comportamiento inmoral, condenable a todas luces por parte de Claudia Pavlovich, crecó debido a su participación en diferentes actos de corrupción que sucedieron durante todo su sexenio, actos que debilitaron las finanzas del Gobierno del Estado y pusieron en estado de crisis al Isssteson y que provocaron que al terminar su gestión como gobernante entregara un Estado en crisis financiera.

Lo inexplicable es que Andrés Manuel López Obrador ignoró todo lo anterior y brindó un apoyo total a Claudia Pavlovich, no sólo se prestó a participar en la simulación de la inauguración de un Hospital General de Especialidades (que se entregó con gran retraso y al cual el propio AMLO aportó 800 millones adicionales para lograr terminar la obra), sino que, a pesar de que Claudia Pavlovich estaba en el blanco de acusaciones de corrupción (una corrupción que se podía confirmar al checar los estados financieros de cada dependencia del gobierno estatal) y de que existía un reclamo popular para que se investigara su participación en actos de corrupción, el Presidente de México le dio el nombramiento de Cónsul de México en Barcelona y con ello, Claudia Pavlovich logró obtener inmunidad diplomática y protegerse de cualquier acusación de cualquier delito que se haya cometido durante los seis años que duró su gestión como Gobernadora. Cabe mencionar que este nombramiento está siendo cuestionado en estos momentos más en la propia España que en nuestro país, porque en suelo europeo, concretamente en España, organizaciones españolas y mexicanas exigen su destitución y abandono del país, bajo el argumento de que no tiene el perfil ni experiencia para ocupar un cargo diplomático y en cambio sí cuenta con un sinnúmero de acusaciones de corrupción en su contra en México.

En este contexto, llega el 13 aniversario de la tragedia de la guardería ABC y la frase “49 razones para nunca olvidar” suena más fuerte que nunca. Las decepciones de quienes nos gobiernan no terminan porque se observa que la corrupción no recibe castigo en suelo mexicano, un país en donde la impunidad sigue prevaleciendo.

No hay explicación lógica al comportamiento de Andrés Manuel López Obrador de proteger a una figura manchada por la corrupción, el autoritarismo y abuso de poder, como lo es la figura de Claudia Pavlovich. Tampoco hay explicación política que permita comprender el porqué AMLO ignoró el reclamo de los ciudadanos sonorenses de investigar las acusaciones de actos de corrupción cometidos por Claudia Pavlovich. En esa misma línea de pensamiento, tampoco hay una explicación humanista del porqué a cuatro años del sexenio de AMLO, se tenga qué convocar a una nueva marcha este próximo 5 de junio para demandar justicia para los niños que murieron en la guardería ABC, reparación del daño para los niños que resultaron heridos durante esa tragedia y castigo a los responsables de la tragedia que enlutó al pueblo mexicano.

No es suficiente con ondear la bandera a media asta y emitir un discurso lamentando lo que sucedió hace 13 años (TRECE AÑOS, toda una vida sin justicia en México), gobiernos se van, gobiernos vienen y se van, el nuevo gobierno federal inicia la segunda mitad de su sexenio y no hay resultados que permitan decir que se impartió la justicia en el caso de la guardería ABC. Lo que se necesita es que funcione el Estado de Derecho en México y las instituciones públicas cumplan con el trabajo para el cual fueron creadas y en el caso de Claudia Pavlovich, se le debe retirar el nombramiento de Cónsul de México. En caso de que no se le retire el nombramiento de Cónsul y se mantenga en la impunidad que la protege de ser investigada por actos de corrupción, cabe repetir la pregunta hecha en relación a Enrique Peña Nieto: ¿Se cayó el sistema, o debo decir, se calló el sistema?

Quizá alguien me condene porque me atrevo a cuestionar el comportamiento de quien ocupa la silla presidencial, pero las razones descritas líneas arriba me impiden deshacerme de la camiseta blanca porque me recuerda que después de largos 13 años, todavía existen “49 razones” que me impiden participar en la simulación de que en México existe la justicia, porque esto no es verdad, ya que la corrupción es parte estructural del Estado Mexicano y los sonorenses nos vemos en la necesidad de salir nuevamente este próximo 5 de junio para hacer efectiva la consigna “no están solos” que durante estos últimos 13 años hemos gritado en solidaridad con los padres de ABC.


https://latinus.us/2022/05/24/organizaciones-destitucion-claudia-pavlovich-consul-barcelona-caso-guarderia-abc/

Yescas, Oscar El idiota del pueblo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/08/elidiota-del-pueblo-oscaryescas.html

lunes, 30 de mayo de 2022

 

Construyendo la unidad de los jubilados

Oscar Yescas Domínguez

30 de mayo de 2,022

Durante el siglo veinte debido al surgimiento de la sociedad industrial que se caracterizaba por la creación de grandes fábricas donde laboraban miles de trabajadores en condiciones de explotación, surgieron los sindicatos que tenían la misión de defender los intereses de los trabajadores por lo que impulsaron varias luchas sociales que generaron a su vez diversos movimientos colectivos conformados por la unión de miembros de las comunidades donde se gestaban estas luchas.

Gracias a la acción unida de diversos movimientos colectivos se lograron conquistar diversos derechos laborales (contratación colectiva fungiendo el sindicato como representante de los trabajadores, jornada de 8 horas de trabajo al día y cinco días a la semana, pago de tiempo extra, estabilidad y seguridad en el empleo al crear el nombramiento “de base” o contratación indefinida, derecho a la salud, prima de antigüedad, aguinaldo, etc.).

La movilización organizada y colectiva de los trabajadores sirvió de elemento de presión para que estas prestaciones sociales lograran convertirse en leyes, por lo que quedaron plasmadas en la Constitución mexicana y debido al carácter internacional de la lucha de los trabajadores se logró que estos derechos pasaran más allá de derechos constitucionales y lograran formar parte de lo que hoy se considera como derechos humanos universales.

Pero, en la medida que la sociedad industrial crecía y las grandes corporaciones incrementaban su ritmo de producción, también resentía los efectos de los cambios tecnológicos expresados en varias revoluciones industriales (mecanización, automatización, computarización, digitalización y robotización), que afectaron la contratación laboral al exigir nuevos requisitos de empleo y reducir la plantilla de personal al propiciar el despido de millones de trabajadores a nivel mundial.

Nuestra sociedad también resintió el impacto de los cambios políticos y económicos que dieron lugar al surgimiento y expansión de la globalización, que en un principio se definió como “la apertura de las fronteras para el libre tránsito de las mercancías”, pero que estuvo impulsada por la implementación de políticas neoliberales que han sido impulsadas desde los organismos financieros internacionales para reformar las constituciones de varios países de tal forma que se han logrado cambiar las leyes laborales logrando eliminar derechos y prestaciones sociales tales como la seguridad en el empleo, una jornada laboral de 8 horas de trabajo, la contratación colectiva, pago de antigüedad, ayuda para despensa, derecho a la salud y a la jubilación entre otros muchos más.

