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jueves, 9 de enero de 2020


Hermosillo: demanda popular por la pavimentación de sus calles
Oscar Yescas Domínguez
9 de enero de 2,020

Todos los empleados que laboran en los tres distintos niveles de Gobierno en México, esto es a nivel municipal, estatal o federal, son servidores públicos. Esto no es sólo un nombre o etiqueta, están allí para brindar un servicio público a la ciudadanía mexicana. Sus sueldos se pagan con los impuestos que pagamos los trabajadores y la ciudadanía en general.
Esa es la misión del Estado que surgió como forma de gobierno que sustituyó a la Monarquía y a la Iglesia como gobernantes: garantizar el bienestar social de los integrantes de la sociedad.
Partiendo de esa premisa, se supone que quienes ocupan cargos públicos en los tres niveles de gobierno, son servidores públicos y su trabajo consiste en realizar las gestiones necesarias para administrar las finanzas públicas que provienen del pago de impuestos de la ciudadanía para satisfacer las necesidades sociales y mantener el bienestar social de la población.
El bienestar social o colectivo depende del reparto equitativo de los recursos públicos que genera la población trabajadora y ciudadanía en general para satisfacer las necesidades sociales y solucionar los problemas sociales que se presenten. La sociedad mexicana se caracteriza por la exitencia de una enorme desigualdad social que afecta a una amplia población que vive en condiciones de pobreza, el sentido común y el espíritu de servicio público nos nos indicaría que los recursos públicos deben ser destinados a cubrir las necesidades sociales que experimenta la mayoría de la población.
Lamentablemente, décadas de gobiernos priístas y panistas inundaron de corrupción las esferas de Gobierno en todos sus niveles de tal forma que la vocación de servicio público desapareció en los altos mandos y mandos intermedios y surgió una enorme corrupción que generó un sufrimiento colectivo de millones de mexicanos.
Cabe mencionar que todavía quedan empleados de gobierno que tienen esa vocación de servicio y que hacen con gusto su trabajo atendiendo a la ciudadanía. Son las honrosas excepciones a quienes hay que concederles el crédito por realizar su trabajo en condiciones de opresión por estar bajo el yugo de funcionarios incompetentes recomendados por políticos y trabajando con grandes limitaciones materiales.
Precisamente ese sufrimiento colectivo padecido durante décadas por la población mexicana bajo gobiernos priístas y panistas, fue el detonante que generó un hartazgo social que llevó al poder a Andrés Manuel López Obrador y a Morena en la mayor parte del territorio mexicano, arrojando al basurero de la historia al Pri, Pan y demás partidos políticos cómplices del Prianismo.
Sin embargo, a un año de Gobierno de Morena y Andrés Manuel López Obrador en el poder, en Sonora no hemos experimentado el cambio deseado por el cual emitimos nuestro voto a favor de Morena. Seguimos bajo un gobierno priísta al mando de Claudia Pavlovich, que sigue el estilo de gobierno de sus antecesores (corrupción en la administración pública, indiferencia a necesidades y problemas sociales, altos sueldos de funcionarios, etc.), el cambio esperado con Morena en el poder tampoco llegó al Gobierno Municipal porque ante la inminente derrota del Pri y del Pan en las pasadas elecciones presidenciales, varios elementos del Pri y del Pan se filtraron en el Partido de Morena en Sonora, logrando posicionarse en posiciones privilegiadas como lo es el caso de la reconocida expanista, hoy Presidenta municipal de Hermosillo Célida López Cárdenas, que semanas antes de las elecciones renunció al Pan y se incorporó a las filas de Morena en Sonora logrando ser postulada como candidata a Presidenta Municipal y obteniendo ese cargo, gracias a la población hermosillense que votó por Morena, no por Célida López Caballero.
Hoy estamos pagando el precio de la inexperiencia de los integrantes de Morena en Sonora, específicamente en Hermosillo que permitieron que una expanista tomara el poder de la capital sonorense: una vez más la voluntad popular se ha burlado y engañado.
La ciudad de Hermosillo enfrenta hoy en día un rezago amplio en diversos servicios públicos (seguridad pública, transporte urbano, agua potable, iluminación de calles, pavimentación, contaminación por polvó que genera enfermedades en las vías respiratorias, etc.).
De manera particular se puede mencionar que en estos momentos las calles de Hermosillo presentan un grave estado de deterioro que ya han provocado graves accidentes y pérdida de vidas por el mal estado de las mismas, ya que existen miles de baches por toda la ciudad, calles completamente destruídas, colonias que tienen décadas sin recibir pavimentación. Es verdad que estamos pagando el precio de la corrupción de administraciones municipales anteriores del Pri y del Pan que engañaron a la población desviando enormes cantidades del prsupuesto público para tener sueldos millonarios, corrupción en el pago de obras públicas y utilizando materiales de baja calidad en pavimentación y bacheo de nuestras calles.
El problema del mal estado de las calles en nuestra ciudad es de tal magnitud que circula en redes sociales la propuesta de cancelar el Festival del Pitic que se celebra cada año en nuestra ciudad, un evento cultural en el cual el Municipio de Hermosillo destina una importante suma de dinero para traer artistas de alto nivel. Sin embargo, la Presidenta Municipal de Hermosillo declaró que no se cancelará este evento para destinar su prsupuesto en la pavimentación de nuestras calles.
Pero es necesario decir que en estos momentos estamos padeciendo el estilo de gobernar del panismo en Hermosillo, disfrazado de Morena, utilizando el nombre de Morena, el Panismo representado en la figura de Célida López Caballero, quien se niega a atender la petición urgente de pavimentar nuestras calles y cancelar las fiestas del Pitic, calificando de ignorantes a quienes le exigen esta demanda.
No es sólo Célida López quien decepciona a la población hermosillense, es también Morena Hermosillo y Morena Sonora quienes contribuyen a esta decepción colectiva ya que permiten que el autoritarismo y corrupción que caracterizaban a los gobiernos del Priy del Pan, continúen en este 2,020 en Hermosillo.
Los baches en las calles representan un gran peligro para la seguridad ciudadana, ya que los conductores de automóviles evitan caer en los hoyos que encuentran e invaden carriles corriendo el riesgo de provocar accidentes vehiculares. Los vehículos que circulan por calles llenas de baches se ven afectados en el sistema de suspensión, frenos y llantas.
Las autoridad municipales deben solucionar cuanto antes este grave problema de los baches en nuestras calles, si existe dinero público debe ser utilizado en la reparación de nuestras calles de manera urgente. El Festival del Pitic y la ExpoGan no representan una respuesta a necesidades sociales, el presupuesto originalmente destinado para estos eventos debe ser reencauzado a la repavimentación de nuestras calles. De igual forma se debe reducir el sueldo que se les paga a nuestros funcionarios municipales empezando con el sueldo que percibe la actual Presidente municipal Célida López
¿En qué momento los funcionarios de gobierno olvidaron el significado de “servidor público”? En los tiempos de gobierno prísta y panista, pero hoy en la capital de Sonora, quien se supone que gobierna es Morena en el marco de lo que se ha dado en llamar “la Cuarta Transformación”, una transformación que en Hermosillo vemos con decepción no existe, porque quien gobierna la capital es de origen panista y se niega a atender la demanda de los ciudadanos de repavimentar las destruídas calles de nuestra ciudad.
Esa Cuarta Transformación social no debe ser sólo un discurso hueco, los funcionarios de Morena tienen la gran responsabilidad de concretarla en la vida cotidiana y esta será posible solamente si la ciudadanía hermosillense participa exigiendo, demandando y solicitando la pavimentación de sus calles, la cancelación de las Fiestas del Pitic, la reducción de los altos sueldos de funcionarios municipales, la transparencia en el manejo de las finanzas públicas y la recuperación del significado de la figura del servidor público.
Las finanzas públicas no son propiedad de quienes nos gobiernan, es dinero público que debe ser utilizado para satisfacer necesidades sociales y los funcionarios públicos son los empleados de los ciudadanos mexicanos. Que no se confunda Célida y huestes panistas y priístas enquistados en el Gobierno municipal de Hermosillo, los tiempos han cambiado, el pueblo hermosillense volverá a salir a las calles, no sólo a exigir la pavimentación de nuestras calles, sino también exigiendo la renuncia de todo aquel funcionario que no se ponga el saco del servidor público.
El pueblo mexicano tiene claro que no hay retorno para gobiernos del Pri y del Pan, a través de la participación social debemos y podemos evitar que ambos partidos en agonía política quieran utilizar este problema para obtener una bocanada de aire que los reviva momentáneamente.
https://www.change.org/p/alcaldesa-de-la-ciudad-de-hermosillo-sonora-mexico-cancelaci%C3%B3n-de-fiestas-del-pitic-pro-pavimentaci%C3%B3n-de-hermosillo?utm_content=cl_sharecopy_20020046_es-ES%3Av5&recruiter=20557500&recruited_by_id=43e59bc0-14b0-0130-5af6-3c764e043d38&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink&utm_campaign=psf_combo_share_initial&utm_term=psf_combo_share_initial

