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miércoles, 10 de agosto de 2022

 

Conferencia: ¿Qué es y en qué consiste la intervención psicológica?

Mtro. Oscar Yescas Domínguez

oyescas@psicom.uson.mx

Conferencia impartida en el aniversario 28 del Departamento de Psicología y Comunicación de la Universidad De Sonora, México. Abril del 2,010

Transcripción: Alejandra Coronado Quijada

Quisiera pedirles de entrada, hacerles una petición, que tengan un poco de paciencia, y digo esto porque cuando registré mi trabajo como ponencia, yo pensé que me iban a dar 20 minutos, media hora, y veo que me pusieron hora y media, no hay problema. Rollo tengo, más no verborrea. No se preocupen, no les va a pasar lo que nos dice Rodolfo Bohoslavsky psicoanalista argentino, cuando escribe en su texto psicopatología del vínculo maestro – alumno, y dice que en la relación maestro amo y estudiante esclavo, el estudiante llega y se sienta en su pupitre, el maestro llega, le abre el cráneo y le vomita una serie de contenidos, en este caso voy a compartir con ustedes información importante en su formación como psicólogos. Para eso soy psicólogo precisamente.

Otro punto a consideración es que cuando registré mi trabajo, yo inicialmente lo titulé: “¿qué es y en qué consiste la intervención psicosocial?”. Sin embargo, posteriormente me cambiaron el tema al de “¿qué es y en qué consiste la intervención psicológica?”. En un principio pensé en solicitar el cambio de título que aparece en el programa, por el título original, pero después pensé, “esto da la oportunidad de abrir un debate sobre lo que es la ficticia separación entre una psicología individual y una psicología social, tal como veremos más adelante”. Aquí quisiera retomar lo que planteó hace más de 100 años el psiquiatra Sigmund Freud, en su libro el malestar en la cultura cuando decía que la psicología individual es desde un principio y hasta el final una psicología social.

Este temprano señalamiento del carácter social del ser humano ha sido reforzado con el desarrollo y evolución de las ciencias sociales, sobre todo de la psicología en particular. Tan solo recordemos que como seres humanos tenemos una personalidad psicosocial, es decir, una determinada forma de pensar, sentir y actuar que nos hace diferentes a los demás, y que es el resultado de la interinfluencia que hemos mantenido y mantenemos con las diferentes figuras significativas con las cuales interactuamos en los distintos grupos a los que pertenecemos o a los que hemos pertenecido. En ese sentido el aspecto social es algo muy relevante.

Uno de los aspectos que quisiera comentar dentro de esto, es ¿Cuál fue mi motivación para poder participar en este evento? En las materias que he estado impartiendo, sobre todo que es seminarios, algunos alumnos se han acercado a mi para pedirme unos instrumentos. ¿instrumentos para evaluar qué, porque y para que? les decía. Y ellos respondían, pues para evaluar liderazgo, para evaluar equipo de trabajo, para evaluar motivación. ¿Y dónde lo vas a aplicar? No sé, todavía no tengo asignada una organización o un lugar donde hacer las practicas que voy a llevar a cabo.

Entonces me di cuenta de que algunos colegas profesores y sus respectivos alumnos, no tienen una claridad sobre lo que es la intervención psicológica. Este tipo de intervención requiere una fundamentación teórica previa y más cuando estamos hablando de prácticas contempladas en un plan de estudios en el cual se enuncian algunos aspectos relacionados con lo que es el ámbito en el cual nos encontramos participando, es decir, la intervención psicosocial.

Por ello considero importante que desde un principio se dé una fundamentación teórica de lo que es la intervención psicológica, antes de realizar práctica alguna. Es decir necesitamos saber hacia dónde vamos, necesitamos saber que es lo que queremos hacer, necesitamos saber que métodos utilizaremos, que tengo que llevar a cabo y sobre todo necesitamos saber de donde venimos.

Y para esto la psicología tiene un arsenal teórico, metodológico y técnico, muy rico, que nos permite precisamente ver como es importante tener un fundamento teórico en lo que es una intervención práctica. Ya lo decía Kurt Lewin, nada hay más práctico que una buena teoría. Tenemos precisamente que dar una mirada a lo que estamos haciendo y la práctica profesional nos obliga a utilizar la teoría y no hacer un divorcio entre lo que es la teoría y lo que es la práctica.

En este punto es importante ver que si hay algo que define a la psicología es precisamente el compromiso que tiene con la intervención. Como decía kurt Lewin, nada hay más práctico que una buena teoría, la teoría retroalimenta a la practica y la realidad valida a la teoría. Recordemos que el proceso de construcción del conocimiento científico, se toma como punto de partida el terreno de lo abstracto a partir de una conceptualización en la que se utilizan modelos, teorías y paradigmas para incurrir lo que es el terreno de lo concreto la práctica misma y regresar nuevamente a lo que es precisamente la fundamentación teórica.

Ahora junto a esto, yo quisiera hacer un llamamiento, una exhortación, a tomar en cuenta la necesidad de superar dos riesgos fundamentales. La práctica misma, la realidad concreta, lo que ocurre fuera de la universidad, lo que estamos viendo a través de los medios, a través de las noticias, a través de las fuentes de información de que disponemos, nos lleva precisamente a que discutamos algo que está sucediendo aquí en esta escuela, la presencia de un reduccionismo científico.

El pensar que el ser humano es únicamente un ser psicológico, atender únicamente las variables psicológicas, y descuidar todo lo que lo acompañe. Recordemos que el ser humano es multidimensional, el ser humano responde a fuerzas económicas, a fuerzas políticas, a fuerzas culturales, a fuerzas tecnológicas. Entonces no podemos nosotros mantener un reduccionismo de decir “voy a hacer una intervención psicológica y atender únicamente las variables psicológicas.”

Aquí también quisiera recordar a Rodolfo Bohoslavsky, cuando nos dice, “el especialista no es más que un ilustre enajenado, sabe mucho de lo suyo pero desconoce de lo demás, desconoce del resto”. Ahora, algo más grave que reduccionismo científico, que el psicologismo, es el corrientismo psicológico. El casarnos con una corriente de la psicología, y abominar todas las demás, decir que las demás no sirven, es otro riesgo que afecta la objetividad y la práctica científica. En ese sentido es importante superar este reduccionismo científico, ver que el ser humano es algo más que un fenómeno psicológico, es un ser muy complejo, es multidimensional. Tenemos la necesidad de ver el fenómeno psicológico, pero no podemos limitar nuestro análisis a lo que es únicamente este aspecto.

Por ello, el planteamiento es, en la intervención psicológica, utilicemos una psicología sin adjetivos. Olvidémonos de las etiquetas. En la práctica profesional, los problemas que atendemos nos obligan a hechar mano de todas las técnicas que sean posibles, susceptibles de ser utilizadas para solucionar el problema específico, independientemente de corriente pertenezca o proceda este tipo de técnicas. Evitemos entonces las etiquetas, hablemos de psicología específicamente, para poder hacer una intervención lo más exitosa posible.

Solo así tendríamos nosotros la posibilidad de alcanzar los objetivos de una intervención psicológica. ¿Cuáles son los objetivos de una intervención psicológica? Por lo regular, es ayudar a que la gente, que es nuestro objeto y sujeto de intervención - fíjense que aquí entra la complejidad, no estamos estudiando hormigas, no estamos estudiando objetos, estamos estudiando personas, somos personas, tenemos una interinfluencia. Entonces uno de los objetivos de la intervención es ayudar a que las personas se sientan bien consigo mismas, con sus vidas y con su entorno social. Al mismo tiempo dotar a los participantes en este proceso de las herramientas más adecuadas para solucionar sus problemas. Igualmente se trata de desarrollar en ellos, las competencias y las habilidades que sean necesarias para que ellos tomen el control de su propia vida y convencerlos sobre todo, de que ellos pueden ser los protagonistas del propio cambio.

No debemos construir un vínculo de dependencia de las personas, los grupos o las organizaciones con las cuales intervenimos, sino que ellos vayan por si solos aprendiendo a solucionar lo que es su problemática. Para esto, la psicología cuenta como decía, con un amplio bagaje teórico, metodológico y técnico, que nos permite alcanzar esos objetivos, a través de la intervención.

Ahora sea cual fuere el contexto en el cual intervengamos, si intervenimos con un individuo, con un grupo, con alguna organización o con alguna institución o comunidad, el primer paso debe ser el diagnóstico, un diagnóstico de cómo se encuentra actualmente nuestro objeto de intervención. El primer paso es el diagnóstico que nos permita verificar, identificar el estado actual en el cual se encuentra, reconociendo sus fortalezas y debilidades para estar en condiciones de diseñar una estrategia de cambio planeado que conduzca a su mejoramiento, y al logro de su bienestar.

El diagnóstico es en sí mismo, ya parte de la intervención y aquí, algo que es muy importante. Cuando nos llaman a los psicólogos, para hacer una intervención con algún grupo u organización, les pueden decir “necesito que des un curso de relaciones humanas, porque la gente es muy conflictiva”. Cuando nos habla un directivo de alguna organización, “necesito que des un curso de motivación, porque la gente es muy floja”.

Algunos consultores y psicólogos inexpertos, quizás con el afán de ganar dinero o tener un cliente, aceptan y hacen lo que les pida el cliente. Pero ese es un error, no es actuar científicamente. Lo que tenemos que hacer es precisamente hacer el diagnóstico para saber qué es lo que está ocurriendo en realidad. Por eso es una de las partes fundamentales de la intervención, el diagnostico.

¿Qué es la intervención psicológica? La intervención psicológica puede darse en diferentes niveles. Aquí utilizare los niveles de análisis propios de la psicología social, es decir, el individuo, el grupo, la organización, la institución y la comunidad.

Una definición de intervención es la que nos aporta Amalio Blanco cuando nos dice, “es un conjunto de actividades realizadas por parte del interventor, encaminadas a producir cambios en la conducta de las personas, de los individuos o grupos.” Estos cambios pueden ser nuevos conocimientos, incremento o aprendizaje de determinadas habilidades, cambio de actitudes y de valores, etc. El interventor puede ser una persona o un grupo multidisciplinario. Ese sería digamos, una definición de lo que es una intervención psicosocial.

