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lunes, 19 de enero de 2026

 

El fascismo asoma su rostro en Estados Unidos

(En memoria de Renée Good)

Oscar Yescas Domínguez

19 de enero del 2026

        Durante la década de los noventas cuando se presentó la crisis de 1994 que se reflejó en la devaluación del peso mexicano,  provocó un efecto tequila de aumentos desproporcionados en los cobros de créditos bancarios y en tasas de interés, al igual que millones de mexicanos caí en cartera vencida y estuve a punto de perder mi casa y automóvil nuevos, por lo que me vi obligado a buscar ingresos extra para cumplir con mis pagos y mantener a salvo mi patrimonio.

Por estas razones salí de la universidad donde laboraba para incursionar en el mercado laboral ofreciendo servicios de consultoría organizacional en forma privada, los cuales tenían como objetivo lograr un mejoramiento continuo de las organizaciones que formaron parte del listado de mis clientes. En virtud del contexto de crisis económica que afectaba también a las organizaciones, no tardé en encontrar clientes organizacionales que buscaban alternativas que les permitieran enfrentar dicha crisis. Gracias a estas acciones pude conservar mi patrimonio, pero además de ese beneficio, estas experiencias fueron verdaderas vivencias de aprendizaje que me permitieron aplicar en la práctica lo que enseñaba en el aula.

En una ocasión fui contratado por la empresa Comisión Federal de Electricidad División noroeste para dirigir un proceso de cambio organizacional planeado (1) y mientras conducía un taller de diagnóstico integral de la organización, ante un grupo conformado por altos mandos, mandos medios, líderes sindicales y personal de base, al encontrarme explicando el concepto de contrato psicológico entre el individuo y la organización como herramienta fundamental de un proceso de mejoramiento continuo, un representante sindical levantó la mano para hacer uso de la palabra y comentó que llevaba trabajando en CFE más de 30 años, que ya podía jubilarse pero que no lo hacía porque sentía un gran orgullo personal al ser empleado de CFE.

Afirmó que ese orgullo no lo sentiría si trabajara para otra empresa que con sus productos o servicios estuviese provocando daños a la salud de la población y se preguntó si las personas que trabajan para la industria tabacalera, cervecera o refresquera sentirían el mismo orgullo que el sentía por haber entregado su vida a una empresa que proporciona un servicio que a todas luces genera un bienestar a la población.

Su intervención fue recibida con agrado por el resto de participantes, quienes dijeron compartir ese sentimiento de orgullo y satisfacción, momento que aproveché para recordarles que la identidad laboral forma parte de nuestra identidad social porque reconfigura nuestra personalidad psicosocial y expresé mi empatía con ellos  ya que me identificaba con sus sentimientos al compartir un gran orgullo por ser un profesor universitario de tiempo completo que me permitía realizar actividades que me gustan, que contribuyen al desarrollo social, al bienestar colectivo y además me pagaban por hacerlo.

Fue un momento de conexión grupal de amor al trabajo que permitió crear una atmósfera de apertura en la comunicación que ayudó a cumplir con mi rol de facilitador para que proporcionaran la información necesaria con la ayuda de varios instrumentos y técnicas que diseñé previamente para identificar el estado actual de la organización y que permitieron que bajo mi conducción fueran ellos mismos quienes realizaran el diagnóstico de su organización y contribuyeran a diseñar un plan de mejoramiento continuo.

Pero en treinta años el mundo entero ha cambiado, las instituciones y los ambientes laborales han cambiado mucho hasta el punto de que varias de ellas han perdido el rumbo y en el contexto de una sociedad líquida han abandonado la misión para la cual fueron creadas, por lo que el número de personas que llegan a experimentar esa sensación de orgullo y placer por el tipo de trabajo que realizan ha disminuido considerablemente y porque millones de personas viven sus vidas cotidianas como una versión moderna del mito de Sísifo (2), ya que la implementación de políticas neoliberales en las últimas décadas, eliminó la estabilidad laboral condenando a un futuro incierto a millones de jóvenes, los trabajadores laboran largas jornadas, perciben salarios bajos, invierten grandes cantidades de tiempo en el traslado de sus domicilios al lugar donde trabajan y viceversa, la meritocracia dejó de existir porque las organizaciones son conducidas por neófitos en conocimientos sobre el funcionamiento de las mismas, existe un neanderthalismo administrativo (3) que refleja una ausencia de selección científica del personal, todo lo cual provoca un clima de insatisfacción laboral constante,  por lo que son frecuentes los casos del “síndrome del quemado”.

