follow me

jueves, 14 de abril de 2022

                                     En busca de la política

Oscar Yescas Domínguez

14 de abril del 2022


Introducción

En busca de la política

Un mundo lleno de contradicciones

La perversión de la política

El sentido de la política

Conclusiones

Introducción

Desde hace varias décadas hemos estado viviendo en un Estado de crisis, la letra “E” escrita en mayúsculas no es un error, fue un acto intencional, porque no me refiero a un estado de cosas, sino que hago referencia a los Estados- Nación que surgieron después de que cayó la Monarquía como sistema social de gobierno durante las inolvidables jornadas de lucha de la revolución francesa que tuvo lugar del 5 de mayo de 1789 al 9 de noviembre de 1799. Aquellos diez años de lucha que se dieron enarbolando la consigna Libertad, igualdad y fraternidad, lograron lo que parecía imposible: terminar con un sistema de gobierno desigual e injusto.

La libertad para vivir libremente, sin opresión alguna dentro de una sociedad democrática, la igualdad buscaba que cada persona fuera tratada igual ante la ley y la fraternidad contenía el mensaje de que todos debían ser amables y solidarios con los demás, ya que en aquellos momentos todos eran socios en la construcción de un nuevo orden social en el que se buscaba seguridad, libertad y justicia social.

Después de esos largos años de lucha finalmente la Monarquía fue eliminada como sistema de gobierno y con ella cayeron las instituciones que apuntalaban la Monarquía como sistema de gobierno, entre ellas la Iglesia católica que legitimaba la desigualdad social utilizando la religión para manipular y hablar en nombre de Dios afirmaban que la nobleza tenía sangre azul y su linaje era bendecido por Dios.

Desde el momento que cayó la monarquía, hombres y mujeres conquistaron su libertad y dejaron de obedecer a la nobleza y a los sacerdotes, para empezar a construir un nuevo sistema de gobierno que tardó varios años en configurarse, tiempo durante el cual la sociedad estuvo en un estado de interregno, que significa un vacío de poder, porque el viejo sistema de la Monarquía no desapareció de un momento a otro, los Monarcas ya no gobernaban y el nuevo sistema social que se estaba construyendo como forma de gobierno social, todavía no terminaba de ser construido para tomar el lugar que la Monarquía dejó como sistema social de gobierno.

Fue en aquellos tiempos cuando surgió el Estado-Nación como forma de gobierno y su construcción se logró gracias a la participación de miles de ciudadanos que colaboraron en crear acuerdos sociales mediante la creación de nuevas leyes y nuevas instituciones que actuarían en armonía entre sí para colaborar en lograr la misión principal del nuevo gobierno: La defensa del bienestar social de la población.

Para evitar que prevaleciera la anarquía como forma de gobierno y que se desatara una guerra de todos contra todos, surgió la idea de crear un contrato social, basado en la obra de Jean-Jacques Rousseau (1762) quien fue un precursor de la Revolución francesa y cuyo pensamiento central consistió en que el contrato social es voluntario, el individuo cede parcialmente sus derechos, poder y propiedad, pero a cambio recibe de vuelta mucho más. Bajo estas premisas se procedió a la construcción de un Estado que estuviera formado por instituciones que garantizarían la paz social, la democracia, la justicia y toda la población aceptó ser parte de un nuevo sistema de gobierno, respetar las leyes, normas y reglas sociales contempladas en las constituciones elaboradas en cada Estado-Nación, a eso se le llamó Estado de derecho.

Esta idea se inspiró en el libro de Thomas Hobbes: El Leviatán (1651) en el cual analizó la naturaleza del ser humano como un ser social y concibió la figura de un gigante, con rostro inexpresivo reflejando una sensación de frialdad, llevando en una mano una espada. La imagen del Leviatán muestra una enorme figura humana que representa al gobernante soberano, compuesto de numerosos cuerpos. Esta figura simboliza que el poder del Leviatán es tan grande que la libertad del individuo desaparece en él.

Este gigante metafórico se alimentaba de la participación social de los ciudadanos que aceptaban el nuevo orden social y sus cuerpos pasaban a alimentar y dar fuerza a este Leviatán. El Estado moderno surgió entonces con la institución que tenía el monopolio de la coerción lícita para castigar a los infractores de las leyes que fueron creadas para garantizar la seguridad, democracia, justicia y la igualdad social.

Pero en años recientes algunos autores nos advirtieron de que nuestra sociedad estaba desapareciendo, que se acercaba a su fin, así lo hizo Alain Touraine y Zygmunt Bauman, argumentando la ruptura entre la economía y la política, es decir, el divorcio entre el poder corporativo y el poder político, que aumentó la crisis económica y política que estamos padeciendo. La pérdida de contenido de las instituciones sociales y de los sistemas de control social y gubernamental en el contexto de la economía de libre mercado. Esta situación fue interpretada por Alain Touraine como el fin de las sociedades (2,016).

El surgimiento de naciones como potencias económicas quebrantó la armonía en el escenario internacional al configurar una nueva geopolítica y aprovechando la globalización para difundir una economía de libre mercado que despojó de gran parte de la soberanía a los Estados-Nación que hoy ven movilizados por fuerzas exteriores y determinados en la elección de las políticas a seguir, limitando la participación democrática de sus ciudadanos en la toma de decisiones y afectando su función de guardián del bienestar social de la población.

El día de hoy (abril del 2022) enfrentamos nuevamente el final de una era con el surgimiento de la guerra entre Rusia y Ucrania, un conflicto bélico en el que están involucrados varios países y que amenaza prolongarse y expandirse con la intervención directa de otras naciones, como la acción de Alemania de expropiar el gas ruso y las acciones de países miembros de la OTAN de congelar bienes y cuentas bancarias de ciudadanos y gobierno ruso, violando con ello acuerdos y leyes internacionales.

Estamos siendo testigos del surgimiento de un nuevo orden mundial, en cuya creación solo participan las élites políticas, financieras y corporativas que sólo buscan sus beneficios particulares y en este proceso los más afectados que son la población de diferentes países, cuya ciudadanía no tienen participación alguna. En el nuevo orden mundial no hay conocimiento público de la estructura que tendrá y las consecuencias que tendrá para la población mundial y por ello podemos afirmar que nos encontramos nuevamente en un estado de interregno a nivel mundial, ya que la incertidumbre hacia el futuro es lo que caracteriza al momento histórico que estamos viviendo.

A la crisis social y económica del sistema capitalista que se ha prolongado durante décadas y a la desigualdad social que ha provocado la economía de libre mercado, se agrega el día de hoy el temor de que la guerra se expanda a otros países y provoque efectos negativos en la economía mundial y lo que es peor, existe el temor fundamentado de que utilicen armamento nuclear para disuadirse entre sí los países participantes, lo cual traería consecuencias negativas inimaginables, para nuestros pueblos y para nuestro planeta.

Otra consecuencia negativa del momento que estamos viviendo es que surge la posibilidad de que los gobiernos que fueron elegidos en forma democrática, se conviertan en regímenes totalitarios y terminen con la democracia como estilo de vida a nivel mundial al plegarse a los intereses de las grandes potencias mundiales, lo cual representaría un grave retroceso en la construcción de la democracia y de las conquistas obtenidas por movimientos colectivos en el pasado.

Atendiendo las lecciones del pasado, cuando mediante un esfuerzo colectivo se construyó el Estado moderno que hoy agoniza en el contexto de la economía de libre mercado, se requiere un despertar social de los ciudadanos que se refleje en un aumento en su participación en la discusión colectiva en ámbitos públicos, de los problemas que afectan a nuestras comunidades, una toma de consciencia de la necesidad de participar en la toma decisiones colectivas que permitan solucionar estos problemas, a esto se le llama una democracia participativa. Ante la amenaza del regreso del totalitarismo, debemos construir y reforzar la democracia participativa que implica la participación de la población en asuntos de interés local, nacional e internacional, para que quienes nos representan en las debilitadas instituciones del Estado moderno, voten tomando decisiones que realmente representen a quienes dicen representar. Hoy más que nunca debemos dejar atrás la democracia representativa y evitar que sigan votando a nuestro nombre tomando decisiones que afectan a la mayoría de la población, en este siglo XXI surge la necesidad de construir un moderno Leviatán que simbolice el empoderamiento ciudadano y la manera de lograrlo es a través de la participación de la ciudadanía en política nacional e internacional actuando en forma unida, organizada y colectiva.

En busca de la política

Durante algunos años acostumbraba decir al inicio de cada año “sorpréndeme año nuevo”, pero dejé de hacerlo porque la realidad nos ha golpeado con sorpresas que son realmente inaceptables, inesperadas e indeseadas y por esos motivos dejé atrás esa costumbre. La última vez que lo hice fue al inicio del 2020 cuando dije luciendo una amplia sonrisa: “sorpréndeme 2020” y la sorpresa no tardó en llegar con la llegada de la pandemia del covid que dejó millones de muertos en el mundo entero y que nos obligó a encerrarnos en nuestras casas por temor al contagio y provocó un apagón total del sistema económico y comercial internacional.

En el inicio del 2021 debida a la experiencia anterior y porque los pronósticos para ese año señalaban que la pandemia continuaría, guardé un prudente silencio pero eso no impidió que el mundo entero viera con gran sorpresa la toma del Capitolio por parte de una multitud de simpatizantes de Donald Trump, quienes arengados por éste último se lanzaron sobre el emblemático edificio gubernamental como si fuera el enemigo a combatir e ingresaron escalando paredes, rompiendo ventanas, puertas y derribando todo lo que se atravesaba a su paso para lograr el objetivo de impedir la reunión que ratificaría el triunfo de Joe Biden y la derrota de Donald Trump. Los irresponsables llamados de Trump a sus seguidores para que tomaran el edificio dejaron como saldo una persona muerta por un disparo de guardias de seguridad y un país dividido entre aquellos que piensan que se cometió un fraude electoral y los que defienden la legalidad de los comicios presidenciales.

En este año 2022, nuevamente hice mutis y evité solicitar sorpresas al año nuevo, pero en el inicio de este año la realidad nos golpea duramente y pone a prueba nuestra capacidad de asombro, ahora con el estallido de una guerra entre Rusia y Ucrania. Una guerra provocada, alentada y anunciada con anticipación por ´los medios de comunicación occidentales, porque semanas previas al estallido de la guerra, Estados Unidos y los países miembros de la Otan enviaron a Ucrania toneladas de armamento con valor de miles de millones de dólares y alentaron al Presidente de Ucrania para que solicitara su ingreso como país miembro de la Otan, a pesar de que sabían que Rusia se opondría porque comparte frontera con Ucrania y al ingresar a la Otan, Estados Unidos estaría en condiciones de colocar una base militar en suelo ucraniano. Con el surgimiento de esta guerra en Europa se introduce un nuevo elemento en la situación mundial que trae consigo consecuencias que no podemos imaginar en estos días.

Como cualquier persona con orientación humanista, condeno la guerra en todos sus aspectos porque no hay justificación alguna para asesinar personas y menos en forma colectiva como sucede en las guerras, pero como escritor, como pensador autónomo e independiente, lo que más condeno es el asesinato de la verdad, el uso de la mentira y del engaño para manipular la opinión pública como lo están haciendo los medios de información occidentales que brindan información parcial y descontextualizada para provocar reacciones de rechazo a Rusia.

Pero no debemos olvidar que esas mismas voces que hoy se alzan para condenar a Rusia por invadir Ucrania, guardaron un cómplice silencio durante la guerra que realizó Estados Unidos en contra del pueblo de Irak, de Afganistán y de otros países. Muestran con ello una doble moral, esta doble moral que muestran quienes hoy exigen mayores sanciones hacia Rusia no sólo les quita autoridad moral para emitir juicios sobre lo que está sucediendo en Ucrania, sino que favorecen a la industria armamentista que aumenta sus ventas porque los países miembros de la OTAN aumentan su presupuesto militar y llaman a una unidad nacional en contra de la guerra a Ucrania, permitiéndoles desviar la atención para evitar la sublevación de sus propios pueblos en contra de las consecuencias de la crisis mundial del sistema en que vivimos, que se manifestaron en el 2019 con el estallido de revueltas, rebeliones y movimientos colectivos que lucharon contra la implementación de políticas neoliberales que violaban derechos humanos y laborales.

Pero no es mi intención debatir sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, retomo esa horrible experiencia que están viviendo miles de personas en aquella parte del mundo para alertar sobre la posibilidad de que éste conflicto no sólo se prolongue durante años, sino que existe el peligro de que se amplíe con la participación de otros países que tienen armamento de última generación con mayor capacidad de destrucción y cuentan con arsenal nuclear que de usarse nos llevaría a la aniquilación de buena parte de la humanidad, por lo que no debemos repetir el error que cometimos con la pandemia del covid-19 en sus inicios, cuando pensábamos que jamás llegaría a nuestras tierras y olvidamos que el mundo es cada vez más chico y existe una interdependencia e interinfluencia a nivel mundial, de tal forma que lo que pase en el otro lado del mundo, tarde o temprano llegará a afectarnos.

Este es un peligro que debe mantenernos en estado de alerta porque debemos tener presente que la guerra significa entre otras cosas, el fracaso de la política, representa el fracaso de la política diplomática entre los países involucrados y sobre todo el fracaso de los organismos internacionales que fueron creados para evitar el surgimiento de nuevos conflictos bélicos y hoy están siendo utilizados de manera parcial en este conflicto.

Pero también debemos estar conscientes de que con el surgimiento de esta guerra nos encontramos en un momento que pasará a la Historia como el fin de una era unipolar, con el final de la época en la que Estados Unidos tenía la supremacía sobre el resto de naciones en del mundo y en estos momentos deja de ser el policía mundial, Estados Unidos deja de ser el país que dirige la economía mundial y esto se refleja en el hecho de que el dólar tiende a dejar de ser la moneda de cambio internacional y lo estamos viendo ante la exigencia de Rusia que se niega a recibir el dólar y el euro como forma de pago de su petróleo y exige que se pague en rublos.

Estamos presenciando el surgimiento de un nuevo orden mundial, ya que se están presentando grandes cambios en la geopolítica internacional, en la cual surgen nuevas voces provenientes de gobiernos de diferentes países y continentes que rechazan la hegemonía estadunidense en la economía y política internacional y esto lo confirma el propio Joe Biden, quien declara que está surgiendo un nuevo orden mundial e insiste en que este nuevo orden debe ser liderado por Estados Unidos.

En la construcción de este nuevo orden mundial se percibe una lucha por el poder mundial que trae consigo la amenaza de un regreso del autoritarismo como forma de gobierno en varios países. Por todos es sabido que en las guerras hombres y mujeres jóvenes salen a pelear contra otros hombres y mujeres jóvenes de otros países, que no se conocen entre sí y que pelean arriesgando sus vidas porque siguen órdenes superiores de políticos y militares. Pero cabe hacer una pregunta pertinente: ¿Quiénes deciden ir a la guerra? No son los pueblos quienes deciden tomar las armas para pelear con otros pueblos, las guerras son decididas por unos cuantos en un proceso autoritario y antidemocrático.

