Una mirada social al surgimiento de un nuevo orden mundial
Oscar Yescas Domínguez
23 de marzo de 2025
Introducción
Refrescando la memoria histórica
El síndrome de Timisoara en nuestros días
Paralelismos entre el pasado y presente
Conclusiones
Introducción
Por si alguien dudaba que vivimos un momento histórico caracterizado por estar inmersos en una vorágine de cambios sociales, tan solo es suficiente recordar como era el mundo al inicio de este año 2025 y cómo se encuentra el día de hoy en el mes de marzo, cualquiera puede advertir que la geopolítica se ha transformado radicalmente, que se disuelven las alianzas entre bloques políticos y surgen nuevas alianzas que nos informan de la desaparición del mundo unipolar que prevaleció durante las últimas tres décadas y anuncian el surgimiento de un nuevo mundo multipolar.
No cabe duda de que vivimos un momento histórico en el cual el mundo se transforma en tan sólo cuestión de días, no sólo por la irrupción de los cambios tecnológicos que transforman de manera constante nuestras vidas cotidianas, sino también por la irrupción de cambios políticos que provienen de jornadas electorales o por movimientos colectivos que luchan en contra del capitalismo, del colonialismo o del patriarcado.
Pero es importante mencionar que la dinámica social contemporánea no sólo está determinada por las decisiones que toman los líderes de las grandes potencias que concentran un excesivo poder en torno a sus personas al grado de que actúan como si fueran pastores que guían a las masas como si fueran rebaños, porque éstas últimas muestran gran obediencia a las decisiones de las figuras de autoridad, debemos recordar que los grandes cambios sociales registrados en la historia de la humanidad se dieron por la irrupción de movimientos colectivos que lucharon para cambiar su realidad inmediata.
Los cambios siguen presentándose uno tras otro y lo que complica la situación es que los cambios sociales que estamos experimentando no llevan una tendencia para mejorar, sino que al contrario, la situación empeora cada día más porque vivimos un momento histórico en el que la desigualdad social ha crecido tanto que puede observarse una realidad social en la que una inmensa mayoría de la población mundial vive en una precariedad creciente, sintiendo mucho miedo y no vislumbra espacio alguno para albergar una esperanza de cambio social.
Mientras que por otro lado, existe una minoría de multimillonarios que viven con muchas esperanzas sintiendo que tienen un poder ilimitado, que los vientos soplan a su favor porque tienen una vida llena de privilegios, por lo que no experimentan ningún temor ya que sus fortunas personales crecen a tal nivel que no podrán gastarla en lo que les queda de vida. Retomando al gran sociólogo Boaventura de Souza Santos, podría resumirse la situación actual del mundo en las siguientes palabras: “grandes mayorías sociales viven con mucho miedo y poca esperanza por un lado, y por el otro, vive una minoría con muchísima esperanza y muy poco miedo” (1).
¿Qué podemos hacer en esta situación?, coincido con este autor en su apreciación de que aquellos que hemos tenido oportunidad de acceder al conocimiento que aportan las ciencias sociales que nos permiten comprender la realidad social que estamos viviendo, tenemos el compromiso moral de ejercer la crítica social y socializar el conocimiento científico para contribuir con la difusión de nuestras opiniones a la construcción de una claridad política en esa inmensa mayoría de la población que viven presas del miedo, de tal forma que logren construir la esperanza del cambio social al reconocer que existe una construcción social de la realidad.
Aún cuando alzar nuestras voces para romper la anestesia social nos ponga en situación de riesgo, porque si contribuimos a lograr un despertar social estaremos provocando temor en aquellos que viven con demasiadas esperanzas porque empezarán a sentir un poco de miedo de que sus vidas llenas de lujos y privilegios estén en el principio de su final. Pero la realidad no nos deja otra alternativa que combatir la desigualdad social y la mejor manera de hacerlo es equilibrar la situación mundial procurando que aquellos que tienen mucho miedo, puedan recuperar la esperanza y provocar el efecto contrario en aquella minoría que al concentrar enormes riquezas viven con demasiadas esperanzas, es decir, que empiecen a sentir el temor de que sus privilegios pueden terminar.
Al contribuir a desnudar la forma como se construye la desigualdad social a través del uso del conocimiento científico y apoyar la toma de consciencia de que la pobreza y precariedad en la que viven millones de personas no son el resultado de sus fracasos personales sino que son consecuencia del resultado de fallas estructurales del sistema capitalista, estaremos ayudando a revolucionar las consciencias, porque estaremos provocando cambios en la forma como se perciben las personas a sí mismas, en la manera como perciben a los demás y podrán percibirse a sí mismos como sujetos políticamente activos que tienen el potencial de cambiar la realidad.
Actuando como sujetos políticos rescatando el significado original que Aristóteles asignó cuando creó la palabra política “Politiká: asuntos de las ciudades”, estaremos creando las condiciones para dar vida a la esperanza del cambio social a través del impulso a un empoderamiento individual y social, porque la meta es lograr que los individuos comprendan que para cambiar sus condiciones de vida, se requiere cambiar el sistema social que los mantiene sufriendo, y con ello estaremos contribuyendo a disminuir el miedo y el temor que actualmente padece una inmensa mayoría de la población, para dar paso a alimentar la esperanza.
El cambio social requiere de un esfuerzo educativo que se caracterice por la producción y difusión del conocimiento que permite comprender como se han construido las estructuras de dominación que promueven la distribución desigual de la riqueza social y que fueron creadas para mantener una relación asimétrica entre quienes se benefician de ejercer el poder y quienes son objeto de acciones de dicho poder.
En este año del 2025, los miedos se acentúan porque una sombra oscura se extiende por todo el mundo intentando apagar toda luz de esperanza y ahogar en un mar de temores a billones de personas en el ámbito global. Esta sombra es la figura del fascismo que en el año 2024 avanzó en su materialización y logró tomar forma corpórea a nivel global a través del triunfo electoral que obtuvieron políticos de ultraderecha que lograron conquistar el poder político en varios países del mundo, en una una situación que podía predecirse desde el inicio del año pasado (2).
De una manera irónica, la ultraderecha ha llegado al poder político gracias a ejercicios de democracia electoral, pero lejos de que tales jornadas sean una consolidación de la democracia como estilo de vida, la realidad es que las mismas se realizaron en un contexto de autoritarismo creciente en el cual vemos la consolidación de lo que anticipó el filósofo francés Michel Foucault cuando habló de una “Pastoralización de la sociedad” (3), término con el cual describió el comportamiento de los políticos que ejercen un poder individualizador que reduce la política a una relación en la que millones de personas construyen un vínculo de dependencia hacia un líder, pierden su autonomía individual y se convierten en seguidores de un caudillo, de un líder que perciben como el salvador, el Mesías que viene a solucionar los problemas sociales que son sufridos en forma individual.
Bajo esta perspectiva los políticos actúan como líderes incuestionables que controlan el comportamiento de una masa de seguidores que ven en la figura y el discurso del político que actúa como Pastor, una respuesta a sus necesidades individuales y deciden apoyarlo con su voto, aún cuando el sentido común y el contenido de la propaganda del Pastor/político describa de manera explícita que tomará decisiones que afectarán sus intereses personales. Tal devoción a políticos de extrema derecha que observamos hoy en día, nos recuerdan la devoción y culto a la personalidad de políticos fascistas como Benito Mussolini, Francisco franco o el propio Adolf Hitler y nos permite ver semejanzas entre la situación actual en el escenario internacional con la situación que prevalecía antes del estallido de la segunda guerra mundial.
Una afirmación como la anterior no es gratuita porque existen elementos que generan temor acerca de una posible confrontación militar de carácter global. Veamos porqué se afirma lo anterior. Desde finales del siglo pasado varios autores describían una creciente insatisfacción social en la sociedad de aquel entonces, este sentimiento de insatisfacción ha ido creciendo en la medida que ha aumentado la desigualdad social y junto al mismo, también creció una ignorancia colectiva provocada por el desarrollo tecnológico que logró construir una sociedad en la que se mezclan las utopías presentadas por George Orwell en su novela 1984 y Aldoux Huxley en su libro Un mundo feliz.
El resultado es que vivimos en una caverna de Platón moderna inmersa en una policrisis de la cual nadie parece darse cuenta porque la mayoría de las personas viven sus vidas normalizando las guerras, las muertes, la destrucción, el genocidio, la pobreza de una mayoría y la riqueza insultante de los hipericos.
Vivimos en una sociedad caracterizada por un hiperindividualismo dominante, un alejamiento de la política de gran parte de la población, una ignorancia colectiva y una gran insatisfacción social, todos estos factores contribuyeron para que en las pasadas elecciones realizadas en Europa y América, la ultraderecha llegara al poder obteniendo el voto de una mayoría de votantes que padecían miopía política.
El panorama se ha vuelto más sombrío y el número de votantes que llevaron al poder a políticos autoritarios que coquetean con el fascismo se consolidó en este año 2025 al tomar el poder Donald Trump en Estados Unidos y Friedrich Merz en Alemania. Con la llegada de Trump al poder la situación internacional presentó un elemento desconocido hasta entonces y que vino a agravar la situación internacional. Lo novedoso de las elecciones estadunidenses es que introdujeron un nuevo personaje en la escena política porque el nuevo Presidente estadunidense llegó al poder financiado por hipericos dueños de corporaciones multinacionales y de plataformas digitales, los cuales fueron incorporados a la estructura del nuevo gobierno, con lo cual se dio inicio a una nueva era en la forma de gobernar, caracterizada por la irrupción del tecnofeudalismo (4) en la estructura del poder político de la nación que mantenía el poder mundial.
La llegada de la ultraderecha al poder político en varios países y la irrupción del tecnofeudalismo contribuyen a consolidar el autoritarismo como forma de liderazgo porque porque las bases de estos gobiernos se encuentran en una ideología hiperindividualista, una gran insatisfacción social, una anestesia colectiva y un alejamiento de la política de grandes sectores de la sociedad.