Les comentaba que pasaría a analizar los niveles de análisis, partiendo del individuo, del grupo de la organización, etc. En el caso de lo que es el análisis individual, cuando una persona acude en demanda de la ayuda psicológica, porque atraviesa un problema específico, es una situación que vamos a vivir, y yo les quiero decir esto, independientemente de que ámbito estudien ustedes, psicología clínica, educativa, organizacional o ambiental, el psicólogo es clínico por naturaleza. O debemos ser clínicos por naturaleza. Eso implica que no se vale decir que “no podemos llevar un caso clínico porque yo no llevé clínica”. Eso sería una limitación muy fuerte, de tal forma que debemos estar preparados, si alguien acude a nosotros en demanda de ayuda psicológica, poder decirle “¿Sabes qué? Sí te puedo atender.” Quizás no llevar el caso en toda su plenitud, pero si al menos brindar una ayuda a quien nos la está solicitando.

En los últimos 6 meses, me han llegado cuatro casos de psicoterapia, gente que se acercó a mí a pedirme ayuda, e invariablemente, la psicoterapia individual se tradujo en psicoterapia grupal, psicoterapia familiar, sobre todo. Porque recordemos, todos nosotros somos miembros de un grupo, pertenecemos a un grupo familiar, pertenecemos a un grupo escolar, pertenecemos a un grupo laboral, y nuestro comportamiento individual es el reflejo de la interacción que mantenemos con las figuras con las cuales conformamos los grupos principalmente.

Pero lo cierto es que el comportamiento de un individuo debe ser comprendido en el contexto grupal en el cual este se encuentra. De ahí descubrimos que cada vez es más difícil mantener la defensa de una psicoterapia individual exclusivamente, como antaño se estilaba, y la terapia durante mucho tiempo, durante muchos años, ahora para que la intervención sea más exitosa, tenemos que ir a la raíz del problema, y no únicamente a los síntomas o los efectos. En ese sentido tenemos que manejar lo que es la teoría grupal.

La intervención individual sin duda se ha constituido como uno de los ejes fundamentales en el desarrollo de la psicología, tanto como ciencia y como profesión. Tan solo recordemos pónganse a pensar, cuando les preguntan, “¿y porque decidiste estudiar psicología?” “para ayudar a los demás” es la respuesta más clásica, algunos omiten u omitimos decir “para ayudarme a mí mismo”. Pero la idea es primeramente ayudar a los demás. La psicoterapia individual ha sido uno de los ejes fundamentales que ha propiciado el desarrollo de la psicología tanto como ciencia y como profesión, pero desde hace algún tiempo se ha visto que el protagonista y el destinatario de la intervención psicológica ya no es el individuo, es el grupo básicamente.

Pasemos a ver aquí que es lo que pasa cuando se trata un grupo. Todos nosotros, les comentaba, pertenecemos a diferentes grupos sociales. En cada grupo social desempeñamos cierto tipo de roles. Somos padres y madres, hijos, hijas, hermanos, tíos, sobrinos, etc. Desde que nacemos hasta que fallecemos estamos viviendo en contextos grupales. De ahí la importancia de que veamos que es un grupo específicamente, partiendo de la pregunta, “¿Cómo puede la ciencia ayudar a este fenómeno empírico que es la interacción de las personas en ámbitos grupales, y realizar una intervención que permita llegar a un mejoramiento en su funcionamiento?”

Veamos qué podemos hacer para responder a esta pregunta: Para poder nosotros hacer una intervención exitosa con un grupo, es importante que nosotros conozcamos cómo es que se llegó a concebir a los grupos sociales como objeto de estudio por parte de la ciencia. Aquí tenemos que recordar las aportaciones de diversos autores que contribuyeron con su granito de arena para la constitución de una teoría de grupos.

Pasamos inicialmente a hablar de lo que es la aportación de Elton Mayo. Aquí les voy a ahorrar todo lo que hicieron antes otros autores, como Max Weber, Frederick Winslow Taylor, y vamos a situarnos en qué momento fue descubierto el grupo como objeto de estudio. Elton Mayo fue un psicólogo de la Universidad de Harvard, que estaba trabajando con su equipo de trabajo, y en 1925 fue llamado por la Western Electric Company, una compañía eléctrica, ubicada en la comunidad de Hawthorne, en los suburbios cerca de Chicago, para hacer una intervención, porque los directivos de esta compañía habían invitado a sus empleados a aumentar la producción, en ese tiempo esta empresa tenían 15 mil empleados, y no encontraron respuesta. Llamaron a un psicólogo,

Elton Mayo llevo a su equipo de investigadores, e hicieron una serie de investigaciones, experimentos, uno de los cuales fue el que incluyó los resultados más específicos. Elton Mayo estuvo trabajando de 1925 a 1930, tiempo durante el cual estuvo en contacto con 2/3 de los empleados, o sea que estuvo trabajando con 10 mil gentes.

Uno de los experimentos, de los estudios que fue más productivo, fue el que hizo en el departamento de cableado telefónico. Ahí lo que hizo fue precisamente poner a un grupo de operadoras, ubicadas en un salón previamente acondicionado para manipular una serie de variables, y les pidieron a dos operadores que participaran en el experimento, manipularon los ejes de variables, iluminación, descansos, ingresos, jornadas. Cada cambio laboral les duraba cuatro semanas, y después se quedaban sin variables que manipular. Y siempre las operadoras mantuvieron un mismo ritmo en la producción. Entonces los investigadores decidieron hablar con las operadoras y les dijeron, “Queremos saber qué es lo que pasa, hemos manipulado una serie de variables y ustedes mantienen un mismo ritmo en la producción.” Entonces las operadoras les dijeron, “es muy fácil, cuando ustedes nos invitaron a participar en el experimento, el grupo decidió mantener un mismo ritmo de producción, hicieran lo que ustedes hicieran.”

Ahí fue cuando le cayó el veinte a Elton Mayo y compañía la variable oculta que determinaba el comportamiento colectivo era el grupo social, el vínculo informal, las relaciones humanas, más allá de la estructura de los roles. Aparentemente, esto se contradecía con lo que había aportado Frederick Winslow Taylor, a quien se le conoce como el padre de la administración científica moderna, que decía que las relaciones en el trabajo deberían ser relaciones entre puestos, los problemas del trabajo en el trabajo, los problemas de la casa en la casa. Y aquí Mayo descubrió que las relaciones interpersonales eran el motor fundamental de la productividad. A partir de ahí se inició todo un movimiento del potencial humano, pero Elton mayo nos legó el descubrimiento del grupo como la caja negra de los aviones. Estaba el grupo social pero no se sabía que es lo que había dentro de este grupo social.

No fue sino hasta que Kurt Lewin nos heredó la llave para abrir la caja negra que era el grupo social, y conocer que es un grupo, cómo está constituido, cómo funciona, cuando Kurt Lewin nos hereda el concepto de dinámica de grupos, a que el llamó como el conjunto de fuerzas psicológicas que ocurren en un grupo, habló de cambio, resistencia al cambio, de liderazgo, motivación, etc.

Kurt Lewin es uno de los creadores de la dinámica de grupos, de tal forma que permitió conocer lo que ocurría dentro de un grupo. Ahora cuando nos dicen, “queremos que intervengas en un grupo”, intervenimos haciendo un diagnóstico de sus procesos de interacción social, el liderazgo, la comunicación, la interacción, la participación, etc. Pero aquí vamos a ver que el concepto dinámica de grupos, puede interpretarse en 3 formas. Una como conjunto de conocimientos teóricos que nos permiten aprehender un fenómeno empírico como es la interacción de los grupos sociales, la otra como un conjunto de procesos de interacción social, como liderazgo, la comunicación, y finalmente como conjunto de técnicas didácticas, esta es la concepción más comúnmente conocida, dinámicas grupales de sensibilización, de integración, etc.

Posteriormente nos encontramos a otro autor que fue Jackob Moreno, quien fue un dramaturgo, que intentando logar una mejor actuación de los integrantes de su compañía de teatro, les pide que escenifiquen un problema, que dramaticen un conflicto. Después de una serie de observaciones Moreno llego a la conclusión de que la simple dramatización de un problema puede entrenar a las personas a solucionar en mejores condiciones el problema cuando éste se presente en forma real.

Nos lego entonces la técnica del psicodrama, que es la dramatización de un problema por parte de un grupo de personas, y más adelante la amplió a la técnica del sociodrama que es la dramatización de un problema por grupos de personas. Así como por ejemplo, sería bueno que hiciéramos un sociodrama en este momento que estamos en vísperas de estallar la huelga en esta universidad, grupos de grupos que interactúen, y las autoridades universitarias se pongan en el papel de los sindicatos, y que sientan lo que estamos sintiendo y a la inversa.

Y más adelante nos lego lo que es la técnica de la sociometría, que la definió como la ciencia de las relaciones interpersonales, y que nos permite identificar la estructura informal de un grupo.

Entonces en el terreno de las intervenciones, nosotros queremos hablar de que para que exista un grupo se requieren personas obviamente, pero es una condición suficiente? Es una condición necesaria mas no suficiente, porque si no estaremos hablando de un agrupamiento.

¿Qué es un grupo entonces? Podemos definirlo como una reunión más o menos permanente de varias personas que interactúan entre sí realizando un conjunto de actividades que les permiten alcanzar objetivos comunes en una interacción en donde cada individuo se siente parte integral de un grupo y ve a los demás como miembros pertenecientes del mismo, de tal forma que se establece un vínculo de colaboración. Si soy miembro del grupo, y Axel aquí presente es miembro del grupo, voy a unir mis esfuerzos con él, para alcanzar el objetivo puesto que los dos estamos luchando por el mismo objetivo.

