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domingo, 19 de abril de 2020


Reflexiones en tiempos de cuarentena
Oscar Yescas Domínguez
19 de abril de 2,020

Quizá sea que durante más de 30 años mi actividad principal como profesor universitario fue la de leer, estudiar, investigar dentro de un pequeño espacio que me fue asignado como cubículo de trabajo, lo que me permite estar encerrado en casa sin experimentar sensación alguna de ansiedad, desesperación o el impulso incontenible de salir de casa. Reconozco que soy afortunado por tener las condiciones de vida que tengo, pero no olvido que toda mi vida he trabajado para llegar al punto en el cual me encuentro.
De hecho después de laborar toda mi vida durante más de 45 años al recibir mi jubilación, tampoco experimenté lo que algunas personas llaman “la crisis del jubilado” en la que algunas personas caen en depresión, tristeza y ansiedad. Al contrario, por mi parte celebré el ya no tener que despertar temprano y disponer de mi tiempo con entera libertad.
Muchas veces fueron las ocasiones en las que anhelaba tener tiempo libre para dedicarme a hacer lo que quisiera con el mismo. Dediqué mucho tiempo a trabajar y como muchos miembros de mi generación priorizamos en varias ocasiones las obligaciones del trabajo por encima de nuestros compromisos o vínculos familiares, a nombre de que “alguien tiene que trabajar para traer comida a casa”.
Pero una cosa es disfrutar los descansos y el ocio por propia voluntad y ejerciendo el libre albedrío y otra es tener que quedarse encerrado en casa y no tener la libertad de salir, visitar familiares, amigos o simplemente disfrutar una caminata vespertina y ver la caída del sol.
Tiene varias semanas que nos encontramos en cuarentena por la amenaza de un enemigo invisible que está matando personas sin distinción de raza, posición económica, grado de escolaridad, etc. Bueno, sí hay que reconocer que las cifras de bajas mortales son más altas en personas que han vivido en condiciones de desigualdad económica y social, al no contar con sistemas inmunológicos sanos por vivir en precariedad económica.
Pero lo que quiero destacar en estas líneas es el hecho de que el encierro en el que nos encontramos depende de nosotros si lo sufrimos y padecemos o lo aprovechamos para sacar lo mejor de nosotros mismos y lo usamos en forma productiva y placentera.
Partamos de la premisa de que este aislamiento no tiene una fecha de terminación precisa, es decir, no sabemos si sólo faltan semanas para poder salir a las calles o continuaremos durante algunos meses más encerrados porque no existen las condiciones de seguridad que garanticen que no pasemos a engrosar los números de las estadísticas de contagiados o fallecidos. Las autoridades nos informan que lo peor de la pandemia en México será entre el 2 y el 8 de mayo próximo por lo que debemos seguir encerrados en nuestras casas.
Si sufrimos o disfrutamos lo que resta del aislamiento social depende de la actitud con la que enfrentemos estos tiempos de nuestra vida cotidiana bajo techo y encerrados en las paredes de nuestras viviendas.
Si nos ponemos a pensar en lo que nos falta, estaremos sufriendo, pero si descubrimos lo que tenemos frente a nosotros y lo revaloramos, sin duda alguna podremos soportar e inclusive disfrutar el estar sin salir de casa. Aquellos que somos afortunados y tenemos familia a nuestro lado, debemos tener buena actitud y disponernos a disfrutar estos días en su compañía reforzando el vínculo afectivo que une a la pareja, a padres con sus hijos, a hermanos entre sí, a nietos y abuelos.
Podemos realizar una redecoración y limpieza del lugar en que vivimos, podemos leer buenos libros, podemos disfrutar series de televisión con nuestra familia, podemos realizar ejercicios y fortalecer nuestros cuerpos, podemos comer sanamente, podemos hacer muchas cosas en este encierro. Lo que no debemos hacer es sufrir innecesariamente.
Nuestra vida cotidiana antes del covid-19 estaba dominado por las prisas, por la ansiedad, por el estrés de la rutina que nos obligaba a dejar la cama desde temprano para salir y cumplir con nuestros roles sociales (trabajar, estudiar o lo que sea). La rutina nos impedía disfrutar la interacción social al 100%. Eran los días que anhelábamos los fines de semana y nos alegraban los días viernes porque venían dos días (sábado y domingo) en los que tendríamos tiempo para nosotros y nuestras familias. Nuestro egoísmo nos impedía ver con claridad que nuestros seres queridos (pareja, hijos, padres, etc.) sólo deseaban pasar tiempo con nosotros y con el pretexto de estar cansados (lo cual era verdad, pero no siempre), ignorábamos las peticiones de nuestros hijos pequeños para que actuáramos como sus compañeros de juegos.
Pensábamos que con dinero se resolvía todo y trabajábamos como esclavos para conseguir dinero para comprar cosas costosas con las cuales creíamos que expresábamos nuestros sentimientos (mientras más caros los regalos más fuerte era el amor, creíamos ilusa y tontamente). Con esas compras intentábamos compensar las constantes ausencias y falta de atención hacia quienes nos expresaban su amor.
Esas compras, al contado o a crédito, nos endeudaban más, por lo que teníamos que trabajar más ya que el dinero no alcanzaba para pagar deudas y comprar comida y seguir con nuestro estilo de vida. La rutina se repetía, lo que no se estancaba era el crecimiento de nuestros hijos que de niños pasaron a ser adolescentes, de adolescentes a jóvenes y de repente ya no nos buscaban, ya eran independientes y el recuerdo que tenían de nosotros era borroso, porque nuestra ausencia de casa era mayor que nuestra presencia en la misma y se cansaron de extrañarnos y aprendieron a estar solos.
Todo esto que digo es ficticio no es personal pero es parte de una realidad general que los adultos de mi generación sufrimos porque intentamos evitar que nuestros hijos sufrieran lo que padecimos nosotros en nuestra niñez e intentamos “darles lo mejor”, una “mejor vida”, confundiendo la felicidad con la acumulación de objetos materiales (buena casa, buena ropa, buena comida y falta de compañía).
La crisis social que padecíamos se expresaba con mayor claridad en la crisis económica que obligaba a los padres a cumplir su rol de proveedores saliendo de casa para trabajar y prolongando su ausencia en el hogar. Pero de un día para otro aquella cotidianeidad desapareció y nos vimos encerrados en casa sin permiso para salir ante el riesgo de contraer el coronavirus, caer enfermos, contagiar a nuestra familia y fallecer.
A la crisis económica, ecológica y social que padecíamos se sumó una crisis de salud, una emergencia sanitaria que nos privó de derecho de salir, de nuestra libertad de movimiento. Este encierro prolongado es vivido de manera distinta por las personas que tienen una relación estable y armonía familiar, que difiere de la forma como lo viven las personas con familias monoparentales, disfuncionales y con carencias afectivas y económicas. De hecho, la crisis no ha detenido los feminicidios, siguen muriendo mujeres a manos de hombres, ha aumentado el maltrato y violencia hacia las mujeres al interior de los hogares.
¿Cómo podemos vivir este encierro sin sentir la desesperación y el impulso de salir a las calles contraviniendo las indicaciones de las autoridades de salud?
Creo que la mejor forma de pasar este tiempo es manteniéndonos informados de lo que está sucediendo sin caer en la obsesión de estar viendo como crece el número de muertos en nuestra localidad y país. También es una excelente oportunidad para regresar a nuestra condición de homo sapiens, empezando por sencillos ejercicios de filosofía y psicología.
Debemos centrar la atención en nosotros mismos y tratar de generar un autoconocimiento, haciendo preguntas como ¿quién soy?, ¿qué espero de la vida?, qué hecho con mi vida?, ¿qué planes tengo para el futuro?, ¿etc.
En ese proceso de estar reflexionando y recordando la inolvidable aportación de René Descartes con su famoso Cogito ergo sum, es decir, Pienso, luego existo, un autor cuya obra fue uno de los pilares de la Filosofía clásica y que forma parte de la historia de la humanidad.
Entonces, si pensando nos damos cuenta de que existimos, la pregunta siguiente sería entonces ¿cuál es el sentido de nuestra existencia? En términos muy generales podríamos decir que el sentido de la existencia de la humanidad es la creación del conocimiento científico sobre la realidad social y compartir ese conocimiento con el conjunto de la humanidad para construir una sociedad mejor cada vez.
Realizando estos pequeños ejercicios podemos ubicarnos como seres sociales y no como individuos aislados. Si pienso y existo, no estoy solo, soy un sujeto social, un individuo que forma parte de una comunidad con la que comparto un espacio geográfico y sobre todo un momento histórico social determinado en el cual compartimos grandes problemas sociales como lo es hoy en día, estar en emergencia sanitaria, ante la presencia de la pandemia más peligrosa que la humanidad ha enfrentado porque es un pandemia global, no exclusiva de un país y que afectará el conjunto de los humanos, aún cuando estén ubicados en la ranchería más aislada geográficamente, precisamente porque somos seres sociales que hoy estamos vivimos en el contexto de la globalización.
El otro día vino mi hijo a casa a recoger un taladro que me pidió prestado, cuando llegó no entró a casa, venía con el rostro cubierto con un cubrebocas puesto en forma correcta, usando guantes. Se paró en la entrada de la cochera, ambos sabíamos lo que teníamos que hacer y cómo actuar, yo lo recibí saliendo a la cochera usando cubrebocas también, en ese momento no traía guantes puestos y agradecí que mi hijo sí los estuviera usando.
Nos miramos unos segundos haciendo contacto visual, tiempo en el que nos dijimos cuánto nos amamos el uno al otro y cuánto lamentábamos no darnos un fuerte abrazo, con cierto dolor por no abrazarlo, pero experimentando alegría por ver a mi hijo después de varios días sin verlos, pero sobre todo sintiendo un gran orgullo por ver su comportamiento responsable que indicaba que se cuidaba a sí mismo, a su familia y a nosotros al no buscar el contacto físico, coloqué a unos pasos de él el estuche del taladro y con los ojos húmedos le dije: “aquí lo tienes, adiós y cuídate”. Tomó el taladro con una mano se despidió y saludó despidió a su madre que lo miraba desde la ventana, subió a su auto y se marchó.
El sólo temor a convertirnos en un número más y la certeza de que lo único que nos puede garantizar el sobrevivir a esta pandemia es el permanecer en nuestras casas sin salir de ellas, debe llevarnos a generar un cambio en nuestra actitud hacia el confinamiento y a la reflexión acerca de cómo nos estamos relacionando con quienes nos acompañan en este encierro (pareja, hijos, padres, etc.), para generar un comportamiento que se caracterice por el respeto, la cortesía y la gentileza.
Debemos tratar a los demás de la misma forma como quisiéramos que los demás nos trataran a nosotros, sin olvidar que la familia es un grupo primario y se le conoce con este nombre porque las relaciones que se establecen a su interior son relaciones primarias, significativas y el vínculo que los une es de tipo afectivo, es decir, se unen por los sentimientos generados en la dinámica familiar.
Estamos todos dentro del mismo barco, en diferente camarote quizá, pero de todos nosotros depende el que se prolongue más esta pandemia si salimos de nuestro encierro “porque ya no aguantamos” y nos juntamos con gente que estuvo contagiada y a través de ellas somos contagiados y contagiamos a nuestros seres queridos, sólo contribuiremos a aumentar nuestro sufrimiento y el de los demás.
Si nos quedamos en casa reduciremos el riesgo de contagio, pero el quedarnos en casa debe ser una oportunidad para mejorar nuestra relación con nuestra familia. El dinero ya no es tan importante hoy en día, lo estamos comprobando al ver todas las cosas que compramos (ropa elegante y de marca, calzado de prestigio, relojes, joyas, etc.), están arrumbadas en un rincón y sólo nos tenemos a nosotros mismos.
De esta crisis debemos salir fortalecidos y con una nueva autoimagen, una imagen que se caracterice por carecer de egoísmo e individualismo, por ser más solidarios y con mayor empatía social. No debemos ser indiferentes al sufrimiento ajeno, aprovechemos estos días para depurar nuestros guardarropas y calzado para regalar tomando las debidas precauciones a quienes realmente lo están necesitando en estos momentos.
Fuerza¡ que de esta crisis saldremos fortalecidos¡