El problema se agudiza porque estos nuevos gobiernos autoritarios se presentan abiertamente como sistemas totalitarios cuya sola presencia implica un retroceso histórico no sólo porque representan una negación de la democracia, sino porque vienen acompañados de intentos de reivindicación del fascismo como una ideología socialmente aceptable, por una amnesia histórica, una distorsión de la historia reciente y utilizan como catapulta política la frustración social generada por el fracaso de aquellos gobiernos progresistas que decepcionaron las esperanzas de cambio social de millones de personas que en algún momento llegaron a pensar que por fin sus problemas personales serían solucionados y recibirían la atención del Estado protector.
Esta amenaza de regreso y expansión global del totalitarismo como forma de gobernar se alimenta del autoritarismo de aquellos gobernantes que llegaron al poder gracias a la combinación de varios factores que favorecieron su regreso y consolidación: existencia de un analfabetismo político generalizado, el distanciamiento de la población hacia los partidos políticos tradicionales, la presencia de una ignorancia colectiva, de una insatisfacción social creciente de millones de personas por las condiciones de exclusión y precariedad en que viven, la emergencia de una crisis de soledad que surge como una nueva pandemia por el ascenso de un hiperindividualismo que ha provocado que millones de personas se sientan aisladas, separadas de sus conciudadanos, alejados de los políticos tradicionales que han hecho de la política un negocio y mantienen en el olvido las necesidades de aquellos que dicen representar.
El vínculo entre la población y el Estado representado por la estructura del gobierno dividido en tres niveles: federal, estatal y municipal, se está debilitando a nivel global porque el neoliberalismo provocó una enorme desigualdad entre ricos y pobres en varios países al desmantelar al Estado con la desaparición de varias instituciones públicas y la reducción del presupuesto asignado a las instituciones que se mantuvieron, lo cual afectó el bienestar social porque se privatizaron servicios que antes eran públicos, medidas que provocaron que no se atiendieran las necesidades sociales y se abandonara a la población a su suerte, por lo que la gente perdió la confianza en la política y los representantes políticos tradicionales.
Estas condiciones de insatisfacción social y ausencia de alternativas de desarrollo social, están siendo aprovechadas por los políticos de extrema derecha que utilizan un discurso de rechazo hacia los gobiernos progresistas, de odio hacia quienes se presentan como “alternativas de izquierda”, de intolerancia y rechazo hacia grupos sociales vulnerables como los migrantes a quienes culpan de ser responsables del desempleo, violencia e inseguridad y otros problemas sociales.
Los políticos de ultraderecha llaman a la recuperación de una identidad nacional perdida, de una recuperación económica y utilizando un discurso de odio que divide a la población mientras hacen promesas de recuperación del bienestar social perdido, han encontrado eco en gran parte de la población que aprovecha las jornadas electorales para manifestar su inconformidad, insatisfacción y rechazo votando a favor de los políticos de extrema derecha, aún cuando éstos anuncian medidas que tomarán en el poder que les perjudicarán en forma directa o indirecta.
No hay duda alguna, la población mundial está inclinándose hacia la ultraderecha, la decisión de aumentar el presupuesto militar en las principales potencias no sólo afectan a la población porque se recortan los presupuestos de salud, educación, empleo y programas de bienestar social, lo grave es que se están construyendo las condiciones para que se presente una confrontación global en la que debido al poder destructivo de los nuevos armamentos, lo más seguro es la destrucción mutua, necesitamos construir un muro de paz que detenga el avance de la maquinaria de la guerra y recuperar el uso de la política como forma de solucionar conflictos.
Refrescando la memoria histórica
El 28 de febrero pasado en un encuentro en el salón oval de la Casa Blanca en Washington cuando el Presidente ucraniano Vlodomir Zelensky se negó a participar en una reunión con Vladimir Putin para firmar un acuerdo de paz, el Presidente estadunidense Donald Trump lo acusó de “estar jugando con una tercera guerra mundial” (5). Esta fue una acusación grave porque una guerra mundial no es cualquier cosa que no debe ignorarse y para comprender la situación de preguerra en la que nos encontramos necesitamos revisar los hechos ocurridos en el siglo pasado para podamos comprender la gravedad de los momentos que estamos viviendo.
De la misma forma que se intenta distorsionar el genocidio israelí al culpar al grupo Hamas de iniciar la violencia con su incursión armada en territorio palestino ocupado por Israel y apoyar “el legítimo derecho de defensa”, ignorando que Israel ocupó Palestina sin el consentimiento de su población y desde 1959 ha realizado un sinnúmero de asesinatos y colonizado amplias franjas de territorio palestino (6), en el caso de Ucrania se intenta explicar que la guerra comenzó cuando Rusia invadió Ucrania en febrero del 2022.
En realidad el conflicto comenzó ocho años antes cuando 16 ciudades del este ucraniano habitadas en gran mayoría por ciudadanos ucranianos rusoparlantes decidieron independizarse de Ucrania realizando referéndums en los que el 89% de habitantes de Donetsk el 96% de los votantes de Lugansk votaron a favor de la independencia de Ucrania y el 7 de abril de 2014 se autoproclamaron como repúblicas populares independientes y sus habitantes se unieron para luchar en contra del gobierno de Ucrania.
“Debido a que los combates se intensificaron en la zona prorrusa se hicieron varios llamados al alto al fuego y gracias a ello se consiguió la mediación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), para realizar una reunión entre las partes involucradas en el conflicto y el 5 de septiembre de 2014 se logró el acuerdo del Protocolo de Minsk que fue un acuerdo para poner fin a la guerra y fue firmado por representantes del Gobierno de Ucrania, de la Federación Rusa, la República popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk.
Pero este acuerdo no fue respetados porque los ataques de las fuerzas ucranianas continuaron en el este de Ucrania mientras recibían el apoyo de la Unión Europea y Estados Unidos, quienes desconocieron los resultados de los referéndums ciudadanos y la OTAN procedió a desplegar sus tropas en las fronteras con Rusia”(7). El gobierno Ucraniano acusó a Rusia de ser el principal responsable de instigar las tendencias separatistas, pero éstas recibieron un desmentido del Presidente de este país, quien calificó a las tropas ucranianas como criminales y fascistas y declaró que las agresiones a la población rusoparlante del este de Ucrania constituían un verdadero genocidio.
Pero aún esta información resulta ser insuficiente para comprender la dinámica de este conflicto, porque de la misma forma que todos los fenómenos sociales se encuentran vinculados por la estructura socioeconómica del sistema capitalista, los eventos humanos como las guerras sólo pueden ser comprendidos si rastreamos los antecedentes que propiciaron la presencia de las mismas, por lo que al estar involucradas las potencias de la OTAN y Estados Unidos en la guerra de Ucrania, resulta indispensable retroceder al pasado hasta llegar al momento histórico en el que terminó la segunda guerra mundial para poder estar en condiciones de ubicar el contexto sociohistórico que estamos presenciando y que hoy es motivo de preocupación internacional porque el destino de la humanidad se encuentra en grave riesgo por la amenaza de una tercera guerra mundial.
Después de la segunda guerra mundial, los líderes de las tres grandes potencias que se aliaron para derrotar a la Alemania Nazi: Estados Unidos, La Unión Soviética y Gran Bretaña, se reunieron en Posdam, Alemania para acordar las condiciones que darían fin al conflicto más sangriento en la historia de la humanidad. En esa reunión se acordaron zonas de ocupación en Alemania dividiendo a ese país en dos: Alemania oriental y Alemania occidental, lo cual dio forma a un nuevo orden mundial de la posguerra.
El objetivo de tales conversaciones era garantizar una paz duradera, pero meses después esa paz se vio amenazada porque Estados Unidos utilizó por primera vez una bomba atómica para forzar la rendición de Japón. Esta nueva arma de gran capacidad destructiva le dio ventaja a Estados Unidos porque le colocaba por encima de las potencias aliadas que participaron en la guerra.
La Unión soviética sufrió el mayor número de bajas militares y civiles mientras peleaba para liberar del control de la Alemania nazi a amplias franjas de espacio en Europa (un promedio de 34 millones de muertos), por lo que del lado ruso existía insatisfacción por la manera en que se dividió Europa después de la guerra , por lo que el diplomático estadunidense George Kennan advirtió que existía inseguridad acerca de que la cooperación de la URSS continuara en el largo plazo, por lo que Estados Unidos inició una política de contención de la propagación de la ideología e influencia soviéticas con la implementación de la Doctrina Truman que consistía en apoyar a los países amenazados por insurrecciones comunistas.
En 1948 la URSS apoyó un golpe de Estado comunista en Checoslovaquia y apoyó un bloqueo de Berlín occidental, por lo que en respuesta, en 1949 surgió la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que selló la alianza transatlántica de defensa mutua entre los países de Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Dinamarca, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Países bajos, Noruega, Portugal y el Reino Unido, quienes firmaron un pacto en el que se incluía una cláusula que decía lo siguiente: “un ataque armado contra uno o varios de los países que integran la OTAN, se considerará un ataque en contra de todos ellos”.
Durante varias décadas existió una frágil paz mundial porque debajo de la superficie se libraba una guerra no oficial entre los aliados de una potencia que desarrolló un arma con un poder destructivo desconocido hasta ese entonces para cimentar el dominio sobre otras potencias, por lo que dio lugar al surgimiento de la desconfianza entre los antiguos aliados y fue el motivo de una carrera armamentista entre La Unión Soviética y Estados Unidos, en un contexto que incluía el impulso a guerras civiles, apoyo a golpes de Estado para instalar dictaduras militares, represión física a líderes de movimientos sociales, liquidación de grupos guerrilleros tanto en América Latina como en Asia y Africa.
Era una lucha oculta por la supremacía mundial entre las dos potencias en la que se realizaban acciones de espionaje mutuo, con la participación de “agentes dobles” y de innumerables “agentes durmientes”, en una confrontación no reconocida formalmente a la que George Orwell llamó “guerra fría” porque era una paz que no era paz y este término se convirtió en una manera de describir la lucha ideológica, militar y política entre el capitalismo de occidente representado por Estados Unidos y el comunismo en oriente simbolizado por la Unión soviética (8).