A pesar de que afirman que viven en sociedades democráticas, los líderes de los gobiernos que participan en las guerras no acostumbran consultar a su ciudadanía acerca de si aceptan participar una guerra en contra de otro país, simplemente toman decisiones que afectan a millones de personas en forma directa o indirectamente, ya sea por provocar su muerte con el uso de armas de destrucción masiva o por los recortes a presupuestos de salud, educación, vivienda, pensiones, etc, para desviar grandes cantidades de presupuesto público para fines militares. Por estas y otras razones, las guerras representan un acto de alto grado de autoritarismo y que pone en peligro la democracia como estilo de vida en los países que se involucran en las guerras.

Aquellos que dejan sus vidas por pelear en las guerras jamás participaron en tomar la decisión de iniciar una guerra, simplemente fueron enrolados en un conflicto que no provocaron y llevados al frente de batalla mediante el uso de la mentira y del engaño, tal y como está sucediendo en esta guerra entre Rusia y Ucrania, ya que la primera baja antes de que iniciara el conflicto fue la verdad que fue sustituida por el uso de la mentira y esto se puede comprobar en las diferentes versiones que se contradicen al intentar explicar los actos de genocidio que están ocurriendo en aquella nación de Europa.

Los únicos beneficiados de las guerras son dueños de las compañías transnacionales que se dedican a la producción de armamento y las compañías que se dedican a “seguridad y recuperación” de zonas dañadas, porque lo que podemos afirmar que las guerras son un espectacular negocio en el cual se invierten miles de millones de dólares y también significa “oportunidades de trabajo” para miles de mercenarios de diferentes países que tienen como modo de vida ser contratados para asesinar gente en varios países.

Vivimos tiempos peligrosos en los que el mundo entero enfrenta la posibilidad de la expansión de la guerra entre Rusia y Ucrania, del surgimiento de nuevas guerras en el mundo entero, lo cual representa un verdadero peligro para la humanidad, porque las grandes potencias mundiales cuentan con armamento nuclear por lo que con este nuevo escenario y la amenaza de su expansión surge el temor de que los conflictos escalen al grado de que alguno de los contendientes se incline por usar armas nuclear como ya lo hizo Estados Unidos dos veces en el siglo pasado.

La situación internacional representa también un peligro para la democracia y la libertad como estilo de vida, para ser sustituidos por el surgimiento de regímenes totalitarios que usando la mentira y el engaño convoquen a una “unidad nacional” en la que la existencia de ciudadanos bien informados que ejerzan sus derechos a usar la crítica social sean vistos como un “peligro social” y se impidan aquellos ejercicios de democracia participativa que impulsen a sus gobiernos a impedir que el fantasma de la guerra y sus consecuencias económicas, políticas y ecológicas continúe creciendo.

La sola existencia de una guerra afecta a millones de personas en el mundo entero, quienes ya han sufrido los efectos de una prolongada crisis económica internacional, que los ha sumido a vivir en el marco de una enorme desigualdad social y el discurso de la guerra les impedirá alzar la voz para luchar por la recuperación de sus derechos que les han sido eliminados por la implementación de políticas neoliberales.

Desde hace décadas hemos estado padeciendo otro tipo de guerra en nuestras vidas cotidianas, una guerra no declarada por el poder corporativo y permitida por el poder político de nuestros países que consiste en una constante ofensiva en contra de los trabajadores y población en general, al eliminar derechos y prestaciones a trabajadores y jubilados lo que representa una escalada de violación a derechos humanos, laborales y sexuales y nos exige asumir una posición definida a favor de quienes son objeto de tales violaciones.

Recordemos que desde hace varios años los trabajadores del mundo entero están enfrentando una ofensiva sin precedentes en todos los países del mundo occidental contra todas las conquistas de la clase obrera afectando los derechos a la salud que garantizaban los sistemas de salud en cada país y el derecho a la jubilación que garantizaban la supervivencia de los trabajadores en su vejez, poniendo en riesgo las vidas de millones de trabajadores activos y jubilados en el mundo entero.

Este nuevo orden mundial que se está configurando y decidiendo en las altas esferas del poder tendrá consecuencias que en este momento no podemos imaginar, pero lo que sí podemos predecir es que si continúa la guerra y llega a escalar con el involucramiento de otros países, se dará un retroceso en las libertades y derechos sociales que hoy disfrutamos y que fueron conquistados a través de grandes luchas sociales, porque esta tendencia hacia un modelo autoritario representa un peligro para la consolidación de la democracia en todo el mundo, principalmente en aquellos países que recientemente dejaron atrás gobiernos autoritarios como sucedió en México, en Bolivia, en Chile y está sucediendo en Colombia, países cuya población eligió la democracia por la vía electoral como herramienta para lograr un cambio social a través del respeto al voto participando en jornadas electorales.

Con los elementos anteriores enfrentamos un escenario preocupante en el cual debemos tener presente que las guerras no solo representan el fracaso de la política, sino la ausencia total de la misma, y el surgimiento de otra guerra en el ámbito internacional permite que se fortalezca el totalitarismo como forma de gobierno que representa una amenaza para la democracia como forma de vida, por lo que es cada vez más imposible permanecer indiferente o neutral ante el surgimiento de este nuevo orden mundial, lo que nos obliga a asumir una postura definida sobre la situación internacional y nacional, para lograr esto, lo que tenemos que hacer es analizar el significado real de la política y la promesa que ésta contenía desde el momento de su surgimiento.

La incertidumbre que hemos padecido desde hace varios años aumenta en nuestros días con el surgimiento de la guerra en el escenario internacional. No sabemos lo que nos espera en el futuro, la única certeza que tenemos es que lo que suceda en el corto plazo dependerá de nosotros porque estamos enfrentando la disyuntiva de aceptar pasivamente que quienes manejan la política internacional y nacional, sigan decidiendo por nosotros, manteniéndonos en una tendencia que aumenta la precariedad en nuestras condiciones de vida y conduciéndonos por un camino que solo nos lleva a la destrucción, o aceptamos que tenemos libertad de pensamiento y usamos esa libertad para actuar con autonomía para construir una identidad como sujetos activos que participan en política para defender y recuperar derechos violados.

La toma de consciencia del vínculo que existe entre lo personal y lo político, entre lo público y lo privado, nos permitirá crear un empoderamiento popular que nos permita, no sólo luchar por la defensa y recuperación de nuestros derechos humanos y laborales, sino que también podamos manifestarnos en contra de las guerras y luchar para construir un mundo nuevo en el que realmente exista democracia y justicia social. Nos encontramos en un momento histórico en el cual los temores de la guerra se han concretado y necesitamos comenzar a abrir brecha por un camino que nos conduzca en busca de una verdadera política que esté basada en la democracia participativa, que incluya consultas ciudadanas para garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones de gran relevancia social que contribuyan a solucionar los problemas que afectan a nuestras comunidades.

Un mundo lleno de contradicciones

Aparte del mar de incertidumbre que enfrentamos en nuestras vidas cotidianas, debemos reconocer que vivimos también en un mundo lleno de contradicciones que tienden a negar la naturaleza humana, por ejemplo, podemos ver que mientras en el mundo entero millones de personas padecen hambre y miles de gentes fallecen por enfermedades relacionadas con el cáncer u otras enfermedades que son curables, vemos que por otro lado, se reduce el presupuesto a salud pública, educación pública y el pago de pensiones y jubilaciones.

Esto sucede aún en países como México que no tiene una tradición de militarismo, estamos viendo que el ejército tiene más presencia cada vez más en la sociedad mexicana. En otros países se destina cada vez más una mayor cantidad de presupuesto para la industria bélica, lo cual ha permitido la creación de armamento de última generación con mayor capacidad de destrucción y se ha llegado al extremo de desarrollar armas biológicas que tienen una mayor capacidad para provocar muerte y destrucción masiva.

Podemos constatar que el grado de desarrollo que ha alcanzado la tecnología podría producir alimentos como para terminar con el hambre en el mundo, sin embargo, como vivimos en un sistema capitalista en el cual existe la propiedad privada sobre los medios de producción, millones de personas viven en pleno siglo XXI en condiciones de pobreza extrema porque las grandes empresas prefieren tirar alimentos a la basura antes que regalarlos a quienes padecen hambre, porque realizar esa actividad “contribuiría a bajar los precios de las mercancías y eso significaría pérdidas económicas”, lo que en realidad quiere decir, que disminuirían su porcentaje de ganancias Bajo esas premisas millones de “consumidores defectuosos”, es decir, millones de personas que viven en condiciones de pobreza, son considerados “población prescindible” para la economía de mercado, sufren de exclusión social y abandonados a su suerte.

A nuestra sociedad contemporánea se le ha llamado la “sociedad de la información” porque gracias a internet, redes sociales y telefonía celular, cualquier persona puede acceder a todo tipo de información con el solo clic de un teléfono. Cualquiera puede aprender un nuevo idioma usando su teléfono o computadora, se puede aprender sobre cocina, mecánica, filosofía, psicologia, política e inclusive hasta se puede aprender en internet cómo construir una bomba que podría matar a cientos de personas.

Pero a pesar de estas oportunidades de aprendizaje que nos brinda la tecnología estamos observando que también podría decirse que vivimos en la “sociedad de la ignorancia”, porque la abundancia de información afecta nuestra capacidad de percepción de tal forma que el tiempo dedicado a prestar atención a la información que aparece en las pantallas de nuestros teléfonos, computadoras y televisores, ha disminuido considerablemente desde aquellos “15 minutos de fama” que buscaban las personas en la década de los setentas, a tan sólo unos segundos de atención que prestamos en nuestros días a una nota informativa, un video o un mensaje y después perdemos interés y procedemos a pasar a la siguiente nota.

Vivimos en “la sociedad del espectáculo” en la cual la imagen tiene primacía sobre el mensaje escrito y desde el surgimiento de la televisión hemos visto una reducción de la capacidad de pensar para privilegiar el gusto por la imagen. Diversos estudios antropológicos señalan que cada sociedad promueve una cultura que le permite construir al tipo de individuo que necesita para seguir funcionando y millones de personas están abandonando su condición de “homo sapiens” para convertirse en homo videns, cuya actividad se limita a ver la pantalla del televisor participando en un maratón de series televisivas, fijar nuestra vista y atención a la pantalla de nuestros teléfonos celulares con una actitud pasiva y la perspectiva de que las personas dejen sus teléfonos y televisores para tomar un libro y dedicar un tiempo a su lectura, desaparecen cada día más, por lo que la capacidad de desarrollar un pensamiento autónomo disminuye con el paso del tiempo y la capacidad de ejercer un pensamiento crítico está ausente en millones de personas.

Por estas condiciones nos encontramos con la enorme contradicción de que existen millones de analfabetos funcionales en el mundo, es decir, personas que saben leer pero que no leen jamás un libro en todas sus vidas y la ausencia de hábitos de lectura disminuyen las posibilidades de desarrollar un pensamiento autónomo, no logran construir una libertad de pensamiento y de seguir así, jamás llegarán a ser individuos autónomos y estarán condenados a ser sólo seguidores y repetir los discursos que escuchan de otras personas, ya que no desarrollaron la capacidad de pensar por sí mismos y no tienen la libertad de pensamiento

En la sociedad red, tal como se ha definido a la sociedad en la que estamos conectados a través de redes sociales, millones de personas carecen de autoestima, no encuentran sentido a sus vidas, viven una permanente insatisfacción y tratan de cubrir el vacío en sus vidas con algún tipo de adicción. Otras personas se limitan a ignorar los problemas que ocurren en sus comunidades, refugiarse en redes sociales y buscar figuras públicas para tomarlos como modelos a seguir, imitando sus comportamientos, repitiendo lo que otros dicen y lo que en casos extremos obedeciendo lo que otros les piden que hagan. Esta es la razón por la que existen numerosos “influencers” que tienen miles de seguidores en el mundo entero, aún cuando su discurso sea totalmente intrascendente, vacío de contenido y desconectado de una realidad sumergida en una crisis social.

En estos tiempos de guerra entre Rusia y Ucrania que alimenta el temor de una guerra mundial, aumenta el número de personas que está más dispuesta a aceptar que el mundo pueda dejar de existir por el estallido de una guerra nuclear y continúan sin aprender que tenemos la capacidad para cambiar el sistema económico y social en el que vivimos si logramos organizarnos, si actuamos en forma masiva y unida para construir un mundo mejor a través de una verdadera democracia participativa.

Millones de personas ignoran que una pequeña acción individual realizada por miles de personas podría contribuir a cambiar nuestras vidas. Les es imposible aceptar la idea de que podemos construir un empoderamiento colectivo que nos ayudaría a resolver los problemas sociales que enfrentamos en nuestras comunidades.

Parte del problema que enfrentamos es que la mayoría de las personas ignora que tiene derechos humanos que están siendo violados impunemente y no nos damos cuenta de que esto sucede porque lo estamos permitiendo con nuestra pasividad, conformismo e indiferencia social. En la medida que cada persona adquiera consciencia de sus derechos humanos, que tiene capacidad para empoderarse a sí misma, que aumentando su participación social en la discusión de asuntos públicos, puede contribuir a un empoderamiento social, aumentarán las posibilidades para que podamos lograr una verdadera transformación social y construir un mundo mejor al que estamos viviendo en estos momentos.

Pero esto no sucede porque aceptamos como algo normal vivir en un mundo dividido en el cual existe una una enorme desigualdad social, que por sí misma constituye una gran violación de derechos humanos para millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema, miseria y padecen exclusión social. Mientras aumenta el número de millones de consumidores defectuosos en el mundo entero, vemos que al mismo tiempo disminuye el número de multimillonarios que forman parte de un porcentaje reducido de la población (menos del 1% de la población mundial), quienes incrementan en forma escandalosa sus fortunas y viven una vida de derroche y lujos, porque son quienes se benefician de la desigualdad social que promueve la economía de libre mercado, son aquellas personas vinculadas al poder corporativo quienes maximizan sus ganancias económicas gracias a la privatización de servicios públicos que afecta a la población y que se observa en todo el mundo.

En este contexto podemos decir que la peor contradicción que estamos viviendo en estos tiempos de crisis social a nivel internacional, es que a pesar de que estamos padeciendo una constante precarización de nuestras condiciones de vida (debido a una constante disminución de nuestra capacidad adquisitiva) y de una constante violación de derechos humanos, condiciones que serían motivo suficiente para salir de nuestra zona de confort y luchar por la recuperación de nuestros derechos, somos nosotros mismos quienes nos ponemos una mordaza en nuestras bocas y nos creamos obstáculos que nos impiden luchar por una verdadera transformación social, cuando tomamos acuerdos en los diferentes grupos a los que pertenecemos, en el sentido de “no hablar de política” con el argumento de “evitar divisiones o discusiones interminables”.

Esto se observa principalmente en la mayoría de los grupos sociales, sobre todo en la enorme cantidad de grupos de whatsapp que existen y en la participa una gran mayoría de las personas en los cuales se toma el acuerdo de “no discutir sobre política” en sus contenidos, a nombre de no crear división entre sus integrantes. Esta regla nos afecta considerablemente porque nos impide realizar una discusión de asuntos públicos desde una perspectiva política y con este silencio autoimpuesto y aceptado por la mayoría, se contribuye a aumentar el número de analfabetos políticos, es decir, de aquellas personas que ignoran el sentido de la política y no quieren saber nada de política y que por ello, son más susceptibles a ser objeto de manipulación política en en tiempos de elecciones.