miércoles, 15 de abril de 2020


El triunfo de las voces perversas en Hermosillo
Oscar Yescas Domínguez
15 de abril del 2,020

El día de hoy disfruté mi café mañanero como nunca escuchando y viendo el video mañanero donde nuestro querido Presidente Andrés Manuel López Obrador declara que no se venderá el predio El Cárcamo en Hermosillo porque la capital sonorense será una de 50 ciudades del país en las que se invertirán 25,000 millones de pesos, asignándole a la capital sonorense 500 millones para rehabilitación de sus calles.
Mientras procesaba esta información y contenía el impulso de levantarme de la silla y dar unas piruetas de alegría, le di varios sorbos a mi café que me pareció más delicioso que nunca. Una vez pasado el quinto sorbo que bebí como si quisiera embriagarme del placer que sentía, mi alegría aumentó al pensar que con este anuncio el inmoral intento de las autoridades municipales de vender El Cárcamo se viene por los suelos porque el argumento económico que fundamentaba según ellos la necesidad de vender ese predio se viene por los suelos.
Como académico siempre he pensado que el aprendizaje se puede dar en cualquier momento, en cualquier lugar y con cualquier persona. Creo que para aprender no se necesita ir a la universidad ya que toda experiencia que vivenciamos representa una experiencia de aprendizaje, de la cual debemos extraer ciertas lecciones para fortalecer nuestro aprendizaje y lograr que el mismo se traduzca en cambios permanentes en nuestro comportamiento. Estoy hablando del aprendizaje informal, de lo que se aprende todos los días, a través de redes sociales, a través de nuestros familiares, lo que aprendemos en casa, lo que aprendemos en la calle, etc.
En el campo de la política no es la excepción, pues toda experiencia es una experiencia que debe dejar un aprendizaje ya que como seres humanos no estamos condenados a tropezar con la misma piedra dos veces. Si los políticos utilizaran como asesores a verdaderos científicos como lo está haciendo AMLO con el Dr. Hugo Gatell y recibieran una asesoría basada en el conocimiento científico en la resolución de grandes problemas sociales, todos aprenderíamos y no tendríamos la sociedad que hoy tenemos.
Lamentablemente hay personas que se niegan a aprender de las experiencias, y una de ellas es Célida López Presidenta Municipal de Hermosillo quien el día de ayer informó a través de un video compartido en facebook que en una reunión de “muchos interesados en preservar este ánimo de seguir trabajando por Hermosillo y de dar ejemplo de que éste es un Gobierno diferente, hemos decidido suspender la subasta pública que se llevaría a cabo este próximo viernes (la subasta donde se vendería el predio El Cárcamo al mejor postor), argumentando que la contingencia del coronavirus impediría una reunión presencial y de hacerlo de manera virtual no abonaría al espíritu de transparencia e impediría seguir actuando de la forma como la gente nos demanda y nos exige que lo hagamos”.
Los argumentos utilizados para tomar la decisión de suspender la reunión en la que se subastaría un terreno público ( recordemos que propiedad pública significa que es de todos y a la vez es de nadie, es decir, que ninguna persona puede vender algo que no es de su exclusiva propiedad y si quisiera hacerlo debería obtener el consenso para una operación de este tipo), se limitan a describir la emergencia sanitaria como el factor primordial ya que impide realizar reuniones de más de diez personas en un sólo lugar.