En este escenario podemos apreciar que el mundo ha estado cambiando y gran parte de estos cambios han sido en perjuicio de los trabajadores y de la población general, ya que la economía de libre mercado ha logrado que en la mayoría de países del mundo se implementen reformas a las constituciones que contienen medidas que incluyen cambios a las leyes laborales También se han eliminado prestaciones como el pago de prima de antiguedad, el pago de ayuda para despensa, el pago de ayuda para gastos fúnebres, etc.

Todos estos cambios en las políticas laborales han afectado la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, en un contexto de crisis económica ya que la inflación supera hasta cuatro veces el monto del porcentaje de aumento salariales y estas medidas forman parte de una política que intenta privatizar los servicios públicos que ofrece el Estado-Nación y están dirigidas desde las cúpulas del poder económico que se guían sólo por su interés de maximizar sus beneficios económicos porque la crisis económica no es pareja ya que los propietarios de los medios de producción (especialmente de las grandes empresas transnacionales) son quienes ven aumentar sus ganancias, mientras la clase trabajadora y población en general vive en una precarización constante de sus vidas al disminuir en forma progresiva su capacidad adquisitiva, por lo que estamos padeciendo un incremento alarmante de una desigualdad social nunca antes vista, misma que se puede constatar al ver que mientras una gran mayoría de la población vive en condiciones de pobreza, marginación y exclusión económica y social, podemos ver también que se reduce la lista de nuevos multimillonarios a nivel mundial, pero aumenta de manera significativa sus riquezas personales.

Una muestra de ello es que a fines de los noventa se manejaba una cifra de 3% de multimillonarios que concentraban la riqueza mundial, cifra que se redujo en 2,010 al 1% de la población mundial y en nuestros días, en pleno 2,022, la cifra se está reduciendo al 0.33% de personas que concentran la mayor parte de la riqueza en el mundo. Por estas razones puede afirmarse que la desigualdad social está fuera de control y es la causa principal de un sufrimiento colectivo y también de continuos brotes de resistencia y rebeldía a nivel mundial.

Lamentablemente, la crisis social que venimos padeciendo, tiene su expresión también en una crisis política y prueba de ello son los políticos que gobiernan a espaldas de sus pueblos en diferentes países, la situación de falta de credibilidad en la que se encuentran los partidos políticos, asimismo los sindicatos que están inmersos en una crisis de liderazgo. En síntesis, podríamos decir que la crisis política significa una crisis de liderazgo, una crisis de la relación de dirigente-dirigido.

Los sindicatos han perdido el rumbo y navegan sin bandera, siguiendo el rumbo de las motivaciones de quienes integran sus direcciones. Los dirigentes sindicales simulan que representan a los trabajadores miembros de sus sindicatos, pero en realidad toman decisiones sin consultar a sus representados y en las últimos décadas han aceptado pactar la desaparición de derechos y prestaciones sociales de los contratos colectivos de trabajo. Mientras los dirigentes sindicales utilizan su estancia en el poder para beneficiarse de manera personal traicionando la misión para la que fueron creados los sindicatos, los trabajadores sindicalizados activos, presentan una crisis de desconfianza hacia sus dirigentes, una crisis de insatisfacción permanente en una sociedad que se basa en mantener un equilibrio entre una producción masiva de productos y servicios y un consumo masivo de los mismos.

Los trabajadores activos padecen el síndrome del “Carpe diem”, viven el presente sin llegar a pensar en el futuro que les espera, su falta de imaginación les impide pensar como será su vejez cuando lleguen a la tercera edad y tampoco llegan a relacionar la violación de los derechos a la salud y a la jubilación de quienes entregaron gran parte de sus vidas, con la situación que enfrentarán ellos mismos cuando deseen retirarse, o los retiren sin su consentimiento y sobre todo sin el pago de pensión alguna.

El desarrollo tecnológico ha tomado por asalto nuestras vidas cotidianas, de tal forma que las nuevas formas de control social se encuentran en el uso excesivo del tiempo que dedicamos a estar con la cabeza hacia abajo mirando las pantallas de nuestros teléfonos celulares, mirando nuestros televisores y la ausencia total del hábito de la lectura, lo cual trae como resultado que abandonemos nuestra capacidad para pensar (homo sapiens) y utilicemos nuestra energía para convivir en la sociedad de la imagen (homo videns), en la cual se hipervalora la juventud, lo nuevo y se menosprecia lo viejo y a los adultos mayores o personas de la tercera edad, se les mira con menosprecio e indiferencia ante el sufrimiento que padezcan por tener enfermedades propias de su edad, o inclusive, si se les llegan a violar sus derechos, buena parte de la población mira con indiferencia estas violaciones a sus derechos.

La realidad está llena de injusticias y al parecer a nadie le importa, algo está pasando y a nadie parece interesarle y es evidente que la mayoría de las personas sólo reaccionan a las injusticias cuando son golpeadas por ellas y cuando son violados sus derechos. La mayoría de las personas ve como algo negativo “hablar de política”, porque ignoran el significado de la política, creen que la política “es lo que hacen los políticos” y no se dan cuenta de que en nuestra sociedad suceden los actos de corrupción y de injusticias sociales, porque existe una corresponsabilidad social. La ceguera moral que padece nuestra sociedad nos impide distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo justo y lo injusto, entre lo bueno y lo malo.

Este es el contexto en el cual se encuentra la situación de los jubilados a nivel mundial, un sector al que se considera improductivo, desechable, vulnerable y una carga familiar y presupuestal. Las personas de la tercera edad reciben un menosprecio social y al mismo tiempo son objeto de agresiones de los organismos financieros internacionales que presionan a los gobiernos de nuestros países para que reduzcan el pago de las pensiones, eliminen gradualmente el derecho a la jubilación para las actuales generaciones de trabajadores jóvenes y aumenten los requisitos para autorizar la jubilación para aquellos trabajadores que la ley les protege y tengan derecho a jubilarse.

En el caso de quienes ya están jubilados, se les restringe el derecho a la salud exponiéndolos a un criminal desabasto de medicamentos que pone en peligro su existencia, se les somete a un retraso en el pago de sus pensiones, se les excluye del aumento de salarios sin considerar que una gran mayoría de los jubilados recibe pensiones demasiado bajas, que sólo les permite sobrevivir y en algunos casos en los que actos de corrupción desmantelaron el sistema de salud pública, intentan que sean los jubilados quienes refinancien la recuperación de las instituciones de salud pública, tal y como están intentando hacer en Baja California con el Issstecali, en donde pretenden quitar parte de las pensiones para financiar la recuperación del Issstecali. Otro ejemplo lo podemos encontrar en la situación que enfrentan los jubilados de Teléfonos de México (TelMex), a quienes la institución pretende quitarles parte de sus pensiones para “convertirlas en acciones” y refinanciar a la empresa.