Parte importante de esta guerra fría lo fue la lucha ideológica en la cual por el lado occidental se construyó una narrativa que pregonaba el “estilo americano de vida” que alababa al capitalismo afirmando que era el escalón más alto en la evolución social de la humanidad, mientras que denostaba al comunismo soviético presentándolo como un sistema totalitario que atropellaba las libertades individuales, terminaba con la democracia, adoctrinaba a los habitantes de los países soviéticos como soldados automatizados y amenazaba con seguir el ejemplo de la Alemania Nazi de expandirse sometiendo a las poblaciones de varios países para imponer el comunismo en el mundo entero.
La ciudad de Berlín quedó dentro del territorio soviético, pero fue dividida en la zona este y oeste, por lo que quedó como una célula capitalista dentro del recién formado Estado socialista, por lo que surgieron inconformidades en el gobierno de la República Democrática Alemana y dio inicio a la división del mundo en dos bloques: el occidental-capitalista y oriental-comunista.
Esta cercanía de dos sistemas socioeconómicos diferentes permitió ver diferencias en las condiciones de vida de los habitantes de las dos Alemanias, porque con el apoyo de Estados Unidos el desarrollo del lado capitalista se mostró superior al desarrollo del lado de Berlín oriental y la situación se complicaba porque diariamente trabajadores y profesionistas de la RDA cruzaban la frontera para laborar del lado occidental.
Las diferencias en las condiciones de vida de ambos sistemas sociopolíticos y económicos se resaltaban en Alemania, porque la parte occidental de Alemania recibió apoyos económicos para lograr la reconstrucción de los daños de la guerra por parte de las potencias que integraban la OTAN, mientras que en la parte oriental de Alemania se sufría pobreza y constantes huelgas porque la URSS al quedar desgastada por haber sufrido los mayores daños en la confrontación con la Alemania nazi no tenía suficientes recursos para una rápida recuperación económica, por lo que se presentó una crisis económica que se aplicaron políticas de racionamiento de alimentos y productos necesarios para la vida cotidiana.
En Alemania occidental había libertad de movimiento y la gente podía exrpesar libremente sus opiniones, mientras que del lado oriental había reglas estrictas que determinaban el comportamiento de las personas y existía una policía secreta que supervisaba el comportamiento social, de tal forma que había una vigilancia constante. Junto a esta situación, del lado oriental la economía estaba en crisis por lo que existía una política de racionamiento, mientras que del lado occidental se observaba una sobreabundancia de productos y mejores salarios en el mercado de trabajo.
Estas diferencias socioeconómicas y políticas propiciaron el surgimiento de una creciente fuga de cerebros hacia la parte occidental, la falta de control en el cruce de la frontera que dividía Berlín occidental de Berlín oriental permitió el ingreso de espías occidentales al lado oriental y aumentó considerablemente la fuga de ciudadanos alemanes orientales hacia Alemania occidental, por lo que las autoridades de la República democrática alemana decidieron cerrar sus fronteras con Alemania occidental para controlar el cruce de las personas.
Pero aún así no pudieron evitar que entre los años 1949 y 1961, cerca de 3 millones de personas se pasaran a Alemania occidental, por lo que en las primeras horas del 13 de agosto de 1961, en sólo 24 horas Alemania oriental levantó una pared de hormigón de una extensión de 112 kilómetros que recorrió toda la ciudad, un muro que tenía varios obstáculos diseñados para prevenir el escape de cualquier persona, fue un movimiento rápido que tomó por sorpresa a los alemanes de ambos lados de la frontera.
El muro se convirtió en un símbolo de la guerra fría durante las décadas siguientes y funcionó como una cortina de hierro para protegerse del espionaje de occidente al implementar un fuerte control social de la población que llegó a niveles de autoritarismo al impedir el ejercicio de libertades políticas, censurar la libertad de expresión y otro tipo de libertades. Mientras en los países que quedaron bajo la esfera de protección de Estados Unidos y países miembros de la OTAN, el capitalismo siguió desarrollándose promoviendo la libertad individual y la libertad de consumo.
La narrativa estadunidense sembraba el temor entre la población estadunidense porque planteaba la posibilidad de un sorpresivo ataque nuclear de la URSS, por lo que en varios lugares del país se construyeron refugios nucleares en varias poblaciones y se generó un sentimiento de animadversión hacia la población rusa.
El enfoque principal de la narrativa antisoviética se basaba en la construcción de un fuerte rechazo al comunismo, al cual se le atribuía todo tipo de maldades con una narrativa exagerada que decía que “los comunistas vendrán, violarán a nuestras mujeres y se comerán a nuestros niños”, y con esa ideología que sembró miedo, terror y se rechazaba todo aquello que mostrara simpatía o relación alguna con Rusia o algo que se llamaba comunismo sin saber a ciencia cierta el significado de esta palabra. Estados Unidos representaba “el mundo libre” y a nombre de la defensa de la libertad, de la democracia y en nombre de la justicia social se realizaron intervenciones militares de Estados Unidos en varios países (Corea, Vietnam), etc., para detener “la expansión del comunismo”.
La revolución contracultural protagonizada por la juventud en las décadas de los sesentas y setentas con su participación en varios movimientos colectivos (Movimiento en contra del racismo, en contra de la guerra en Vietnam, movimiento hippie, movimiento por derechos civiles, movimientos de liberación femenina que exigían mayor igualdad de género y mayor libertad sexual, movimientos de trabajadores organizados en sindicatos en demanda de derechos y prestaciones laborales, movimientos estudiantiles en contra del autoritarismo, en rechazo a una educación que contenía como eje principal la obediencia a la figura de autoridad, etc.), lograron conquistar varios derechos laborales, civiles, sexuales y prestaciones sociales (9).
Estas movilizaciones colectivas que tuvieron lugar en varias ciudades del mundo entero, lograron atravesar “la cortina de hierro” que rodeaba a la URSS y encontraron eco en las juventudes de repúblicas soviéticas que demandaban libertades políticas, liberación de presos políticos y elecciones libres en las repúblicas soviéticas. El 9 de octubre de 1989, una multitud se manifestó pacíficamente en el centro de Leipzig exigiendo libertad de paso mientras cantaban “somos el pueblo” .
Las protestas se extendieron por todo el lado oriental y el 9 de noviembre de 1989 un militar de alto rango anunció que que se darían pases para cruzar el muro hacia el lado occidental afirmando que la gente podría cruzar sin problema alguno. Un periodista le preguntó “¿A partir de cuando, señor?, la respuesta fue:”¿A partir de ahora?”. En menos de dos horas una multitud se presentó en el muro empujando hacia la entrada al lado occidental y los guardias se vieron rebasados por lo que dieron el pase libre y ese momento simbolizó la caída del muro de Berlín (10).
El 12 de septiembre de 1990 se firmó en Moscú el tratado dos mas cuatro (llamado así por los países firmantes), en el cual las potencias vencedoras en la segunda guerra mundial renunciaban a sus derechos en Alemania, de tal forma que éste país recuperaba su soberanía (11).
Era un mundo que cambiaba cada hora y que ya no tenía lugar para el autoritarismo por lo que Mijail Gorvachov Secretario General del Partido Comunista implementó un proceso de transformación que proclamaba la “glasnot (apertura, transparencia) y la “perestroika” (reestructuración económica y política que tenía como objetivo cambiar el sistema totalitario del socialismo soviético.
En el inicio de la década de los noventas todo estaba cambiando en occidente y en el bloque soviético no fue la excepción porque la exigencia de elecciones libres surgió en Polonia con las movilizaciones de Lech Walesa lider del sindicato independiente “Solidaridad” y después de una intensa campaña Walesa llegó al poder político. Mientras que en Rumania una rebelión civil sometió a juicio y fusiló a Nicolae Ceaucescu y a su mujer, quienes gobernaron con mano de hierro y en Checoslovaquia la “revolución de terciopelo” llevó al poder a Vaclav Havel. Los sentimientos independentistas se expandieron y en 1990 Ucrania, Armenia, Turkmenistan y Taikistán exigieron ser soberanas.
En marzo de 1991 fue llevado a referéndum el Tratado de la unión en toda la URSS y ocho de las nueve repúblicas votó por seguir en una renovada URSS que incluía una federación de repúblicas independientes, menos centralizada, pero con un Presidente común y con iguales decisiones en política exterior y militar. En julio de ese año Gorbachov firmó con el Presidente estadunidense George H. Bush un tratado para reducir las armas nucleares estratégicas y en agosto un grupo de militares intentó derrocar a Gorbachov “para evitar la descomposición del país” .
Pero Boris Yeltsin se puso enfrente de los tanques golpistas formando un escudo humano logrando que el grueso del ejército rechazara el golpe y Yeltsin se convirtió en héroe nacional y el poder llegó a sus manos. En septiembre el Consejo de Estado reconoció la independencia de los países bálticos Letonia y Lituania y el 1 de diciembre los ucranianos votaron por su independencia.
Boris Yeltsin firmó un tratado con los líderes de Ucrania y Bielorrusia que marcaba el nacimiento de la comunidad de Estados Independientes conformada por diez de las quince repúblicas soviéticas, por lo que de manera formal se ponía fin al tratado que creó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Desde ese momento la bandera de la URSS fue arriada del Kremlin y la bandera tricolor de Rusia se izó poniendo fin al Estado comunista más grande de la historia y Estados Unidos se consolidó como la única potencia global.
En el contexto de la reunificación de Alemania previa a la disolución de la URSS, existe un documento que recoge una conversación entre el Secretario de Estados Unidos James Baker y Mijail Gorbachov en la que Baker dijo que Estados Unidos no estaba a favor de una Alemania neutral porque la Alemania occidental formaba parte de la OTAN y dijo lo siguiente: “Si tenemos presencia en una Alemania que es parte de la OTAN, no habría extensión de la jurisdicción de la OTAN ni de las fuerzas de la OTAN ni una pulgada hacia el este, si esto se acepta firmamos el acuerdo.” Ante lo cual Gorbachov aceptó aclarando que cualquier ampliación de la OTAN sería inaceptable (12).