El aumento de la desigualdad social provocada por el neoliberalismo ha agudizado la crisis económica empujando  a una mayoría marginada a vivir en condiciones de precariedad creciente o en francas condiciones de pobreza, las oportunidades de conseguir buenos empleos se han reducido porque el favoritismo, el compadrazgo y la corrupción llevan a que los cargos de dirección sean ocupados por personas no idóneas ni capacitadas para puestos de gran responsabilidad.

La necesidad de trabajar impide que millones de jóvenes accedan a una educación universitaria por lo que las opciones de estudios universitarios se han limitado para generaciones completas y aún si una persona tiene varios títulos académicos, les es difícil obtener un buen trabajo relacionado con lo que se estudió, por lo que millones de personas se ven obligados a aceptar trabajos que no les proporcionan satisfacción personal y mucho menos un orgullo como el que describía aquel delegado sindical

Vivimos tiempos de retroceso y perversión de la democracia (4) que nos han llevado a un punto en el que el autoritarismo es el estilo predominante de liderazgo en la mayoría de los ámbitos de convivencia social, especialmente en ambientes laborales, donde quienes ocupan cargos de liderazgo formal guían sus comportamientos con los postulados de la teoría X de Douglas McGregor que partía de la suposición de que las personas son, por naturaleza, perezosas, evitan el trabajo y buscan esquivar responsabilidades, por lo que según esta visión, los empleados deben ser controlados, dirigidos y, si es necesario, sancionados.

Pero la involución no termina ahí porque las condiciones actuales reflejan que estamos retrocediendo a los tiempos en los que las condiciones sociales permitieron a Frederick Taylor plantear hace más de 100 años su teoría de que el dinero era el motivador principal de los empleados, creyendo que una compensación ligada directamente al rendimiento (pago por pieza o a destajo) incentivaría la máxima productividad, combatiendo la pereza y alineando intereses entre obreros y patrones, a través de un "salario justo por un día de trabajo justo".

La policrisis en que estamos viviendo también tiene un rostro que se expresa en una crisis de valores, porque el neoliberalismo capitalista ha producido una alienación económica en el contexto de la sociedad de consumo al sembrar la idea de que “el dinero compra todo”, que la felicidad se obtiene cuando aumentamos nuestra capacidad adquisitiva para comprar bienes y productos, que “todas las personas tienen un precio” y la globalización de la cultura norteamericana a través de películas y series de televisión han provocado un proceso de aculturación, un choque de culturas en el cual la corrupción se ha convertido en un problema estructural que afecta a las organizaciones porque las personas guían su comportamiento con la motivación principal de obtener la mayor cantidad posible de ingresos económicos.

En las instituciones gubernamentales está obsesión por el dinero y el poder se refleja con mayor claridad porque dentro de las instituciones públicas quienes ocupan puestos de alta dirección, son personas que han prostituido la política y su ambición de poder y búsqueda de riqueza los ha llevado a despreciar la vocación de servicio público, se dedican a mentir, engañar y robar dinero público para beneficio personal, mostrando una total ausencia de ética laboral (5).

Quienes usan la política electoral para ocupar puestos públicos motivados por una ambición personal de obtener altos ingresos y participar en actos de corrupción, no solo merecen el desprecio de los votantes que les dieron su confianza para gobernar a través del voto electoral, sino que merecen ser investigados y sometidos a juicios penales por desviación de fondos públicos. La ciudadanía tiene el poder de vetar a aquellos individuos que han hecho de la política su forma de vida y han estado ocupando varios cargos políticos sin entregar buenos resultados, hacer esto resulta fácil porque se puede identificar fácilmente a la fauna política que ya está posando en fotos ridículas para “ganarse simpatía popular”, insultando el intelecto popular porque el pueblo no es imbécil.