Ahora sin embargo, en el desarrollo de los estudios sobre grupos, básicamente han prevalecido intereses de índole particular. Se han estudiado los grupos para aumentar la productividad, para resolver conflictos en las empresas, pero vemos que hoy la teoría de grupos puede ser utilizada para poder solucionar problemas diversos. Así por ejemplo ustedes pueden ver, hay alcohólicos anónimos, drogadictos anónimos, sexo adictos anónimos, etc. Hay una serie de problemas que pueden ser solucionados a través de una intervención con los grupos.

Para hacer una intervención con un grupo podemos aplicar una serie de instrumentos desde la observación, lo que es sobre todo la evaluación de la dinámica grupal, hay una serie de instrumentos que pueden utilizarse pero recordemos que para lograr los cambios deben darse precisamente con intervenciones grupales y no solamente a nivel individual.

Otro nivel de análisis que podemos mencionar es precisamente el análisis por intervención en las organizaciones. Si nosotros reflexionamos un poco y pensamos en qué hacemos en la vida cotidiana, veremos que desde que nacemos hasta que fallecemos, desde que nos levantamos en la mañana y nos acostamos inclusive en la noche, estamos utilizando algún producto o un servicio de una organización. Dormimos sobre un colchón que no lo hicimos nosotros, lo compramos en una organización. Cuando nos levantamos en la mañana y nos damos un baño, hay gente que ahora se baña en la tarde, por el tandeo, utilizamos productos que no los hacemos nosotros, los adquirimos en alguna organización. La vestimenta que usamos no la hicimos nosotros, la adquirimos en alguna organización. Los alimentos que consumimos, no los hicimos nosotros, los adquirimos en alguna organización. Es decir, siempre estamos en un contacto con las organizaciones.

Las organizaciones surgen para ofrecer un producto o un servicio a la comunidad. De tal forma que podemos decir, que actualmente, que el funcionamiento de la sociedad actual, se basa en la existencia del funcionamiento de un sinnúmero de organizaciones públicas y privadas. ¿Qué pasaría si cerrasen sus puertas los bancos? ¿Las universidades, los hospitales, las dependencias de gobierno? Si todas las organizaciones pudieran cerrar sus puertas, ya tuvimos una probadita el día de ayer, cuando el STEUS cerró el acceso a la Universidad, el caos que se hizo. Imagínense que no fuera nada más la Universidad sino que todo se paralizara, realmente sería un caos total.

En ese sentido, algunos autores, hablan de la era de las organizaciones o de la sociedad organizacional. Entonces, aparte de los grupos, tenemos otra realidad que son las organizaciones. Entonces es algo que tenemos que analizar, tenemos que estudiar, independientemente de la especialidad que se estudie, psicología clínica, educativo, ambiental, lo que sea, se va a trabajar en el contexto de una organización, por eso es muy importante su análisis.

¿Qué es una organización? Anteriormente se hablaba de psicología industrial. Hoy se habla de psicología organizacional. ¿Por qué? El desarrollo de las ciencias sociales ha permitido construir un concepto, una definición de organización. Así podemos hablar de que una organización es un conjunto de personas que en el marco de una estructura interactúan para alcanzar objetivos comunes.

¿Cuáles son los elementos centrales? Personas, las personas conforman las organizaciones, no son los edificios, no son los vehículos, son las personas. La Universidad somos nosotros. Estructura, estar interactuando en base a cumplimiento de roles, desempeño de funciones, seguimiento de normas. Entonces, personas, estructura, tecnología, objetivos comunes.

¿Cuáles son las consecuencias de haber construido este concepto? Que hoy podemos hacer una intervención en cualquier conglomerado social que reúna estas características. Puede ser un partido político, puede ser un sindicato, puede ser un hospital, puede ser una iglesia, puede ser un movimiento cinco de junio, y no solamente fábricas, pueden ser dependencias de gobierno. En ese sentido, por fuera hay una demanda de servicios que es sumamente amplia.

Ahora veamos, ¿Cuál es el contexto en el cual nos encontramos? Una de las cosas que es importante tomar en cuenta es que estamos viviendo tiempos de cambios, donde todo está cambiando absolutamente, se presentan cambios políticos, cambios económicos, cambios tecnológicos, cambios culturales. De tal forma que estamos viendo que lo único que no cambia actualmente es la premisa de que todo está cambiando. Hoy vemos que las respuestas que en el pasado funcionaron para solucionar los mismo problemas ya no son efectivas porque estamos ante una nueva situación que presenta nuevos retos.

Entonces, la clave del éxito en estos tiempos de cambio para enfrentar los mismos retos, es el desarrollo de nuevos comportamientos, es el desarrollar nuevas formas de responder a lo que es la situación. Esos cambios nos generan un ambiente de incertidumbre en donde nosotros no sabemos qué va a pasar el día de mañana. Entonces, afuera hay todo un mercado para los servicios del psicólogo, y cuando hablo de mercado, me refiero al concepto de mercadotecnia. El concepto de mercado en mercadotecnia, es aquel conjunto de personas que comparten deseos, necesidades y expectativas, que desean satisfacer y que cuentan con la capacidad económica para demandar el servicio o el producto. Así por ejemplo, todos tenemos necesidad de transporte, compartimos eso. Todos quisiéramos tener un automóvil último modelo, pero no tenemos el dinero para comprar un carro, no somos mercado para la industria automotriz.

Ahora vamos a seguir hablando de lo que es el análisis institucional. Cuando hablamos de instituciones, aquí quisiera retomar las aportaciones que se han dado para que veamos cómo está todo relacionado. Observamos que el origen de lo que es el análisis institucional se inicia precisamente cuando hay una crisis de las instituciones de custodia. Aquí quisiera retomar la aportación de Franco Basaglia, fue un psiquiatra italiano, que cuando tomó la dirección del hospital psiquiátrico en Trieste Italia, lo que hizo fue abrir las puertas del manicomio, mandar a los pacientes psiquiátricos a sus casas en la noche, y atenderlos de día. Así surgió el hospital de día, tal como tenemos aquí.

¿Ustedes saben el origen del Hospital de la Cruz del Norte aquí en Hermosillo? Anteriormente en México había un hospital, La Castañeda, que albergaba a 5 mil pacientes psiquiátricos, se imaginan eso? Literalmente la locura. Se decidió entonces dividir a la Castañeda en dos, La Cruz del Sur, en Oaxaca, y la Cruz del Norte, en Hermosillo.

Entonces, ¿por qué hizo eso Basaglia? Se dieron cuenta de que la psicoterapia individual tenía limitaciones, empezaron a implementar cambios, y abordaron el desarrollo de lo que es la psicoterapia grupal. De tal forma que se fueron empleando nuevas alternativas de mejoramiento. Surgió el movimiento de la anti-psiquiatría, surgió de anti-escuela.

Aquí podemos hablar de las instituciones, vamos a darnos cuenta que tiene un carácter polisémico el concepto institución, es decir tiene muchos significados, podemos interpretarlo como escuelas, como empresas, o como comportamientos socialmente establecidos, el noviazgo, el matrimonio, etc. Una asociación, el hecho es que son comportamientos y modo de pensamiento de origen colectivo, herencia del pasado.

¿Por qué surge esto? Si nosotros ponemos atención, veremos que hay crisis de la familia, la familia no es algo estático, hay problemas entre padres e hijos, hay crisis de la iglesia, hay crisis de partidos políticos, hay crisis de sindicatos, hay crisis en la escuela, y hay crisis en la fábrica y en la empresa. En resumidas cuentas, podemos hablar de que hay una crisis de la relación dirigente – dirigido, es decir, hay una crisis de liderazgo. A través del análisis institucional podemos hacer una intervención de socioanálisis que es trabajo de intervención en grupos y organizaciones dentro de una relación de consulta. Implica la participación de los miembros de la organización e intenta liberar el habla social.

El desarrollo de la teoría del análisis institucional no solamente fue Franco Basaglia, que curiosamente se casó con una mujer que se llama Franca, y cuando se casó era Franca Basaglia, entonces se presentaban Franco Basaglia y Franca Basaglia, algo muy curioso. Tienen un libro que se llama Mujer, Locura y Sociedad, publicado por ellos dos. Pero también David Cooper, hizo algunos escritos sobre la familia. George Lapassade y Rene Lourou, también, psicólogos sociales franceses. Thomas Szasz que estudió la esquizofrenia.

Entonces podemos ver que algunas organizaciones son instituciones. La iglesia es una organización, tiene una jerarquía, pero también es una institución en la medida que hay un comportamiento colectivo en tanto que la mayoría de la población es creyente. Entonces se puede analizar de las dos formas específicas.

Ahora, aquí entramos en un tema, que es muy interesante por decirlo así, cuando hablamos de intervención en las comunidades. ¿Cómo podemos para hacer una intervención en una comunidad? Tenemos necesidad de abrir un debate teórico, ¿porque?, porque la realidad de los países latinoamericanos es muy diferente a la realidad de los países desarrollados. Esto es una perogrullada, cualquiera puede darse cuenta de esto, Tan solo cruzas la frontera entre Mexico y Estados Unidos y estás en otro mundo. Es una situación distinta totalmente.

El punto es que la psicología que se ha aplicado en nuestra realidad ha retomado elementos de la psicología norteamericana, quien en su momento, para tener un aval de ciencia, se apegó a las ciencias naturales, para decir que el conocimiento científico debe ser medible, observable y verificable, lo cual no se puede hacer en el campo de lo social.

En ese sentido, aquí podemos nosotros hablar de aportaciones muy concretas que hablan de la necesidad de construir una psicología latinoamericana. Algunos hablan de una psicología social de la liberación, y me refiero concretamente a autores como Ignacio Martín-Baró, que habla de la psicología de la liberación. Ignacio Martín-Baró fue un sacerdote jesuita. Sacerdote español, psicólogo social, catedrático de la Universidad Centroamericana en San Salvador, y fue una de las víctimas de un escuadrón de elite militar el Atlacalt que fueron a la Universidad, y cuando Ignacio Martín-Baró abrió la puerta, una ráfaga de metralleta acabo con su vida. Mataron a él, a otros sacerdotes jesuitas, porque eran los que estaban hablando de la liberación de los pueblos.