En 1997 se firmó un Acta fundacional Rusia-OTAN, en la cual la OTAN se comprometió a no desplegar armas nucleares en territorio de los nuevos miembros y el compromiso de no expansión de la OTAN en antiguo territorio soviético, en 1999 se unieron a la OTAN la República Checa, Hungría y Polonia y en 2004 la OTAN siguió expandiéndose incorporando a Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania, Eslovenia y Eslovaquia.
En entrevista en julio del 2000 Robert Gates, Consejero de Seguridad Nacional en Estados Unidos en aquel entonces y posteriormente director de la CIA (Agencia Central de Inteligencia, por sus siglas en inglés) y más adelante secretario de Defensa. Afirmó que “seguir adelante con la expansión de la OTAN hacia el este, cuando a Gorbachov y a otros se les hizo creer que eso no ocurriría, al menos en un futuro próximo, creo que probablemente no sólo ha agravado la relación entre Estados Unidos y Rusia sino que ha hecho mucho más difícil hacer negocios constructivos con ellos”.
El 6 de abril de 2004 la Rada suprema en Ucrania que es la sucesora del soviet supremo de la república socialista soviética, aprobó una ley que permitió el libre acceso de las fuerzas de la OTAN al territorio de Ucrania, ante lo cual Putin dijo "basta, paren, es suficiente", pero la diplomacia de Occidente decidió ignorar su petición. Luego en 2008 la OTAN decidió iniciar acciones para la incorporación de Ucrania y Georgia, países limítrofes con Rusia. Rusia volvió a protestar formalmente preguntando que pasaría si Rusia decidiera construir bases en Canadá o México cerca de las fronteras de EEUU, pero no hubo retroceso alguno en la construcción de un cerco militar de la OTAN rodeando el territorio ruso.
En abierta violación al acuerdo de no cruzar una pulgada de las antiguas fronteras soviéticas, las fuerzas armadas de Estados Unidos y de la OTAN tienen bases militares multinacionales en Bulgaria, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania y Eslovaquia, por lo que esta presencia militar ubicada peligrosamente muy cerca de Rusia representa una verdadera amenaza para ésta última. La base de defensa antimisiles estadunidense de Redzikowo, en el norte de Polonia ya ha acogido a un contingente de marines de la Armada estadunidense y está situada a menos de 200 kilómetros de Kaliningrado, un enclave ruso en el mar báltico, por lo que la distancia a Moscú es de 1,305 kilómetros. Otros países de Europa donde Estados Unidos tiene bases militares son Alemania, Italia, Países Bajos, España, Portugal y Grecia.
Para el año 2014, las bases militares de Estados Unidos ya rodeaban territorio ruso, ante lo cual el Ex-Presidente soviético Mijail Gorbachov declaró que “la decisión de Estados Unidos y sus aliados de expandir la OTAN hacia el este se tomó de forma decisiva en 1993, ya con Bill Clinton como presidente de Estados Unidos. Desde el principio lo califiqué de gran error. Fue definitivamente una violación del espíritu de las declaraciones y garantías que se nos hicieron en 1990”, afirmó.
Los años noventa se caracterizaron por ser momentos de incertidumbre social, confusión generalizada, temor al futuro porque cayó el muro de Berlín, desapareció la URSS y se vino abajo el sistema socialista dentro del cual vivieron durante décadas millones de personas. Con estos cambios geopolíticos desapareció el orden mundial bipolar que se caracterizaba por el equilibrio del poder entre Estados Unidos y la Unión soviética y surgió un nuevo orden mundial unipolar bajo el mando de Estados unidos. Treinta años después nos encontramos viviendo una experiencia similar en una especie de “deja vu”, porque estamos presenciando la caída del orden mundial liderado por Estados Unidos y estamos siendo testigos del surgimiento de un nuevo orden mundial multipolar.
El síndrome de Timisoara en nuestros días
Timosoara es una ciudad de Rumanía, un lugar que fue parte activa de las movilizaciones colectivas que se dieron previamente a la caída de la Unión soviética, en 1989 miles de personas salieron a las calles a protestar en contra de la dictadura de Nicolás Ceausescu, quien fue rodeado por una multitud de más de 100,000 personas cuando intentaba huir con una fortuna de más de $1,000 millones de dólares, fue sometido a juicio popular y ejecutado de inmediato.
Los periodistas occidentales fueron invitados para ver los horrores del régimen y presenciaron el desentierro de fosas comunes en las cuales se encontraron 19 cadáveres que se afirmó fueron víctimas de la dictadura de Ceausescu. Una agencia de noticias yugoeslava citó el número de muertos encontrados en 4,300 y otras agencias occidentales contribuyeron a difundir esa cifra sin confirmarla e inclusive aumentándola hasta afirmar que se encontraron 70,000 cuerpos enterados en fosas comunes.
Un fotógrafo tomó una fotografía de un hombre no identificado llorando sobre los cuerpos de un madre y un bebé, esta fotografía y varias de los cadáveres recorrieron el mundo y se generó una condena mundial a la dictadura de Nicolás Ceausescu. Un mes después se supo que que el hombre que lloraba y la mujer muerta no eran los padres del bebé fallecido y que en realidad los cadáveres eran de personas que habían fallecido mucho antes de que se produjeran las protestas y la mujer había muerto de cirrosis y el bebé sufrió el síndrome de muerte súbita del lactante. Por otro lado, se confirmó que los muertos mostrados habían sido desenterrados en “un cementerio de pobres” y fueron usados para darle verosimilitud a la información de la crueldad de la dictadura de Ceausescu. Algunos huesos eran de animales y los cadáveres fueron maquillados y colocados en el suelo para que los periodistas tomaran fotografías.
Por esta manipulación de la información Timisoara se convirtió en sinónimo de manipulación y sensacionalismo de los medios, su nombre se utiliza para describir que una noticia es falsa y por esa razón, al haber sido descubierto el fraude , se consideró a este intento de manipulación de la información como el primer triunfo mundial de la sociedad del espectáculo y se acuñó el término “síndrome de Timisoara” como una obsesión por obtener y difundir información no verificada o directamente falsa (13).
El descubrimiento del engaño fue una verdadera sorpresa, pero 35 años después en la sociedad donde la información circula como un tsunami a través de internet y redes sociales, la fabricación de noticias falsas es una práctica cotidiana, tan común que nadie se preocupa por confirmar la información que está recibiendo y acepta las noticias cotidianas como información verdadera “porque lo dijeron en televisión”, al igual que cree en aquello que logra leer “porque está publicado en un libro”.
Se pasan por alto dos cosas muy importantes: la primera es que los medios masivos de información son de propiedad privada y la información se ha convertido en una mercancía y a la vez en un instrumento de control social porque como bien dice el sociólogo Manuel Castells “el poder se basa en el control de la información y el poder depende del control de la comunicación para modelar las mentes de millones de ciudadanos (14). El control de las formas de pensar, sentir y actuar de millones de personas se facilita por el avance tecnológico que ha permitido la producción masiva de telefonía celular y en nuestros tiempos este producto se ha convertido en un artefacto que funciona como un apéndice del cuerpo humano porque existe una dependencia hacia el mismo que ha generado un nuevo tipo de adicción que es la nomofobia que consiste en padecer ansiedad si se pierde el teléfono celular.
En la era de la información digital millones de personas pasan varias horas atentos a las pantallas de los dispositivos digitales (computadoras, tabletas, teléfonos, etc.), navegando por internet e interactuando en redes sociales. En su camino por varias veredas virtuales, cada usuario va dejando rastros de su paso en los diferentes espacios de internet que visita y cada clic en sus teclados funcionan como las migajas de pan que dejó Gretel en el cuento de Hansel y Gretel, de tal forma que deja un rastro de información virtual que pasa a ingresar a una base de datos donde un ejército de psicólogos, mercadólogos, politólogos, economistas, administradores, etc., retoman toda esa información para construir perfiles psicográficos en las que identifican rasgos de personalidad, necesidades psicológicas, tendencias sexuales, orientación política, nivel socioeconómico, etc. (15).
Con esta información proceden a diseñar un producto que satisfaga esos deseos, necesidades y expectativas de tal forma que contenga las características que satisfará las mismas. Este producto puede ser una bebida, ropa casual, calzado, un automóvil, una casa o un candidato a elecciones que utilice un discurso de campaña que responda a tales deseos, expectativas y necesidades de los votantes. Nada sucede al azar, nada es coincidencia en nuestros días, todo está planeado de manera calculada para obtener el resultado deseado porque vivimos en una sociedad donde existe un control social de las masas.
Porque la manipulación de los pensamientos, sentimientos e ideología de millones de personas es parte de una realidad en la que los medios masivos de información son de propiedad privada y los dueños de las plataformas digitales aprovechan los avances de la tecnología para ejercer un control social, al promover información falsa, generar adicción al uso de dispositivos tecnológicos y transformar al homo sapiens en homo videns u homo consumens.
Los políticos nos mienten, nosotros sabemos que mienten, ellos saben que sabemos que nos mienten y aún así nos siguen mintiendo porque la mentira se ha institucionalizado y para algunas personas les es imposible distinguir entre la verdad y la mentira. La manipulación de la información y la distorsión de los hechos ha llegado a tal punto que se cuestiona si realmente el ser humano llegó a la luna, si el derrumbe de las torres gemelas en Nueva York fue en realidad un autoatentado, si el disparo que recibió Donald Trump en una oreja fue un montaje para aumentar su rating político, etc.
En un contexto social donde existen guerras, la primera baja es la verdad porque se manipula la información para justificar las guerras, el ejemplo más claro es el genocidio que Israel está cometiendo en la franja de Gaza en particular y en todo el territorio palestino en general. La propaganda sionista afirma que el grupo Hamas comenzó la”guerra” el 7 de octubre del 2023 cuando invadió territorio palestino ocupado por Israel y millones de personas colocaron la bandera de Israel en las ventanas de sus redes sociales mostrando apoyo a Israel.