La perversión de la política

Con la aceptación de la regla de “no hablar de política” en los grupos a los que pertenecemos, se acepta la imposición de un candado en la comunicación social que nos impide analizar con un pensamiento crítico la realidad desigual en la que estamos viviendo y sobre todo, se deja afuera la posibilidad de tomar consciencia de que podemos construir un empoderamiento colectivo que sería capaz luchar por un verdadero cambio social y lograr una verdadera transformación social.

Mantener el tema de la política como si fuera un tabú sólo beneficia a quienes siguen aumentando sus riquezas por la enorme desigualdad social que padecemos y son aquellos que forman parte del poder económico, es decir, los dueños de las grandes compañías transnacionales y sobre todo, favorece a quienes se aprovechan de la ignorancia política de la población, aquellos que viven de la política y que han encontrado en su participación en partidos políticos una vía rápida para lograr un enriquecimiento económico participando “en esa política”.

Son aquellos que utilizando el disfraz de “luchadores sociales”, actúan sin escrúpulos ni principios cambiando de un partido a otro, de una ideología a otra, buscando acceder al poder político a través de triunfos electorales, son aquellos a los que en México se conoce como “chapulines políticos”, que el día de ayer militaban en diferentes partidos de la actual oposición y hoy en día se presentan como más morenistas que el Presidente López Obrador.

Los oportunistas vividores de la política trabajaron activamente en las pasadas campañas electorales buscando el voto del pueblo y al lograr el triunfo electoral obtuvieron puestos de alto nivel en las estructura del nuevo gobierno en algunos de sus tres niveles, percibiendo grandes cantidades de dinero por concepto de sueldos y una vez lograda su meta personal, se olvidan de las promesas y del discurso que utilizaron en sus campañas políticas, cuando hablaban de construir una “democracia participativa” y sobre todo se olvidan de los habitantes de aquellas comunidades a las que visitaron para pedir su voto, para dedicarse a disfrutar del poder que obtuvieron gracias al voto de la población que depositó en ellos su confianza (una confianza que fue nuevamente traicionada) y que quedaron en el olvido sufriendo una nueva decepción de los políticos, de los partidos políticos y de lo que ellos consideran que es “la política”.

Para comprender este proceso podríamos retomar lo que el psicólogo francés Serge Moscovici (1981) nos plantea en su libro La era de las multitudes, donde nos dice que las masas forman movimientos colectivos para luchar por sus derechos y llegar al poder, se unen a movimientos colectivos y participan masivamente en jornadas electorales para apoyar algún partido político en el que depositan sus esperanzas de cambio social. Ese partido político llega a conquistar el poder político gracias a los votos de gran parte de la población y sus representantes depositan ese poder en un pequeño grupo de personas, quienes terminan cediendo ese poder a una sola persona. Las masas se encuentran cautivas por sus dirigentes y la persona que obtiene el poder termina por dar la espalda a quienes lo encumbraron y ayudaron a llegar al poder, gobernando por su cuenta sin tomar en cuenta las necesidades del pueblo que lo eligió.

Esa misma historia sucedió en varios países de Latinoamérica de forma repetida y en el caso de México no fue la excepción con los diferentes gobiernos del PRI que conformaron una “dictadura perfecta” durante más de 70 años utilizando prácticas de fraude en las elecciones. Las mismas operaciones las realizó el PAN cuando ascendió al poder, dejando al descubierto que el PRI y el PAN eran lo mismo, por lo que en el lenguaje popular se les identifica como “el prianismo”. La historia de nuestro país nos muestra una y otra vez, que la mayoría de quienes se dedican a la política la han usado para llegar a conquistar el poder político y una vez estando en él se olvidan de sus promesas de campaña y se dedican a enriquecer sus fortunas personales.

Los beneficiarios de esta forma pervertida de hacer política se sostenían en el poder cambiando de un puesto a otro en cada cambio de sexenio, aprovechando el alto grado de abstencionismo electoral de buena parte de la población que no veía sentido a votar porque sabía de antemano que se cometería fraude electoral y se daría el triunfo a personajes de dudosa trayectoria. Este abstencionismo electoral era el resultado de la decepción colectiva que provocó el comportamiento de “los políticos”, también era resultado del analfabetismo político imperante en buena parte de la población que “no deseaba saber nada de política”, así como una errónea estrategia para expresar la inconformidad social participando en las votaciones anulando los votos con leyendas, poniendo nombres de personas que no estaban registrados en las boletas electorales y que sólo tuvo como resultado la anulación de esos votos. Lo cierto es que los partidos políticos, el comportamiento de los representantes de esos partidos, los gobernantes emanados de los partidos políticos con registro y los Senadores y Diputados que formaron parte del poder político, contribuyeron a generar una crisis de credibilidad social hacia “la política” en México.

Recordemos que el sistema capitalista en que vivimos se encuentra sumido en una profunda crisis económica, política, ecológica y sanitaria. En la parte de la crisis política se encuentra el origen de esta desconfianza a “la política”. La crisis política significa que las instituciones que son el baluarte de nuestro sistema social atraviesan una grave crisis de credibilidad porque presentan una gran distancia entre el discurso y la acción, para comprender mejor en qué consiste esta crisis, podríamos decir que enfrentamos una crisis en la relación dirigente-dirigido, es decir, una crisis de liderazgo social.

Las instituciones que se encuentran en crisis son las dependencias gubernamentales que han dejado atrás la misión de procurar el bienestar social y han olvidado la filosofía de servicio público que les dio origen y sus dirigentes se han dedicado a desviar el presupuesto público para enriquecer fortunas personales. Los partidos políticos se encuentran sumidos en una grave crisis porque una vez en el poder, se olvidan de aquellos que les otorgaron su voto electoral y participan en actos de corrupción. Los sindicatos de trabajadores atraviesan también por una grave crisis porque sus dirigentes no cumplen con su función de liderazgo en la defensa de los intereses de los trabajadores que representan.

Gran parte de la población muestra una gran desconfianza hacia los partidos políticos, a los políticos y a la política, porque tienen la errónea percepción de que lo que hacen los políticos es “la política”. La mayoría de las personas cuando piensa en la política la primera palabra que asocia es la palabra corrupción, la existencia de partidos políticos que se movilizan y voltean a ver a nuestras comunidades sólo en período de elecciones para solicitar el voto de los ciudadanos y una vez que conquistan el poder, el comportamiento de los políticos se caracteriza por actos de corrupción, abandono de causas sociales, indiferencia a reclamos de movimientos colectivos y con la mirada puesta en las siguientes elecciones para seguir permaneciendo en el poder y vivir del presupuesto público.

A nivel mundial vemos que la crisis de credibilidad hacia la política surge porque predomina la democracia representativa, que es en realidad una pseudodemocracia que consiste en tener un día de libertad: el día de las elecciones y que por ello, se limita a la democracia electoral que se ejerce cuando la población tiene la oportunidad de elegir a los próximos gobernantes y representantes legislativos. Durante el período electoral los aspirantes a puestos de elección popular en lugar de definir por qué asuntos votar, se limitan a decir en sus campañas “vota por mí”.

La política que impulsan los políticos se dirige a convencer a la ciudadanía de que hay “expertos en política” a quienes deben confiar la solución de sus asuntos públicos y privados. Cuanto más crece el analfabetismo político, más se retira la gente de la actividad política y más se aprovechan los oportunistas de la política para tomar la delantera bajo el argumento de que “la gente no hace nada”, mientras que la gente tiende a pensar “no se puede hacer nada, siempre es lo mismo, más vale no meterse en política”. La perversión de la política trae como resultados que se dé una contraeducación política que pretende que la gente se habitúe a olvidarse de sus responsabilidades como ciudadanos, conformarse con sus condiciones de vida y acostumbrarse a que otras personas decidan en su nombre.

Los oportunistas de la política visitan las comunidades más alejadas, realizan actos públicos para llamar a participar en las elecciones y solicitar el voto popular a su favor. Pero una vez que obtienen el triunfo, jamás vuelven a acudir a las comunidades que visitaron y a quienes les hicieron promesas de cambio social. Una vez en el poder tomaban decisiones a nuestro nombre, sin jamás consultar las opiniones de aquellos que dicen representar, por lo que en la realidad no actúan como los representantes del pueblo ya que su principal objetivo es llegar al poder, permanecer en él y volver a él si acaso lo llegan a perder.

De esta democracia representativa es de la que se han aprovechado los llamados “políticos profesionales”, con sus acciones han pervertido a la política y han reducido el significado de este concepto a la participación electoral, a la toma del poder político y con su comportamiento han decepcionado a la población al dedicarse a realizar actos de corrupción al acceder al presupuesto público y enriquecer sus fortunas personales desviando grandes partidas presupuestales, descuidando con ello la atención a las necesidades sociales que afectan la calidad de vida de la población.

El significado de la política

Los cambios sociales que se han presentado durante las últimas décadas han puesto en evidencia la necesidad de construir nuevos paradigmas que nos permitan comprender la nueva realidad que estamos enfrentando en la construcción de un nuevo orden mundial, necesitamos paradigmas que nos ayuden a identificar a los nuevos actores sociales y a analizar en forma diferente los nuevos conflictos que se están presentando(Alan Touraine, 2,005). La comprensión de la realidad compleja que estamos viviendo debe ser una de las prioridades en nuestras vidas porque enfrentamos la amenaza de la internacionalización de la guerra, el fantasma del autoritarismo que podría representar un grave retroceso en la construcción de una democracia social.

Necesitamos utilizar una perspectiva teórica que nos ayude a comprender la acción humana, porque es la acción vinculada al ejercicio del pensamiento libre, lo que nos permitirá lograr una mejor comprensión de la acción humana, cuando los seres humanos actuamos libremente como sujetos activos y con libertad de pensamiento, es cuando se encuentra el sentido real a la política.

No es fácil lograr una comprensión de la compleja realidad social en la que nos encontramos, porque la sociedad de consumo ha creado una mundialización de la cultura de consumo, promoviendo comportamientos hedonistas en busca del placer efímero y esto ha provocado que se deje atrás al homo sapiens y con ello han mermado nuestra capacidad de pensar por nuestra cuenta ya que estamos viendo hecha realidad la profecía que Herbert Marcuse nos aportó en su libro “El hombre unidimensional”(1975), ya que enfrentamos la mundialización de la cultura del consumo y el desarrollo del homo consumens que actúa siguiendo la corriente del conformismo, de la obediencia y el alejamiento paulatino de la política.

Pero analizar la realidad no es una tarea imposible y se facilita si empezamos a actuar como sujetos libres, empezando por desarrollar un pensamiento autónomo que nos permita ejercer la crítica social, empezando por cuestionarnos a nosotros mismos y los contenidos del contrato psicológico que tenemos con la vida que estamos teniendo. Pero debemos tener presente que realizar la crítica social no es fácil en una sociedad en la que predomina un pensamiento único orientado al fortalecimiento del homo consumens. Pero aún con todas estas dificultades es posible y necesario construir una libertad de pensamiento para llegar a convertirnos en individuos autónomos, en personas que podamos ejercer la crítica social de la realidad en que vivimos y que tengamos la libertad de realizar acciones colectivas que contribuyan a la construcción de un poder social informal capaz de transformar la realidad en que vivimos.

Necesitamos empezar a pensar por nosotros mismos utilizando nuestro criterio personal para lograr una comprensión de lo que sucede a nuestro alrededor y en este proceso llegaremos a reconocer que pensar y vivir son exactamente lo mismo. En ese camino lograremos reconocer el vínculo que existe entre lo personal y lo político, para estar en condiciones de desarrollar nuestra libertad de pensamiento y vincularla a nuestra libertad de acción aumentando nuestra interacción social con quienes nos rodean y padecen los mismos problemas sociales que nos afectan en lo particular a través de la participación social.

A través de la interacción social desarrollamos la pluralidad en el pensar, que es la base del pensamiento crítico y podremos comprender que lo político no se forma sólo desde la acción, sino que la pluralidad de pensamientos es una condición de la acción y una condición del acto de pensar. Aprendemos de los pensamientos y acciones de los demás, al mismo tiempo que les enseñamos nuestros pensamientos y formas de actuar, a esto se le llama interinfluencia social que nos permite comprender que todos aprendemos y enseñamos simultáneamente.

El término política ha perdido su significado real y se utiliza el día de hoy en forma despectiva y su sola mención despierta rechazo en buena parte de la población y la construcción de este rechazo social a la política es lo que permite ocultar la función de liberación social que podría suceder si se revelara su real significado. Este rechazo a la política es el primer obstáculo que se enfrenta en la búsqueda del significado de la política: los prejuicios en contra de ella que están basados en la ignorancia sobre la misma. En lugar de alejarnos de la política debemos clarificar el sentido de la experiencia en política y liberarnos de los prejuicios y juicios previos que en las últimas décadas se han relacionado con la política.

Otra tarea que debemos realizar es evitar confundir la política con la construcción de ideologías (izquierda, derecha, centro), ya que esta confusión inhibe la pluralidad ideológica, reduce la espontaneidad de la acción social al dividirnos unos a otros y con ello se confunde la relevancia política de la pluralidad humana y el valor de la acción política para la construcción de una democracia social en donde coexistan diferentes formas de pensamiento..

En la construcción del pensamiento crítico como condición previa a la acción, es importante aceptar la pluralidad en el pensamiento colectivo como un fundamento en la construcción de una democracia social en la cual la política necesariamente debe ser incluyente y no excluyente. Por estas razones, en la construcción de nuestra autonomía individual y de la libertad de pensamiento, debemos cambiar nuestra percepción actual de lo que entendemos por política, dejar atrás aquella percepción limitada de la política como la libertad para participar en elecciones cada tres o seis años y reconocer que podemos construir una nueva concepción de la política a través del aprendizaje obtenido en nuestra participación en las acciones sociales, sobre todo de en aquellas luchas sociales nos permite construir una perspectiva crítica no sólo de la política, sino de la realidad social en la que nos encontramos.

Debemos comprender también que la indiferencia hacia la vida pública, la falta de sensibilidad social o ceguera moral, el desarrollo de una ideología individualista y el creciente analfabetismo político, son las condiciones que favorecen el surgimiento de abusos de autoridad, liderazgo autoritario y crean las condiciones para que se presente la amenaza del totalitarismo. Por estas razones se puede afirmar que en los liderazgos autoritarios y la existencia de actos de corrupción, existe una corresponsabilidad colectiva de la humanidad en la medida que con el abstencionismo, la indiferencia y la inactividad, se impide la participación social y se está contribuyendo a tolerar actos de corrupción, prácticas autoritarias y la amenaza del totalitarismo, tanto en el escenario internacional como en nuestras vidas cotidianas.

La ausencia de un pensamiento libre permite que en un gobierno totalitario las masas siguen ciegamente a sus líderes actuando sin ejercer su capacidad de análisis, exhiben poca tolerancia a la crítica adversa y ante la falta de argumentos reaccionan atacando a quien piense de manera diferente. Un ejemplo de este tipo de reacción lo pudimos observar en los simpatizantes de Trump que tomaron el edificio del Capitolio en Estados Unidos en el inicio del 2,021.