Tienen pleno conocimiento de que lo que hacen está mal, pero su ceguera moral (6) les impide aceptar que al ocupar cargos de servidores públicos y participar en actos de corrupción están traicionando a quienes depositaron su confianza en ellos, viven bajo una doble moral al actuar como delincuentes de cuello blanco y fingir preocupación por las necesidades sociales de las comunidades que dicen representar.

Otras personas aceptan trabajos que muchos no querrían realizar pero que no encuentran otra alternativa, como por ejemplo, los sicarios que forman parte de grupos de delincuencia organizada que aceptan trabajos que provocan daños a la salud pública al apoyar el narcotráfico , la migración ilegal, el tráfico de personas o el tráfico sexual de mujeres, niñas  y niños, actúan deshumanizando a sus víctimas y ven como “parte de su trabajo” en la promoción de la pedofilia (7) y al participar en el asesinato de  otras personas como forma de sobrevivir y resolver sus problemas económicos ganando “dinero fácil” a costa del sufrimiento y muerte de otras personas.

Algunos más se enrolan en el ejército, reciben entrenamiento militar y por ambición se cambian de bando para formar parte del ejército de sicarios de corporaciones privadas multinacionales y trabajan como mercenarios que viajan a otros países a matar personas que no conocen para ganar grandes sumas de dinero, como ha estado sucediendo en Ucrania donde el gobierno de Vlodomir Zelensky contrató a miles de extranjeros para pelear en contra de Rusia.

El trabajo ha dejado de ser una fuente de crecimiento y desarrollo personal al ser la motivación económica el factor principal que guía el comportamiento de las personas en ambientes laborales y este concepto se ha desvirtuado de tal forma que se llama trabajo a quien percibe dinero por utilizar la violencia en contra de minorías desprotegidas.

La situación se complica cuando las personas cuya motivación principal es conseguir dinero fácil, comparten una ideología de corte fascista que los lleva a deshumanizar a personas que pertenecen a ciertos grupos sociales y considerarlos como seres prescindibles, no esenciales o subhumanos que no merecen vivir.

Por si no fuera suficiente, la situación empeora cuando gobiernos de ultraderecha que utilizan discursos de odio forman, pagan y protegen a legiones de individuos con esta motivación e ideología supremacista, que lejos de actuar como servidores públicos porque trabajan para el Estado, actúan en forma similar a una delincuencia organizada que está siendo utilizada como ejército privado para reprimir manifestaciones pacíficas de ciudadanos o golpear a enemigos políticos de quien se encuentra en la cúpula del poder.

Estos gobiernos de ultraderecha que están representados por individuos que llegaron al poder gracias a elecciones democráticas, pero una vez en la cima terminan gobernando a favor de los intereses corporativos, traicionando y oprimiendo al pueblo que dicen representar, mostrando de manera descarada su baja calidad moral y ausencia total de ética y humanidad.

En estos momentos la atención mundial se concentra en Estados Unidos, porque el gobierno de Donald Trump aplica una política interna de represión en contra de su propia población y para reprimir todo tipo de resistencia social, se preparó con anticipación al emitir en julio del 2025 una ley que bautizó con el nombre de “Big beautiful Bill” (Ley de un gran y hermoso proyecto) (8), que le permitió implementar recortes fiscales permanentes, nuevas desgravaciones para trabajadores y jubilados, subsidios a industrias tradicionales, reforzar el presupuesto de defensa, y aplicar una política migratoria de deportación masiva.

Al Presidente estadunidense ni a los miembros del Congreso que aprobaron esa ley, no les importó afectar el bienestar social que provocó el desvío de grandes cantidades del presupuesto público que estaban destinados a programas sociales, para aumentar en forma desorbitada los “gastos de defensa” para comprar equipo militar y formar en forma apresurada ejércitos con individuos sin entrenamiento militar previo, que no estaban en condiciones físicamente aptas y que han habían fracasado previamente en encontrar un trabajo que les proporcionara satisfacción y orgullo personal.

Con esta ley, el gobierno de Estados Unidos destinó $170,000 millones de dólares para fortalecer al ICE durante los cuatro años de gobierno de Donald Trump. Con ese financiamiento se realizó un reclutamiento masivo que permitió aumentar en sólo un año el número de agentes del ICE de 10,000 hasta llegar a 22.000, utilizando una campaña de reclutamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a quienes ellos llamaron "estadounidenses patriotas calificados de todo el país" (9).