Los jubilados también sufrimos un triple menosprecio, olvido y marginación de los sindicatos a los cuales pertenecimos, por un lado, ya que los dirigentes de los sindicatos no muestran interés alguno en apoyarnos en la solución de los problemas que enfrentamos en los últimos años de vida cuando son violados nuestros derechos a la salud y son amenazados los pagos de nuestras pensiones, aún cuando estas violaciones pongan en peligro la vida de los jubilados al sufrir desabasto de medicamentos que necesitan para atender enfermedades crónico-degenerativas. Los líderes evitan mencionarnos porque para dejamos de existir desde el momento que recibimos la jubilación, aún cuando varios sindicatos les exigen a los jubilados seguir pagando cuotas sindicales.

La otra cara del menosprecio se observa en los trabajadores activos quienes simulan no ver a sus excompañeros de trabajo, ahora jubilados, aún cuando enfrenten graves problemas de desabasto de medicamentos, son afectados por el retraso en el pago de sus pensiones o necesitan de alguna de las prestaciones de las cuales antes disfrutaban. Su imaginación no les permite comprender que la imagen de los jubilados luchando por sobrevivir exigiendo abasto de medicamentos y pago oportuno de sus pensiones, son un fiel reflejo de la imagen que presentarán en el futuro los actuales trabajadores activos y de que la lucha de los jubilados es la lucha por sus propios derechos laborales.

Finalmente, los jubilados recibimos un menosprecio de parte de familiares, amistades, vecinos y sociedad en su conjunto, que se encuentra inmersa en una sociedad que utiliza un sistema de producción utilizando el sistema de obsolescencia programada y que consiste en producir artículos con tiempos de duración más breve cada vez, por lo cual los consumidores nos vemos obligados a comprar nuevos productos cada vez que se nos descompone alguno de los que poseemos. Los viejos, los adultos mayores, los de la tercera edad somos vistos como personas obsoletas, individuos que ya vivimos nuestras vidas y sólo estamos esperando el momento de nuestra muerte.

Este es el contexto en el cual nos encontramos los jubilados, un sector de la sociedad que estamos conscientes de que somos unos privilegiados porque no toda la población de nuestra edad goza de recibir una pensión para vivir una vejez digna. Pero el que no todas las personas disfruten de una jubilación no es un problema que hayamos provocado nosotros. En el contexto descrito, los jubilados hemos llegado a comprender que nadie vendrá a resolver nuestros problemas, hemos aceptado que la solución a las dificultades que atravesamos depende de nosotros mismos, de nuestra organización, movilización colectiva y de nuestra unidad como gremio de jubilados.

Hasta el momento los jubilados nos hemos agrupado en pequeños grupos, los jubilados provenientes de diferentes dependencias o instituciones para las cuales trabajamos hemos formado grupos de jubilados con la identidad de la dependencia o institución de la cual provenimos y hemos estado luchando por recuperar nuestros derechos perdidos, pero lo hemos hecho en forma aislada como fueguitos dispersos. 

Saliendo un poco del tema quisiera mencionar que dentro de la cultura biker, es decir, la cultura de los diferentes clubes de motociclistas, existe un símbolo que los une: el uso de una calavera y pocos conocen su significado. La calavera es un símbolo de igualdad, de neutralidad, de respeto a todo ser humano. Una calavera no tiene distingo de género, ni tampoco de nacionalidad, mucho menos de condición física, situación económica, ni siquiera hay distingo por la cilindrada de la motocicleta. Basta con ser dueño de una motocicleta para formar parte de una hermandad internacional.

Ante el cúmulo de agresiones a los derechos laborales tanto de trabajadores activos como de jubilados y mirando la inactividad que presentan dirigentes sindicales y trabajadores activos que muestran incapacidad para pelear por sus propios derechos, siguiendo ese ejemplo de igualdad, hermandad y sentimiento de pertenencia a una comunidad que se observa en los clubes de motociclistas, es el momento de que los jubilados construyamos puentes de unidad y podamos organizarnos para estar en mejores condiciones en la defensa y recuperación de nuestros derechos.

Tomemos como punto de partida la marcha de conmemoración del primero de mayo pasado en Hermosillo, Sonora, siendo honestos puede decirse que fue una conmemoración especial del día de los trabajadores en Sonora, porque una columna de jubilados tomó por asalto un espacio dentro de la fila de manifestantes y conquistó un espacio para manifestarse sin estar registrados en la lista de los organizadores de la “marcha oficial”. Fue inevitable observar que a diferencia del resto de trabajadores activos que participaron en la marcha, los jubilados provenientes de varias agrupaciones, lograron destacar porque con su presencia rompimos el silencio que impedía escuchar nuestras voces y los jubilados visibilizamos nuestra presencia con una nueva identidad: como sujetos activos que se manifestaron en el ámbito público tomando las calles para luchar juntos por la recuperación de nuestros derechos.

Esta participación de jubilados en la marcha del primero de mayo fue producto de un acuerdo de un número reducido de organizaciones de jubilados de manifestarse juntos en esa histórica fecha. Ese pequeño agrupamiento decidió también convocar a una reunión más amplia de grupos de jubilados para este pasado 25 de mayo, en la que se discutió la información proporcionada por cada grupo de jubilados, las demandas de lucha que están enarbolando cada agrupación de jubilados y se propuso la posibilidad de unir fuerzas en la creación de un Frente Estatal de Jubilados que permitiera luchar por la recuperación de derechos en forma más organizada, colectiva y unida.

En esta reunión asistieron 22 personas que representaban a 7 organizaciones de jubilados, después de escuchar los planteamientos de las demandas que persigue cada agrupación de jubilados, se vio que a pesar de provenir de diferentes sectores, enfrentamos problemas que son similares, la mayoría de ellos con el tema de la asistencia social (salud y jubilación), por lo que nuestras banderas de lucha coinciden y nos une también el hecho de que pertenecemos al sector de nuestra sociedad que sufre ese marginación social hacia lo “viejo”, menospreciando nuestra experiencia, nuestros conocimientos y nuestras propias vidas. Quizá nuestro símbolo no sea una calavera como la que usan los motociclistas, pero el sólo hecho de ser jubilados nos permite experimentar un sentimiento de pertenencia, camaradería y solidaridad entre los integrantes de los diferentes grupos de jubilados.