Cuando estudié psicología en la Universidad Veracruzana me tocó tener maestros chilenos, uruguayos, argentinos, guatemaltecos, estoy hablando del 76 – 80, quizá suene muy lejano para ustedes, para mi también, pero trato de mantener una buena memoria. Estos psicólogos vinieron huyendo de sus países porque eran blancos de la represión. Tenemos que en los 70’s había dictadores militares en Guatemala, en El Salvador, en Argentina con Videla , en Chile con Pinochet, en Paraguay con Stroessner. Entonces había una represión social y los psicólogos sociales estaban comprometidos con las comunidades.

Aquí quisiera retomar una aportación de Franco Basaglia cuando dice en su texto Los crímenes de la paz, “la paz social que estamos viviendo se basa en la existencia, en el ejercicio, de un sinnúmero de crímenes que se ejercen en su nombre”. De tal forma que hoy podemos decir que algunas personas consideran normal que haya gente que se muera de hambre mientras que otros mueren por obesidad o por comer de más. Algunas personas creen que es normal que haya enfermedades que ya hayan sido erradicadas anteriormente, pero por falta de dinero no se ha hecho.

Dice Basaglia, las cárceles generan delincuentes, los hospitales producen enfermedades, las escuelas producen analfabetos funcionales, personas que saben leer pero no saben estudiar, sin ninguna alusión personal. Entonces nos dice, el sistema social tiene un conjunto de contradicciones que pueden producir un estallido social. Tan solo veamos en nuestro país cuantos millones de mexicanos viven en la pobreza extrema y cada vez son más. Y problemas sociales de todo tipo. Entonces para poder tener una paz social, dice Basaglia, el Estado, para no utilizar los aparatos represivos del estado, el Estado cede parte de su poder a los técnicos del saber práctico o funcionarios del consenso para que con su ciencia legitiman y avalen la desigualdad social. Como sucede esto?. Cuando llega Juan un albañil en estado de alcoholismo y el psicólogo diagnostica que el problema de alcoholismo de Juan es un problema individual de Juan, esta tergiversando la realidad , disfrazando el problema, ocultando las verdaderas causas del problema de alcoholismo de Juan y con ello desempeña una función de funcionario del consenso, en el sentido de fomentar un consenso de aceptación hacia el status quo, hacia la realidad social

Un científico social llega a un momento en el cual, se enfrenta a una disyuntiva. O es verdadero agente de cambio social, o es un funcionario del consenso, que genera un consenso, de aceptación hacia el status quo. Y esto es algo en lo que tarde o temprano nos vamos a enfrentar nosotros, como psicólogos, porque la realidad no la podemos ignorar, la problemática social crece cada vez más, y la intervención psicológica la debemos desarrollar de tal forma que nos permita alcanzar los objetivos que se plantean al principio. Que la gente se sienta bien consigo misma, con su vida y con los demás.

¿Cómo podemos lograr que una persona que está desempleada, que tiene tres hijos, que no los alimenta, se sienta bien consigo mismo? Tendríamos que ayudarlo a cambiar la estructura del sistema social. En ese sentido, Martín-Baro plantea, la psicología social es la liberación. Dice Martin-Baro, “no resulta exagerado afirmar que se aprende bastante más sobre la Psicología de nuestros pueblos leyendo una novela de García Márquez o de Vargas Llosa que nuestros trabajos técnicos sobre el carácter y la personalidad.”

¿Cuántos estudios y cuántas publicaciones hay sobre el mexicano? ¿Alguien puede decirme de algún libro o estudio sobre la psicología del mexicano? Hay un libro que se llama así, La Psicología del Mexicano, del autor Díaz-Guerrero. Realmente no hay una investigación seria sobre lo que es el ser mexicano, sobre nuestra condición como tales. Entonces nos dice Martín-Baro: la psicología latinoamericana parte de ciertos presupuestos de los cuales no hay discusión alguna.

Un positivismo. El positivismo implica que nosotros llevamos el problema de tal forma que cuando alguien intenta cambiar algo se vea como algo negativo, como algo que no es adecuado, sino que hay que mantener las cosas dentro de ciertos límites.

El ahistoricismo es el hecho de ver al objeto de estudio y no contemplar la historia que está detrás de él. Así, algunos dirán, ¿pues qué diferencia hay entre John Smith, que vive en Detroit, Michigan, y Juan Pérez que vive en Tepito? Hay bastantes diferencias, tienes que tener en cuenta esos aspectos culturales.

Entonces, la crisis de la psicología que se presentó en los años 70 repercutió de tal forma que se plantea la necesidad de construir una psicología social latinoamericana. ¿Cuál fue la crisis? Recordemos que en los 70 se presentaron movimientos sociales, se presentó el movimiento antibelicista, el movimiento de los hippies y sobre todo la represión de los países latinoamericanos.

Hay una falta de relevancia social que se observa. Los estudios que se hacen no tienen importancia social. Los descubrimientos localistas se tratan de extrapolarlos con una pretensión de validez universal. Cuando se dice que en base a un estudio se determina que los homosexuales son así porque tienen un gen que los determina a ser así, estamos distorsionando la realidad. Hay una falsa neutralidad científica en la medida que no queremos comprometernos con la situación que estamos atendiendo, porque yo soy investigador, aquel es el sujeto de estudio. Y finalmente, la represión y los movimientos sociales que siguieron.

Entonces no podemos nosotros evitar sentirnos involucrados en lo que es el estudio que estamos conduciendo. Por ello es importante reinstalar a la Psicología social en lo que es el contexto en el cual se encuentra para que las personas puedan realmente situar lo que es la historia concreta en lo que es el conocimiento y la intervención y algo que dice Martin-Baro para ir concluyendo, que no sean los conceptos los que convoquen a la realidad, sino la realidad la que busque los conceptos,  a los psicólogos latinoamericanos nos hace falta un buen baño de realidad, pero de esa misma realidad que agobia y angustia a las mayorías populares.

La psicología social de la liberación tiene como punto de partida la defensa de los grupos oprimidos, el trabajo con los grupos oprimidos. ¿Por qué? Porque son quienes realmente necesitan de ayuda psicológica. De tal forma que se centra primeramente en trabajar con aquellos que carecen de todo para poderlos organizar y poderles ayudar a que se satisfagan sus necesidades y solucionen sus problemas.

La opresión, liberación y bienestar se erigen en los conceptos centrales de la intervención comunitaria, que no puede ser más que una intervención psicosocial. Estamos hablando de la intervención en las comunidades.

Cuando se habla de intervenir, entonces estamos hablando de una actividad prescindida por la solución de un problema práctico, aquí la interacción entre la teoría y la practica es fundamental, que abordamos con la inexcusable e imprescindible ayuda de una determinada estructura conceptual.

Intervenir es por tanto, planificar con los participantes las acciones para prevenir o reducir el impacto de algo que entendemos perjudicial para su bienestar.

Intervenir, en síntesis, es modificar el decurso de un acontecimiento para reconducirlo en una determinada dirección.

Los objetivos planteados en la intervención psicosocial, se orientan a reducir o prevenir situaciones de riesgo social o personal, y contribuyen al desarrollo de acciones cuya intención era solución de problemas concretos que afectan a individuos, grupos, organizaciones y comunidades.

Como conclusión, la intervención psicológica es una actividad que requiere del manejo de un bagaje teórico que incluya las siguientes premisas: la teoría de grupos, la teoría de la organización y la teoría de las comunidades. No podemos seguir hablando de una separación entre una psicología individual y una psicología social. La psicología es psicología y somos seres sociales.

Y finalmente, la psicología debe retomar e incorporar los cambios sociales para replantearse su bagaje teórico-práctico para no seguir rebasada por una realidad cambiante. Con esto concluyo mi intervención, les agradezco su atención y paciencia, muchas gracias.

Aquí pueden ver la conferencia completa en los siguientes videos:

https://www.youtube.com/watch?v=rjsKV-zcjVg&t=612s&ab_channel=OscarYescas

https://www.youtube.com/watch?v=P8bxde5Ash0&t=2s&ab_channel=OscarYescas https://www.youtube.com/watch?v=e9fIw-SrSec&t=51s&ab_channel=OscarYescas

https://www.youtube.com/watch?v=AatqkPAbKvE&t=47s&ab_channel=OscarYescas

https://www.youtube.com/watch?v=V_rS3HfQS1w&t=53s&ab_channel=OscarYescas https://www.youtube.com/watch?v=XO33Fajkpgc&t=662s&ab_channel=OscarYescas https://www.youtube.com/watch?v=YY4FaX9d1s4&t=130s&ab_channel=OscarYescas



jueves, 4 de agosto de 2022

 El hombre modular y la transformación social

Oscar Yescas Domínguez

04 agosto 2022

La sensación de temporalidad social

Cuando estudié Psicología social en la década de los setentas en la Universidad Veracruzana, tuve tres maestros que provenían de Chile, Argentina y Guatemala, quienes llegaron a México en calidad de refugiados políticos porque venían huyendo de la represión militar de sus respectivos países que habían sufrido golpes de Estado y se encontraban bajo el yugo de dictaduras militares que reprimían a su población. Debido a sus antecedentes como académicos universitarios destacados, la Universidad Veracruzana les abrió sus puertas, les contrató como profesores universitarios y por esas razones coincidimos en tiempo y espacio como alumnos y maestros que integraban el colectivo del área de Psicología social de la Facultad de Psicología

Dicho colectivo era un grupo pequeño comparado con el resto de la comunidad estudiantil y docente de dicho centro de estudios porque la demanda de estudios en Psicología social era relativamente baja, comparada con otras áreas como Psicología industrial, clínica, educativa, etc. El tamaño de los grupos de esta área de especialización en Psicología no fue un obstáculo para el aprendizaje, al contrario, aprendí que el trabajo en grupos pequeños es mucho más efectivo que con grupos grandes.