Este es el fundamento en el que se basa el llamado a aumentar nuestra participación ciudadana en la discusión colectiva de los asuntos públicos y construir una nueva política que sea significativamente diferente a “la política que hacen los políticos”. La filósofa alemana Hanna Arendt (2,008) nos describió que la política representaba una promesa para la humanidad en el sentido de que “la política debe ser el esfuerzo colectivo de una gran pluralidad de seres humanos para vivir juntos y compartir la tierra en un ambiente de libertad garantizada”, esta autora señala que es en la acción humana donde la política encuentra su sentido, ya que la experiencia política más importante es la de la acción porque es la mejor forma de aprender de política: aumentando nuestra participación social..

Por su tendencia a la interacción social, por actuar en compañía de aquellos a quienes se reconocen como iguales a uno, por aventurarse en algo nuevo cuyos resultados son todavía desconocidos, la política requiere de un compromiso personal y social de los ciudadanos que desean mejorar sus condiciones de vida. Por eso es que la política se da en el espacio público en forma transparente, porque es en el ágora donde se deben discutir y analizar los problemas sociales que afectan a las colectividades, la política no se discute o se decide en grupos pequeños o en lugares cerrados, la verdadera política se construye en espacios abiertos contando con la participación social y sobre todo con respeto a la pluralidad para garantizar la democracia.

Es en la acción colectiva que se realiza en el espacio público donde debe existir y manifestarse la pluralidad que consiste en aceptar la discusión con diferentes formas de pensamiento político. Es de esta forma como se construye el diálogo social y “el verdadero diálogo se da cuando dos o más personas que piensan de manera diferente, se sientan a dialogar con una actitud de intentar comprender los argumentos que el otro esgrime con la intención de comprender su postura” (Zygmunt Bauman, 2,014). En esa pluralidad de ideologías, libertad de pensamiento y de acción se basa la construcción de la democracia social en donde los seres humanos actuando pluralmente construyen la democracia.

Bajo las anteriores consideraciones, Hanna Arendt aporta su definición de política en los siguientes términos: “El conjunto de condiciones bajo las cuales hombres y mujeres en su pluralidad, en su absoluta distinción los unos de los otros, viven juntos y se aproximan entre ellos para hablar con una libertad que solamente ellos mismos pueden otorgarse y garantizar mutuamente”.

Mientras que el filósofo griego Cornelius Castoriadis pensaba que la “política debe ser entendida como la actividad colectiva lúcida y explícita que se ocupa de instaurar instituciones deseables”, es decir, se trata de la acción de discutir en forma colectiva en el ámbito de lo público a través de la participación ciudadana acerca de cómo debería ser una sociedad donde exista la justicia y la democracia social.

El sentido de la política se encuentra cuando tomamos consciencia de nuestra autonomía individual y colectiva, desarrollamos nuestra libertad de pensamiento y acción, construimos un sentimiento de pertenencia a nuestras comunidades y nos sumamos a la discusión pública de asuntos que afectan a las comunidades, participando en la toma de decisiones colectivas y nos comprometemos a actuar en forma unida, organizada y colectiva en las acciones que tiendan a lograr la solución a los problemas de nuestra sociedad.

En lugar de preguntarnos ¿por qué debe interesarnos la política?, la pregunta obligada sería: ¿por qué no debería interesarme porque es el tema crucial de nuestra existencia, porque define lo permitido y lo prohibido de nuestras conductas, define las relaciones económicas y el sistema de poder en que vivimos, la política es la esencia de nuestras vidas, por lo tanto, debemos preguntar a quienes no están interesados en la política: ¿por qué no le interesa la política. (Michel Foucault, 1971)

Conclusiones

El agotamiento ideológico, la perversión de la política y el analfabetismo político nos impide centrar la atención en lo que es realmente importante: vivimos una crisis mundial sin precedentes que amenaza extenderse con el surgimiento de la guerra en el escenario internacional. La desigualdad social sigue creciendo a nivel mundial, estamos padeciendo un ambiente social de incertidumbre y lo único seguro es que vamos por un camino que nos conduce a una autodestrucción de nosotros mismos y del planeta en su conjunto, ya sea por estar viviendo en un sistema socioeconómico que nos impulsa a vivir en búsqueda de un placer en base a un consumo infinito, en un planeta que tiene recursos finitos, o por la expansión de la guerra a nivel internacional.

La única alternativa que podría salvarnos es el desarrollo de una crítica potente al sistema social en el que vivimos y este ejercicio de crítica social sólo puede provenir de ciudadanos autónomos, de la actividad libre de la gente, del aumento de la participación ciudadana. Esto nos obliga a rediscutir el problema del rol de los ciudadanos y de la capacidad que tienen cada uno de ellos para abandonar el conformismo generalizado, exigir el respeto a sus derechos humanos y cumplir con sus deberes en el contexto de una democracia participativa.

Aristóteles se preguntaba y respondía “¿quién es el ciudadano?, es aquel que es capaz de gobernar y ser gobernado”. Aquel que ejerce sus derechos y cumple con sus responsabilidades como ciudadano. Actuar en política presupone dos tipos de habilidades: saber llegar al poder y saber gobernar. Todo mundo es capaz de gobernar, la política no es un asunto de especialistas, no existe una ciencia de la política si partimos de la premisa de que la política y la democracia se basan en un principio mayoritario y se fundamentan en la participación de la ciudadanía.

Los intelectuales de izquierda han eludido durante mucho tiempo el problema de la política y han comulgado con la idea de que el cambio social debe provenir de un salvador de la humanidad o del país, depositando sus esperanzas en un individuo político o en un partido político, pero han dejado ausente la tarea de realizar una educación política dirigida a los ciudadanos en general. La realidad es que son los pueblos quienes deben y pueden reivindicar sus derechos democráticos a través de la unión de esfuerzos, unidad en la acción y actuando en forma organizada.

La construcción de la democracia es un asunto de educación de los ciudadanos, la forma de construirla es participando en política y para lograr esta participación ciudadana, se requiere de una educación política de los ciudadanos y la mejor educación en política es la participación activa en la discusión colectiva de los asuntos de interés público, es decir, a través de las luchas sociales por la defensa o recuperación de derechos violados. Pero este aprendizaje social de las luchas sociales debe incluir como contenidos principales el aprendizaje de la anatomía de la sociedad humana, intentando responder a preguntas tales como: ¿Qué es nuestra sociedad?, ¿en qué modelo social estamos viviendo?, ¿Cómo funciona nuestro sistema social?,¿qué tipo de sociedad queremos?.

En esta educación política aprenderíamos a tomar consciencia de que no vivimos en forma aislada, sino que estamos interactuando con otros dentro de una comunidad y que tenemos libertades y derechos, por lo que debemos aprender a autolimitarnos en forma individual y en forma colectiva. La educación política nos ayudará a comprender que el sistema social en el cual estamos viviendo es un sistema que nos está conduce al abismo, porque no sabe autolimitarse, nos enseña a vivir en una sociedad que promueve el consumo infinito dentro de un planeta que tiene recursos finitos.

En el contexto de un sistema de producción masiva que fomenta un consumo masivo, que se basa en una explotación irracional de los recursos naturales, nos está llevando a la autodestrucción y con el surgimiento de la guerra en el escenario internacional que plantea el surgimiento de un nuevo orden mundial, no se limita a responder a la pregunta ¿Qué debo hacer?, porque no se trata de una existencia individual, ya que debemos plantear nuestra existencia como individuos que formamos parte de una sociedad que está en crisis y el sistema como tal está violando el contrato social ya que las instituciones no están funcionando y existe la amenaza del regreso del autoritarismo. Por esas razones, la pregunta debería plantearse en términos plurales: ¿Qué podemos hacer para evitar nuestra autodestrucción y construir un mundo mejor?

La situación internacional y nacional nos obliga a poner en la mesa de discusión el tema de la política, por lo que debemos dejar atrás actitudes de rechazo a hablar de este tema y comprender la necesidad de analizar la realidad que estamos viviendo para asumir una posición mas comprometida socialmente y aumentar nuestra participación ciudadana en la búsqueda de un cambio social, para crear un empoderamiento colectivo que ayude a evitar que se creen las condiciones para el surgimiento de un sistema totalitario y en su lugar se consolide la democracia como sistema de vida que implica el compromiso individual y colectivo de construir una verdadera democracia participativa.

La solución a nuestros problemas depende de nosotros, nadie vendrá resolver los problemas que nos están afectando, recordemos que una verdadera transformación social se logra cuando los integrantes de las comunidades se convierten en actores políticos, que participan en la toma de decisiones que permitirán lograr una transformación social. Eso es lo que tenemos que hacer, dejar nuestra pasividad, superar la indiferencia hacia la política, reconocer que nuestros problemas personales son políticos, es decir, tienen origen en la política y la política incluye la participación colectiva en asuntos públicos y de ser necesaria realizar movilizaciones colectivas, en forma organizada y unida.

Podemos cambiar esta situación, combatir la desigualdad social y construir una verdadera democracia si construimos una identidad social donde cada individuo se vean a sí mismo como agentes de cambio social, reconociendo el poder que tienen en forma individual al influir sobre otras personas con nuestra presencia y actuación y en forma colectiva, al participar en acciones comunitarias que permitan avanzar en la consolidación de una democracia realmente participativa. Nuestra búsqueda de la política termina al reconocer el significado real de la política y nos ayuda a reconocer el camino a seguir identificando el rol que deben tener los ciudadanos en la lucha por la defensa de sus derechos humanos, laborales y sociales que están siendo violados en varios países del mundo. Este rol deseado es el rol de actores políticos que actúan como agentes de cambio social, de luchadores sociales en defensa de sus derechos participando en forma masiva, organizada y unida en acciones que procuren la defensa del bienestar social. Aceptando nuestra condición de actores políticos, dejaremos de ser ciudadanos sin brújula que actuamos sin encontrar el sentido a nuestras vidas y lograremos construir ese empoderamiento individual y colectivo que se necesita para lograr una verdadera transformación social. La construcción de la democracia entonces es un asunto de ciudadanos, la política es la forma de construirla y se construye a través de la participación activa de los integrantes de nuestras comunidades en los asuntos públicos y la participación social es una necesidad ineludible para todo ciudadano hoy en día. El futuro de la humanidad y de nuestras vidas está en nuestras manos, de nosotros depende el rumbo que tome la historia en el futuro a corto plazo.

Arendt, Hanna: La promesa de la política. Editorial Paidos, Ciudad de México, 2,016

Barcelona, 2,018

Bauman, Zygmunt: En busca de la política. Fondo de cultura económica, México, 2015

Baumant, Zygmunt: Estado de crisis. Editorial Paidós. México, 2016

García Dora Elia: Hanna Arendt, el sentido de la política. Editorial Porrúa, México, D. F. 2007

Birulés, Fina: Hanna Arendt: El orgullo de pensar. Editorial Gedisa, Barcelona, 2018.

Castoriados, Cornelius: Ciudadanos sin brújula. Ediciones Coyoacán, México, 2017.

Castoriadis, Corneluis: Los dominios del hombre: La encrucijada del laberinto. Editorial Gedisa, Barcelona, 2005

Chomsky: la guerra de Rusia contra Ucrania aceleró el reloj del juicio final

https://www.jornada.com.mx/2022/04/04/politica/011n1pol?fbclid=IwAR09Sl8fu4sv-uOuT5pfY3RWcuUWtVLsKZoqmMO7kBwGiiHvugPgLJCnF1Q#.YksKXZDjzJM.whatsapp

Foucault, Michel: ¿Por qué me interesa tanto la política?

https://eltilodeolivos.com.ar/por-que-me-interesa-tanto-la-politica/?fbclid=IwAR2QuXo59Fsmu9CFQoTon_Pspl--ku_-vD5QdBpgMlDFFQJf_cBAfbzOrS0

Touraine, Alan: Un nuevo paradigma para comprender el mundo de hoy. Editorial Paidós. Barcelona, 2,005

domingo, 3 de abril de 2022

 

La política detrás de la política

Oscar Yescas Domínguez

03 de abril de 2022


Empezaré estas líneas confirmando un comportamiento esperado de mi persona por parte de quienes me conocen desde hace años: al igual que millones de personas acudiré este 10 de abril para participar en la consulta nacional sobre revocación de mandato votando a favor de que continúe su gestión presidencial Andrés Manuel López Obrador y lo haré por cuatro razones:

La primera razón es porque tiene derecho a terminar su gestión presidencial y no hay motivo de reclamo alguno que amerite pedir su revocación de mandato.

La segunda razón es porque son más los aciertos que ha realizado en su mandato presidencial que los posibles errores que haya cometido durante estos tres últimos años. De hecho, el gobierno encabezado por AMLO ha marcado una gran diferencia en estilos de liderazgo con los liderazgos autoritarios de sexenios anteriores y la implementación de programas sociales de apoyo popular han paliado en parte los efectos de la enorme desigualdad social que padecemos.

La tercera razón es que participando en este tipo de consultas se establecerá un precedente para institucionalizar este mecanismo de consulta que podrá ser utilizado en el futuro con cualquier gobernante y permitirá realizar ejercicios de democracia participativa.

La cuarta razón, que desde mi punto de vista es la más importante, es que en el supuesto escenario de que la mayoría de la población vote a favor de la revocación del mandato de Amlo y se vea obligado a renunciar, no hay una figura política que tenga el carisma y capacidad de liderazgo, por lo que podría esperarse que surja una lucha al interior de Morena por el poder político, lo cual provocaría una crisis política que sería aprovechada por las fuerzas conservadoras de derecha que han mantenido una campaña sistemática en contra de AMLO e intentan regresar al poder para dar marcha atrás en todo lo que se ha avanzado en estos tres años a favor de la población e intentarán seguir vendiendo al extranjero nuestros recursos naturales y matar de hambre a la población mexicana.

No hay duda alguna que la consulta de este 10 de abril tendrá una participación social extraordinaria ya que se espera que grandes sectores de la población mexicana voten a favor de que AMLO continúe su gestión como Presidente de la República, por lo que los resultados que se esperan nos conducirán a una inevitable comparación con la insuficiente participación ciudadana en la consulta nacional que se realizó para enjuiciar a los expresidentes de la república mexicana que siguen disfrutando de la impunidad.

Votar a favor de AMLO en esta consulta ciudadana como lo he hecho en las tres veces que contendió como candidato presidencial, no me impide ejercer mi libertad de expresión y de crítica social acerca de la jornada que vivimos a nivel nacional y en la ciudad que habito, Hermosillo, la capital de Sonora.

Desde hace tres meses los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo fueron despojados de varios derechos y prestaciones sociales por parte del Presidente Municipal Antonio Astiazarán (vales de despensa, apoyo para gastos de cirugía mayor, gastos funerarios, apoyo anual para pago de energía eléctrica, etc.). Los cientos de jubilados afectados han estado luchando por la recuperación de sus derechos realizando marchas, plantones, tocando puertas de la Presidencia Municipal, pero han sido ignorados y con ello su derecho de audiencia también ha sido violado.