Estos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se han desplegado lejos de la frontera realizando una cacería de inmigrantes indocumentados deteniendo personas en la calle por su apariencia física y han invadido barrios enteros en varias ciudades del país para detener personas y separarlos de sus familias, por lo que se han convertido en una fuerza armada que ocupa territorio estadunidense.

En su desesperación por ocupar miles de puestos de trabajo, quienes dirigen esta “fuerza de ocupación” relajaron los estándares de selección y contratación, recortaron el tiempo de entrenamiento de 16 a 8 semanas, eliminaron el requisito de saber hablar español y eliminaron el límite de edad que antes oscilaba entre edad mínima de 21 años y máxima de 40.

Olvidaron atender la calidad de quienes seleccionaban y en sus prisas por contratar miles de personas las campañas de reclutamiento se dirigen a desempleados, subempleados y simpatizantes de Donald Trump. Para atraer personas ofrecieron incentivos económicos de hasta $50,000 dólares en pago inicial, condonación de créditos estudiantiles pagos iniciales para atraer rápidamente a grandes grupos de solicitantes.

Esta flexibilidad pone en tela de duda el carácter científico de la selección y la idoneidad de miles de agentes del ICE que deambulan completamente armados, con el rostro cubierto deteniendo y deportando personas que han sido perfiladas racialmente, mostrando un comportamiento contrario a la expectativa de contratar personas que demuestren aptitudes, habilidades y valores sociales que sean congruentes con el espíritu de servicio público que deberían tener quienes reciben sus sueldos de fondos públicos.

Al parecer los únicos requisitos es que quienes acepten formar parte de este cuerpo represivo, es que su motivación principal sea el deseo de ganar dinero y que tengan una actitud de obediencia a la autoridad para que sigan ordenes sin cuestionar, es decir, “soldaditos de plomo sin cerebro”, a quienes el gobierno encabezado por Donald Trump no sólo les proporciona todo un arsenal moderno para cazar indocumentados y reprimir manifestaciones de protesta social, sino que también otorga bonos económicos extra a quienes “aumenten su productividad” al detener a un gran número de manifestantes o inmigrantes ilegales.

Pero lo más grave es que cuando incurren en excesos a violaciones de derechos humanos, o inclusive asesinatos, el gobierno federal les proporciona inmunidad absoluta y protección del Estado, por lo que el apoyo que reciben estos sicarios institucionalizados va mas allá de lo aceptable moral, ético o legal y el Gobierno estadunidense construye un rostro que se acerca al fascismo porque los Estados norteamericanos donde se concentran grandes contingentes de agentes del ICE tienen gobiernos que son demócratas

En este contexto durante el año 2025 se cometieron innumerables violaciones a derechos humanos que provocaron aumento en la indignación social expresada en multitudinarias manifestaciones en contra de la política migratoria y en contra del propio Donald Trump. Pero el 7 de enero de este año la situación llegó a un punto sin retorno al cruzar los agentes del ICE una línea roja que provocó un estallido social.

Esta línea roja fue el asesinato de Renée Nicole Good a manos de Jonathan Ross, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas conocido como ICE, quien disparó tres balas sobre el cuerpo de Renée, quien segundos antes le sonrió, le dijo “está bien amigo, no estoy enojada contigo” y maniobró el volante de su automóvil para el lado contrario donde se encontraba este agente, quien sin pensarlo disparó en tres ocasiones y después de haberlo hecho, mientras miraba que el auto avanzaba sin control y se estrellaba contra otro automóvil, dijo la siguiente expresión ¡“maldita perra”!, todo esto fue grabado en cámara y es una evidencia de que el discurso de odio que promueve Donald Trump no solo es compartido por miles de estadunidenses racistas y xenófobos, sino que también una gran parte de sus seguidores visten uniforme del ICE, portan armas, creen que sus actos no tendrán consecuencia alguna y por esa razón, representan un gran peligro social.