De manera particular me encantó trabajar con estos maestros “extranjeros” y con otros nacionales porque el método psicopedagógico que utilizaban incluía realizar asambleas grupales donde nos reuníamos todos los alumnos (quinto, Séptimo y noveno semestre, Sexto y Octavo respectivamente) y todos los maestros para realizar discusiones grupales en las que cuestionábamos los contenidos de las materias, los métodos de aprendizaje, la participación de alumnos y docentes y compartíamos experiencias personales. No tardé en comprender que esas reuniones eran autoevaluaciones del trabajo realizado por los maestros y del desempeño de los estudiantes.

Una de mis maestras era una Psicóloga social Guatemalteca que llegó a México huyendo de su país, perseguida por el ejército guatemalteco por realizar su trabajo como Psicóloga social, al atender a sobrevivientes de comunidades indígenas que fueron objeto de represión militar y habían perdido a sus familias, sus hogares y se encontraban huyendo de los militares. Como buena Psicóloga social, ayudaba a campesinos e indígenas a organizarse para para defenderse de la represión que sucedió después del golpe militar ocurrido en el país.

Esta labor social le costó la muerte de su esposo e hijos asesinados por un grupo de élite militar llamado kaibiles, entrenados por militares estadunidenses en la técnica de arrasar aldeas enteras para terminar con las protestas sociales y apoderarse de grandes extensiones de terrenos para instalar grandes empresas con fines productivos. Ella se salvó de la muerte porque logró evadir un cerco militar antes de llegar a su casa y al enterarse de lo sucedido a su familia se internó en la selva guatemalteca, atravesó selvas y montañas para cruzar la frontera e ingresar a México donde solicitó y se le concedió asilo político y posteriormente obtuvo un trabajo como docente de horas sueltas en la Universidad Veracruzana.

Recuerdo que en una reunión participó y comentó que agradecía el recibimiento que le dio el Gobierno mexicano y de manera particular el trato que recibía de colegas y alumnos universitarios, pero confesó que le embargaba una sensación de temporalidad, es decir, sentía que “estaba de paso” en esa ciudad, sentía que algo le impedía echar raíces, pero que al mismo tiempo sentía desazón porque no podía regresar a su país ya que hacerlo implicaba ser asesinada y desaparecida, pero no tenía otro lugar a donde ir.

Fue un momento muy emotivo para todos escuchar este testimonio y fue secundado por los maestros de Argentina y de Chile quienes confesaron estar en las mismas condiciones compartir esa sensación de temporalidad, ya que para los tres sólo habían pasado unos cuantos meses del desarraigo brusco de su lugar de origen. Por mi parte creí entender en parte a qué se referían ya que yo me encontraba alejado 3,000 kilómetros de mi lugar de origen y sabía que tarde o temprano regresaría a Sonora, pero ellos no tenían esa opción, por lo que experimenté en ese momento una gran empatía hacia ellos y todavía los recuerdo con cariño porque sus enseñanzas teóricas y dramáticas experiencias personales contribuyeron a fortalecer mi formación profesional y aumentar mi sensibilidad hacia las personas en desgracia.

La emergencia de hombres y mujeres modulares

44 años después de aquella inolvidable reunión, releyendo el libro “En busca de la política” de Zygmunt Bauman aquí y ahora, encuentro una descripción muy parecida de aquella sensación de temporalidad de la que hablaba mi ex Maestra guatemalteca, cuando leo en mi libreta de apuntes que este autor habla de la “emergencia del hombre modular” (creo innecesario precisar que al usar la palabra hombre, Bauman se refería a hombres y mujeres). Según refiere el filósofo polaco, fue Ernest Gellner quien acuñó este término “hombre modular”, para describir a un nuevo tipo de ser humano que está emergiendo en la posmodernidad. Utiliza este término en forma de metáfora porque originalmente se usó en la industria mobiliaria para promover la venta de un mueble ya sea en una sola pieza o la compra por partes de ese mismo mueble, de tal forma que se pueda ir ensamblando poco a poco cada parte hasta conseguir la pieza completa y tener la ventaja adicional de poder reacomodar las diferentes partes para tener distintos modelos con un mismo mueble.

Aplicando este término al ámbito de lo social, si revisamos las redes sociales podríamos observar la presencia en ellas de miles de hombres y mujeres que actúan como seres modulares y no podemos menos que dar la razón a Zygmunt Bauman cuando afirma que el hombre modular es el producto más notable de la sociedad moderna ya que el individuo contemporáneo, al igual que el mueble modular no tiene una única forma determinada y “correcta” de ser, las personas que encajan dentro de este tipo de nueva persona carecen de ideología, no tienen un pensamiento autónomo, tampoco poseen un perfil o características que lo definan.

Pero lo que sí podemos observar es que una gran cantidad de personas que conocemos y las que vemos en redes sociales, son personas con cualidades móviles, es decir, que pueden ser descartables e intercambiables a conveniencia individual de acuerdo a la situación. Vemos que el día de ayer abrazaban una causa o un partido político y el día de hoy cambian de ideología y de partido, convirtiéndose en los más férreos defensores del nuevo partido al que han ingresado hace sólo horas o meses.

Por su falta de ideología, por la fragilidad de sus valores y por el oportunismo que exhibe su comportamiento hasta llegar al grado de prostitución ideológica, podría decirse que el hombre modular contemporáneo es un hombre sin esencia, sin ética alguna y sobre todo, sin consciencia moral. Los hombres y mujeres modulares que piensan en forma modular, poseen fragmentos de la realidad social, no tienen la visión de totalidad por lo que su percepción social es parcial, limitada a sus propios intereses y por tanto, su precepción está completamente distorsionada. Pero eso no les impide opinar cual si fueran expertos sobre los temas que sean tendencia en redes sociales.

A diferencia de los muebles modulares, hombres y mujeres modulares tienen la capacidad de automodelarse a sí mismos, pueden armarse y desarmarse, es decir, pueden adoptar las formas, colores e ideologías que sean necesarias para lograr sus objetivos personales. Son capaces de unirse a asociaciones diversas, sentirse capaces de ocupar altos puestos en cualquier institución porque son personas que “aprenden rápido” y si no saben algo, improvisan inventando, pueden brincar de un movimientos a otro, de un partido político a otro, como “chapulines políticos”, pero sus asociaciones son limitadas, porque son a la medida de sus intereses personales y con el propósito específico de obtener beneficios, sin comprometerse o atarse con vínculos fuertes, porque actúan en base a una constante sensación de temporalidad ya que son incapaces de “echar raíces”, de crear compromisos a largo plazo.

Junto al predominio de hombres y mujeres modulares que actúan bajo esa sensación de temporalidad, debemos resaltar que nuestra existencia dentro de la sociedad red descrita por el Sociólogo español Manuel Castells y que está conformada por el uso cotidiano de internet, telefonía celular y de las redes sociales, contribuye a crear una sensación de desplazamiento y desarraigo, porque podemos formar parte de varios grupos virtuales simultáneamente, pero en realidad no pertenecemos “plenamente” a ninguno de ellos, porque nuestra estancia en los mismos es temporal, nuestra participación es ocasional y en cualquier momento puede terminar nuestra interacción con alguno de estos grupos o con todos ellos, con sólo oprimir una tecla de nuestro teléfono.

La existencia de una enorme desigualdad social en el mundo moderno, la riqueza concentrada en algunos países y la colonización de otros países donde existe explotación laboral, violencia social y política, así como altos niveles de pobreza e incluso la guerra como estamos viendo en estos momentos en Europa del Este, son causas sociales que provocan el fenómeno de la migración masiva a través de la cual millones de personas abandonan sus hogares para buscar una vida mejor, huyendo de la violencia económica, de la pobreza y miseria de sus lugares de origen o escapando de zonas donde existen conflictos armados o ejércitos en guerra. La sensación de temporalidad acompaña a todas estas personas por donde quiera que se encuentren viajando, porque los lugares a los que pertenecen quedaron atrás y están buscando lugares donde establecerse, pero el racismo, la xenofobia y el nacionalismo que encuentran a su paso, no les permite dejar atrás esa sensación de temporalidad.

Esta sensación de la temporalidad masiva que observamos hoy en día en el mundo entero, ha sido creada por el neoliberalismo y el desarrollo de la globalización que destruyó el sentimiento de pertenencia a una comunidad, nos hizo perder la identidad de ciudadanos integrantes de una comunidad” para convertirnos en simples consumidores y cuando la crisis económica produce subempleo o desempleo reduciendo la capacidad adquisitiva y los afectados no pueden consumir, son tratados como “consumidores defectuosos” y marginados de la economía y sufren de exclusión social.

Al no tener esencia, ideología definida o criterio propio, el “hombre modular” no es capaz de pensar por sí mismo y por ello es fácilmente manipulable por fuerzas con poder económico o poder político y esto se observa con mayor claridad en tiempos electorales, cuando se producen diversas acciones de manipulación del voto electoral (acarreo masivo, compra de votos, intimidación y hostigamiento para votar por algún partido o candidato, etc.).

Con la emergencia del hombre modular, la utopía de 1984 aquella impresionante novela de George Orwell que describe una sociedad dominada por el autoritarismo, se vuelve innecesaria, porque hombres y mujeres modulares viven en las condiciones descritas por Aldoux Huxley en su libro “Un mundo feliz”, dominados por impulsos hedonistas, con una ideología individualista y bajo una triple condena que es estar en condiciones de incertidumbre, vivir en una permanente inseguridad y experimentar un estado permanente de desprotección, una mezcla de ingredientes que hace innecesario el crear un ejército vigilante, porque las prisiones del mundo moderno no tienen barrotes ni son de acero, son prisiones psicológicas en el marco de una sociedad en la que existe un determinismo económico y una sociedad de consumo que ofrece el acceso a la felicidad a través de un consumo permanente, lo que provoca un conformismo generalizado, una apatía hacia la participación social y un alejamiento progesivo de los partidos políticos que han decepcionado una y otra vez a la población en quienes despertaron la llama de la esperanza del cambio social.

El neoliberalismo y la temporalidad social

En este mundo con gran desigualdad social, las tragedias se presentan en forma aislada y hombres y mujeres modulares no pueden observar el vínculo que existe entre lo personal y lo político, no pueden ver que en tiempos de globalización, los problemas locales tienen un origen global, porque la mayoría de los problemas que padecemos en la sociedad posmoderna tienen un denominador común: el neoliberalismo y la globalización que destruyeron el sentimiento de pertenencia a una comunidad y los individuos se ven a sí mismos solos y aislados.