martes, 7 de enero de 2020

Apostemos por el cambio social en México
Oscar Yescas Domínguez
31 diciembre 2,016

En mi labor como profesor universitario, en ocasiones utilizo una técnica de rompehielos y de incentivación a la participación que consiste en pedirles a mis alumnos que me comenten algo extraordinario que les haya sucedido antes de llegar al salón de clase. Algunos refieren anécdotas interesantes y muy divertidas, tomemos en cuenta que el promedio de edad de mis estudiantes es de 20 años. Pero sucede por lo regular que la gran mayoría de estudiantes comenta que no sucedió nada extraordinario en sus vidas en ese día y que todo estaba dentro de los parámetros de la normalidad en sus vidas cotidianas.
Mi respuesta para estos últimos les sorprende, les digo que lo más extraordinario que les ha sucedido es que despertaron ese día con vida, con salud, con un cuerpo funcionando al 100 por ciento, con una energía propia de la juventud, en síntesis amanecieron con vida el día de hoy.
Lamentablemente nuestras vidas actuales están sujetas a la dinámica de producción y consumo, bajo un determinismo económico que funciona promoviendo la desigualdad social. Pero el hecho de estar con vida nos da la oportunidad de tomar consciencia de que somos seres cambiantes, que vivimos una época de cambios sociales discontinuos e impredecibles que nos afectan, pero a los cuales podríamos responder de mejor forma si diseñamos e implementamos cambios en nuestras formas de pensar, sentir y actuar, no solo para llegar a ser mejores personas, sino también para lograr una transformación social.
Les recuerdo que el aprendizaje es concebido por la Psicología como “el cambio relativamente permanente de una o varias personas, después de que atraviesan por una serie de experiencias vivenciales”.
Les digo también que podemos retomar aquella aseveración que nos dicen acerca de que los mexicanos no podemos negar nuestro origen mestizo ya que traemos pintado un nopal en la frente y cambiar el nopal por la C de la palabra cambio, ya que somos seres cambiantes, que estamos en constante proceso de transformación, física, psicológica y socialmente.
No quisiera sonar como orador motivacional barato, pero en verdad creo que todos podemos retomar el control de nuestras vidas y lograr cambios en la misma en un sentido que nos beneficie. Cada uno de los 365 días del año representan oportunidades para cambiar y el hecho de estar cambiando constantemente nos da la oportunidad de tomar el timón y dirigir los cambios.
Considerando lo anterior quisiera emitir algunas reflexiones en voz alta. En un día como hoy, el último día del año 2,016, se nos presenta la gran oportunidad de reflexionar sobre lo que hemos hecho durante los 364 días anteriores y hacer un balance que nos permita determinar si fue un año positivo o no.
Imposible reducir todos los acontecimientos de un año en unas cuantas líneas, pero puede decirse en general, que este año 2,016 presentó una agudización de la crisis económica, política y social que afecta al pueblo mexicano y con ello un incremento en el sufrimiento de la población.
Destaca grandemente que 2,016 es considerado por las propias autoridades como el año más violento del sexenio de Enrique Peña Nieto ya que inclusive, sin contar con los datos del mes de diciembre, el Sistema Nacional de Seguridad Pública de Gobernación contabilizó del mes de enero a noviembre de este año 20,858 homicidios dolosos. Sí, leyeron bien la cifra. Son los resultados de la guerra contra las drogas.
¿En qué país del mundo suceden tantos asesinatos? Solo en México, este simple dato por sí solo nos da una idea de la urgencia de impulsar un cambio social en México, ya que ni en las peores dictaduras militares latinoamericanas de fines del siglo pasado se manejaron estas cifras.
Sin embargo, bajo aquella premisa de que de un evento negativo, puede surgir un efecto positivo ya que afortunadamente no todos los cambios son negativos, desde mi perspectiva puedo decir que la población mexicana está cambiando día tras día, año tras año, etc.
Y lo que se observa en estos momentos es que en la medida de que aumenta el hartazgo social por la corrupción, las injusticias y la impunidad, que tienen secuestradas a nuestras instituciones gubernamentales, se observa también el desarrollo de nuevos comportamientos tanto a nivel individual, como a nivel colectivo y que estos días se han visto reflejados en las masivas demostraciones de rechazo a los aumentos a los precios de las gasolinas en la participación social en contra de a lo largo y ancho del país, que reflejan un incremento de la participación social.
Este tipo de respuestas sociales me devuelven la fe en la humanidad y alimentan la esperanza de que no todo está perdido. Sólo debemos crear las condiciones para que esta súbita participación no se disipe en el activismo social.
La historia nos ha enseñado que en condiciones de crisis profundas el pueblo mexicano siempre ha sacado la casta, ha mostrado su nobleza y la unidad para enfrentar las tragedias. Hoy en día es realmente una tragedia vivir en México. http://www.monografias.com/…/tragedia-y-esperanza-vivir-mex…
También hemos visto que los movimientos de masas que surgen en forma espontánea corren el riesgo de disiparse antes de que logren construir el andamiaje que les permita lograr crear sus propias organizaciones formales que contribuyan a dirigir los movimientos colectivos.
Esas esperanzas de que la situación puede mejorar de tal forma que se logre un cambio social en el cual aquellos sueños de libertad, igualdad, justicia y democracia puedan concretarse en nuestra realidad, haciendo posible lo imposible, que los individuos rompamos el control ideológico transformemos esta realidad social tan excluyente, que genera tanto dolor y sufrimiento a generaciones enteras.
Este cambio social puede ser logrado, un mundo diferente al actual es posible, la esperanza nos hace mantener con vida estos sueños que hoy suenan a utopía.
La jornada que se vivió el día de ayer en buena parte del territorio mexicano es un buen motivo para mantener una actitud optimista en torno a este asunto, porque estas primeras protestas en contra del gasolinazo nos permiten predecir que este movimiento está en su etapa inicial y la demanda de no al gasolinazo responde a los deseos, necesidades y expectativas de millones de mexicanos que poco a poco están perdiendo el temor a expresar sus opiniones y en forma gradual se está resquebrajando el sistema de control social que mantenía en la pasividad e inmovilización a un buen sector de la población mexicana.
El movimiento en contra de los aumentos de precios a las gasolinas anunciado en forma arbitraria por el gobierno mexicano apenas está iniciando y se está generalizando a tan sólo unos días del anuncio de los aumentos.
Con este ritmo de crecimiento, lo que sucederá sin duda alguna, tenemos ante nosotros un movimiento colectivo que se perfila como la punta de lanza y eje aglutinador que cohesionará todos los movimientos sociales de protesta y resistencia social que existen en México.
Recordemos que México es el país de las injusticias, en el que los funcionarios del poder judicial han prostituido a nuestras instituciones de justicia fallando a favor del poderoso, una justicia que según Eduardo Galeano solo muerde a los pies descalzos, es decir a los desprotegidos, a los marginados, al pobre.
En consecuencia en México hay muchas cuentas pendientes, muchos casos sociales que esperan justicia, se les ha negado durante años y es de esperar que se sumen a este movimiento que inicia con protestas a los aumentos de las gasolinas y que el día de mañana podría lograr crecer y materializar nuestros sueños de democracia, justicia, libertad, etc.
Por lo anterior es importante estar alerta a actos de oportunismo e intentos de corrupción. Se trata de un movimiento de ciudadanos sin partido, en el que participan ciudadanos de todos los niveles sociales, sin distingo de profesión, ocupación, edad o sexo, que fue lo que se observó en los miles de mexicanos que a lo largo y ancho del país se sumaron espontáneamente a las manifestaciones en contra del aumento a las gasolinas.
En este movimiento contestatario, los partidos políticos no tienen cabida, ¿Cómo podrían poner sus caras si los partidos políticos fueron quienes aprobaron las reformas estructurales que crearon las condiciones que nos han reunido en esta inconformidad social?
Los partidos políticos PRI, PAN, PRD, etc. son los responsables de la aprobación de la reforma energética y en consecuencia son los culpables de las agresiones en contra del pueblo mexicano.
Este es un movimiento ciudadano que se está formando, lo cual es importante tener presente. Son tiempos nuevos, escenarios nuevos a los cuales debemos confrontar con comportamientos nuevos.
Estos nuevos comportamientos deben ir en el sentido de cambiar nuestra percepción social, que incluye cambios en la esfera individual en el sentido de romper aquellas cadenas psicológicas que nos inculcaron durante años construyendo una actitud derrotista y que llegamos a pensar que la realidad social no puede ser cambiado, que como individuos no podemos cambiar la realidad, que el único cambio que podemos lograr es nuestro cambio de vestimenta en el contexto de una sociedad de consumo.
Este cambio individual debe incluir romper con la dependencia psicológica de pensar que necesitamos un líder que nos dirija y nos controle para lograr nuestras metas. Todos somos seres sociales, todos influimos en los demás y nos influyen, todos podemos construir un liderazgo social distribuido y compartido.
Hoy más que nunca se impone la unidad en los diferentes sectores en lucha y esta unidad se irá construyendo y consolidando en la medida de que se vayan clarificando las metas comunes que nos han unido.
Debemos aprender a lograr hacer coincidir nuestros comportamientos individuales con los comportamientos colectivos, nuestros intereses individuales con los intereses colectivos.
Finalmente quisiera decir que si bien los partidos políticos están fuera de este movimiento, los sindicatos que se proclaman a sí mismos democráticos e independientes, tienen el deber y compromiso de sumarse a este movimiento colectivo, las dirigencias de los sindicatos STAUS, STEUS, Telefonistas, y otros deben hacer acto de presencia en el embrión de este movimiento e interactuar con los ciudadanos activos sobre la base de un vínculo de colaboración.
Después de escuchar serios y graves vaticinios acerca de lo malo que será el 2,017, la certeza de que estamos ante un despertar social de la población mexicana que está aumentando su participación social, podemos decir que estamos ante otra oportunidad de reconocernos, aceptarnos y unirnos para transformar esta realidad mexicana tan deprimente y decepcionante, por un nuevo escenario social en el cual su dinámica se caracterice por una gran participación social, un empoderamiento de hombres y mujeres mexicanas que nos hemos unido para lograr que lo que hoy suena a utopía, en este 2,017 se inicie el cambio social que las volverá una realidad.