Los integrantes del Movimiento 30 de julio los hemos apoyado desde un principio y acompañado en las diferentes movilizaciones y reuniones que han tenido con funcionarios del Gobierno del Estado y representantes de la Presidencia Municipal, pero sin lograr avanzar en la recuperación de sus derechos. La Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una resolución a favor de los jubilados emplazando al Presidente Municipal a que devuelva los derechos y prestaciones que les quitó a los jubilados. El Congreso del Estado de Sonora emitió un exhorto al Presidente de Hermosillo en el mismo sentido de resolver el problema regresando los derechos a los jubilados del Ayuntamiento.

Pero la posición del Presidente Municipal se ha mantenido inalterable y no hay fuerza alguna que resuelva esta injusticia y en estos tres meses de lucha han fallecido 8 jubilados sin que hayan podido recuperar sus derechos. Debido al prolongamiento del conflicto y la falta de respuesta de las autoridades del Gobierno municipal y del Gobierno del Estado, los jubilados que mantienen un plantón en la entrada de Palacio Municipal con cuatro jubilados encadenados a las puertas del recinto gubernamental, junto a un ataúd que simboliza un homenaje a los ocho compañeros fallecidos, decidieron convocar a una concentración en ese lugar este sábado 3 de abril a las 4 de la tarde porque a esa hora pasaría la marcha de apoyo a Amlo en la consulta nacional para decidir si se solicita la revocación de mandato de Amlo o se aprueba su continuidad como Presidente durante los siguientes tres años y se aprovecharía la oportunidad para entregarle un escrito al Secretario de Gobierno Federal que confirmó su asistencia a esa marcha y estaría acompañado del Gobernador Alfonso Durazo.

Varios miembros del Movimiento 30 de julio hicimos acto de presencia apoyando la demanda de recuperación de los derechos a los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo, vimos como poco a poco empezaron a llegar varios contingentes y a unos metros de donde está el ataúd se encontraban los contingentes que encabezarían la marcha. Esperando el inicio de la misma, se acercó un funcionario del Gobierno del Estado a solicitar a los jubilados que quitaran el ataúd para que no lo viera el Secretario de Gobierno.

Jorge Luis Encinas, líder del movimiento de los jubilados llamó a una reunión de emergencia en ese lugar y discutieron la solicitud del funcionario que proponía a cambio de que quitaran el ataúd, facilitar la entrega al Secretario de Gobierno de un documento redactado por los jubilados donde piden la intervención de las más altas autoridades del país para recuperar sus derechos. Los jubilados votaron a mano alzada y por mayoría aceptaron la petición y procedieron a ocultar el ataúd detrás de varios manifestantes. Desde cualquier punto de vista que se vea esta petición del funcionario del Gobierno del Estado, refleja una gran insensibilidad y falta de humanismo y de tacto político el exigir que retiraran el ataúd como requisito para facilitar la entrega del documento a su destino final.

Lamentablemente, eso no fue todo lo lamentable que sucedió ya que inició la marcha sin la presencia del Secretario de Gobierno Federal ni del Gobernador del Estado, ya que éstos prefirieron no pasar frente al plantón de los jubilados y decidieron salir por el Congreso del Estado y que se sumaran detrás de ellos los contingentes que provenían de varias ciudades del Estado (Caborca, Guaymas, Cajeme, Nogales, Poblado Miguel Alemán, etc.). Esto no impidió que los representantes de los jubilados corrieran y Jorge Luis Encinas burlara la vigilancia que impedía el paso al interior del contingente con personas que sostenían una larga cuerda y de esta manera pudiera entregar en manos del funcionario federal el documento que contenía las peticiones de los jubilados.

Mientras tanto, el grupo de jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo que sostienen el plantón en Palacio Municipal, apoyado por miembros del Movimiento 30 de julio, coreaban consignas exigiendo justicia, la recuperación de sus derechos y la salida de la Presidencia de Antonio Astiazarán. Pero sus gritos eran opacados por integrantes de los contingentes que al parecer tomaban como provocación las consignas de los jubilados porque entonaban con mayor fuerza y volumen la consigna “Es un honor estar con Obrador” una y otra vez.

La mayoría de los integrantes de los diversos contingentes que pasaron por donde estaba el plantón de los jubilados del Ayuntamiento, veían con indiferencia el ataúd y seguían su marcha, otros tomaban fotos y sólo unos cuantos respondieron a los jubilados con la consigna “Jubilado amigo, el pueblo está contigo”.

La lectura política que puede realizarse de la marcha de ayer es que Morena, como partido en el poder, se ha alejado de los movimientos colectivos, olvidó su origen como movimiento social y pierde cada vez más el contacto con la ciudadanía que lo llevó al poder. La presencia de personajes reconocidos por su trayectoria en el Pri, en el Pan, en el Prd u otro partido, vistiendo la camiseta de Morena es un reflejo de la descomposición de este partido, en cuyo interior un buen sector se comporta como si fuera más morenista que el propio López Obrador, al reaccionar a las críticas a Morena o a López Obrador como si fuera un acto de traición, mostrando signos de intolerancia y tratando de callar la voz de aquellos que se atreven a exigir justicia al gobierno de Morena.

En Hermosillo reportan que más de 25,000 personas asistieron a la marcha de apoyo a Amlo, ¿de donde salieron los recursos para movilizar a esa masa de manifestantes que provenían de varios municipios del Estado?, en momentos el comportamiento de algunos manifestantes recordaba la vieja práctica del acarreo de los gobiernos prianistas. Esas miles de personas, encabezadas por el Gobernador del Estado, el Secretario de Gobernación y la dirigencia de Morena, en ningún momento hicieron una declaración de apoyo a los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo que intentaban hacer oír sus voces, levantando pancartas, sacudiendo manos alzadas, pero sus voces fueron silenciadas por quienes gritaban con mayor fuerza “es un honor estar con Obrador”.

Su presencia fue invisibilizada por los organizadores de la marcha que pertenecen al Gobierno del Estado, Morena como partido ni siquiera se acercó a los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo. El viejo estilo de “hacer política” del prianismo estuvo presente en esta marcha, donde participaron miles de sonorenses traídos de varios municipios a escuchar discursos sobre la cuarta transformación, mientras a los jubilados se les trataba con el viejo dicho “ni los veo, ni los oigo”.

Pero la otra política, la política que se basa en la acción y que no acepta la simulación, personificada en los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo y los miembros del Movimiento 30 de julio, permaneció de pie, firme y en pie de lucha, confirmando una vez más que la solución de los problemas que enfrentan nuestras comunidades, sólo provendrá de la movilización masiva, organizada y unida de quienes se reconocen a sí mismos como sujetos autónomos en el sentido de tener un pensamiento libre y personas plurales en el sentido de que se aceptan diferentes tipos de pensamiento e ideología, ya que el esfuerzo para vivir juntos y en armonía requiere de un ambiente de libertad garantizada y esta libertad solo se logrará cuando se acepte la pluralidad de los seres humanos.

Esta es la promesa de la política desde sus inicios, una política que retoma como la más importante experiencia a la acción. La política significa la fundación de un espacio público donde hombres y mujeres se unen para actuar políticamente y logran cambiar el mundo que está frente a ellos. La política se construye en la práctica, surge a través de la participación social en la lucha por la recuperación de los derechos que están siendo violados.

La política debe contribuir a la construcción de las condiciones para que los seres humanos tengan la libertad de expresar su pluralidad juntos, como iguales, con libertad para desarrollar un pensamiento individual y autónomo, que les permitan ser uno mismo, aún cuando esto implica ser diferente a los demás.

Con la marcha de este sábado 3 de abril en Hermosillo, queda claro que lo que hacen los políticos no es política, es utilizar el poder político para beneficio de unos cuantos en detrimento de millones de personas, sobre todo de los más vulnerables económicamente y los más indefensos por pertenecer a la tercera edad, que padecen diversas enfermedades propias de su edad, pero que en el caso de los jubilados del ayuntamiento de Hermosillo, nos demuestran que no importa la edad, ni las enfermedades, cuando la necesidad es grande, nos obliga a salir de nuestras casas para luchar por la recuperación de nuestros derechos.

La tendencia actual de considerar la política como la expresión de ideologías (izquierda, derecha, neutralismo) reduce el valor de la acción política, impide el desarrollo de la espontaneidad y favorece el control social al inhibir los pensamientos que no coincidan con la ideología del partido que está en el poder. En la política no podemos depender de una sola persona para lograr el equilibrio social porque la política significa una acción colectiva, necesitamos empoderarnos para aumentar nuestra participación social y terminar con vínculos de dependencia ara construir vínculos de colaboración. El problema de nuestros tiempos es que en el mundo entero los seres humanos plurales y autónomos son sometidos y reducidos a la condición de hombre masa, sin libertad de pensamiento y sin autonomía en la acción.

La construcción social de la democracia sólo será posible en una sociedad donde vivan individuos autónomos, que tengan un pensamiento libre, libertad de expresión y reflejen sus pensamientos en la acción. La construcción de una verdadera política sólo será posible cuando hombres y mujeres se reúnan con un objetivo común y se conciban a sí mismos como sujetos políticos (no es necesario militar o pertenecer a algún partido para actuar en política), creando en su unidad una fuerza y un poder en el espacio público y ese poder sigue creciendo en la medida de que permanezcan unidos en el discurso y la acción.

La democracia participativa solo existe cuando los integrantes de nuestras comunidades participamos en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos, un ejemplo de ello es la participación en la consulta nacional sobre reivindicación del mandato presidencial. Los habitantes de Hermosillo necesitamos crear nuestra propia consulta ciudadana para decidir acerca de la revocación del mandato de Antonio Astiazarán porque su comportamiento ha generado muchos cuestionamientos a su integridad moral y política, por lo que habría muchos motivos para votar por el sí a su revocación del mandato si la ciudadanía hermosillense tiene la oportunidad. El aprendizaje de las luchas sociales impulsadas por los movimientos colectivos consiste precisamente en la convicción de que al aumentar la participación social y la discusión pública de asuntos públicos se permite elevar la consciencia política, ser mejores ciudadanos que reclamamos respeto a nuestros derechos y no permitiremos más violaciones a nuestros derechos humanos, laborales y sexuales, pero sobre todo, nos permite aprender que juntos podemos hacer historia y cambiar la realidad para terminar con las injusticias y construir un mundo mejor.

sábado, 26 de marzo de 2022

 

El abuso de poder y la resistencia ciudadana

Oscar Yescas Domínguez

26 de Marzo del 2022

Dicen que una imagen cuenta una historia, elegí como portada para este artículo una foto de jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo montando una guardia de honor a los seis compañeros jubilados que fallecieron en estos casi tres meses que llevan luchando por recuperar los derechos que en un acto de abuso de poder, les arrebató Antonio Astiazarán, Presidente Municipal de Hermosillo. A continuación, intentaré describir la historia de esta imagen compartiendo mi opinión personal sobre este conflicto, como un ciudadano más que ejerce su libertad de expresión. Sólo le pido paciencia al lector y le expreso mis deseos de que concluya la lectura de principio a fin.

En la sociedad contemporánea vivimos rodeados de organizaciones, desde el momento en que nacemos, llegamos a esta vida en una organización que se llama hospital y al momento de fallecer utilizamos el servicio de otra organización que se llama funeraria. Toda nuestra vida la pasamos satisfaciendo necesidades básicas y psicológicas consumiendo productos y servicios de varias organizaciones por lo que siempre estamos teniendo contacto con un sinnúmero de organizaciones. Por estas razones podemos afirmar que vivimos en el contexto de una “sociedad organizacional”, lo que significa que nuestra sociedad existe gracias a la existencia y funcionamiento de un sinnúmero de organizaciones públicas y privadas, ya que el modelo de vida de nuestra sociedad contemporánea es de tipo organizacional.

Por estas razones las organizaciones deben y pueden ser estudiadas para comprender y mejorar su funcionamiento, su estudio se facilita si utilizamos el enfoque de sistemas para considerarlas como sistemas sociales que están conformadas por un conjunto de subsistemas. En esa línea de pensamiento podríamos ver que las organizaciones no existen en el vacío, sino que se encuentran dentro de un ambiente social, al cual podríamos definir como un “conjunto de sistemas sociales con los cuales la organización mantiene una constante interinfluencia”, dentro de los cuales podemos mencionar el sistema político, el sistema tecnológico, el sistema social-humano, el sistema proveedores, el sistema clientes, etc.

Al llegar a este punto es importante hacer mención de que existen organizaciones privadas y organizaciones públicas, las primeras surgen por iniciativa privada y tienen como principal objetivo el obtener ganancias económicas a través del intercambio de sus productos o servicios, las segundas, son parte de la estructura del Gobierno en sus tres niveles (federal, estatal y municipal) y representan la columna vertebral de los Estados-Nación que surgieron con el objetivo de garantizar el bienestar social de la población.

Las organizaciones públicas se mantienen manejando un presupuesto que se alimenta principalmente del pago de impuestos de la ciudadanía y esa es la razón por la cual las dependencias gubernamentales están obligadas a funcionar con una filosofía de servicio público que debe ser compartida por todos los miembros de cada organización pública. En cada organización pública debería implementarse un programa de socialización organizacional que podría definirse como una programa de adiestramiento, entrenamiento o capacitación, a través del cual la organización muestra a sus trabajadores las principales metas y valores que persigue y crea las condiciones para desarrollar los comportamientos más pertinentes para lograr tales metas y valores.

De esta forma quienes trabajan en organizaciones públicas deben guiar su comportamiento actuando como verdaderos servidores públicos, considerando como su principal responsabilidad el realizar las gestiones necesarias para utilizar recursos públicos que permitan atender en forma satisfactoria las necesidades de la ciudadanía. Debido a que el financiamiento de estas dependencias públicas proviene del pago de los impuestos que realiza la ciudadanía, el comportamiento ideal esperado de los funcionarios públicos que ocupan cargos de alta dirección es que gobiernen con una filosofía de “mandar obedeciendo”, y por lo mismo, aquellos liderazgos autoritarios que se muestren insensibles a las necesidades sociales, ya no son aceptados socialmente porque en estos tiempos el autoritarismo se supone que ya está sepultado en el basurero de la historia debido a que el pueblo eligió vivir en una sociedad en la que prevalezca la democracia como estilo de vida predominante y la participación social de la ciudadanía en la discusión de asuntos públicos aumenta en la medida que aumenta la crisis social que estamos padeciendo.

Con la información anterior nos encontramos en condiciones que nos permiten construir un contexto social para ubicar el funcionamiento de la organización pública conocida como “Ayuntamiento de Hermosillo, Sonora”, la cual como por todos es sabido, es una organización gubernamental que fue creada para atender las necesidades sociales de la población y quienes forman parte de ella como trabajadores o funcionarios deben compartir y hacer suya la misión principal de toda institución gubernamental que consiste en procurar el bienestar social de la población atendiendo las necesidades sociales de la ciudadanía hermosillense y para ello se espera que cada empleado debe tener bien arraigada en su escala de valores y comportamiento social una filosofía de servicio público. La teoría de sistemas nos ayuda a comprender que el Ayuntamiento de Hermosillo como subsistema social no existe en el vacío ni se maneja sola, porque forma parte de un sistema social mayor que es el Gobierno del Estado de Sonora, quien suministra parte de su presupuesto para atender las necesidades de todos los Municipio que pertenecen al Estado y en ese sentido es importante mencionar que el Gobernador es la máxima autoridad en cada Estado y es la persona que tiene el poder y facultad para intervenir como mediador para solucionar conflictos sociales que surjan en el territorio bajo su jurisdicción y hacer respetar el Estado de Derecho porque nadie puede estar por encima de la ley.