Afirmó que las motivaciones para pensar en la venta de este predio era “lograr mejorar una de las problemáticas más sentidas de los hermosillenses, que es el deterioro de sus vialidades”. Si algún alumno me hubiera entregado un trabajo con esta frase le hubiera llamado la atención de que los problemas no se mejoran, en realidad se solucionan y desaparecen.
La prohibición de realizar reuniones de más de 10 personas era algo que toda la ciudadanía ya sabía y creo que la Presidenta municipal también tenía conocimiento de esta situación, pero como malpensado que soy, creo que ignoró a propósito esta instrucción del Gobierno Federal para aprovechar la imposibilidad de la ciudadanía que no podría realizar marchas masivas de protesta exigiendo la cancelación de la venta del terreno.
El discurso refleja una verdadera incongruencia con el accionar reciente de nuestras autoridades ya que es evidente la ausencia de referencia a las protestas ciudadanas de organizaciones ambientales y ciudadanos que se manifestaron en contra de la venta del Cárcamo. No puede uno pensar que este discurso refleja un menosprecio hacia la ciudadanía que se manifestó en contra de la venta de este predio.
Más de 30 mil firmas solicitando “no a la venta del Cárcamo” fueron ignoradas por quien dice representar al pueblo hermosillense, igualmente ignoró a las diferentes expresiones de organizaciones ciudadanas que exigían dar marcha atrás en el acuerdo tomado por el Cabildo Municipal de subastar al mejor postor un terreno propiedad del pueblo hermosillense.

Pero lo que realmente resalta es cuando hace la pregunta a la ciudadanía que se opuso firmemente a esta venta de un predio público: “Dónde están sus propuestas de solución para la ciudad?, con esta interrogante ignora a organizaciones ambientales que han presentado propuestas para la construcción de un corredor biológico que contempla el predio denominado El Cárcamo
En ningún momento declara que la cancelación de la reunión donde se subastaría el Cárcamo fuera en respuesta al reclamo de miles de ciudadanos que se manifestaron en contra de esta medida, simplemente ni los vió ni los escuchó. Lo que sí mencionó fue que durante estos días de litigio social, hubo “voces perversas” que se dedicaron a confundir a la opinión pública, a denostar y ofender a integrantes del cabildo”.
Confieso públicamente que fui una de las miles de “voces perversas” que se manifestaron en contra de la venta del predio propiedad del Ayuntamiento de Hermosillo, denominado El Cárcamo, pero en ningún momento intenté confundir a la opinión pública ni ofender a integrantes del cabildo.
Mi “perversidad” fue tanta que llegué al extremo de escribir seis artículos (éste sería el séptimo) en un lapso de 18 días, en los cuales intenté argumentar la impertinencia de la decisión tomada por el Cabildo de Hermosillo, porque con la ayuda de varios amigos comprendí el valor del ecosistema que se encuentra ubicado en ese estratégico lugar y sentí el compromiso de sumar mi voz a las de miles de hermosillenses.
Le recuerdo a la Presidenta que la toma de decisiones es un proceso de interacción social y que la mejor decisión aceptada socialmente es aquella en la que participan todos los involucrados en sus consecuencias. Aquí les comparto tres estilos que pueden utilizarse en el proceso de tomar decisiones en una organización.
1.- El jefe o directivo de una organización cuenta con toda la información para resolver un problema, decide que hacer y le informa a sus subordinados el tipo de decisión que tomó y ellos se encargan de aplicar la misma.
2.- El Jefe o Directivo de una organización cuenta con la información para resolver un problema, reúne a su equipo de trabajo, les comparte la información relacionada con el problema, escucha las opiniones de cada participante y después de escucharlos sale de esa reunión y toma la decisión que le parece más importante y da instrucciones para que se ejecute.
3.- El Jefe o Directivo de una organización cuenta con la información para resolver un problema, reúne a su equipo de trabajo, les comparte la información, los colaboradores opinan acerca de cómo resolver el problema, toman una decisión bajo consenso y el Jefe o Directivo sale de esa reunión para dar instrucciones de que se ejecute la decisión/solución que el grupo tomó bajo consenso.
Tomar decisiones es algo que hacemos todos los días y en nuestras vidas individuales alguns de ellas no tendrán mucha repercusión. Como en todas las cosas, hasta en la toma de decisiones hay niveles y en el caso de las organizaciones formales del trabajo, es mejor tomar decisiones que incluyan la participación de todos los involucrados.
Los tiempos actuales plantean la necesidad de evitar continuar con la estructura piramidal en las organizaciones y lograr hacerlas funcionar con estructuras más horizontales en las cuales el liderazgo sea distribuido y compartido. El liderazgo autoritario ya no tiene cabida en los tiempos del posmodernismo, sobre todo en las organizaciones públicas, cuya misión es brindar un servicio al público.
En el caso de la venta del Cárcamo como es un terreno propiedad del ayuntamiento de Hermosillo, es decir, que pertenece a la ciudadanía hermosillense, lo más sensato hubiese sido que se sometiera a consulta popular la propuesta de su venta y además aprovechar la oportunidad para solicitar propuestas que permitieran encontrar diferentes fuentes de financiamiento. Si así se hubiese actuado, los ciudadanos hermosillenses hubiéramos sentido que se nos estaba tomando en cuenta y con gusto hubiésemos participado aportando propuestas para mejorar las finanzas municipales.
No sucedió así lamentablemente, por lo que los resultados de este frustrado intento de venta de un terreno público, fue que lamentablemente aumentó la distancia entre la Presidenta municipal y ciudadanía sonorense, porque ésta última no fue escuchada y se ignoraron sus múltiples manifestaciones y peticiones por parte de quien dice que los representa. Lo menos que puede hacer Célida López es mostrar humildad y pedir disculpas a la población por haber cometido un error, ese error fue actuar en contra de los intereses de la población.
Cuál es la lección que podemos obtener de esta experiencia?, que la democracia representativa no funciona, nuestros regidores dieron la espalda a la población, ignoraron sus reclamos y se mantuvieron firmes hasta el último momento en el intento de venta, por lo que la población ya los ve con recelo y desconfianza.
Los diputados sonorenses de Morena también salieron perdiendo capital político porque estuvieron callados y no hicieron oír su voz apoyando al pueblo sonorense.
Los dirigentes de Morena Hermosillo y Morena Sonora se vieron muy mal al no definir una posición firme del lado del pueblo hermosillense, guardando un silencio y manejándose con un bajo perfil, que no durará mucho porque se acercan las elecciones y tratarán de ganar el voto de los hermosillenses.
El Delegado del Gobierno Federal en Sonora Jorge Taddei perdió capital político, dejó pasar la oportunidad de aparecer como el héroe de la película cuando le envié una carta abierta solicitando su intervención como mediador a favor de la ciudadanía hermosillense, pero prefirió guardar un silencio cómplice. Célida López, Fermín González, Armando Moreno Soto, Mary Carrasco y Jorge Taddei, son nombres que quedarán en la memoria colectiva como representantes del oportunismo político y la insensibilidad social.
Quien sí dio la cara y actuó con un alto grado de congruencia política fue la Diputada Federal Wendy Briseño quien solicitó un punto de acuerdo a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para que se emitiera un exhorto al Cabildo de Hermosillo para suspender la subasta del Cárcamo. El pueblo de Hermosillo se manifestó masivamente en contra de la venta del Cárcamo colocando en posición difícil al Cabildo Hermosillense y a la Presidenta Municipal y el punto de acuerdo presentado por Wendy Briseño funcionó como la aguja que reventó el globo de ilusiones perversas de quienes están en el poder del gobierno municipal.
¿Quién se maneja con perversidad y quién está mintiendo en este proceso? La principal lección que debemos extraer de esta experiencia es demostrar que aprendimos que sólo el pueblo salvará al pueblo. Gracias a las movilizaciones de cientos de ciudadanos que arriesgaron sus vidas y salieron a manifestarse en plena emergencia sanitaria.
Gracias a las organizaciones ambientales que han estado trabajando desde hace tiempo para defender nuestro medio ambiente y crear proyectos de preservación de nuestros ecosistemas.
Gracias a todos los ciudadanos que utilizaron las benditas redes sociales para compartir la consigna-demanda No a la venta del Cárcamo. Esto fue un triunfo colectivo, no fue la acción de un individuo solo, sino que fue la presión social emanada de nuestra comunidad lo que permitió detener este ecocidio.
Cada ciudadano que participó desde su muro en facebook, en Twitter o en cualquier red social compartiendo y expresando su inconformidad por el intento de despojo a la comunidad debe sentirse orgulloso porque nuevamente hicimos realidad el lema “Juntos hacemos historia”.
Los ciudadanos debemos continuar actuando en forma organizada porque la lucha no sólo continúa en el intento de venta de este predio ya que hay poderosos intereses económicos detrás de este abortado intento de venta. Se suspendió la venta del predio, no la venta del mismo, pero el anuncio de nuestro Presidente de otorgar 500 millones de pesos al Ayuntamiento de Hermosillo nos da tranquilidad de que el argumento económico para vender el predio público ya no existe.
La lucha es continua porque se acercan las elecciones para la gubernatura en el Estado de Sonora y debemos evitar que se repita que elementos oportunistas y de baja calidad moral lleguen al poder en el próximo sexenio. Sobre todo debemos evitar que elementos del Pri y del Pan intenten aprovechar estos errores cometidos por Morena en la selección de sus candidatos se vuelvan a repetir.
Finalmente debemos decir que El problema del intento de venta del predio propiedad del Ayuntamiento de Hermosillo, refleja con claridad la advertencia de que el capitalismo nos está conduciendo a la destrucción de nuestra naturaleza, al tener en la mira un lugar privilegiado de la naturaleza donde existen ecosistemas y mantos freáticos que conservan aguas de lluvias, creando un humedal cercano a la presa Abelardo L. Rodríguez.
De manera inevitable debemos identificar el vínculo existente entre lo personal y lo político, nuestras vidas privadas están determinadas por políticas públicas y nuestra participación social nos puede garantizar que sigamos haciendo historia en la defensa de espacios públicos, ecosistemas en peligro y en la construcción de una sociedad donde realmente exista la democracia participativa.