El desarrollo del neoliberalismo después de la caída de la guerra fría, fomentó el desarrollo de una ideología individualista que condujo a millones de personas a encerrarse en sí mismos, en su zona de confort y en su privacidad, afectando los lazos sociales y familiares, provocando el surgimiento de una ceguera moral que impide diferenciar lo que es justo de lo injusto, lo correcto de lo incorrecto, por lo que se presenta como resultado adicional, una creciente insensibilidad masiva hacia el sufrimiento ajeno, provocando que las personas reaccionen a las injusticias sólo cuando son golpeadas directamente por una injusticia, mientras tanto, si eso no sucede, no les interesa lo que sucede “allá afuera”.

Desde hace años padecemos una creciente incertidumbre provocada por los cambios estructurales que se han realizado a nivel global y gracias a esos cambios hoy en día existe más facilidad para contratar y despedir de manera más fácil, los gobiernos proliberales están invadidos de corrupción, nuestros gobernantes reducen la inversión en gasto público, lo que provoca que a pesar del crecimiento de las grandes ciudades no existen nuevas obras sociales. En instituciones gubernamentales y empresas de la iniciativa privada se ha reducido el número de jubilaciones otorgadas y se intenta eliminar este derecho laboral a las nuevas generaciones, la posibilidad de despidos masivos se concreta como una posibilidad real y existe una alta rotación de personal en las organizaciones productivas y de servicios, las tasas de interés en los bancos aumentan considerablemente, la inflación sigue incrementándose a un ritmo mayor que el alza de los salarios, por lo que la capacidad adquisitiva se reduce cada día y esto lo podemos comprobar cada vez que vamos a los comercios a comprar alimentos porque cada vez pagamos más y regresamos con menos mercancías.

Aumenta la desigualdad social cada día y el sufrimiento colectivo, mientras que en las dependencias de gobierno el presupuesto público se continúa con la práctica de destinar la mayor parte del presupuesto público en el pago de nómina donde destacan los altos funcionarios que perciben sueldos de escándalo y al mismo tiempo, de manera contradictoria, se deja de invertir en el gasto operativo de las oficinas de gobierno, convirtiendo a cada dependencia gubernamental en verdaderas agencias de colocación de empleos, porque padecen de sobrepoblación administrativa que absorbe gran parte del presupuesto y por estas razones las instituciones se desvían de sus objetivos y descuidan la función social para la que fueron creadas.

Estamos viendo que el Estado se exhibe rindiéndose a las leyes del Mercado y se pone a su servicio, abandona su condición de guardián del bienestar social de sus gobernados, mientras que los ciudadanos olvidan su condición de tales, ignoran que tienen derechos que están siendo violados de manera impune y se limitan a identificarse a sí mismos como simples consumidores y se alejan cada vez más de la política, decepcionados una y otra vez por quienes alimentaron su esperanza del cambio social y terminaron por darle la espalda una vez que llegaron al poder. Por estas razones la ciudadanía presenta una actitud creciente de rechazo a los partidos políticos.

Debido a estas condiciones un sinnúmero de personas en nuestra sociedad experimenta continuamente una sensación de temporalidad, tanto en sus empleos, hogares y ciudades, ya que no esperan pasar mucho tiempo en donde se encuentran porque viven en un estado de precariedad permanente e insatisfacción social, por lo que si tuvieran la oportunidad abandonarían dichos lugares y se aventurarían a irse a otros lares, pero no lo hacen porque no tienen alguna alternativa concreta o destino seguro a seguir.

Este concepto de modularidad social podemos aplicarlo para comprender la fragilidad y vulnerabilidad de la mayoría de las relaciones sociales, incluida la relación de pareja, porque en la sociedad líquida en la que vivimos, la mayoría de los vínculos sociales se disuelven con gran facilidad porque las personas son concebidas como mercancías que proporcionan placer al consumirlas y motivación principal en las relaciones interpersonales es la búsqueda de gratificación personal, cuando ésta disminuye o cuando pasa la novedad, el vínculo se debilita y se presenta la sensación de insatisfacción.

Lejos quedaron las enseñanzas del “arte de amar” de Erich Fromm que concebía el amor como “la fusión de identidades en un proceso de construcción de una identidad de pareja” y lo que hoy prevalece es el “Amor líquido” descrito por Zygmunt Bauman, en el cual la fragilidad es la característica principal de las relaciones interpersonales y la promesa de aprender el arte de amar se presenta como una promesa falsa, porque el amor ha sido reducido a la calidad de mercancía.

En la relación de pareja esta sensación de temporalidad explica el aumento de los casos de divorcio y el descenso del número de matrimonios, porque impide el desarrollo de un sentimiento de compromiso y empuja a que alguno de sus integrantes tenga un as bajo la manga, es decir, un potencial romance con otra persona en caso de que falle la relación en la que actualmente se encuentra.

La sensación de temporalidad que experimentan las nuevas generaciones, se suma a la incertidumbre social acerca del presente y que se extiende hacia el futuro afectando a los integrantes de la pareja al extremo de que muchas parejas jóvenes, al ver que tienen un futuro incierto y un negro porvenir, deciden no tener hijos para que ellos no enfrenten las calamidades del mundo moderno y optan por adoptar mascotas, principalmente perros o gatos, a los que llaman “perrijos” y “gatijos”. Este tipo de situaciones son un claro ejemplo de la vinculación entre lo personal y lo político, entre lo local y lo global.

Las redes sociales: tribunas de hombres y mujeres modulares

Cuando sucede un evento importante que “se vuelve tendencia en redes sociales” y genera una atención masiva, de repente surgen “expertos de opinión”, personas que actúan como seres modulares y se expresan como si hubieran investigado estos temas durante toda su vida, cuando en realidad sólo lo consultaron en Wickipedia o lo buscaron en Google, se limitan a repetir lo que otros dicen y lo más grave es que ellos mismos llegan a creer que son sus propias ideas.

El finado escritor Umberto Eco profetizó que las redes sociales le dieron voz a legiones de imbéciles y esto lo comprobamos día tras día cuando varias personas opinan con una seguridad impresionante sobre temas complejos como política nacional o internacional, sobre economía, sobre salud, sobre la pandemia, etc. Desde hace meses las redes sociales se han visto inundadas con opiniones sobre la guerra de Rusia con Ucrania, la mayoría de las opiniones condenan la invasión rusa sin tomar consciencia de la incongruencia que muestran al haber guardado silencio ante la masacre del pueblo palestino por el ejército Israelí, o sobre la guerra en Iraq y Afganistán. Sólo se limitan a repetir lo que dicen los medios de comunicación occidentales que se encuentran al servicio de Estados Unidos y el día de hoy empiezan a limitar su participación en el tema de Ucrania para empezar a hablar sobre entre Taiwan, defendiendo su derecho a su independencia de China sin conocer la historia de esa región.

Los análisis del hombre modular son limitados y pobres de contenido, debido a que se limitan a reproducir discursos ajenos o lo que alcanzaron a leer a vuelo de pájaro en algunos espacios virtuales, porque el problema de hombre modular es que carece pensamiento autónomo, ya que no tiene el hábito de la lectura, no ha desarrollado su capacidad de análisis y sobre todo de crítica y sólo está exhibiendo el retroceso que vivimos como sociedad, en un momento en el cual tenemos acceso a todo tipo de información, pero estamos observando el surgimiento de la sociedad de la ignorancia en el seno de la sociedad de la información.

Necesitamos frenar el crecimiento de hombres y mujeres modulares porque estamos viviendo en un momento histórico en el cual las grandes corporaciones dominan el mundo y no aceptan ser reguladas por ningún gobierno y para lograrlo, fomentan la corrupción al interior del Estado-Nación y de los partidos políticos que se encuentran en el poder. Por esta situación nos encontramos viviendo en una sociedad que está en franco retroceso en materia de derechos humanos, respeto al Estado de Derecho y garantía del bienestar social, por la implementación de políticas neoliberales que atentan contra los derechos de los trabajadores y de la población en general.

El poder corporativo persiste en su misión de maximizar sus beneficios económicos a través de la explotación laboral, la explotación irracional de los recursos del planeta, poniendo como modelo a seguir a una sociedad basada en el equilibrio entre una producción masiva y un consumo masivo de productos y servicios. El neoliberalismo está destruyendo al Estado, empobreciendo a millones de personas al desaparecer derechos laborales y políticas sociales de apoyo a la población. Se presenta como un sistema económico que busca un crecimiento infinito y promueve la idea de que la felicidad está al alcance de todos y la forma de lograr esta felicidad se encuentra en un exagerado consumo sin tomar en cuenta que estamos viviendo en un planeta con recursos finitos, por lo que el seguir con el nivel de consumo que muestran los países desarrollados, sólo nos conduce a la destrucción de nuestro planeta a corto plazo.

La necesidad del cambio social

En el mundo entero surgen movimientos colectivos de resistencia a las políticas neoliberales y retoman como banderas de lucha la recuperación y defensa de derechos laborales, de salud, de la educación, de la jubilación, derechos sexuales, defensa de recursos naturales, defensa del medio ambiente, defensa de las mujeres, en contra del feminicidio, etc., y lo que los une es el deseo de lograr una transformación social. Los movimientos sociales son acciones colectivas de poblaciones que se encuentran en estado de opresión por la élite en el poder y surgen con el principal objetivo de empoderar en forma individual y colectiva a quienes participan en las luchas sociales y obtienen un aprendizaje de las mismas.

El problema real que estamos viviendo millones de personas en el mundo entero, es que estamos observando una resistencia a las políticas neoliberales en varios puntos del planeta, pero esta resistencia se está presentando en una forma dispersa, fragmentada y desarticulada, por lo que los frentes de lucha y focos de resistencia no tienen mucha duración o un fuerte impacto social.