Coincidimos también que ninguna autoridad política, laboral o sindical nos protegerá en las agresiones de que somos objeto en la violación de nuestros derechos, por lo que sólo nos tenemos a nosotros mismos para luchar por su recuperación y que el camino para lograr nuestros objetivos requiere de la unidad en la acción para movilizarnos en forma colectiva, unida y organizada. Un ejemplo de la necesidad de que los jubilados nos unamos en la lucha lo podemos observar en el movimiento de resistencia de los jubilados y pensionados del Ayuntamiento de Hermosillo que llevan 5 meses luchando por la recuperación de los derechos y prestaciones que les eliminó el Presidente Municipal Antonio Astiazarán. Otro ejemplo es la lucha de los jubilados de Teléfonos de México por evitar que se les descuente parte de sus pensiones para convertirlas en “acciones “ que financie la recuperación de esa empresa.

Por todas estas razones se planteó la necesidad de unir nuestras luchas construyendo una nueva organización más amplia en la que estuvieran representados todas las organizaciones de jubilados, para estar en condiciones de crear una fuerza social que permita luchar en mejores condiciones. La propuesta concreta fue crear un Frente Estatal de Jubilados para construir una fuerza social que tenga gran capacidad de convocatoria para llamar a movilizaciones colectivas en caso necesario y lograr que las demandas de cada organización de jubilados sea atendida por las autoridades. En virtud de que fue la primera reunión amplia que se realizó por estos grupos de representantes de jubilados, se tomó el acuerdo de que cada grupo de representantes sometiera a discusión con sus representados la propuesta de participar en la construcción de este frente y en la reunión que se acordó para ser realizada el martes 7 de junio del presente año.

Los jubilados nos estamos revelando como un grupo social emergente que surge ante un vacío de liderazgo social en el contexto de un cúmulo de agresiones a los derechos de la clase trabajadora, tanto trabajadores activos como jubilados. Con estas acciones los jubilados nos ponemos de pie, mostrando el camino a seguir a los trabajadores activos, enseñándoles con nuestro ejemplo cómo se lucha para defender nuestros derechos y la forma correcta de hacerlo es a través de movilizaciones colectivas, unidas y organizadas.

La nueva organización de organizaciones que en forma tentativa podemos llamar Frente Estatal de Jubilados de Sonora, contará con la participación de al menos siete agrupaciones de jubilados y contemplará la integración de jubilados de la capital sonorense y de la mayoría de los municipios del Estado de Sonora. Desde el momento en el que estamos trabajando para construir este frente, los jubilados experimentamos un empoderamiento individual y colectivo que viene a desplazar a aquellos sentimientos de soledad y abandono que experimentábamos antes de reconocer que no estamos solos, sino que simplemente hemos estado dispersos y que dejaremos atrás la construcción de un mar de fueguitos aislados para construir una fuerza ciudadana, que no tiene relación alguna con ningún partido político, que permita romper con la asimetría con la que nos tratan desde el poder político, ya que en los hechos estamos sumando fuerzas para construir un nuevo Leviatán conformado por jubilados que han dejado atrás su identidad de víctimas de actos de corrupción, de menosprecio social y condición de “retirados”, para convertirnos en sujetos activos que estamos tomando el control de nuestras vidas y construyendo una identidad como agentes de cambio social.


Yescas, Oscar: Manifiesto por la unidad de jubilados sonorenses

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/manifiestopor-la-unidad-de-los.html

Yescas, Oscar: Cuando lo viejo se concierte en nuevo y transforma la realidad

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/cuandolo-viejo-se-convierte-en-nuevo-y.html

Yescas, Oscar: Notas sobre la marcha de jubilados el primero de mayo en Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/notassobre-la-marcha-de-jubilados-el.html

Yescas, Oscar: ¿Por qué los jubilados debemos marchar este primero de mayo?

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/porque-los-jubilados-debemos-participar.html

Yescas, Oscar: En busca de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/enbusca-de-la-politica-oscaryescas.html

Yescas, Oscar: La política detrás de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/lapolitica-detras-de-la-politica.html

Yescas, Oscar: El abuso de poder y la resistencia ciudadana

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/03/elabuso-de-poder-y-la-resistencia.html

Yescas, Oscar: La deshumanización de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/ladeshumanizacion-en-la-politica-elcaso.html

Yescas, Oscar: La lucha de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/01/lalucha-de-los-jubilados-del.html

domingo, 29 de mayo de 2022

 

Manifiesto por la unidad de los jubilados sonorenses

Hoy en día nos tocó vivir tiempos difíciles, la humanidad padece una seria crisis que se manifiesta en cuatro dimensiones: económica, política, ecológica y sanitaria. En el aspecto económico vemos una reducción constante de nuestra capacidad adquisitiva provocada por el aumento de la inflación, la contención de los salarios y un inusitado incremento de la desigualdad social.

Uno de los sectores sociales más golpeados en nuestra sociedad somos los jubilados, porque buena parte de este sector recibe pensiones bajas que impiden tener una vejez digna y la situación se agrava porque varios sectores de jubilados no se benefician con los aumentos salariales. Desde el momento que nos jubilamos pasamos a vivir en condiciones de una “muerte social” porque dejamos de existir para los directivos de las instituciones a las que entregamos buena parte de nuestras vidas, los dirigentes sindicales nos mantienen en el olvido y no contemplan la defensa de los derechos de los jubilados, los trabajadores activos que fueron nuestros compañeros dejan de procurarnos y varios de ellos nos perciben como la causa de un “desvío del presupuesto que impide mejorar sus condiciones de trabajo” y algunos familiares llegan a vernos como una “carga familiar”.

De la misma forma que algunos empresarios enfrentan la crisis económica, las autoridades gubernamentales intentan cargar el peso de la crisis en los jubilados, retrasando la autorización de nuevas jubilaciones, aumentando los requisitos para jubilarse y desapareciendo el derecho a la jubilación para las nuevas generaciones de trabajadores, afectando el derecho a la salud para los jubilados, o como en el caso de ISSSTECALI, pretenden resolver su insolvencia financiera descontando parte de la pensión a los jubilados “para rescatar a la institución”.

Ante estas agresiones de las que estamos siendo objeto, nos hemos dado cuenta de que estamos solos y de que nadie vendrá a resolver nuestros problemas ni a defendernos de las múltiples agresiones que recibimos en nuestros derechos. Es por ello que han surgido varias agrupaciones de jubilados que se vieron en la necesidad de abandonar la privacidad de sus hogares, para salir a manifestarse en la vía pública, abandonando su condición de víctimas de actos de corrupción para construir una nueva identidad como sujetos activos que toman los espacios públicos para luchar por la recuperación de sus derechos. La conmemoración del primero de mayo pasado en la capital sonorense permitió que varias agrupaciones de jubilados actuaran en forma organizada, unida y colectiva, para conquistar un espacio en la columna de organizaciones de trabajadores que desfilaron y el contingente de jubilados destacó por la dignidad y firmeza con la que exigieron respeto a sus derechos a las autoridades gubernamentales.