Lo que ocultan las grandes cadenas de televisión es la parte en la guerra en Israel no comenzó ese 7 de octubre con la incursión de miembros del grupo Hamás en territorio israelí, en realidad el conflicto se originó en noviembre de 1947 cuando después de la segunda guerra mundial, Inglaterra decidiera retirarse de Palestina y la ONU emitió la resolución 181 en la que se propuso formalmente la partición del territorio palestino y la creación de dos Estados, uno árabe y otro judío, con la condición de que Jerusalén pasara a estar bajo control internacional.
Pero en respuesta a las protestas palestinas, Israel procedió en 1949 a ocupar casi la mitad de los territorios que la ONU designó para la población árabe y la ocupación israelí de territorio palestino continuó durante las siguientes décadas, hasta que entre 1967 y 1973 Israel tomó el control del resto del territorio palestino, incluida la ciudad de Jerusalén (16). Estas acciones se dieron con tal frecuencia e impunidad que la parte territorial que ocupaban los palestinos se ha ido reduciendo en la medida que crecía el territorio ocupado por Israel, hasta quedar sólo pequeñas fracciones de tierra ocupada por palestinos.
Un cambio ocupacional que no puede evitarse llamar colonización y que ha sido realizado por la vía violenta, pero ante los ojos del mundo entero Israel se presenta como “el pueblo elegido de Dios” que está regresando y recuperando lo que fue su país de origen, cuando en realidad, los ciudadanos israelíes son ciudadanos de origen europeo que decidieron abrazar al judaismo y eso no les da ningún derecho de realizar una limpieza étnica de palestinos en la franja de Gaza, desalojando por la fuerza a palestinos de sus casas y mucho menos para cometer genocidio.
A lo largo de todos estos años que precedieron la incursión de Hamas el 7 de octubre del 2023, millones de palestinos fueron desalojados de sus viviendas y obligados a abandonar el país prohibiéndoles el regreso al mismo, mientras sus viviendas eran destruidas para construir asentamientos de colonos judíos y cientos de miles de palestinos fueron asesinados por el ejército de Israel que construyó la cárcel a cielo abierto más grande del mundo que es la franja de Gaza. Pero los medios hablan del “legítimo derecho de Israel” para defenderse (o vengarse) utilizando un ejército que se considera de los mejores del mundo, que cuenta con flotas de aviones, barcos, helicópteros, tanques, vehículos militares, drones, armamento de última generación, para combatir a un pueblo que no tiene ejército regular, no cuenta con artillería pesada, no tiene aviones de combate, tanques, vehículos ni helicópteros.
Una gran mayoría de la población mundial ve con gran indiferencia el genocidio del pueblo palestino, pensando que es un “eterno conflicto” la “pelea” entre palestinos e israelíes. Durante estos últimos años el mundo entero ha presenciado en las pantallas de sus dispositivos electrónicos los bombardeos del ejército israelí sobre la franja de Gaza y aparentemente el hecho de que más de 60,000 palestinos hayan sido asesinadas, parece no conmover a buena parte de la población, ni siquiera el dato de que mas de 20,000 de esas víctimas hayan sido niños despierta un sentimiento de indignación, lo cual refleja la existencia de una sociopatología, de una ceguera moral que ha sido el resultado del “síndrome de Tisiomara” aplicado al genocidio del pueblo palestino (17).
La narrativa sionista culpa al grupo Hamás de ser el “responsable de la guerra”, los etiqueta de “terroristas” y bajo la acusación de que usa a civiles como escudos humanos procede al bombardeo de zonas ocupadas por refugiados civiles. No considera que los integrantes del grupo Hamas son jóvenes que crecieron su infancia y adolescencia sufriendo la pérdida de sus familias, amistades y hogares por la violencia israelí que lleva décadas diezmando al pueblo palestino, por lo que decidieron tomarlas armas para defender sus vidas y a sus familias (18).
El síndrome de Tisiomara se manifiesta en el caso de que los medios occidentales de información insisten en llamar “guerra” a lo que en reallidad es un genocidio y va mucho más allá de la distorsión de la información porque se acompaña de un adoctrinamiento, de la imposición de una aversión distorsionada de los hechos y de actos de violencia en contra de quienes cuestionen la narrativa occidental, revelando con ello, no sólo el rostro del autoritarismo, sino el surgimiento de un totalitarismo que viola la libertad de expresión, extermina la democracia y abre el camino para la instauración del fascismo como forma de gobierno (19).
El uso de la mentira con fines belicistas no es algo nuevo, durante la guerra fría se realizaron varias campañas de propaganda antisoviética que lograron crear la figura de los rusos como asesinos desalmados que se estaban preparando para invadir Estados Unidos para imponer el comunismo en el país del “sueño americano” y de las libertades civiles. Estas campañas calaron tan hondo que el patriotismo norteamericano tiene como un ingrediente principal el odio y rechazo al comunismo un sentimiento que ha resistido el paso del tiempo y sobrevivido a pesar de la caída de la Unión Soviética y desaparición del socialismo soviético, porque en las mentes de millones de norteamericanos existe la errrónea idea de que “Rusia sigue siendo un país comunista”.
A pesar de que la OTAN surgió el 4 de abril de 1949 con la firma de un tratado entre 12 países que acordaron una garantía de seguridad de los países de Europa occidental ante una posible amenaza de invasión de la Unión soviética y después de la caída del muro de Berlín y la desaparición de la URSS, lo pertinente era que se disolviera también la OTAN porque la amenaza que justificó su creación desapareció, pero sucedió todo lo contrario porque para Estados Unidos, Rusia sigue siendo percibida como una amenaza para la paz mundial. La OTAN creció con la adhesión de nuevos miembros, principalmente de ex-repúblicas soviéticas y se expandió cerca de las fronteras de Rusia instalando bases militares, invirtiendo la situación de tal forma que si antes los países occidentales sentían la amenaza soviética, ahora era Rusia la que estaba amenazada por estar rodeada de varias bases militares.
En 2010 EEUU instaló misiles en Polonia y Rumania, violando de nuevo el acuerdo de 1994. Ese mismo año el pueblo ucraniano eligió de Presidente a Viktor Yanukovic, bajo un programa de gobierno que prometía neutralidad entre Rusia y la OTAN. En 2014 Rusia y Ucrania firmaron un acuerdo en que Rusia buscaba el arriendo de Sebastopol por 25 años. No había ninguna intención de anexarse Crimea ni Donbas.
Pero en noviembre de 2013 en los eventos que recibieron el nombre de Euromaidán (en ucraniano Yevromaidán que significa Europlaza) y que consistieron en una serie de manifestaciones y disturbios heterogéneos que operó Estados Unidos a través de la CIA y lograron derrocar al Presidente Víctor Yanukovich, líder de una formación política prorrusa. La intervención norteamericana fue demostrada con la famosa y escandalosa llamada que se filtró entre Victoria Nuland y el embajador americano en Ucrania, Geoffrey Pyatt. y el 6 de abril de 2014 toma el poder un gobierno de derecha en Ucrania que desata una fuerte represión en contra de las fuerzas separatistas prorusas de la región del Dombás que luchaban por la independencia de su región, lugares donde la población es mayoritariamente rusófona.
Luego
llegó el tratado de Minsk II que estableció autonomía para las
regiones rusoparlantes del este de Ucrania. Este acuerdo fue apoyado
de forma unánime por el Consejo de Seguridad de la ONU. Pero EEUU y
la nueva Ucrania intervenida decidieron que no sería obligatorio.
Ucrania masacró a varios miles de ciudadanos rusoparlantes en el
Donbas con Zelensky como autor intelectual y principal organizador de
las riadas genocidas. Luego en 2022 EEUU reclamó el derecho de poner
misiles "dondequiera" en Ucrania, y Blinken le dijo a
Lavrov que EEUU pondría sistemas de misiles en cualquier lugar de
Europa y no solo en Ucrania.
Ese
fue el casus belli o la causa que motivó la decisión de Rusia a
declarar la guerra a Ucrania para exigir a través de la acción
militar que la OTAN respetara la obligación de no expandirse al
este. Ni más ni menos. La intención de Putin con la guerra fue
detener el avance de la OTAN (obligada desde 1994 a no expandirse) y
obligar a Zelensky a firmar la neutralidad. Zelensky estaba listo al
séptimo día de iniciada la guerra para firmar la neutralidad con
Putin. Pero a último minuto Zelensky decidió declinar la firma por
solicitud directa de Joe Biden. La idea era incorporar a Ucrania,
Rumania, Bulgaria, Turquía y Georgia en un anillo de bloqueo a Rusia
al Mar Negro (20).
Después de la entrada de Rusia a Ucrania, el síndrome de Tisiomara se manifestó una vez más cuando como resultado de la distorsión de la información en medios masivos de comunicación se logró manipular la percepción de este conflicto, para generar actitudes de apoyo a una de las partes logrando que millones de personas colocaron la bandera de Ucrania en las ventanas de sus dispositivos virtuales en forma de protesta en contra de “la invasión rusa”.
Nuevamente los rusos eran los malos de la película, durante estos últimos tres años Estados Unidos utilizó a Ucrania como punta de lanza para golpear a Rusia y manejando el viejo discurso de que la federación rusa representaba una amenaza porque invadiría los países de Europa, involucró a todos los países miembros de la OTAN y de la Unión Europea para apoyar al gobierno neofascista de Ucrania con armamento militar, dinero en efectivo, asesoría tecnológica y militar con el objetivo de desgastar y provocar una reacción de Rusia en contra de algún miembro de la OTAN, para utilizar esta acción como pretexto para a invadirla y colonizar territorio ruso. Estados Unidos ha otorgado más de $140 mil millones de dólares y la Unión Europea ha enviado a Ucrania 145 mil millones de dólares.
Las acciones en contra de Rusia no se limitaron a apoyar en forma militar y financiera al gobierno de Ucrania, porque Estados Unidos y La Unión Europea iniciaron una guerra comercial que incluyó miles de sanciones comerciales en contra de Rusia con el objeto de aislarla del resto del mundo, también la Unión Europea congeló $ 300 mil millones de dólares de activos procedentes del Banco Central de Rusia y que estaban depositados en la institución financiera Euroclear con sede en Bruselas.