Esta lucha expresada en forma dispersa (por parte de trabajadores en defensa de sus derechos laborales, por pensionados y jubilados que defienden sus pensiones, por grupos feministas que luchan en defensa de sus vidas y en contra del feminicidio, por grupos ecologistas que luchan en defensa del medio ambiente, etc.), es una lucha en contra de un poder corporativo que tiene un nivel de dominio que no se limita a un territorio o un país, porque sus políticas de dominación se expanden allende las fronteras y se encuentran articuladas a nivel internacional, estamos hablando del capitalismo financiero internacional.

Por estas razones, lo que se llega a obtener como resultado de estas luchas parciales es un gatopardismo, es decir, se logran concesiones, se obtienen triunfos parciales y se nos vende la idea de que estamos logrando cambios, pero en realidad todo está cambiando, para que todo siga igual.

Es el problema de limitar la lucha política a la lucha electoral, porque se corre el riesgo de asesinar a la democracia al continuar alimentando la democracia representativa como forma de vida y olvidarse de construir una democracia participativa. Porque a pesar de lograr cambios de partidos políticos en el poder, las grandes corporaciones siguen destruyendo la naturaleza con sus procesos productivos, se continúa explotando a los trabajadores con largas jornadas de trabajo percibiendo bajos salarios, sigue agravándose la crisis ecológica provocada por la destrucción de ecosistemas, se implementan programas de bienestar social que brindan apoyo a poblaciones en estado de vulnerabilidad social, pero no se combaten las causas que generan la pobreza y dichos programas corren el peligro de desaparecer si llega al poder otro partido político, la realidad es que no se realizan cambios estructurales y la corrupción continúa porque no se castiga a quienes se beneficiaron de la misma y siguen estando protegidos porque la impunidad está vigente.

La urgencia de un nuevo paradigma social

El neoliberalismo nos creó una percepción social de que no existen otros modelos de desarrollo diferentes al capitalismo, después del colapso de la URSS y el desarrollo de la economía de mercado a nivel global, creó un escenario social en el cual aparentemente no existían alternativas de cambio social, por lo que proliferaron las actitudes de conformismo generalizado, apatía social e indiferencia hacia la participación en política. Esta visión pesimista de la dinámica de nuestra sociedad ha funcionado durante las últimas décadas como una fuerza que restringió los anhelos de cambio social compartidos por millones de personas que desearían cambiar el mundo porque viven en condiciones de pobreza, exclusión social y por ello comparten un sufrimiento colectivo al ser marginados del desarrollo social.

Debemos reconocer que nuestra actual visión de la realidad está determinada por la visión hegemónica del neoliberalismo, que apuesta a una sociedad en la que el mercado esté liberado de cualquier tipo de control gubernamental y en la que el Estado-nación abandonó su función de guardián del bienestar social, no atiende las necesidades sociales y hoy se encuentra al servicio del poder corporativo. Esta visión neoliberal es la que está detrás de la destrucción de contratos colectivos de trabajo en instituciones públicas y privadas, la eliminación de derechos laborales y prestaciones sociales conquistados en anteriores luchas sociales.

Debilita el papel del Estado-Nación al promover la desaparición de instituciones que ofrecen servicios públicos para proceder a la privatización de los mismos a través de la creación de nuevas empresas, porque el neoliberalismo nos vende la idea de que la sociedad idónea es la que funciona como sociedad-empresa, es decir, en la que el éxito consiste en la creación de empresas de iniciativa privada que participan en el marco de una economía de libre mercado.

El problema es que en este modelo neoliberal promueve el crecimiento de una desigualdad social que produce la existencia de poblaciones que son descartables en función de que no podrán incorporarse a la economía de libre mercado y aquellos que no puedan participar en la sociedad de consumo al perder sus empleos y no poder cumplir con su rol de consumidores, quedarán catalogados como “consumidores defectuosos”, serán marginados de la sociedad, sufrirán exclusión social y su existencia se invisibilizará como sucede con los mendigos que nos encontramos deambulando por las calles de nuestras ciudades.

Este modelo neoliberal ha destruido el futuro de nuestra juventud al implementar reformas laborales que eliminaron la estabilidad laboral y pretenden eliminar el derecho a la jubilación. Han condenado a generaciones enteras a vivir en una precarización permanente por percibir bajos sueldos y padecer los efectos del crecimiento de la inflación que aumenta los niveles de pobreza a nivel mundial, además de violar sus derechos al privarles de oportunidades de desarrollo económico y marginarlos de servicios públicos como salud, educación, deporte, empleo, derecho a vivienda, etc.

Este es el contexto de la sociedad contemporánea que está inmersa en una crisis económica, política, ecológica y sanitaria, por lo que se presenta como una necesidad social urgente la construcción de un nuevo paradigma social emergente que nos permita cambiar la actual forma pesimista de ver la realidad, y aprender a aceptar que la realidad social es producto de un proceso de construcción social, a través del cual aceptemos que la sociedad misma, las instituciones que la conforman y el Estado-Nación son creaciones humanas, no son el resultado de acciones divinas, sino que son el efecto de acciones humanas.

Por estas razones es necesario construir nuevos paradigmas sociales que contemplen la posibilidad del cambio social, que alimenten la esperanza de que otro mundo es posible, ya no es suficiente con aceptar que la época cambia, necesitamos reconocer nuestra capacidad individual y colectiva para participar en un proceso real de transformación social de la realidad. La transformación de la realidad no es un discurso propagandístico, ni una bandera partidista, es una posibilidad real que podemos concretar si nos proponemos ser proactivos y aumentar nuestra participación social en los espacios públicos para discutir los problemas colectivos que nos están afectando y tomar decisiones colectivas para realizar acciones conjuntas, impulsando la participación de la ciudadanía en estos procesos.

Este nuevo paradigma debe tener una visión integradora, de carácter holístico, para comprender la totalidad de la sociedad en que estamos viviendo. Para tener una mejor comprensión de lo que estamos hablando, partamos de la idea de que un paradigma es una forma de pensar, una manera colectiva de ver la realidad social y de construir un conjunto de valores socialmente aceptables en un proceso de construcción de una realidad diferente a la que estamos viviendo.

La teoría puede ayudarnos para construir paradigmas, pero lo realmente importante es el análisis de las prácticas sociales que permiten el desarollo de nuevas teorías, porque es la teoría la que debe adaptarse a la realidad y no a la inversa. Necesitamos algo de imaginación epistemológica combinada con algo de imaginación política para la construcción de este nuevo paradigma y el material para hacerlo se encuentra en el aprendizaje social que se está obteniendo en las luchas sociales que se están dando a nivel global en contra de la dominación neoliberal.

Si analizamos los acontecimientos de los años recientes podremos ver que vientos de cambio social han surgido desde abajo con la participación masiva de millones de personas en jornadas electorales que han echado abajo gobiernos corruptos y autoritarios. Lo vimos en México en el 2018 cuando la dictadura del Prian se vino abajo debido a un tsunami de votos y le dio el poder a Morena y a Andrés Manuel López Obrador quienes manejaron la consigna de “primero los pobres”, es decir, un gobierno enfocado a las mayorías marginadas. Lo volvimos a ver en Bolivia con el intento de golpe de Estado en contra de Evo Morales y el posterior triunfo del Movimiento de Acción al Socialismo, donde triunfó el binomio Luis Arce y David Choquehuanca, quienes apostaron por los pobres y los empobrecidos por el corona-virus, por una población mayoritariamente indígena, quienes respondieron masivamente al llamado de votar por el MAS.

Lo vimos de nuevo con las elecciones en Chile con el triunfo de Gabriel Boric, un ex-líder estudiantil de 36 años que encabezó un frente de una izquierda renovada, generando ilusiones en el pueblo chileno para que entierre el legado neoliberal de los años setenta para construir un país más equitativo y con un Estado más fortalecido para defender una agenda que contenga una salud pública, la defensa del medio ambiente y una agenda feminista. Como último ejemplo de los vientos de cambio que estamos viviendo se encuentra el triunfo de Gustavo Petro en las elecciones presidenciales de Colombia, quien de manera coincidente con Andrés Manuel López Obrador, en su tercer intento logra llegar a la Presidencia de Colombia, convirtiéndose en el primer Presidente de izquierda en ese país.

Estos cambios no se dieron en un solo día, los resultados obtenidos en las jornadas electorales fueron la cúspide de una serie de movilizaciones, de experiencias de resistencia y lucha por parte de grupos sociales que han padecido la injusticia, la opresión y la marginación social. Los protagonistas principales de estos cambios políticos que están presentándose a nivel internacional, son los marginados sociales, los consumidores defectuosos, los de abajo que describió Mariano Azuela, los miserables de Víctor Hugo, los condenados de la tierra de Franz Fannon, etc.

Las mayorías marginadas se han puesto de pie para decir “aquí estamos” y estos triunfos electorales no representan a los pobres y marginados, en realidad son los triunfos de millones de pobres y marginados, porque ellos son los protagonistas de los cambios sociales que estamos viviendo. La lectura que debemos hacer de estos cambios políticos es que estamos frente a un horizonte de paradigmas emancipatorios, es decir, ante la emergencia de nuevos paradigmas en los cuales hombres y mujeres salen de sus casas y toman las calles, participan en movimientos colectivos y aprenden que luchando en forma organizada, unida y colectiva pueden no solamente recuperar lo que les han quitado o intentan arrebatarles, sino que también pueden lograr su emancipación social y construir un nuevo mundo, una nueva realidad diferente a la que estamos viviendo, al construir un empoderamiento colectivo que tiene la capacidad y poder suficiente para transformar la realidad social circundante. El aprendizaje obtenido en las luchas sociales permite construir paradigmas teóricos y políticos que ayudan a la transformación del mundo contemporáneo en la medida que representan un pensamiento alternativo basado en un pluriverso de luchas sociales.

Estas experiencias de aprendizaje social nos plantean el reto de construir un mundo nuevo sobre la base de las experiencias de resistencia y lucha de los grupos sociales que han estado oprimidos en forma sistemática sufriendo injusticas y excusión social por quienes promueven políticas neoliberales y aquellos que aceptan vivir en un “sistema económico que promete un crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos”.