jueves, 28 de noviembre de 2019


Del gozo al pozo con las luvias en Hermosillo
Oscar Yescas Domínguez
28 noviembre 2,019

En qué momento pasamos de la espera ansiosa por la lluvia en Hermosillo, a la angustia y deseo de que deje de llover?
La capital de Sonora está ubicada en un punto geográfico donde predomina el clima semidesértico, por lo que las lluvias son escasas en esta localidad, lo cual provoca racionamiento del servicio de agua potable y temperaturas altas en verano. Son frecuentes los períodos de sequía en nuestra ciudad, por lo cual el agua es considerada un recurso valioso por la mayoría de sus ciudadanos. A golpes hemos aprendido que el agua debe cuidarse y no desperdiciarse.
Por ese motivo era una tradición en años anteriores en Hermosillo que cuando alguna lluvia caía en esta ciudad los hermosillenses nos alegrábamos y salíamos a mojarnos y disfrutar la sensación del agua de lluvia caer sobre nuestros cuerpos. Al menos en mi caso viví esos momentos en mi juventud de salir de casa gritando: “está lloviendo” y brincar de gusto al sentir caer las primeras gotas de lluvia sobre mi rostro y cabeza. No era el único en hacer este tipo de “locuras”, era una especie de ritual porque la lluvia representaba que bajaran las altas temperaturas y eliminar las medidas de racionamiento del agua.
Pero el día de ayer 27 de noviembre pasamos de un estado de bienestar en la mañana al estar disfrutando el sonido del agua de lluvia caer en el techo de nuestras casas, mientras tomábamos café, chocolate caliente o simplemente estábamos pegados a la ventana viendo llover y experimentando un estado de tranquilidad, para pasar a un estado de angustia horas después, al ver que seguía lloviendo sin parar, las calles inundándose y en varios domicilios el agua se filtraba por los techos penetrando al interior de los hogares, dejando atrás aquella sensación que se resume en el dicho “qué bonito es ver llover y no mojarse”. .
Este cambio de nuestra percepción de la lluvia se debe a la corrupción de las autoridades municipales de administraciones anteriores y a la indolencia de la administración municipal actual, que dejaron abandonada nuestra ciudad para enriquecerse a costa de nuestro sufrimiento. Fue el momento en que se dio ese paso de disfrutar la lluvia a angustiarnos cuando llueve en hermosillo. Es el momento cuando del gozo de ver llover, caemos en el pozo formado por los grandes baches en nuestras calles y el surgimiento de socavones en calles y avenidas.
Todos sabemos que las lluvias son vida para nuestra escasa vegetación, nos emociona ver que los cerros se cubren de color verde y disfrutamos la baja de temperaturas.
Pero nos angustia ver que las calles de nuestra ciudad se convierten en verdaderos ríos que mojan los motores de nuestros carros, afectan el funcionamiento del sistema de frenos, por lo cual ya es tendencia generalizada el que si vemos que va a llover evitemos salir a las calles y mejor permanezcamos en los refugios que son nuestros hogares.
Salir cuando llueve en nuestra ciudad es arriesgar la vida, porque con las lluvias, las calles se convierten en verdaderas trampas para nuestros vehículos, porque nos impide ver los numerosos baches que abundan en nuestras calles y provocan el surgimiento de gigantescos socavones.
La corrupción de nuestras autoridades que han hecho una del bacheo un lucrativo negocio al rellenar los huecos de las calles con materiales de baja calidad y cobrar altos precios por esta inmoral acción. Ya ha habido pérdidas humanas por este tipo de negligencia por lo que podríamos llamarle acción criminal. Un crimen sin castigo porque a nadie se responsabiliza por los daños a nuestros vehículos o por daños a nuestra integridad física.
Obviamente el agua de lluvia se lleva la tierra con que se cubrieron los baches y exhibe la corrupción en su plenitud.
Cuantos millones de pesos se han invertido en cubrir baches?
Lo último que recuerdo es que la Presidenta Municipal de Hermosillo Célida López anunció hace varias semanas con bombos y platillos que se invertirían 28 millones de pesos en el bacheo de las calles de nuestra ciudad. Quienes se beneficiaron con estos contratos millonarios?
Obviamente, fue otro engaño más de quienes nos gobiernan porque basta con transitar por nuestras calles para verificar que en todas existen baches, en unos más grandes que otros.
Los perjudicados somos los ciudadanos hermosillenses que pagamos el sueldo de las administraciones municipales para tener un buen gobierno y solo recibimos el menosprecio y el olvido.
Cabría decir que la ciudadanía hermosillense tiene su cuota de responsabilidad con la inundación de calles por la basura que dejan tirada por fuera de sus casas, en paradas de camión o en el lugar que se les da la gana. Esa misma basura que nos encontramos al caminar por las calles es la que tapa el sistema de drenaje provocando que las calles se inunden y conviertan en verdaderos ríos.
Hermosillo, ciudad con pocos días de lluvia al año, que sufre la mentalidad estrecha y corrupción de quienes nos gobiernan que bajo la premisa "casi no llueve en Hermosillo", no han invertido en construcción de drenaje pluvial en nuestras calles.
Salvo la "honrosa" excepción del ex presidente Gándara que construyó una excelente obra vial con drenaje pluvial donde no hay baches...ubicada en la zona hotelera.
Hermosillo, sufre un gran rezago en obra pública. La ciudad crece sin parar, sin planeación urbana. Los servicios públicos presentan deficiencias graves: seguridad pública, servicio de limpia, transporte urbano, ausencia de infraestructura vial suficiente para el tráfico cada vez mas creciente.
Hermosillo me recuerda la canción del famoso grupo inglés U2 denominada Where the srteets have no names” (donde las calles no tienen nombre), porque la mayoría de nuestras calles no tienen nomenclatura. Sólo los que hemos crecido aquí o hemos vivido varios años y asociamos calles con sus nombres no corremos el riesgo de perdernos por esas calles sin nombre. Aunque ahora con el crecimiento explosivo de nuestra ciudad, aumentan las calles sin nombre yb el riesgo de perderse en esta gran urbe que sigue creciendo y con ello aumentando la demanda de servicios públicos, pero quienes perciben altos sueldos a través de nuestros impuestos, en lugar de aumentar la oferta de servicios públicos, se atreven a reducirla dejando desprotegida cada vez más a nuestra ciudadanía.