El Gobierno del Estado pertenece a su vez a otro sistema mucho más amplio que es el Gobierno federal de la república mexicana y el Presidente de la república es la máxima autoridad en el país y de igual forma es quien tiene facultades, autoridad formal y recursos para intervenir como mediador para colaborar en la solución de los conflictos que afecten a la población en todo el territorio nacional, sobre todo si se está afectando a personas adultas mayores o personas en estado de vulnerabilidad social.

Estos son los tres niveles de gobierno que existen en nuestro país: Gobierno federal, Gobierno estatal y Gobierno Municipal, todos en su conjunto forman un conglomerado social formal cuyos integrantes comparten una estructura jurídica y política que forma parte de los Estados-Nación que surgieron para garantizar el bienestar social, por lo que la conducción de cada dependencia gubernamental debe darse con estricto apego a la ley, los funcionarios públicos deben dar el ejemplo en el respeto a los derechos laborales de sus trabajadores, a los derechos humanos de la población en general, y sobre todo, a los derechos humanos y laborales de los trabajadores pensionados y jubilados porque son adultos mayores y este segmento de la población es una de las prioridades del Gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador por lo que ha implementado programas de protección de los derechos de los pobres y de los adultos mayores en forma particular.

Lamentablemente la realidad nos presenta un panorama completamente diferente y un ejemplo de violación del contrato social entre gobierno y ciudadanía, lo representa el Presidente Municipal de Hermosillo, quien realizó un movimiento sorpresivo e inesperado al firmar un convenio con el Secretario General de trabajadores del Ayuntamiento de Hermosillo Salvador Díaz, en el cual se eliminan prestaciones sociales que se otorgaban a pensionados y jubilados de dicho Ayuntamiento afectando a centenares de adultos mayores jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo, quienes son personas que entregaron más de 30 años de sus vidas laborando en el Ayuntamiento de Hermosillo, pero que al momento de obtener su jubilación dejan de pertenecer al Sindicato que protegía sus derechos laborales y quedan en estado de indefensión, aparte de padecer vulnerabilidad social por su avanzada edad, padecen enfermedades propias de la vejez, percibiendo pensiones con montos bajos.

Con la simple firma de un documento entre el Presidente Municipal de Hermosillo y el Secretario General de trabajadores del Ayuntamiento, los jubilados del Ayuntamiento se quedaron sin las prestaciones que venían recibiendo desde hace algunos años, tales como ayuda para despensa, apoyo para gastos de cirugías mayores, un bono anual para pago de energía eléctrica, dotación de un espacio en el panteón municipal para ser ocupado cuando el jubilado fallezca, etc.

Con esta acción nos encontramos frente a una enorme contradicción, ya que estamos viviendo un momento histórico en el que por primera vez en la historia de México el gobierno maneja las consignas de “primero los pobres”, “no mentir, no robar, no engañar” y crea programas de apoyo a los pobres y a los adultos mayores, pero en este mismo momento histórico en la capital sonorense, el Presidente Municipal realiza un acto que no puede llamarse de otra forma que de abuso de poder, al despojar de un conjunto de prestaciones sociales a cientos de jubilados del Ayuntamiento. Antonio Astiazarán Presidente Municipal de Hermosillo utiliza la mentira al afirmar que el dinero ahorrado al eliminar el pago de estas prestaciones a los jubilados se utilizaría para financiar los gastos de bacheo de las calles de la capital sonorense.

Ante la agresión a sus derechos humanos los jubilados del Ayuntamiento de la capital sonorense se encuentran dando una lucha que ya casi cumple tres meses, manifestándose de manera pacífica y solicitando el diálogo para exigir la recuperación de derechos y prestaciones que les fueron arrebatados. El silencio, una actitud de evitación física y las puertas de Palacio municipal cerradas, han sido las respuestas que han obtenido en este período de cerca de tres meses, violando el derecho de audiencia de los jubilados del Ayuntamiento y provocando en forma indirecta que en este tiempo fallecieran 6 jubilados sin lograr ver la recuperación de sus derechos.

El argumento principal utilizado por la Presidencia municipal para despojar de estas prestaciones a un numeroso grupo de jubilados fue el siguiente “El Instituto Superior de Administración Financiera les hizo la recomendación de que las prestaciones que otorgue el municipio hermosillense sólo deberían darse al personal activo”. Pero días después representantes del propio ISAF han aclarado que este organismo en ningún momento solicitó a las autoridades municipales que procedieran a despojar de sus derechos laborales a los pensionados y jubilados. Con la declaración del Isaf se evidenció nuevamente el uso de la mentira y del engaño por parte del Presidente municipal de Hermosillo.

Ya se han hecho varios pronunciamientos a favor de los jubilados del Ayuntamiento, el Movimiento 30 de julio de Derechohabientes del Isssteson fue la primera agrupación ciudadana que se manifestó en la vía pública solicitando se atendiera la petición de diálogo de los jubilados del Ayuntamiento y abogando por la restitución de derechos y prestaciones que se eliminaron en forma unilateral perjudicando a cientos de jubilados. Esta manifestación de apoyo de un movimiento ciudadano contrastó con el silencio que guarda la Dirigencia del Sindicato de trabajadores del Ayuntamiento de Hermosillo, aún cuando la firma de su Secretario General aparece en el convenio que utiliza el Presidente municipal como principal instrumento legal para su inmoral proceder. De igual forma, los trabajadores activos del Ayuntamiento permanecen en un inexplicable silencio sin manifestar apoyo o solidaridad a sus excompañeros que luchan por recuperar sus prestaciones sociales, dentro de los jubilados en lucha se encuentran, ex-bomberos. Ex-policías, ex-trabajadores del servicio de limpia pública, ex-trabajadores administrativos de base, es decir, personas que laboraron durante décadas y se jubilaron recibiendo cantidades de dinero muy bajas por concepto de pensiones.

No alcanzan a ver que las imágenes de sus excompañeros luchando por sus derechos son el espejo del futuro que les espera si permiten que el autoritarismo sea la característica principal del Gobierno municipal para el cual están trabajando.

La misma Comisión Estatal de Derechos Humanos intervino en el conflicto haciendo un exhorto para restituir las prestaciones a los jubilados y dio un emplazamiento de 15 días al Presidente Municipal para que restituya los derechos y prestaciones violados. La respuesta del Secretario de Ayuntamiento Florencio Díaz fue negar la competencia de la CEDH para “intervenir en asuntos laborales”.

Los funcionarios municipales insisten en la legalidad del convenio que elimina las prestaciones a los jubilados y se niegan a escuchar los argumentos en contra de esta postura y llaman a que el conflicto se solucione por la vía jurídica mediante demandas de los afectados. Saben de antemano que la lucha jurídica tarda tiempo en recibir una resolución final y que la estancia de Antonio Astiazarán en su cargo como Presidente Municipal sólo durará 3 años, por lo que para cuando se resuelva finalmente este conflicto, dichas autoridades ya no estarán para responder por las violaciones a la ley y a los derechos de los jubilados.

Haber encaminado la lucha por la recuperación de los derechos y prestaciones de este grupo afectado está pagando graves consecuencias, porque las instituciones están fallando en resolver este conflicto y esto quedó claro el día 24 de marzo cuando se reunió el Cabildo del Ayuntamiento de Hermosillo y como parte del orden del día se discutió la propuesta de ocho regidores de tomar un acuerdo de cabildo Municipal para restituir los derechos y prestaciones a los jubilados del Ayuntamiento. Después de las intervenciones de unos cuantos regidores que argumentaban con claridad la violación de los derechos de los jubilados por parte de Antonio Astiazarán, de hacer llamados a las autoridades municipales a la solidaridad y empatía con los jubilados, la reunión terminó con una votación mayoritaria a favor de que sean las instancias legales las que resuelvan este conflicto.

Por fuera, podría dar la impresión de que es una decisión correcta, pero analizando la dinámica de la reunión de este pequeño grupo de personas que integran el Cabildo Municipal, puede observarse que como grupo formal tienen la responsabilidad y autoridad para terminar con este conflicto, pero decidieron no hacerlo y prefirieron abstenerse para “patear el bote” hacia las manos de los jueces que llevan el caso a nivel jurídico.

Con esta acción traicionaron la misión de procurar el bienestar social a la que está obligada el Ayuntamiento hermosillense, incumplieron con su responsabilidad como servidores públicos, decepcionaron las expectativas depositadas en sus personas, se aliaron con quien realiza un ejercicio de abuso de poder, vendieron su voto al mejor postor, su credibilidad cae por los suelos y sus nombres y rostros circulan en estos momentos en redes sociales como quienes contribuyeron a prolongar el sufrimiento de los jubilados,.

Mostraron una actitud de sumisión, obediencia y cerrazón a los argumentos que se ventilaron en esa reunión a favor de restituir los derechos a los trabajadores y optaron por pasar a la historia como los regidores que son fieles seguidores de un Presidente Municipal autoritario, insensible, que miente, engaña y se muestra reacio a escuchar argumentos que cuestionen sus decisiones. Características que son violatorias a la ley de servidores públicos y que deberían ser motivo de revocación de mandato del Presidente y colaboradores, así como de este grupo de regidores que votó en contra de los intereses de quienes dicen representar. Con esta acción, los integrantes del Cabildo Municipal como grupo formal, dieron una muestra de ausencia total de empatía hacia un grupo de ciudadanos que se encuentran en condiciones vulnerables y a quienes se le están violando sus derechos. Muestran una total indiferencia social hacia el sufrimiento de personas que se encuentran en el ocaso de sus vidas. Revelan una ceguera moral que les impide distinguir entre lo correcto y lo incorrecto de sus acciones, entre lo que es ético y lo que es antiético, entre lo que es malo y lo que es bueno. Representan una verdadera vergüenza para la ciudadanía hermosillense a nombre de la cual levantaron su mano y se ganaron el desprecio de nuestra comunidad.

Resulta entonces que con este proceder se revela que el villano de esta película que presenta claramente abuso de poder, injusticia social y sufrimiento colectivo que hemos estado viendo los hermosillenses, no es sólo el Presidente Municipal Antonio Astiazarán, quien usa la mentira de manera constante y reiterada y esto se demuestra con lo que dijo en la reunión de Cabildo acerca de que “ha estado en contacto con los jubilados del Ayuntamiento”, porque quienes han acudido a las reuniones con los jubilados son el Secretario del Ayuntamiento Florencio Díaz Armienta y Prisciliano Meléndrez, quienes se dedicaron a hacer el trabajo sucio de dar la cara a nombre de Antonio Astiazarán y se han negado en forma sistemática a escuchar y satisfacer las peticiones de los jubilados, argumentando la “legalidad del proceso” y optando por la vía legal para solucionar el conflicto.

La votación del Cabildo Municipal de Hermosillo se recibió como un balde de agua fría a las aspiraciones de solucionar el problema y representan una nueva y gran decepción tanto para los jubilados como para la ciudadanía hermosillense, porque fuimos testigos de una farsa de discusión en donde se ventilaron excelentes argumentos a favor de regresar sus prestaciones a los jubilados, pero no hubo una real comunicación porque el Presidente Municipal y varios legisladores no escucharon los argumentos, no atravesaron el muro de la sordera del Presidente municipal y sus aliados los regidores quienes “cumplieron” con su deber de apoyar al Presidente municipal, obedeciendo a la figura de autoridad en este grupo, no discutieron el tema con una actitud de diálogo.

Debemos tener claro que los afectados por este tipo de liderazgo autocrático, de cerrazón al diálogo, de insensibilidad social y de ceguera moral mostrado por el Presidente Municipal y avalado por una mayoría de integrantes del Cabildo Municipal, no son sólo los jubilados que pelean por la recuperación de derechos y prestaciones, sino que todos los ciudadanos hermosillenses estamos viendo el futuro que nos espera en los próximos tres años que durará la gestión de Antonio Astiazarán, un futuro que se caracterizará por el ejercicio de un liderazgo autoritario, por la sordera y cerrazón al diálogo manteniendo una distancia entre el Presidente Municipal y la ciudadanía hermosillense.

¿Le recuerda algo al lector estas últimas palabras?, ¿acaso no decíamos lo mismo de la anterior Presidenta municipal Célida López?, ¿no fueron esos los motivos por los cuales los hermosillenses votamos en contra de Célida López para evitar su reelección? Evitamos la reelección de Célida López, pero como dice el dicho popular, salimos de Guatemala para entrar a Guatepeor”. La ciudadanía hermosillense no desea padecer un gobierno caracterizado por el autoritarismo, cerrazón, abuso de poder y alejado de los ciudadanos.

El Presidente Municipal de Hermosillo Antonio Astiazarán está mostrando un rostro autoritario e insensible y con sus acciones está incumpliendo la Ley de servidores públicos que exige que los ocupantes de cargos de dirección en las estructuras del gobierno en cualquiera de sus tres niveles, manejen su comportamiento en base a un código de conducta que esté basado en una filosofía de servicio público. Hoy están siendo afectados los jubilados del Ayuntamiento con este tipo de comportamiento, mañana ¿Qué otros sectores de la ciudadanía serán afectados en sus intereses?, porque Antonio Astiazarán está gobernando el municipio favoreciendo intereses de la iniciativa privada y afectando los intereses de la comunidad hermosillense. En casi tres meses de conflicto, Astiazarán ha mostrado una cerrazón al diálogo negándose en forma reiterada a recibir a los jubilados que le solicitan diálogo directo. Con esta cerrazón viola el derecho de audiencia que tiene toda persona para dirimir un conflicto, ignora o le importa un cacahuate que es un funcionario público y debería trabajar procurando el bienestar social.

El Gobernador de Sonora Alfonso Durazo tiene la responsabilidad social de intervenir en este conflicto que está costando vidas humanas, es un problema que rebasó el ámbito laboral para convertirse en un problema político y está sucediendo en un municipio que se encuentra bajo su jurisdicción (nada menos que en la capital del Estado que está bajo su gobierno), se está violentando el Estado de Derecho, se están cometiendo abusos de poder, se están afectando derechos humanos de un grupo que pertenece a la tercera edad.

Hasta el momento el Gobernador Alfonso Durazo ha guardado un silencio sobre el conflicto entre jubilados del ayuntamiento de Hermosillo y el Presidente Municipal, pero con la decisión de Cabildo Municipal de rechazar una propuesta de apoyar a los jubilados, las condiciones cambian y agravan la situación en la que se encuentran los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo, por lo que ya es hora de solicitar la intervención directa del Gobernador Alfonso Durazo como instancia de autoridad superior ante el fracaso de los intentos de negociación entre jubilados y Presidente municipal.