Esta acción colectiva nos permitió ver que en realidad no estamos solos, sólo que hemos estado dispersos y luchando en forma aislada, pero al marchar unidos logramos visibilizar nuestra presencia, reconociéndonos como compañeros de lucha, demostrando que estamos vivos y con la energía suficiente para construir una nueva imagen de los jubilados actores sociales participando en una lucha por la defensa de nuestros derechos, que nos enfrenta a la implementación de políticas de privatización en el sector salud, por lo que nuestra participación en ella nos convierte en nuevos sujetos políticos lideran el campo de las luchas sociales.

Como parte del aprendizaje de la marcha del 1ro de mayo, los representantes de un número significativo de agrupaciones de jubilados, nos reunimos el pasado 25 de mayo en el local del Sindicato de Telefonistas de Hermosillo y después de discutir los problemas de cada agrupación de jubilados nos propusimos crear un Frente Estatal de Jubilados que nos permita unir nuestras fuerzas en la lucha por la recuperación del sistema de seguridad social. Con la intención de generar un consenso y garantizar la participación masiva de los jubilados, acordamos que esta propuesta se discutiera en cada agrupación de jubilados y decidir la creación de este frente el próximo 7 de junio, cuando nos reuniremos nuevamente.

Tenemos confianza de que en esa fecha tomaremos la histórica decisión de crear una amplia organización de jubilados que actúe como un moderno Leviatán, lo cual nos permitirá construir una nueva fuerza social que continuará visibilizando aún más nuestra presencia, actuar a todas las organizaciones de jubilados en forma colectiva, unida y organizada hasta lograr ser escuchados y con ello reducir la distancia y asimetría con el poder político al lograr vernos en una posición horizontal, desde un poder ciudadano a un poder político y recibir respuestas a nuestras demandas más urgentes. 

En base a estas consideraciones, se hace una atenta invitación a otras agrupaciones de jubilados a que se sumen a este proyecto que se caracterizará por ser un movimiento auténticamente ciudadano, sin ninguna relación con partidos políticos. La cita es el martes 7 de junio a las 17:00 horas en el local denominado El relajo situado en Calle Arizona # 117, esquina con José S. Healy.

Movimiento 30 de julio de derechohabientes del Isssteson, 

Jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo, 

Jubilados de Teléfonos de México, Sección Hermosillo, 

Asociación de Pensionados y Jubilados de la Universidad de Sonora

Alianza Estatal de Jubilados y Pensionados federalizados en Movimiento (ISSSTE), A.C.

Coalición Nacional de Jubilados y Pensionados Elpidio Domínguez

Confederación de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores de la República Mexicana (CONJUPAM)

Jubilados del IMSS, Confederación de Jubilados, Pensionados y Adultos Mayores de la República Mexicana, A. C.

martes, 17 de mayo de 2022

 

Cuando lo viejo se convierte en nuevo y transforma la realidad

Oscar Yescas Domínguez

17 de mayo de 2022

En el mundo que vivimos donde prevalece una economía de libre mercado, estamos padeciendo una versión siniestra del “juego de las sillas” del cual nadie se escapa y el premio para quienes ganan en este juego es evitar temporalmente la exclusión y marginación social, mientras que los que pierden pasan a vivir en condiciones de marginación y exclusión social. 
Debemos tener presente que la dinámica de cambios sociales que inició en la segunda mitad del siglo pasado no ha parado de evolucionar y nos mantiene corriendo en un ritmo cada vez más veloz y en esta carrera van quedando atrás aquellos que no pueden adaptarse a una sociedad basada cuyo eje central se encuentra en mantener un equilibrio entre una producción masiva y un consumo masivo. En un mundo globalizado, se necesita al menos hablar dos idiomas, tener conocimientos mínimos de computación y manejo de redes sociales. En la sociedad red que nos describe el sociólogo Manuel Castells, la socialización se da en las redes sociales y quien no "está conectado" en alguna red, corre el peligro de recibir una "muerte social", porque los amigos que están conectados, sólo interactúan con quienes se encuentran en el mundo virtual. 

Estamos dejando atrás aquellos tiempos donde existía una relativa igualdad social, cuando prevalecía un enfoque humanista en las relaciones interpersonales, existía un respeto a las personas de mayor edad, se podía encontrar una sensibilidad hacia el sufrimiento ajeno y por ello se podían observar acciones de solidaridad social hacia los desfavorecidos. Pero el día de hoy, nuestra vida cotidiana la vivimos con una sensación similar a la que se experimenta cuando patinamos sobre hielo quebradizo, ya que nuestra seguridad personal e integración social, depende de la velocidad con la que aprendamos nuevos comportamientos y de la rapidez con la que nos movamos en nuestra actividad social desarrollando nuevos repertorios conductuales en los diferentes ámbitos de convivencia social en los que tenemos interacción: trabajo, educación, familia, etc.

Podemos diferir en muchas cosas, pero un hecho innegable es que todo, absolutamente todo está cambiando, lo único que no cambia es la premisa de que todo está cambiando y debido a esa velocidad con la que se presentan los cambios nos sucede que, todavía no terminamos de consolidar nuevos comportamientos a las circunstancias cambiantes, cuando de repente se presentan nuevos cambios en nuestras condiciones de vida, por lo que no alcanzamos a consolidar cambios de actitudes, de valores y en nuestros comportamientos, cuando tenemos frente a nosotros nuevos cambios.

Vivimos en el contexto de una sociedad moderna líquida (un término acuñado por el sociólogo Zygmunt Bauman para describir la rapidez y facilidad con la que se transforma nuestra sociedad) en la que las respuestas comportamentales que diseñamos para enfrentar los cambios, envejecen rápidamente y se muestran obsoletas antes de que podamos tener la opción de conocerlas adecuadamente, porque los comportamientos que nos dieron éxito en el pasado ya no funcionan en las circunstancias actuales.

Nos encontramos viviendo en el imperio de lo efímero, dentro de una cultura consumista que nos empuja a consumir cada vez más, nos han vendido la idea de que podremos lograr mayor felicidad en la medida que podamos aumentar un mayor nivel de consumo. En esa línea de pensamiento, los productos que adquirimos para lograr un bienestar en nuestra vida privada y social, tienen una duración que se acorta cada vez más, tienen una corta vida ya que se producen en base a un diseño que ellos dota de una obsolescencia programada para que dejen de funcionar cada vez menos tiempo y los consumidores nos veamos en la necesidad de reemplazar viejos productos a través del consumo de nuevos productos que salen al mercado y la publicidad nos dice que traen nuevas funciones y que son mejores que las versiones anteriores.