Esta cobarde acción despertó un sentimiento de indignación entre quienes ahí se encontraban, misma que aumentó cuando  trascendió que los agentes de ICE impidieron durante varios minutos que Renée Nicole Good recibiera los primeros auxilios por parte de los paramédicos que llegaron al lugar de los hechos, por lo que cuando finalmente lograron subirla a la ambulancia, falleció era trasladada al hospital. Bajo esta perspectiva, no hay un solo responsable, son responsables de su muerte todos los agentes del ICE que se encontraban ahí y que impidieron que recibiera ayuda médica oportuna.

Como macabra coincidencia, los hechos sucedieron a tan solo cuatro cuadras de donde falleció George Floyd en el 2020, cuando un policía racista le oprimía el cuello y sus últimas palabras fueron “no puedo respirar, el asesinato de George Floyd sucedió durante el primer período de Donald Trump como Presidente de Estados Unidos y con su llegada alimentó el resurgimiento del racismo con discursos de odio que inspiraron una serie de actos de violencia en contra de minorías raciales y el asesinato de George Floyd fue la gota que derramó el vaso de la indignación social, porque provocó una serie de manifestaciones que se dieron en varias partes del país bajo la consigna “La vida de los negros importa” (Black lives matters).

Aquel asesinato se consideró como una línea roja que provocó un estallido social de grandes dimensiones que provocaron marchas de protesta en todo el país y que sólo terminó con el compromiso gubernamental de no volver a cruzar esa línea (asesinato de ciudadanos a manos de un policía), pero este pasado 7 de enero, esa línea roja volvió a cruzarse con el homicidio televisado de Renée Nicole Good a manos de varios agentes del ICE.

En tan solo un año de gobierno en su segundo período como Presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha transformado el mundo usando su poder como Presidente de Estados Unidos en forma autoritaria y con su política antiinmigrante ha alimentado el resurgimiento del racismo y la xenofobia, está provocando el surgimiento de un caos, creado un ambiente de incertidumbre, miedo, inseguridad y generado un sentimiento de inconformidad social.

La rabia colectiva ha crecido en un breve lapso de tiempo, no sólo por la cobarde acción de un individuo uniformado y armado hasta los dientes que acabó con la vida de una mujer que no representaba amenaza alguna, sino que el hartazgo sigue aumentando por la manera en que las autoridades del gobierno federal han tergiversado los hechos para proteger a Jonathan Ross al darle “inmunidad absoluta” y acusar a la víctima Renée Nicole Good de “terrorista doméstica”, manejando una narrativa que contradice las imágenes del video afirmando que ella intentó arrollar a Jonathan Ross y éste usó su arma en defensa propia.


Este homicidio puede abordarse de muchas ópticas, ninguna de ellas aceptable por supuesto. Podría verse como la acción de un hombre que asesina a una mujer en un acto de feminicidio, por lo que millones de mujeres en el mundo entero pueden alzar la voz. También puede verse como un hombre uniformado que dispara en contra de una mujer desarmada, por lo que representa un acto de violencia institucional.

De igual forma puede describirse como el hecho de que un agente del ICE, armado hasta los dientes, rodeado de una veintena de compañeros que ocultan su rostro, dispara en contra de una mujer desarmada que en ningún momento representó amenaza alguna para la integridad física de quien disparó.

¿Qué fue lo que lo motivó a disparar en cuatro ocasiones y después de hacerlo decir “maldita perra”? ¿Acaso Jonathan Ross enfureció hasta perder el control porque Renée Good no se sintió intimidada a pesar de que tenía frente a ella a un hombre encapuchado, portando armamento de todo tipo y el comentario que escuchó “Está bien amigo, no estoy enojada contigo”, lo interpretó como un menosprecio a su persona y el rostro sonriente lo confundió como una expresión de burla? Lo que haya pasado por la cabeza del asesino feminicida no justifica su cobarde acción.