Célida López anunciando la cancelación de la reunión donde se subastaría el predio El Cárcamo

Yescas, Oscar: Carta abierta a Jorge Taddei, Delegado del Gobierno Federal en Sonora. 11/abr/2,020

Yescas, Oscar: ¿Qué hacemos con la venta del Cárcamo? 10/abr/2,020
Yescas, Oscar: El beisból llanero y la política en Sonora
06/abr/2,020
Yescas, Oscar: La izquierda al poder en Hermosillo, Sonora? 02/abr/2,020

Yescas, Oscar: La traición de Morena en Hermosillo
30/mzo/2,020

Yescas, Oscar: Si me permiten desconfiar 29/mzo/2,020


sábado, 11 de abril de 2020


Carta abierta a Jorge Taddei Delegado del Gobierno Federal en Sonora
Hermosillo, Sonora a 11 de abril de 2,020

Estimado paisano, parto de la premisa de que tienes conocimiento del intento de las autoridades municipales de vender el predio denominado El Cárcamo ubicado frente a La Sauceda en el lecho del vado del río. De igual forma, asumo que estás enterado de la inconformidad social que ha generado esta decisión entre la comunidad hermosillense y que se ha expresado en diversos medios, principalmente en redes sociales, por parte de organizaciones defensoras del medio ambiente, organizaciones promotoras del deporte, científicos preocupados por la posible destrucción de ecosistemas ubicados en ese lugar, académicos y ciudadanía en general.
A pesar de que diversas voces se han levantado solicitando se dé marcha atrás en la decisión que tomó el Cabildo de Hermosillo de subastar este predio el próximo dia 17 de abril, las autoridades municipales y regidores no escuchan el reclamo popular y pretenden seguir adelante con la venta de este predio, creando con ello un ambiente de tensión y provocando un gran distanciamiento entre gobierno municipal y ciudadanía hermosillense.
El argumento para vender este predio es de lo más inverosímil ya que no tiene fundamento alguno, según Armando Moreno Soto, quien ha actuado como el vocero de la defensa en la venta de dicho predio, el dinero obtenido para la venta será utilizado en un 60% para tapar los baches que en número infinito existen en la calles de nuestra ciudad, un 30% en apoyo a microempresarios afectados por la baja en sus ventas debido a la reclusión de la mayoría de la ciudadanía en sus casas para evitar el contagio del coronavirus.
Como puedes ver el problema que argumentan para vender el predio y con los fondos financieros que resulten de esta operación, no se resuelve ya que lo que requieren las calles de nuestra ciudad es una nueva pavimentación (con concreto hidráulico de preferencia) para poder garantizar que ya no surjan baches en nuestras calles.
El 26 de febrero la Presidenta municipal de Hermosillo dió el banderazo a un programa denominado “tapabaches” en el cual se invirtieron supuestamente 100 millones de pesos en esa fecha y se aseguró que tendrían otros 90 millones para ese mismo fin en el mes de abril. Aquí está el link para quien desee consultar la información: https://www.elimparcial.com/sonora/hermosillo/Celida-Lopez-presenta-Tapabaches-Hermosillo-20200226-0044.html
Se invirtió esa cantidad en tapar baches con materiales de baja calidad y los baches resurgieron de nuevo. Hoy se pretende hacer lo mismo pero vendiendo un terreno que es propiedad del ayuntamiento (o sea es un activo público que pertenece a la ciudadanía hermosillense), un terreno que es utilizado como unidad deportiva por un número considerable de ciudadanos hermosillenses.
La cerrazón mostrada por las autoridades es lo que motiva la iniciativa de enviarte esta carta, solicitando tu intervención como autoridad representativa del Gobierno Federal, para que representes a la ciudadanía en la defensa de este terreno y evitar la consumación de su venta.
Como todos sabemos Morena llegó al poder en todo el país con el lema “Juntos haremos historia”, Hermosillo no fue la excepción y los candidatos de Morena conquistaron la Presidencia municipal de Hermosillo. Sin embargo, el día de hoy la ciudadanía es ignorada por quienes llegaron a puestos de poder en el gobierno municipal gracias al voto masivo de los ciudadanos hermosillenses.
Sabemos que después de tomar el poder nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador, se hizo una reestructuración del Gobierno Federal, creando un puesto de gran poder dentro de los diferentes Estados de la república, los llamados Delegados del Gobierno Federal en cada Estado.
En nuestro Estado se te asignó ese puesto como Delegado del Gobierno Federal y es la razón por la cual me tomo el atrevimiento de enviarte esta carta pública, haciendo de una respetuosa y atenta forma, la solicitud de que intervengas como mediador, intermediario y realices las gestiones ante las instancias pertinentes para que la voz del pueblo hermosillense sea escuchada y logremos mantener el predio denominado El Cárcamo como activo permanente del municipio de Hermosillo y las personas que utilizan este predio para practicar deporte lo sigan haciendo.
Con tu intervención se podrían realizar gestiones para obtener recursos para pavimentación de parte del Gobierno Federal y con ello se salvaría un área donde existen mantos freáticos y diversos ecosistemas que son vitales para el cuidado del medio ambiente.
Te recuerdo que quedan pocos días, el día 17 de abril se pretende consumar la subasta donde se venda este predio, por lo que te agradeceríamos cientos y quizá miles de hermosillenses tu pronta intervención para detener esta subasta.
Con la certeza de que esta carta petición será leída y atendida en la forma esperada, te reitero las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

Mtro. Oscar Yescas Domínguez.

viernes, 10 de abril de 2020


¿Qué hacemos con la venta del Cárcamo?
Oscar Yescas Domínguez.
10 de marzo de 2,020