En días normales cualquier puede ver que se torna un caos manejar por las calles de Hermosillo por la ausencia de sincronización vial y falta de puentes viales. Vuelvo a lo mismo, es una responsabilidad compartida porque manejar por estas calles implica un riesgo para nuestra integridad física porque la mayoría de los conductores de automotores desconoce, ignora o no le importan las leyes de tránsito. Como los oficiales de tránsito actúan como vampiros ya que por el día no se les ve por ningún lado, pero por la noche si alcanzas ver uno que otro, la mayoría de los automovilistas aprovecha la ausencia de vigilancia o presencia policial para manejar a altas velocidades y conducir sus autos con prepotencia y en forma temeraria.
Los que salen ganando de esta situación son los talleres de reparación de automóviles porque los accidentes automovilísticos están a la orden del día.
Ayer con las lluvias fue una verdadera odisea salir a las calles porque se arriesgaba la vida. Las autoridades de Protección civil brillaron por su ausencia y avanzada la jornada anunciaron que al siguiente día (o sea hoy día 28) se suspenderían las clases.
¿Qué les pasa? ¿por qué no actúan cuando se requiere? El día de hoy amaneció y dejó de llover, el tráfico está tranquilo por la reducción del número de vehículos en tránsito, eso sí, algunos semáforos sin funcionar, pero lo más grave de la situación provocada por esta contingencia ambiental fue el día de ayer y no hoy.
Del presupuesto del ayuntamiento municipal una gran cantidad se va en "gastos de administración". Me pregunto cuantas personas que trabajan en el ayuntamiento estaban el día de ayer tomando café viendo mientras llovía?
Y la ciudadanía? Bien gracias.
En estas condiciones, esperan que pague en forma entusiasta mis impuestos el próximo año?
Creo que deberíamos recordar que las movilizaciones populares han detenido golpes a la economía popular y han tumbado regímenes autocráticos como los del Pri y del Pan. Morena Sonora y Morena Hermosillo, deben retomar la responsabilidad ty autoridad que la ciudadanía sonorense y hermosillense le otorgó con su voto el año pasado para lograr que la ciudadanía de esta capital tenga un gobierno que realmente priorice las necesidades sociales por encima de los intereses particulares.
Pero parece que en Sonora no se ha dado ningún cambio porque tenemos gobiernos priístas y panistas con disfraz de Morena. Los funcionarios de Morena están más concentrados en posicionarse como opción electoral para participar y ganar la gubernatura de Sonora ¡dentro de dos años¡ Están presentando miopía política porque descuidan el bienestar de los ciudadanos que somos los que votaremos en esa oportunidad. Mas les vale que volteen sus ojos al pueblo y busquen la forma de solucionar problemas actuales, antes de que el pueblo les de la espalda. Este mismo pueblo que hoy ve con temor el anuncio de que las lluvias no han cesado y que se esperan nuevas precipitaciones en los próximos días.

martes, 19 de noviembre de 2019


Cuando tenga 64 años
Oscar Yescas Domínguez
19 noviembre de 2,019

Me siento feliz, el día de hoy desperté después de una noche arrullado por el ruido de una intensa lluvia, abrí mis ojos y después de desperezarme me incorporé y abandoné mi cama. Mientras la bruma de la somnolencia se despejaba llegó a mi mente una revelación: hoy es mi cumpleaños y más allá de esa revelación una información: no es cualquier cumpleaños, es mi cumpleaños número 64.
Qué tiene de especial cumplir 64 años? Mirando atrás veo los rostros de muchos compañeros de mi generación que quedaron en el camino, que fallecieron por diversos motivos, el hecho real es que ver detrás de mí un caudal de recuerdos de personas con las que tuve contacto y ya no están me hacen sentor como un suoerviviente.
Pertenezco a aquella generación de jóvenes que vivimos con intensidad la oleada de cambios sociales que se inició en los setentas y que todavía no termina el día de hoy. Sobre todo formo parte de aquel agrupamiento de jóvenes que se decidió a muy temprana edad a luchar por el cambio social y que por su partiipación social pusieron en riesgo su propia vida en múltiples ocasiones.
Soy parte de esa generación que creció con la música de rock en general y de los Beatles. Recuerdo que antes de cumplir quince años escuchaba con mis hermanos el álbum de los Beatles El Sargento Pimienta y una de sus canciones se titulaba “When I´m sixty four”. Bromeando con mis hermanos y también con mis amigos de aquella época decíamos que jamás llegaríamos a esa edad.
Fueron aquellos tiempos de lucha intergeneracinal cuando los jóvenes desafiábamos a los adultos con nuestra vestimenta (usando pantalones de mezclilla y cabello largo para vernos diferentes a ellos). Fue en aquella época que John Lennon (nuestro ídolo máximo) lanzó la consigna de desconfiar de toda aquella persona que fuese mayor de treinta años.
Pensar a llegar a cumplir 64 años sonaba como algo totalmente improbable. A lo largo de mi vida puse mi vida en riesgo varias veces, por eso hoy que cumplo 64 años me siento muy feliz.
Miro de nuevo hacia atrás y me siento satisfecho, a lo largo de todos estos años mi conducta se ha regido por los mismos principios que aprendí de mis padres. En mi juventud desconfié de muchos adultos, pero jamás de mis padres, siempre fui objeto de su amor y por ello guío mi comportamiento en la forma que ellos hubiesen querido.
A lo largo de mis 33 años de trabajo intelectual como profesor universitario de Psicología aprendí que la labor del educador es más eficaz cuando disminuyes tu rol de figura de autoridad y construyes un ambiente de apretura en la comunicación grupal que permita ejercer un liderazgo democrático. De mis alumnos aprendí la importancia de la autenticidad y del respeto interpersonal y fueron los primeros valores que enseñaba en mis clases.
Cuando tuve la fortuna de ser abuelo y me convertí en compañero de juegos y cómplica de mis nietos reaprendí la importancia de vivir el “aquí y el ahora” en forma intensa, dejando de lado las preocupaciones del allá y entonces.
Por eso mismo cada día lo he vivido en forma especial, como si fuera el último. No temo a la muerte porque siento que como muchos de mi generación estoy viviendo tiempo extra. Pero sí reconozco el valor de la vida y lo efímera que es ya que en cualquier momento se puede terminar.
De manera accidental, hoy es el día internacional del hombre, el cumplir años en la fecha designada como tal, no me hace sentir más hombre, simplemente se dio y me halaga la coincidencia.
Lo que importa para mí en estos momentos es que estoy vivo y planeo seguir con vida muchos años más motivo por el cual cuido mi salud y físico para lograrlo.
Por lo pronto inicio el día escuchando y cantando la canción When I´m sixty four. Qué más puedo pedir. Lo hice, estoy con vida este día que cumplo 64 años.