La mayoría de la población, especialmente los jóvenes, viven en un eterno carpe diem, viviendo el aquí y ahora sin pensar en ningún momento en el futuro que les espera, se dejan llevar por una tendencia hedonista en busca del placer temporal y efímero, ignoran completamente que tienen derechos que cada día son violados impunemente, desconocen la historia del pasado, inclusive su memoria no registra eventos del pasado reciente y su percepción de la realidad se limita a sus vivencias personales.

En este contexto de una sociedad de consumo que forma al ciudadano ideal para subsistir, el pensamiento autónomo es algo que tiende a desaparecer y el lugar del homo sapiens que surgió como un notable cambio en la evolución humana al desarrollar la capacidad de pensar por cuenta propia, es sustituido por una nueva figura que es el homo consumens, que no piensa, no critica, no se inconforma y que valora lo que le rodea en función del placer que le proporciona.

Esta forma de actuación (iba a decir “forma de pensamiento” pero el pensamiento desaparece con el surgimiento del homovidens), de existir en función de una búsqueda eterna del placer efímero, se extrapola a las relaciones interpersonales y la sociedad líquida que nos describe el filósofo Polaco Zygmunt Bauman, tiene su expresión en el surgimiento del amor líquido que se vive en nuestros días, cuando las parejas de hoy tienen una relación efímera porque lo que buscan entre sí, es la gratificación personal y la percepción de la pareja como un objeto que proporcionará placer y satisfacción, pero una vez pasada “la novedad” se presenta el aburrimiento, el hastío y la decepción mutua que provoca incremento en el número de separaciones de parejas o actos de infidelidad.

En esta sociedad donde prevalece el enfoque de la economía de mercado las personas sufrimos un trato similar a los productos porque en la medida que envejecemos sufrimos un menosprecio social, porque debemos observar que en la cultura en la que prevalece lo efímero, surge una hipervaloración de la juventud como uno de los dones más preciados y se estimula una cultura de la imagen joven como uno de los ideales a alcanzar para tener una mayor aceptación social y para lograr una imagen juvenil el mercado nos ofrece una enorme cantidad de productos que nos permiten mantener la apariencia de una “eterna juventud”.

Por esas razones se presenta en los adultos una “crisis de los 40”, una crisis de los 50, otra crisis de los 60, porque en la medida que vamos envejeciendo, vamos perdiendo no sólo oportunidades de trabajo, o posibilidades de conseguir una nueva pareja, vamos perdiendo también aceptación social y obteniendo un menosprecio gradual en nuestro ambiente de trabajo, en nuestro ambiente familiar, en nuestro ambiente social.

En el caso de las personas que llegamos a la tercera edad somos percibidos culturalmente como personas improductivas, como individuos dependientes porque debido a nuestra edad, necesitamos más ayuda social porque el paso del tiempo nos cobra los excesos que tuvimos en nuestra juventud, o por la falta de atención a nuestra salud y nos encontramos en un momento de nuestras vidas en la que afloran diversas enfermedades “propias de la edad” por lo que necesitamos mayor atención médica, consumir más medicamentos en forma permanente y la mayoría de quienes forman parte de este grupo no trabajan, ya sea porque perdieron el empleo al ser sustituidos por gente más joven, nadie los contrata porque por su edad no encajan en el perfil de requisitos que exigen los empleadores, o porque dejaron de ser trabajadores activos y consiguieron su jubilación para “estar en retiro laboral”, lo que suele interpretarse en forma distorsionada como un “retiro social” y  llegan a ser percibidos como “una carga económica” para los familiares cercanos o como una “carga presupuestal” para las empresas públicas y privadas.

La situación se complica porque los organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras organizaciones que forman parte del poder corporativo a nivel mundial, han dirigido sus baterías en contra de los jubilados y pensionados al implementar políticas neoliberales que incluyen severos recortes al pago de pensiones, cambios en los contratos colectivos de trabajo que contemplan la desaparición del derecho a la jubilación y/o el aumento en la edad de la jubilación en promedio de cinco años más, medidas que tienen la intención oculta de no pagar más pensiones y en algunos casos se logra porque centenares de trabajadores activos fallecen antes de lograr recibir su jubilación. Se puede decir entonces que hemos llegado a un grado extremo de deshumanización debido a que los organismos financieros internacionales presionan a los gobiernos de diferentes países para que se elimine el derecho a la jubilación como un derecho humano utilizando el argumento de que la crisis económica internacional que estamos padeciendo no permite seguir “soportando” el pago de las pensiones.

A quienes promueven tales violaciones a los derechos humanos no les importa que al realizar recortes presupuestales en finanzas públicas, se ponga en peligro la vida de las personas de la tercera edad, ellos tienen la percepción de que los jubilados y pensionados son personas que “ya vivieron sus vidas” y están utilizando recursos que deberían ser destinados para la gente joven, creen que los pensionados y jubilados son “personas en estado de vulnerabilidad social” y han tenido la osadía de pensar que representaría problema alguno el reducir el pago de pensiones,  restringir el derecho a la salud y eliminar el derecho a la jubilación.    La expansión de las violaciones a los derechos de pensionados y jubilados, ha sido permitida porque gran parte del problema ha sido la inconsciencia, ignorancia e insensibilidad que muestran los trabajadores activos que no han comprendido que les están violando sus derechos laborales al aumentarles la edad de la jubilación o al eliminar por completo la posibilidad de que puedan jubilarse en un futuro. La otra cara de la moneda es la complicidad, el silencio y pasividad que muestran los dirigentes de organismos sindicales que aceptan estas violaciones a los derechos de los trabajadores activos sin cumplir con su función de liderazgo sindical que debería tener como prioridad la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores y guardan silencio sobre los atropellos a pensionados y jubilados porque para ellos ya no existen, al parecer, quien se jubila recibe una "muerte social".

Ni unos (trabajadores activos), ni otros (dirigentes sindicales) logran alcanzar a desarrollar una sensibilidad, empatía y nivel de consciencia que les permita verse en la imagen actual de la situación que atraviesan los pensionados y jubilados como si estuvieran en un espejo del futuro. Los pensionados y jubilados actuales están siendo victimas de violaciones a sus derechos a la salud y a la jubilación, y su situación puede considerarse como una fiel imagen del futuro que les espera a los trabajadores activos cuando lleguen a la tercera edad y necesiten obtener su retiro laboral para vivir una vejez digna disfrutando de una pensión o de una jubilación que les permita vivir los últimos días de sus vidas en forma tranquila en el aspecto económico.