La mayoría de los jóvenes nacidos en este siglo carecen de una memoria histórica, no quisiera que esto sonara como comentario que los menosprecie, por lo que me disculpo si suena de esa forma. A lo que me refiero es que aquellos que tenemos más edad, conocemos la historia de nuestras ciudades porque hemos sido testigos de su transformación a lo largo de los años, mientras que una gran mayoría de la población joven desconoce la historia del lugar donde vive.
Quizá algunas personas piensen que la ciudad de Hermosillo siempre ha sido así, pero la verdad es que se le ha transformado radicalmente en las últimas décadas. He vivido la mayor parte de mi vida en la capital sonorense y he visto como ha evolucionado nuestra ciudad. Por ejemplo, puedo decir que estudié en la Escuela Secundaria Número 24 y las prácticas de Educación física las hacíamos en la Unidad Deportiva del Vado del Río (sí, para los que no lo sabían había una gran unidad deportiva en el lecho del Vado del Río, que tenía alberca olímpica, pistas para correr, y para otras actividades deportivas).
Debido a esa oportunidad de ejercitar en mi adolescencia desarrollé mi físico y llegué a ser pentatleta, obteniendo récords en carrera de cien metros, carrera con obstáculos, lanzamiento de jabalina, lanzamiento de bala y natación, mientras hacíamos ejercicio teníamos frente a nosotros como escenario la majestuosidad del Cerro de la Campana.
Lamentablemente hoy en día sólo nos quedan recuerdos de esa unidad deportiva ya que desapareció para construir un hotel, un casino y otras construcciones.
En un pasado reciente recuerdo que en el lugar donde se encuentra ubicado el Museo de Arte de Sonora Musas, existía un gran vivero que era un verdadero pulmón para nuestra ciudad capital, el cual desapareció reprimiendo con la fuerza de la policía a ambientalistas que se oponían a la destrucción de cientos de árboles.
Ejemplos como este hay muchos, lo que quiero resaltar es el hecho de que en nuestra ciudad el asfalto y el concreto han ido creciendo en forma imparable y descontrolada, mientras que los árboles han ido disminuyendo al igual que los espacios públicos que la ciudadanía utilizaba para esparcimiento o para practicar deporte.
Los parques de nuestra ciudad lucen descuidados, no se les da mantenimiento y las opciones de esparcimiento y lugares para practicar deporte se han reducido drásticamente en nuestra ciudad.Toda esta transformación de nuestro medio ambiente ha contribuido a que en época de verano padezcamos temperaturas muy altas y los veranos sean muy largos.
He tenido el privilegio de viajar por varias ciudades del país y de Estados Unidos y siempre que regreso a Hermosillo experimento sentimientos encontrados, primero un gran placer por estar de nuevo en casa (no place like home), pero también sentimientos de pena ajena, verguenza y coraje por ver el atraso en el desarrollo urbano, carencia de infraestructura vial, ausencia de nomenclatura en las calles, basura por varias partes de la ciudad (cuando no hace mucho Hermosillo era de las ciudades más limpias del país), contaminación por polvo, calles con baches, etc., pero sobre todo ausencia de espacios públicos donde la población pudiera asistir sin necesidad de hacer pago alguno por ingresar a ellos.
El día de ayer compartí en uno de los muros que utilizaba en mis seminarios que impartía en le Universidad de Sonora para estar en contacto con mis estudiantes y que todavía mantengo activos, una publicación de Rafael Pacheco dirigente de la Agrupación Amigos de la Laguna de La Sauceda, en la cual describía el proyecto “Laguna La Sauceda. El oasis de Hermosillo”, en el cual brinda información importante acerca de los mantos freáticos ubicados en ese estratégico lugar y en esta área semidesértica en la cual está ubicada nuestra ciudad.
Inmediatamente después de publicarlo en la sección comentarios debajo de esta publicación me pregunta el mismo Rafael Pacheco: “Qué hacemos?”. En principio no pude responder porque sentí y compartí esa desesperación e impotencia que sentimos centenares y quizá miles de hermosillenses ante la sordera y falta de respuesta de las autoridades municipales a las múltiples peticiones que la ciudadanía hermosillense ha manifestado para detener la venta del predio denominado El Cárcamo.
No tengo representatividad política porque no pertenezco a partido político alguno, sólo tengo mi palabra respaldada en mi nombre y un prestigio que he cuidado en toda mi vida.

Sólo soy un trabajador intelectual con amplia experiencia, pero como cualquier intelectual, soy un simple ciudadano que comparte sus opiniones que tienen el mismo valor que la de otro ciudadano, ya que parto de la concepción del intelectual como la describe el filósofo griego Corneluis Castoriadis: “El intelectual es o son aquellos que cualquiera que sea su oficio procuran rebasar su esfera de especialización y se interesan activamente en lo que acontece en su sociedad. Son aquellos que merced al uso de la palabra y la formulación explícita de sus ideas generales, pueden intentar influir sobre la evolución y el curso de la historia”.
Sobre esas bases siempre he intentado ligar la teoría con la práctica, porque como decía otro gran autor Kurt Lewin: “nada hay más práctico que una buena teoría” y en esa perspectiva he intentado influir en los acontecimientos de nuestra sociedad a través de la publicación de mis artículos en los últimos quince años utilizando mi blog personal.
Regresando a la pregunta ¿qué hacemos con la venta del Cárcamo? Sobre este tema he escrito 3 artículos que tuvieron una amplia difusión, un cuarto artículo no creo que por sí sólo hará la diferencia para evitar la consumación de este atraco en despoblado, porque la decisión de vender este predio se tomó en forma aislada, por parte de un pequeño grupo que ya sabemos que no representa al pueblo hermosillense y se hizo en plena contingencia de cuarentena por el la pandemia del Covid-19.
Pero lo que creo que sí puede hacer la diferencia es que este problema no es asunto de unos cuantos, es un problema que afecta al conjunto de la población hermosillense y si aumenta la participación de la ciudadanía y si se manifiesta masivamente en contra de esta medida antipopular y contraria a los intereses de la ciudadanía hermosillense, creo sinceramente que podríamos detener esta operación “manitas oscuras” . El problema del intento de venta de un terreno público nos conscierne a todos, no es un asunto ajeno a la ciudadanía hermosillense, ya que se está actuando en su nombre para despojarlo de un terreno que es utilizado por parte de la ciudadanía para practicar deporte.
Nuestras vidas privadas están determinadas por las políticas de quienes ostentan cargos públicos, ya sea por la implementación de políticas públicas o la ausencia de ellas en la gestión de quienes se encuentran en posiciones de poder. Lo político se encuentra en cada uno de los actos de nuestra vida cotidiana, desde el precio que pagamos por el consumo del agua, de gasolina, de electricidad, de los precios de los artículos que consumimos, la tarifa del transporte público, la presencia o ausencia de espacios públicos para esparcimiento familiar.
Debemos dejar a un lado la idea de que la política es sólo para los políticos, de que la política es “algo malo” porque los políticos son corruptos. El estado de abandono de nuestra ciudad ha llegado a ese punto por la indiferencia social, por la apatía de la población en la participación en política. Hemos olvidado que quienes ocupan cargos públicos son servidores públicos que cobran sus sueldos gracias al pago de impuestos que paga la ciudadanía y su función principal es satisfacer las necesidades públicas.
Debemos tomar consciencia del vínculo que existe entre lo público y lo privado, la venta de un terreno público propiedad del ayuntamiento, aparentemente no afecta a nuestras vidas privadas, pero en realidad sí lo afectará hoy y mucho más mañana. Si se concreta esta venta la ciudadanía tendrá un espacio menos para tener actividades de esparcimiento. Nuestros hijos y las generaciones futuras verán disminuidas sus opciones para practicar deporte.
Pero lo más grave es que si se concreta esta operación de venta de un terreno público, habremos perdido la oportunidad del cambio social que se inició con el cambio electoral del 2,018 al triunfar Morena y López Obrador en todo el país.
Lo que esperábamos los mexicanos es que después del triunfo de Morena ya no habría autoritarismo ni corrupción en el manejo de los recursos públicos. El día de hoy en Hermosillo nos enfrentamos a la decepción de que un gobierno emanado del triunfo de Morena, toma una decisión antidemocrática que afecta a la población e ignora abiertamente las opiniones de los ciudadanos que nos oponemos a la venta del Cárcamo.
La privatización de ese sector estratégico para el medio ambiente de nuestra ciudad traerá consigo la destrucción de ecosistemas que afectarán el medio ambiente y aumentará la incertidumbre de contar con fuentes de agua en nuestra ciudad. Por eso debemos manifestarnos todos.
¿Qué vamos a hacer con la venta del Cárcamo? Es la pregunta que todos debemos hacernos, si no hacemos nada y guardamos silencio seremos cómplices de un acción de ecocidio que afectará la vida de los habitantes de esta ciudad en el futuro.