El conflicto está estancado y cada día que pasa puede aumentar el número de jubilados que fallezca sin recibir las prestaciones a las que tienen derecho. La actuación de Antonio Astiazarán está convirtiendo a la capital hermosillense en “tierra sin ley”, porque Antonio Astiazarán no respeta las leyes y viola los derechos humanos y laborales desconociendo a instituciones y actuando en absoluta impunidad. Parece que no hay autoridad gubernamental que pueda controlarlo y de no detenerlo, Hermosillo surgirá en el mapa nacional y mundial (gracias a las redes sociales) como la ciudad en la cual sigue existiendo un gobierno que actúa en forma autoritaria, viola los derechos de los ciudadanos hermosillenses con total impunidad y esta impunidad sólo tiene dos explicaciones: Antonio Astiazarán tiene un fuerte respaldo de integrantes del Gobierno del Estado o su respaldo proviene de personas que pertenecen al poder económico y no les importa violar las leyes y atropellar derechos humanos.

Lo que sí es cierto es que vivimos en un Estado de Derecho que está siendo violentado de manera impune por parte de la persona que ocupa el cargo más alto en la estructura del gobierno de Hermosillo y apoyado ahora por los integrantes del Cabildo Municipal, estas personas olvidan de manera conveniente que perciben un alto sueldo por ocupar sus cargos, sueldos que son tan altos que no se atreven a publicarlos en redes sociales y utilizan el poder de decisión que les confiere el cargo que los ciudadanos hermosillenses les brindamos para realizar un verdadero abuso de poder en contra de personas en estado de vulnerabilidad social.

La Historia nos demuestra que la lucha por recuperar los derechos laborales y prestaciones sociales no debe limitarse a la vía jurídica, sobre todo en una país en el cual la corrupción todavía forma parte de la estructura del aparato gubernamental, ya que los actos de corrupción cometidos en la historia reciente (sexenio de Claudia Pavlovich) continúan protegidos por el manto de la impunidad. Las instituciones gubernamentales creadas para combatir la corrupción son sólo una decoración y una simulación porque no están cumpliendo con su responsabilidad de investigar y llevar a juicio a quienes dejaron en “estado de quiebra” al Gobierno de Sonora, esa es la imagen que proyecta el Sistema Estatal Anticorrupción hacia los sonorenses.

El camino para resolver la lucha de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo para obtener la recuperación de sus derechos atraviesa necesariamente por una lucha política, debemos evitar centrar las esperanzas de solución a este problema en la actuación de las instituciones de procuración de justicia, porque ellas están inmersas en una crisis de credibilidad en la medida que exhiben una gran distancia entre el discurso y la acción. El aprendizaje obtenido a través de las luchas sociales que realizan diferentes movimientos colectivos nos demuestra que debemos dejar de creer en que otras personas resolverán nuestros problemas y debemos empezar a creer en nosotros mismos.

El empoderamiento individual que se construye al tomar consciencia de que somos seres sociales que pertenecemos a diferentes grupos simultáneamente y convivimos con diferentes organizaciones, nos debe permitir tomar consciencia acerca del vínculo que existe entre lo personal y lo político, entre lo privado y lo público, entre la lucha por nuestras demandas inmediatas y la necesidad de cambiar esta realidad injusta, este mundo en donde existe una gran desigualdad social, por otra realidad en la cual los ciudadanos construyamos un poder popular que podamos usar para terminar con el abuso de poder de quienes ocupan puestos en el gobierno y crear las condiciones para tener una relación de igual a igual con el poder político y el poder popular.

Este empoderamiento colectivo lo podemos lograr si aumentamos nuestra participación social en asuntos de interés público, si logramos identificar el vínculo entre lo personal y lo político, entre lo privado y lo público, ese vínculo es la lucha política. El problema de los jubilados es un asunto público porque quien gobierna esta ciudad es un profesional que vive de la política y está cometiendo abuso de poder y violando los derechos de personas adultas mayores que se encuentran en estado de vulnerabilidad social.

Si dejamos a un lado la indiferencia hacia el sufrimiento de los demás, si desarrollamos una empatía social, un sentimiento de solidaridad con quienes luchan por causas justas y nos sumamos a los movimientos colectivos que enarbolan la defensa de los derechos humanos, podremos ver que la clave para triunfar en la lucha política es actuar en forma unida, masiva y organizada para romper la cerrazón, terminar con el autoritarismo, elevar las voces de los oprimidos, lograr que sean escuchados y construir puentes de diálogo entre el gobierno y la ciudadanía, recordando en todo momento que quienes trabajan en las dependencias de gobierno son servidores públicos y están ahí para gestionar la atención a las necesidades sociales y no para crear problemas y después negarse a solucionarlos.

Los jubilados del Ayuntamiento han dado grandes muestras de resiliencia, resistencia y combatividad. Han sido golpeados una y otra vez por Antonio Astiazarán, quien abusa de su poder golpeando a un numeroso grupo de jubilados, pero éstos han resurgido de las cenizas como el ave Fénix, con mayor fuerza para seguir luchando.

Pero sus condiciones de salud no les permitirán soportar más golpes necesitan convocar a los dirigentes sindicales, a los trabajadores sindicalizados, a organizaciones de jubilados y pensionados, a organizaciones ciudadanas y movimientos colectivos, a participar en una nueva etapa en su lucha por la recuperación de sus derechos.

La reunión del Cabildo municipal y la resolución que tomó sobre al abstenerse de votar a favor de restituir las prestaciones de los jubilados, nos permiten ver con claridad que no hay disposición al diálogo, no hay indicios de que el conflicto se solucione porque una de las partes (Presidencia municipal y el Cabildo del Municipio), no quieren solucionar el problema. Debido a estas condiciones es urgente que los jubilados del Ayuntamiento diseñe una nueva estrategia en la que rebasen a las autoridades municipales y soliciten la intervención de instancias superiores al Ayuntamiento y éstas son el Gobernador del Estado Alfonso Durazo, los Diputados que forman parte del Congreso del Estado, los Senadores y Diputados Federales, para que intervengan y hagan cumplir las leyes y restablezcan el Estado de Derecho.

Deben alzar aún más la voz para que su grito de reclamo por la recuperación de su derechos sea escuchado en las altas esferas del Gobierno del Estado, así como en la capital del país y provocar un despertar social de la ciudadanía para que vean que los comportamientos de autoritarismo, cerrazón e insensibilidad social que muestra Antonio Astiazarán y los integrantes del Cabildo Municipal, les afectarán en sus intereses el día de mañana.

En este nuevo escenario de lucha es necesario impulsar una campaña para revocar el mandato del cargo de Presidente Municipal a Antonio Astiazarán por incumplimiento de sus funciones como servidor público, por abuso del poder, por mostrar una gran insensibilidad social, por violar la ley de servidores públicos y por violación de los derechos humanos de los jubilados del Ayuntamiento. Debemos impedir que un delincuente viole las leyes a nombre de respetar las leyes, el uso de la mentira y del engaño están más que probados.

Quizá la revocación de mandato parezca una tarea difícil, pero tengamos presente que en estos días nada es lo que parece y lo que hoy pudiera parecer imposible, el día de mañana se convertirá en una realidad concreta porque existen los procedimientos para hacerlo y la lucha por la recuperación de los derechos laborales, en contra de la violación a los derechos humanos y en contra del abuso de poder, es una lucha que involucra cada vez más a una gran mayoría de la población que ha sido o está siendo víctima de violaciones a sus derechos y estas violaciones sólo terminarán cuando se dé la unión de todos aquellos movimientos sociales que levantan demandas particulares como banderas de lucha en un momento en el que los problemas locales tienen un origen global.

Antonio Astiazarán se equivocó de tiempo para mostrar su rostro autoritario, su inclinación para el uso de la mentira y su desprecio hacia la población hermosillense, porque la ciudadanía hermosillense ha estado atenta al desarrollo de este conflicto y la simpatía hacia el movimiento de los jubilados ha ido creciendo en la misma medida que aumenta el repudio de la población ante este ejercicio de abuso de poder. Después de haber leído todo lo anterior, invito al lector a que piense sobre los sentimientos que le provoca ver de nuevo la fotografía de los jubilados haciendo guardia junto a un féretro que simboliza la muerte de 6 compañeros suyos que no alcanzaron a ver la recuperación de sus derechos, ubicado frente a la puerta cerrada que da acceso al palacio Municipal. ¿Verdad que una imagen dice más que mil palabras escritas?


Regidores se abstienen en sesión para restituir derechos a jubilados

https://www.expreso.com.mx/seccion/hermosillo/391979-regidores-se-abstienen-en-sesion-para-restituir-prestaciones-a-jubilados.html?fbclid=IwAR03g1widLpODwnMtvAZFUM4m4fIMJGEWS3m7Tz6frSbllUkRqh0jexZlQc

Adultos mayores no están en las prioridades del Ayuntamiento

https://www.expreso.com.mx/seccion/hermosillo/391965-adultos-mayores-no-estan-en-las-prioridades-del-ayuntamiento-karina-barreras.html?fbclid=IwAR1VgUe63Fozxk6IcjdIy6qZEb71IU74ytyu6DxjjxGQ_KUVu2I4fOuT4ns

Diputados del PT exhortan se regrese beneficios a pensionados y jubilados.

https://www.expreso.com.mx/seccion/hermosillo/391955-diputados-del-pt-exhortan-se-regrese-beneficios-a-jubilados-y-pensionados.html?fbclid=IwAR3WXgfWsvutZIRlnVtlGZkiWX7KlhgE8nxsSWFOYmPbVGZqJLKaOOWL5JM

Yescas, Oscar: Por la recuperación de nuestros derechos

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/03/porla-recuperacion-de-nuestros-derechos.html

Yescas, Oscar: Pensamientos sobre la lucha de los jubilados de Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/pensamientossobre-la-lucha-de-los.html

Yescas, Oscar: El grito de los oprimidos

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/elgrito-de-los-oprimidos-oscaryescas.html

Yescas, Oscar: La deshumanización de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/ladeshumanizacion-en-la-politica-elcaso.html

Yescas, Oscar: La lucha de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/01/lalucha-de-los-jubilados-del.html


viernes, 18 de marzo de 2022

 

Por la recuperación de nuestros derechos

Oscar Yescas Domínguez

18 de marzo de 2022


Uno de las líneas de investigación y docencia que desarrollé cuando laboraba como Profesor-Investigador en la Universidad de Sonora fue el estudio de la sexualidad humana, impartiendo varios talleres de educación en sexualidad durante la década de los noventas, realizando cuatro investigaciones sobre este tema, diseñando y coordinando un Diplomado de Educación en sexualidad humana con duración de 200 horas. Siguiendo esa misma línea de docencia durante este siglo XXI logré impartir durante 15 años una materia denominada Educación en sexualidad humana, con la limitante de que fue como una materia optativa que no formó parte del plan de estudios de la licenciatura en Psicología. En base a esa experiencia puedo decir que algo tan importante como lo es la educación en sexualidad humana sigue estando ausente en la formación de psicólogos y otros tipos de profesionales de la salud y de las ciencias sociales.

Traigo esto a colación porque una de las actividades iniciales que realizaba durante el curso sobre educación en sexualidad humana, consistía realizar dos pregunta a mis alumnos (en los que predominaban las mujeres), primero, si tenían conocimiento de sus derechos sexuales y segundo, si podrían describir vivencias personales en las cuales consideraban que sus derechos sexuales hubieran sido violados.

Al principio me sorprendió ver que en cada ocasión, la totalidad de integrantes de mis grupos de estudiantes manifestaban una absoluta ignorancia sobre la existencia de derechos sexuales. Debido a esta ignorancia sobre los derechos sexuales algunos de ellos (principalmente mujeres) habían normalizado la violación de varios de sus derechos sexuales durante la crianza familiar, la educación formal y desarrollo psicosocial. Algunos se preguntarán en este punto: ¿Cuáles son los derechos sexuales? Mencionaré sólo algunos de ellos: Derecho a la igualdad y a la no discriminación, Derecho a la autonomía e integridad del cuerpo, Derecho a una vida libre de violencia, Derecho a la información, Derecho a la educación sexual, etc. Estos derechos sexuales se fundamentan en los derechos universales que ya están reconocidos en instrumentos internacionales sobre Derechos Humanos.

La ignorancia sobre derechos sexuales por parte de la población es sólo una parte del desconocimiento que padecemos acerca de los derechos humanos que tenemos todas las personas. Esperen un momento, acabo de introducir un nuevo concepto: Derechos humanos, qué pasa si pregunto al lector ¿qué son los derechos humanos? ¿Acaso sucedería algo parecido con mis estudiantes de educación en sexualidad que manifestaron una ignorancia sobre sus derechos sexuales? ¿Sabe el lector qué son los derechos humanos?

En el discurso gubernamental y en el lenguaje político se menciona mucho a los derechos humanos, pero en realidad muchas personas ignoran lo que son los derechos humanos. Sucede algo parecido con el término “política”, de tanto hablar de política, el significado de este término ha sido distorsionado y en nuestra ignorancia sobre política (porque hay una gran cantidad de analfabetos políticos), nos encontramos que en nuestra realidad virtual pertenecemos a varios grupos de chats o Whatsapp (como quieran llamarle), en los cuales existe la regla explícita de no hablar de política, aún cuando la política determine nuestras condiciones de existencia y esa tendencia a hablar sobre política alimenta el analfabetismo político.

Lo cierto es que vivimos tiempos en los cuales la ignorancia está tan extendida que algunos pensadores contemporáneos hablan de que vivimos en la sociedad de la ignorancia dentro de la sociedad de la información. Suena contradictorio ¿verdad? Tenemos acceso a todo tipo de información, pero nos encontramos sumidos en la oscuridad de la ignorancia porque desconocemos algo tan esencial como lo son que existen los derechos humanos que son naturales, inalienables y universales.

Este tipo de ignorancia es inaceptable en los tiempos en los que nos tocó vivir, ya que vivimos en la era de la sociedad de la información, un momento histórico en el cual el desarrollo tecnológico, internet, redes sociales y telefonía celular, nos permiten tener libre acceso a todo tipo de información y cualquier persona de cualquier edad puede usar su teléfono para actuar como investigador y adquirir nuevos conocimientos, pero no lo hacen, porque prefieren disfrutar un “buen rato” navegando en internet, construyendo una imagen falsa en la realidad virtual.

Es lamentable reconocer que vivimos en “un Mundo feliz”, en el cual la mayoría de la población se deja llevar por impulsos hedonistas que los conducen por una búsqueda constante de un placer efímero y en lugar de utilizar los dispositivos digitales para educarnos e informarnos, preferimos seguir sumidos en la ignorancia colectiva mostrando una tendencia a mantenernos aislados de los acontecimientos, políticos, económicos y sociales que suceden a nuestro alrededor. En esta conducta evasiva de la realidad, la memoria histórica se va perdiendo porque la principal preocupación radica en vivir el “aquí y ahora”, olvidando el pasado y sin siquiera pensar en el futuro.

¿Cómo surgieron los derechos humanos? Recodemos que los derechos conquistados durante las revoluciones francesa y rusa, fueron fundamentalmente derechos políticos, mismos que posteriormente se ampliaron hasta convertirse en derechos económicos, sociales, culturales y sexuales. Después de la caída de la Monarquía surgieron los Estados-Nación como modelo universal de organización social. Cada Estado- Nación creó sus propias constituciones donde reconocían derechos para sus ciudadanos.