When I'm Sixty Four (64) Letra

When I get older losing my hair,
Many years from now.
Will you still be sending me a valentine
Birthday greetings bottle of wine.
If I'd been out till quarter to three
Would you lock the door,
Will you still need me, will you still feed me,
When I'm sixty-four.
You'll be older too,
And if you say the word,
I could stay with you.
I could be handy, mending a fuse
When your lights have gone.
You can knit a sweater by the fireside
Sunday mornings go for a ride,
Doing the garden, digging the weeds,
Who could ask for more.
Will you still need me, will you still feed me,
When I'm sixty-four.

jueves, 14 de noviembre de 2019


Golpe de Estado en Bolivia
Oscar Yescas Domínguez
14 de noviembre 2,019


No cabe duda de que vivimos tiempos de grandes convulsiones sociales, por doquier se observan grandes manifestaciones colectivas de descontento, inconformidad e insatisfacción social. Treinta años después de la caída del socialismo soviético, el capitalismo sigue sin proporcionar el bienestar social basado en el “american way of life” que prometía, al contrario, lo que ha generado es una mayor desigualdad social y un enorme sufrimiento colectivo.
Debemos tener en cuenta que vivimos en un momento histórico en el que se derrumba el Estado moderno, aquella figura de gobierno que logró institucionalizarse gracias al Leviatán descrito por Thomas Hobbes. El Estado tal y como lo conocemos sustituyó a la Monarquía como forma de gobierno gracias a grandes movilizaciones colectivas, sobre todo gracias a la revolución francesa.
Con el surgimiento del Estado terminó también el predominio de la Iglesia en los gobernantes y de ahí en adelante toda referencia a Dios o creencias religiosas quedaron fuera del discurso gubernamental, ya que la nueva forma de gobernar era un gobierno creado por los hombres y para los hombres sin influencia divina de cualquier tipo.
Su etapa de consolidación se dio cuando la Nación se alió con el Estado legitimando las exigencias del estado de tener un control social. Con el surgimiento del Estado moderno el mundo se dividió según el area de dominio de los Estados-Nación y cada país generó un poder soberano sostenido por fronteras bien definidas e infranqueables.
Pero todo esto terminó con la aparición de la globalización que implicó no solo la liberación de las fronteras para el libre tránsito de las mercancías sino que también significó el despojo de la soberanía a los diferentes Estados de cada país que no tuvieron otra alternativa que subordinar el poder político a presiones externas que determinan su actual funcionamiento, de tal forma que las formas de gobernar, las políticas gubernamentales están determinadas por “las fuerzas del mercado” y no responden más a la necesidad de proporcionar bienestar social a los ciudadanos.
Con este giro los Estados abandonan su papel de institución que garantiza el bienestar social de quienes gobiernan en su nombre lo cual genera un gran distanciamiento entre los ciudadanos y sus gobernantes. Es lo que estamos viviendo en este momento histórico, una decadencia de la figura de los Estados-Nación que prevaleció desde la desaparición de la monarquía y que el día de hoy vemos como termina la idea de aquella Nación fundada en un sistema de gobierno conformado por instituciones gubernamentales que respondían a los intereses de los ciudadanos.
El Estado adelgaza y abandona su función social para la cual fue creado y cede a la “desregularización”, a la flexibilidad y procede el “recorte del gasto público”, eliminando instituciones que brindaban servicios que contribuían al bienestar social y estos servicios que eran gratuitos fueron privatizados y ahora son proporcionados por compañías privadas con un costo por los mismos.
El neoliberalismo es la nueva cara del capitalismo, esto es lo que genera una mayor desigualdad social y sufrimiento colectivo. Esto es lo que generó los levantamientos populares en Ecuador, Chile y otros países.
El caso de Bolivia es distinto, nos encontramos ante la presencia de un golpe de Estado, de manera muy ingenua llegué a pensar que los golpes de Estado formaban parte del pasado. Pensé que la lección había sido aprendida por la humanidad, que la experiencia de los golpes de Estado generan heridas sociales que nunca sanan, que permanecen abiertas de manera permanente y que la humanidad así lo había comprendido.
Quizá por esto en Bolivia los golpistas no se atreven a reconocer que fue un golpe de Estado y lo niegan mintiendo descaradamente diciendo que fue una transición pacífica del poder basada en la renuncia de Evo Morales al mismo. Pero hay que decirlo con claridad, en Bolivia se dió un golpe de Estado en contra de Evo Morales.
¿Quién es evo Morales? ¿Qué ha hecho por los bolivianos? Evo Morales es el primer presidente indígena de Bolivia, un país con gran población indígena. Durante su gobierno logró mejorar la situación económica y social de Bolivia, que era considerado uno de los países más pobres de latinoamérica.
Antes de llegar al poder Evo Morales el 63% de la población en Bolivia vivía debajo de la línea de pobreza (2,002), recientemente el Banco Mundial reconoció que hoy en día esta cifra disminuyó al 35%. La Unesco reconoció que Bolivia estaba libre de analfabetismo gracias al apoyo a la educación de Evo Morales. Se podría resumir la gestión de Evo Morales como Presidente, señalando que gobernó para su pueblo y en contra de las grandes corporaciones que explotaban al mismo.
¿Qué fue lo que sucedió en Bolivia?
Antes de terminar el conteo de votos de las elecciones del 20 de octubre de este año, el candidato conservador Carlos Mesa se proclama ganador de las mismas y descalifica el proceso electoral.
Después de esto Luis Fernando Camacho, líder religioso solicita la intervención de la organización de Estados Americanos (OEA) como árbitro y Evo Morales acepta la intermediación. De manera rápida la OEA avala los argumentos sin pruebas de fraude que presentaron los representantes de la derecha boliviana. Esta misma OEA que guardó silencio ante la represión del pueblo ecuatoriano y que hace lo mismo cuando el pueblo chileno está siendo reprimido por parte del presidente Piñera que prácticamente mantiene bajo control militar a la población.
Después de la declaración de la OEA, se desata una ola de violencia en contra de los partidarios de Evo Morales, quemando casas de simpatizantes, golpeando en las calles a los indígenas y las fuerzas armadas se amotinan y apoyan a Carlos Mesa y piden la renuncia de todo de Evo Morales y todo su gabinete.
La OEA con esta intromisión irregular y parcial revela su desnudez política y pierde autoridad moral y política para cualquier acción en el futuro.
Ante este clima de violencia Evo Morales decide renunciar para impedir una guerra civil y horas después Luis Fernando Camacho ingresa a palacio Nacional devolviendo el poder a las élites conservadoras bolivianas.
Mientras tanto miles de indígenas se movilizan en apoyo a Evo Morales rechazando el golpe de estado enarbolando la bandera Whipala que representa a los pueblos indígenas de Bolivia. La situación de insatisfacción se agudiza cuando al tomar edificios de gobierno los seguidores de Luis Camacho y policías amotinados, retiraron la bandera Whipala de los mismos, la quitaron de sus uniformes y la quemaron lo cual provocó mayor indignación en la población indígena de Bolivia.
La bandera Whipala representa la unión de los pueblos indígenas de Bolivia, sus colores representan el tiempo, la energía, la cultura, el planeta y el espacio cósmico. En su rebeldía miles de campesinos rebasaron a la policía que había reprimido con gran violencia a los manifestantes que rechazaban el golpe de estado.
El hecho real es que una de las democracias más avanzadas de América latina ha caído y el 10 de noviembre de 2,019 será registrado en la historia como la fecha del golpe de estado que terminó con un proyecto de gobierno plurinacional que se fundó en una asamblea constituyente.
En el contexto de una economía mundial regida por la dictadura del Dios Mercado, no tiene cabida un gobierno nacionalista que utiliza un discurso abiertamente anticapitalista. El golpe de Estado en Bolivia termina con 15 años de igualdad social y política, de prosperidad y progreso económico para la mayor parte de los bolivianos.
El golpe es encabezado por sectores que se consideran blancos y occidentales, que históricamente han discriminado, dominado y explotado a la población indígena altiplánica.
Los militares colocan la bandera presidencial a Jeanine Añez como presidenta interina, quien ingresa a Palacio Nacional cargando una Biblia en sus manos expresando: “gracias a Dios que la Biblia vuelve a entrar a Palacio. Que Él nos bendiga e ilumine”. Previamente había escrito en Twitter: “Sueño con una Bolivia libre de ritos satánicos indígenas, La ciudad no es para los indios que se vayan al Altiplano o a Chalco”. Olvida que el Estado moderno surgió cuando desapareció la monarquía y toda referencia a Dios fue eliminada del discurso gubernamental.
Inicia entonces un gobierno conservador que carece de legitimidad popular, apoyado por las fuerzas armadas y policiales, mientras que miles de bolivianos se aprestan a dar la lucha en contra del golpe de Estado y en defensa de Evo Morales.
Para entender los intereses ocultos detrás del golpe de Estado en Bolivia debemos recordar que recientemente se encontraron 21 millones de toneladas de Litio en el desierto de sal de Uyuni y también que Evo Morales había presentado el primer vehículo eléctrico fabricado totalmente en Bolivia. Este proyecto afecta los intereses de las grandes industrias del automóvil a nivel mundial, además de otras corporaciones.