Con la victoria de Donald Trump, el apoyo militar a Ucrania se ha visto reducido y el peso de sostener la guerra ha recaído en los gobiernos de la Unión Europea, que ante el avance imparable de las tropas rusas en territorio ucraniano, el debilitamiento del gobierno ucraniano y el reclutamiento forzoso de ciudadanos para enviarlos a combatir a la guerra, discuten en estos días la idea de pasar del congelamiento a la incautación de tales activos rusos para utilizarlos para financiar la ayuda militar y humanitaria a Ucrania (21).
En un abuso más de la mentira en tiempos de guerra, la Unión Europea discute la posibilidad de enviar un “ejercito de paz” a Ucrania integrado por militares de países que pertenecen a la UE e inclusive de otros países. Mientras esto se discute, existe el acuerdo al interior de esta agrupación internacional de la necesidad de aumentar el gasto “en defensa militar”, para rearmarse y estar preparados para una posible invasión de Rusia. Para justificar el apoyo militar a Ucrania aumentando el presupuesto militar y recortando el presupuesto de salud, educación, pensiones y empleo sin encontrar resistencia, se realizó una campaña de miedo entre la población europea, presentando la imagen de Rusia como una amenaza inminente porque “La democracia y libertad europea se están defendiendo en Ucrania, ¿si cae Ucrania en manos rusas, cual nación europea será el siguiente objetivo del imperialismo ruso'” (22).
En este contexto, el canal 4 de la televisión croata le permitió hablar a Vladimir Putin. Se dirigió a los europeos: «¡Rusia nunca ha sido y nunca será vuestro enemigo!No queremos materias primas ni riquezas europeas, tenemos nuestras propias materias primas y riquezas, no necesitamos en absoluto vuestras materias primas. Rusia es el país más rico del mundo en materia de materias primas.No queremos vuestra tierra ni vuestro territorio. Mirad qué grande es Rusia en el mapa. Rusia es el doble del tamaño de toda Europa en un solo lugar. ¿Para qué necesitamos vuestra tierra? ¿Qué hacemos con ella?
¿Por qué cree que Rusia es un enemigo de Europa? ¿Qué daño le ha causado Rusia?¿Les hemos vendido gas y materias primas a precios inferiores a los que les venden actualmente sus “amigos”? SÍ¿Rusia sacrificó a 20 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial para deshacerse de los nazis? SÍ¿Fue Rusia el primer país en ayudar a Europa durante la pandemia de Covid? SÍ¿Ayudamos a Europa cuando hubo incendios y desastres naturales? SÍ¿Qué te ha hecho Rusia que la odias tanto?¡Rusia no es vuestro enemigo; vuestros verdaderos enemigos son vuestros líderes, aquellos que os dirigen!» (23).
Mientras Donald Trump insistía en negociar la paz en Ucrania actuando como protagonista en el rol de mediador, exigiendo a Zelensky la entrega de tierras raras y manejaba una imagen de pacificador, la NASA reveló que descubrieron una base militar estadunidense enterrada bajo el hielo en Groenlandia, misma que se encuentra en perfecto estado y que representa el motivo real por el cual el mandatario estadunidense pretende apoderarse de Groenlandia para seguir con la eterna intención estadunidense de acabar con Rusia (24). Su papel de pacificador en la guerra entre Ucrania-OTAN-EU contra Rusia, no le impide autorizar bombardeos en Yemen para exterminar a los combatientes Huttíes que controlan el mar rojo impidiendo el paso a embarcaciones israelíes o que tengan trato con Israel, en apoyo al pueblo palestino.
Pero en estos momentos gran parte de la población estadunidense está saliendo a las calles para protestar en contra de los innumerables decretos presidenciales emitidos por Donald Trump, los cuales incluyen despidos masivos de varias dependencias de gobierno, corte del presupuesto a varios programas federales de asistencia social como apoyo a veteranos de guerra, medicaid, medicare, carestía de huevo, aumento de la inflación, etc. A estos ciudadanos inconformes con la incorporación de los señores tecnofeudales en las estructuras del nuevo gobierno (25), no sólo han canalizado su ira en contra de la empresa Tesla propiedad de Elon Musk, incendiando centros de recarga o vandalizando, sino que los propios propietarios de autos Tesla han decidido deshacerse de dichos automóviles como forma de protesta a la incorporación al gabinete y actuación de Elon Musk. La nueva forma de gobierno en Estados Unidos está destruyendo el Estado del bienestar privatizando servicios que eran públicos y reduciendo el pago de impuestos al 0.1 por ciento de los contribuyentes, es decir, se beneficia a los billonarios, mientras el peso de la crisis económica recae en los hombros de la clase trabajadora. (26).
Pero aparentemente, lo que ha despertado más indignación en el pueblo estadunidense, principalmente entre quienes integran el movimiento Maga (Make América Great Again), ha sido el alejamiento de Donald Trump de Vlodomir Zelensky y el acercamiento a Vladimir Putin. Este comportamiento de Trump es un factor que une a simpatizantes del Partido demócrata con integrantes de MAGA, porque comparten la percepción de que Donald Trump se ha convertido en un traidor que se pone del lado de Putin y la decisión de los representantes republicanos de no realizar encuentros públicos para no enfrentar la ira ciudadana sólo está agravando el distanciamiento del pueblo estadunidense con su actual gobierno que a tan sólo 60 días de gobierno empieza a mostrar una gran baja en los índices de aceptación social y esto se refleja en los constantes abucheos a Donald Trump y los gritos que lo llaman “traidor” se escuchan en todas las manifestaciones que se están presentando en todo el territorio estadunidense porque el acercamiento hacia Putin ha exacerbado el odio hacia los rusos y han llegado al extremo de llamar a Vlodomir Zelensky “líder del mundo libre”.
Paralelismos entre el pasado y presente
En el contexto de circulación de noticias falsas que circulan en internet y redes sociales no debe extrañar que las nuevas generaciones padezcan amnesia histórica y desconozcan los acontecimientos del pasado que determinaron que el mundo haya llegado al punto en el cual nos encontramos, por lo que considero necesario mirar hacia el pasado para comprender de mejor manera el momento presente en el cual se encuentran similitudes con las condiciones que prevalecían antes del inicio de la segunda guerra mundial.
La acusación de Donald Trump hacia Vlodomir Zelensky de que estaba jugando con la amenaza de una tercera guerra nuclear, no fue exagerada porque todo indica que nos encontramos en condiciones de preguerra mundial, pero sí fue bastante tendenciosa porque lo que no dijo fue que el Presidente Ucraniano ha jugado el papel de marioneta de Estados unidos en su permanente deseo de terminar con Rusia evitando la confrontación directa.
El viejo orden mundial unipolar basado en el control mundial de Estados Unidos tiende a desaparecer y el mundo entero se encuentra sumido bajo una sensación de confusión, temor e incertidumbre sobre el futuro que nos espera. Este cúmulo de sensaciones nos llevan a recordar de forma inevitable el ambiente social que prevaleció cuando cayó el muro de Berlín, desapareció la URSS, terminó el orden mundial bipolar que mantenían un equilibrio entre Estados Unidos y la Unión soviética, dando lugar al surgimiento de un nuevo orden mundial unipolar basado en el poderío militar de Estados Unidos que duró 36 años y que hoy agoniza.
Pero ésta incertidumbre social no es la única similitud que podemos encontrar al comparar la situación actual con hechos del pasado, recordemos que en la primera mitad del siglo pasado en toda Europa crecía la popularidad de los partidos nacionalistas fascistas. Desde 1922 en Italia gobernó Benito Mussolini (1883-1945), líder del partido fascista italiano. Para 1939, el general Franco (1892-1975) gobernaba en España. En Alemania, Adolf Hitler (1889-1945) era el líder del Partido Nacionalsocialista Obrero alemán (Partido Nazi), que era la facción más importante luego de las elecciones de julio y noviembre de 1932. Incluso había agrupaciones fascistas en países democráticos, como en Gran Bretaña.
El día de hoy vemos en la escena internacional a líderes autoritarios como Donald Trump en Estados unidos, Benjamín Nethanyahu en Israel, Javier Milei en Argentina, Dina Boluarte en Perú, Víctor Orban en Hungría, Recep Tayyip Erdogan en Turquía, Dick Shoof en países bajos, Giorgia Meloni en Italia, Petr Pavel en república checa, etc. La reducción de la democracia al ámbito electoral, de la política al comportamiento de los políticos y de la lucha política a la lucha electoral, ha distorsionado la lucha por un cambio social y se ha creado un vínculo de dependencia de la ciudadanía hacia ciertas figuras políticas por lo que la población se ve reducida a la condición de “seguidores” de algún partido o candidato político.
En este contexto amplias capas de la población mundial han manifestado inclinaciones electorales hacia la ultraderecha de manera predominante y de forma excepcional hacia políticos de izquierda.
En el siglo pasado los partidos de derecha extrema eran dirigidos por líderes carismáticos que aprovechaban la inconformidad social por la crisis económica y utilizan la existencia de un sentimiento nacionalista popular para transformarlo en una forma de pensamiento mucho más siniestra: el fascismo. Cada uno de esos líderes fascistas eran objeto de un culto a la personalidad y su influencia aumentaba en la medida que crecía un sentimiento de obediencia y lealtad hacia sus figuras.
De manera particular las tropas alemanas nazis estaban motivados por un culto a Adolf Hitler que se manifestaba en el hecho de que todos los miembros de las fuerzas armadas tenían que prestarle juramento a Hitler personalmente y el pueblo alemán le brindaba una obediencia ciega porque veían en su liderazgo autoritario una esperanza de recuperar su grandeza como nación aria y al mismo tiempo una forma de eliminar el sentimiento de humillación que experimentaron por haber perdido la primera guerra mundial y haberse visto obligados a pagar los costos de reconstrucción de la misma.