Tenemos en nuestra contra la petición de las autoridades sanitarias de no salir de nuestras casas ante el posible contagio del coronavirus. Estas dos semanas próximas son las de mayor peligro porque terminó el período de incubación en aquellas personas que fueron infectadas y de aquí en adelante podrán contagiar a quienes se encuentren cerca de ellos, por lo que no es recomendable llamar a concentraciones públicas.
Pero eso no nos detendrá, tenemos la tecnología de nuestro lado, existe una página de nombre Gobierno de Hermosillo que podemos inundar con mensajes exigiendo que se den marcha atrás a la venta del Cárcamo, podemos hacer lo mismo en los muros personales de los regidores que se prestaron para esta maniobra: Célida López, Fermín González Gaxiola (síndico municipal), Armando Moreno Soto,
Circula en redes sociales una petición para juntar firmas exigiendo se detenga la veta del predio El Cárcamo, debemos firmarla todos cuanto antes. Debemos publicar en nuestros muros de redes sociales Facebook y Twitter principalmente denuncias de la corrupción y autoritarismo del Ayuntamiento en Hermosillo, exigiendo la intervención de los líderes de Morena en Hermosillo, en Morena Sonora, exigir que el Delegado del Gobierno Federal en Sonora Jorge Taddei se pronuncie al respecto, porque lamentablemente, a pesar de que muchas personas se han manifestado en torno a este asunto, esta persona ha guardado un silencio que huele a complicidad o negligencia. Exijamos a Jorge Taddei la intervención del Gobierno Federal para frenar este proceso de privatización de terrenos públicos en Hermosillo.
Enviemos mensajes al Presidente de la República pidiendo su intervención, también a Secretarios de Estado y a todas las autoridades involucradas en el cuidado del medio ambiente, enviemos nuestros reclamos para pedir su intervención. Tenemos tiempo todavía, sólo queda una semana, actuemos todos, no se limiten a leer este artículo y pasar a la siguiente página.
Demostremos que hemos aprendido que juntos hacemos historia, hoy el pueblo hermosillense hará historia luchando contra un gobierno municipal que llegó al poder con este mismo lema “Juntos hacemos historia” y que hoy traiciona a quienes lo colocaron en posiciones de poder. Denunciemos en todo el país que en Hermosillo los integrantes del cabildo y su Presidenta municipal están traicionando a Morena y al pueblo hermosillense.

Castoriadis, Cornelius
Los intelectuales y la historia
Yescas, Oscar: blog personal

Yescas Oscar:
La izquierda al poder en Hermosillo Sonora?
01 abril 2,020
Yescas, Oscar:
La traición de Morena en Hermosillo 30 de marzo del 2,020
Yescas, Oscar
Si me permiten desconfiar 20 de marzo del 2,020

lunes, 6 de abril de 2020


El beisbol llanero y la política en Sonora
Oscar Yescas Domínguez

Desde hace días la mujer panista disfrazada de morenista que ostenta el título de Presidenta Municipal de Hermosillo, la capital sonorense, dio un paso que aumentó considerablemente su distancia con el pueblo que la colocó en esa posición de poder al presidir una reunión del Cabildo municipal y lograr que éste autorizara la venta del terreno denominado El Cárcamo.
El tradicional estilo autoritario utilizado por esta autoridad legal que pierde legitimidad a pasos agigantados ante la ciudadanía sonorense, se muestra en toda su crudeza al ignorar las peticiones de diversos grupos de ciudadanos que promueven el deporte, que defienden el medio ambiente, que intentan construir un corredor biológico que cruza por ese estratégico lugar ubicado en un punto donde circulan aguas subterráneas que en este clima semidesértico es como si existieran pozos de petróleo en ese lugar.
El menosprecio hacia la ciudadanía por parte de quien liderea el ayuntamiento no es algo nuevo, ya que en otras ocasiones ha calificado de ignorantes a quienes se oponen a sus decisiones, lo que llamó la atención fue la premura y sigilo en la toma de decisión de vender un terreno propiedad del ayuntamiento (o sea de la ciuadanía hermosillense), la colaboración de miembros del cabildo con larga trayectoria como académicos universitarios progresistas que ocupando posiciones de poder y avalando despojos de terrenos que afectan a la colectividad hermosillense, siguen insistiendo en que son de izquierda.
Pero lo que realmente ha generado malestar colectivo es el argumento principal que utilizan para vender este terreno que afirmando que la mayor parte de lo obtenido será para tapar baches de las calles de Hermosillo y una pequeña parte para apoyar a pequeños empresarios en crisis por la baja de ventas debido a la cuarentena que intenta prevenir mayores casos de contagio del corona virus.
Desconozco si el estimado lector que sigue estas líneas conoce el lugar motivo del conflicto, si conoce el Cárcamo. Si no lo ubica, la periodista y Yanny Barrera publicó unas fotos y videos del lugar que desnudan algo que estaba a la vista sin ser apreciado en su real magnitud.
El terreno en cuestión es un monte, en parte desmontado, para convertirlo en llano y poder jugar béisbol y fútbol en ese lugar. No cuenta con infraestructura deportiva como gradas bajo techo, cerco protector, baños públicos, acceso pavimentado, etc. Es simplemente un terreno descuidado por el ayuntamiento (abandonado más bien) que ha sido utilizado por grupos de ciudadanos que aman el deporte del béisbol y otros el fútbol para usarlo los fines de semana como centro de prácticas.
Se puede apreciar que es un terreno rústico que de deportivo sólo tiene el nombre porque es espacio abierto y el vacío de infraestructura deportiva es llenado por el entusiasmo y vitalidad de quienes acuden a ese lugar para practicar béisbol y fútbol soportando altas temperaturas bajo un sol ardiente.
He pasado varias veces por ese lugar y cuando veía gente jugando en pleno sol me preguntaba a mí mismo: “pobre gente, ¿cómo puede jugar con este calor y este fuerte sol en ese árido lugar? Yo mismo encontraba la respuesta a esa pregunta. Lo hacen porque aman el deporte y no porque sea pretexto para ingerir bebidas alcohólicas. No hacen daño a nadie, se divierten, ejercitan, conviven en familia y disfrutan la vida.
Tan sólo ver con ver el lugar se puede apreciar el abandono de las autoridades municipales de un lugar que es centro de reuniones deportivas desde hace varios años. Este abandono me hace cuestionar lo siguiente: ¿dentro de la estructura organizacional del ayuntamiento de Hermosillo existe un Instituto que promocione el deporte en la población sonorense?, ¿Por qué el ayuntamiento de Hermosillo ha ignorado este predio utilizado por la ciudadanía para practicar deportes los fines de semana y promover clínicas de béisbol y fútbol para niños y jóvenes entre semana?
Se trata de un predio usado por la ciudadanía hermosillense para practicar deporte en un terreno ignorado totalmente por las autoridades municipales y principalmente las autoridades deportivas que jamás gestionaron recursos para habilitar gradas para que los asistentes pudieran tomar asiento bajo la sombra que los cubriese de los ardientes rayos del sol, mientras los jugadores practican su deporte favorito.
Podrían haber gestionado trámites para aplanar el terreno, para limpiar y quitar la maleza, pintar el diamante o construir casetas o baños públicos.
Vergüenza debiera darles a las autoridades el que circulen estas imágenes de un lugar utilizado por la ciudadanía como área deportiva. En otras ciudades del país (ya no digamos en otros países) las áreas deportivas utilizadas por la ciudadanía están equipadas para practicar deportes y para brindar confort al público asistente.
Este terreno que sufría el abandono total de las autoridades adquirió valor de un momento a otro para las autoridades que lo perciben como fuente de ingresos y no tienen la empatía social necesaria como para ver que con esta decisión están afectando a quienes practican el béisbol llanero en ese lugar. Solo tomaron nota de su existencia como un activo del municipio que pueden vender (según ellos) para obtener recursos financieros que les permitan cumplir parte de sus funciones sin afectar los altos sueldos de las autoridades y funcionarios municipales que de servidores públicos tienen lo que Hermosillo tiene de bosques y selvas.
La avaricia, la incompetencia, la complicidad, la insensibilidad social, el autoritarismo, la mentira, la corrupción y la traición están detras de esta decisión de vender este rústico predio. Pero sobre todo esta decisión refleja el estado de distanciamiento que existe entre autoridades municipales y ciudadanía sonorense.
Esto es lo más grave del asunto, quienes llegaron al poder gracias a Morena y la población sonorense, se enquistaron en el mismo y actúan como si estuviesen en tiempos del prianismo, es decir, cuando la forma de gobernar era con autoritarismo, corrupción de funcionarios, toma de decisiones sin consulta popular, ignorando y pisoteando derechos de la ciudadanía y favoreciendo intereses particulares.
Pero los tiempos han cambiado y parece que es necesario que la población hermosillense tome la iniciativa de recordarles a las autoridades municipales que ellos son servidores públicos y deben servir a la población. No pueden tomar una decisión que afecta a la población, no deben mantener esa decisión si la población se está manifestando en contra de la venta de este terreno. Exigimos se de marcha atrás a esta decisión y en caso extremo que se someta a consulta popular 
Nos encontramos en un período de cambio social que es decisivo para el futuro de nuestro país. Un momento histórico en el que debemos los gobiernos emanados del triunfo de Morena deben demostrar un estilo diferente de gobernar. La población mexicana y hermosillense ha sufrido muchas decepciones de los políticos, el hartazgo social hacia las formas de autoritarismo del prianismo y sus diversas formas de corrupción fue lo que allanó el camino para que Morena recibiera un respaldo masivo para llegar al poder.
Los militantes auténticos de Morena en Sonora y en Hermosillo deben encabezar esta lucha para impedir que se concrete la privatización de este terreno que es propiedad pública. Si no se escucha la voz de los líderes formales de Morena y sus militantes, la población los rebasará y en las próximas elecciones les cobrará la factura.
El peligro de que elementos del prianismo utilicen la inconformidad sonorense como bandera política para desprestigiar al partido que los quitó del poder está latente. Elementos oportunistas de todos los partidos (incluido Morena) tienen los ojos puestos en las próximas elecciones para Gobernador en Sonora.
Pero mientras tanto, las autoridades municipales que navegan con la bandera de Morena, demuestran incapacidad política, negligencia administrativa y ceguera moral en su actuación.
En última instancia los ciudadanos hermosillenses somos quienes diremos la última palabra haciendo valer la premisa de que el pueblo salvará al pueblo y la postura de la ciudadanía será un rotundo No a la venta del Cárcamo.