Así como injustificables son las declaraciones de la Secretaria de Seguridad Nacional Kristy Noem, quien intentó justificar la reacción del agente afirmando que ella intentó atropellarlos con su vehículo y calificó esa acción como “terrorismo doméstico”. Como si no fuera poco las reprobables acciones de quienes dicen vigilar la seguridad de los estadunidenses, el propio Donald Trump declaró “Como mínimo, esa mujer fue muy muy irrespetuosa con las fuerzas del orden”, dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One el domingo por la noche. Mientras que JD Vance, el vicepresidente, ha argumentado que Ross tiene “inmunidad absoluta”, lo cual no es cierto desde el punto de vista legal, pero mientras las autoridades federales protejan a agentes del ICE que cometan delitos, sí tendrán inmunidad absoluta (10).





Todos ellos actúan como una delincuencia organizada que intenta desesperadamente controlar la narrativa de los hechos para insinuar ante la opinión pública Renée Good estaba equivocada y enviar el mensaje a los estadunidenses de que el público tiene que obedecer a las fuerzas del orden en la calle, y al mismo tiempo envían un mensaje que intenta intimidar a los manifestantes para que eviten participar en nuevas movilizaciones de protestas, se autocensuren y decidan mejor quedarse en casa.

Renée Good no era inmigrante ilegal, era ciudadana estadunidense, no era latina, negra o asiática, era una mujer blanca que abandonó su esfera de confort para salir a las calles a proteger a la comunidad latina de su comunidad que estaba siendo acosada por los agentes del ICE.

Su asesinato representa un punto de quiebre porque demuestra con crudeza que nadie está a salvo de la violencia institucional que ha desatado Donald Trump en los Estados gobernados por demócratas usando a los agentes de inmigración y aduanas en una falsa búsqueda de inmigrantes ilegales. La muerte de Renée Good demuestra que nadie está a salvo, no importa que tan bien hables inglés sin acento, no importa si se es una persona negra, hispana, asiática o blanca, si se es joven o anciano, si se es hombre o mujer.

Los agentes de ICE que fueron reclutados con el señuelo de ganar “dinero fácil”, están militarizando las ciudades donde son llevados para crear pánico, terror, angustia y miedo de ser detenidos, desaparecidos o deportados a la cárcel de algún país lejano. Son individuos que están armados, pero no solo de moderno equipo militar, porque han sido adoctrinados por la cultura capitalista que tiene como Dios al dinero y por dinero harán cualquier cosa. Como complemento, también están equipados con una ideología supremacista, de corte fascista que deshumaniza a todas las personas que pertenezcan a un grupo racial predeterminado como de origen ilegal, ya sean negros, hispanos, asiáticos, nativos americanos o de África.

La declaración de inmunidad que protege a los miembros del ICE se traduce en impunidad ante la ausencia de castigo por los delitos que cometan mientras obedezcan órdenes de  Gregory Bovino (que por cierto bovino en español significa mamífero rumiante como una vaca, un toro o un buey), del Director General del ICE o de la Secretaria de Seguridad Nacional Kristy Noem.

Pero la historia no termina, cada día se presentan nuevos acontecimientos y los hechos que estamos presenciando nos demuestran que existe una construcción social de la realidad. Algunas personas podrán estar adormecidas y estar confortablemente aturdidas. Pero otras personas están despertando y al ver las injusticias que se están cometiendo, deciden salir del confort de sus casas para alzar sus voces en forma organizada, colectiva y unida, sin importarles que Renée Good hizo lo mismo y fue asesinada.

Desde el momento de su muerte, Renée Good dejó de ser sólo ciudadana estadunidense para convertirse en ciudadana universal, porque con su comportamiento en vida dejó un ejemplo a seguir. Renée Good pasó a formar parte de las figuras notables del Sur global que no es una región geográfica, sino que es un amplio campo de luchas sociales, de aprendizaje en las luchas al participar en varios movimientos colectivos que se registran en diferentes países, movimientos que son intentos de construir un mundo mejor en el cual se respeta la dignidad y la humanidad en su amplia diversidad.

Renée Good no vio hispanos, negros o somalíes en su comunidad, vio seres humanos que estaba siendo violentados por cuerpos paramilitares, por individuos encapuchados fuertemente armados y decidió salir a las calles a advertir a los vecinos de su comunidad de la presencia de agentes del ICE y su intento de defender a quienes no podían alzar la voz fue la causa de su asesinato.