Donald Trump, Benjamín Nethanyahu, Javier Milei, Erdogán y demás políticos de ultraderecha gobiernan en forma autoritaria, exigen obediencia ciega a sus mandatos, utilizan su poder para beneficiar sus intereses personales y sus comportamientos recuerdan la conducta de los líderes fascistas del siglo pasado.Aunque no eran exactamente iguales en todos los países, los partidos fascistas sí tenían algunos objetivos clave en común, uno de estos elementos en común es que percibían la revolución rusa de 1917 como una amenaza e identificaban a los comunistas como enemigos de su ideología nacionalista. Los líderes fascistas se presentaban como una tercera opción que promovía un nacionalismo extremo, el culto a la violencia, el desprecio hacia los diferentes y un rechazo al marxismo, al socialismo y al comunismo. El nazismo identificaba que los enemigos principales internos eran los judíos, los eslavos, los comunistas y los sindicalistas.
El temor a una tercera guerra mundial toma forma al ver que los líderes europeos han comprado el discurso estadunidense de que los rusos representan una amenaza para sus propios países porque “en Ucrania se lucha por la democracia, libertad y seguridad de toda Europa”. Rusia no se ha quedado atrás y ha desarrollado un potencial militar que ha sorprendido a los países de occidente con el uso de armas nuevas con gran potencial destructivo y la incorporación de más de 10,000 soldados coreanos que llegaron a territorio ruso en octubre del 2024 para combatir al lado de Rusia. (27). Con el uso de la distorsión de la información, la difusión de noticias falsas y la promoción del miedo, los líderes europeos intentan aumentar el gasto militar para prepararse para una guerra continental en la cual identifican a Rusia como el principal enemigo, tal y como durante la guerra fría se identificaba a los comunistas como un peligro para toda la humanidad.
El uso de la mentira por parte de los líderes occidentales que afirman que Rusia planea invadir países europeos para expandir su territorio, les ha funcionado para convencer a sus pueblos de la necesidad de aumentar el presupuesto militar y estar preparados para enfrentar una guerra militar. Bajo esas premisas en los últimos tres años los países europeos se subordinaron a los líderes de la OTAN en su lucha en contra de Rusia sin importar que la OTAN estuviese controlada por Estados Unidos y fuese utilizada para defender los intereses de este país. En la aplicación de sanciones comerciales en contra de Rusia, las poblaciones más afectadas fueron los habitantes de países europeos. La OTAN promovió una agenda militarista sin apoyo popular que incluyó aumentos considerables al gasto militar y una reducción del presupuesto en gasto social, afectando programas de salud, pensiones, educación, trabajo y ocasionó una agudización de la economía al aumentar la inflación.
El argumento que dio origen a la OTAN fue la defensa de Europa de la amenaza de la unión soviética, pero la Unión soviética ya no existe y en su lugar ha sido construido un sentimiento colectivo de temor de una posible invasión militar de Rusia a los países europeos. La manipulación de la información para justificar aumento en el gasto militar y versión de una inminente amenaza de una invasión rusa en países europeos han sido promovidas desde Estados Unidos y replicada por los líderes de la Unión Europea y de la OTAN y para justificar este gasto sin encontrar resistencia se ha promovido el miedo en la población europea manejando la estrategia de la demonización de Rusia para justificar la guerra.
Afortunadamente, la propuesta del rearme de la Unión Europea que contemplaba crear un fondo de mas de $800,000 millones de euros para ser utilizados en aumentar el presupuesto militarizar para la “defensa de Europa”, fue rechazada este 21 de marzo al interior de la Unión Europea en una votación cerrada que quedó en 73 votos en contra y 71 votos a favor.
Es importante mencionar que detrás de esta votación se encuentra el rechazo colectivo de varios movimientos colectivos que tomaron las calles de países europeos como Italia, Francia, Alemania, etc., para expresar su rechazo a esta propuesta porque el peso de una guerra que fue impuesta desde arriba ha estado recayendo en los hombros de la clase trabajadora y población europea que enfrenta los estragos provocados por la agudización de una crisis económica, los recortes a los gastos de salud, pensiones, educación, empleo, etc. Sin embargo, los militaristas y neofascistas no se quedaron callados y han declarado que “cualquier país que se oponga a la militarización de Europa es un aliado de Rusia”.
Conclusiones
Las guerras siempre han tenido un motivo que las impulsa y éste es por lo regular el interés de las potencias mundiales por colonizar territorios ajenos para expandir su forma de gobierno sin importar que esto signifique el atropello de la soberanía de las naciones. En el caso de la segunda guerra mundial no fue la excepción y una de las principales causas fue la rivalidad comercial entre las principales potencias europeas, principalmente entre Inglaterra y Alemania que se disputaban territorios en todo el mundo.
Detrás de “la defensa de Ucrania ante la invasión de Rusia”, se encuentra la negación de la historia reciente que nos recuerda que Ucrania formó parte de la Unión soviética y gran parte de la población ucraniana es de origen ruso, con el surgimiento del neofascismo en Ucrania, la población de origen ruso fue objeto de hostigamiento, represión, violencia y asesinatos por parte de los neonazis durante 2014 hasta que Rusia decidió intervenir en Ucrania en 2022 para detener la limpieza étnica que realizaban los neonazis. Se oculta también que Rusia ha sido objeto de continuas agresiones durante las tres últimas décadas y que su territorio ha sido rodeado de bases militares estadunidenses, porque la OTAN y Estados Unidos han logrado construir 275 bases militares y emplazamientos de Estados Unidos en Europa (28) y Ucrania estaba destinada para convertirse en un bastión militar de occidente cuando se aceptara su integración a la OTAN. Pero toda esta información es ignorada por la propaganda occidental y parten de la premisa de que “Rusia invadió Ucrania”.
Es la misma estrategia que utiliza la propaganda israelí al distorsionar la realidad del genocidio del pueblo palestino que ha estado cometiendo durante décadas, al afirmar que el grupo Hamás inició las hostilidades con su violenta incursión del 7 de octubre y en base a esta mentira Israel ha reivindicado su “derecho de defensa (venganza)”, al dejar caer bombas en campamentos de refugiados palestinos utilizando el argumento de que Hamas utiliza a la población civil como “escudos humanos”.
Entonces, si miramos con atención podremos ver que la amenaza de que Rusia invadirá países europeos es una mentira y que en realidad el país que está siendo amenazado es Rusia, porque cerca de territorio ruso hay presencia de miles de soldados estadunidenses listos para atacar este país en cualquier momento y su sola presencia revela el interés colonialista de este país que intenta concretar su intención de terminar con el gobierno ruso para apoderarse de su territorio. Por esa razón no es exagerado decir que desde hace años han estado soplando tiempos de guerra en Europa, pero en este año 2025 en particular con el ascenso de la ultraderecha al poder en varios países, los vientos de guerra se están extendiendo por todo el mundo y no se trata sólo de una guerra militar, también es una guerra comercial.
Pero es de particular importancia que tomemos consciencia de que la principal guerra que estamos enfrentando diariamente es una guerra de narrativas como la que intenta hacer ver a los inmigrantes ilegales de Estados Unidos como criminales y una amenaza social. Diariamente recibimos un tsunami de desinformación que ha creado un permanente síndrome de Tisiomara y esta distorsión de la realidad es la que permite a los líderes autoritarios gobernar con libertad, porque el uso de la mentira y la distorsión de la información forma parte intrínseca del discurso de los políticos y esto impide que la población pueda hacer una distinción clara entre las noticias falsas de las noticias verdaderas y ante el predominio de una ignorancia colectiva y la construcción premeditada de una confusión generalizada (29), se han creado actitudes de obediencia colectiva de los seguidores de estos líderes políticos y de indiferencia social en el resto de la población que prefiere “alejarse de la política” (30) .
Por todo el mundo hay movilizaciones colectivas y a la lucha en contra del genocidio del pueblo palestino que se está dando en los cinco continentes, se suman las movilizaciones en contra de la continuación de la guerra en Ucrania, en contra de la militarización de Europa, en contra de la voracidad de la oligarquía transnacional que no acepta la disminución de sus ganancias y pretende abrir nuevos frentes de guerra porque las guerras son un negocio que les reditúa grandes ganancias económicas. Acaba de pasar la conmemoración del 8 de marzo que movilizó a millones de mujeres que luchan en contra del patriarcado en todo el mundo y en defensa de derechos para las mujeres, de reclamos por su seguridad y de protesta en contra de los feminicidios.
Estas luchas sociales están generando un aprendizaje y desarrollando una inteligencia social porque algo está pasando en todo el mundo y ese algo es que amplios sectores de la sociedad están comprendiendo que las luchas sociales no deben darse en forma fragmentada ni aislada de otro tipo de luchas que están teniendo lugar en el mismo espacio y tiempo histórico, por lo que se está creando una visión de totalidad que permite ver que todos los problemas sociales tienen causas estructurales por lo que todos los movimientos sociales luchan en contra de un mismo enemigo que presenta diferentes rostros pero responde a los mismos intereses por lo que es necesario actuar en forma unida, organizada y colectiva para ponerse de pie y luchar en contra del capitalismo, del colonialismo, del patriarcado y del neofascismo en cualquier lugar donde asome su rostro (32) .
El mundo está cambiando, un nuevo mundo multipolar está emergiendo y los ciudadanos del mundo entero ya no están dispuestos a dejar que unos cuantos individuos decidan el destino de millones de personas, por lo que están asumiendo un rol de sujetos políticos, han comprendido que los problemas personales tienen un origen global y sobre todo han comprendido el peligro que representa el arribo al poder del tecnofeudalismo, porque los billonarios pretenden someter la figura del Estado eliminando su función de bienestar social para desaparecer programas de bienestar social y utilizar los fondos públicos para enriquecer aún más sus fortunas personales (33).
Estamos observando y formando parte de cambios de paradigmas sociales, la Unión Europea presenta una grave grieta y representantes de varios países que forman parte de la misma, se plantean su salida porque pertenecer a la Unión Europea significa ser parte de la OTAN y ésta última organización se formó para defender los intereses de los Estados Unidos y el bienestar de los pueblos europeos se ha sacrificado para proteger los intereses estadunidenses.