Lo que debe cuidarse es evitar que se repita el gatopardismo, no permitir que esta oleada de cambios sociales se limitan a la lucha electoral, porque si limitamos la democracia a la democracia electoral, la democracia morirá, debemos ir más allá de la lucha en períodos electorales y tener presente que la lucha por la transformación social es una lucha continua. Debemos retomar el ejemplo de caso mexicano como un ejemplo a no seguir, porque después de 4 años de Gobierno de Morena en México, continúa imperando el sistema de democracia representativa que es fuente de muchos males, porque siguen las injusticias sociales en este país, la impunidad sigue protegiendo a quienes incurrieron en actos de corrupción, la corrupción sigue siendo un problema estructural porque los altos funcionarios del Gobierno de Morena en los tres niveles perciben sueldos amorales en un país en crisis económica, desviando la mayor parte del presupuesto al pago de nómina, descuidando la atención a las necesidades sociales.

Existen motivos de sobra para seguir luchando porque el presente sigue siendo incierto y se vislumbra un negro porvenir al ver al partido en el poder realizando las prácticas de corrupción que caracterizaban al prianismo y que provocaron la indignación popular que llevó al triunfo a Morena. Otro motivo de lucha lo representan los pensionados y jubilados que están construyendo una nueva imagen como luchadores sociales al asumirse como sujetos históricos que actúan en política para defender sus derechos a la salud, a la jubilación y en contra de las UMAS que representan la privatización de pensiones que está siendo apoyada por el Gobierno mexicano. Estamos el surgimiento de grupos sociales emergentes que no estaban visibilizados y que con su intervención en la escena social actuando como actores políticos representan el surgimiento de un nuevo paradigma social.

Conclusiones

La situación que vivimos a nivel global se caracteriza por un predominio de las grandes corporaciones en la vida económica y política a nivel internacional, sometiendo a los Estados- Nación a la dictadura del Mercado. La causa de enorme desigualdad social que estamos padeciendo se encuentra en la intención del poder corporativo de maximizar sus beneficios económicos a través de la implementación de políticas neoliberales que provocan un enorme sufrimiento colectivo al traducirse en una oleada de violaciones a los derechos humanos de millones de personas: violaciones a derechos laborales, a la salud, a la educación, a recibir pensiones, a la jubilación, a vivir una vida y vejez en condiciones de dignidad, etc.

La sensación de temporalidad experimentada por millones de personas en el mundo entero, se suma a la incómoda trilogía de males que experimentamos en la sociedad moderna: la incertidumbre sobre el presente y hacia el futuro, la inseguridad individual y colectiva que estamos padeciendo en nuestras vidas cotidianas, así como la desigualdad social que ha llegado a niveles nunca antes vistos en la historia de la humanidad. Estos cuatro componentes de la realidad que estamos viviendo, constituyen los cuatro jinetes del apocalipsis que representan el azote de nuestros tiempos y provocan desgaste físico, emocional y la muerte de miles de personas.

La realidad social es una moneda de dos caras, junto a la emergencia de hombres y mujeres modulares que se adaptan, aíslan y comparten un conformismo generalizado, estamos observando el surgimiento de grupos sociales emergentes en varios países que actúan participando en movimientos colectivos para luchar por sus derechos. A nivel global surgen focos de resistencia que luchan en contra de la implementación de las políticas neoliberales y la sorpresa es que quienes están participando en estas luchas son aquellos sectores que han sido marginados social, económica y políticamente, personas a quienes se les niega su condición de seres humanos y alzan su voz para reivindicar su humanidad.

Estos focos de lucha y resistencia social antineoliberal que se observan en varios países en su mayoría provienen desde abajo, desde el sótano oculto de nuestra sociedad, porque los actores principales son personas que luchan por sus vidas en contra de un sistema depredador que los considera “poblaciones prescindibles”, “productos desechables”, “inadaptados sociales”, que con su participación en las luchas sociales construyen una identidad como actores políticos y representan en su conjunto la construcción de un nuevo paradigma emancipatorio que está surgiendo como producto de decisiones y acciones colectivas.

Ante estos dos escenarios sociales, el sentido común nos indica que no podemos permanecer pasivos o indiferentes, al ver que la realidad está cambiando constantemente y está de por medio nuestras vidas, lo menos que podemos hacer es cambiar esta realidad a nuestro favor. Si queremos terminar con la incómoda sensación de temporalidad que afecta a millones de personas, terminar con la sensación de incertidumbre, inseguridad y desigualdad social, tenemos que realizar grandes cambios, tanto a nivel individual como a nivel colectivo para empezar una verdadera transformación social.

En primer lugar, debemos empezar por una revolución de las consciencias que nos permita cambiar la autoimagen de nosotros mismos y la percepción de la realidad en la que vivimos. Debemos volver a vernos como seres sociales y no como individuos aislados, aceptar que tenemos una personalidad psicosocial que se formó gracias a nuestra pertenencia a diferentes grupos sociales de la comunidad en la que vivimos. Con este cambio de autoimagen lograremos construir una nueva figura del hombre y de la mujer, que se caractericen por una gran sensibilidad social hacia el sufrimiento ajeno y sobre todo por una gran participación, compromiso social y sentimiento de pertenencia a las comunidades donde viven. Necesitamos construir una nueva imagen de hombres y mujeres que se ubiquen en el contexto de la globalización, combinando su visión de la realidad actual desde una perspectiva crítica con una nueva autoimagen, una nueva percepción de los demás y definirse como como agentes de cambio social y ciudadanos del mundo para incluirse su participación en movimientos globales, que surgen de manera natural ante la naturaleza global de los problemas que hoy nos afectan y cuya solución requiere de estrategias globales como lo han hecho los grupos ecologistas y feministas.

En segundo lugar, tenemos que pensar en otro modelo de civilización diferente al neoliberalismo, porque el capitalismo en esta fase de sociedad globalizada regida por una economía de libre mercado, nos está conduciendo por un camino que nos lleva hacia la autodestrucción y hacia la destrucción de nuestro planeta. Necesitamos reconfigurar al Estado-Nación porque el neoliberalismo está destruyendo al Estado al desaparecer políticas sociales, instituciones públicas y servicios públicos, mientras que quienes gobiernan, lo hacen a ciegas siguiendo los vaivenes de una economía de libre mercado, atendiendo las demandas de desregularización y flexibilidad del capital financiero. Por estas razones, tenemos que fundar un nuevo Estado que sea incluyente, que atienda el llamado que a nivel global están realizando y crear un nuevo pacto social en el cual tengamos voz y voto todos los que integramos esta sociedad y evitemos que otras personas decidan nuestros destinos y la suerte de nuestras vidas.

Debemos alimentar la esperanza de que otro mundo es posible y para lograrlo, debemos reconceptualizar lo que entendemos por política. La política no es en realidad lo que hacen los políticos, ni se limita a actuar sólo en períodos electorales. La política que usan los gobiernos es una parte de la política, ya que existe otro tipo de política que es la que se encuentra en las calles, que se aprende en las luchas sociales, participando en las protestas pacíficas y en los movimientos colectivos.

Es por estas razones que necesitamos dejar atrás a individuos modulares y reconstruir nuestras identidades como sujetos políticos globales, usemos nuestra capacidad de pensamiento y aprendizaje para encontrar la articulación entre lo local y lo global, comprender que necesitamos construir otra forma de hacer política y no limitar la política a la política electoral, porque limitar la democracia a las jornadas electorales significaría la muerte de la democracia.

Necesitamos terminar con la fragmentación y dispersión de las luchas de resistencia social y crear frente de unidad en los cuales confluyan los diversos movimientos colectivos que hoy se encuentran luchando por construir un mundo mejor. Nos encontramos en situación similar a la que prevalecía cuando cayó la monarquía y empezaba a construirse la república y el Estado moderno: en estado de interregno, un estado en el cual, quienes gobiernan no gobiernan y los gobernados quieren gobernar, participar en las decisiones que permitirán construir una nueva realidad social. Somos la generación que nos tocó vivir el momento de cambios históricos radicales, que nos coloca en la disyuntiva de permitir la destrucción de nuestros derechos, vidas y planeta entero, o asumir nuestra responsabilidad histórica participando como sujetos políticos y como agentes de cambio social, construyendo un mundo nuevo y un nuevo orden mundial.

Bauman, Zygmunt: En busca de la política

Fondo de Cultura Económica.. México, 2015

Bauman, Zygmunt: Amor líquido

Fondo de Cultura Económica. México, 2017

De Souza Santos, Boaventura/Meneses, Maria Paula: Conocimientos nacidos en las luchas. Construyendo las epistemologías del sur. Editorial Akal. México, 2020

Fromm, Erich: El arte de amar

Editorial Paidos Studio. Barcelona, 1981

Divorcios suben 57% y matrimonios caen un 24% en México

https://www.forbes.com.mx/noticias-divorcios-suben-matrimonios-caen-ultima-decada-mexico/

¿Por qué volvió a ganar el MAS en Bolivia?

https://nuso.org/articulo/Bolivia-Luis-Arce-Evo-Morales/

Gabriel Boric asume como nuevo Presidente de Chile

https://elpais.com/internacional/2022-03-11/gabriel-boric-asume-como-nuevo-presidente-de-chile.html

El triunfo de Petro en colombia, revolución democrática

https://www.clacso.org/el-triunfo-de-petro-en-colombia-revolucion-democratica-y-aspectos-geopoliticos/

Yescas, Oscar: La revolución de las consciencias

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/la-revolucion-de-las-consciencias-oscar.html

Yescas, Oscar: El busca de la política

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/04/enbusca-de-la-politica-oscaryescas.html

Yescas, Oscar: Horizontes de un paradigma emancipatorio

https://oscaryescasd.blogspot.com/2021/12/horizontesde-un-paradigma-emancipatorio.html

Yescas, Oscar: Apuntes sobre la construcción del Frente Estatal de Jubilados en Sonora

https://oscaryescasd.blogspot.com/2022/06/apuntessobre-la-construccion-del-frente.html