En la mayoría de los casos el Estado-Nación es el que hace respetar los derechos humanos porque su función principal es garantizar el bienestar social, aunque en ocasiones sus gobernantes se muestran como los principales violadores y hay necesidad de combatir al Estado para defender los derechos humanos.

En 1948 la Asamblea General de la ONU en base a varios tratados internacionales creó los derechos inherentes a todas las personas, fueran ciudadanos de un país o no, confirmando que las personas sin patria (migrantes) también tienen derechos humanos.

Por eso es importante mantener viva la memoria colectiva y recordar que los derechos que hoy tenemos fueron conquistados a través de las luchas sociales que se dieron en el siglo pasado. En esa línea de pensamiento debemos recordar que el siglo XX es conocido en el mundo académico como el “siglo de los movimientos colectivos”, porque fue el período de tiempo en el cual se conquistaron la mayoría de los derechos que hoy disfrutamos.

Fue el período de la Historia en el que se dieron varias revoluciones que conquistaron derechos económicos y sociales, desde la huelga de Cananea en México que fue el inicio de un levantamiento armado a nivel nacional y que lograron conquistar derechos como la jornada laboral de 8 horas de trabajo al día, atención médica al trabajador y sus familia, contratos colectivos de trabajo, estabilidad en el empleo, etc. Hasta la revolución rusa en la que se logró construir un Estado que garantizaba el bienestar social otorgando empleo, salud, educación y vivienda entre otros derechos que formaron parte de la Constitución. Durante el siglo XX se dieron luchas para conseguir el voto femenino, para terminar con el racismo y lograr la inclusión laboral y escolar de las minorías oprimidas. Algo que caracterizó al siglo XX fue que grandes agrupaciones de trabajadores organizados en sindicatos formaron diversos movimientos colectivos para conquistar derechos laborales. De igual forma, otros movimientos colectivos se formaron para conquistar la igualdad racial, para lograr la igualdad sexual en el ámbito laboral y escolar, así como conquistar derechos y protección para las mujeres.

Estas luchas tuvieron sus niveles más altos durante la década de los setentas y continuaron en los ochentas, pero después de que cayó el muro de Berlín y se desintegró la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas empezó la construcción de un nuevo orden mundial que impulsó la economía de libre mercado a nivel internacional.

Con los cambios políticos la población más afectada fueron los habitantes de las antiguas repúblicas soviéticas, porque de la noche a la mañana se quedaron sin empleo, sin salud pública, sin educación, sin vivienda, etc. Los derechos que antes les garantizaba el Estado soviético desaparecieron con la caída de la URSS, lo cual fue aprovechado por “inversionistas extranjeros” que ante la crisis económica que vivían millones de personas compraron casas a precios de remate, desalojando a sus habitantes que se vieron obligados a vivir en las calles y debido a esas condiciones, durante la década de los noventas en el período de transición del socialismo al capitalismo en las exrepúblicas soviéticas fallecieron millones de personas por enfermedades que no atendieron por carecer de servicios médicos, por inanición, por drogadicción o por actos de violencia realizados por una naciente delincuencia organizada.

En el resto del mundo la situación también empeoró porque la caída del muro de Berlín significó el fin de la guerra fría que existía entre Estados Unidos y la antigua URSS, pero surgió un nuevo tipo de guerra, la guerra comercial que consistió en una competencia desleal y desigual en la que las grandes corporaciones de compañías transnacionales “invadieron” otros países para conquistar mercados compitiendo con empresas locales que por lo regular eran pequeñas y medianas empresas, por lo que el resultado fue la quiebra de miles de pequeñas empresas locales y el posicionamiento en los mercados nacionales de franquicias o sucursales de las compañías transnacionales.

En el ámbito laboral, la globalización que inicialmente se definió como el “la apertura de las fronteras para permitir el libre tránsito de mercancías”, derivó en eliminación de impuestos a los grandes consorcios para “estimular la inversión extranjera”, en la implementación de una política de “flexibilidad laboral”, que significaba la ausencia del control gubernamental en el funcionamiento de estos grandes consorcios y en la implementación de reformas a las constituciones de varios países para eliminar derechos laborales y prestaciones sociales que beneficiaban a los trabajadores y que fueron conquistados en el siglo pasado a través de las luchas sociales de diversos movimientos colectivos.

La globalización permitió la maximización de los beneficios económicos de los dueños del capital privado, el desarrollo tecnológico facilitó la transferencia digital de enormes cantidades de dinero con el simple clic de un teléfono y esto facilitó el divorcio del poder económico del poder político. El capital no tiene patria, sólo responde a sus intereses y puede mudarse de un país a otro en cualquier momento.

En el contexto de una economía de libre mercado, los políticos gobiernan sin certeza, sujetos a los vaivenes del flujo del mercado y tienden a abandonar la misión principal del Estado que es garantizar el bienestar social de sus gobernados. En estas condiciones los gobernantes ceden a las presiones del poder económico de adelgazar la estructura del aparato gubernamental, dejando morir a instituciones que prestan servicios públicos para permitir la privatización de esos servicios públicos y facilitar las condiciones para que el capital privado continúe obteniendo cada vez más mayores beneficios económicos, aún cuando esto se traduzca en el crecimiento de una enorme desigualdad social, que se refleja en el aumento de millones de personas que viven en condiciones de pobreza y de amplias capas de la población que se encuentran en un constante aumento de precarización de sus condiciones de vida.

En este contexto, en este siglo XXI surgen nuevos movimientos colectivos que, a diferencia de los movimientos colectivos del siglo XX que surgieron para conquistar nuevos derechos y prestaciones sociales, hoy en día los nuevos movimientos colectivos surgen para luchar por la recuperación de derechos que están siendo eliminados de manera progresiva en todo el mundo para satisfacer la voracidad del poder corporativo.

Los primeros en reaccionar ante estas agresiones a sus intereses han sido los jubilados, porque hacia ellos se dirigen los primeros golpes, ya que se les considera un sector vulnerable y sin protección ya que los sindicatos a los que pertenecieron ya no los consideran pertenecientes al mismo, por lo que se encuentran en estado de indefensión. En el ámbito internacional a este sector de la población empiezan a vulnerar sus derechos a la salud y a la jubilación, creando la premisa falsa de que los ancianos no son gente productiva y el momento de crisis económica que vive nuestra sociedad, requiere de administrar los recursos de tal forma que se satisfagan las necesidades de los trabajadores activos que sí están produciendo.

Por ese motivo están surgiendo movimientos colectivos que luchan bajo la consigna “Por la recuperación de nuestros derechos” y cabe mencionar que la respuesta de estos “ancianos indefensos” ha sorprendido a propios y extraños por el alto grado de combatividad que han mostrado en la lucha por la defensa de sus derechos. Así lo vimos con la movilización de jubilados y pensionados del Isssteson, cuando ante la crisis de desabasto de medicamentos afectó gravemente la salud de los jubilados y ante el silencio cómplice de los dirigentes de sindicatos que agrupan a miles de derechohabientes, surgió un llamado en redes sociales convocando a organizarse de manera espontánea e independiente y movilizarse en forma masiva para defender los derechos a la salud, obteniendo una masiva y espontánea respuesta que permitió una notable mejora en el abasto de medicamentos y el pago puntual de las pensiones a los jubilados.

En este momento en Sonora la atención se centra en la lucha que desde hace más de dos meses libran los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo, la capital sonorense para recuperar los derechos y prestaciones sociales que les fueron arrebatadas por el nuevo Presidente Municipal Antonio Astiazarán, quien utilizando la mentira, el engaño y la complicidad del dirigente del sindicato de los trabajadores del Ayuntamiento, eliminó una serie de prestaciones sociales que estaban incluidos en convenios anteriores y que venían disfrutando desde hace más de 25 años.

La soberbia y prepotencia del Presidente Municipal de Hermosillo lo llevó a negar validez a la recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que le ponía un plazo de 15 días para restituir los derechos violados de los jubilados del Ayuntamiento y en caso contrario, solicitaría la intervención del Congreso del Estado de Sonora para resolver este conflicto.

Debemos combatir la ignorancia y tener conocimiento de cómo surgieron los derechos humanos, la historia de los derechos humanos está ligada a la historia de los Estados-Nación, ya que éstos últimos reconocen en sus constituciones la existencia de los derechos humanos para todos los ciudadanos. Existe un reconocimiento internacional a la importancia de los derechos humanos de tal forma que hasta los dictadores más sangrientos se ven obligados a declararse defensores de los derechos humanos.

Cuando la revolución francesa proclamó la igualdad entre los seres humanos y la Declaración de independencia de los Estados Unidos reconocía los derechos para todas las personas, no sólo para los ciudadanos de un Estado-Nación. Con el surgimiento de diversos movimientos colectivos en la década de los setentas empezó a usarse el término Derechos humanos y empezó a aceptarse que los derechos humanos son algo mucho más allá que los derechos políticos.

Actualmente se encuentra extendido por todo el mundo el modelo político de Estados-Nación como forma de organización social. Este reconocimiento internacional a los Estados-Nación conlleva un reconocimiento al respeto a los derechos humanos. Los derechos humanos son naturales, inalienables y universales. Son naturales porque son inherentes a toda persona por su condición humana., porque el sólo hecho de ser humanos nos proporciona el derecho a tener derechos. Los derechos humanos son inalienables lo que significa que ningún Estado, organización o individuo nos puede privar de ellos y los derechos humanos son universales porque se aplican a todas las personas sin exclusión de ningún tipo.

¿Cuáles son los derechos humanos? Tan sólo mencionaré algunos cuantos: Derecho de acceso a la justicia, Derecho a la irretroactividad de la ley, Principio de legalidad, Derechos de la víctima u ofendido, Derecho de acceso a la información, Derecho de petición, Derecho a la reparación y a la máxima protección, Derecho a la salud, Derecho a la alimentación, Derecho a la seguridad social, Derechos de las personas adultas mayores, Derecho a la reparación integral del daño, etc.

Pese a estos avances, nos encontramos en un momento histórico en el que en el mundo entero los derechos humanos son violados de forma permanente y esto sucede en gran parte porque existe una ignorancia colectiva acerca del hecho de que todas las personas tenemos derechos humanos y que éstos están siendo violados impunemente. Por otro lado, es necesario mencionar que a diferencia de la lucha que en el ámbito internacional están librando varios colectivos de jubilados por la recuperación de sus derechos de salud y jubilación, se observa una inmovilidad social por parte de los trabajadores activos que están organizados en sindicatos. Los dirigentes sindicales muestran una indiferencia hacia aquellos excompañeros suyos que hoy están jubilados luchando por recuperar sus derechos en condiciones de desventaja y esta indiferencia se complementa con la gran insensibilidad social que muestran los trabajadores activos hacia las violaciones de los derechos humanos de los jubilados.

Lo más grave es que éstos últimos reflejan una gran ignorancia porque no logran comprender que la imagen que ven de los jubilados sufriendo por la violación de sus derechos, es un fiel espejo del futuro que les espera, ya que en estos tiempos de eliminación de derechos humanos, el derecho a la jubilación es un derecho en peligro de extinción. Los trabajadores activos no se están dando cuenta de que sus propios derechos están siendo violados en la tardanza en obtener su propia jubilación, no establecen una conexión entre la lucha que están dando los jubilados para recuperar sus derechos de salud y jubilación y el hecho de que ellos mismos tienen que formar parte de una larga lista de aspirantes a jubilarse que tienen que esperar años para obtener su jubilación y cuando ésta llega a obtenerse, no reciben el 100% de la jubilación, ya que con argumentos de que “no hay dinero” otorgan jubilaciones incompletas.

Si tan solo comprendieran los trabajadores activos que la sola toma de consciencia de que tenemos derechos humanos que están siendo violados nos brinda la posibilidad de elegir entre una vida en condiciones de opresión, sufriendo en silencio, asumiendo un conformismo y viviendo en la ignorancia, o luchar por la recuperación de nuestros derechos para conquistar las condiciones que nos permitan vivir una vida digna haciendo respetar los derechos humanos propios y de los demás, creo que muchos cambiarían sus actitudes ante la lucha que enfrentan los jubilados por la recuperación de sus derechos y se sumarían a estos movimientos apoyando sus luchas levantando sus propias demandas y exigir respetar el derecho a la jubilación al 100%.

Tener consciencia de que tenemos derechos humanos implica una responsabilidad social, porque no se trata de luchar sólo por los derechos de nosotros, sino que debemos luchar por los derechos humanos para todos los integrantes de nuestra sociedad y si algún sector de nuestra sociedad sufre una violación a sus derechos humanos, debemos asumir esa responsabilidad social de apoyar la lucha por la recuperación de sus derechos.

La ciudadanía en general y los trabajadores activos en particular deben apoyar la lucha de los jubilados que se encuentran movilizándose por la recuperación de sus derechos que fueron violados. Los derechos humanos representan un triunfo de la inteligencia sobre la barbarie y la ignorancia que hoy predomina en nuestras comunidades. No debemos permitir que individuos con poder político temporal violen los derechos humanos de manera impune, porque esto representa una negación de la Historia misma de la humanidad que evolucionó al lograr un reconocimiento internacional de los derechos humanos. La simple consciencia de que tenemos derechos nos permiten construir un poder porque nos dan la capacidad para dirigir nuestras vidas y construir la sociedad en la que estamos viviendo. Podrá sonar redundante pero los derechos humanos nos ayudan a ser plenamente más humanos.

Debemos revertir esa tendencia a la involución que se presenta en nuestra sociedad en la que fuerzas oscuras nos están empujando hacia un retroceso social al perder derechos que fueron conquistados a través de la movilización colectiva, unida y organizada. La forma adecuada para lograr la recuperación de nuestros derechos es actuando de la misma forma como fueron conquistados en el siglo pasado, actuando en forma unida masiva y organizada. La unión de las víctimas de violación a los derechos humanos y la participación social de personas con sensibilidad y compromiso social apoyando estas luchas, son la clave del éxito en la lucha por la recuperación de nuestros derechos.

El mundo en que estamos viviendo se encuentra dividido, por un lado están quienes violan los derechos humanos eliminando prestaciones y derechos laborales, haciendo retroceder a la humanidad, mientras que por otro lado están aquellos que presentan resistencia y luchan por recuperar sus derechos violados. ¿En cuál de estos lados se encuentra estimado lector?


Cuales son los derechos humanos?

https://www.cndh.org.mx/derechos-humanos/cuales-son-los-derechos-humanos

https://www.femess.org.mx/derechos-sexuales

Yescas, Oscar: Ignorancia colectiva y la educación como proceso de liberación social.

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/01/ignoranciacolectiva-y-la-educacion-como.html

Yescas, Oscar: El grito de los oprimidos

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/elgrito-de-los-oprimidos-oscaryescas.html

Yescas, Oscar: Pensamientos sobre la lucha de los jubilados de Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/pensamientossobre-la-lucha-de-los.html

Yescas, Oscar: La lucha de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/01/lalucha-de-los-jubilados-del.html

Yescas, Oscar: La deshumanicación en la política (el caso de los jubilados del Ayuntamiento de Hermosillo)

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/02/ladeshumanizacion-en-la-politica-elcaso.html

Yescas, Oscar: El aprendizaje social en la lucha por el derecho a la salud y a una jubilación digna

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/09/elaprendizaje-social-en-la-lucha-por-el.html