Pero los trabajadores activos ensimismados no logran visualizar su futuro como retirados porque están viviendo en ese eterno carpe diem que les impide pensar en el futuro. No logran comprender que el futuro ya está aquí, no se necesita ser profeta, mago o pitonisa para visualizar que el futuro de los trabajadores jóvenes y activos se está destruyendo con la implementación de políticas neoliberales que recortan prestaciones y derechos de contratos colectivos de trabajo y de manera particular, eliminan las pensiones y jubilaciones para quienes hoy se encuentran como trabajadores activos.

Dirigentes sindicales y trabajadores activos faltan a su compromiso histórico de defender los intereses de la case trabajadora, comparten con otros sectores de la sociedad ese menosprecio a lo viejo al ocupar el lugar que dejaron vacantes los jubilados y desaparecer de su memoria, estatutos sindicales y vida social a aquellos que “dejaron de ser activos” para disfrutar de su jubilación. Hacen eco a las declaraciones de que las prestaciones y percepciones que disfrutan los pensionados y jubilados son un “desperdicio”, porque esos recursos deberían ser destinados para que los trabajadores activos tengan mejores condiciones de trabajo y mayores percepciones.

Olvidan que los golpes en contra de los derechos de los pensionados y jubilados también van dirigidos en contra de ellos mismos. La crisis de liderazgo que se observa en los sindicatos es un fiel reflejo de la crisis de liderazgo que se presenta en nuestra sociedad, que se manifiesta como parte de una crisis política dentro de la crisis social más amplia que afecta a la sociedad en su conjunto. Al igual que los partidos políticos han perdido credibilidad y sufren un rechazo y menosprecio de la población, porque cuando están en el poder se olvidan de quienes los llevaron al mismo, los sindicatos han perdido capacidad e convocatoria, la participación sindical se ha reducido y el sindicato sólo existe cuando se recuerda que pertenecer al mismo trae consigo beneficios y se pueden disfrutar prestaciones incluidas en los contratos colectivos de trabajo.

La simulación permea en todos los niveles de nuestra sociedad y en los sindicatos, los dirigentes simulan que representan a los trabajadores, pero guardan silencio cuando se eliminan prestaciones sindicales o se vulneran los derechos de los trabajadores. Los trabajadores sindicalizados simulan ser sindicalistas y acuden a marchar el primero de mayo, más por conveniencia que por convicción o conocimiento de la historia y significado de esa fecha que se conmemora a nivel mundial.

En este contexto de deterioro social, de crisis política, los pensionados y jubilados ubicados dentro de lo que se consideran viejos, improductivos, desechables e indefensos, proceden a salir de su encierro obligados por la necesidad de luchar en defensa de sus vidas, mismas que se encuentran en peligro ante los innumerables actos de corrupción que desmantelaron el sistema de asistencia social en México, actos de corrupción que, por cierto, siguen cobijadas por el manto de la impunidad en la entrada del cuarto año del gobierno de la autollamada “Cuarta Transformación”.

En el contexto de este gobierno los jubilados siguen padeciendo la violación a sus derechos a la salud y con la sombra de la incertidumbre sobre si seguirán recibiendo el pago de sus pensiones porque se sigue manejando la existencia de una crisis financiera en las cuentas públicas y quienes cometieron actos de corrupción siguen intocables y el nombramiento de la ex-gobernadora de Sonora señalada como la responsable del desfalco financiero del Isssteson y acusada de innumerables actos de corrupción, recibe como premio al final de su sexenio el nombramiento de Cónsul de México en Barcelona, España, una noticia que es recibida como una mala señal por el conjunto de la población mexicana que “serán representadas” por un ícono del priísmo y una figura pública involucrada en actos de corrupción. Acciones de este tipo restan credibilidad al gobierno mexicano ante su propia población, porque aparentemente, las autoridades pretenden "patear el bote del combate a la corrupción" y seguir el ejemplo de gobiernos anteriores que cubrieron la corrupción de sus antecesores.

Los pensionados y jubilados se han dado cuenta de que están solos, ningún sindicato, ningún partido político, ni gobierno alguno los defenderá de las amenazas que ciernen sobre sus cabezas y es cuando toman consciencia de que no están solos, que se tienen a sí mismos, que sus problemas individuales son en realidad problemas sociales, que los problemas locales tienen un origen global y es cuando empiezan a construir un nuevo paradigma social, al dejar atrás su imagen de “personas indefensas”, de “individuos dependientes y en alto grado de vulnerabilidad social”.

El vacío de liderazgo sindical y el abandono al que están siendo sometidos los pensionados y jubilados por sus propios sindicatos que ya no los reconocen como miembros de sus organizaciones, los obligan a tomar consciencia de que la unidad en la acción realizada en forma colectiva y organizada, es el camino para resolver sus problemas. 

Los pensionados y jubilados dejaron atrás su papel de víctimas pasivas de actos de corrupción y empezaron a construir una imagen nueva que sorprendió a propios y extraños, la imagen de los cabecitas blancas tomando las calles en forma masiva, portando pancartas donde escribieron sus demandas y se lanzaron a iniciar una lucha por la recuperación de sus derechos a la salud y a la jubilación, por el rescate del Isssteson y en demanda de castigo a los responsables de actos de corrupción. 

Este pasado 1ro. de mayo del 2022, los pensionados y jubilados hicieron historia porque nunca antes en  un primero de mayo habían desfilado una columna de jubilados con trabajadores activos. En esa ocasión, la sensación de ser diferentes a los contingentes de trabajadores activos que marcharon con uniforme, camisetas, gorras, sombrillas, etc., nunca fue tan satisfactoria, porque a diferencia de los trabajadores activos que desfilaron como si fuera un fiesta, que asistieron en cierta forma obligados porque de no hacerlo recibirían sanciones de sus dirigentes sindicales, Los pensionados y jubilados marcharon con la cabeza en alto, mostrando gran dignidad y sobre todo, independencia, combatividad y firmeza exigiendo solución a sus demandas.

Lejos quedó la imagen de los jubilados  como sector débil y fragmentado, como personas indefensas y sumisas. La imagen que se proyectó fue de personas que estaban construyendo su autonomía como individuos y como agrupamiento. Recordemos que una sociedad democrática sólo puede existir si sus integrantes muestran independencia de las autoridades, participación social y autonomía para tomar decisiones por su propia cuenta.

Por todo lo anteriormente descrito, podemos decir que estamos viviendo un momento histórico en el cual lo viejo se convierte en algo nuevo y lo que era considerado viejo encabeza e día de hoy una verdadera transformación de la realidad.