Es de esperarse que la espiral de la violencia crezca en Bolivia al intentar defender un gobierno impuesto que no vacila en exhibir su vocación religiosa y faceta racista al disparar sus armas en contra de los manifestantes que protestan en contra del golpe de Estado. La comunidad internacional debe expresar su rechazo a esta violación de los derechos del pueblo boliviano y exigir el respeto a la voluntad popular del pueblo boliviano.
Históricamente los golpes de Estado son apoyados por intereses extranjeros y el caso de Bolivia no es la excepción, ya que hay denuncias previas de que se estaba preparando un gole de Estado en Bolivia.
Las lecciones que debemos extraer del caso de Bolivia es que la transformación social de un país requiere de la participación social de los integrantes de sus comunidades. La condición necesaria para lograr un cambio social es la acción colectiva, la participación de una masa crítica de personas que se unen para trabajar en la reconstrucción de la sociedad.
El cambio social no depende de una sola persona, sea Evo Morales en Bolivia o Andrés Manuel López Obrador en México, para evitar los riesgos de golpes de Estado de requiere posibilitar el aumento de poder de los actores sociales. La psicología comunitaria latinoamericana nos proporciona el marco teórico y metodológico para lograr la transformación social de una comunidad y de un país.
La estrategia adecuada es dar poder a las personas para que ellas puedan actuar por sí mismas, ya que el desarrollo y fortalecimiento de las comunidades y de los individuos es una forma de fortalecimiento de la sociedad civil y de la ciudadanía.
En estos momentos de grandes movilizaciones en América Latina (Ecuador, Chile, Bolivia), es importante considerar que en la medida que las comunidades se movilicen haciendo oír su voz en espacios públicos en defensa de sus derechos sociales, políticos y humanos, se está realizando acciones políticas con consecuencias para la sociedad. En ese sentido promover y lograr la participación es un objetivo inmediato dentro de una finalidad más amplia que es la transformación social.
Para lograrlo debemos cambiar nuestras nociones sobre el poder y el fortalecimiento, se nos ha enseñado que para hacer algo es necesario tener algún poder, lamentablemente pensamos que existe sólo una versión asimétrica del poder, el poder formal. Quien ocupa el poder político es quien tiene el poder, los que carecen de cargos públicos no tienen poder.
Pero la Psicología comunitaria latinoamericana nos plantea una versión simétrica del poder en el sentido de que en toda relación social, en ambos polos hay poder, el poder formal no existiría sin el poder informal. Mediante este enfoque de simetría en el poder, nos permite hallar poder en todos los sujetos de una relación.
Aún en las peores dictaduras los oprimidos pueden superar esa situación mediante acciones que ejercen formas de poder que no corresponden a la lógica del opresor. Pero esto implica que las personas cambien su percepción de sí mismas como individuos sin recursos, débiles o indefensos. El fortalecimiento de una identidad comunitaria, el desarrollo del sentimiento de pertenencia a una comunidad permite lograr un poder liberador que permita un empoderamiento social.
La simetría en el poder es entonces una estrategia para lograr una transformación social, es necesario que reconozcamos la simetría en el poder porque el poder asimétrico, la desigualdad social y la opresión se encuentran en todas partes y se basan en la asimetría en el poder.
El pueblo boliviano seguirá el ejemplo del pueblo ecuatoriano y del pueblo chileno, la resistencia como forma de lucha, la organización de manifestaciones colectivas de descontento e inconformidad social, ante un poder que actúa en su contra, siguiendo lineamientos de fuerzas externas que responden a intereses del mercado.

Vivimos un momento histórico en el cual Latinoamérica vive jornadas de lucha en contra de un modelo social que atenta contra la dignidad humana, contra la vida misma y que destruye nuestro medio ambiente. La lucha contra el capitalismo disfrazado de neoliberalismo se ha iniciado en Latinoamérica. 
En Bolivia, los golpistas no solo retrocedieron más de doscientos años al reivindicar la biblia y a Dios como su guía principal, retrocedieron más de 500 años, hasta aquellos tiempos de la conquista española cuando veían a los indígenas como seres inferiores que había que exterminar.
La vida de este gobierno espurio sin duda será corta, dependen de la lucha del pueblo boliviano y de la solidaridad internacional cuanto dure. En un momento histórico en el que la globalización ha generado fenómenos migratorios colectivos provocando que nuestras sociedades conforman poblaciones con gran diversidad cultural y racial, el racismo, la discriminación y la intolerancia religiosa no tienen cabida alguna. Tengamos presente que la lucha del pueblo ecuatoriano, chileno y boliviano tiene los mismos orígenes y los mismos objetivos: la defensa de la democracia, la justicia, libertad e igualdad. Objetivos que perseguimos millones de personas en el mundo entero.