Su muerte no fue en vano porque la indignación provocada por la violenta forma en que le fue quitada la vida, está sirviendo para que miles de estadunidenses despierten y decidan enfrentar la brutalidad de las acciones del ICE que no están enfocadas a combatir la inmigración ilegal. Minneapolis se ha convertido en un laboratorio experimental donde la administración de Donald Trump está aplicando un proyecto de militarización de ciudades estadunidenses que podrá ampliarse en el corto plazo.

Es el rostro del fascismo norteamericano que ante las masivas manifestaciones de protesta por el asesinato de Renée Good, lejos de mediar y conciliar, decide utilizar a la institución que se creó para resguardar las fronteras como un ejército personal y enviar otros 2,000 agentes del ICE a Minneapolis para sofocar las protestas y amenaza con invocar una ley de insurrección con la que podría militarizar parte o el país entero.

Está consciente de que su popularidad está bajando, está perdiendo el apoyo de sus simpatizantes y todo apunta a que el partido republicano perderá las elecciones el próximo mes de diciembre, por eso está preparando las condiciones para generar más caos y descontento popular que se traduzcan en actos de violencia que le servirán de pretexto para militarizar el país y usar de pretexto la ingobernabilidad para cancelar las elecciones y seguir en la Presidencia en forma indefinida actuando como un verdadero dictador. Eso fue lo que hizo Vlodomir Zelensky en Ucrania y es lo que pretende hacer Trump en Estados Unidos

Logró esquivar la bala de los archivos Epstein, hoy ya casi nadie habla de ellos y espera que pronto pasen al olvido porque prepara nuevas sorpresas en el ámbito internacional. No importa, estamos bien (We are Good), porque generaciones enteras están despertando del letargo social gracias a Renée Good. Su muerte no será en vano porque miles o millones de personas abrieron sus ojos y pasaron del horror, al espanto y después a la indignación para decidirse a participar en la lucha en contra del fascismo norteamericano que intenta que todos guarden silencio mientras secuestran, desaparecen y matan a miembros de tu comunidad.

Pero la ciudadanía estadunidense está tomando consciencia de que si ayer vinieron por el vecino, hoy en la noche podrían venir por ellos y para evitarlo, se están organizando y uniendo sin importar las razas o el origen, para actuar en forma organizada y mostrar resistencia, disidencia y franca rebelión al rostro fascista del presidente naranja. Siempre que sucede algo malo, surge algo bueno y la muerte de Renée Good está uniendo a millones para luchar y acabar con la pesadilla que es vivir dentro del país gobernado por el enemigo principal de la humanidad.

 

1.- Estrategias de intervención psicosocial en organizaciones. El caso de CFE

https://oscaryescasd.blogspot.com/2019/06/estrategias-de-intervencion-psicosocial.html

2.- El mito de Sísifo en la sociedad moderna

https://oscaryescasd.blogspot.com/2020/11/elcastigo-de-sisifo-en-la-posmodernidad.html

3.- Por una conducción científica de nuestras organizaciones

https://oscaryescasd.blogspot.com/2017/10/por-una-conduccion-cientifica-de.html

4.- La perversión de la democracia en el siglo XXI

https://oscaryescasd.blogspot.com/2024/04/la-perversion-de-la-democracia-en-el.html

 

5.- Promesa incumplida en el Isssteson

https://oscaryescasd.blogspot.com/2025/02/promesa-incumplida-en-el-isssteson.html

6.- Ceguera moral. Bauman, Zygmunt/Donskis, Leonidas

https://labiblioteca.mx/llyfrgell/1123.pdf

7.- La miseria sexual contemporánea

https://oscaryescasd.blogspot.com/2023/08/la-miseria-sexual-contemporanea-oscar.html

8.- Qué es el big beatiful Bill de Donald Trump y que cambios propone?

https://chequeado.com/el-explicador/que-es-el-big-beautiful-bill-de-donald-trump-y-que-cambios-propone/

9.- Trump y el masivo reclutamiento de agentes del ICE

https://www.dw.com/es/trump-y-el-masivo-reclutamiento-de-agentes-del-ice-en-eeuu/a-75510337

10.- ¡Tienen los agentes de ICE inmunidad?

https://nnueva.com/respuestas/tienen-los-agentes-de-ice-inmunidad/