jueves, 2 de abril de 2020


La izquerda en el poder en Hermosillo, Sonora?
Oscar Yescas Domínguez
02 de abril 2,020

Las personas de edad madura que a lo largo de nuestras vidas hemos participado en varios movimientos colectivos que surgieron luchando por lograr un cambio social, tenemos claro que Morena no es un partido de izquierda. Que es un partido progresista sí, que enfrenta al neoliberalismo, también (esto dicho con cierta reserva), pero llamarlo un gobierno de izquierda como lo hace el Gobierno de Estados Unidos realmente es una exageración.
Aquel reducido número de personas que hemos luchado con la sangre roja y con el corazón a la izquierda (una manera metafórica de decir que somos de izquierda), deambulamos por nuestras ciudades como miembros de una especie en extinción (bueno, ahora sería más correcto decir, deambulamos por los cuartos de nuestras casas debido al encierro voluntario), con la consciencia tranquila y la frente en alto, porque siempre hemos guiado nuestros comportamientos por los principios aprendidos en nuestra práctica militante: solidaridad ante el desposeído, sensibilidad a los problemas sociales, empatía con quien sufre, honradez reflejada en nuestros actos, honestidad como forma de vida, autenticidad (congruencia entre lo que hacemos y decimos) y sobre todo lealtad y fuerte compromiso social con las causas populares.
Morena no es un partido de izquierda aún cuando dentro de esa organización existan elementos que han militado durante años en movimientos que luchaban por construir una democracia, es en realidad un partido que surgió con una finalidad electoral sin tener una claridad política definida.
Por esa misma razón habemos muchas personas que decidimos mantener nuestra independencia política sin afiliarnos a ningún partido, militando como activistas sociales, participando en diversos movimientos colectivos y que en su momento decidimos apoyar a Morena porque representaba la alternativa más viable para terminar con la dictadura perfecta del Prian, lograr un cambio electoral y una garantía para arrojar al basurero de la historia al Prianismo y sus cómplices y con ellos a la corrupción endémica que se apoderó de nuestras instituciones de gobierno.
Lamentablemente el afán de lograr el poder político y la premura del tiempo llevó a Morena y sus fundadores a pactar alianzas con todo tipo de fuerzas políticas que deseaban unirse al carro de Morena, así como aceptó también a individuos que se le acercaran con el objetivo de tumbar al Prian.
Esta apertura fue aprovechada por miles de militantes del Pri y del Pan para cambiar de bando, así como personajes destacados ligados durante años al régimen de corrupción anterior, quienes actuaron como chapulines políticos abandonando sus partidos de origen y de manera oportunista enquistarse en las filas de Morena ante el inminente triunfo que vaticinaba que Morena conquistaría el poder político por la vía electoral.
Algunos personajes más osados aprovecharon la ingenuidad de dirigentes de Morena y lograron colocarse como candidatos a puestos de elección popular, “chamaqueando” ¿o corrompiendo? a los militantes de Morena responsables de otorgarles las candidaturas con victoria previamente anunciada.
Tal es el caso del Comité Ejecutivo de Morena en Hermosillo, Sonora que no solamente aceptó a una distinguida militante panista de nombre Célida López panista que renunció a su partido al no conseguir ser candidata a un puesto de elección popular en ese organismo político, sino que también la propuso como candidata oficial de ese partido a la Presidencia Municipal de la Capital del Estado de Sonora con los resultados que todos conocemos.
En estos momentos en el que se vive un innegable crisis de liderazgo de la Presidenta Municipal de Hermosillo, que se traduce en una gran brecha de distanciamiento entre la autoridad municipal con la ciudadanía hermosillense a la que ignora y trata con vulgar desprecio, me pregunto: ¿quiénes fueron los militantes de Morena Hermosillo que aceptaron el ingreso de esta mujer a Morena? y sobre todo ¿quiénes fueron los que decidieron aceptar a Célida López con la candidatura a la Presidencia Municipal de Hermosillo?, ¿algunos de ellos forman parte de la actual estructura de Gobierno municipal como colaboradores de la Presidente Chapulín?
No quisiera estar en estos momentos en los zapatos de Armando Moreno Soto quien se encuentra en el ojo del huracán cumpliendo la encomienda de su Jefa Célida López de dar la cara a nombre del ayuntamiento para defender la venta de el predio denominado El Cárcamo, un área deportiva que incluye tres estadios de fútbol y que es utilizado por más de 400 personas que se reúnen en ese lugar para practicar el rey de los deportes el beisbol.
El día de ayer vi y escuché su intervención en el espacio virtual de Julio Sánchez Pasos en su mesa de análisis ciudadano con el tema debate de ventas de terrenos deportivos. Sin el ánimo de evaluar o calificar las diferentes intervenciones lo que observé fue una especie de diálogo de sordos en el cual la parte sorda fue lamentablemente Moreno Soto, quien hizo uso del micrófono la mayor parte del tiempo y sus intervenciones parecían monólogos porque no se llegó a un diálogo realmente constructivo.
Inclusive en momentos las intervenciones de Armando se perfilaron como verdaderos ataques con el intento de desviar la atención del tema central y descalificar al también Maestro de la Universidad de Sonora Isabel Dorado, tratando de ligarlo con los “Micos” (Movimiento de integración cristiana), un grupo religioso de derecha que participó como grupo de choque en el movimiento estudiantil de los años setenta en la Universidad de Sonora.
Buena parte de la intervención de Moreno Soto la invirtió en hablar de sí mismo y de su trayectoria de “izquierda”, haciendo mención a experiencias personales de secuestro, estancia en prisión, participación en luchas de hace décadas, etc. Pero en ningún momento dio respuestas a los cuestionamientos del porqué se tomó esta decisión de vender este predio deportivo en un sábado, en condiciones de clandestinidad y en momentos los que las autoridades llamaban a no tener reuniones de más de diez personas.
Mencionó los diferentes puestos que ha ocupado en Morena Sonora, dentro de los cuales afirmó haber sido el primer Presidente del Comité Ejecutivo Municipal de Morena. Me pregunto en este punto, ¿acaso Moreno Soto fue una de las personas que avalaron la propuesta de presentar a Célida López como candidata a Presidencia Municipal de Hermosillo aprovechando su puesto de Presidente del Comité Ejecutivo de Morena en Hermosillo, menospreciando a militantes de izquierda con varios años de probada experiencia política y compromiso social?
Una pregunta que muchos hermosillenses nos hicimos fué ¿por qué eligieron a una militante panista como candidata a Presidenta municipal por parte de Morena?
En ningún momento respondió Armando Moreno a la pregunta de por qué era tan urgente vender este predio que llevó al Cabildo municipal a reunirse corriendo el riesgo de posibles contagios de corona virus en los asistentes a esa reunión.
Como buen economista y haciendo buen desempeño de su nuevo rol de vocero de la Presidencia Municipal de Hermosillo, Moreno Soto utilizó argumentos económicos para defender la propuesta de la venta del terreno denominado el Cárcamo.
Hizo referencia varias veces a su papel de “militante de izquierda” y su participación en diferentes movimientos contestatarios, sin darse cuenta de que en estos momentos se encuentra “del otro lado” de un movimiento civil que defiende el medio ambiente y que lucha en contra de la decisión de un gobierno que actúa en forma autoritaria afectando intereses colectivos.