martes, 22 de octubre de 2019


Chile: de nuevo en la pesadilla
Oscar Yescas Domínguez
22 de octubre de 2,019

Con el pueblo chileno me unen fuertes lazos afectivos debido al golpe de Estado de Augusto Pinochet y el asesinato de Salvador Allende, Víctor Jara y cientos de chilenos en 1973, esa experiencia traumática para el pueblo chileno me afectó a tal grado que puedo decir que fue uno de los factores que me hicieron despertar la necesidad de participar en política desde mi temprana juventud.
A mis 18 años de edad viví en la distancia la pesadilla de la represión del ejército chileno en contra de su propio pueblo. Las detenciones, torturas, asesinatos y desapariciones formaron parte de mis pesadillas de juventud porque buena parte de la juventud mexicana de aquella época nos encontrábamos despertando a la política y también éramos objeto de represión policiaca y militar, pero no en la magnitud de la violencia institucional que estaba viviendo el pueblo chileno con la dictadura de Pinochet.
Los nombres de Salvador Allende, Víctor Jara, Violeta Parra y muchos más quedaron registrados en mi corazón para siempre, como modelos a seguir, como ejemplos reales de héroes que pelearon hasta el último minuto de sus vidas. Creo que no soy el único que piensa de esta forma, que asocia el nombre del país llamado Chile con estos personajes y que los mismos influyeron grandemente en nuestras vidas.
Para mí cada año el 11 de septiembre es día de luto, conmemoración y renovación de fuerzas para seguir en la lucha del cambio social y no me refiero al 11 de septiembre del 2,001, me refiero al 11 de septiembre de 1973 día del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile. En mi memoria guardo el recuerdo del dolor del pueblo chileno masacrado por su propio ejército, traicionado por quienes deberían protegerlo, el horror de una dictadura militar sangrienta.
Cuarenta y seis años después me parece estar viviendo un Deja vú al ver fotografías y videos del ejército chileno reprimiendo en estos días a su propio pueblo. Policías y militares a pie y en tanquetas disparando balas contra civiles desarmados, policías golpeando con macanas y toletes a estudiantes adolescentes y niños que dan muestras de una valentía increíble al enfrentarse desarmados contra un ejército, su propio ejército, que su propio Presidente mandó para atacar a su propia población.
Estas imágenes me estremecen y me llenan de indignación, un sentimiento que me empujó a dejar de lado algunas tareas que estoy realizando y dejar fluir mis pensamientos a través de escribir en el teclado, acción que en momentos me detengo porque siento que la indignación me lleva a aporrear las teclas y a obnubilar mis pensamientos.
En un intento de autocontrol me pongo a pensar que las condiciones de este momento histórico (2,019) son muy diferentes a las que existían en 1973. Hoy vivimos en la sociedad red como nos dice el sociólogo Manuel Castells, a diferencia de hace más de cuatro décadas hoy tengo amigos en Chile, país al que puedo asociar con algunos rostros y nombres. Amigos virtuales que gracias a internet y redes sociales con los cuales he podido mantener contactos esporádicos pero suficientes como para crear lazos de amistad.
Esta misma sociedad red nos permite conocer con rapidez los acontecimientos que suceden con aquel lejano-cercano país hermano, de tal forma que he tenido oportunidad de ver en vivo los videos que algunos amigos chilenos han subido. Esto me ha permitido ser testigo lejano-cercano de la enorme valentía del pueblo chileno, sobre todo de la juventud chilena quienes fueron los que iniciaron la revuelta al oponerse al aumento de la tarifa del metro en Santiago de Chile, los mismos que demostraron ser dignos herederos de la canción de Violeta Parra “Que vivan los estudiantes”, al desafiar a las autoridades, brincar los torniquetes para ingresar al transporte público sin pagar, en protesta por el aumento excesivo y enfrentar cara a cara a los policías armados hasta los dientes.

No tardó en cundir su ejemplo y al poco tiempo eran miles los chilenos que desafiaban a policías que intentaban detenerlos para que pagasen la cuota actualizada. Posteriormente, las protestas se generalizaron porque el ambiente social era un caldo de cultivo para las mismas: una gran desigualdad social, pensiones muy bajas, altos costos en salud, evidente corrupción en altas esferas y la tendencia a criminalizar las movilizaciones de protesta de los estudiantes.
Hoy en día internet y redes sociales nos permiten experimentar la sensación de que “no estamos solos”, que podemos comunicarnos con cualquier persona en cuestión de segundos y es más, podemos comunicarnos con millones de personas simultáneamente.
Acabamos de “vivenciar virtualmente” la experiencia del pueblo de Ecuador, quienes lograron echar abajo un paquetazo que incluía medidas antipopulares como el aumento del combustible, un pueblo mayoritariamente indígena que se movilizó y enfrentó en forma organizada y unida la represión policiaca y del ejército de su propio país, logrando echar abajo el paquetazo de medidas antipopulares.
La lucha del pueblo ecuatoriano continúa, porque no se han satisfecho todas sus demandas, pero la jornada de lucha que vivió hace tan sólo algunas semanas ha servido de ejemplo a nivel mundial, como forma de resistir a la imposición de medidas antipopulares de corte neoliberal.
El día de hoy le toca sufrir al pueblo chileno cuyo gobierno intenta imponer medidas dictaminadas por el Fondo Monetario Internacional en perjuicio de la población y a favor de los grandes empresarios. Las muestras de resistencia, fortaleza y unidad crecen cada día, a pesar del incremento del nivel de represión policiaca y militar al grado de que ya se habla de varios muertos por la acción de los cuerpos represivos que actúan en el contexto de un toque de queda.

Debemos tener presente que las luchas de los pueblos ecuatoriano y chileno no son luchas aisladas ni ajenas a los intereses del resto de pueblos latinoamericanos, ya que la resistencia de las poblaciones de ambos países es en contra de la imposición de políticas de corte neoliberal que el Fondo Monetario Internacional trata de aplicar en todos los países latinoamericanos.
Es decir, los mismos problemas de bajos salarios, privatización de servicios públicos, aumento de pobreza, desigualdad social y corrupción que padecemos la mayoría, si no es que la totalidad de pueblos latinoamericanos, son el resultado de la imposición de políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial a los gobiernos de nuestros respectivos países cuyos gobernantes se prestan para seguir incrementando la brecha entre pobres y ricos, empujando a millones de personas a sobrevivir en condiciones de miseria y pobreza, mientras la clase en el poder se enriquece cada día más con la implementación de “paquetazos antipopulares”.
En este momento son la población de Ecuador y los estudiantes y pueblo chilenos quienes nos muestran que es posible resistir al poder económico y político con el poder popular, que “sí se puede” defender la dignidad y derechos violados. En los hechos estamos ante un enfrentamiento que se da entre un poder formal y un creciente poder informal que crece en la medida de que los pueblos ecuatorianos y chilenos se sumergen en un proceso de empoderamiento social y toman consciencia de la fuerza que tienen como comunidades unidas en defensa de sus derechos que están siendo violados.
A su favor, estos pueblos en lucha en contra del capital, en contra del sistema capitalista (hay que decirlo con todas sus letras), cuentan con el apoyo internacional de los pueblos de otros países que somos víctimas de las mismas políticas de aniquilamiento social y de enriquecimiento del poder corporativo.
Las redes sociales han demostrado en varias ocasiones que pueden ser instrumentos de comunicación y lucha eficaz en apoyo de los grandes movimientos colectivos contemporáneos. Aquellos que vivimos fuera de Ecuador y de Chile, debemos estar atentos a los acontecimientos en ambos países, pero no como testigos silenciosos, ni tampoco a limitar las expresiones de apoyo mediante un “me gusta” o compartir fotos y videos.
Debemos estar conscientes de que la lucha de los pueblos ecuatorianos y chilenos es también nuestra lucha, que el enemigo es el mismo y este no es otro que el capitalismo representado en la implementación de políticas neoliberales que tienden a reducir y a desaparecer al estado Benefactor que conocíamos y limitarlo al papel de administrador del bienestar de los intereses de las grandes corporaciones.
Expresemos nuestro apoyo a la lucha que realizan los pobladores de Ecuador y de Chile, denunciemos la violación a los derechos humanos, exijamos la intervención de organismos defensores de los derechos humanos y exijamos alto a la represión policiaca en ambos países. Pero también debemos organizarnos por nuestra cuenta para estar preparados para dar una lucha similar en nuestros propios países, porque la fuente de todos nuestros males es el neoliberalismo.
https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/07/sabeusted-que-es-el-neoliberalismo.html