Aquellos que menospreciaban a los de la tercera edad, olvidaron un dato importante: la esperanza de vida ha aumentado en los últimos años a nivel mundial y quienes nos encontramos en el rango de edad entre los 60 y 70 años, nos sentimos todavía con fuerzas para luchar por la defensa de nuestros derechos. Aquellos que son mayores de 70 años, quizá tengan menos fuerzas, pero salen a las calles a defender sus derechos a a salud y a la jubilación con mayor motivación, porque la defensa del derecho a la salud y de la jubilación representa para todos, pero en especial para ellos, la defensa del derecho a la vida.

Un cuadro muy diferente presentan los trabajadores activos porque a pesar de tener la energía propia de su edad, optan por asumir posiciones de conformismo, sumisión y obediencia a la figura de autoridad, aún cuando ésta autoridad atropelle sus derechos. Aceptan seguir en la simulación de que sus dirigentes los representan y de que son verdaderos sindicalistas.

Es importante mencionar que debido al incremento de la esperanza de vida en las últimas décadas, estamos viendo surgir a nivel mundial un nuevo grupo poblacional, me refiero al grupo que se le ha denominado “la cuarta edad” y está integrado por aquellas personas que tienen una edad entre que oscila entre los 80 y 100 años. De ahí entonces que estar en la tercera edad ya no sea más un sinónimo de estar en la antesala de la muerte, ya no significa pertenecer a un grupo de “vulnerabilidad social”, porque quienes estamos en el rango de edad entre los 60 y 70 años todavía estamos vivos y con fuerza como para luchar por la defensa y recuperación de nuestros derechos.

El surgimiento de diferentes agrupaciones de pensionados y jubilados es una muestra de que lo viejo se está convirtiendo en algo nuevo al encabezar la lucha social por la defensa de los derechos a la salud y a la jubilación, una lucha que beneficia tanto a trabajadores activos como pensionados y jubilados. Pero ante el inmovilismo sindical, los pensionados y jubilados no necesitan pedir permiso alguno para luchar en defensa de sus vidas y así como tomaron por asalto un espacio en el desfile del primero de mayo bajo la consigna de “no se necesita pedir permiso para ocupar los espacios de lucha”, los los pensionados y jubilados se están acercando entre sí, reconociéndose como camaradas de lucha y empiezan a unir fuerzas para crear un poder social que permita reducir la asimetría con la que el poder político trata a los de la tercera edad y realizar acciones colectivas, unidas y organizadas para realmente lograr una transformación social.

Los viejos estamos mostrando a los jóvenes el camino y desarrollando nuevos comportamientos para crear las condiciones que nos conduzcan por un camino que nos permita lograr una verdadera transformación de la realidad social. Estamos viendo el surgimiento de una nueva figura de luchador social, de un nuevo sujeto político que sale de lo privado para tomar los espacios públicos y demandar ser visibilizado, exigir ser escuchado en la exigencia de sus demandas que empiezan por la recuperación de sus derechos. 

Es la figura de los jubilados que al verse obligados a salir de sus casas para luchar por sus derechos, deja atrás el papel de víctimas al construir una nueva identidad como sujetos activos y en este aprendizaje en las luchas sociales, encuentran un nuevo significado en sus vidas al asumir una nueva identidad como actores políticos, reconociendo la lucha por recuperar sus derechos nos conduce a enfrentarnos a la implementación de políticas neoliberales que intentan despojarnos de nuestros derechos de asistencia social y por esa razón, la lucha que realizan los jubilados se convierte en una lucha política.

Un gran paso en este camino se realizará en la reunión que tendrán diferentes agrupaciones de pensionados y jubilados que tendrá lugar este próximo 25 de mayo a las 10:00 a.m. en el local del sindicato de telefonistas en la ciudad de Hermosillo, Sonora, ya que diferentes movimientos colectivos de jubilados que han estado luchando hasta este momento en forma aislada en defensa de sus derechos laborales, tendrán la oportunidad de conocerse entre sí, dialogar acerca de las demandas por las que lucha cada agrupamiento, analizar posibilidades de unir fuerzas para luchar juntos y concretar un sueño que nos fue imposible concretar cuando estuvimos como trabajadores activos: crear un Frente Estatal de Jubilados en el Estado de Sonora, para organizar movilizaciones y tener representatividad en cada municipio del Estado.

Los jubilados estamos construyendo un nuevo Leviatán (aquel gigante que describió Thomas Hobbes, que se alimentaba con la participación ciudadana y terminó derrocando a la Monarquía como forma de gobierno para inaugurar el Estado Moderno), al unir nuestras fuerzas, estamos actuando como maestros enseñando el camino a seguir a los trabajadores activos, que todavía no comprenden dos cosas: 

a) La lucha de los jubilados es también la lucha de los trabajadores activos, porque estamos luchando por la defensa del sistema de asistencia social, por la defensa del derecho a la salud y por la defensa del derecho a la jubilación, 

b) La situación precaria que viven miles de jubilados que sobreviven percibiendo raquíticas pensiones, es una imagen del futuro que les espera a los trabajadores que hoy están activos, pero que el día de mañana recibirán su jubilación y pueden pasar dos cosas: que reciban pensiones incompletas, o que no reciban pensión alguna.

De la decisión que tomen los trabajadores activos de seguir en su zona de confort, mostrando conformidad a la violación de sus derechos, o si deciden terminar con la simulación y se comprometen a participar al interior de sus sindicatos para democratizar su funcionamiento dependerá el futuro que les espera.

Por parte de los jubilados la situación es distinta, porque hemos encontrado un nuevo sentido a nuestra existencia, un nuevo motivo para seguir viviendo: luchar por la defensa de nuestros derechos a la salud y a la jubilación. Estamos abriendo un camino que nos conducirá a lograr la solución delos problemas que nos aquejan, estamos creciendo, como personas y como movimiento colectivo incluyente al sumar fuerzas de varias agrupaciones de jubilados que compartimos mismos objetivos y por ello nos encontramos optimistas.

No tenemos relación alguna con partidos políticos, es un movimiento ciudadano y en este camino nos encontramos con personas que nunca nos hemos conocido, pero que al estar en contacto debido a nuestra condición de jubilados, nos hermana un sentimiento de igualdad, solidaridad y unidad, que impulsa y fortalece el deseo de participar en esta lucha porque en cada paso que damos en ella, recuperamos la dignidad que nos estaban negando.

Yescas, Oscar: El jovenismo y la decadencia de lo viejo en la sociedad contemporánea.

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/08/eljovenismo-y-la-decadencia-de-lo-viejo_9.html

Yescas, Oscar: En busca de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/enbusca-de-la-politica-oscaryescas.html

Yescas, Oscar: ¿Por qué los jubilados deben participar en el desfile del primero de mayo?

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/porque-los-jubilados-debemos-participar.html

Yescas, Oscar: Notas sobre la marcha del primero de mayo en Hermosillo. https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/05/notassobre-la-marcha-de-jubilados-el.html