Estamos observando un cambio de paradigma al interior de la unión Europea que se enfrenta a la premisa “renovarse o morir”, porque no es lo mismo provocar a Rusia contando con el manto protector del poderío militar de Estados Unidos, que enfrentar a Rusia contando sólo con los ejércitos que tiene cada país europeo. Por lo pronto, es evidente que a Estados Unidos le urge terminar con la guerra en Ucrania, para centrar sus recursos en prepararse en un futura confrontación con la potencia de China. Los vientos de guerra cambian de rumbo, pero siguen soplando por lo que es necesario detener los proyectos belicistas antes de que sea demasiado tarde.
En la construcción de este nuevo orden mundial irrumpe en el escenario global la figura de México que se reconstruye a si mismo como un país soberano e independiente y Claudia Scheinbaum muestra al mundo entero gran dignidad al enfrentar la guerra comercial iniciada por Donald Trump dando clases magistrales de diplomacia y defensa de la soberanía ante quien era considerado el país más poderoso del mundo y antaño todos los gobernantes se arrodillaban y por estas acciones México se presenta como una naciente potencia que está mostrando una gran capacidad de liderazgo que representa los intereses de los pueblos latinoamericanos, es envidia de países de todos los continentes y por esas razones sin duda alguna ocupará un lugar preferencial en el nuevo orden mundial que se está construyendo. En el 2018 y en el 2024 México le dio una gran lección al mundo entero y ésta consiste en demostrar que sí es posible lograr un cambio social por la vía pacífica, que la democracia es el camino a seguir para impulsar grandes cambios sociales y el día de hoy Claudia Scheinbaum está enseñando a todo el mundo que la política permite negociar postura antagónicas si se usa “la cabeza fría”.
Pero detrás de Claudia Scheinbaum está el respaldo de más del 80% del pueblo mexicano y para consolidar esta unidad entre pueblo y gobierno, se requiere educar a la población en la construcción de una nueva política que no se limite a las jornadas electorales, ni dependa de los partidos políticos, ni mucho menos de políticos que actúan como pastores que guían rebaños de votantes en jornadas electorales, una política que permita construir la autonomía individual en cada ciudadano porque una sociedad autónoma requiere de ciudadanos autónomos que no estén anestesiados socialmente y que hayan experimentado un despertar político porque esa es la base para consolidar una democracia social (34).
Necesitamos una política que retome el sentido original que Aristóteles le dio a la palabra Politika como “asuntos de las ciudades”, en donde las discusiones eran públicas y todos los ciudadanos cumplían con su obligación de participar en encuentros colectivos. Ante el avance de la ultraderecha en la conquista del poder político quienes de inmediato han arreciado las agresiones en contra de la población trabajadora y población en general y debido al surgimiento de grupos neofascistas que actúan motivados por un discurso de odio en contra de minorías sociales, necesitamos salir de la anestesia social creada por el desarrollo tecnológico que mantiene a una gran parte de la población confortablemente aturdida navegando en redes sociales.
Debemos impulsar un despertar político asumiendo un rol de sujetos políticos que de manera consciente aceptamos construir una identidad como agentes de cambio social, para reforzar el vínculo de pertenencia a nuestras comunidades de tal forma que dejemos atrás el hiperindividualismo y la condición de consumidores a la que nos han reducido para empezar a actuar como ciudadanos responsables reconociendo que nuestros problemas personales tienen un origen global, que lo personal es político y que los problemas que afectan a nuestras colectividades sólo podrán ser resueltos si actuamos en forma colectiva, organizada y unida.
A través del boicot al consumo en empresas como CocaCola, Starbucks, WaltMart, Tesla y otras grandes corporaciones hemos aprendido que una sola acción individual, realizada en forma simultánea por millones de personas al mismo tiempo puede lograr grandes cambios sociales, sigamos por ese camino que está creando las condiciones para el surgimiento de un poder colectivo que nos permite romper la asimetría y confrontar en mejores condiciones al poder económico y al poder político para detener el proceso de destrucción del Estado de bienestar social que el poder corporativo está intentando realizar en varios países del mundo entero.
Después de la caída del muro de Berlín y la disolución de la Unión soviética, se manejó la premisa de que el capitalismo triunfó sobre el socialismo y el comunismo, por lo que el sistema se presentaba como el grado máximo de evolución social en la historia de la humanidad. pero en las últimas tres décadas, el capitalismo mostró su rostro salvaje al aumentar la desigualdad social al extremo de que menos del 1% de la población mundial concentra la mayor parte de la riqueza que se produce y un 99 por ciento de la población mundial enfrenta una creciente precariedad en sus condiciones de existencia al grado de que una gran mayoría vive en condiciones de pobreza y marginación económica sin esperanza de cambio alguno, mientras que un número reducido de billonarios goza de una vida llena de lujos y privilegios disfrutando de grandes esperanzas.
La verdadera amenaza para los pueblos del mundo entero son los hiperricos que están utilizando la tecnología para crear una era de tecnofeudalismo al tomar el poder político y mutilar la figura del Estado de tal forma que no existan regulaciones que controlen su insana obsesión por seguir aumentando aún más sus fortunas personales sin experimentar remordimiento alguno si esto implica condenar a un mayor sufrimiento colectivo y la muerte de amplias capas de la población global. El mundo entero avanza por un camino que le conduce a su propia autodestrucción, guiado por cuatro jinetes del apocalipsis contemporáneo: capitalismo, colonialismo, patriarcado y fascismo.
1.- Conferencia de Boaventura de Souza Santos en la Facultad de Ciencias de Chile
https://www.youtube.com/watch?v=iJeXua6S-Fc&ab_channel=FLACSOChile
2.- Sobrevivirá la democracia al totalitarismo contemporáneo? Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/02/sobrevivira-la-democracia-al.html
3.- ¿Qué es la crítica? Foucault, Michel
Siglo XXI editores. Buenos Aires, 2018
Michel Foucault - ¿Qué Es la Crítica, Seguido de La Cultura de Sí.pdf
4.- Durmiendo en la oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder el tecnofeudalismo. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html
5.- Trump acusa a Zelensky de "jugar con la Tercera Guerra Mundial" en una tensa reunión en la Casa Blanca que terminó sin la firma del acuerdo sobre los minerales
https://www.bbc.com/mundo/articles/cm2n4y0zxjjo
6.- El grupo Hamás: ¿prueba de que Infancia es destino?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/11/el-grupo-hamas-prueba-de-que-infancia.html
7.- ¿Nuevo orden internacional o tercera guerra mundial?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/09/nuevoorden-internacional-o-tercera.html
8.- ¿Qué fue la guerra fría?
La Guerra Fría: qué fue y cuánto duró | National Geographic
9.- En defensa de la universidad pública y una educación emancipadora. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/en-defensa-de-la-universidad-publica-y.html
10.- por qué cayó el muro de Berlín y cómo su desaparición cambió el mundo
https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50214151
11.- Tratado 2+4 (1990)
https://humanidades.com/tratado-24-1990/
12.- EEUU prometió a Gorbachov que OTAN no avanzaría “ni una pulgada” según Rusia
13.- El síndrome de Timisoara
La Nación / Síndrome de Timisoara
14.- Comunicación y poder. Castells Manuel
https://www.felsemiotica.com/descargas/Castells-Manuel-Comunicaci%C3%B3n-y-poder.pdf
15.- Mi experiencia con la mercadotecnia. Yescas,Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/12/miexperiencia-con-la-mercadotecnia.html
16.- Israel y Palestina: ¿diálogo para lograr la paz o barbarie global?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/10/israel-y-palestina-dialogo-para-lograr.html
17.- La ceguera moral ante el conflicto Israel-Palestina
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/10/la-ceguera-moral-ante-el-conflicto.html
18.- El grupo Hamas: ¿prueba de que infancia es destino?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/11/el-grupo-hamas-prueba-de-que-infancia.html
19.-Disidencia global contra la barbarie genocida
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/05/disidencia-global-contra-la-barbarie.html
20.- ¿Nuevo orden internacional o tercera guerra mundial?
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/09/nuevoorden-internacional-o-tercera.html
21.- La UE discute que hacer con los 210,000 millones de euros de activos rusos congelados desde el inicio de la guerra
22.- ¡Profesora alemana desenmascara las mentiras sobre Ucrania - Conferencia de Gabriele Krone-Schmalz
https://www.youtube.com/watch?v=PQk8lbfcGTY&ab_channel=Demoliendomitosdelapol%C3%ADtica
23.- En la televisión croata canal 4. A Vladimir Putin se le permitió hablar
https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=10232925089616680&id=1448735487
24.- La NASA encontró por accidente restos de una base militar estadunidense enterrada bajo el hielo en Groenlandia
25.- Durmiendo en la oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder el tecnofeudalismo. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html
26.- Recortes de impuestos de Trump beneficiarían más a los ricos si son permanentes, dice el Tesoro
27.- Corea del Norte envía más tropas a Rusia para participar en la guerra contra Ucrania, según Seúl
28.- Mapa de las bases militares de Estados Unidos en Europa (2,023)
https://www.descifrandolaguerra.es/mapa-de-las-bases-militares-de-estados-unidos-en-europa/
29.- La sociedad de la ignorancia. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/10/lasociedad-de-la-ignorancia-oscaryescas.html
30.- De la antipolítica a la reconstrucción de la política. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/12/de-la-antipolitica-la-reconstruccion-de.html
31.- La disidencia social como imperativo categórico en el contexto de una modsernidad cruel. Yescas, Oscar.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/03/la-disidencia-social-como-imperativo.html
32.- El pesimismo de la inteligencia en lucha por el porvenir de una ilusión. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/11/el-pesimismo-de-la-inteligencia-en_29.html
33.- Durmiendo en la oscuridad del Autoritarismo disfrazado de democracia mientras arriba al poder el tecnofeudalismo. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/01/durmiendo-en-la-oscuridad-del.html
34.- La construcción social de la democracia. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/07/laconstruccion-social-de-la-democracia.html
35.- En busca de la política. Yescas, Oscar
https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/enbusca-de-la-politica-oscaryescas.html