viernes, 11 de octubre de 2019


La revolución ecuatoriana.
Oscar Yescas Domínguez

En la literatura de Ciencias sociales el siglo veinte es conocido en ciencias sociales como “el siglo de los movimientos sociales”, por las diferentes movilizaciones colectivas que ocurrieron en todo el orbe durante ese siglo que provocaron grandes cambios políticos y sociales, sobre todo aquellos cambios que se dieron en la segunda mitad del siglo pasado.
Después de 19 años de estar en el siglo veintiuno, cómo podríamos definir a esta nueva centuria en la que nos encontramos?
Estamos en el contexto de una sociedad dominada por las grandes corporaciones que forman parte central de un nuevo “poder corporativo” que incluye la presencia de un nuevo cartel de delincuencia organizada que ejercen un control social más allá de nuestras fronteras.
Los dueños de las grandes corporaciones transnacionales que se han beneficiado de una globalización que va más allá de la apertura de las fronteras para el libre tránsito de las mercancías, han logrado a través de la corrupción y presión económica incorporar a su cartel a dirigentes de organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), dirigentes políticos, representantes de organismos internacionales, y Presidentes de república. Precisamente a éstos últimos les corresponde hacer el trabajo sucio de implementar medidas económicas y políticas denominadas “neoliberales” que implican adelgazar al Estado que gobierna un país, privatizando servicios de salud, educación, esparcimiento, reduciendo derechos, aumentando edad de jubilación, topes salariales, etc. Todo lo cual afecta a la mayoría de los integrantes de nuestra sociedad.
Estas medidas neoliberales son las causas de la enorme desigualdad social que hoy vemos en nuestros países y se reflejan en un aumento de la pobreza, en el enriquecimiento inmoral de unos cuantos y sobre todo en el divorcio entre dirigentes políticos y los que dicen representar.
Estamos en la era del Dios Mercado, en un momento en el cual las políticas que adoptan e implementan legisladores y Presidentes de república, son medidas que se afirma son a favor del Mercado.
Las necesidades sociales de las comunidades pasan a un segundo término, la voracidad de un sistema que en el marco de la propiedad privada de los medios de producción, realiza una producción masiva de productos que agota con rapidez nuestros recursos naturales al miso tiempo que explota a los trabajadores y estimula el consumo masivo de esas mercancías para matener un ritmo constante de producci´n masiva, consumo masivo.
No es casual que en varios países se estén implementando este tipo de políticas gubernamentales que afectan directamente a la población y están dirigidas a favorecer los intereses del Mercado.
Pero ¿quién es el Mercado? Desde una perspectiva mercadológica el Mercado “ es aquel conjunto de personas que comparten necesidades y deseos que quisieran compartir y que cuentan con la capacidad económica para demandar (comprar) estos productos a través de un proceso de intercambio”.
Todos tenemos necesidades y deseos, pero no todos tenemos la capacidad económica para comprar esos productos que necesitamos y deseamos. De ahí que el mercado no es para todos, solo para quienes tienen capacidad adquisitiva, los pobres, los marginados, los excluídos no existen para el Mercado, son invisibles. El Mercado promueve la desigualdad social, es la causa de la enorme desigualdad social que padecemos al coexistir una enorme masa de personas viviendo en condiciones de pobreza y unos cuantos viviendo en insultante riqueza.

Pero no olvidemos que vivimos tiempos de cambios y aquellos “invisibles sociales” que son los marginados llegan a un punto del hartazgo social que con el grito “Ya basta” se levantan en diversos países.
Fue lo que pasó en México en el 2,018 cuando más de 30 millones de mexicanos votamos juntos y organizados en u mismo día y logramos echar abajo una tiranía del Prian, responsable del empobrecimiento de tres cuartas partes de los habitantes mexicanos y de la entrega de recursos naturales al capital privado nacional y extranjero.
Con el cambio social por la vía electoral se evitó una revuelta social que era inminente si se coetía un nuevo fraude en las aspiraciones del pueblo mexicano. Las jornadas presidenciales del año pasado fueron un ejemplo a nivel mundial, porque en varios países se respiraban los mismos aires de insatisfacción social.
Lamentablemente el cambio social mexicano (aún con todas las limitantes que hoy presenta, son mayores los logros obtenidos) ha sido una notable excepción ya que en otros países la democracia electoral entrega el país en manos de personas sin escrúpulos ni moral que no vacilan en traicionar a su pueblo y entregar sus riquezas al extranjero afectando a sus comunidades.
Es el caso de Ecuador en estos primeros días de octubre de 2,019, un día antes de lo que se dio en llamar “el descubrimiento de América” por parte de Cristóbal Colón, es decir el 12 de octubre, por las calles de Quito la capital del país, miles de indígenas mantienen tomados edificios públicos y han enfrentado con gran resistencia sabiduría la represión de los cuerpos represivos del Gobierno de Lenin Moreno, Presidente legal de Ecuador, quien ha tomado actitudes fascistas al imponer un paquete de medidas antipopulares que le impuso el Fondo Monetario Internacional, que ante el aumento de las protestas de la población de Quito han respondido con la violencia de los cuerpos represivos.

Ante la realización de un paro nacional de labores que hoy llega al día doce, las posturas se han radicalizado y hoy vemos por un lado aun incremento de la represión del Estado de Ecuador en contra de su propio pueblo y por el otro un aumento masivo en las participaciones de protesta social.
En esta participación social destacan miles de indígenas que como parte del pueblo Ecuatoriano están exigiendo marcha atrás en contra de las medidas antipopulares y la renuncia del presidente Lenin Moreno.
Al igual que en su momento el pueblo mexicano obtuvo su momento de gloria y atención mundial al dar el cambio electoral, el día de hoy el pueblo ecuatoriano brinda al mundo entero un ejemplo de resistencia y lucha, actuando en forma organizada y por la vía pacífica expresando sus demandas de manera firme.
Es un momento de empoderamiento social que está ocurriendo en Ecuador, en donde el concepto de poder refleja su doble rostro, el pueblo ecuatoriano nos está enseñando que existe otro tipo de poder aparte del poder formal, el poder social. Cuando las masas de excluidos, marginados e invisibilizados alzan su voz, se unen en la acción y participan en forma organizada, surge el contrapeso del poder formal obtenido por la vía electoral que es el poder social de la toma de identidad colectiva, del sentimiento de pertenencia a una comunidad o nación que está siendo afectada por las medidas neoliberales exigidas por el Fondo Monetario internacional.
En el caso mexicano las “benditas” redes sociales tuvieron un papel relevante en el desarrollo de los acontecimientos de tal forma que contribuyeron a impedir el fraude electoral y posibilitaron que la expresión popular del pueblo mexicano fuese respetada. Estas redes sociales que día a día informaban de la masiva participación del pueblo mexicano a favor de Andrés Manuel López Obrador lograron mantener esa comunicación instantánea y horizontal.
En el caso de Ecuador quienes observamos desde afuera los acontecimientos, no podemos quedarnos pasivos ante la represión de un pueblo a manos de gobernantes fascistoides. Podemos contribuir al desarrollo de los acontecimientos sirviendo de espejos para retransmitir en nuestras tribunas las expresiones populares que se están dando en Ecuador, de tal forma que los ojos del mundo se posen en los involucrados en este conflicto social y podamos detener la acción represiva de los cuerpos policíacos y demandar soluciones basadas en el consenso social, es decir, donde el pueblo ecuatoriano tome decisiones que realmente respeten y protejan los intereses de los ecuatorianos.
Los pueblos tienen el derecho a su autodeterminación, su autogobierno y el ejercicio de su democracia. Un gobernante que huye de su propio pueblo cuando le pide diálogo y consenso, que no sólo huye, sino que ordena la acción represora en contra de quien dice representar, no merece ser llamado gobernante.
El caso de Ecuador, no es un caso aislado, habrá otro tipo de levantamientos en otros lugares, en la medida que el poder corporativo siga fortaleciéndose a costa del hambre y sufrimiento de los pueblos latinoamericanos. De ahí la importancia de lo que está pasando en Ecuador, debemos apoyar la implementación de mecanismos realmente democráticos que posibiliten escuchar la voz de los integrantes de las comunidades que existen en Ecuador. El mundo entero y especialmente los pueblos latinoamericanos debemos expresar nuestra solidaridad con el pueblo Ecuatoriano. Son tiempos de echar abajo la dictadura del Dios Mercado y de recuperar los derechos laborales y sociales perdidos por las políticas de privatización de nuestras comunidades "en favor del mercado".
Al mismo tiempo debemos exigir un alto a la represión gubernamental en contra del pueblo ecuatoriano. Diálogo y no represión. No más violencia. Respeto a la voluntad del pueblo Ecuatoriano.