La verdad me dio pena ajena y hasta cierto punto algo de indignación por ver el comportamiento actual de quien consideraba un compañero de lucha social, a quien conozco desde los años setenta cuando actuó como otros activistas más que luchamos en un masivo movimiento estudiantil y que sufrimos la represión policiaca.
Lo que muchos no saben es que en ese entonces defendíamos la autonomía universitaria y la implementación de un cogobierno en la Unison, lamentablemente ese movimiento fué reprimido y una de sus consecuencias fue la desaparición de la Escuela Prepataroria Central de la Universidd de Sonora que tenía más de 6,000 alumnos.
Pero en este momento no se trata de ver quien tiene más cicatrices para demostrar quién es más hombre, tampoco se trata de mencionar en cuantas luchas hemos participado, mucho menos viene al caso autocalificarnos como militantes de izquierda, actuando incongruentemente como vocero de un gobierno que actúa en forma autoritaria intentando vender terrenos municipales para obtener recursos financieros, sin importar que esos terrenos sonutilizados por la ciudadanía para practicar deporte.
Moreno Soto debe tener presente que el pasado no nos define, así como tampoco definió el pasado a Jorge Luis Ibarra Mendívil quien pasó de dirigente estudiantil en los setentas a desempeñar el cargo en los noventas de Rector de la Universidad de Sonora durante los primeros ocho años de la represiva Ley Cuatro que todavía rige el funcionamiento de nuestra Alma Mater, imponiendo por la fuerza la nueva legislación universitaria y beneficiándose económicamente de las finanzas universitarias exigiendo a todos pleitesía y que le hablaran como “El señor Rector”, tendencia que todavía continúa hasta estos momentos.
Insisto el pasado no nos define, lo digo como profesional de la Psicología, si alguien consumió alcohol en el pasado no será para siempre un alcohólico, si alguien consumió drogas en el pasado no será para siempre un adicto, o si alguien cometió algún delito no será por ello siempre un delincuente.
Creo firmemente que todos merecemos una segunda oportunidad y si nos comprometemos podemos cambiar nuestro comportamiento para ser mejores personas. Si realmente nos comprometemos a ser mejores personas podemos cambiar, dejar el pasado atrás y ubicarnos aquí y ahora.
Lo que realmente me parece inaceptable son los cambios negativos, el que una persona que por años se ha guiado por principios de la democracia y la justicia y que de repente cambie al ocupar una posición de poder, me parece muy lamentable y sumamente cuestionable.
Nuestro comportamiento se guía por nuestros principios y si hemos sido congruentes y auténticos durante toda nuestra vida no podemos cambiar de la noche a la mañana mostrando un comportamiento que refleja un “Yo” distinto a lo que hemos sido toda nuestra vida, mostrando una gran distancia entre el discurso y la acción.
No podemos durante años estar en la lucha social contra autoridades en el poder defendiendo derechos colectivos y al otro día, ocupar puestos de poder y pelear en contra de quienes defienden intereses colectivos, nuestros hermanos de lucha el día de ayer.
No es sano dejar atrás los principios que guiaron nuestro comportamiento anterior en la defensa de intereses colectivos, para defender intereses particulares y mucho menos intentando restarle legitimidad personal a personas que hoy luchan defendiendo intereses colectivos, distorsionando los hechos para cumplir la encomienda de la autoridad en turno.
Definitivamente, el Gobierno Municipal de Morena en Hermosillo no es democrático y mucho menos de izquierda, aún a pesar de que en la estructura de gobierno municipal se encuentren personas que en el pasado participaron en luchas por conquistar la democracia.
Los hechos de finen a las personas, el comportamiento actual nos define y hoy vemos que en contra de lo que se esperaba de un gobierno que llegó al poder gracias a Morena y a la movilización popular, el Gobierno de Hermosillo es un gobierno en contra de las mayorías populares que actúa en forma antidemocrática, contraviniendo el discurso de la Cuarta Transformación.
La naturaleza de las personas y de los gobiernos se revela al ver su comportamiento a qué intereses defiende y contra qué intereses lucha. Es claro que los intereses de las centenas de jugadores beisbolistas y sus familias que utilizaban este terreno los fines de semana no están siendo respetados.
Es claro que la forma autocrática de gobernar de Célida López pertenece a un pasado prianista que los hermosillenses pensábamos que ya no veríamos, pero que hoy enfrentamos.
Es claro que en Hermosillo, Sonora la famosa Cuarta Transformación sólo es un discurso utilizado por los funcionarios que se enquistaron en Morena para sacar provecho personal.
Algo importante que debo decir también, es que para mí es claro que estos “miembros de Morena” en el gobierno municipal, no representan al grueso de militantes de Morena que existen en el Estado de Sonora.
Por eso mismo, me pregunto: ¿dónde están los verdaderos militantes de Morena en Hermosillo y en Sonora? Seguirán permitiendo atropellos a la población por parte de quien llegó al poder gracias al partido al que ellos pertenecen y gracias sobre todo a las población sonorense y hermosillense que votó en masa a favor de Morena?
Los auténticos militantes de Morena y la población hermosillense tienen claro que los terrenos del municipio hermosillense son propiedad colectiva y no permitiremos que un pequeño grupo de personas decida vender un terreno de esparcimiento deportivo.
También tenemos claro que estos individuos que gobiernan a nombre de Sonora no representan al conjunto de militantes de Morena y estos últimos y la ciudadanía en general no permitiremos que por errores de este tipo se abra una ventana por la cual se concrete la posibilidad de que regrese el Pri y el Pan a gobernar Hermosillo o el Estado de Sonora.
No milito en ningún partido, pero tengo claro que mis enemigos de clase son el Pri y el Pan y simpatizo con Morena por lo que seguiré apoyando a Morena, pero ejerzo mi libertad de utilizar la crítica social para hacer señalamientos que sin duda alguna molestarán a más de uno, pero que como como trabajador intelectual y científico social tengo el compromiso de hablar con la verdad.
La verdad es que en estos momentos estamos ante un abuso de poder de la autoridad municipal que intenta despojar de terrenos deportivos a la población hermosillense para resolver el problema del bacheo. Un problema que no será resuelto con la venta de este terreno y que sólo perjudicará a la población hermosillense en su conjunto porque esos terrenos forman parte de un corredor biológico que pretende ser construido para combatir el cambio climático y las altas temperaturas que padecemos en verano los hermosillenses ya que son verdaderos pulmones que contribuyen a oxigenar el aire que respiramos en esta ciudad.
Decir que la izquierda está en el gobierno municipal de Sonora es un engaño, decir que es un gobierno democrático es una falacia y una burla que no podemos aceptar. En la vida y sobre todo en política, todos los comportamientos tienen consecuencias. Los miembros con trayectoria de militantes de izquierda que forman parte del Gobierno municipal, aún están a tiempo de recular y demostrar con hechos su compromiso con la sociedad. Tienen dos alternativas: renuncian a sus cargos denunciando este atropello o utilizan sus cargos de poder para forzar a dar marcha atrás a este intento de venta de un terreno utilizado por nuestra comunidad para fines deportivos.